CAPITULO 15

VERDADES QUE DUELEN

Minrret había llegado temprano a la oficina de Candy, los guardias imperiales de Austria habían llegado al palacio. Por lo tanto, habían estado acomodando todo, logística de custodia, lugares adecuados para los guardias y el sequito. Mitchell estaba molesto, pues no había parado de gritar a sus alternos para agilizar la logística del cuidado del Rey Marcus.

Mercy miro su reloj, las 8:00 am, movió su cuello para sofocarse un poco el cansancio, entre firmas de papeles y los gritos del Capitán su cabeza empezaba a dolor. por un momento se perdió frente su taza de café humeante y recordó lo sucedido en su oficina cuando llego.

- ¿se puede saber dónde estaba capitana? - dijo Mitchell cuando entro a su oficina.

Como si un balde de agua fría le hubiera caído a Minrret volteo aun con sus dedos tocándose los labios, bajo rápidamente la mano- perdón- dijo al no haber entendido la pregunta que le hacía Mitchell

Los ojos de el se figaron en ella como dagas- - ¿se puede saber dónde estaba capitana?, son las 2 de la mañana y tu-

Minrret volvió del mundo donde estaba – en un encargo de la regente- se volteo a ver el memorándum que se encontraba en su escritorio – alguna novedad capitán- dijo firmemente, la verdad es que al voltearse para ver su escritorio; cerro sus ojos no tenia el valor de verlo a los ojos, no en este momento que aun sentía el olor de Alexander y seguro Mitchell no entendería que solo fue una despedida.

-ninguna capitana- dijo esperando una reacción de ella o mejor dicho una explicación, solo pudo empuñar sus manos mientras se acercaba a ella.

-entonces puede retarse capitán- dijo secamente con unas hojas en sus manos

Mitchell se acerco a y la tomo por un brazo, la giro bruscamente para verla a los ojos, quería una respuesta y la obtendría – vuelvo a preguntar ¿Minrret dónde estabas? - ella lo miraba a los ojos – no le avisaste a nadie, estaba preocupado por ti- volteo a ver el reloj – son mas de las 2 am –

Minrret se zafó en un solo movimiento- basta Mitchell, sabes que tengo asunto de índole confidencial de la regente- se quedaron viéndose de frente

-por Dios Minrret, no me gusta que salgas sola por la noche, ¿Por qué no me pediste que te acompañara? - Minrret movió la cabeza.

-por dios Mitchell, sabes bien que se cuidarme sola y mis obligaciones- dijo firmemente mientras el se daba la vuelta, movía la cabeza y se tocó el pelo.

-lo se Minrret pero entiende he pasado toda la noche preocupado- se giro a verla y su mirada estaba clavada en el piso, el se acerco y la abrazo – eres lo mas importante mi vida- con su mano levanto su rostro- te amo mujer y si te pasara algo yo morirá no puedes entenderlo- viéndola a sus ojos, su mirada era de verdadera preocupación y angustia, ella no pudo sostenerle la mirada- Mi amor – el trato de besarla y ella esquivo el beso.

Motivo su cabeza Minrret- entiende Mitchell, hay cosas que solo yo puedo hacer- seguía atrapada en sus brazos.

-Minrret ya no estás sola entiende, puedes contar conmigo- la abrazo- prométeme que no volverás a salir sola-

Ella se zafó del abrazo, no podía seguir escuchando las palabras de amor de Mitchell, no después de lo que había pasado con Alexander, su primera reacción fue ponerse fría, no podía seguir – es mi deber entiéndelo, hay cosas que solo yo debo hacer y no es de tu incumbencia, son deberes de la capitana de la guardia especial-

Mitchell se puso serio, no entendía la actitud de Minrret, estaba molesto por la forma que le hablo, se cuadro – entiendo capitana- Minrret se voltio a verlo y la cara de Mitchell era fría y muy seria – disculpe la insistencia, el Rey de Austria llegara en 4 horas, le enviaron la notificación sobre el asunto de la señorita O'Brien- Minrret se sentía mal por escuchar su voz tan fría – después de presentarle el informe con su permiso capitana me retiro- dijo dando se la vuelta y dirigiendo sus pasos a la puerta de salida.

Minrret sentía que si lo dejaba ir lo perdería y su corazón sintió un frio – Mitchell espera- el se detuvo, pero no giro a verla

-buenos días capitana- dijo mientras salía empuñando sus manos y salía de la oficina.

De pronto el ruido de unas botas acercándose a la oficina la volvieron de sus recuerdos, ella pensaba que Mitchell estaría más tranquilo y podría ofrecerle una disculpa; su cara cambio al ver quien entraba, era uno de los subordinados de él.

-buenos días capitana- se cuadro el soldado – el capitán le manda decir que el Rey Marcus se encuentra en el castillo desayunando con la familia- Minrret lo miro fríamente pero con tristeza en su interior.

-Mitchell sigue enojado- susurró al viento.

- ¿disculpe capitana no la oí?- la cara de desconcertado del soldado se hizo presente, mientras ella se levantaba y tomaba unas hojas de su escritorio, esa mañana solo pudo ir a tomar un baño y cambiarse de uniforme, trato de dormir pero el sueño nunca llego debatiéndose entre lo que había ocurrido con Alexander y la manera que habían acabado las cosas con Mitchell, por primera vez en su vida Minrret estaba desconcertada

-esta bien soldado- dijo fríamente acercándose a el – por favor dígale al capitán que estaré en la oficina de la regente si necesita cualquier cosa que me busque, confió en el para terminar la logística de la seguridad- se cuadro el hombre mientras salía.

Pero un tosido la hizo girar – capitana, disculpe- Minrret lo miro fijamente, mientras el soldado extendía una nota- el capitán me pidió que le diera esto-

Ella lo tomo y leyó el contenido.

-espero poderte ver esta tarde en el patio oeste, tenemos que hablas por favor no faltes, no quiero ver a la capitana sino a mi PROMETIDA. Atte. Mitchell Macknil-

Minrret dirigió la vista al joven – dígale al capitán que nos veremos a las 7 pm- el soldado se cuadro y ella se enfilo por los corredores del palacio a la oficina de la regente, estaba vacía, pero ella necesitaba un poco de paz para calmar su alma, esperaría a Candy mientras llegara. Suspiro y empezó a repasar lo que le diría a Mitchell cuando el sonido de la puerta se hizo presente y ella se giró

-buenos días majestades- levantándose para cuadrarse mientras Candy y Mercy entraban sonriendo.

-buen día Minrret- dijo mientras Candy se sentaba frente a su escritorio- tomen asiento por favor- suspiro- pónganse cómodas por favor empecemos a revisar la agenda de hoy- decía con un ademan para que ellas tomar asiento.

-buen día capitana- decía Mercy con una sonrisa, cuando se giro para ver a Candy y asintiera con la cabeza, su cardenal quedo descubierto ante la mirada de Minrret.

-al parecer- soltaba una carcajada discreta- princesa tuvo una muy buena noche- Mercy corría a cubrirse con su mano su cuello y se sonrojaba.

Candy movía su cabeza en signo de negación- deja de eso Minrret, mi tío la descubrió- rio a carcajada

-si me hubieran dicho algo- decía Mercy cruzando las manos y haciendo un motín- pero nada, no pudieron decirme nada- alzo su cabeza hacia la izquierda.

-eso estuvimos haciendo- dijo Candy aun con una sonrisa – no tenemos la culpa de que sea tan despistada querida- vio a Minrret- bueno capitana ¿Qué le trae tan temprano a mi oficina? -

Minrret rio- darle el reporte de la llegada de su tío- mientras le entregaba a Candy un folder con papeles que procedió a revisar – el reporte de atentando contra la señorita O'Brien- dijo con seriedad entregándole otro folder, después procedió a quitarse el saco para sentarse.

-así que ya dieron con los responsable- dijo Mercy mientras veía curiosa, como la capitana al sacar su saco se le había desabotonado la camisa dejando descubierto un poco del nacimiento de su cuello – veo que no solo yo tuve una buena noche querida- Candy se giro a ver la cara espantada de Minrret mientras esta volteaba a verse. Un cardenal se dejaba ver con claridad en su piel blanca.

-este yo yo – decía nerviosa mientras se ajustaba la camisa.

Fue el turno de Mercy para reírse y Candy movió la cabeza. Minrret tenia un rubor en su cara – y no quiero saber como quedo el capitán Mitchell jajaja- rio Mercy mientras Minrret solo cerro sus ojos y tomaba asiento. Candy le pareció extraño su comportamiento y para evitar el interrogatorio de Mercy se apresuró a decir

-bueno por lo visto todos se divierten menos yo- Minrret le agradeció con la mirada por desviar el interrogatorio y ella le regalo una sonrisa.

-por que no quieres querida- dijo con una mirada picara – recuerda tu regalo- Candy sonrió y se sonrojo a la vez por recordar el regalo – seguro Albert te dará una noche estupenda cuando lo vea-

Candy trago saliva, volviendo a tomar los folders entre sus manos – mejor les parece si revisamos los asunto- Mercy rio ante el comentario.

-mientras revisan el contenido- dijo Mercy levantándose – iré a traer el informe de suministros médicos y a checar la agenda de envíos para los hospitales- dijo ceremoniosamente.

-y te aconsejaría retocarte el maquillaje primero, prima- sin quitar los ojos de los papeles. Minrret rio y Mercy agradeció con la mirada – o mi tío de verdad te llamara la atención, por presentarte con ese cardenal – Mercy movió la cabeza y se retiró inmediatamente.

-majestad- dijo Minrret seria- los preparativos para la seguridad de la recepción están completos y revisados- Candy asentía mientras terminaba de leer el informe.

-perfecto, capitana – dejo los folders y vio a Minrret- el asunto de Paty me imaginó que también esta revisado- asintió

-en efecto, se buscaron a las personas que la atacaron como dice el informe- Candy tomo la otra carpeta y la leyó

-¿pero?- extrañada – dice que los agresores, fueron capturados al tratar de vender un maletín con las iniciales de Paty-

-así fue majestad- Minrret se acomodaba en la silla- el primer agresor confirmo que ataco a la señorita O 'Brian, por encargo-

Candy movió la cabeza – explícate por favor – Minrret suspiro

-majestad, al parecer venia de Londres. Los maleantes lo confirmaron después de un interrogatorio- Candy la miro y movió la cabeza; sabia perfectamente como eran dichos interrogatorios- que fueron contratados por medio de un caballero con la encomienda de decomisar dicho maletín, al llegar a Glasgow, ellos pensaron que el maletín tenia algo de mucho valor; al tratar de quitárselo esa noche, en Edimburgo la señorita Paty salía a buscar un carruaje que la llevara a la villa de Sir William- Candy escuchaba atenta – ellos le dijeron que la llevarían y en ese momento la atacaron- las manos de Candy estaba empuñando los papeles – la señorita se defendió y por eso la golpearon, para esconder el robo desgarraron sus ropas y la abandonaron-

Candy azoto sus manos en el escritorio- por dios Minrret, ¿quién pudo contratar a semejantes hombres para hacerle daño a Patty? -

-no lo se majestad, pero estamos investigando y pronto daremos con el responsable- dijo firmemente

-quiero al que orquesto esto en un calabozo lo mas pronto posible- Minrret asintió- ¿y el famoso maletín que tenía? - dijo tratando de buscar una pista.

-el maletín será entregado por la tarde, puesto que el juez esta revisando el contenido del mismo, pero solo hay documentos de identificación de la señorita y una dirección de un hospital en Inglaterra y una foto de un caballero de gafas- Candy se levantó de inmediato.

- Steart, sin duda es la foto de el- Camino por la habiatacion tratando de pensar-¿pero que tiene que ver con Steart y esa dirección en Inglaterra?- se giro viendo a Minrret que se había levantado – te encargo el asunto Minrret, si es necesario pedir apoyo a Londres no dudes en hacerlo- ella asintió- el duque de Granchester volverá del frente pronto podemos contactarlo para que nos ayude con las investigaciones del famoso hospital, comentare este asunto con Terry por la tarde-

-majestad, también me informaron que la señorita se encuentra mas estable y mañana podrá ser dada de alta- Asintió Candy.

-iré a visitarla por la noche al hospital para hablar con ella- Minrret anotaba en una pequeña libreta, Candy se había costumbrado a eso puesto que las medidas de seguridad tenían que ser llevadas a cabo y de esa forma Minrret podía acomodar la escolta sabiendo con anterioridad sus salidas. Tomo de nuevo asiento – también prepara todo para ir a ver a mi tío Dominic, por favor- asintió.

Mientras ellas seguían con el acomodo de la agenda, Mercy caminaba por los corredores cuando se tropezó con su padre- ¿se puede saber a dónde vas princesa? - dijo con una sonrisa puesto Mercy se había colocado una simple mascada de seda, para ocultar su peculiar problema.

Por poco se le caen los documentos que llevaba cuando vio a su padre enfrente de ella- papa- dijo tratando de malabáricas de no tirar los documentos- voy con mi tío, estos documentos necesitan una firma que solo el puede dar, ya que Candy aun no es presentada a los aliados como nueva regente y solo es interno su nombramiento-

Su padre tomo un folder que llevaba su pequeña y lo comenzó a leer, su cara cambio a seriedad – estas son peticiones para suministros médicos y alimentos o me equivoco Mercy- Ella movió su cabeza en signo de afirmación.

-tenemos un problema de Gripe Española y los suministros no son suficientes tendremos que pedir ayuda a nuestros mas cercanos aliados, para solventar la crisis- mirando fijamente a su padre.

Termino de leer el archivo y sonrió a su hija- bueno- cerrando el folder y de volviéndoselo – iré a ver a Candy, para saber en qué podemos ayudar, así podre mandar un telegrama para que las provisiones lleguen lo mas pronto posible- Mercy lo abrazo.

-Gracias papi- mientras Marcus sonreía

-somos familia hija y si Escocia necesita ayuda- le sonrió- Austria ayudara, así que ¿Dónde esta tu prima? -

Deshaciendo el abrazo – en su oficina papa, aun no comienza a dar audiencias esta con la capitana arreglando su agenda para hoy- asintió Marcus.

-iré a ver la entonces- Mercy volvió a recomponer su postura

-si me esperas un minuto dejare esto en la oficina de mi abuelito- la miro con desconcierto – mi tío y el la comparten desde el nombramiento interno de Candy- movió su cabeza- te llevare a su oficina para que no te pierdas-

Marcus la miro con extrañeza- querida por dios me crees un viejo- Mercy asintió y este golpeo suavemente su mentón antes de encaminarse a la oficina de su sobrina- yo crecí en este castillo se te olvida- Mercy sonrió y cuando empezó a caminar escucho la voz de su padre

-no creas que se me olvido tu detalle de esta mañana- se paro en seco y abrazo los folders sin voltear- cuando termines tus deberes te espero en mi recamara, tenemos una platica pendiente señorita- Mercy solo pudo asentir y seguir su camino mientras Marcus sonreía al ver a su pequeña igual como cuando la atrapaba con algún pastelillo que había tomado de la cocina y se lo comiera en su oficina, debajo de su escritorio.

En la oficina había terminado de acomodar la agenda, Minrret se retiraba cuando Candy hablo – Capitana, - ella volteo – el asunto de Irlanda y la visita de Dimitri ¿está confirmado? -

-si majestad, como lo ordeno, hable con su emisario- dijo sin tituiviar

-espero que nadie se haya enterado del encuentro- dijo viéndola a los ojos.

Minrret asintió – descuide majestad, todo está con la mayor discreción como usted lo pidió-cuando una voz ronca se escuchó retumbar la oficina.

-se puede saber ¿Por qué la regente de Escocia se vera en secreto con ese mercenario? - Marcus había entrado a la oficina puesto que la puerta estaba entre abierta y la secretaria de Candy confirmo que estaba con la capitana, tratando de sorprender a su sobrina, el fue el sorprendido al escuchar esa conversación

Candy se levantó de inmediato – tío este- esta muy nerviosa, no quería contarle a su tío la larga historia .

Minrret se cuadro observando a Candy. Marcus se adelanto y se coloco frente a Candy- discúlpenos capitana, pero mi sobrina y yo tendremos una pequeña charla- Candy le hizo una seña a Minrret que se retirara, esta obedeció inmediatamente asegurando la puerta de la oficina al salir.

-tío tome asiento por favor- dijo Candy tratando de buscar una excusa para justificar la platica que escucho su tío.

Marcus sentón, cruzo los brazos y sus piernas- gracias, pero dime hija ¿Qué tienes que ver con Dimitri de Irlanda? - viéndola fijamente.

Candy masajeo sus ojos- bueno tío es una larga historia y …- trataba de buscar alguna explicación.

Su tio comprendió que era algo muy personal y no la quería presionar, sabia que hay cosas que es mejor no mencionar, pero no la dejaría cometer una estupidez por querer manejar sola una situación, lo escucharía. No la dejo terminar y se levantó, caminando por la amplia ventana de la oficina- mira Candy, se que hay cosas que es difícil hablar pequeña- suspiro mientras Candy se acercaba a su tío -al estar al frente de una nación, es complicado sin duda- le sonrió mientras veía como se acercaba – no te voy a pedir que me expliques algo que no quieres hacer-

-tío yo- dijo Candy cabizbaja. Marcus le regalo una sonrisa.

-un día tu abuela esta sentada en esa misma silla- señalo el amplio escritorio- yo llegaba de Austria- trago saliva y cerro los ojos a recordar esa escena- mi familia estaba dispersa- hizo una mueca con la boca y vio al amplio cielo que se observaba por la venta – mi Reyno estaba bien, había hecho tratos poco ortodoxos con medio mundo- movió su cabeza- no lo niego, hice todo lo posible para que mi reinado trajera grandes cosas a mi nuevo país- llevo sus manos atrás de su espalda y las cruzo- pero en el camino fui perdiendo a mi familia. No recuerdo haber estado en el nacimiento de Mercy, porque – sonrió- está cerrando negocios con los turcos para abrir un nuevo corredor comercial-

Candy abrió los ojos al escuchar eso de su tío, los turcos eran vistos como piratas y gente de poca confianza. Marcus rio cuando giro para ver su expresión y sonrió – si hija, vendí mi alma al diablo, por un tratado de comercio- volvió a ver las copas de los arboles- después cuando nació Patrick, estaba en medio Oriente, viendo mis colonia y me excuse diciendo que era mi trabajo- rio mas fuerte- mi trabajo hija- movió su cabeza en negación- mi esposa Margot se entero del tratado oculto con los turcos y me pidió que se cesa esa transacción que el país podía sobrevivir lo que había en las arcas que buscara otras alternativas- desato sus manos y las empuño- ella lloraba por que no solo la había aislado de mi mundo, sino le había ocultado que el tratado estaba cerrado. Ella me dijo las peores palabras que he escuchado Candy "SOY TU ESPOSA, TU COMPAÑERA, NO UN MUEBLE QUE ADORNA TU CASA. POR DIOS MARCUS SI ME HUBIERAS DICHO ENTRE LOS DOS "- una lagrima rodo por su mejilla- "HUBIERAMOS BUSCADO UNA SOLUCION, TE OFRECI UNA FAMILIA Y AMOR, TU ME PAGAS CON TU INDIFERENCIA POR TRATAR DE SER UN BUEN REY, PUES LO LOGRASTE PERO HAS PERDIDO EN TU CAMINO A TU FAMILIA Y ¿POR QUE?, POR HACERLO SOLO Y NO COMPARTIR LA CARGA"- cayó por un momento- supe que había perdido todo en ese momento por aires de grandeza hija, lo único que tenía seguro- se limpió la lagrima- llegue destrozado, mi padre enfermo y yo nunca me di cuenta, tu padre con todo el peso solo y yo encerrado en mi mundo, tu abuela me dijo algo que nunca olvidare cuando llegue llorando- vio a Candy y esta tenia lagrimas en los ojos- " HIJO SABES POR QUE ESCOCIA ES TAN FUERTE A PESAR DEL YUGO INGLES", en ese momento moví cabeza negándole la respuesta ella se acerco y me dijo "POR QUE LA REGENCIA HIJO ES COMO LA FAMILIA SI TU PADRE Y YO NO ESTAMOS UNIDOS, DEJAMOS UN LADO DESCUBIERTO PARA QUE LOS ENEMIGOS NOS ATAQUEN, EN CAMBIO SI SIEMPRE NOS DECIMOS TODO, NADIEN PUEDE ATACARNOS POR QUE SI EL DA UN PASO YO LO DOY JUNTO A EL, SI TU ESPOSA Y TU TIENEN SECRETOS DEBILITAN SU FUERZA, CUENTALE TODO, ELLA NUNCA HARA ALGO QUE PUEDA PERJUDICARTE Y SIEMPRE TE DARA EL MEJOR CONSEJO. NO DES ARMAS A TUS ENEMIGOS Y NO ROMPAS TUS JURAMENTOS NUNCA".

Candy se llevó a los manos a la cara y comenzó a llorar, su tío la abrazo y levanto su barba- hija te dijo esto no por mortificarte yo tarde años, en volver a tener la confianza de mi familia- sonrió con sus ojos llenos de lágrimas- aun a pesar de todo, mi esposa sigue a mi lado y me perdono- Candy lo miro fijamente – yo no quiero que pases lo que yo, por eso te dijo a tiempo CONFIA EN ALBERT, CUENTALE TODO, APOYATE EN EL, NO DESTRUYAS TU MATRIMONIO POR QUERER LLEVAR UN PESO TAN GRANDE SOLA-ella asintió- NO DEJES ARMAS A TUS ENEMIGOS, FORTALECE TUS LAZOS CON TU FAMILIA, la regencia es solitaria y pesado si la llevas sola- limpio sus lágrimas- pero si tienes un compañero a tu lado por mas equivocaciones que hayas cometido, buscaran entre los dos la forma de salir a adelante-

-tío, pero hay veces que esas equivocaciones son tan grandes que tengo miedo de que si le cuento el- ella cayo y suspiro- me deteste por lo que hecho, si lo hice fue por proteger a mi familia, a él , mis hijos, dios mío nunca fue por lastimarlo- sus lágrimas volvieron.

Marcus movió la cabeza- miedo hija, es que el se entere por otro lado y piense que en vez de protegerlo lo creíste débil para defender a su familia y no lo amas lo suficiente para contarle tus penas y que él te ayude –

Candy lloro en el pecho de su tío y cuando estaba mas tranquila, lo vio- gracias- dijo con voz cortada

-de nada pequeña solo quiero que recapacites y no pierdas lo único valioso que hay la familia, aun por arriba de nuestras obligaciones- le acaricio su mejilla- quiero que sea una gran regente, fuerte y feliz, sin secretos que debiliten a tu familia y a tu regencia, no te dijo que desentiendas de ella hija, si no que compartas la carga y quien mejor que tu esposo ¿no crees? - ella asintió.

El ruido del toquidos de la puerta los separo – te prometo que hablare con el tío -mientras se arreglaba su cara y el vestido. Marcus le regalaba una sonrisa y el sonido de la secretaria girando el picaporte – disculpe majestad, pero su primera cita la espera- Candy estaba de espalda y Marcus asintió.

-hija me voy espero haberte ayudado y te dejo trabajar, te veré a la hora de la comida- asintió mientras Candy decía.

-en seguida voy- la secretaria salió. Marcus sonrió

-me voy pequeña, creo que es hora de ver- sonrió- a cierta pequeña prima tuya que necesita también un buen consejo- asintió Candy y Marcus comenzó a caminar.

-tío- corrió Candy alcanzarlo, lo abrazo y lo beso en su mejilla- gracias de verdad gracias- Marcus le regalo una sonrisa.

-descuida princesa, a veces solo necesitamos un consejo para volver al camino- le guiño un ojo.

Candy se sintió mas tranquila, su tío tenía razón tendría que hablar con Albert, suspiro era su esposo, su amor y no era justo que lo excluyera, aunque temía por su reacción, pero no dejaría que nada la separara de él. Si hiba hacer regente de Escocia, lo seria, pero junto a su Albert. Solo esperara que entendiera su postura y el por que lo había hecho – san Andrés ayúdame con esto- decía mientras levantaba su mirada – Anthony, mama – su primera cita llegaba.

Marcus recorría el palacio, tratando de saber ¿Qué seria lo que había hecho Candy para pedir ayuda a Dimitri? Y ¿Por qué solicitaba la entrevista?, mas le valía a Dimitri no querer chantajear a su sobrina, se las vería con el y ni que hablar de su hermano si se llegara enterar.

De pronto el ruido de las risas de un bebe y su acompañante, lo hicieron desviar la mirada. Abrió la puerta y suspiro. Era cierto su sobrina había cometido un erro pero alguien también tendría que escucharlo y darle una lección de cual era su lugar en la regencia.

Con una sonrisa Marcus entro – buenos días-