Al fin! denle gracias a un pequeño resfriado que tuve por la continuación... extrañamente es cuando escribo más que cuando estoy sano... aun no estoy del todo bien pero esa es otra historia... ahora veremos a las musas interactuando en cada casa con sus familias y otras cosas... no quise meterme con todas porque... pues no quise ser muy cruel y poner a todas con unas familias complicadas pero no se preocupen, las que carecieron de participación tendrán mas en el siguiente capitulo... eso espero, siempre y cuando el guion no cambie mucho...
Ya saben que nada excepto la historia es mio...
El trayecto a cada casa para todas fue extraño, no solo por estar caminando a un hogar que no era el propio si no que también tendrían que convivir con extraños eran idénticos a su verdadera familia y el sentimiento era el mismo para las madres ¿Cómo explicar todo eso?, bueno cierto par no parecía captar el ambiente tan extraño y continuaban como si nada, pero había una familia que parecía más preocupada por otra cosa que por tener a una viajera de otro mundo junto a ellas.
— ¿Qué ocurre? —La Nico idol comenzó a perder la paciencia al notar las miradas algo angustiadas de su gemela y la madre de esta.
— No es nada —Contestó esa mujer igual a su madre.
— ¿Es por dinero? —Preguntó sin darle vueltas — ¿O la comida?, ¿Tal vez ambas?
Ambas mujeres de ese mundo la vieron con sorpresa y nerviosismo.
— En mi mundo también somos pobres ¿Saben? —Comentó tranquila adelantándose un poco — O debería decir éramos, gracias a nuestra fama como idols pudimos salir a flote.
— ¿De verdad ganan tanto? —Su otra yo no creía aun del todo su historia.
— Claro —Respondió la pequeña idol con orgullo — Pero la mayoría se lo queda la escuela y solo nos repartimos una parte, ¡Nos explotan!
— Parece que realmente disfrutas ser idol —Comentó la mayor de las Yazawa con algo de nostalgia.
— Por supuesto, soy la idol número uno del universo —Dijo con el ego inflado.
— Igual perdieron ese concurso.
— Ya entiendo porque Maki-chan dice que a veces no me soporta —Murmuró la idol con molestia, suspiró — ¿Hay alguna casa de cambio cerca? —Preguntó cambiando el tema.
— Hay una a tres calles adelante ¿Por qué la pregunta? —La madre Yazawa estaba confundida por el repentino cambio de tema.
— Enseguida regreso —Contestó corriendo entre la gente.
Su doble decidió seguirla; Al llegar vio como esa extraña se quitaba una pulsera con algunas joyas incrustadas y se la mostraba al dueño del lugar que la examinó durante unos momentos.
— Te daré ocho mil niña —Exclamó el vendedor tranquilamente.
— ¿Cree que soy idiota? —Reclamó molesta — Eso vale por lo menos cuatrocientos mil.
— No sé quién te dijo esa mentira niña pero es el precio, tómalo o déjalo.
— Bien, devuélvamelo —El hombre no parecía dispuesto a hacerlo — Si usted no lo compra lo llevaré a otro lado donde si me den su precio.
— Bien, te daré cien —Dijo cediendo un poco.
— Trecientos cincuenta.
— Doscientos.
— Trecientos.
Poco a poco fueron subiendo la voz y desafiándose con la mirada.
— Doscientos cincuenta.
— Doscientos noventa.
— Doscientos sesenta.
— Doscientos ochenta.
— Doscientos setenta.
— Doscientos ochenta, no darás más que yo.
— Trecientos.
— Trecientos cincuenta.
— Cuatrocientos
— Quinientos.
— Seiscientos.
— Setecientos.
— Ochocientos y es mi última palabra.
— ¡De acuerdo usted gana!
Y aun manteniendo esa mirada fija entregó el dinero rápidamente y la Nico visitante tomó el dinero saliendo del lugar sin despegar la mirada del hombre hasta estar completamente fuera.
— ¿Cómo hiciste eso? —Preguntó su otra yo sorprendida de que el truco funcionara.
— Cuando pasas tanto tiempo con Honoka algo se te pega —Respondió como si no fuera nada alejándose del lugar seguida de su gemela.
...
Dentro del local el hombre observaba orgulloso su nueva adquisición, bien podría venderla por quinientos o seiscientos sin problema y pensar que la compro por solo.
— ¡Maldita mocosa!
...
— ¿De dónde sacaste tanto? —Preguntó la señora Yazawa cuando la Nico idol le dio todo el dinero.
— Secreto de idol, con esto no tendrá problemas por un tiempo.
— ¿Estás segura? —Susurró su doble — Eso parecía muy caro.
— No te preocupes, no era nada —Contestó en el mismo tono — Seguro Maki-chan me armara una buena pero no importa.
...
— Estamos de vuelta —Dijo la madre de Honoka solo entrar en la casa con las dos chicas idénticas.
— ¿Pasa algo? —Preguntó la Honoka de esa dimensión al ver la musa no dejaba de ver todo el lugar.
— Nada, solo que es idéntica a la casa donde vivo —Respondió algo avergonzada.
— Bienvenida —La última vocal fue extendida en forma de grito por un chico castaño de ojos azules — ¿Quién es ella? —Señaló confundido y algo asustado.
— Hijo tranquilo —Intentó calmar su madre.
— ¿Tranquilo? Mamá hay dos como onee-chan, ¿Qué está pasando?, ¿No me digas que es una gemela perdida o alguna clase de clon?
— ¿Está borracho? —Preguntó la idol señalando al chico — Y a todo esto ¿Quién es él?
— ¡Yo pregunte primero! —Ante el escándalo el jefe de la familia también llegó sorprendiéndose al ver dos chicas iguales.
— Vamos adentro, les explicare todo —Pidió la madre tratando de que todo no se saliera de control.
...
Ambas Nozomi caminaban con toda calma y en silencio, una claro siguiendo a la otra pero sin hacer preguntas limitándose a acompañar a su doppelganger.
...
En el caso de Kotori ya que la directora se quedó aun trabajando en la escuela ellas se encontraban ahora solas en casa, al parecer el padre de la Minami de ese mundo viajaba mucho por el extranjero.
...
Para Umi no fue tan fácil.
Para empezar justo al llegar varios alumnos tanto del dojo como de la clase de danza tradicional de la casa estaban saliendo por lo que fue todo un caos encontrar a unos gemelos Sonoda.
— Lamento mucho las molestias —Habló respetuosamente la chica después de que la señora Sonoda medio explicara las cosas, aunque muchos guardaban recelo e incredulidad a la historia, era más fácil creer que esa Umi chica era una gemela perdida que fue separada al nacer y que recién la encontraron de una forma digna de telenovela o simplemente una desconocida con un gran parecido al primogénito de la casa.
Se decidió explicarles a todos incluidos los alumnos para evitar rumores extraños sobre la familia pero ahora que contaban esa historia, tal vez sería más sencillo lidiar con los rumores falsos.
— Dices ser también una Sonoda —Comentó escéptico la cabeza de la familia.
— Lo soy —Respondió formalmente como era su costumbre.
— Nadie creería una historia como esa —Refutó de la misma manera.
— Lo entiendo, algo así no es normal.
— Pero eso fue lo que sucedió —El varón entró en la conversación recibiendo una mirada de reprimenda de su padre.
— ¿Qué habilidades tienes? —Cuestionó el patriarca a la joven Sonoda.
— Mis padres me criaron desde niña instruyéndome en el Kyūdō, Kendo, Nagauta, caligrafia y danza tradicional —Respondió con su acostumbrada cortesía.
Los murmullos no se hicieron esperar siendo callados por el líder del dojo.
— Bien, pruébalo —Umi mostró signos de confusión en su rostro por unos segundos — Enfrenta a alguno de mis estudiantes y prueba lo que dices, si ganas creeré tus palabras.
— Está bien, como diga.
Acciones antes de palabras, la mejor forma de probar su honestidad.
...
Para suerte de Hanayo la familia de ese mundo era tan comprensiva como la propia por lo que aunque con dudas decidieron creer su historia y confiar en ella.
...
Para Rin fue algo similar solo que les era algo extraño e incómodo lidiar con dos gemelas hiperactivas que respondían al mismo nombre, por suerte para los adultos encontraron algo o mejor dicho la idol descubrió algo con lo cual poder diferenciar a ambas.
— ¿En serio puedo usarlo-nya? —Preguntó tomando un vestido verde de una sola pieza con arreglos florales de sakura.
— Claro, adelante —Respondió la mujer alegre de ver que ese vestido que le compró a su hija hace casi un año no se iba a tirar como muchos otros que rechazaba.
La otra Rin no podía creer que su yo de otro mundo estuviera tan emocionada por usar algo que no se vería bien en ella para empezar.
— Entonces tomare primero el baño y me pondré esto cuando termine, muchas gracias-nya —Usar el uniforme le agradaba pero ahora estaba sucio, esa caída dimensional hizo más que solo causarles dolor y nauseas.
...
Ojala las cosas hubieran resultado de esa forma para Eli.
— ¿Pasa algo? —Preguntó la Ayase mayor al ver la confusa mirada de la menor.
— No es nada en especial es solo —Pausó unos segundos sin saber cómo decir realmente aquellas palabras en su cabeza desde que su ruta habitual a casa cambio ligeramente y claro el hogar mismo — A decir verdad solo mi hermana y yo vivíamos solas en Japón y ustedes, bueno, nuestros padres se encontraban en Rusia y saber que en este mundo viven todos juntos es algo.
— ¡Mi pudin! —Una voz femenina que la idol reconocería en cualquier parte salió de aquella casa extraña para ella.
Rápidamente entraron encontrando a una rubia de ojos azules haciendo todo un drama por un postre.
— ¡Onii-chan, te comiste mi pudin ¿Verdad?! No lo niegues, eres el único que pudo hacerlo, a papá no le gusta el chocolate, por lo tanto solo tú pudiste hacerlo —Reclamaba la pequeña sin dar tiempo si quiera a que el rubio respondiera alguna de sus acusaciones.
Ni si quiera había notado el par curioso de ojos azules que veían todo con sorpresa, esa versión de su hermana menor era un poco… escandalosa.
— ¿Qué es todo este escándalo? —Un hombre de edad madura entraba por la puerta con molestia y cansancio después de escuchar desde la calle los gritos de su hija — ¿Quién eres tú? —Preguntó al notar a la Eli mujer que no quitaba su rostro de asombro, en verdad ese mundo era como un espejo del propio.
La vista de la menor de las rubias finalmente se posó también en esa extraña con curiosidad.
— Eso es un poco complicado de contestar —Respondió dudosa sobre que decir.
— ¿Qué quieres decir con eso? —El hombre parecía poder intimidar a cualquiera con su mirada y su porte de hombre rudo pero para Eli no parecía tener mucho efecto.
— Querido —Dijo la mujer para llamar la atención de su esposo — Creo es mejor discutir esto dentro y con calma.
— ¿Por qué? —El hombre quería respuestas e inmediatas.
— Porque tal vez sea algo que les cueste creer y es mejor si lo discutimos con calma ¿Sí? —La Ayase mayor casi parecía rogar y tras algunos minutos de tensión el hombre pareció ceder.
— Dejaré mis cosas y bajo en un momento —Simplemente comentó subiendo las escaleras cercanas.
...
Maki al igual que Eli pasaba por un incómodo momento donde era inspeccionada por el señor Nishikino, el hombre con todos sus estudios parecía no creer del todo la historia que su esposa y el inútil que tenía como hijo le contaban.
— Por favor ¿Podríamos parar con esto? —Preguntó una incómoda Maki después de responder por tercera vez la misma pregunta de ese hombre idéntico a su padre.
— Bien, solo hay una forma de confirmar si lo que dicen es cierto —Respondió tras un breve silencio.
— ¿Cuál es? —Inquirió la idol con miedo a la respuesta.
— Una prueba de ADN —Dijo con calma — Si lo que dicen es cierto entonces la prueba debería ser positiva indicando que tú niña eres nuestra hija, pero claro eso sería imposible ya que solo tengo un hijo y por lo tanto solo tendría una explicación.
— Pero aun si son idénticos a mis padres no hay garantía de que el ADN sea el mismo —Contestó Maki sabiendo que las posibilidades eran muy aleatorias.
— Para mí no existe otro método, no creeré en la palabra de una extraña que dice ser mi hija.
— No crees que estas llevando esto un poco lejos —Le comentó su esposa recibiendo una dura mirada del médico.
— Está bien, adelante, hazlo —Dijo decidida la Maki chica extendiendo su brazo.
— ¿Maki? ¿Estás segura? —La señora Nishikino se veía preocupada, ¿Y si salía negativo?
— Es más necio que mi padre y por experiencia sé que no escuchara razones hasta no comprobarlo él mismo —Respondió sin despegar la mirada de ese hombre que abandonó el lugar unos momentos para después volver con una jeringa.
...
— Llegamos —Comentó la señora Yazawa frente a una pequeña casa bastante humilde
— ¿En serio es aquí? —Preguntó algo confundida la Nico idol.
— Disculpa si no es una lujosa mansión señorita idol famosa —Contestó su otra yo ligeramente molesta.
— Para tu información, mi familia y yo vivimos en un pequeño departamento por esta zona —Respondió igual, se dio cuenta que tal vez malinterpretó sus palabras pero la gran Nico-nii no se disculparía tan fácil — Pero supongo que es parte de los cambios que mencionó Nozomi.
— Dejen de pelear —Comentó la madre abriendo la puerta — ¡Llegamos! —Anunció y al momento aparecieron dos pequeñas niñas similares a Nico.
— ¡Bienvenidas! —Gritaron alegres al mismo tiempo mientras corrían a recibir a su madre.
Permanecieron confundidas y algo asustadas al ver a dos iguales a su hermana mayor.
— Ellas son.
— Cocoa y Cocoro —Contestó la idol con calma sonriendo a las pequeñas tranquilizándolas.
— Te pareces mucho a onee-chan.
— ¿Nee-san tenía también una hermana gemela? —Ahora más curiosas se acercaban a la extraña familiar.
— Es algo un poco más complicado que eso —Dijo la Nico de otro mundo buscando algo con la mirada.
— ¿Qué? —Su otra yo estaba atenta a la mirada que escaneaba la casa hasta dar con la suya.
— Me preguntaba ¿Dónde está Cotaro?
— ¿Quién es Cotaro? —Preguntó confundida la señora Yazawa.
— Nuestro hermano menor —Toda la familia la vio extraño — Espera ¿Quieren decir que en este mundo no existe Cotaro?
— Supongo que no —Respondió extrañada su contraparte.
— No puede ser —Murmuró abatida.
— ¿De qué está hablando? —Preguntó una de las pequeñas.
— Se los explicaremos luego, primero vamos a comer algo —Contestó la señora de la casa y las pequeñas celebraron.
— Yo prepararé la cena, tú descansa madre.
— Pero hija.
— Descuida, yo le ayudare —Habló la otra Nico bastante segura.
— ¿Sabes cocinar? —Inquirió algo desconfiada.
— Nadie cocina mejor que yo —Presumió con su ego en alto la joven idol.
...
— ¡Con un demonio Honoka baja en este instante! —Gritó una molesta Umi a su amiga de la infancia que en esos momentos estaba en la cima de un enorme tobogán que muchos preferían evitar.
— ¡No! ¡Yo cree el grupo y ustedes tienen que empezar a respetarme! —Respondió amenazando con saltar.
— ¡Si no bajas el único respeto que tendrás será el que se le tiene a los muertos!
— ¡Salta, Salta, Salta, Salta! —Coreaban los visitantes y hasta amigas de la chica ganando una mirada molesta de Umi.
— Perdón —Dijeron al mismo tiempo las involucradas.
— Dos, dos y medio, dos y tres cuartos —Murmuraba mientras temblaba de miedo intentando ganar valor para saltar ya era muy tarde para echarse atrás.
No contó con una persona que estaba detrás de ella.
— Esto, es ¡Numazu!
Y la empujó haciéndola caer por el tobogán.
— ¡Ay san Juan del tamborazo, líbrame del chin…!
— Y justo en ese momento caí al agua —Terminó de relatar la idol mientras comía una pieza de pan con toda calma.
— Pues yo aún no puedo creer que realmente vengas de un mundo paralelo —Comentó Yukiho escéptico.
— Y yo no puedo creer que en este mundo seas hombre —Contestó con toda calma — Aunque sigues con el mismo carácter.
— ¿Quieres decir que en tu mundo soy una chica?
— Si, de hecho —La musa buscó entre sus cosas sacando su celular — Aquí está —Exclamó mostrando una foto de una castaña de ojos azules junto a una rubia también de ojos azules similar a Eli pero más joven, ambas sonreían y saludaban a la cámara.
— ¿Esa es Ayase-san? —Casi gritó sorprendido el chico acercándose a la foto.
— ¿Hablas de Arisa? —Honoka estaba confundida con la reacción del chico — Bueno si, desde hace mucho ambas son muy buenas amigas —Aunque últimamente se comportaban de una manera diferente y parecían más cercanas.
— No puedo creerlo, Ayase-san es la chica más linda de la escuela y cualquiera estaría feliz de salir con ella pero —Cerró la boca al darse cuenta que estaba delirando en voz alta y se sonrojó intentando ocultarse y balbucear.
— ¿Tienes videos ahí? —Preguntó su otra yo señalando el celular.
— Si, algunos ¿Por qué?
— Bueno, ¿No tienes alguno de un concierto o algo así?
— ¡Es cierto! ¿Por qué no lo pensé antes? —Y rápidamente buscó entre sus archivos algunas de sus presentaciones.
...
— Supongo que eso responde algunas preguntas —Comentó la señora Minami después de una cena y charla entre ellas y la Kotori de otro mundo — Aun hay cosas que me gustaría preguntar, pero creo que lo más conveniente es dejar eso para después.
La musa solo asintió sonriendo y la misma mujer se preguntó si sería capaz de distinguir cuál era su hija una vez que se cambiaran el uniforme.
— Por ahora lo mejor es que tomen un baño y a dormir.
— ¿Dónde dormiré yo? —Preguntó incomoda la viajera.
— Podemos dormir juntas —Sugirió su doble — La cama es lo bastante grande.
Era notorio el cómo ambas se encontraban incomodas con hablar entre ellas pero se esforzaban para acostumbrarse lo más rápido posible.
...
— Siguiente —Habló fuerte y firme la chica Sonoda, a su alrededor un grupo de chicos esparcidos por todo el lugar quejándose de dolor.
— Increíble —Murmuró la mujer Sonoda.
— Derrotó a todos y no parece ni si quiera un poco agotada —Comentó el hijo de la familia.
El patriarca parecía complacido por la magnífica forma en la que se desempeñó Umi durante cada combate, ni un solo movimiento desperdiciado y además tan fuerte como para acabar con todos sus alumnos, seguro su padre del otro lado debe estar orgulloso de ella.
— Umi, tu turno —Ordenó el señor sin voltear a verlo.
El chico no objetó nada y se preparó para el combate. Cuando ambos estaban listos se saludaron y el padre dio la orden de inicio.
— ¡Kote! —Gritó el varón con intenciones de golpear y ganar el punto pero no contó con el bloqueo de la chica y el rápido movimiento de piernas que lo hizo perder el equilibrio.
— ¡Men! —La musa no fallo en su golpe a la cabeza derribando a su contraparte masculina.
— Se acabó —Dijo el señor Sonoda parando el encuentro — Puedo ver que no mientes, eres una espléndida Sonoda.
— Muchas gracias —Saludó con los estándares con los que creció.
— Ahora escuchemos lo que tienes que contar.
...
— Me duele la cabeza —Comentaron ambas contrapartes al mismo tiempo.
— Realmente están sincronizados —Exclamó la pequeña rubia con sorpresa, aun tenían dudas, en especial el padre pero de momento dejarían las cosas así — Siempre quise una hermana mayor, dime ¿Cómo es mi otra yo? —No dudaba en expresar su emoción.
— Son muy parecidas —Contestó con cariño.
— ¿En serio? —Se acercó a su oído lo más que pudo — Ella tiene novio.
— Dudo que exista alguien capaz —Murmuró con voz gélida.
Alisa comprendió de inmediato que fuera el mundo que fuera, su familia era igual.
— Si no es molestia, me gustaría saber dónde dormiré —Exclamó la idol tratando de evadir el tema.
— ¡Conmigo! —Se ofreció de inmediato la menor Ayase — Tengo mucho que preguntarte y.
— Alisa, no seas maleducada —El chico Eli intentó detener a su hermana.
— Pero no sabemos cuánto tiempo se quedara y quiero aprovechar para saber que se siente tener una hermana mayor —Se quejó la pequeña
— Pero no está bien molestar a las visitas —La madre intentó razonar.
— Descuiden, me servirá para distraerme —Intervino la musa.
— ¿Estás segura?
— Si, no hay problema.
— ¡Sí! Vamos, onee-chan.
La pequeña prácticamente arrastró a la mayor con ella.
...
— Al parecer nuestras vidas son prácticamente las mismas —Exclamó más para ella que para su otra yo.
— Y somos muy parecidas también —Comentó la otra.
— ¿Quieres que te ayude? —La musa sonrió con calma.
— Te diste cuenta con tan poco tiempo ¿Cierto? —Su contraparte sonrió.
— También me cuesta pedir ayuda, ¿Por qué no me cuentas primero?
...
— ¿Estás bien? —Preguntó la señora Nishikino desde la puerta de la habitación de invitados.
— Si, no tienes de que preocuparte, crecí escuchando sus sermones y rudas criticas durante toda mi infancia, estoy acostumbrada.
— Pero.
— Ni si quiera sabemos cuánto tiempo estaremos aquí así que está bien, podré soportar unos días —Y esperaba que no fuera más que eso, no sabía que era exactamente pero algo le decía que lo mejor era no involucrarse mucho con ese hombre igual a su padre.
— Buenas noches —Dijo al no encontrar nada más que decir.
— Buenas noches —También se despidió fue un largo día y necesitaba descansar para poder arreglar todo eso lo más pronto posible.
...
Un castaño molesto salió molesto del lugar donde él y sus amigos pasaban la noche divirtiéndose, ¿Por qué estaba molesto? Porque la chica que tenía como novia resultó ser una molestia, falsa y melosa como todas, tal vez no como todas.
— Espera Tsubasa ¿Es enserio? —Casi gritó a su espalda su amiga que lo seguía después de la forma en la que él termino con esa chica que conoció apenas hace dos días.
— ¿Te parece que bromeo? —Respondió sarcástico sin detenerse.
— Oye no te desquites conmigo que no tengo la culpa de tus problemas —Reclamo la chica de cabellera naranja y ojos purpuras.
— Entonces deja de meterte como si lo fuera.
— Te lo advertí ¿Sabes? —Comentó harta de todo eso — Pero claro, el joven soy demasiado bueno para salir con solo una chica no quiso escuchar.
— Claro, gracias mamá por tus sabios consejos —Continuo igual — Me han sido de mucha ayuda.
— No intentes ser la victima porque tú y yo sabemos que la única que terminó realmente mal en todo esto fue Kousaka-san.
— Te dije que no volvieras a mencionarla —Por primera vez se giró molesto encarando a su amiga.
— Cierto, lo olvide, el señor perfecto odia que le restrieguen sus errores —Ahora ironizó ella — Estoy harta ¿Sabes?, lo que a mí respecta, tú y Eren pueden irse al demonio —Y sin decir más e ignorando los gritos y reclamos de Tsubasa se fue.
A decir verdad no tenía planeado meter a Tsubasa y Anju hasta mas adelante pero despues de pensarlo al ultimo minuto decidí que mejor lo ponia de una vez... si se preguntan que le hizo Tsubasa a Honky... probablemente es lo que piensan... pero ¿que opinan? ¿quieren lo que haga sufrir?...
bueno yo estaré continuando otro o quieren un OS NicoMaki, que es la única pareja que me falta por darle su propio espacio... creo que pondre una votación en la pagina, sean libres de pasar y decidir, tengo como 3 ideas para el NicoMaki así que no hay problema...
PD: cuanto batallo para que esta pagina no me elimine los separadores... entre otras cosas...
