Mimi tomó asiento al otro lado de la mesa de su amiga, apoyando los codos encima de la mesa y quedándose así observándola. Aquella mañana había aprovechado que tenían algo de tiempo libre y había ido a verla al trabajo, llevándose con ella a Sen, quien todavía era demasiado pequeña para poder ir al colegio como su hermano mayor.

- Lo bueno de teneros más cerca es que ahora van a poder verse para jugar más a menudo. A no ser que el histérico de su padre me ponga toque de queda o algo…

- Tú no le des ideas a Yamato – comentó devolviendo la vista hacia ella, dejando de observar a las pequeñas y a los digimon-. Aunque yo creo que le va a venir bien tener una amiga de su edad a la que ver con más frecuencia más allá de los terremotos de sus primos.

- ¿Ahí va incluido miniYagami?

- Claro, evidentemente – cruzó los brazos, echándose a reír-. Hasta que al padre se le active también la paranoia contra dejar que alguien del género opuesto se acerque a la niña que no tenga relación sanguínea directa con ella.

- Bueno, yo lo entiendo. Con todas las que ha liado él debe de esperar que le vayan a venir todas de vuelta proyectadas en forma de Aiko.

- Yo creo que con los sustos que le doy yo ya tiene pagado bastante hasta lo que no sabemos que ha liado…

Escuchó la risa de su amiga a modo de respuesta a pesar de que ambas sabían que lo había dicho totalmente en serio. Con la cantidad de sustos que coleccionaban entre ellos, seguro que se podía considerar que la deuda de él estaba más que pagada. A fin de cuentas, de lo único de lo que se le podía acusar realmente era de haber sido más cobarde de la cuenta.

- ¿Cómo estás? Se te ve mucha mejor cara estos días – comentó observándola de forma más detenida.

- Estoy mejor. Me molesta haber tenido que dejar de darle el pecho a la niña, pero entre eso y los suplementos que me han dado estoy mucho mejor. Además, no se puede decir que don paranoico me haya dejado hacer demasiado desde lo del desmayo – sonrió con resignación-. Solo intenta hacerme las cosas más sencillas, pero no me fio de él.

- ¿No te fías de él? – arqueó una ceja.

- Claro que no, sé perfectamente lo que le pasa. Está preocupado… Y mucho.

- ¿Por qué? Yo te veo bien. Y me has dicho que estabas mucho mejor, ¿no?

- Ya… - levantó la vista hacia la pequeña, observándola desde allí-. No me ha dicho nada… Pero lo conozco. Sé que tiene miedo de que me pueda volver a encontrar mal o a pasarme algo mientras que él esté fuera. Bien sea por el aislamiento o cuando se vaya.

Mimi puso los ojos en blanco. Aquello sonaba demasiado típico del rubio y por una vez, iba a tener que darle la razón. Sin embargo, ella había pasado por ello y tampoco era para tanto la situación, posiblemente en unos pocos meses estaría ella exactamente igual.

- ¿Te vas a quedar en Tanegashima?

- Sí, por lo menos hasta que él se vaya. Ya no es por mí, créeme, después de todo lo que hemos tenido que aguantar, en realidad no pasa nada por no verlo unas semanas – se encogió de hombros-. Es por la niña… No quiero que lo eche tanto de menos. Mientras que esté de aislamiento, como es un viaje corto y, sin duda, no es el primero, lo van a dejar venir por las noches. Así que Aiko puede verlo hasta que se tenga que ir de verdad.

- Suena una buena idea – la miró-. ¿Y tú trabajo?

- Controlado. He estado apretando algo más esta última temporada para dejar hecho todo lo que requiera mi presencia en la ciudad, pero, por todo lo demás, está controlado. Y sino… pues que se esperen un poco. Tengo en quien confiar para esas situaciones.

- Eso es cierto… Y lo que te costó darte cuenta de eso – asintió-. Pues no le veo tampoco tanto problema. ¿Qué tiene miedo de que te marees y te vayas de narices al suelo otra vez? Como si tenerlo a él en casa hubiera servido para algo, que menudo moratón tenías mientras que el señorito dormía plácidamente en la cama.

- Mimi… - intentó no reírse, a sabiendas incluso de que acababa de describir la situación de la forma más perfecta que había-. Y… sí, más o menos. Creo que precisamente eso es lo que ha empeorado la cosa.

- ¿El qué? ¿Que estuviera durmiendo plácidamente?

- Sí, que no hubiera nadie técnicamente conmigo.

- Pues que no se vaya. Lo tiene así de fácil. Si tanto miedo le da dejarte sola que no lo haga y se busque otro trabajo, que seguro que alguno le acaba saliendo – pudo los ojos en blanco-. Son tres horas de avión, no dos días, si nos necesitas a cualquiera de nosotros podemos ir a hacerte compañía… Es más, me estoy imaginando al otro pesado pidiendo días si te vas a quedar allí durante el despegue. Que perdona que te lo diga, pero todavía sigo enfadada porque solo te dignases a hacerle caso a él cuando se fue a Marte la última vez.

El tono picajoso de Mimi consiguió se quedara mirando hacia ella. Tenía razón, no se lo iba a negar, pero había más de lo que parecía detrás de todo aquello de lo que sin duda no iba a hablar con Mimi. No porque ella no confiase en ella o fuera un secreto de estado. Se lo había contado a Haru… pero Mimi era diferente. No estaba segura de si a Yamato aquello podría parecerle bien. Aunque en el fondo le tuviera aprecio prefería no tentar a la suerte mezclan los temas de ellos dos.

- Mira, puedes decirle a ese pesado que si se queda más tranquilo, yo tengo vacaciones ahora. Puedo acompañarte unos días también si lo necesitas. Pero no creo que vaya a ser necesario porque ya me parece a mí que Toshiko tampoco va a dejar que te vayas a la otra punta del país tú sola con su nieta. Y si me apuras, cuando te des cuenta tendrás a Hiroaki llamándote a la puerta porque lleva demasiado tiempo sin ver a Aiko.

- Ya lo sé, Mimi – se inclinó hacia delante, dejando de lado la posición defensiva-. Si no soy yo la que tiene algún problema… Y no creo que él no lo sepa también.

- Pues que se deje de dar la lata. Ya sabe a lo que se dedica, que se aguante. Y si le parece mal que no se ponga tan pesado. Solo has estado con anemia por lo que lo has estado. No tienes nada grave…

- ¿Si te dejo con él para que se lo repitas un par de veces tú crees que acabaré teniendo que ir a separaros?

- Es bastante probable, pero seguro que Biyomon se pone de mi parte. ¿Ha conseguido darle ya los picotazos con los que lleva soñando desde hace años?

Automáticamente se echó a reír por el comentario de los picotazos, centrando su atención en la puerta cuando escuchó unos golpes en ella, no tardando en ver aparecer tras ella a Andrew, quien puso cara de sorpresa al no encontrársela sola.

- ¿Molesto?

- ¡Claro que no! – se puso en pie automáticamente, yendo hacia él-. ¿De dónde sales tú? Hace siglos que no soy capaz de verte.

- Eso mismo me ha dicho la que "se supone que está casada conmigo" – movió los dedos de ambas manos en el aire-. Hola – saludó también a Mimi-. Menuda reunión que os tenéis aquí montada…

Giró la cabeza, observando a las pequeñas, entretenido unos segundos antes de volver a mirar hacia las otras dos, especialmente a la pelirroja.

- ¿Ya estás mejor? Me han dicho que no has estado en tu mejor temporada…

- Está perfectamente, ¿no la ves? – contestó Mimi por ella-. Y dentro de poco estará morena y relajada mientras que los demás todavía pasamos frío en la capital. Si es que se queja por gusto…

Sora sonrió, terminando por acercarse a su amigo para saludarlo con un abrazo. Sabía que había estado prácticamente tan ocupado como ella aquella última temporada, ya que las colecciones de otoño tenían que empezar a cerrarse antes de que terminase el mes, y él, que trabaja en otros campos, tenía mucho más trabajo que ella.

- Venía a secuestrarte para que comieras con nosotros… Pero veo que estás ocupada.

- ¿Mimi? Oh, no. ¿Vas a ir a buscar a Koushiro o te quedas con nosotros? – le dijo la pelirroja.

- ¿Ir a buscar a quién? Eso más bien se lo puedo preguntar a tu padre a ver si entre los dos son capaces de salir de su montón de papeles sin que tenga que ir Shu a sacarlos de él… - negó con la cabeza-. Pero si queréis hablar tranquilamente puedo volver a casa.

- Tonterías – la pelirroja se giró hacia su amigo de nuevo-. Eso sí, tengo que darle de comer a Aiko antes de que nos vayamos, que aquí está más tranquila.

- Pues me voy a buscar a la otra niña y ya nos decís cuando nos vamos – dirigió sus pasos hacia Aiko y Sen, agachándose para poder verlos, especialmente a aquella que no conocía-. Vaya dos se han ido a juntar – giró la cabeza hacia las madres-. Espero que no tomen ejemplo…


Haru terminó de colocar sus bocetos dentro de la carpeta, dejándola cerrada encima de la mesa antes de ponerse en pie e ir a buscar sus cosas para poder irse. Cuando vio que la puerta se abría, giró la cabeza, viendo a Andrew volver, solo que ahora acompañado.

- ¿Has robado un bebé? ¿No te parece un poco feo? – sonrió automáticamente al ver a Aiko.

- Su madre tiene que atender una llamada importante antes de que nos vayamos y alguien tiene que darle de comer – le dijo, caminando hacia ella-. Mimi está con ella, pero también está su niña.

- Madre mía, a este paso esto va a parecer una guardería…

- ¿Te extraña? Sino no te dejarían trabajar aquí…

Entreabrió los labios al escucharlo, poniendo su mejor cara de ofensa mientras que veía como se alejaba de ella riéndose por lo bajo, sujetando a la niña contra él mejor para poder dejar la bolsa con su comida en la mesa.

- Tú juega, que a este paso el que va a tener que ir a ver si lo dejan dormir en una guardería vas a ser tú.

- Mira qué mala es Haru, Aiko. ¿Tú ves lo mal que me trata? – cogió a la niña de tal forma que quedase de frente hacia ella-. ¿Cómo eres capaz de amenazarme delante de ella? Mira qué cara te está poniendo…

- En realidad te está babando la manga de la chaqueta…

Echándose a reír sin poder evitarlo, dejó de lanzarle miradas asesinas para acercarse a coger a la niña y hacer lo que seguramente Andrew le había dicho a Sora que haría.


Mimi observó como la pelirroja colgaba el teléfono, dando por terminada la llamada. Había aprovechado para darle la comida a su hija, no prestando demasiada atención de lo que hablaba ella.

- ¿Lista? – le dijo.

- Sí, ya está. Tengo un par de proyectos a medias y quiero dejarlos apalabrados antes de irme para poder dedicarme a trabajar en ellos mientras que estoy fuera.

- ¿Trabajar en ellos?

- Tengo que hacer los bocetos…

- Mírala… Ahora te buscan antes de que puedas haber hecho nada. ¿Te acuerdas de cuando tenía que ir detrás de ti suyo sujetándote la carpeta porque estabas tan nerviosa que eras incapaz de sujetarla?

- Oye… contando que ahora tengo una firma con mi apellido creo que iba siendo hora de que se me pasara la histeria.

- Bueno, eso de que tiene tu apellido… Perdona que te lo diga, Sra. Ishida, pero dudo mucho que ese apellido sea el tuyo… - no pudo evitar hacer una mueca al ver la cara que estaba poniendo su amiga-. ¡Oh! Por favor, que lleváis ya casi dos años casados, deja de poner cara de idiota cuando alguien te llama así…


AnnaBolena04: bien, venga, por fin he tenido un ratito hoy para sentarme por aquí tranquilamente. Si es que hoy, a pesar del día asqueroso de calor que hemos tenido para encima no he tenido un rato en paz en toda la tarde. Que entre llegar más tarde de la cuenta a casa y gente tocando las narices mira qué horas son y acabo de terminar de secarme el pelo para mañana no madrugar más de la cuenta...

Si es que papi lo ve venir a distancia. Si sale del trabajo y encuentra a Yamato por ahí es que sabe que quiere algo y normalmente es contarle algo y desahogarse. En este caso ha ido a decirle que tiene una bonita paranoia con que su pelirroja puede ponerse malita y estar ella sola con una nenita que cuidar mientras que él está lejos y no puede hacer nada. Especialmente porque sabe que si se van es por él... Ahora claro, otra cosa es que la pelirroja no piense en las vacaciones que se va a pegar con su nenita. Son las dos versiones de los hechos jajaja

Y hacía tiempo que no sacaba a Mimi y ya le tocaba. Al igual que a los Haru.. Así que todo en uno que ya tocaban. Mimi ya sabemos todos que me cuesta más pasearla, pero al final acaba dando el cante como solo ella podría hacer jajajaja Y la nenita babando mangas de chaqueta... Amor puro, vamos jajaajaja Voy a ver si hago algo con mi vida un ratejo antes de pasar al modo zombie total... ¡Besitos de tortuguita!