Hiroaki sonrió nada más poder coger a Aiko en brazos, sujetándola así contra él, no pudiendo estar más contento de que la pequeña se agarrase a él de forma automática, quedándose así cogida mientras que él continuaba hablando con su madre.
- No creo necesitéis nada más… - le pasó la bolsa para dejarla encima de la mesa-. Y comida dadle lo que queráis porque ya come de casi lo que un bebé de su edad puede comer. Esperemos que no monte demasiado el drama porque no sea la "comida de papá" lo que tiene en el menú…
- Bueno, no puedo decir nada en su contra. Yo también me pasé unos cuantos años de mi vida sobreviviendo a base de la comida de Yamato – dejando las cosas de la pequeña, bajó la vista hacia ella-. ¿Me has traído protector solas?
- Sí, ya se lo he puesto yo para salir de casa, pero se lo he traído. Está en su caja… Ya sabes que con lo blanquita que es aunque hoy no haga demasiado sol se puede quemar – alargó la mano, rozando así con suavidad la mejilla de la pequeña-. ¿Vas a portarte bien con los abuelos? Tienes que enseñarle a Hiroaki donde se esconden las tortuguitas que tanto te gustan que él seguro que no sabe encontrarlas.
Divertida por el gesto de la pequeña, sonrió dándole un par de caricias más.
- No tengas prisa en volver, ya sabes que nosotros estamos encantados de quedarnos con ella. Así que como si queréis aprovechar Yamato y tú para hacer algo cuando él salga del trabajo.
- Mira qué considerado eres – Natsuko se unió a la conversación finalmente, habiendo estado terminando de ducharse saliendo ya completamente arreglada-. Pero yo me uno a esa idea. Podéis aprovechar vosotros dos a dar una vuelta o lo que sea tranquilos.
- Eso, por muy disimulados que intentéis ser, se llama robo y aunque creo que Aiko estaría encantada de colaborar no sé yo hasta qué punto se considera legal… - divertida, la pelirroja se quedó mirando hacia sus suegros.
- Solo si se denuncia… - Hiroaki se encogió de hombros provocando ya que ambas mujeres se echaran a reír.
- Me voy, os llamaré cuando vayamos a venir a por ella para ver dónde estáis – anunció Sora-. Cualquier cosa me llamáis, ¿de acuerdo?
Acercándose a la pequeña para darle un beso en la frente a modo de despedida, sonrió a sus suegros antes de girarse y poder salir en dirección a la entrada principal del hotel para poder continuar su camino. Había salido antes de la cuenta ya que, ahora que ya se había familiarizado con el lugar, quería dar un paseo antes de llegar a su destino.
Se acercó a la oficina de correos, entrando. Sin duda habría sido todo mucho más cómodo habérselo mandado a casa, pero no quería arriesgarse a que Yamato llegase y fuera a recibir el paquete él. Cuando salió, continuó con su camino hacia donde había quedado con Shiori, entretenida al verla esperando ya acelerando el paso para alcanzarla cuanto antes.
- ¿Vienes sola? – preguntó automáticamente la mujer al verla.
- Y si soy capaz de recuperar a la niña hoy tendré que dar gracias porque me la han robado y no sé yo si tendrán mucha intención de dármela… - ante la cara de sorpresa de ella, se encogió de hombros-. Tenemos a los padres de Yamato aquí. Han venido para poder acaparar a Aiko y estar por aquí los días antes de que te él se tenga que ir…
Se echó a reír automáticamente con las palabras de ella. Conocía a los padres de Yamato de la boda, pero sin duda, a quien más recordaba de los dos, era a Hiroaki. Desgraciadamente las circunstancias no habían sido las mejores, habiéndose cruzado con él por los pasillos del hospital años atrás.
- ¿Cuándo se van?
- No lo tengo muy claro, pero poco después de la salida. Depende de lo que me cueste conseguir que Hiroaki suelte a Aiko y me la devuelva – divertida, echó a andar-. He pasado por correos – le señaló el paquete que llevaba con ella.
- Es verdad – dijo tras quedarse unos segundos pendiente de lo que le enseñaba intentando centrarse-. Le pregunté a Hideki lo que me pediste y sí, sin problema. Especialmente yendo a donde se van ahora. Pero… también me ha dicho que si quieres puede encargarse él de que se lo encuentre ya dentro.
Giró la cabeza hacia ella, sorprendida. No se había planteado esa opción, quedándose pensativa. Sin duda la sorpresa iba a ser mucho mayor así y no iba a decir que no le gustara la idea.
- No quiero molestarlo…
- ¿Molestarlo? Si protesta ya le digo cuatro cosas yo – negó con la cabeza-. Yo creo que es buena idea y fue idea de él. Si solo tiene que dejarlo al personal encargado de llevar el… equipaje, por llamarlo de alguna forma, que llevan cada uno.
- ¿Y qué hago yo el propio día del aniversario? No tengo otra cosa…
- Dile que le has pedido algo porque "en esta isla no hay nada y hay que pedirlo todo de fuera" y échale la culpa a los de transporte de que no llegue a tiempo. A nadie que haya vivido tanto tiempo como él aquí le va a sonar raro…
Se quedó pensativa. Sin duda le había gustado esa idea. Así ganaba además algunos días más para poder dejarlo todo a su gusto. Lo que decía Shiori no era lo más extraño del mundo, ya que aquel paquete había tardado mucho más en llegar de lo que a ella le hubiera gustado y que no le iba a venir nada mal tener unos días más.
- Pues dile de mi parte que muchas gracias…
- Tonterías – movió la mano en el aire-. Ya me avisas para que se lo dé y que se las arregle que para algo se supone que es el más capacitado de todo ese equipo. Yo creo que es capaz de conseguirlo él solito sin ayuda de nadie.
Riéndose, entretenida por lo que ella le había dicho, echó a andar finamente por la calle, dejándose guiar ya que sin duda, aquella que la acompañaba conocía mucho mejor el lugar y sabría dónde dirigirse.
Apoyada en la puerta del coche, Sora se había quedado distraída esperando a que Yamato saliera. Tenía controlada más o menos su hora de salida y aunque se había pasado primero por casa para poder dejar escondido el paquete, había decidido hacerle caso a sus suegros y pasar a recoger ella a Yamato al trabajo.
Había pasado gran parte del día con Shiori y no pudo evitar empezar a reírse ella sola por lo bajo al recordar la cara que le había puesto cuando le había enseñado un par de bocetos en los que se había estado entreteniendo. No había sido complicado cogerles aprecio tanto a ella como a su marido, especialmente a él, ya que era con el que más trato tenía y al que, sin duda, le debía mucho. Y cada día más…
Ahora que tenía tiempo libre, se había acordado de ella y de las veces que habían hablado sobre el nivel de estupidez que era el hecho de que ella no se atreviera a pasarse por el estudio por miedo a que pensara que se quería aprovechar de su situación. Cuando le había enseñados los bocetos, no había podido más que echarse a reír por la cara que le había puesto. Sin duda, por cosas así, le gustaba todavía más su trabajo.
Volvió a la realidad al sentir voces pasando no demasiado lejos, pudiendo así ver que atravesando la entrada del parking justamente en ese momento estaba Yamato. Sonrió ampliamente, esperando que se diera cuenta de que estaba allí, siguiéndolo con la mirada, divertida, al ver su cara de sorpresa.
- ¿De dónde has salido tú?
- Pues mira… Me han robado a la niña, así que tenía que buscarme otro de repuesto y eras la mejor opción – se encogió de hombros, esperando que se acercara a ella, posando de forma automática sus manos en sus costados-. ¿Qué tal el día?
- Bastante aburrido hasta ahora – sonrió, divertido por lo que le había dicho sobre Aiko, aprovechando que estaba apoyada para arrinconarla algo más y llevar las manos a su rostro para sujetarla y poder saludarla besándola.
Si en Tokio no le importaba demasiado estar en la calle, mucho menos le importaba allí, aprovechando así el momento. Le había gustado encontrársela ahí cuando había salido, siendo una de esas cosas que conseguían que se le revolviera algo dentro, haciéndole ver el contraste tan radical que había tenido en su vida en cuestión de unos años.
- Oye, oye, Ishida, que estás en un espacio público por favor y Takao se me escandaliza, que no está acostumbrado a estas cosas.
La voz de Katsu hizo que Yamato diera un respingo, alejándose así de Sora antes de girar la cabeza hacia el origen de la voz con la peor de sus miradas en la cara, escuchando así la risa de la pelirroja de fondo.
- ¿No tenéis nada mejor qué hacer?
- No – sonrió irónicamente-. Eh, que estas cosas todavía nos siguen extrañando. Que ni cuando te sacábamos de casa un sábado y alguna se te acercaba más de la cuenta había forma de pillarte así…
- ¿Y se puede saber por qué me voy a escandalizar yo? – el otro ingeniero cruzó los brazos-. Hola Sora.
Divertida, se limitó a saludar con la mano mientras que terminaba por recuperar del todo la compostura, cruzándose de brazos y despegándose del coche son una ligera sonrisa.
- ¿Alguna que se le acercaba más de la cuenta? Igual voy a tener que irme yo un día con vosotros dos a que me contéis cosas… - intentó mantenerse medianamente seria mientras que escuchaba a Yamato de fondo murmurar algo por lo bajo, farfullando.
- Yo que vosotros recordaría que en nada nos vamos a pasar unas semanas todos bastante solos en el espacio – comentó colocándose a su lado, dejando así su mano en torno a la cintura de Sora-. ¿No os vais a casa? Katsu, ¿tú no tienes hora de llegada fija o qué?
- No me dan miedo tus amenazas, porque me escondo detrás de Mai y ahí ya no vas… Mañana te veo, y mira a ver cómo me saludas, no vaya a ser que me tenga que sentir discriminado… Takao, ¿te llevo o no?
- Sí, sí… Voy – despidiéndose de los otros dos, pudo ver las caras de uno y otra, saliendo detrás de Katsu.
Sora se echó a reír en cuanto los vio alejarse de donde ellos, quedándose mirando hacia Yamato y la cara que se le había quedado, dándose cuenta entonces de que se le habían subido los colores lo cual solo sirvió para empeorar su risa.
- Oye, tengo una duda… ¿Cuándo "se te acercaba alguna más de la cuenta" te enterabas o volvías a quedarte sin enterarte de lo que estaba pasando?
Tardando unos segundos en darse cuenta de por dónde iban las intenciones del comentario de ella, no pudo más que entrecerrar los ojos, provocando así que la risa de ella empeorase. Negando con la cabeza, se alejó unos pasos, yendo hacia el otro lado del coche para abrirlo finalmente.
- Yo que tú no dejaría que esos dos se alejaran mucho porque con alguien vas a tener que volver y ya te digo yo que con Mai no es muy seguro… - intentó sonar serio, poniendo gesto de ofensa-. Uno preocupado porque te diera como mucho por preguntar por eso y mira por dónde me has salido… ¿con qué clase de pelirroja se supone que convivo?
- Con una un poco especialita, ya deberías de saberlo – divertida lo siguió con la mirada, entretenida-. Además, no todos los días tengo el honor de ver en primera fila como después de quince minutos siendo acosado te das cuenta de repente y te pones rojo radiactivo…
- ¿Te sabes las líneas de bus que llegan a casa? – escuchando de fondo como se echaba a reír abiertamente
Guest Vecina: hoy me paso por aquí rápido antes de irme al trabajo por la tarde. La verdad es que estamos en una fase de ir sobre la marcha. Así que ni días libres ni horario fijo, lo cual me gusta todavía más. Lo que sé por el momento es que me ha tocado no tener que ir de viernes esta semana tampoco y mira, yo con eso casi que me doy por contenta.Y además estamos teniendo unos días de sol impresionantes... Pero bueno, por suerte para mi moral ya está fresco y me da pereza ir a la playa así que no lloro tanto cuando me cruzo con la fauna yendo hacia la playa.
Yo lo que no entiendo es que con la cantidad de dinero, trabas, horas... y sacrificio que supone, haya tanto profesor amargado porque no quiere estar en su puesto. Entiendo los amargados por asqueamiento de la sociedad de nenes encantadores y respetuosos que hay, pero los que se nota que están ahí odiándolo a muerte y viven amargados por ello... Cualquier diría que fueron por esa vía por ser "la opción fácil"... Pero bueno, sí, claro. Todo lo que vaya por la rama pública es lo que toca. Yo por ahora sufro tics en el ojo cada vez que alguien viene a darme la lata con el tema, estoy realmente rodeada jajajaja
Y lo que te ha pasado con el mail me acuerdo que me pasó una vez a mí con un trabajo jajaja Acabé mandándole al profesor las capturas de pantalla con la fecha y hora en la que había mandado yo el correo para que viera que no mentía y al final me tuvo piedad... Así que nada, lo importante es que ya lo hayas arreglado y que ahora solo te quede preparar la defensa, que ya no queda nada para el día 10 y en nada ya tendré a quien llorarle por defensa legal cuando por aquí me quieran pegar (aunque no sé yo cómo haré cuando la que me quiera pegar seas tú, claro jajajaja).
Takeru confesando que todo el drama era por tocar la moral fue algo sobre la marcha, tengo que admitirlo, pero, también te digo que me pega un montón jajaja Si es que tampoco ha dado tanto la lata, lo que pasa es que como es menos discreto que su hermano se nota mucho más y al final parece que está la cosa más complicada. O a lo mejor también quiere reírse un poco de su querido Grand-Père, todo puede ser jajaja
Hiroaki si se entera de lo que pasa con las tartarugas, lo primero se echa a reír, luego mira para el nene con cara de "y parecía tonto cuando lo compramos" y luego ya empiezan a lloverle puñales, sin duda jajajaja Delante de la nuera no, que para esas cosas sí que le tiene piedad. Con lo que adora él a esa mujer... Y más si lo que pasa es que ha ido a dejarle a Aiko a su cuidado. Ahí ya fangirlea jajaja
Me voy a la tortura vecina, que ya te digo yo que hoy además voy para nada porque no va a venir de tarde nadie... Ains. ¡Un bico grandote!
