Hiroaki estaba mirando hacia su hijo mientras que le estaba dando vueltas al plato de comida que tenía delante. Había ido a buscarlo al trabajo, lo cual ya lo había extrañado, ya que sabía que cuando tenía algo de tiempo se escapaba a casa para poder estar con su familia.
- ¿Sora tenía una reunión hoy? – preguntó.
- No, ¿por qué?
- No os habréis peleado, ¿verdad?
- ¿Qué? – levantó la vista hacia su padre-. ¿Por qué narices iba a pelearme con ella?
- Porque como le des más vueltas a ese plato lo vas a poner en órbita, has venido a buscarme de repente y, además, tienes mala cara. Dudo que Aiko esté enferma… - hizo una pausa-. ¿Se ha vuelto a poner Sora mal?
- No – negó con la cabeza.
- Entonces… ¿te importaría explicarme qué te pasa? Porque lamento decirte que eres demasiado evidente…
Yamato chasqueó la lengua, acabando por dar por perdido su intento de comer algo, levantando la vista hacia su padre, quedándose pensativo. Tampoco quería preocuparlo, porque tampoco había pasado nada, pero necesitaba hablar con alguien y, en situaciones como aquella era su mejor opción.
- Estoy preocupado…
- ¿Por? ¿Por el viaje? – se quedó observándolo, estudiando sus gestos.
- Sí, pero no por lo que estás pensando…
- Creo que me he perdido, hijo, así que quizás deberías de dejar de dar vueltas – alargó la mano hacia su vaso, llevándoselo a los labios y pudiendo así dar un trago.
- Pasa que Sora sigue queriendo venir conmigo durante el aislamiento.
- ¿Y me puedes explicar lo que tiene eso de preocupante? Creo que ya la dimos por perdida cuando te dijo que sí al pedirle que se casara contigo – intentó bromear, viendo cómo sus palabras no hacían efecto en su hijo.
- Lo que me preocupa es que se quede ella sola con la niña, lejos de todos por mi culpa… Y más ahora que sabemos que se puede repetir el susto.
- ¿Qué os ha dicho el médico?
- Nada, que es lógico y normal. Que intentemos aprovechar el momento para que la niña cambie de alimentación. Así Sora puede recuperarse mejor. Le han dado unos suplementos y la verdad es que yo ya la veo mejor.
- ¿Entonces? ¿A qué se debe semejante cara?
- A que también existe el peligro de que vuelva a empeorar cada vez que le toque… - cortó su frase, teniendo en cuenta el tema del que estaba hablando con su padre.
- ¿Cuándo qué? – arqueó una ceja, estudiando así lo que podía estar pasando por la cabeza de Yamato, no tardando demasiado en atar cabos.
Realmente, entendía a donde quería ir. Y hasta cierto punto podía compartir plenamente su preocupación. Estaba a punto de decir algo más cuando él volvió a hablar.
- No es solo eso. No sé… Creí que lo iba a llevar mejor, pero la idea de irme y no estar aunque sea unas semanas en casa se me está atragantando demasiado. Y ahora, para encima, esto. Si todavía se quedase en Tokio pues estaría con su madre y el resto y eso cambia las cosas. Pero está empañada en que Aiko no puede estar tanto tiempo sin verme y que es mejor así para nosotros.
Extrañado por la fluidez a la hora de hablar de Yamato, estando más acostumbrado a ver cómo le daba cientos de vueltas a las cosas antes de decir algo, aquello era una completa novedad. Y, por una vez, casi que podía decir que entendía lo que estaba pasando por su cabeza y que, hacer cierto punto, podía compartirlo. Pero también sabía que no tenía demasiado remedio tampoco.
- Tiene razón con eso de que es demasiado tiempo sin que mi nieta tenga rondando al pesado de su padre – hizo una ligera pausa-. ¿Y qué quieres que te diga? Si es que no te puedo decir nada porque tienes toda razón. Pero es que ella también… Es complicado… No creo que te pille de sorpresa la noticia.
- Ya, ya sé que esto se veía venir desde hace tiempo. No es más que lo de siempre. Con lo que no contaba yo era con levantarme un día a media noche y encontrármela así.
- ¿Seguro? – se apoyó del todo en el respaldo, observando desde allí a su hijo, viéndolo poner cara de extrañeza-. No me mires así. ¿No se supone que ya te la encontraste mal y mareada más veces? Tampoco lo veo tan diferente, esta vez, sin más ha sido peor porque estaba algo delicada. Pero lo que lo ha provocado está controlado según me has dicho…
Realmente entendía la preocupación de su hijo pero no quería decírselo para no hacer que volviera a entrar en el mismo ciclo de pensamientos. A pesar de haber recibido la noticia cuando ya venía acompañada de toda la información, a él tampoco le había hecho gracia saber lo que había pasado con su nuera. Le había cogido aprecio prácticamente desde el principio, tantos años atrás, y ahora, después de ver el bien que era capaz de hacerle a Yamato simplemente por haberle vuelto a hablar, más aún.
También la entendía, y conociéndola, ¿qué otra cosa se podría esperar de ella? Pudiendo permitírselo, como era el caso, ¿qué tenía de raro que quisiera aprovechar para que ir con la niña a la isla también? Aquel pensamiento trajo a su cabeza otra idea que quizás sirviera para cambiar el hilo de pensamientos.
- ¿Cuánto tienes el aislamiento?
- La primera semana de abril, pero en teoría nos iríamos antes para poder ir adecentando algo más la casa y que no nos coma el polvo…
- Suena razonable – asintió-. Pero abril es un buen mes para viajar al Sur. Allí hace mucho mejor clima que en la capital y ya ni hablemos de la tranquilidad que tendréis. Yo creo que si lo que necesita ella es estar tranquila le puede venir muy bien. Vas a tener más o menos el mismo horario… Aprovechad.
- Ya, ¿y cuando yo no esté?
- Yamato, a no ser que me vengas ahora con que le has puesto a Toshiko de niñera todas las horas del día, cuando te vas a trabajar, incluso ahora mismo, está igual de sola que estaría allí. No te pongas tan dramático. Es igual de adulta que tú y con eso de cuidarse a sí misma andáis a la par, aunque ella tenga algo más de cabeza.
- Ya, pero si se encuentra mal aquí puede tener fácilmente a alguien que se quede con ella.
- Sigue teniendo a Biyomon… - se encogió de hombros-. Vamos a hacer una cosa. Piensa en todo esto como unas vacaciones en la playa bien merecidas. Tendría que estar yo más ofendido que tú porque voy a tener que estar sin ver a mi nieta hasta que volváis. ¿Te parece normal?
Yamato acabó por sonreír ligeramente ante lo último que le dijo. Sonaba todo lógico, pero no podía evitarlo. Llevaba dándole vueltas a aquello desde que se había enterado del viaje. Y la cosa solo había ido a peor cuando había estado Sora indispuesta. Desde el día que se había puesto mal había ido remontando poco a poco, no podía negarlo, pero cuando había escuchado que quizás el episodio pudiera repetirse en los próximos meses no lo había podido evitar.
- ¿No me vas a hacer caso?
- Ojalá pudiera… Y ya sabemos que puedes venir de visita siempre que quieras y así ves a Aiko. Así que déjate de montar dramas. Es más, cógete unos días de vacaciones cuando te apetezca te llevas a mamá contigo y así os entretenéis. A lo mejor, con un poco de suerte, por fin me convierto en hijo único…
- ¿Tú qué quieres? ¿Que se venga detrás de mí y se traiga a tu abuelo para amargare la existencia?
- Pues no se lo digas… Va en serio… Aprovecha y vente con Natsuko. Tú lo has dicho, hace buen tiempo y es tranquilo.
- ¿Intentas convencerme a mí para que te vigilemos nosotros a Sora?
- No… - acabó por sonreír-. Créeme, te manda a paseo sin demasiados miramientos… Pero bueno, también lo decía por la niña. Creo que ya sabemos todos que se le cae la baba al abuelo lo mismo que a la niña. Venid la semana antes de que yo me vaya a la Estación Espacial.
- Ah, entonces lo que quieres es dejarme de niñero de Aiko mientras que tú te vas de aniversario…
Dejó ir la preocupación del rostro con esas últimas palabras de su padre. Realmente no había pensado en esa opción, pero recordar que estaba ahí su aniversario y que iba a poder estar, le levantaba algo más el ánimo.
- Esa cara ya me gusta más, que lo sepas… Aunque dudo que vayas a hacerme caso y deja de comerte la cabeza.
- Lo intentaré…
- ¿Has hablado algo de esto con ella? – esperó a ver como negaba-. ¿Y cuándo piensas hacerlo?
- Sé lo que me va a decir.
- Me da igual… Eres muy evidente, Yamato. Se tiene que haber dado cuenta y ser consciente de qué te pasa.
- Ya, lo sé. Al menos está entretenida con las cosas de la decoración de la nueva casa. Y no sabes lo que lo agradezco porque se puso de los nervios cuando le dije que me iba. No lo estaba llevando nada bien y ahora tiene la cabeza bastante distraída.
- Míralo por el lado bueno, puede entretenerse con eso mientras que esté en Tanegashima.
- ¿Sora? – no pudo evitar reírse-. ¿Alguna vez te he contado que no empezó a mirar nada para la boda hasta que yo no volví de Marte la última vez? Que quería que estuviera yo para decidir las cosas también. Como si fuera a ser de alguna utilidad yo… Tanto en ese caso como en este. Yo me dedico a decirle que sí y a poner cara de que me entero de lo que me habla.
- Pues problemas que te ahorras. Te dedicas a decirle que sí a todo y listo.
- Más o menos, pero con casi todo – se encogió de hombros-. Suele tener razón en casi todo, tampoco lo vamos a negar…
- Tú mismo lo has dicho. Suele tener razón en casi todo, así que mejor dedícate a aplicarte el cuento con todo lo demás que te diga. Y ya que estamos, a hacerle un poco de caso a tu padre también y comerte eso, que sino a ver quien te aguanta a última hora de la tarde cuando te estés muriendo de hambre. Y sin protestar…
Yamato levantó la vista hacia él, quedándose observándolo con las cejas arqueadas. No se había vuelto a acordar tan siquiera de que había estado mareando el plato prácticamente desde que le había llegado.
- Si está frío te aguantas, por agonías…
Aquellas últimas palabras lograron que se relajase algo más, echándose a reír por lo bajo antes de obedecer, cogiendo de forma más distraída los palillos y empezando por fin a comer, no tardado demasiado en tener que volver a reírse.
- ¿Qué te pasa?
- Que está frío…
Hiroaki puso los ojos en blanco, uniéndose a la risa de él antes de acabar llamando la atención de uno de los camareros para que se acercase y poder pedirle de esa forma si podía llevárselo para calentárselo.
- Yo de verdad que me sigo preguntando cómo te las arreglado para sobrevivir todos esos años que te pasaste solo…
- Oye, perdona, que el que hacía de niñera de los dos era yo y hemos llegado en bastante buena condición al presente…
- Tampoco vamos a ponernos a entrar en más detalles con eso, que lo mismo nos acabamos traumatizando los dos con cómo están las cosas realmente.
Sin poder hacer otra cosa más que darle la razón, cuando sintió su teléfono vibrar en el bolsillo, Yamato lo sacó, viendo que le acababa de llegar una imagen, la cual abrió al poder ver la miniatura antes, sonriendo automáticamente.
- Toma, entretente mientras… Creo que alguien ha estado comprándose ropa de baño para irse de vacaciones a la playa…
Entendiendo a quién se podía referir su hijo, alargó la mano rápidamente para coger el teléfono, encontrándose con una foto de Aiko con un sombrero de playa prácticamente más grande que ella.
- ¿La has dejado con Takeru?
- Ni que eso fuera algo voluntario…
AnnaBolena04: madre, llevo desde que llegué a casa en el mayor estado de zombie del mundo. Hacía un bochorno hoy horrorosamente insoportable y más aun dentro las aulas. He llegado a casa como si viniera de hacer senderismo por la montaña como poco y con la ropa más o menos en las mismas condiciones. Si es que el clima quiere liquidarnos, que lo sé yo.
El rubio debe de esta enfermo. No solo ha demostrado que es capaz de tratar las cosas que pasan por su cabeza con Sora sino que ahora se ha ido directo a por su padre y no ha dado demasiadas vuelas - del plato mejor no hablamos - antes de empezar a decir lo que pasaba por esa cabecita rubia. Si es que no puede evitar ponerse más paranoico de al cuenta a pesar de que al final lo que le pasara a su chica no fuera nada grave. Pero debe de pegarse unas fiestas de ponerse paranoico él solo que nadie las quiere ver... A este paso al que le va a acabar dando algo es a él por agonías.
¡Un besito de tortuguita!
Guest Vecina: pufff ¿Estáis también de bochorno infenal ahí? Yo estoy que me va a dar algo. Hoy no se podía respirar en el aula y tenía todo abierto, era morirse a plazos aquello. En mi ciudad se está algo mejor, pero tampoco te vayas a pensar tú que la cosa es más asequible. Si no doy señales de vida puede ser que la página me odia ya más de lo normal o que este bochorno del mal ha acabado conmigo. Probabilidades 50/50.
Lo de las pastillas, que no me acordé de comentártelo en el anterior capi, no fue por eso. Fue por darle la sorpresa a Yamato y volver a lo que estaban acostumbrados. También me pegué una buena investigación de esos temas. Si es que me lo paso muy bien yo buscando jajajaa Tardo media vida para escribir cualquier cosa porque me pongo a buscarle sentido y coherencia. Así me pasa, que me repatean todos los ff que no respetan el contexto original - a no ser que sean UA - como los que los mandan a la "prepa" o ni siquiera se molestan en investigar un poquito de la cultura de allí... Un día me van a mandar el carnet de repelente a casa, está asumido jajaja Sufro mucho leyendo ff con esos temas y con los que los ponen en la línea temporal de 02 ahí tartarugueando a nivel profesional... Pero bueno, eso ya es porque a veces me quedo mirando para mis seres del mal cuando se ponen en ese plan con ganas de ponerles un chupete.
Aiko tiene que estar flipada de tener dos peluches que le hablan y la cuidan, pero es que Gabumon es El Peluche. Es achuchable por definición y la nena pues claro, ahí que va. Ayer estaba buscando una cosa y me encontré con el trocito en el que Yamato se la deja durmiendo encima por primera vez. También te diré que he escrito otra cosa de esos dos digna de ponerse cinco baberos. Y Yamato va a montar el drama incluso por deporte con ese tema, no hay que hacerle caso jajaja Más que encantado que tendría que estar él si a su nenita le sale un niñero como el que tiene Sora.
¿A Hiroaki? Naaaaada... Me lo he cargado. Pero a parte de eso creo que no tiene queja alguna jajajajaja En fin vecina, voy a ver si se me pasa la muerte por bochorno y puedo aunque sea hacer de zombie un rato, aunque lo veo complicado. Que además los imb****** estos a pesar de que se les avisó de que hoy la otra impresentable no estaba vinieron igual... Es que ni para eso sirven. Así que acabamos con saturación de gente de la mala... T_T
En fin... no me enrollo más... ¡Un bico grandote!
