Los ojos de Sora estaban posados en Yamato, quien estaba terminando de colocarse bien la ropa. Siempre era un buen lugar en el que dejar la vista, tenía que reconocerlo, y más en situaciones como aquella. Sin embargo, cuando se giró hacia ella, se limitó a entrecerrar algo más los ojos, intentando parecer molesta por algo. Se echó a reír automáticamente al verla, terminando por meterse bien la camisa por dentro de los pantalones antes de acercarse hacia ella.
- ¿Tienes algún problema? – murmuró usando un tono entre divertido y travieso antes de sujetarla por la barbilla con sus dedos.
- ¿Debería? – le contestó de la misma forma, dejándose coger, quedándose quieta.
- No lo sé, yo no te he visto demasiado enfadada hace rato… Aunque claro, siendo la dueña deberías de dar ejemplo y a saber qué están pensando ahora de ti… - de la forma más rápida que pudo se acercó para dejar un beso en sus labios y poner de nuevo distancia entre ambos-. Y mira a ver si te terminas de poner bien las medias, que luego coges frío. A saber qué andarías haciendo…
Se quedó mirándolo, prefiriendo no decir absolutamente nada antes de acercarse hacia la mesa para hacer exactamente lo que él le había dicho. No era tarde, no había prisa, pero tenía gana de tener a su niña ya con ellos. Recordando de repente la conversación que había tenido aquella tarde, sonrió mientras que se empezaba a colocar bien toda la ropa finalmente, esperando a estar del todo lista.
Caminó hacia Yamato, sonriéndole ligeramente antes de asegurarse de que los cuellos de la camisa estuvieran perfectamente colocados, tomándose su tiempo y luego haciendo exactamente lo mismo con el pelo de él.
- Así, mucho más guapo… - le dedicó unos segundos de más al flequillo de él-. Que tenemos que ir a por la niña y ha dicho mi madre que nos quedemos a cenar… - se quedó mirando hacia él de la forma más inocente que pudo-. Y no creo que quieras hacer esperar a mis padres, ¿a que no?
Sora salió del despacho, dándose cuenta entonces que al final se habían quedado completamente solos, aprovechando para dejarse el abrigo puesto por encima de los hombros. Intentaba no reírse, pero se le estaba haciendo complicado al escuchar lo que venía diciendo Yamato por detrás.
- ¿Cómo vamos a ir a cenar a casa tus padres? ¿No se te ocurrió avisármelo primero?
- ¿Y qué tiene eso de malo? – preguntó intentando aparentar inocencia.
- ¿Que qué tiene de malo? ¿Te tengo que explicar qué tiene de malo? Te apuesto lo que quieras a que llevo escrito en la cara lo que acabamos de estar haciendo.
- ¿El qué? ¿Provocando que como alguien me haya escuchado mañana no quiera mirar a la gente a la cara sin esconder la cabeza? Pues… así pruebas un poquito de tu medicina… Y deja de poner esa cara que solo te falta hinchar los mofletes y estás demasiado adorable… Creo que Aiko ya ha aprendido a poner esa misma cara…
Sin poder evitarlo estiró su mano, pinchándole con uno de sus dedos en las mejillas tal cual hubiera hecho con la niña. Saliendo de nuevo del ascensor entre risas, empezó a buscar el coche antes de escuchar como Yamato iba tras ella murmurando todavía cosas por lo bajo. No tardó en sentir su mano en su cintura, indicándole así la dirección a tomar y echando a andar los dos hacia allí.
- ¿No tardan un poco? – preguntó Toshiko a su marido.
- Bueno… Habrán pillado tráfico o Sora no querrá irse hasta haber tenido de hacer todo lo que tuviera hacer… Pero a nosotros nos da igual, ¿a que sí?
Aquellas palabras ya no se las dedicó a su esposa, sino que Haruhiko volvió a centrar toda su atención a la pequeña niña que estaba entre sus brazos, alargando sus bracitos para querer coger una de las flores de los jarrones del armario.
- Visto así… - sonriendo también al centrar su atención en su nieta, se acercó hacia la flor que quería coger para poder acercársela-. Me parece a mí que voy a tener toda una ayudante profesional no tardando. No será tan buena como otra que ya suelo tener, claro – buscó a Biyomon con la mirada, encontrándola no demasiado lejos-. Pero sin duda aprenderá rápido.
- Como te haga tanto caso como su madre vas a ir lista… - el profesor se echó a reír de la cara que acababa de poner su mujer.
- Oye, pues al final sí que me hacía algo de caso… Pero bueno, yo creo que era para que no trabajara yo sola tanto no porque le importara mucho qué tipo de flor era… - puso los ojos ligeramente en blanco, acabando por dejar que Aiko cogiera la flor.
El sonido del timbre, reclamo finalmente la atención, haciendo que la mujer se alejara de ellos, caminando hasta la puerta para abrir y encontrarse con su hija al otro lado. Sonrió automáticamente.
- Hola mamá – saludó Sora acercándose para darle un beso en la mejilla.
Esperando a que la pelirroja entrase, Yamato acabó saludando también a su suegra con una ligera sonrisa, entrando para dejar que cerrase.
- ¿Qué tal? ¿Habéis cogido mucho tráfico? – les preguntó la mujer.
- Oh, no. Es que nos entretuvimos terminando unos asuntos importantes en el estudio… Todo bien, no te preocupes – le dijo a su madre, intentando no mirar hacia Yamato porque iba a empezar a reírse-. ¿Dónde está mi chiquitina?
- ¿Dónde crees que va a estar? Puedes ir a discutir tú con su abuelo a ver si te la devuelve… Están en el salón, ha vuelto a estar queriendo robarme las flores de los jarrones y tiene un buen cómplice que la acerca a todas las que quiere.
- Sí, no creo que le cueste demasiado chantajearlo… Voy a ir al baño primero, que no me dio tiempo antes. Yamato – se giró hacia él, quien había permanecido callado en el fondo, mirando entretenido hacia alguna de las estanterías-, ¿vas a verla tú que llevas todo el día sin ella? Ya la acaparo yo en nada para darle la cena…
Sin haber estado prestando demasiada atención a lo que la pelirroja decía, giró la cabeza hacia ella cuando la vio salir por el pasillo en dirección opuesta a dónde se suponía que estaba la niña. Dándose cuenta de la jugada, intentó que no se le reflejase en el rostro antes de seguir a Toshiko hacia donde estaban Haruhiko y la pequeña.
- Mira quién ha llegado ya, ¿vas a venderme inmediatamente por él como siempre? – le dijo a la niña antes de ver como, tal cual esperaba, empezaba a hacer todo lo posible por llamar la atención de su padre-. Traidora… Hola Yamato – saludó por fin a su yerno.
- Hola… - divertido por la reacción de la pequeña, aprovechó para alargar los brazos y poder cogerla-. Oye, vas a acabar consiguiendo que tu abuelo me coja manía, que a mí me tienes mucho más visto…
Sonrió ampliamente de todas formas antes de hacerle cosquillas a la niña, viendo como se reía y luego levantándola para que quedara a la altura de su cara para poder darle un beso en una de sus redonditas mejillas y luego en la otra, ampliando aún más su sonrisa ante notar cómo posaba sus manitas en él.
- Bueno, si nos vamos a poner así igual sí que tienes que darle la razón al pobre y aceptar que te venda tan rápido… - Toshiko se empezó a reír por lo bajo, colocándose al lado de su marido.
- Ya remontaré puntos – sonriendo por la escena que tenía delante, acabó de darse por vencido, cruzando los brazos-. ¿Qué tal en el trabajo?
- Bien, todo tranquilo por el momento – asintió levantando la vista hacia él-. La novedad más llamativa que tenemos es una cena para la semana que viene del personal, así que creo que eso vale como resumen.
- Mejor – contestó su suegro, girando la cabeza al escuchar los pasos de su hija acercarse hasta él-. Vas a tener que hablar seriamente con Aiko, que a ver qué va a ser eso de pasar su abuelo tan deliberadamente porque aparezca su padre…
Echándose a reír por las palabras de él, Sora se acercó a él para darle un beso en la mejilla a modo de saludo y luego mirar hacia los dos rubios que estaban delante de ella.
- Tranquilo, que ahora es cuando lo deja tirado a él y se viene conmigo… ¿a que sí pequeña? ¿Quieres cenar? Hoy vamos un poquito tarde…
- ¿Se la vas a dar tú? ¿No prefieres darle el biberón? – preguntó su madre.
- No, no te preocupes. Le gusta más así a ella, así que ya que estoy aquí no me importa. ¿A que sí señorita? – avanzó para colocarse al lado de Yamato, dejando que el bebé cogiera uno de sus dedos-. ¿Vamos a cenar?
Sonriendo al verlos, Toshiko acabó por darle un codazo a su marido para que fuera con ella hacia la cocina para terminar de preparar las cosas y dejarlos darle de comer. Sabía que a su hija no le importaba que estuvieran ellos presentes, pero de esa forma lo dejaba todo listo.
- ¿Te lo pasas bien? – le murmuró el rubio cuando se quedaron solos.
- ¿Por qué? ¿Qué he dicho? – fingió no saber de lo que le hablaba-. Anda, sujétala mientras que veo a ver cómo me las arreglo con esto para darle de comer…
Sora se quedó pensativa unos segundos, decidiendo que al final la mejor de sus opciones iba a ser retirarse una de las mangas del jersey y poder levantarlo así. Tomó asiento para empezar a colocarse bien la ropa, esperando luego a que le diera a la niña. Confusa, al ver que no terminaba de ir hasta dónde ella, se quedó mirando hacia él.
- ¿Qué? – se dio cuenta de que la estaba mirando fijamente con una de sus caras de susto, teniendo que bajar ella también la mirada, intentando adivinar lo que pasaba-. ¿Yamato? ¿No te quedaste contento antes o qué? Porque con esa cara no creo que sea por eso…
- Shhh, que te van a escuchar – la cortó antes de que dijera nada más antes de ir con paso rápido hacia ella-. Toma, toma a la niña. A ver si a tu madre no le da por volver antes.
- ¿Se puede saber qué te pasa? Estás muy rarito…
- Te he dejado marca… Y es más que evidente que la niña no ha sido…
La pelirroja volvió a quedarse mirando para él, casi sin darse cuenta de lo que pasaba ya que mientras tanto Aiko había aprovechando a irse directa en busca de su cena. Cuando quiso centrarse, bajó la vista, viendo la marca de la que él hablaba, echándose a reír sin poder evitarlo.
- Cariño creo que son más que conscientes de que posiblemente no jugamos a las cartas todas las noches… ¿De dónde crees que piensan que hemos sacado a la niña? ¿De un digihuevo?
- Shh, que te van a escuchar te digo. Una cosa es que sea evidente y otra que tengan la prueba delante de las narices…
- Estás pálido…
- ¿Quieres dejar de reírte? Así seguro que acaban viniendo a ver qué te pasa.
- ¿Cómo no quieres que me ría? ¿Tú te has visto la cara que tienes?
Murmurando algo por lo bajo, recordó que estaban los digimon no demasiado lejos de ellos. Por suerte, no lo suficiente cerca para saber de lo que hablaban, especialmente su compañero, quien se había acercado hacia una de las ventanas de la terraza, dándoles su espacio a las chicas de la familia sin atreverse a estar cerca.
- Oye… si tú y yo llegamos a haber pasado a mayores cuando estábamos juntos allá hace un par de décadas ya casi... ¿qué? ¿Te me habrías muerto solo por enterarte de que mi padre estaba de paso media tarde en Tokio?
- ¿A qué viene esa pregunta ahora? – repentinamente notó como se le subía el color a la cara, concentrándose en sus mejillas por completo.
- No lo sé, es una duda que me acaba de entrar, porque si estás así ahora…
- ¿Tengo yo pinta de haber sido capaz de pensar tan siquiera en estas cosas de aquella? Ya te digo yo que no, porque no estaría aquí, me habría muerto dos o tres veces yo solito del estrés…
- Mira… Ahí voy a tener que darte la razón… - intentó ponerse seria, bajando la vista hacia la niña, no queriendo hacer que él lo pasara peor-. A ver, explícame eso de que tenemos una cena de la JAXA la semana que viene anda…
Bueno, aviso para navegantes... Desde el sábado hasta el miércoles voy a irme de vacaciones. Así que aparte de tirar el teléfono por la ventana y dejarlo apagado de seguido pues voy a estar off por aquí. No me fio de la app para andar actualizando y además, ya sabéis que me gusta subiros las review contestadas a la vez que el capítulo. El viernes, todo depende del tiempo que tenga, porque salgo a última hora y tendré la maleta sin hacer... ainsjajajajaja Me río por no tirarme al suelo a patalear. Me han timado y la que debería de ser una semana tranquila está siendo igual de fea que las anteriores... Pero bueno, eso, que hasta el miércoles o el jueves de la semana que viene estaré un poquito desaparecida a partir del fin de semana.
AnnaBolena04: no tienen mucho aguante para llegar a casa con esas cosas, no. Pero tampoco es nada nuevo... Ni para nosotros ni para Haru jajaja Si es que al día siguiente va a estar esperando por Sora en la puerta del estudio como un perrito por el dueño, que tiene que someterla a un buen interrogatorio. Con lo que no contaba Yamato era con que le fueran a salir con que de ahí se iban a cenar con los suegros.
Seguro que el pobrecito del rubio piensa que lleva un cartel en la cabeza que indica lo que ha estado haciendo, cómo y dónde. Que nada más abrirle la puerta Toshiko va a saberlo todo jajajaja Si es que capaz de ponerse rojo hasta la punta de las orejas ante la simple idea porque va a cenar con los suegros. Pobrecito astronauta. Poco le ha durado el intento de reírse un poquito de su pelirroja y meterse con ella por lo fácil que la convence.
¡Un besito de tortuguita! Voy a ver si termino unas cosas que tengo pendientes antes de vaguear...
Guest Vecina: no los he visto. Con los horarios de sele no se han cruzado conmigo, al menos no en persona. Me han tenido colgada del teléfono entre medias, eso sí, pero bueno... A los que voy a tirar por la ventana es a los de 1º y a los de 4º que están dando lo mismo y de verdad que... Yo no sé si entrenan antes de venir cómo volvernos locos a mí y al de mates, porque vamos a acabar un día dándonos a la fuga y dejándolos a ellos allí solitos con la pizarra a ver si se los come. Mañana son los exámenes de mis materias, así que verás tú...
Tranquila... Es lo que llevo escribiendo estos días. Así que sí, eso te lo confirmo. Y en realidad me he centrado en pasear a Taichi y a Takeru con la parejita. Vamos, fangirlear yo sola mientras que escribo, con puñales en toda las direcciones que se puede para que se queden contentos jajaja Ayer volaban puñales y de los gordos por mi word, ya verás cuando lleguemos a ellos.
¿Verdad? Por eso quería escribir así ese capítulo, para que se viera el contraste. Tanto lo mucho que han cambiado ellos como el grado de confianza y comodidad que tienen el uno con el otro. Lo que en otro momento hubiera servido para que Sora estuviera roja una semana - cosa que seguro que estuvo - ahora es algo que parece haber pasado más veces y que el siempre cortado Yamato - jajajajajaja - poco tiene ya de eso. Ahora bien, con lo que no contaba él era con tener que ir de frente a por los suegros jajajaja Si es que él solito y sus paranoias le dan para dos novelas a su hermano.
¿Qué tal está el clima por ahí? Porque algo he leído ya de nuestras queridas ciclogénesis explosivas acercándose... Verás tú, todavía me cancelan el vuelo jajajaja La última vez que cogí un avión casi volvemos a tierra por las turbulencias... Ains. Venga, voy a ver si termino unas cosas y descanso un poquito. ¡Un bico grande grande!
IreneFl: son interesantes de ver desde el punto de vista de la comparación. Aparte de que ya llevo un año - OMG - escribiendo esta historia, pues se ve la gran evolución que han tenido ambos absolutamente en todo lo que los rodea. Entre ellos y con ellos mismos... Como la noche y el día, y, por suerte, ha sido para bien, que es lo que importa jajajaja
¡Un beso!
