CAPITULO 3

LA NUEVA REGENTE.

- ha decidido que usted sea LA NUEVA REGENTE DE ESTE PAIS- Candy estaba con la boca abierta, giro y vio a Albert con una cara de sorpresa, pero le regalo una sonrisa, ella suspiro en lo profundo de su ser y volvió a ver al anciano- desde tiempo de la Reyna María de Escocia no habíamos tenido el privilegio de que una mujer fuera nuestra representante- el anciano respiro- ahora usted presidirá a este país y se llevara su proceso de adiestramiento por 2 meses para que vuelva aquí y se otorgue su título como REGENTE DE ESCOCIA-

Mercy se acercó a Candy y coloco su mano en su hombro, ella la vio y dijo- Si los representantes del Tribunal así lo mandan lo HARE- dijo mientras se inclinaba ante los Sires- Que sea la voluntad de dios y no la mía- se levantó. Por dentro moría de miedo, pero sabía bien que si les demostraba un poco de temor la acabarían. Recordaba el primer día que tuvo que enfrentarse ellos por una propuesta de ley que quería que fuera aprobada.

Papa estoy nerviosa no sé si podre- aun jugaba con los papeles que traía en las manos, su traje azul con blanco en corte recto podría dejar ver como jugaban sus piernas del nerviosismo.

Lord André se voltio y sonrió- mi pequeña- con su mano tomo su mejilla y le regalo una gran sonrisa- aun ahora que eres madre hija sigues siendo una hermosa niña por dentro, descuida no te comerán viva- André sonrió al ver el gesto de Candy- y si los ves con cara de hambre solo corre hija- mientras se reía- solo confía en ti.

Hay papa, no me espantes- mientras André sonreía y Candy lo miro devolviéndole una sonrisa- creo que me ponía menos nerviosa cuando la hermana Grey me retaba en el colegio- su padre se llevaba una mano a la frente

Hay Candy – sonriera- estos son más fáciles que la hermana Grey, ella tenía una mirada feroz-

-papa tu conociste a la hermana Grey? - sorprendida, André la voltio a ver.

-claro solo que no era directora en aquel tiempo si no mi maestra de protocolo y era algo temible hija- los dos rieron- vamos hija será más fácil de lo que piensas solo se tú y demuestra seguridad- ella asintió la cabeza.

Uno de los mozos les indicaba que ya podían pasar al tribunal, su padre acento con la cabeza , retirándose el mozo- escucha bien Candy lo que voy a decirte ahora- ella lo miro- cuando algo nos atemoriza o nos intranquila, debemos de ser fuertes y capaces hija, no solo porque tu estas segura de lo que vas a exponer, porque no solo eres tu hija sino la gente que confía en tu capacidad para llevar a cabo esta petición- Candy empezó a relajarse- recuerda que nuestra familia tiene el privilegio de hablar por aquellas personas que no pueden alar la voz- volvió a rozar su mejilla- somos Esturados hija, nosotros tenemos las esperanzas de la gente en nuestras manos- le tomo las manos- no hay tarea que no podremos cumplir porque no somos nosotros los que dan la fuerza sino la gente, mientras la gente crea en ti, tú debes creer en ellos y corresponder, cada que hablas o expongas algo hija recuerda que tu voz es la de la gente que confía en ti y cuando te enfrentes aquellos Sires recuerda que todo un pueblo tiene la esperanza puesta en ti, aunque el miedo te invada- vio a Candy a los ojos- recuerda que tus manos, tu cuerpo, tu voz y tu fuera son tu pueblo-

Candy asintió con la cabeza- pero tengo miedo padre, y ¿y si no puedo? - André la vio firme a los ojos

-hija no hay nada que no puedas y solo Dios sabe el porque te da esta prueba- dirigió su dedo al pecho de Candy a nivel de su corazón- que tu valentía salga de aquí hija y nunca temas, por tu gente, por tu pueblo, deberás ser fuerte siempre y más por ti misma hija-

El recuerdo de esas palabras hizo que Candy no temiera a su cargo a pesar de todo, se mostró firme y serena; sabía que esa era una gran tarea, pero podía hacerlo.

El tribunal permanecía en silencio cuando el príncipe Eduardo se levantó y hablo- en vista que el honorable tribunal de York ha tomada una resolución favorable para la petición de declinación y sucesión de la regencia de Escocia- todos estaban a la expectativa- la corona inglesa bajo mi representación por mandato del rey Jorge lll, apoyamos la resolución dada por el tribunal y reconocemos el nombramiento de Lady Candice Estuardo de Andrew como nueva regente de Escocia y rogamos a Dios para que pueda llevar el cargo- el sonido de los plausos se hizo presente, el príncipe se dirigió a Candy y hablo- Miladi en nombre de mi padre su tío abuelo el Rey Jorge le deseamos la mejor de las suertes en su nuevo camino y le reiteramos nuestro apoyo-

Candy le sonrió e inclino su cabeza- Escocia le agradece su presencia y sus buenos deseos príncipe-

El tribunal se mantenía en silencio, cuando termino el anciano, el murmullo de todo el recinto se hizo presente, de pronto un hombre de unos 45 años, alto y de color claro, en fundado en su tartán se levantó y dijo – yo Sir. Eduardo patriarca del clan Campbell apoyo, la nueva regencia y confió en la joven señora- después de esta declaración cruzo su mano derecha hacia su hombro izquierdo he inclino su cabeza en signo de respeto, lo mismo sucedió con otros patriarcas jurando lealtad y confianza ante Candy.

Candy sonrió y vio Albert mientras él le sonreía, pensaba -mi amor, como me gustaría sacarte de aquí y llevarte a América y tener una vida sencilla- suspiro- pero en este camino no te dejare que vayas sola, solo espero que podremos con este gran cambio en nuestras vidas –

Así como los otros patriarcas, Albert tomo su turno para jurar la lealtad a Candy, fue un momento muy conmovedor pues sus miradas se cruzaron entre alegría y pena ella tomo el juramento de su amado esposo. Cuando se retiró una mano lo detuvo.

Espero que pueda con este cambio Sir William- Albert se giró al ver como el príncipe Eduardo le había tomado por el hombro.

¿Disculpe su majestad? _ dijo Albert confundido.

Si sir William- dijo con una sonrisa altanera y una mirada penetrante- el hecho de que ahora su mujer tiene más poder y autoridad que usted- Albert lo miro fijamente- bueno solo decía que hasta para mi sería difícil que mi esposa fuera la que lleve todo el peso de dirigir a un país y yo solo- fue interrumpido por una voz.

Se ve bien que usted no conoce a los hombres de mi país milord- dijo Mercy que había escuchado la conversación, al igual que vio la mirada fría de Albert.

Albert sonrió y suspiro- estoy de acuerdo con Lady Mercy, milord- Eduardo lo miro fijamente- pero creo que el ser esposo de una gran dama con lleva igual un gran trabajo, yo creo que mi esposa será capaz de llevar por si sola la tarea- Eduardo hiba hablar- además no veo el inconveniente, para mí es un orgullo tener una mujer como ella por esposa y para mi será un placer poderla ayudar con lo que necesite milord, no me quita nada el hecho de ella sea la regente de escocia ni me quita la hombría milord porque en un matrimonio no hay un líder sino es un trabajo de equipo- sonrió- pero no veo como usted entienda el concepto pues no está casado?- sonrió- así que con su permiso aun me requieren para continuar la sesión- hizo una reverencia y se dio la media vuelta.

El príncipe se quedó observando cómo se alejaba Albert entre la multitud, mientras Mercy sonría discretamente- le dijo milord, no conoce a los hombres escoceses-

-solo espero que siga con ese optimismo- dijo altaneramente- cuando sienta el rigor de regencia- mirando fríamente a Mercy- estoy seguro de que cambiaran mucho las cosas por aquí- hizo una reverencia y se dio la media vuelta- será un placer observar esto-

Mercy contestaba con una sonrisa fingida la reverencia hecha, estaba enojadísima por la desfachatez del príncipe- eso lo veremos principito, eso lo veremos- mientras se retiraba.

En la sala de espera una puerta se habría, un hombre con un kilt distintivo entraba; era Henry Lancaster entraba con una cara seria, pero una sonrisa, mientras dos caballeros lo volteaban a ver

-ha terminado el circo, Henry? - decía Lord André.

-sí, Milord el tribunal por fin termino de deliberar- dijo acercándose a la sala donde se encontraban sentados los dos hombres – Lady Candy es la nueva regente de Escocia-

George lo miro con asombro- es perfecto, cuando tomara su cargo? -

Lord André le respondía poniéndose de pie, cruzando la sala hasta una ventana, ¿la noche había caído- en dos meses- suspiro – solo tendrá dos meses para preparar todo o no es verdad Henry? - dijo fríamente sin voltear.

Henry se acercó a André- en efecto milord-

-William juro lealtad amigo? - siguió preguntando André.

-Si- fue lo único que dijo Henry, André movió la cabeza en signo de negación

-Ha empezado todo- suspiro y giro viendo a George- ahora veremos que está hecho tu muchacho amigo mío-

George se acercó- ya vera que William podrá milord, debe de confiar en el- dijo seriamente

-Eso espero, que pueda con esto George- se acercó a él tomándolo del hombro- no es lo mismo ser patriarca a ser consorte de una Regente amigo-

-confié en el señor, mi muchacho podrá con esto- decía firmemente George, aunque por dentro sabía que no era una tarea fácil, pero él lo apoyaría para salir de esto.

-bueno señores- decía Henry con un tosido- es hora de ir a ver a la nueva Regenta- André y George asintieron.

Después del protocolo y de la toma de juramento por los sires, Candy salió del tribunal dejando que continuara la sesión, a su lado su prima la acompañaba, ella seguí sumida en sus pensamientos después de la conversación que tuvo con el príncipe Eduardo.

Se disponía a salir de la sala del tribunal, Mercy le había dicho que su padre la esperaría en su despacho porque quería hablar con ella, una mano la sostuvo por el hombro ella instintivamente voltio, pensó que era Albert, pero para su sorpresa era el príncipe Eduardo.

-miladi me permitiría unas palabras- dijo con una sonrisa mientras Candy veía la cara asesina de Mercy, pues era tarde para ir a ver a su padre.

-milord, mi padre me espera- decía angustiada, cuando vio la cara suplicante del príncipe.

-sé que su orden del día es muy ajustada, pero unos minutos nada más bella dama, por favor- Candy no se podía negar ante esa oferta, vio a Mercy

-un minuto querido, solo tardare un minuto- dijo caminando hacia el príncipe, Mercy solo movió la cabeza en signo de negación- dígame príncipe en que puedo ayudarlo? - cuando se encontraba en un lugar alejado de la puerta.

Le tomo la mano y la beso -en primero si me lo permite miladi, permítame decirle que es una mujer muy hermosa y muy sabia- Candy hiba hablar cuando prosiguió Eduardo- sé que es una mujer casada pero la verdad su esposo es un hombre afortunado madame, al tener una mujer muy hermosa y la forma que manejo al tribunal tan firme me sorprendió que a su corta edad tuviera tanta seguridad me ha dejado impactado, es una rara joya belleza y sabiduría- regalándole una sonrisa traviesa- en segundo lugar quiero ponerme a su disposición para ayudarla en el entrenamiento que tendrá puesto que como sucesor director la corana se me ha preparado desde niño y será más fácil para usted si me permite asesorarla en tal empresa-

Candy suspiro y lo miro fijamente al igual le sonrió- muchas gracias por sus halagos príncipe pero no creo merecedora de tales elogios- lo miro a los ojos- su propuesta la pensare milord puesto que mi entrenamiento estará supervisado por mi padre, mi abuelo – suspiro- y mi esposo señor y no veo como-

Interrumpió Eduardo, sin duda no dejaría pasar la oportunidad de estar a solas con la bella regente – excelentes maestros miladi, sin duda estará bien preparada- sonrió- pero dudo que su esposo pueda ayudarla con tal tarea- miro como Candy descomponía su rostro- no es lo mismo llevar un patriarcado que una regencia sin obviar-

Candy se había molestado, como podría decir que su Albert no podría ayudarle en su entrenamiento, sin duda no conocía como ella, sus conocimientos de economía y manejo del emporio la habían salvado muchas veces de tomar una decisión errónea- sin obviar que milord? - dijo con tono molesto- sin duda usted no conoce a mi esposo es un hombre muy preparado y un excelente empresario sin duda-

Eduardo interrumpió- sin duda ese el problema mi querida señora- Candy lo miro desconcertada- es "hombre" y será muy difícil para el su nuevo rol-

-perdón milord no entiendo a lo que se refiere? - dijo Candy molesta

-si miladi, será difícil el cambio- sonrió cuando vio su cara- el pensar que su esposa tendrá más poder que él, aun el más preparado hombre le será difícil tener que obedecer a su esposa incondicionalmente o no cree que será difícil? -

Candy no se hacía puesto a pensar que el cambio no solo sería en ella, aunque conocía a Albert lo que mencionaba Eduardo era un hecho real, Albert estaría bajo sus órdenes y un gran cambio se daría, hablo fríamente- se ve milord que no conoce a mi esposo? - lo miro fijamente – sé que se adaptara bien al cambio- aunque Candy lo dijera segura algo dentro de ella la puso a pensar si este cambio seria mucho para el

-en efecto miladie- dijo seguro- no conozco a su esposo, pero- suspiro- si estuviera yo en su lugar sin duda sería un cambio muy grande- Candy hiba hablar cuando Mercy se acercó.

-majestad- dijo viendo fijamente al príncipe- su padre la espera así que-

Eduardo le regalo una sonrisa y una reverencia- las dejo entonces y espero que podemos hablar más ampliamente del tema, no interrumpo más sus actividades-

Candy devolvió la reverencia- descuide príncipe será un gusto seguir con la conversación en otro momento- mientras ambos se retiraban.

Candy, ¿estás bien prima? - dijo Mercy a unos pasos de entrar a la oficina de su tío, sacando a Candy de sus pensamientos.

Movió su cabeza para sacudirse los pensamientos- si prima solo estaba asimilando lo ocurrido- dijo con una sonrisa

-segura, te veo muy pensativa- Mercy la vio a la cara- ¿qué te dijo el principito? - sospechaba que la intranquilidad de Candy era por esa platica con Eduardo, ese principito traía algo entre manos ella lo descubriría o dejaría de llamarse Mercy-

Candy paro sus pasos- nada en especial querida solo lo de costumbre del protocolo- no le diría a su prima la conversación eso era algo que solo con Albert discutiría más tarde, tenía que saber cuál era su postura sobre el asunto y disipar sus dudas.

La oficina de su padre estaba muy concurrida, la oficina decorada al estilo Luis XV, amplias ventanas iluminaba la oficina con la vista al jardín imperial; un amplio escritorio de roble al fondo con archivos pendientes y las amplias cortinas de color azul oscuro recogidas para que permitir la luz, al entrar la amplia sala de color blanco con adornos de madera, un mesa de roble en el centro, al lado derecho el amplio escudo de los Estuardo y la bandera Escocesa a lado, amplios candelabros colgando, el librero amplio cubría una pared completa.

En la sala un conjunto de hombres, algunos en Kilt y otros en traje, esperaban el arribo de la nueva regente, la puerta se abrió dejando ver a las mujeres que llegaban. El primero en levantarse fue André dirigiéndose a su hija.

¿Princesa como te fue? - decía mientras se acercaba a Candy con los brazos abiertos y al llegar la abrazo- dime pequeña cual fue el veredicto del tribunal? -

Candy se refugió en los brazos de su padre- papa yo- dijo titubeante, se separa de él y lo vio a los ojos- han decidido que abdiques a la regencia- bajo su cabeza ante la mirada tierna de su padre y Mercy solo observaba

-me lo suponía hija- le levanto la mirada con una mano- descuida será lo mejor- le sonrió, Candy pensaba que su padre se sentiría mal por la noticia recibida, pero lo que miro fue una cara de paz en el- cuanto tiempo tenemos para que asumas el cargo mi niña? -

Candy lo miro- dos meses- dijo algo apenada, una voz en el fondo se escuchó.

-entonces hija tenemos mucho trabajo, no lo crees? - dijo Lord Armando acercándose a Candy, para abrazarla

-si abuelito será toda una proeza que Candy aprenda todo en tampoco tiempo- dijo Mercy mientras caminaba a sentarse en el sillón de la sala

Antes de que se sentará su abuelito la miro- y usted señorita podrá con el entrenamiento- dijo viéndola

-yo abuelito- dijo algo confundida.

André hablo- claro princesa o crees que solo Candy estaría en entrenamiento- mientras decía esto la cara de Mercy se descomponía, según ella solo sería la asesora de la regente o no?, ¿para que necesitaba ella un entrenamiento?

-creo que esta confundido tío- dijo titubeante

-no Mercy- dijo Lord Armando dirigiéndose a ella- el puesto que ocuparas será "concejal de la Regente" querida- la cara de Mercy se transformó por un momento, se supone que solo le ayudaría a su prima.

-haber a ver "yo solo ayudaría a mi prima"- dijo acercándose a su abuelito- no que yo recibiría un entrenamiento- se llevó las manos a la cintura, levantando el brazo con un dedo indicando un no- eso no era el trato abuelito-

Candy se aproximó a ella, con cara de suplicio- me dejaras sola en esto primita? -

-pero yo por qué? - decía Mercy desconcertada

- por qué amas a tu prima y no me dejaras pasar por este suplicio sola- moviendo su cabeza y poniendo ojos suplicantes.

Mercy se llevó las manos a la cintura- es que yo- suspiro y puso cara de resignación- está bien si no hay otra opción- sonrió- está bien Candy estaremos juntas en esta tortura- la abrazo.

Una voz familiar se escuchó- descuida amor yo te compensare tu esfuerzo por ayudar a mi sobrina- decía Arturo acercándose a ellas, Mercy desisto el abrazo y se dirigió a Arturo.

-tendrá que ser una buena compensación querido- dijo mientras le besaba la mejilla y lo abrazaba- mira que estar en entrenamiento con este trio será un tarea titánica- Arturo la envolvía en sus brazos y le susurraba al oído

-te juro amor que mientras dure el curso te hare el amor cada noche en pago a tus esfuerzos- la cara de Mercy se sonrojo y voltio con una sonrisa en su rostro ante el asombro de los presentes

-acepto- dijo alegremente- estaré en el entrenamiento con mi prima y seremos las mejores alumnas que jamás han visto- su abuelito y su tío soltaron una carcajada mientras Candy se aproximaban a ese par.

-tío seguro que la recompensa será muy buena para hacer el cambio de opinión en mi prima- dijo Candy muy intrigada, mientras Arturo y Mercy se sonrojaba.

Mercy la vio y le dio una sonrisa- será un gran pago prima, digno para el suplicio que llevare- de inmediato todos soltaran una sonora carcajada.

¿Bueno aclarando las cosas- dijo André serio- y se llevaron a cabo todos los protocolos de rigor hija?

Si padre- dijo tomando asiento- la votación, el dictamen y los juramentos de los sires se llevaron a cabo de acuerdo con el protocolo-

Sin obviar al invitado sorpresa- decía Mercy que había tomado asiento junto a Arturo en la sala-

André se sentaba junto a los demás- ¿Qué invitado especial? - decía intrigado.

Candy suspiro y dijo – el príncipe Eduardo padre-

- ¿Cómo? - dijo André sorprendido

-si tío, el príncipe Eduardo llego para validar la votación- dijo Mercy ante la mirada atónita de su tío- y pidió hablar con Candy a solas- dijo en un tono frio.

De pronto la puerta se abrió de la oficina y una voz rompió el silencio formado después de las palabras de Mercy.

-ese estúpido que quería hablar contigo Candy- fue lo único que se dejó escuchar.

Disculpen por la tardanza, pero ahora retomare este proyecto he sufrido varios contratiempos jijiji, pero espero contar con ustedes, ahora que retome el proyecto, mil disculpas por la tardanza. Al igual que estaba preparando una sorpresa que espero les guste.

Mullos abrazos y besos atte. Ana