- En serio, Sora, como mires el reloj otra vez vas a gastarlo…

Dedicándole una sonrisa de disculpa, la pelirroja levantó la vista. Después de comer, habían salido al jardín, aprovechando el buen día que hacía, quedándose así viendo como jugaban los niños.

- ¿De verdad que no os importa que Nyoko se quede aquí? – preguntó Arata, mirando hacia Taichi y Koemi.

- ¿Tú conoces a mis sobrinos? Si he sobrevivido a cuidar de esos dos cuando se juntan con Daigo, ¿qué problema van a ser esas dos de ahí? Os vais vosotros dos cuando os llamen y nosotros dos nos quedamos con ellas.

- Le gusta mucho preguntar eso veinte veces… - Sora se quedó mirando hacia él-. El día que me pidió si me podía quedar con Nyoko acabó trayéndome algo para "compensarme las molestias"…

- ¡Eh! Venga ya… Bastante tenías tú aquí para que estuviera yo molestando.

- Sí, claro. Porque vosotros dos me molestáis terriblemente. No me hagas darte la charla como a Shiori…

Echándose a reírse, alzó ambas manos, mostrando las palmas en señal de rendición. Ese día estaban todos más nerviosos de lo que aparentaban y, sin duda, la mejor idea que habían tenido era juntarse para comer e intentar distraerse. Los niños jugando con los digimon eran una gran ayuda y, por suerte para todos, eran los que más ajenos a todo estaban. Ninguno de los tres pequeños tenía idea de por qué estaban más nerviosos los adultos y, nunca lo llegarían a saber.

- Oye, ¿cómo has conseguido librarte de Hiroaki? – preguntó Taichi.

- Eh, no digas eso de él… - giró la cabeza hacia él-. Se portó de maravilla conmigo cuando Yamato se fue…

- Evidentemente… Si le das a elegir entre tú o el zoquete que tiene por hijo estoy seguro que el único motivo por el que no so da el cambiazo es porque le tiene demasiado miedo a tu madre… - echándose a reír automáticamente por la tontería que acababa de escuchar, Sora estuvo a punto de atragantase con lo que estaba bebiendo-. Sí, sí, tú riéte, pero se puede quejar con el par de nueras que tiene…

- Ya otros tienen que seguir aguantando que le yerno se esconda de ellos…

- Eh – giró la cabeza hacia Koemi-. ¿Y ese puñal tan gratuito?

- Es verdad, ¿sigues saliendo huyendo cada vez que viene el padre de Koemi? Lamento decirte que mis padres, los dos, se han convertido en fans de Yamato… Así que llevas las de perder. Yo qué no haría más comentarios al respecto…

Entretenido con la conversación, Arata prefirió no meterse, ya que, sin duda, sabía que aunque no había nadie que pudiera delatarlo allí presente, él llevaba también las de perder. Lo único que podría decir era que el carácter de Mai era algo familiar y que si podía esquivar a sus suegros, estaba más que encantado. No llego a hacer el comentario, dando un respingo al sentir su teléfono vibrar, sacándolo.

- Sora – se lo tendió, dándose cuenta de que si ella no había sentido nada era porque lo debía de haber dejado dentro-. Tienen previsto el aterrizaje sobre las tres de la tarde. Nunca has visto ninguno desde aquí, ¿verdad?

Cortándosele la risa de golpe, giró la cabeza hacia él. Buscó en sus bolsillos el teléfono, sin encontrarlo, dando por supuesto que también le habría llegado la información. Hideki les había dicho que los avisaría para que pudieran estar pendientes y había cumplido con su palabra.

- No… Es la primera vez que me deja acercarme…

- Se puede ver muy bien la entrada – explicó, habiendo hecho la pregunta-. Con el día tan despejado que hay vamos a verlo perfectamente, brilla bastante, sobretodo cuando entran. Es un punto bastante brillante.

Algunas veces, se veía demasiado claro. Aquel comentario, como era de esperar, no lo hizo en voz alta. Él había estado en tierra esperando por la llegada de Mai ya cerca de ocho años atrás. No había necesitado que los medios informaran de la pérdida de comunicaciones para saber que las cosas no iban como tenían que ir. Sin duda, la última vez que habían vuelto todo había salido a la perfección y el mayor problema que había tenido era que se había tenido que pasar esperando más tiempo de la cuenta muerto de frío en la entrada de la JAXA. Sin duda, el catarro que se había ganado, había merecido la pena en comparación con todo lo demás.

Dándose cuenta de que lo estaba observando, aprovechó para guardar el teléfono, disimulando.

- La otra vez tardaron cosa de unas horas en dejarlos salir. Pero también venían de una misión larga y mucho más delicada… Creo que tenían que comprobar que ningún marciano no les había dado el cambiazo…

- Eh, eso explicaría por qué últimamente Yamato se comporta como una persona normal – dijo Taichi mientras que se ponía en pie para acercarse hasta donde estaban los pequeños.

- No te diría yo que no… - desviando la atención hacia el comentario de su amigo, Sora prefirió no preguntar sobre el silencio de Arata segundos antes.

- Pues mira, cuando queráis vosotros dos podéis iros y nosotros nos quedamos con los niños. O si preferís nos los llevamos a dar un paseo por la ciudad o algo…

- No, tranquila. Podemos venir hasta aquí y luego nosotros nos vamos directos a casa… Me sé de alguien que estará deseando darse un baño hasta que no la pueda reconocer de la cantidad de arrugas que se le queden…


- No te puedes imaginar las ganas que tengo de darme un baño largo… De esos en los que sales más arrugada que con noventa años… Y sin tener que preocuparme que salga todo el agua flotando por todas partes – dijo Mai mientras que desviaba la vista del panel de control hacia algún punto de la nada en el cielo.

- No suena muy mal la idea… Pero yo creo que tengo más ganas de pillar la cama…

- Tú de lo que tienes gana, maravilla rubia es de…

- A ver qué vas a decir tú ahora…

- De comer decentemente – terminó la frase, riéndose por la cara que se le había quedado a él-. ¿Qué? ¿Qué pensabas que iba a soltar? A saber en qué estarías pensando. Si es que parecías tonto y aburrido cuando te compramos pero mira cómo nos has acabado saliendo…

- Esa es nueva… Es la primera vez que me acusas de tonto y aburrido en esos temas. Normalmente, incluso con Sora delante, las acusaciones suelen ser exactamente por lo contrario…

- Eso te lo ganaste tú solo en tus épocas de soltero… Pero claro, ahora como te tienen muy bien domesticado…

- Takao, tú termina la frase y te dejo flotando en el espacio una temporada…

- Eso ya suena más al Yamato de siempre…

Volviendo a su asiento, se quedó al lado de Katsu, colocándose bien y dejando que los demás se encargaran de hacer su trabajo, siendo ellos los responsables de preparar la entrada de nuevo a la Tierra.

- De todas formas – murmuró el rubio, sin levantar demasiado la voz-. Yo tengo otros usos preferentes para la bañera que esperar a salir más arrugado que una pasa…

Dejando el comentario en el aire, incluso cuando sintió la mirada verde de Mai clavarse en él, no se molestó en aclarar por lo que lo estaba diciendo. Sin duda, había varias posibles interpretaciones en contextos que no podían ser más diferentes de ninguna de las maneras. Era consciente de que él mismo no sabría por qué decir que lo decía, si por lo mucho que le gustaba a Aiko jugar con él cuando la bañaba o por las veces que tenían algo más de tiempo y él y Sora aprovechar para pasar un rato juntos.

- Algún día conseguiré sonsacarte cosas… No creas que porque esta sea la última vez que vas a tener tan poco espacio para huir de mí te vas a librar…

- ¿Te soy sincero? Me disgustaría mucho que fuera de otra manera… - sonrió ligeramente, mirando hacia ella-. Ahora hazme el favor de llevarnos de una vez de vuelta a casa, porque como se pase un minuto más de la cuenta sin ser usado de peluche por Aiko, a Gabumon va a acabar dándole algo…

Echándose a reír por lo que acababa de escuchar, se giró del todo para poder mirar hacia el digimon, el cual estaba tranquilamente sentado a la espera, después de que su compañero hubiera colocado bien todas las sujeciones para que nada lo molestase.

- Vale, pero solo porque me lo pides por él, ¿eh? – levantó la vista del digimon-. Eh, vosotros dos, ¿estáis ya con todo bien? ¿Si? Vale, pues luego no quiero quejas. ¿Tú? – miró hacia el rubio, viendo como asentía-. Vale, pues… - activó la comunicación con la sala de control-. Solicitamos permiso para aterrizaje.

Quedándose a la espera de respuesta, se entretuvo mientras tanto en empezar ella misma a colocarse bien el cinturón y a posicionarse bien en la silla después de haberse girado hacia los demás.


Hideki había vuelvo a la sala de control con tiempo suficiente para estar pendiente de la toma de contacto con el equipo. Aunque aquella vez poco tenía que ver con ello, había querido estar presente y ser él quien hiciera las comunicaciones.

No tardó demasiado en reconocer al voz de Mai cuando pudo escucharla en la sala, estando a punto reírse al dase cuenta de que no debía de tener idea de que estaba él allí y que acababa de sonar lo más seria y profesional que la había escuchado desde hacía ya mucho tiempo.

- No lo sé – hizo un gesto a uno de sus compañeros para que entendiera que se ocupaba él-. A lo mejor me lo tengo que pensar. No sé si estoy moralmente preparado para aguantaros de vuelta en el mismo planeta que yo…

- ¿Qué estás haciendo tú ahí? – tras unos segundos en silencio, no tardó en escuchar la respuesta.

- Vigilar que no liéis ninguna…

Hacía ya unos cuantos años cuando había conocido a aquel grupo y, sin duda, había hecho el viaje más importante de su carrera con ellos. Habían sido demasiadas cosas y había querido estar presente en el que iba a ser el último de los viajes. Posiblemente aquella situación que tenían en aquel momento fuera la última vez que se diera y nos e la había querido perder. Viendo que empezaba a aparecer más gente por allí, carraspeó, tomando un aire más serio.

- La hora prevista para la reentrada es para dentro de diez minutos. Se ha avisado al aeropuerto para que desvíe los vuelos comerciales y que no tengáis problemas. Las coordenadas os aparecerán en pantalla en breves momentos.

- Permanecemos a la espera, señor.

Pudo darse cuenta perfectamente de la forma en la que había dicho la última palabra, asumiendo que había notado el cambio de forma de hablarse y había entendido que ya no estaban con tan poca gente pendiente de ellos. Podía imaginarse perfectamente lo que estaría pasando unos cuantos kilómetros por encima de sus cabezas.

Levantó la vista hacia los demás, sacando así el teléfono del bolsillo, comprobando que había recibido contestación de Arata, aprovechando entonces para confirmarle la hora también a él y, especialmente, la hora prevista en la que los dejarían salir de la base. Oficialmente, él mismo se había ofrecido a acercarlos a casa cuando llegasen, de manera que ninguno de lo que estaban a punto de volver tenía idea de aquello.


- ¿Qué estaba haciendo Hideki ahí? – preguntó Takao-. ¿Tan poco de fía de nosotros o qué?

- Probablemente… - Yamato se encogió de hombros-. Querrá que no le desgraciéis más la reputación con las que acabáis liando siempre…

- O querrá comprobar que tenemos un comandante que puede dar el pego como eficiente.

- No lo sé, si os digo que hagáis algo tampoco me vais a hacer caso, especialmente aquí la experta piloto.

- Ya te lo he dicho, mientras que estemos aquí la que da las órdenes soy yo. Así que tú te quedas calladito y haciéndome más fácil el trabajo, sino, haberte metido a piloto tú.

- Eh, que yo sabía…

- Sí, claro, en el simulador. Exactamente la misma experiencia que los angelitos que acabamos de dejar en la estación, así que deja de dar la lata o te mando a buscarlos en el viaje de vuelta…

- ¿Sois conscientes de que estáis hablando con los micros abiertos? – sonó la voz del general de repente.


AnnaBolena04: y aquí tenemos al equipo más serio de la historia de la JAXA no dando el cante mientras que Hideki se pregunta por qué ha decidido ir hasta allí y dejar que lo relacionen con él. Si es que no aprende el pobre hombre y todavía sigue yendo a ver si siguen todos vivos. A comprobar sus los nenes están bien par volver a casa que sino luego le gritan a él.

Y parece que ya tenemos al grupo volviendo y al resto esperando. Que se han juntado todos para poder esperar en compañía a que lleguen los que les faltan mientras que los nenes andan entretenidos liándola por casa. Si al final menudo grupo se ha ido a juntar, Yagamis incluídos. Los nenes pueden aprovechar para distraer a los grandes, que seguro que hay dos que están que se suben por las paredes ya. A ver si por lo menos Sora no se empieza a poner mala con sus nervios y acaba otra vez atacada y con el estómago revuelto en el rincón.

Me voy a hacer el setita, que es lunes y... es lunes, vamos a dejarlo ahí. Lo de mañana va a ser muy, muy, muy, pero que muy feo... Aaaains, ¡un besito de tortuguita!

Guest Vecina: mira, ni me hables, no sé cómo, pero no hago más que tener más horas por todas partes todos los días. Si es que planeo mi horario y cuando veo que tengo un hueco aparece alguien de repente y me pone una clase con la que no contaba. Había movido una hora a mañana del viernes para ir más cómodos todos de tiempo y cuando llego hoy me dicen "pero no canceles aún el viernes que puede venir gente". Así que no fue mover una hora, fue ganarse una hora extra, así, de propina.

Koemi y Yamato lo que pasa es que están más que metidos también en la relación. Más Yamato que ella, claro, porque él también tiene ese matrimonio con Taichi un tanto especialito, pero ella ya vive con ello, no pasa nada. De verdad que tuvo que tenerle mucha, pero que mucha manía a Sora en su momento. Pero bueno, no tardaría en darse cuenta de lo que de verdad había por ahi y dedicarse a ignorarlos y ser más feliz jajaja De hecho, eso sigue haciendo, aunque ahora además tiene excusa para estar ella en la playa tranquilamente o en el jardín tomando el sol al fresco.

Mimi debería de haber tenido algún capítulo, pero mira, no estoy yo para perder minutos de vida con Mimi. Con hacerle justicia con la referencia de que estuvo por allí de visita, nos vale a todos que la última vez que salió, aunque fuera en FB, quedó muy bien y muy adulta ella. No vayamos a volver a estropear las cosas. En fin vecina, me voy a ir a vaguear porque esta semana va a ser el horror infernal y de solo pensarlo me pongo de malas pulgas... ¡Un bico grandote!