Especiales EBS

Okey si pusieron atención al capítulo anterior a este especial recordaran cierto flashback que tuvo Twilight, pues nos vamos a ese tiempo un día antes del baile. Ha leer se ha dicho.

Danza de dos almas

"Nuestro último recuerdo"

Luego de meses de… como llamarlo a estas alturas… ¿relación clandestina?, bueno creo que podría denominarlo así, aunque si me preguntas, en una relación no se guardan secretos de ese calibre.

Llevo una semana encerrada en mi departamento, sin ir a la escuela y lo único que he comido es, comida instantánea y gelatina. No sé cuándo fue la última vez que me bañe… creo que ya me hace falta, porque el olor de mis axilas me está matando, pero yo no tengo la culpa, bueno creo que te preguntaras el porqué de mi deplorable ánimo.

Hace una semana me decidí a declararle mis sentimientos a mi profesora, si, esa mujer molesta que no me deja pórtame mal en la escuela, me tiene loca, yo ya no consideraba esto como un juego, pero creo que ella no piensa lo mismo. Acabo de descubrir que tiene una linda familia y yo soy… no sé qué soy para ella. Supongo que alguien con quien desahogarse, si, tal vez sea eso.

Escuche el tono de mi celular que me avisaba que me había llegado un mensaje, ahogue un quejido en mi almohada, saben a estas alturas creo que mi pijama y yo nos hemos hecho una sola, con una flojera que no sabía que tenía levante el pequeño artefacto, me encontré con un mensaje de ella.

Twilight 3_ ¿Te encuentras bien?

Sunset *-*_ Si, solo no tengo ganas de ir a la escuela.

Twilight 3_ ¿Segura?, no has venido en toda la semana, me tienes preocupada.

Saben a qué huele la hipocresía, a axilas, mugre y a mi pequeño corazón ilusionándose.

Sunset *-*_ No te preocupes, soló, me da flojera la última semana de escuela.

Twilight 3_ Nunca cambias niña. ¿Vendrás al baile de graduación?

El baile, lo había olvidado.

Sunset *-*_ Eh, no sé, mis padres vendrán a verme, asique no sé si asista.

Eso era una mentira, pero no tenía ganas de verla, había preparado tantas cosas para ese día, ahora no creo que tenga caso el presentarme. Escuche nuevamente el tono de celular.

Twilight 3_ ¿Enserio?... la verdad esperaba poder verte, claro porque bailar no creo que podamos, aunque tengamos las máscaras, llamaríamos mucho la atención por ser mujeres.

Sunset *-*_ Sí, que lastima, igual si me animo a ir te mando un mensaje.

Twilight 3_ Si ocupas algo me llamas, ¿sí?

Sunset *-* Si.

Arroje el móvil lejos, luego de mandar el último mensaje. ¿Por qué tenía que ser así?, yo la quería, yo si pensé que esto podría funcionar.

Cerca de mi estaba el control del estéreo, lo tomo para prender el dispositivo el cual comenzó a tocar "analogía" de Shakira, toda la semana había repetido la misma canción, por dos cosas me recordaba mucho mi situación y segundo me daba flojera quitar la repetición automática.

Porque todo el tiempo que pasé junto a ti
Dejo tejido su hilo dentro de mi

Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos
Tú mi hiciste ver el cielo aún más profundo
Junto a ti creo que aumenté más de 3 kilos
Con tus tantos dulces besos repartidos

Habían pasado tantas cosas en esos meses, Twilight era una persona maravillosa, aprendía tantas cosas a su lado, siempre enseñándome a ver más allá de las personas, no lo voy a negar me ha cambiado, y sentía que volvía a confiar en alguien nuevamente, tenía una manera de ver las cosas tan bonita que me hacía difícil el no enamorarme más de ella, no sabía cómo explicar eso, ni mucho menos me di cuenta cuando paso, pero cuando me di cuenta yo ya era de Twilight. No solo me ayudo a superar mi fobia, no, ella hizo mucho más que eso. Creía en ella, lo hacía enserio, me sentía como si nada me fuera a pasar mientras estuviera con ella, me sentía fuerte como nadie y quería que ella se sintiera de la misma forma conmigo.

Pero olvidaste una final instrucción
Porque aún no sé como vivir sin tu amor

Pero al final, creo que no me dijo cómo reaccionar ante la traición, por supuesto que jamás espere venir algo así de ella, pero como podía prevenir algo así, me retorcí un poco en mi cama, la espalda comenzaba a dolerme de tanto estar

Acostada pero me dolía más el corazón… genial, ahora me estaba convirtiendo en una cursi, bueno ya lo era gracias a Twilight.

Y fue por ti que escribí más de 100 canciones
Y hasta perdoné tus equivocaciones
Y conocí más de mil formas de besar
Y fue por ti que descubrí lo que es amar
Lo que es amar

Aun a estas alturas no quería creer lo que mis ojos me habían mostrado aquella vez, me sentía estúpida, pero no quería aceptar lo que pasaba, todos esos momentos que vivimos juntas no quería creer que no habían valido nada para ella, no tenía razón para mentirme de esa forma, ¿o acaso lo hizo para darme una lección?, no ella no haría eso… ¿o sí?, la cabeza me dolía de pensar tanto, solo ocupaba que me lo dijera para no involucrarme con ella o mínimo para no ilusionarme. Me sentía usada, engañada y enamorada, no había peor combinación.

Una imagen se me metió a la cabeza Twilight, yo y porque no tal vez un pequeño niño o niña, pero esa imagen murió siendo remplazada por lo que vi por la ventana de su hogar aquella noche, no era yo quien estaba a su lado era un tipo al que creo que tuvo demasiada suerte al tener a una mujer como Twilight a su lado.

Continúe torturándome mentalmente hasta que me dormí.

Saben que odio; que me despierten, y saben que odio más, ¡que me despierte con un montón de ruido estresante!

El timbre de mi apartamento sonada insistentemente, tal parecía que quien sea que estuviera del otro lado de la puerta no se iría hasta que atendiera. Me levante torpemente de la cama, camine despacio y como si la desgracia estuviese de mi lado mi dedo pequeño del pie choco contra una de las patas de la mesa de noche que estaba a mitad de la sala.

-¡Hijo de puta! –grite y me eché en el sofá para poder apaciguar el dolor, aunque no pude concentrar porque escuche una risa molesta del otro lado de la puerta. Lo que me faltaba, el idiota de Comet estaba del otro lado.

-¡Sunset abre! –lo escuche del otro lado.

Me levante para al fin abrirle la puerta. – ¿Qué quieres? –le dije malhumorada.

-Hay ni siquiera me invitas a pasar, que modales los tuyos –se hizo el digno.

Comet era el único que sabía de mi relación con Twilight. Ya que era el encargado de la biblioteca y nos encontró en una situación poco convencional, claro que al principio era molesto, con sus preguntas tontas, para mí solo era un idiota, solitario y pervertido, pero descubrí que al final no era mala persona, terminamos siendo amigos y también me enseño que las apariencias engañan, ya que cualquiera diría que es el chico ejemplar, callado y responsable, con su típico peinado de librito y uniforme impecable. Solo era un chico que aspiraba a ser un bailarín callejero, ¿bastante irónico, no?

-No estoy de humor Comet –le dije aun sin dejarlo entrar.

El chico arqueo una ceja mirándome incrédulo con sus ojos grises –no vine porque quise, la señorita Sparkle me pidió que viniera a ver si estabas en prisión.

Solté un suspiro pero antes de decir algo observe que Comet se cubría la nariz – ¡Por amor al pan! Sunset, cuanto hace que no te lavas la boca.

-Una semana –pensé un minuto, al final creo que necesito contarle esto a alguien –pasa, te tengo que contar algo.

Una vez dentro cerré la puerta, finalmente me di tiempo de ver bien a mi amigo, lejos de usar sus pantalones formales y su inseparable chaleco todo un nerd, pero hoy su estilo era diferente, traía un pantalón de mezclilla, una camisa blanca de botones y un saco color beige muy elegante. Su cabello negro estaba libre sin ningún tipo de gel o cera, era raro sin ver su estilo de libro.

- ¿Qué te paso? –pregunte refiriéndome a su atuendo.

-Me entrevistaron para irme a estudiar al extranjero, mi padre está decidido a tener un hijo médico. Pero eso no importa, ¿paso algo con la señorita Sparkle?

-Yo… –mire a otro lado –me estoy volviendo loca. Comet ella… ella es… una mujer casada y no solo eso, tiene un hijo.

No sé cómo describir la deformidad en la que se convirtió el rostro de mi amigo. A pasos lentos se empezó a acercar a mí, puso ambas manos en mis hombros mientras me miraba incrédulo.

-¿Qué dijiste? –pregunto aun en trance.

-Lo que escuchaste… Twilight es casada. –Observe a Comet un momento. Hasta que exploto.

-¡¿QUÉ?! –comenzó a caminar en círculos lo cual me empezaba a preocupar.

-Oye, oye, cálmate ni yo reaccione así. –Puse mis manos en sus hombros para frenarlo.

-Tú no lo entiendes, tenemos la misma edad y tú no solo conseguiste tener una relación con alguien, sino que te ligaste a la profesora, A LA PROFESORA, y a una casada, CASADA…

-¿Y eso que? –la verdad no entendía a lo que se refería.

-Que tú conseguiste vivir una novela y yo aquí más virgen que otra cosa –se dejó caer sobre el sillón derrotado –mi orgullo se fue al caño.

Sonreí involuntariamente, me senté junto a él, dando pequeñas palmadas en su espalda –Tal vez si dejaras de mirar la ropa interior de las chicas.

Me miro con una sonrisa y después se relajó –Sí… eso no pasara, ¿asique tu linda profesora es casada?

-Si, como lo oyes –recargue mi espalda en el respaldo del sofá, mirando el techo –me siento usada.

-Si quieres un consejo amoroso no lo esperes de mi –imito la misma postura que yo.

-No, pero igual necesitaba decírselo a alguien.

-¿Ella te lo dijo?

-No, claro que no, lo descubrí yo misma.

-Tal vez, deberías hablar con ella.

-Comet, no quiero ni verla.

-¿Entonces te pudrirás en este apartamento hasta los 40?

-No suena mal.

Note como se movía para mirarme de frente –Sunset deberías ir.

-Que no.

-Pero…

-¡No entiendes que me enamore! –Grite desesperada y con la voz quebrada –no estoy jugando, me duele y no sabes cuánto, su traición y sus mentiras, el que me haya visto como su juguete, ¡creí en ella, enserio lo hice!, no esperaba nada, solo… no sé, la verdad no le costaba mucho decírmelo, ¿o sí?

Comet se quedó callado, pero luego poso su mano sobre mi hombro –Tal vez, ella quería decírtelo.

-¿Qué?

-No me mal intérpretes, no la estoy defendiendo, pero creo que aun tienes esperanza.

-¿Por qué lo dices?

-Yo lo vi Sunset, dirás que estoy loco pero creo que había algo en ustedes, sí, no soy experto en esas cosas, pero y si haces un último esfuerzo, digo tal vez ella te lo diga por su propia voluntad y te corresponda.

-¿Y porque esperaría tanto tiempo?

-Tal vez le da miedo tu reacción.

-No sé, qué pensar.

-Piénsalo, la esperanza es lo último que muere, además que más puedes perder. –Ya no respondí, hasta que sentí como se levantaba del sillón. –Me tengo que ir.

-¿Tan rápido? –pregunte.

-Sí, tengo que empacar mis cosas y todo eso –lo acompañe hasta la puerta.

-¿Enserio te iras? –aun no puedo creer que mi amigo se iría a estudiar al extranjero.

-Sí, ya está decidido –dijo ya afuera de mi departamento –te veré en la graduación.

-No recuerdo haberte dicho que iría.

-Pero lo harás, tienes que enfrentarte a ella, además te di clases de baile durante seis meses para esa noche, no lo eches a perder. –Su mano se dirigió a mi cabeza, desordenando mi cabello ya de por si desordenado. – ¡Ah! y no te olvides de darte un buen baño –dicho eso se fue.

No pude evitar sonreír, entre a mi departamento nuevamente, era una locura, pero tener un romance con mi profesora era una locura aún más grande, asique… creo que tomare un baño.

Twilight

La fiesta de graduación había comenzado hace una media hora, toda la escuela estaba ahí y puedo asegurar que había más de un colado. Ya había recibido varias propuestas para bailar y todas han terminado con un sonrojo de parte de algún alumno que me confundió con otro persona más en el baile y no los culpo, no soy la única docente que ha sufrido esa clase de confusión debido a la máscara que todo el mundo trae puesta, debo admitir que esto de la temática de antifaces es algo entretenida, no sabes quién puede estar al otro lado del pequeño pedazo de plástico, claro que el vestido tampoco ayuda a que los alumnos me reconozcan. Había elegido un vestido azul cielo, el cual me llagaba hasta los tobillos, era strapless, escotado de la espalda, en mis pies unos tacones de tirantes color plata, mi cabello recogido en un chongo alto con pequeños mechones sueltos, y por su puesto mi antifaz, pero pensándolo bien, creo que exagere, ¿Por qué?, muy simple yo solo estaba haciendo guardia para que los estudiantes no hicieran alguna cosa impropia, y si yo solo iba a eso, ¿para qué tanto esmero en mi arreglo?

Muchos dirán; orgullo femenino, por qué, a que mujer no le gusta sentirse cortejada por otros, es inevitable aunque algunas lo nieguen es naturaleza femenina, el sentirse hermosa es el delirio de muchas. Otros dirán; si te vez bien te sientes bien, y no lo niego, me siento excelente, pero, me falta alguien para complementar mi noche lo que lleva a una tercera razón; llamar la atención; y no, no es que me guste ser el centro de atención de todo el mundo, pero Sunset Shimmer no es todo el mundo.

Si, la niña rebelde se ha convertido en alguien muy especial para mí, no puedo negar que sigue siendo muy inmadura, pero no le quita la esencia tan original que posee, simplemente es un tipo de persona con la cual es muy difícil de encontrarse y que cualquiera disfrutaría de su compañía, como amiga o como amante y yo lo he disfrutado de ambas maneras (y no, no me refiero a la intimidad).

Claro que, no me importaría enamorarme de ella, pero las circunstancias me impiden el mencionar la palabra "amor" y "Sunset" en la misma frase, si bien podría ser coronada como la mala de la historia, pues dirán qué; yo solo la ilusiono y juego con ella, pues bien, podría ser cierto, estoy jugando con juego con ocultarle la verdad, no, no se lo merece, pero, puedes culparme, yo no elegí sentir esto, lo evite, lo juro, pero no pude evitarme verme cautivada con su persona, en sentidos que rebasan mi lógica, su presencia me hace olvidar el compromiso que selle con un "acepto" que debía ser roto por la muerte, pero al parecer, ha sido roto por un brillo de sol que causa estragos en mi mente y corazón.

Pero ella es joven, y como yo he amado a varias personas, ella lo hará, yo solo formare parte de su lista, pero la primera seré yo, no pienso en algo a largo plazo con ella, porque sé que ella hará su vida y si tuviéramos una relación formal solo le dificultaría mucho más su camino. Estoy dispuesta a dejarla ir, y recordarla con cariño, que mi verdad sea oculta porque lo último que deseo que ella se quede con un mal sabor de boca al tener mi recuerdo. Tal vez, sea miedo.

Mire alrededor nuevamente y no había rastro de ella, quizás no se había presentado, a lo lejos puede ver como Comet intentaba coquetear con una chica, bien podría preguntarle, pero prefiero ser más reservada con él.

Solté un suspiro en verdad quería verla.

Una canción pegajosa, pero tranquila comenzó, muchos se agruparon en la pista de baile, inclusive algunos de mis compañeros maestros, yo solo cerré mis ojos relajándome un poco, relajación que duro menos que una fracción de segundo, sentí como alguien acariciaba mi espalda en un movimiento lento llevando sus dedos desde el inicio de mi escote hasta mi nuca.

-Le he dicho cuanto me fascina ese lunar en su espalda. –Esa voz. Inmediatamente me volteé, para encontrarme con un antifaz dorado.

-Esa forma de estrella que tiene me resulta hermosa –Sunset sonrió con cada palabra que decía, lo admito la chica tenía una sensualidad inigualable de la cual, por fortuna mía, ella no era consiente.

-Creí que no vendrías.

-¿Y porque no lo haría? –recargo suavemente su espalda contra la pared. –No la dejaría plantada profesora.

Sonreí ante su comentario, también tome nota de sus ropas, traía puesto un traje negro, lo cual me sorprendía y también me decepcionaba un poco, deseaba verla con un vestido puesto, pero el traje tampoco era malo, saco y pantalón de vestir, una blusa blanca de botones y una corbata lila, su cabello atado a una coleta baja, si no te fijabas bien hasta podía hacerse pasar por un chico.

-Sunset –tenía que preguntar – ¿porque elegiste ese atuendo?

Ella sonrió –parezco un tipo, ¿verdad?

Me encogí de hombros –un poco.

-¡Excelente!, en ese caso no hay problema si le invito a bailar.

Mi cerebro hizo un pequeño "clic", esa chica pensaba en todo.

-Puede que acepte –le dedique una sonrisa.

Extendió su mano hacia mí, juro que vi un sonrojo. –Me concedería esta pieza. –su voz sonaba tímida, ternura era lo único que podría sentir.

La música llevaba un ritmo suave y constante, creí por un momento que tendría que guiar en el baile, pero Sunset, como siempre, me sorprendió con un buen desempeño a la hora de guiarse con la música, sus movimientos eran coordinados y se acoplaban a los míos, o ¿yo me acoplaba a ella?

Canción Halsey ft. Lauren Jauregui -Strangers

No lo sé, pero me gustaba.

-¿Cuándo aprendiste a bailar? –pregunte.

-Comet me enseño, también me ayudo a elegir el traje.

Ere increíble el ambiente que se había formado, por un momento creí desconocer a Sunset, se movía rítmicamente siguiendo el compás de la canción, como si algo dentro de ella tratara de llegar a mí, pero no lograba saber el que. Mi mente quedo en blanco olvidándome de hasta quien era yo, mis compromisos, y la gente que dependía de mí, esa era la cualidad más grande de Sunset, su manera de llevarme al limbo, donde hasta ella parecía una extraña a mis ojos.

Cuando me levanto sola

Y estoy pensando en tu piel

Recuerdo, recuerdo lo que me dijiste

Dijiste que no somos amantes, que sólo somos extrañas

Sus manos recorrían mi cuerpo, hablándome en el lenguaje corporal que solo ella y yo conocíamos, llevándonos a creernos el centro del universo, donde nadie más que nosotras dos podría llegar.

Ella ya no me besa en la boca

Porque es más íntimo, entonces ella piensa lo que se lleva

Ella ya no me mira en los ojos

Demasiado asustada de lo que verá, alguien reteniéndome

En un momento dado sentí melancolía, como si algo en Sunset me dijera lo impaciente que se sentía, como si ansiará algo de mí, pero que podría yo darle, sentía desesperación, como si Sunset esperara que yo dijese algo, algo que ella ansiaba, que anhelaba y deseaba escuchar de mis labios, un desesperación que solo yo y nadie más podría convertir en calma.

Dijiste que no somos amantes, que sólo somos extrañas

Con la misma maldita hambre

De ser tocadas, de ser amadas, de sentirlo todo

La melodía seguía, extrañas, esa palabra me bajo a la realidad, en un momento dado yo y Sunset no seriamos más que eso, más que un banal recuerdo del cual solo quedarían recuerdos muertos, porque yo tenía gravado en mí, el que ella y yo nunca llagaríamos más lejos de lo que ya habíamos llegado, quedaríamos en el pasado la una de la otra y nulamente seriamos parte del futuro.

Echo de menos las mañanas en las que estabas tumbada en mi cama

Echo de menos los recuerdos repitiéndose en mi mente

Echo de menos el pensamiento de un para siempre, tú y yo

Solo quedaría un recuerdo marcado en nuestras mentes que se borraría, yo seguiría por mi vida como la esposa ejemplar, y ella, pues no lo sé, ella podría elegir cualquier tipo de camino, pero yo no estaría en él.

Debía bajar del cielo al que me había llevado y aterrizarla en la tierra, sabía que le dolería, pero yo no estaría ahí para ver su dolor.

¿Egoísta?, sí, soy egoísta, pero no me ilusionare con un llano futuro, ni tampoco la ilusionare a ella. Esto se acababa esta misma noche.

La música culmino, pero antes de hacer otro movimiento, sentí como Sunset me jalaba hasta un rincón alejado de la multitud.

-Necesito hablar con usted, a solas, es importante –su tono de voz denotaba algún tipo de súplica y una fugaz idea se instaló en mi mente.

-Ven conmigo. –Tome su mano, salimos del gimnasio de la escuela (donde era el baile), y nos dirigimos al edificio principal, aun a oscuras pude llegar a nuestro destino; la biblioteca, era una suerte que Comet me haya entregado las llaves antes de que comenzara el baile.

Ambas ingresamos al interior del enorme salón y debo admitir que el tener una biblioteca tan grande fue una de las razones por las que decidí trabajar en esa escuela.

El gran ventanal nos daba una vista hermosa del firmamento nocturno; simplemente cautivante.

Mi atención de devolvió a Sunset, conocía esa manera nerviosa de jugar con sus dedos.

-¿Qué sucede Sunset? –Ella dirigió su mirar hacia mí, pero no podía leer lo que me decía su mirada, por la pieza de fantasía que estaba en su rostro.

-Necesito preguntarle algo, pero antes, le puedo pedir un favor.

De alguna manera eso me hacía sentir nerviosa –Si, dime.

-Yo –note como tragaba saliva, de alguna manera para reunir valor, pero, ¿para qué? –quiero que en este momento nos olvidemos de nuestros roles en esta escuela, me entiende, quiero que en este momento solo seamos Sunset y Twilight, dejemos de lado nuestro trato de profesora y alumna, bueno creo que eso lo dejamos de lado hace mucho tiempo ¿no cree? –Sunset sonreía forzosamente y eso me hacía temer lo peor.

-Sí, creo que si –respondí divertida, tratando de mantener la calma.

En cámara lente observe como Sunset retiraba el antifaz de su rostro, depositándolo en una mesa de estudio cercana a nosotras, dio unos cuantos pasos hacia mí, su mano subió a mi rostro, y repitiendo la acción anterior; retiro mi mascara acariciando disimuladamente mi mejilla derecha.

-Twilight –pronuncio débilmente, en un susurro dedicado solo para mí –responde solo si o no, okey.

Me lo pidió de una manera tan indescriptible, tan ella, que no pude negarme ni preguntar sus razones.

-S… si –tartamudeé de alguna forma me ponía nerviosa el que de repente Sunset me quisiera interrogar, no me gustaba.

-¿Crees que soy una niñata inmadura?

Me reí con eso, era una pregunta fácil –Sí.

-¿Te gusto?

Y como no podría hacerlo. –Si.

-¿Llego a provocar algo, lo que sea, en ti?

Comenzaba a hacerse más difícil contestarle. –Si.

-¿Puedo aspirar a ser algo más que tu alumna?

Sunset me lo haces tan difícil. –No.

-¿Alguna vez me has mentido?

99% verdad, 1% mentira –No. –La combinación perfecta.

Note como su cuerpo se tensaba y cerraba sus puños con algo de fuerza – ¿Podre seguir con mi vida después de esto?

Se me secaba la boca con pensar eso, pero Sunset es más fuerte de lo que ella cree. –Yo espero que sí, Sunset.

-¿Twilight tú, podrás seguir sin mí?

Sentí un nudo instalarse en mi garganta, eso no lo había pensado, ni mucho menos previsto, ¿qué haría yo sin Sunset?, hasta yo quisiera saber eso, no sé qué consecuencias me traerá esto a mí.

Mire atentamente a Sunset, tratando de buscar el origen de todas esas preguntas, pero a diferencia de otras veces donde Sunset me mostraba sus ojos totalmente claros, de color cian brillante casi traslucido, esta vez me encontré con una barrera, sus ojos se encontraban de un tono oscuro casi esmeralda, escondiendo recelosamente un secreto de Sunset.

-No necesitas saber eso.

-Ya veo –desvió la mirada –solo tenía curiosidad.

El ambiente se tornó pesado, iba a decir algo cuando unas explosiones de tras de nosotras llamaron nuestra atención. ¡Cierto!, abría fuegos artificiales ese día, para culminar el ciclo.

-Creo que ya no soy tu maestra. –Dije en tono melancólico.

Sentí su suave toque sobre mi mano, obligándome a mirarla.

-Para mí, fuiste mucho más. –Iba a contestar, pero mis labios fueron sellados por los de Sunset. Me deje llevar por su ritmo siniestro y tranquilo, como solo ella podía llevarlo, es una locura pensar que una persona podría provocar sensaciones contrarias en un mismo instante, pero ella lo hacía de tal manera que parecía natural. Lo admito, quisiera quedarme con ella, pero esta belleza de persona no está hecha para permanecer a mi lado.

Sentí sus manos jugueteando en mi espalda, trazando y delineando mí figura como queriendo gravarla en su mente, yo, por otro lado, plante la palma de mi mano en su nuca, demandando aún más sus labios, su lengua pidió permiso para ingresar a mi cavidad bucal, y como siempre, le di acceso ilimitado, nuestras lenguas comenzaron una danza sincronizada, siguiendo un ritmo que solo nosotras conocíamos, a la sinfonía de los suspiros traviesos que dejábamos salir de vez en cuando.

Choque con una de las mesas de estudio que estaban cerca, pero ni así corte algún tacto con Sunset, sentí como sus manos descendían rápidamente en desliz desesperado hasta mi trasero, arrancándome un gemido.

Me cargo asiéndome sentar en aquella mesa, finalmente nos separamos unos cuantos centímetros, sintiendo la mezcla de nuestros alientos, debido a la respiración irregular de la que éramos víctimas.

-Eres mi tentación –ante mi comentario Sunset sonrió. Se acercó a mi oído para susurrar.

-En ese caso, esta noche sí iremos al infierno. –Su lengua delineo el contorno de oído, encendiendo cada terminación nerviosa de mi cuerpo.

Mis manos pasaron de sus hombros hacia su saco, deslizándolo hasta caer al suelo, sentía como ella daba suaves y tortuosas lambidas a mi cuello desnudo. –Sunset –jadeé.

Escuche el "clic" del broche que mantenía mi vestido en su lugar, sentí como se deslizaba hacia abajo, dejándome desnuda hasta la cintura, pues no llevaba nada debajo. Espere otra acción por parte de Sunset pero solo sentí su cuerpo quedarse quieto, con su cabeza aun en mi cuello.

-¿Pasa algo? –pregunte volteando mi cabeza para tratar de verla.

-M-me da… vergüenza, mirar –"Linda", pensé, o es que acaso alguien podría ser tan adorable, acaricie su mejilla con mi mano, encarando su cara con la mía, un bellísimo sonrojo era el protagónico en su rostro. Le di un suave beso, era normal, su inexperiencia en la intimidad solo hacía que un fuerte deseo creciera en mi interior.

Al separarnos, su mirada se posó en el techo, como buscando la valentía que necesitaba para proseguir. Lo que me provocaba algo de culpa, estaba a punto de acabar con su inocencia.

Note como contenía la respiración y bajaba la mirada hacia mí en un movimiento lento, sus pupilas se dilataron oscureciendo su iris, y note como su respiración de aceleraba gracias al sube y baja desenfrenado de su pecho.

-Nunca había visto a una mujer desnuda –confeso, aun con un fuerte carmesí en el rostro, la sonrisa que se instaló en mi rostro fue todo lo contrario, me sentía tan vigorosa al ser la dueña de la inocencia de la pelirroja.

-¿Pue-puedo… tocar? –mordía su labio inferior con impaciencia esperando mi respuesta.

Asentí, sus manos se colocaron en mis hombros, bajando lento sus dedos viajaron por mis clavículas y el valle de mis senos, hasta que su mano derecha, valientemente, bajo hasta mi seno izquierdo dando una caricia temblorosa.

-Que suave –comento ella con su vista fija en mis senos, deje salir un suspiro, cuando estrujo su mano aun sobre mi seno, su mano se acomodó de manera en que su pulgar e índice tomaron mi pezón estirándolo, haciéndome soltar un gemido desde el fondo de mi garganta.

Con desperro jale su camisa, haciendo que los primeros cuatro botones salieran volando, dejándome ver su pecho, algo ahí me llamo la atención y desabroche los botones que se habían salvado de mi ataque, encontrándome con un tatuaje de un sol dividido en rojo y amarillo.

-No eres muy joven para tener un tatuaje –la mire en forma de reproche pero Sunset me miro divertida.

-¿Enserio quiere que le responda eso, pro-fe-so-ra?

Suspire al captar sus intenciones –combina contigo –después de decir eso me deshice de su camisa, que llego a parar en quién sabe dónde.

Nuevamente nuestras bocas se unieron en una danza voraz, no supe en que momento termine recostada en la mesa con Sunset devorando mi cuello, sentí como comenzaba a descender, a su paso cada vello de mi piel se erizaba, su caliente lengua trazaba camino de mi cuello a mis senos, donde metió uno a su boca asiéndome arquear mi espalda, coloque mis manos en su espalda, donde encontré el broche de su sostén el cual me comenzaba a molestar, me deshice de él y por lo que note Sunset no se dio cuenta de esto, pues seguía concentrada en mis senos, lo que me volvía loca, cada lambida, mordida o succión de su boca me hacían jadear y gemir cada vez más alto, su mano no quedaba atrás, masajeando mi otro seno, sentí una punzada de dolor y placer al sentir como pellizcaba mi duro pezón, a respuesta di un largo arañazo desde sus hombros hasta su espalda baja, pero ella respondió mordiéndome.

Antes de reclamarle, se incorporó para sacarme de lleno el vestido, dejándome solo con mis bragas, toda vergüenza desapareció de su rostro, me miraba con deseo y anhelo, siguiendo su ejemplo también me incorpore para despojarla de sus pantalones, dejándola en las mismas condiciones que yo.

Deslice mis manos por su cabello, desatándolo, apreté mis manos en su cuero cabelludo, suave y sedoso.

No supe en que momento mi chongo había desaparecido, liberando mi cabello dejándolo desordenado y con mi flequillo pegado a mi frente gracias al sudor de mi cuerpo.

Retire su ropa interior restante, y lo mismo paso con la mía, nos teníamos ahí completamente desnudas, ansiosas y deseosas de la una de la otra.

La atraje de nuevo hacia mí jalándola por la cintura, su caliente piel me hacía alucinar de manera espeluznante, su temperatura anormal siempre sería un secreto para mí.

La distancia entre nosotras era cada vez menos, en un movimiento certero coloco su rodilla en mi entrepierna, gemí en sus labios, mi sexo estaba empapado y ella no estaba diferente, la temperatura me hace pensar que deberás estábamos en el infierno, un glorioso infierno, donde gozaría de Sunset.

Sus pechos se frotaban con frenesí contra los míos, aun con Sunset encima, mi mano descendió hasta su sexo, abriéndome paso entre sus pliegues, estaba tan mojada, a reacción a eso, su rodilla se movió acariciando mi clítoris encendiendo mi cuerpo en puro deseo.

Mi pulgar se movió en círculos en su manojo de nervios, haciéndola gemir en mi oído, maldita mierda, podría córreme con solo escuchar su voz.

Conservando algo de mi cordura, mi índice siguió adelante hasta colocarse en su entrada; húmeda y estrecha.

De un momento sentí como Sunset temblaba, ante mi intromisión, pensé en detenerme, pero su mano se entrelazó con la mía, su rodilla nuevamente se movía, nunca, con ningún hombre que haya estado antes había sentido aquello que sentía con Sunset.

Introduje mi dedo en el interior de Sunset, ganándome un ataque hacia mis pechos, dándome una ráfaga de adrenalina que me hizo moverme con viveza en el interior de Sunset.

-Ve más rápido –exigió Sunset aun dándoles placer a mis senos.

Incremente mi velocidad, al momento que usaba otro de mis dedos, ambas voces se unieron, para inundar la habitación de una sinfonía dirigida por mis gemidos y los de Sunset.

Sentía mi cuerpo temblar, ahí estaba el clímax. Sentía las corrientes eléctricas en mi cuerpo haciéndome gozar con ella, pues Sunset también, junto conmigo tocaba las estrellas, en un limbo de placer y… algo más.

En medio del frenesí, escuche balbucear a Sunset, pero no logre descifrar el mensaje.

Los pequeños espasmos en mi cuerpo, consecuencia de nuestro desgarrador orgasmo no tardaron en aparecer, saque mis dedos del interior de Sunset sintiendo como tambaleaba al instante. Sus ojos cristalizados se encontraron con los míos, por un momento pensé en decirle la verdad, en darle una esperanza de un "nosotras", pero el miedo pudo ser más fuerte.

La abrace con fuerza, temiendo tener que separarme de ella, pero enfrentarme a mi presente era mucho más duro.

Y con eso se concluye el especial del día de hoy, me demore un poco más de lo habitual pero como ven, es un especial mucho más largo comparado con los otros, espero les haya gustado y sin más que escribir yo me despido.