Sora se acercó con paso rápido hacia donde había quedado con sus padres y con Yamato, habiendo aprovechado aquella tarde para que se pudieran despedir de la niña tranquilamente. En el último momento una reunión había conseguido que llegara más de la cuenta teniendo que avisarlo a él para que fuera directamente a buscar a la pequeña y no la esperase.
- Lo siento, era importante – fueron sus palabras nada más llegar hacia donde estaban.
- Que aprovechen ahora, que en nada te vas de vacaciones y como me entere de que te andan dando la lata voy a tener que ir yo a imponer orden – contestó Toshiko a modo de saludo antes de acercarse a ella-. ¿Qué tal el día?
- Muy bien – giró la cabeza hacia Yamato, quien había dejado que fuera su madre la que se acercara primero, viendo también a su padre de fondo, entretenido todavía con Aiko en brazos-. ¿Lleváis mucho esperando?
- No tranquila – le dijo la mujer-. Y no creo que a Haruhiko le importe mucho que hayas llegado tarde y poder tener secuestrada a Aiko más tiempo con él.
Sora sonrió, dando un par de pasos para colocarse al lado de Yamato, poniéndose de puntillas para darle un beso en la mejilla como solía hacer siempre que estaban sus padres delante, teniendo que estirarse en aquella ocasión ya que aquel día había decidido ir en calzado completamente plano. Sintió como posaba su mano en torno a su cintura a modo de respuesta antes de quedarse mirando hacia su padre.
- Mira quién acaba de llegar, Aiko – le dijo él a la niña antes de girarse hacia ellos-. Mira a ver si ahora se te pasa el disgusto…
- ¿Disgusto? – acercándose hacia ellos, alargó los brazos para coger a la pequeña en brazos, viendo como acababa por pegar la cabeza contra ella, quedándose así abrazada a su madre-. ¿Los dientes otra vez?
- Eso parece, ha estado llorona por la tarde y no se le pasaba con nada. Luego le ha dado tu madre una galleta y se ha pasado un buen rato mordisqueándola sin llegar a comérsela casi.
Bajó la cabeza hacia la pequeña, pasando la mano por su cabello, echándole hacia atrás un mechón del flequillo que hacía ya una temporada había empezado a amenazar con ser igual de rebelde que el de su padre, notando como se pegaba más a ella. Le posó la mano en la frente finalmente, notando como estaba algo más caliente de la cuenta.
- ¿Crees que tiene fiebre? – escuchó que Yamato preguntaba tras haberse acercado a ella.
- Pues… No lo sé.
- Antes no la tenía – dijo su madre, observándolos-. Se lo miré antes de salir de casa y no tenía.
- Tranquila mamá – le contestó la pelirroja-. Si tiene algo es muy poco. Eso y algo de cuento… ¿a que sí, pequeñita? – le dijo a la niña viendo que había girado la cabeza para dedicarse a mirar a su padre con cara de pena.
- Está mucho más mimosa de la cuenta – asintió él antes de repetir las acciones de ella, notando él también que tenía la frente más caliente-. ¿Tienes algo más que hacer?
- No, podemos llevarla a casa – levantó la vista hacia sus padres.
Por suerte, se habían tomado todo el asunto de los dientes con calma. Sabían lo que le pasaba y lo entendía, por eso habían levado todo aquello con tranquilidad. No era lo mismo que la niña tuviera fiebre sin motivo que por algo totalmente normal como aquello. Ella había estado mucho más preocupada cuando no había querido comer con ella que por las primeras décimas que había tenido.
- ¿Cuándo os vais? – preguntó el profesor.
- Dentro de un par de días, podéis venir por casa si queréis a cenar – contestó Yamato-. Ya lo tenemos todo listo para irnos, así que no andamos apurados.
Toshiko sonrió al ofrecimiento de su yerno, acercándose hacia Aiko para poder darle una caricia en la mejilla con el dedo, notando como efectivamente, parecía estar algo más caliente de lo normal.
- Pobrecita… Tú también lo pasaste bastante mal con el tema de los dientes – le dijo a su hija.
- Ha estado muy tranquila hasta ahora, solo ha tenido algún que otro día malo. Pero la fiebre, por suerte, le suele dar sueño y como mucho se pone más cariñosa y quiere que le hagamos más caso, pero nada que por el momento su padre no pueda arreglar.
Toshiko sonrió, observando así unos segundos más a la pequeña antes de asentir y retroceder unos pasos hasta quedar de nuevo al lado de su marido. Sin duda no era algo de lo que tuvieran que preocuparse en exceso, ni mucho menos.
- Entonces antes de que os vayáis nos pasaremos a despediros. ¿Cómo vais a ir hasta el aeropuerto? – preguntó finalmente.
- Se ha ofrecido mi padre – contestó el rubio-. Creo que intenta que nos lo llevemos con nosotros – bromeó-, aunque yo ya le he dicho que no necesita ninguna excusa para hacerlo, que es más que bienvenido. Al igual que vosotros, claro.
- Ya se lo he dicho yo varias veces, Yamato. A ver si se dejan de tonterías y de "no querer molestar"- comentó Sora, mirando unos segundos hacia él antes de volver a enfocar a sus padres-, que ellos además nunca han ido.
Un suave ruidito de la niña mientras que buscaba esconderse mejor entre los brazos de su madre reclamó la atención de ella, abrazándola mejor contra sí misma antes de sonreír levemente.
- Nos vamos, ¿vale? – le dijo a sus padres-. Avisad si queréis venir antes de que nos vayamos… Alguien me parece que va a querer dormir hasta con nosotros hoy.
Despidiéndose de sus suegros Yamato se limitó a hacerles un gesto, prefiriendo centrarse más en la pequeña, posándole la mano encima él unos segundos para intentar distraerla, acariciándola así con suavidad antes de echar a andar.
- ¿Quieres que hoy duerma con nosotros? – preguntó, sonriendo.
- Bueno… Así podemos controlar mejor si le sube la fiebre que si andamos yendo y viniendo, ¿no te parece?
- No te he pedido que me des ninguna explicación – amplió más la sonrisa-. Me parece muy bien. Según tu madre estuvo algo picajosa por la tarde, pero lo de la fiebre debe de haber sido de ahora mismo.
- Siempre se ha dicho que a última hora cuando más sube ¿no? A ver si se le baja… ¿la bañas cuando lleguemos a casa o le ponemos el pijama directamente?
- Puedo darle un baño para ver si se le baja algo y así ya le ponemos el pijama y todo…
- Cualquier excusa es buena para pedirte bañarla, ¿eh? – le sonrió, levantado así la vista hacia él.
- Anda – intentando disimular la cara sumamente delatadora que se le había quedado ante aquello último, posó una mano en la cintura de su esposa-, vamos, antes de que empiece a refrescar más y lo note ella.
Yamato se acercó hacia la bañera, metiendo la mano en el agua para ver que estuviera a la temperatura apropiada antes de cerrar el grifo. No iba a echar demasiado tiempo con aquello, no quería que Aiko fuera a coger frío en esas condiciones, pero sabía que se iba a quedar más a gusto.
- Sora – le dijo cuando la vio pasar por el pasillo, reclamando su atención-. Antes me ha mandado mi madre una receta de unas galletas que parece ser que son buenas para las encías, que le pueden calmar algo el dolor.
- ¿Ah sí? – curiosa, se quedó apoyada en la puerta, observándolo-. Mándamela y si tenemos los ingredientes en casa se las hago mientras que la bañas.
- Está en mi teléfono…
- Yamato, no me sé tu clave…
- ¿Cómo que no?
- No – negó con la cabeza-. ¿Para qué narices la quiero? Ahora te lo traigo y me la mandas…
Encogiéndose de hombros, acabó por asentir, dejándola irse por el pasillo a buscar el teléfono para hacer lo que le había dicho, esperando antes de ir a por la pequeña para cogerlo y poder enviarle el mensaje.
- Hubiéramos acabado antes…
- Luego se me olvida y tengo que venir a pedírtela cada vez que se me bloquee el mío – no tenía ningún interés en llegar a tener su clave tampoco, no era algo que le preocupara ni lo más remoto, ni jamás lo había hecho.
- ¿Vas a hacerle las galletas?
- Si tenemos con qué sí… ¿pedimos nuestra cena? Está casi todo guardado y no tengo ganas de ponerme a revolver más de la cuenta. Prefiero centrarme en lo de ella…
- Pide a dónde quieras – asintió, terminando de enviarle el mensaje-. Voy a bañarla antes de que se me enfríe el agua.
- ¿Lo tienes todo?
- Sí, le he traído el pijama y todo aquí, para que no coja frío.
Asomándose algo más, observó a la niña, gateando por la alfombra tranquilamente aún, sonriendo ligeramente antes de echar a andar de nuevo por el pasillo en dirección a la habitación para coger el teléfono.
Yamato se giró para coger a la niña en brazos y poder empezar a quitarle todas las capas de ropa que había llevado aquel día, acercándose con ella al agua nada más terminar.
- Hoy te toca baño corto, que tienes que ponerte el pijama – le dijo arrodillándose al otro lado para quedar a mejor altura.
Aiko levantó la cabeza hacia él, observándolo antes de empezar a mover sus manos dentro del agua, jugando con la espuma que se había formado, empezando a reírse. Alargó la mano hacia ella para echarle algo de agua por encima, poco a poco, y que así se fuera adaptando a al temperatura del baño antes de mojarle la cabeza.
- El cobarde de Gabumon nos está vigilando desde la puerta y no se atreve a acercarse por miedo a si lo mojas – le dijo intentando sobar confidencial pero asegurarse de que su compañero lo escuchase, al haberlo visto por el reflejo del espejo.
- No me gusta mojarme – protestó desde la puerta.
- Lo que no te gusta es que te tengamos que ver sin esa piel que llevas – entretenido, se giró, cogiendo por fin algo de jabón y echándoselo en las manos para sacar primero algo de espuma antes de empezar a pasarlo por la pequeña.
Revolviéndose e intentando escapar de su padre, Aiko se movió ligeramente por el agua, queriendo así jugar con él y no dejarlo hacer aquello con tanta facilidad.
- Oye, ¿ya te me empiezas a poner rebelde? – agitó muy suavemente sus dedos para salpicarla, escuchando cómo se reía a modo de respuesta-. Pronto empiezas tú. ¿Y cómo vamos a hacer cuando estemos en la piscina o en la playa? ¿Te ha dicho tu madre que nos vamos a pasar este fin de semana a un hotel con piscina? Bueno, no sabes lo que es eso, pero ya verás como te va a gustar. Esperemos que no tengas fiebre esos días…
Hablando con ella como si pudiera contestarle, decidió darse prisa y solo dejarla jugar un corto tiempo para que no cogiera frío, no tardando demasiado en dar el baño por terminado, sacándola del agua y envolviéndola en una toalla para empezar a secarla.
- Suena a ruido en la cocina, seguro que tu madre ha encontrado lo que necesita para hacerte la cena. Ya verás qué bien te viene… Si dice tu abuela que funcionaba con el pesado de Takeru eso es que es infalible, te lo digo yo.
Posó a la pequeña encima de una toalla seca que había dejado estirada Sora antes cuando habían llegado, aprovechando para secarla mientras que ella parecía distraída mirando hacia el cuerno de Gabumon que asomaba no demasiado lejos, no queriendo echar más tiempo del necesario, alargando la mano para coger el pijama y poder ponérselo con rapidez, dejándola así lista.
- Ahora vamos a tener que ir a decirle a tu madre a ver si ver si ella es capaz de peinarte… Que mírame a mí, con mis años ya y sigo sin ser capaz de hacerlo bien…
- Está bien que lo reconozcas – dijo el Digimon antes de alejarse en dirección hacia la cocina, yendo así a avisar a Sora.
AnnaBolena04: bueno, un poco de nenita haciendo el adorable nunca viene mal. Aunque sea porque está malita por culpa de los dientes y tiene muchos más mimos de la cuenta. Que hacen cola ya entre padres y abuelos para ver quién cuida mejor a la nena. Esta vez parece que además de estar revuelta, lo que tenía era mamitis. Pero nada que no se le pasara con unos mimos de mami y luego jugando un rato con papi en la bañera. Lo sé, lo sé, ya era hora que saliera la famosa escena de Yamato bañando a su cosita. Si es que la pobre Sora tiene que sufrir lo suyo para no andar tirándosele encima cada cinco minutos cuando se pone en ese plan, hay que reconocerlo jajajaja
Parece que son los últimos días de la familia Ishida por Tokio... A ver cuántas visitas tienen rondando para poder despedirse bien tanto de ellos como de Aiko. Conociendo a los que los rodean tendrán hasta cola de espera en la puerta...
¡Besitos de tortuguita!
beautty133: ¡Hola! Y mil gracias por tu review. Me alegro un montón de que te esté gustando la historia. Sobre la duda que me dices, ya te mandé un PM sobre el tema, espero que nos podamos aclarar porque tampoco sé muy bien a lo que te refieres en concreto jajajaa Muchas gracias por pasarte por aquí y dedicar un poquito de tu tiempo a dejarme review. ¡Un beso!
