- Tus padres ya se han ido a ver a tu hermano, ¿no?
Hikari se había acercado a donde estaba Takeru sentado, llevando con ella a Reiji mientras que Dai correteaba por casa siguiendo a los dos digimon. Viendo como giraba la cabeza hacia ella para asentir, terminó por ir a colocarse a su lado.
- ¿Por qué?
- No, por nada. No estaba segura de qué día se iban. ¿Se quedaban con Yamato?
- No, se han quedado ellos por su cuenta en algún hotel no muy lejano. Mi hermano se cansó de discutir con ellos sobre la tontería que le parecía eso, pero no querían molestar a la parejita…
- Sí, deben de molestarles mucho a Sora y Yamato precisamente tus padres – divertida, tomó asiento, asomándose así para ver lo que estaba haciendo, dejando que el niño fuer a jugar con su hermano.
Dándose cuenta de ello, alargó el brazo para poder dejarlo encima de sus hombros, aprovechando entonces para recoger las cosas que tenía esparcidas por encima suyo, apartándolas para poder centrarse algo más en ella.
- Mañana por la mañana tengo una reunión importante con la editorial, ¿entras a primera hora?
- No, pero tengo que ir igualmente por la mañana al colegio. No te preocupes, puedo pasarme yo a dejarle los niños a mi madre no te preocupes.
- Cuando salga de la reunión ya voy yo a por ellos – asintió, girando la cabeza para poder vigilar que no estuvieran haciendo nada-. He hablado antes con mi hermano. Según parece cuando llegaron mis padres la niña decidió que era buen momento para dar algunos pasos ella sola sin agarrarse a nadie.
- ¿Ya camina? – sorprendida, se quedó mirándolo.
- No avanzó gran cosa pero… Me había dicho mi hermano que cogida a él se pasaba las tardes que la llevan a la playa correteando por ahí, pero esto parece ser que se levantó e intentó ir ella sola.
- Me puedo imaginar a uno que los dos nos sabemos… - empezó a reírse antes de terminar de acomodarse, subiendo las piernas al sofa-. Oye… ¿tú eres consciente de que se han ido los dos solos?
- ¿Cómo que si soy consciente?
- Quiero decir que si te das cuenta de que se han ido los dos solos a pasar unos días de vacaciones en el sur…
Volvió a dejar la vista fija en los niños, tomándose su tiempo para responder al caer en la cuenta del motivo de su pregunta. No tardó demasiado en coger aire y volver a soltarlo lentamente.
- Lo que mis padres hagan o dejen de hacer es asunto suyo. Parte lo hacía por tocarles las narices… Parte porque me preocupaba que las cosas pudieran acabar mal y fastidiar la situación que había. Era la más cómoda que habíamos tenido todos en años, pero mientras que la cosa siga bien yo no tengo mayor interés en preocuparme por lo que ellos hacen.
- ¿Me estás diciendo que todo lo que has estado dando la lata ha sido para tocarles las narices?
- ¿Qué? El drama entre mi padre y mi abuelo sirve de entretenimiento. Y si de fondo tengo a mi hermano poniendo caras raras también ayuda bastante…
Totalmente confusa no pudo más que quedarse mirando hacia él. Con todo lo que había estado dando la lata no se podía creer lo que estaba escuchando. Dándose cuenta de ello, Takeru no pudo más que echarse a reír.
- Venga, al principio no era solo por tocas las narices. Me fui muy preocupado de la boda de mi hermano. ¿Soy yo el único que los vio irse disimuladamente esa noche? Ya te digo yo que aunque papá estuviera buscando estresar a mi abuelo en ese momento no era el Takaishi de la familia en el que estaba pensando. Creo que Sora sí que debió de ver algo también, no estoy del todo seguro. Pero por lo que me tiene dicho suena a que sí…
- Yo no estaba pendiente de lo hacían o dejaban de hacer tus padres, la verdad…
- Si la culpa es de Yamato. Se va un rato antes creyendo que nadie se da cuenta de que se ha llevado a Sora a rastras a hacer quién sabe qué por los pasillos y claro, le recuerda a mi padre de dónde le vienen esas ideas a su hijo mayor y se va él al poco con las mismas intenciones. Que los tengo calados a los dos… - entretenido por las caras que estaba poniendo ella, se encogió de hombros-. Me preocupaban, y mucho, las consecuencias que pudiera tener aquello. Pero mira, tal y cómo han ido las cosas… Que les aproveche. A ninguno de los dos les va a venir mal. A fin de cuentas, es lo que me pasé toda la niñez esperando que ocurriera, ¿no?
Sin duda no le quedaba más remedio que reírse de las palabras de él, aunque sonaban demasiado lógicas. Ella, que lo había visto más de cerca, no podía sacarle ninguna pega a nada de lo que acababa de decirle. Dejó caer la cabeza hacia su lado, acomodándose mejor.
- Por tu bien te recomiendo que no repitas esa frase en alto ni delante de tu madre, ni de tu cuñada, ni de mi hermano ya que estás.
- ¿Tu hermano?
- Ya sabes que se pone especialito con lo que los otros dos hacen o dejan de hacer…
- Pues a buen sitio… Yo sigo diciendo que a mi hermano tuve que mandarle personalmente parte de tu ramo por un motivo más que evidente…
Sora se despertó al sentir movimiento a su lado, encontrándose con que Yamato intentaba salir de la cama sin despertarla. Arrastrándose hacia él, posó su brazo en torno a su cintura, notando como automáticamente se quedaba quieto. Aunque se le pasó la idea por la cabeza, no fingió estar dormida aquella vez, arrastrándose algo más para pegarse más a él.
- No ha sonado el despertador – le dijo-. ¿Dónde se supone que vas?
Sorprendido, acabó por girar la cabeza hacia ella, viendo que estaba despierta, revolviéndose ligeramente para quedar frente a la pelirroja en vez de dándole la espalda.
- ¿Te he despertado?
- Da igual, ¿dónde ibas?
- A ninguna parte, pero ya que me había despertado… Iba a levantarme ya.
- ¿Qué hora es?
- Temprano, debe de faltar algo más de media hora para que suene. Vuelve a dormirme, Sora.
Negando con la cabeza, se acomodó mejor, cogiendo postura de tal forma que pudiera quedar apoyada bien sobre él como siempre solía hacer, teniendo que acabar Yamato cambiando de postura para facilitarle las cosas.
- Tú no te mueves a ninguna parte hasta que sea de verdad la hora – le dijo, volviendo a cerrar los ojos.
Entretenido por la declaración de intenciones de ella, sonrió, doblando algo más el brazo sobre el que se había echado para poder empezar a jugar con los mechones de su pelo mientras tanto, no tardando en notar como se quedaba completamente dormida segundos más tarde.
Le daba miedo que se le pasara la hora de levantarse, pero, sin duda, no podía decir que no se hubiera quedado a gusto. Una vocecita en su cabeza le decía que le venía bien aprovechar esos momentos porque le quedaba muy poco tiempo para volver tenerlos hasta finales del mes que estaba por entrar. Bajó la mirada hacia ella entretenido en sus rasgos completamente relajados. No estaba seguro tan siquiera de si sería consciente tan siquiera de haber hablado con él, no sería la primera vez que ocurría.
- Yamato… - la voz de Sora lo reclamó-. Eh, Yamato…
Sin responder, únicamente se acomodó algo más, acercándose más a ella sin molestarse en abrir los ojos. No fue consciente de que la pelirroja se reía mientras que se escapaba de su agarre, observándolo desde otro punto.
- Despierta, que vas a llegar tarde – pinchándolo con sus dedos en el costado, intentó llamar así su atención.
No tardó demasiado en volver a ver asomar una franja azul en el rostro de él, confuso, sin llegar a entender demasiado bien lo que estaba pasando. Enfocó a la pelirroja lentamente, viendo su expresión divertida mientras que se quedaba inclinada sobre él.
- Ha sonado el despertador. Vete levantándote, venga, que te voy haciendo yo el desayuno para que te puedas duchar tranquilo…
Confuso aún, miró hacia los lados, dándose cuenta de que, de alguna manera, se había quedado dormido de nuevo a pesar de no ser consciente de cuando había podido ocurrir ya que era consciente de estar completamente desvelado cuando ella se había acomodado a su lado.
- Venga, dormilón – volvió a insistir antes de levantarse ella.
Fue directa hacia la cocina tras estirarse, empezando a revolver por las estanterías para preparar algo de desayuno para los dos. Sin duda ella no necesitaba levantarse a la vez que él, pero tampoco le molestaba. Así podían aprovechar algo más el tiempo.
Miró hacia la puerta de la habitación cuando sintió por fin el ruido de la caldera funcionando, entendiendo así que por fin se había levantado y que se estaba dando una ducha. La idea de que en cuestión de menos de un mes fuera a volver a tenerlo rondando por casa a todas horas era algo que había hecho que la expectativa del viaje fuera mucho más llevadera.
- Buenos días – saludó cuando lo vio aparecer por fin, dejando las tazas encima de la mesa.
- La culpa es toda tuya, que lo sepas… - murmuró mientras que se acercaba a ella, no entrando en más detalles antes de posar sus manos en su cintura y atraerla hacia él-. ¿Qué es eso de dejarme en coma a tan poco de que suene el despertador?
- ¿Eh? No sé de lo que me estás hablando – aunque intentó mantener el gesto de confusión no pudo, riéndose de forma delatadora-. Te he hecho el desayuno y algo para que te lleves contigo y no te me andes muriendo de hambre a media mañana.
Señaló con su cabeza las cosas que había ido dejando encima de la mesa, separándose de él cuando escuchó el sonido que indicaba que el agua estaba lista ya, acercándose a por ella.
- Venga, siéntate… Que luego se despierta Aiko y ella da algo menos la lata que tú para desayunar…
Quedándose mirando hacia la bolsa que había dejado sobre la mesa no pudo más que sonreír, cediendo y sentándose tranquilamente a desayunar.
- ¿Qué vas a hacer hoy? – le preguntó, observándola todavía mientras iba y venía.
- Pues… Deberías de preocuparte porque hoy tengo cosas que hacer que deberían de asustarte.
- Sorpréndeme… Hoy les dejaré a tus padres a la pequeña para que compensen el terriblemente largo tiempo que llevan sin verla – tomó asiento finalmente, riéndose.
- Horriblemente largo, sí, ese drama me lo sé. Dura más que el tiempo que de verdad llevan sin verla – una vez que ella se sentó a su lado, alargó la mano para coger su desayuno-. ¿Era hoy cuando ibas a ver a Shiori?
Pudo ver como la pelirroja asentía, teniendo la boca llena, no queriendo hablar entonces. Había estado mirando con mala cara el vaso que tenía al lado de ella, pensando lo poco que le apetecía tener que tomárselo, decidiendo que primero iba a tomar algo de fruta. El suplemento que le habían dado por la anemia le gustaba muy poco.
- Voy a ver si consigo quitarle de la cabeza que no lo hago por cumplir y que estoy más que encantada de ayudarla.
- Dentro de poco estaré acusado de haber prosperado rápido en la JAXA porque tengo una pelirroja de dudosas intenciones que le hace la pelota a la mujer de mi jefe…
- Si de mí hubiera dependido, haría mucho más tiempo desde que te habrían empezado a llamar comandante – hizo una pausa, observándolo antes de volver a pinchar un trozo de fruta-. Soy más efectiva que tú, amor.
Puso la mejor de sus caras de asco automáticamente, arrugando la nariz, antes de coger el vaso y finalmente llevándoselo a los labios decidiendo que iba a ser mucho mejor si lo hacía de golpe. Pudo ver a Yamato riéndose de las caras que estaba poniendo, arrugando aún más la nariz cuando se hubo terminado el contenido.
- Dos semanas más y la única forma en la que acepto tomar más hierro es en forma de comida rica y no esta basura.
- ¿Te hago espinacas para comer el sábado?
- ¿Tú quieres ir a dormir con tu padre al hotel? – contestó automáticamente sin pensarlo tan siquiera.
Natesgo: la guerra de abuelos, que es lo que tiene... Posiblemente haya drama por parte del otro abuelo cuando se entere de ciertas informaciones como que la nena ha ido caminando a buscarlo o como que le han dado el cambiazo del peluche. Si es que es lo que digo yo, que uno es un abusón y ya tiene más nietos, que deje al pobre Haruhiko intentar compensar todos los años que se perdió de Sora con su nieta, hombre...
Vengo que parece que llego de la guerra. Me he pasado la tarde gruñendo y riñendo... Y dando clase de algo que no es lo mío, así que una fiesta de las preciosas. Para empezar bien el nuevo curso y no querer cargarme a nadie... Lo de siempre, vamos. A ver si termino de guardar todos los papeleos que me he traído hoy y me puedo dedicar a morirme en paz, que es lo que pide el cuerpo hoy.
¡Un beso!
Guest vecina: ¿sabes que pasa? Que a nosotros nos obligan primero a sacar el máster y luego ya si eso hay que opositar. No hay lo uno sin lo otro, así que te dan por el saco doblemente. No solo te fuerzan a tener la carrera pura de ciencias, sino que tienes que hacer el santísimo máster y la oposición que es una barbaridad de temario que nada tiene que ver con los de primaria... Yo que ya estoy del mundillo de la educación, pienso en tener que pasar por todo eso, y mira, es que me meto a cuidadora de perros y al menos soy feliz jajajaja ¿En serio no te habían puesto en las listas de la defensa? Si es que normalmente la gente se mete con el funcionariado, pero es que los que trabajan en las secretarías y demás de la Universidad son el motivo de ello. Estoy segura jajajaja A ver si al menos no te tienen dando vueltas y de verdad te lo arreglan sin dar mucho por el saco.
Sí, con Hiroaki no hay nada que se pueda hacer. Se nota muchísimo de qué pie cojea... Pero es que es exactamente lo que dices tú... Y además, es que es algo que creo que es normal con la situación en la que estuvieron todos los años de su vida siendo solo Yamato y él. Si le viene una cosita adorable, que lo quiere con locura y para encima es clavada a su hijo mayor, ¿qué va a hacer el pobre hombre? Como mucho se lo tiene en cuenta el otro abuelo, pero no creo que nadie más sea capaz de protestarle algo.
Jajajajaja Takeru el pobre como mucho se pondrá a montar el drama porque su padre se entere de todo antes que él. Y que espere que no se entere de algo de todo eso Taichi antes que entonces le oyen la pataleta desde el espacio jajajaja Yamato el pobre está intentando dar un poquito su brazo a torcer con su madre y mejorar las cosas. Si lo hace solo porque prefiere pasar de todo y empezar de cero con ella o lo que pasa es que ahora que tiene una nenita gateando por casa se ha terminado de ablandar del todo... O todo junto a la vez. Probablemente sea esto último.
En fin, vecina, que quiero terminar de escribir un trocito que tengo a medias de ayer antes de que de verdad empiece el curso, quiera apuñalar gente y acabe pegándoselo a Yamato, cosa que suele pasar más de lo que la gente se imagina jajajaja ¡Un bico grandote! Y si mañana dan la lata en el decanato avisa que vamos a azuzarle a las tartarugas.
