- De verdad, que yo no sé de quién puedes haber heredado el ser tan sumamente pesado, hijo…
Natsuko se quedó mirando hacia Takeru, el cual había estado hablando con su hermano hasta hacía un rato, sin que ella les prestara demasiada atención. En sus brazos estaba Aiko y ese era el motivo de que no hubiera escuchado nada más que el final de la conversación.
- Yo sí que me puedo hacer una idea de quién lo ha heredado – comentó Hiroaki, acercándose a la niña, haciéndole una carantoña antes de caminar hacia el otro extremo de la habitación donde estaban sus otros dos nietos.
- Deja a mi padre en paz – contestó automáticamente la mujer, siguiéndolo con la mirada antes de verlo sonreír ligeramente confirmando así por lo que lo había dicho-. Por cierto, ¿vais a estar de vuelta en Tokio para el cumpleaños de la niña?
- Espero que sí – contestó Yamato-. No depende demasiado de nosotros por desgracia. Siempre es un poco ambiguo todo. Sé cuando tocaré Tierra de nuevo, pero no exactamente cuando me dejarán irme de la isla. Entre eso y las maravillosas conexiones…
Natsuko acabó por mirar hacia la niña, viendo como entretenida estaba mirando de uno al otro, posando sus ojos en todos los que pasaban frente a ella.
- Bueno, sino en cuanto volváis podemos celebrárselo – comentó, devolviendo la vista hacia el mayor de sus hijos-. Somos demasiados como para invadirte la casa, así que tendremos que esperar.
- Eres bienvenida siempre que quieras – le dijo a su madre-. No como otro pesado, que casi que voy a considerar este tiempo como unas vacaciones de él…
- Oh, venga ya, ¿sigues enfadado porque no te contara lo que estaba escribiendo?
- Dime un solo motivo por el que no debería estarlo…
- Bah – cruzó los brazos sobre el pecho.
Llegando al salón, Sora pudo escuchar el final de la conversación, echándose a reír adivinando perfectamente sobre lo que podían estar hablando, decidiendo ignorarlos y acercarse hasta donde estaban Dai y Reiji, agachándose junto a ellos.
- ¿Y vosotros dos qué? ¿Tenéis pensado crecer mucho esta temporada?
- Seguro que sí… - asintió Hikari-. Al ritmo que van no me extrañaría que les hayas notado un buen estirón, sobre todo a este elemento de aquí que no sabe lo que significa estarse quiero – miró hacia Dai.
- Eso le viene de su tío…
- ¿De cuál de ellos?
- Pues… lo decía por el hiperactivo, pero bueno… - levantó la vista hacia Yamato, teniendo que volver a reírse al verlo cruzarse de brazos mientras que Takeru ponía caras de fondo por el repentino enfado de su hermano-. No está tan enfadado…
- Creo que Takeru se lo cree porque sabe que está en su derecho de estarlo. Es un tema algo delicado, pero yo creo que sobrevivirán a ello.
La pelirroja volvió a reírse, bajando la vista hacia los niños. Ella no había llegado a constarle nada a Yamato sobre el descubrimiento que había tenido en Navidad cuando había hablado con Takeru sobre la historia, dejándole a su cuñado los honores. Sabía que iba a ser algo entretenido de ver y sin duda había esperado a que fuera él quien se lo contase. Podía llegar a entender las protestas de Yamato, especialmente desde tu punto de vista. Cualquiera que conociera a al mayor de ambos hermanos mínimamente sabía lo cerrado que era para sus cosas y que precisamente Takeru hubiera estado escribiendo sobre aquellos temas era algo que lo había hecho saltar con rapidez.
- Yo lo creo capaz de pedir que le hayan editado una copia aparte con datos más personales sobre su hermano. Ya sabes un par de capítulos contando su versión de los hechos sobre vosotros dos…
Sora arqueó una ceja, acabando por girando la cabeza hacia Takeru, observándolo unos segundos antes de tener que asentir levemente, echándose a reír por fin, enfocando a Hikari nuevamente.
- Tú si te quieres quedar viuda dale la idea y ya vemos como finalmente cumple la amenaza de convertirse en hijo único…
- Tranquila, no se me ocurriría decirlo en voz alta… - riéndose ella también, bajó la cabeza hacia Dai, soltándolo finalmente dejándolo ir corriendo a rondar a su abuela para poder ver a Aiko.
- Voy a echar de menos a esos dos esta temporada… Y al otro elemento también – dijo refiriéndose a Daigo-. ¿Cómo ves el venir de visita?
- Mal… Ya sabes que durante el curso yo lo tengo complicado. Y creo que Takeru también tiene la agenda llena. Tiene muchas reuniones de la editorial… Y es una pena porque a estos dos iba a venirles bien irse a un sitio donde poder enredar.
La pelirroja asintió, sin duda, si no fuera por el motivo por el que se tenían que ir, la idea de un viaje al sur sonaría de maravilla. A ella le vendría bien para relajarse y terminar de reponerse y Aiko iba a estar encantada con todo lo que la rodearía. Absolutamente todo lo que ella iba a ver era nuevo, ella nunca había visto cosas así y estaba segura de que le iba a encantar. Hasta Biyomon se iba beneficiar de aquello. El único problema era que les iban a faltar dos piezas muy importantes para ellas.
- No pasa nada, te mandaremos un montón de fotos de Aiko en la playa. A ella no la podrás odiar…
- No, ciertamente no…
Yamato cruzó los brazos después de poner los ojos en blanco, intentando ignorar a su hermano pequeño, centrándose en la conversación que estaba teniendo con su madre.
- Le dije a papá que hiciera el favor de pedir unos días de vacaciones de todos esos que le deben y venir unos días antes de que me vaya yo. ¿Por qué no te vienes tú también? Si queréis poder aprovechar allí unos días, tú nunca has venido a verme – giró la cabeza hacia su hermano-. Tú no estás invitado.
- ¡Que no he escrito tú nombre en ninguna parte!
Natsuko intentó ignorarlo, centrándose en que Dai había llegado hasta ella para reclamar la atención de Aiko, sonriendo y agachándose a dejar a la pequeña en el suelo para que pudiera jugar con él, observándolos unos segundos antes de devolver la mirada hacia sus dos hijos.
- Takeru, Yamato tiene toda la razón… Fin de la discusión – giró la cabeza hacia el mayor de ambos-. Me gustaría poder ir unos días, no te diría yo que no. Tengo que mirar si me encaja con el trabajo, pero… ¿cuándo te vas exactamente?
- El día exacto aún no lo sé, pero entre los últimos días de abril y los primeros de mayo. Con un poco de suerte no me pierdo mi aniversario…
- ¿Para eso quieres que vayan mamá y papá? ¿Para que te hagan de niñero mientras que tú te vas de aniversario?
Volvió a poner los ojos en blanco, negando con la cabeza, estudiando los gestos del mayor de ambos, quien acababa por hacer como ella y se decantaba por ignorar a su hermano pequeño por el bien de la reunión.
- Así me pilláis allí los días que no esté de aislamiento – explicó por fin-. A otros les vendría bien que los aislaran una temporada. Fíjate que no veo yo que te vaya a echar de menos cuando esté en el espacio.
- Si es que hoy están más pesadito de la cuenta, Takeru – colocándose de nuevo al lado de Yamato, Hiroaki volvió a meterse en la conversación-. Y para tu información… Ya he pedido los días y me los han dado. Así que apareceré por allí cuando me dijiste.
- Te vas a quedar con nosotros en casa, ¿no?
- Claro que no – negó con la cabeza-. ¿Ahora que estás casado y sois los dos la cosa más pegajosa que he visto en años?
- ¿Cómo que no? – giró la cabeza hacia él.
- No. Si quieres que me quede con la niña yo te hago de niñero todo lo que me digas, pero no me voy a quedar con vosotros a según qué horas del día.
- Madre mía… - Natsuko puso los ojos en blanco-. Si es que peor que Takeru… Luego dirás que le viene de mi padre.
Yamato tuvo que coger aire, intentando ignorar la conversación que estaba pasando a su alrededor. Sin duda podría haber entendido que hubiera dicho que Sora quizás estaría más cómoda si él no se quedara en casa con ellos, teniendo más intimidad en la vida del diario, incluso a sabiendas de que a ella le daría exactamente igual, pero no precisamente aquello. No iba a decir que posiblemente tuviera toda la razón del mundo, pero no iba a hacerlo en voz alta.
- Tú puedes venir cuando quieras – giró la cabeza hacia la mujer-. Estos dos ya veremos si no chantajeo a nadie en el aeropuerto para que no los deje entrar en la isla.
- Puedo contárselo a Aiko, a ver en qué lugar quedas si le cuento que no querías que su abuelo fuera a verla.
- Porque se lo tiene más que merecido por bocazas y meterse donde no lo llaman.
Sora se acercó hacia ellos, atendiendo finalmente a la conversación, colocándose al lado del rubio, sonriendo al ver a Aiko alargando su mano con uno de sus juguetes para dejárselo a Dai mientras que estaban los dos en el suelo.
- ¿Qué os pasa?
- Nada, que mi padre ya tiene unos días de vacaciones para venir a vernos. Le he dicho a mi madre que se venga con él, que aproveche.
- ¿Ya te han dado los días? – observó a su suegro.
- Sí, le estaba diciendo a Yamato que me iba a quedar en algún hotel o algo para no molestaros.
- ¿Molestarnos? – arqueó una ceja-. ¿Qué tontería es esa?
- Bueno, supuse que estarías más cómoda no teniendo que aguantarme a todas horas. No te preocupes, lo tengo decidido, así que no quiero que ahora intentes convencerme de lo contrario.
Yamato se quedó mirando hacia su padre, acabando por desviar la vista hacia su padre, ahorrándose la risa antes de posar, de forma tranquila, sus manos en la cintura de la pelirroja.
- Haz lo que te venga en gana papá, ya sabes que en casa eres más que bienvenido.
- Con las ganas que tiene él de encontrar a quién ponerme de niñero mientras que él esté de aislamiento – giró la cabeza hacia su marido, entretenida con la cara que ponía.
- Pues no, lista… - usó un tono picajoso, bromeando-. Hasta dónde yo sé probablemente se venga los últimos días cuando yo ya esté por casa todo el tiempo.
- Ya, ya… A saber a quién habrás estado aburriendo para que me venga a vigilarme por si acaso estornudo más fuerte de la cuenta.
- Mira, sin que sirva de precedente, cuando tengo que darle la razón, se la tengo que dar. Si fuera por eso, no tendría demasiado problema de entretenerme en tenerte vigilada – se quedó mirando hacia su nuera tras encogerse de hombros-. Digamos que te tengo en la suficiente buena estima como para ofrecerme yo voluntariamente si viera que es necesario.
- Y sino te lo llevaba yo de la oreja, tú no te preocupes – le dijo Natsuko-. ¿Estás bien ya?
- Estoy perfectamente. No hagáis caso de lo que dice este pesado – señaló hacia el rubio-. De verdad, y ahora que me voy de vacaciones más…
- De lo que tienes ganas es de perderme de vista unas cuantas horas al día, puedes confesarlo delante de ellos también.
- Eso no creo que haga falta que lo diga en voz alta, ya sabemos todos que muy sano no tiene que ser el sufrirte demasiadas horas al día, hijo.
- Lo sé, papá, lo sé. Solo hay que verte a ti para saber cómo acaba la pobre gente después de tantos años.
Un gritito de Aiko reclamó así la atención de todos, consiguiendo así que mirasen hacia ella mientras que intentaba ponerse en pie para poder alcanzar a su abuelo, apoyándose en sus rodillas para poder intentarlo.
- Ven conmigo preciosa, que tu padre intenta meterse conmigo… - se agachó automáticamente, cogiendo así a la niña él-. Si no fuera porque perderlo de vista unos días implica perderte de vista a ti, lo mandaría más de seguido al sur…
AnnaBolena04: claro que pide mimos, porque está algo malita y tiene muchos mimos. Así que se dedica a ponerles carita a papi y a mami y esa noche allí no habrá dormido nadie porque Aiko era un saquito de mimos adorable que solo quería atenciones. Ya sabemos que a la mañana siguiente amaneció encima de su padre durmiendo más feliz que nadie los dos.
Y por fin se ha enterado Yamato de lo que va la historia de Takeru... Por lo que podemos ver seguro que el minirubio tuvo que echar unas buenas carreras por Tokio para evitar que su hermano mayor lo linchase. Que NO se fía de lo que pueda haber escrito ese elemento ni por accidente. Va a ser el primero en querer una copia solo para revisar que no le haya armado ninguna y aún así posiblemente se pase con morros una buena temporada con ese tema.
La nenita mientras tanto rondando a los abuelos y salvando el día para que Sora no reniegue demasiado de familia política, que pobrecitos, hay que quererlos igual con los dramas y puñales que se lanzan. Que además está Natsuko y ella no tiene la culpa de que se hayan salido como le han salido todos esos... ¡Besitos de tortuguita! Hoy me toca escribir una cosa fea de escribir y NO quiero T_T A ver si me sale porque no tengo yo hoy el humor apropiado, no.
