CAPITULO 18
OBLIGACIONES, RESPONSABILIDADES Y FAMILIAS.
La villa de los Andrew se encontraba en mucho silencio, desde que la familia se vio obligada a separarse por esta epidemia, la casa que antes tenia risas y llantos de los pequeños hoy permanecía en silencio. Los grandes salones donde se escuchaban risas, regaños y ajetreos hoy estaban vacíos y fríos, las cortinas amplias permanecían corridas día y noche. El andar de los empleados era silencioso y con calma. El silencio se hacía presente.
Doroty traía un vestido sencillo, de mangas tres cuartos y un delantal. El vestido de color crema era como sus viejos vestidos que usaba en América, nada glamuroso. De su cintura colgaba un delantal blanco y sus manos sostenían una charola de plata con un poco de caldo, si tenía suerte George podría despertarse un poco y comer. Su cara era de cansancio, fatiga y pesar. Hacia una semana que su esposo, estaba en cama, su hija en el palacio con sus padrinos. Sabia que con ellos estaría bien, pero ansiaba verla.
Estos eran sus pensamientos mientras subía las escaleras a la habiatacion, donde estaba su esposo, sus ojos se llenaban de lágrimas; se paró en la puerta, volviéndose a colocar el cubrebocas y entro a la habitación. Suspiro.
Odiaba aquella habitación, las ventanas cerradas, el cabezal de la cama recorrido, la chimenea con un poco de leña era amplia sin duda, pero en ella ha pasado noches de verdadero tormento. Coloco la charola en la mesa cercana y lo observó a detalle, su George permanecía inerte en la cama, su cara era pálida, su respiración muy débil y seguía dormido, había perdido la cuenta de cuanto llevaba así. Retiro con mucho cuidado el paño de la cabeza para sumergirlo en agua otra vez. La enfermera había tomado el turno de las noches y ella había ido a descansar. Se acomodo la silla más próxima.
De pronto sintió como una mano fría como la noche trataba de salir de las sabanas y se aproximo al ver como George trataba de abrir los ojos, y con dulzura le hablo.
-descuida amor, aquí estoy; no estas solo- sus ojos empezaron a llorar sin querer mientras con sus manos tomaba la mano izquierda de él y la besaba.
George junto todas las fuerzas que le quedaban, abrió los ojos y vio a su dulce esposa a su lado, como cada mañana y tarde en estos últimos días. Sonrió y hablo quedamente- amor mío, no llores por este viejo-la cara de Doroty se giro para verlo y le regaló una sonrisa.
Lo miro a los ojos entre abiertos de George- ¿Cuál viejo amor? - giro su cabeza – solo veo al amor de mi vida, que ha decidido que después de muchos años, tomar unas vacaciones en cama- trato de reír mientras, el movía su cabeza en signo de negación. George sonrió - ¿quieres algo de comer? - Doroty sabía, que eran pocos los ratos de que él se mantenía despierto y debía de aprovecharlos para que comiera algo. El asintió, ella se propuso acomodarlo para poder darle de comer y lo hizo.
Sus fuerzas eran pocas, pero necesitaba decirle a su esposa muchas cosas, empezaba a serle más difícil respirar, el pecho le dolía como si un fuerte puño lo atravesara y ese maldito frio que no se hiba, pensaba que el frio era como en aquellos años en Francia cuando vivía en la calle, ese frio inminente que cala en los huesos y el aire enfría hasta los pulmones. Así que después de tomar su cuarta cucharada de sopa, interrumpió con un leve movimiento de negación a su esposa.
Doroty sostenía un el plato en sus manos- vamos a mor un poco más por favor, debes de ponerte fuerte por nosotras, come un poco más- suplicantemente le rogaba, el volvió a mover la cabeza y se dio por vencida, pero la mano de George la sujeto- vamos amor, no te dejes vencer, tienes que ser fuerte me prometiste que nunca nos dejarías solas, George Jonhson- Ella estaba molesta por entendió que quería decirle algo y se acerco a su cama. Se recostó cerca del pecho de el mientras sus manos lo abrazaban. George suspiro y comenzó hablar.
Su mano trato de acariciar el pelo de sus esposa- Doroty, amor mío- ella seguía en la misma posición- te amo, prométeme que si me llegara a pasar algo- ella se levanto de pronto y movió su cabeza en signo de negación mientras lloraba, el cerro los ojos y suspiro, el hablar era difícil, el respirar aún más, pero no quería irse sin hablar con ella- por favor escúchame-
Doroty se rompió- no George, no puedes hacerme esto, tenemos una pequeña, amor que te necesita, el sr. Andrew te necesita, todos te necesitan y yo igual- movía su cabeza desesperada, sabía que él quería despedirse y ella no lo soportaría- no puedes irte no amor, tenemos tanto por delante que yo sin ti me muero, has sido mi felicidad y mi alegría en estos años yo no puedo sola –
George comenzó a toser con mucha fuerza. Ella le acerco una vianda, lo sentó en la cama para ayudarlo a respirar y empezó a golpear suavemente su espalda mientras el, se arqueaba por la tos. Lo volvió a recostar, volvió a tomar aire- siéntate amor, esta tos me esta matando y este frio anuncia un desenlace- Doroty no hablo solo tenia sus manos en su boca y lloraba junto a su esposo. Para ella era muy fuerte por que esos mis ojos sin brillos, los vio en el lecho de muerte su madre y sabia bien que significaba, pero opto por escucharlo, el trato de sonreírle- sabemos los dos que es muy difícil que salga de esto toc, toc, toc- volvió a toser mientras se llevaba los puños al pecho tratando de poder respirar, no le daría la dicha a la muerte de llevárselo sin pelar por hablar con ella.
-vamos, ya veraz que todo saldrá bien- decía tratando de serenarlo- la señora Eloy ha comenzado a levantarse y en unos días- decía Doroty alentándolo – la señora me dijo que vendrá ayudarte y que te prohibiría que empeoraras.
George interrumpió- dudo que la pueda esperar unos días amor, por primera vez en años desobedeceré una orden de la señora- sonrió.
Ella sonrió – pícaro, si bien sabe dios, cuantas veces desobedeciste a la señora- George la miro – y gracias a ello muchas personas te deben su felicidad amor, en ellas yo- acaricio su mejilla y el sonrió.
Se giro y beso la mano de su esposa-Doroty, si yo muero amor- lo miro fijamente- te encargo a los muchachos, sé que la señora Candy te escucha, guíala amor y si tu decisión es quedarte en esta familia- volvió a toser- cuida a mi muchacho, es testarudo a veces pero- sonrió- entiende- los ojos de George empezaron a llorar- no lo dejes que trabaje asta tarde sin comer como es su costumbre y que lo absorbe el trabajo- Doroty asentía- que no pelee con la señora se su mediadora, por que sus caracteres son muy iguales- limpio sus lágrimas- que les tenga paciencia a los chicos el señorito Niel ha cambiado y lo va ayudar mucho es bueno en los negocios- volvió a toser y Doroty le dio un pañuelo
De inmediato le dijo- basta amor debes guardar calma y no pensar en que- volvió a llorar y George movió su cabeza
-déjame terminar amor- suspirando y cerrando los ojos- dile a mi hija que la ame desde el primer momento que supe de ella, que dios nos dio a la mejor mujer del mundo como premio, que sea una buena mujer como tu y que es mi mayor orgullo- tocio mas fuerte- y a ti mi dulce Doroty gracias por estar conmigo y darme tanta felicidad, eres y serás el más dulce regalo que dios me dio, te amo- la tos volvió con mas fuerza. De pronto Doroty vio como el pañuelo estaba mojado y al verlo solo pudo gritar
-dios mío, no te lo lleves- mientras George caía a la cama y el pañuelo se cubría de un rojo escarlata – nooo por favor George no me abandones, noooo- el sonido de la puerta se escuchó.
Entraba Arturo, Dominic y Archie al cuarto habían tocado, pero nadie dio paso, cuando escucharon los gritos de Doroty entraron, pronto Arturo corrió para checar a George, Dominic colocaba su maletín en una mesa y Archie corrió abrazar a Doroty.
Después de unos minutos. Arturo voltio a ver a Dominic – la gripe evoluciono es pulmonía, su respiración es muy débil- La cara de Archie y Doroty estaba pálida- lo perdemos-
Dominic, traía unos frascos en las manos y se acercaba a la cama. Doroty forcejaba con Archie- no, George por favor, no te vayas no amor- trataba en vano de zafarse del agarre de Archie.
-vamos muchacho llévate a su esposa de aquí-Archie asintió- descuide haremos todo lo posible para salvarlo- Archie llevaba a Doroty desconsolada afuera de la habiatacion. Mientras los dos Galenos hacían todo lo posible por salvar la vida de aquel hombre.
En otra habiatacion una mujer descansaba cuando una opresión en el pecho la hizo despertar.
Lancaster se acercó, pues se encontraba leyendo los informes que había recibido hace un poco de tiempo, desde que su amada Emmy había caído en cama Mitchell llevaba puntualmente a las 7 de la mañana los informes de la guarda, para que el trabajara en la villa y pasaba en la tarde para las instrucciones de las guarniciones. El no descuidaría a su Emmy, pero sabía su obligación al ser el responsable de la guardia.
La abrazo mientras esta se sentaba en la cama, aún estaba muy débil – amor mío ¿estás bien? - dijo con cara de preocupación. Eloy solo lloraba y mantenía sus manos en su pecho
Se giro y lo miro – Henry algo malo pasa, no sé cómo explicarlo, pero mi corazón, se siente muy triste y esta zozobra me oprime, mi pecho- Lancaster la abrazo
Beso su frente y le dijo suevamente – descuida querida, no pasa nada- Arturo le había pedido que se mantuviera tranquila, la recuperación hiba ser muy lenta, pero estaba fuera de peligro. Ella asintió acurrucada en su pecho cuando el sonido de unos gritos los sobre salto.
Se miraron fijamente y dijeron- George- Lancaster se separó de su amada
La tía abuela estaba preocupada- ¿le pasaría algo? – tratando se de levantar – ese hombre testarudo le mande decir que debe aguantar asta que me pueda ponerme de pie-Lancaster se giro al ver como Emmy empezaba a retirarse las sabanas que la cubrían- me va oír, no puede dejarnos el muy tonto- lloraba.
Lancaster vio como Emmy se escabullía del lado contrario de la cama y al filo de la misma buscaba sus pantuflas y con la otra mano acercaba su chal, se pudo sus manos en la cintura y hablo fuerte- ¿se puede saber a donde vas Emilia Eloy Andrew? - .
La tía abuela se giró a verlo fastidiada – a donde crees tú Henry Lancaster- mientras juntaba todas sus fuerzas para ponerse de pie, tambaleando como una niña que apenas aprende a caminar. Lancaster se apresuro para llegar a donde estaba, rodeando la cama.
Al llegar frente de ella, le hablo con mas fuerza- te lo prohíbo señora mía, no puedes salir de este cuarto hasta que-
La cara de la tía abuela era de pocos amigos, ella iría a ver a George y ayudaría – usted no prohíbe nada señor, por que aun no es mi esposo por las leyes y a pesar de eso yo- trato de caminar y se desvaneció, rápidamente Lancaster la sostuvo
Emmy se llevo una mano a su frente y Lancaster hablo con una sonrisa – si no estuviera convaleciente, amor mío te haría el amor, porque me encanta tenerte entre mis brazos- suspiro besando fugazmente sus labios, mientras el rubor se hacía presenté en ella, al sentirlo tan cerca- Emmy, si aun no puedes caminar, amor mío- sonrió- sé que estimas mucho a ese muchacho permite amor que vaya yo y te informe, pero tú debes permanecer en cama por favor- ella asintió. La metió en la cama y antes de salir de la habitación se giro para decirle- y eso de que aun no eres mi esposa amor- sonrió coqueto- ya estoy planeando como resolverlo- mientras salía de la habiatacion.
La tía abuela estaba en su cama con una sonrojo inminente- Lancaster, por dios ¿Qué idea loca se le metió a este hombre ahora?- sonrió y estiro su mano para alcanzar un libro- dios mío- mientras lo habría- cuida de George, él siempre ha estado a nuestro lado y lo quiero mucho como si fuera un hermano- suspiro- no te lo lleves aun, por su hija y su esposa aun les hace falta a las dos- fue una plegaria del corazón para dios mientras leía el libro de sus manos y hablaba – padre nuestro que estas en el cielo….-.
La entrada de aquel hospital estaba llena cuando Albert abrió la ventana y el carruaje se estaciono enfrente, miro a Candy. Ella había visto toda la gente y solo movió los hombros. De pronto tocaron la ventanilla y Albert abrió la puerta dejando entrar un soldado de la guardia.
Este se cuadro y dijo seriamente- milord, la entrada esta congestionada, entraremos por la parte de atrás, puesto que no podremos brindarle seguridad- Albert asintió.
Candy le tomo su mano y su cara de angustia era muy evidente, el le sonrió- descuida pequeña, pronto veremos a tu papa, ten paciencia- ella solo asintió. Después de unos minutos se encontraban bajando del carruaje, a pasos acelerados Candy recorría los pasillos y la escalera de aquel hospital. Su corazón quería salirse por su pecho, pero no por la carrera sino por la desesperación de llegar a donde estaba su padre. Una enfermera que casi fue a tropellada por ella le dijo en que habiatacion podría encontrarlo.
¿Cuánto corrió, desde que bajo del carruaje? No lo sabia y no le importaba solo quería ver el estado de su padre. Se detuvo a recuperar su aliento por un segundo, mientras abría la puerta.
La habiatacion era amplia, una cama de hospital en el centro de ella, todo blanco y un sofá cerca, una pequeña sala al fondo, las cortinas a medio abrir. No se percató de nada más, solo del rostro de su padre que parecía dormir, corrió asta arrodillarse aquella cama mientras sostenía la mano de su padre – papá, ¿Qué te paso?, papá- sus ojos lloraban – dios por favor no me lo quites-.
Armando se quedo en silencio, su pequeña nieta no se había percatado de su presencia y la dejo llorar en el lecho de su padre, mientras sus puños se cerraban al verla sufrir, de pronto vio como Albert entraba, este hiba acercarse, pero la figura de Lord Armando haciéndole una seña para salir, le llamo la atención.
Salieron en silencio, una vez a fuera- déjala un momento muchacho, necesita desahogarse un poco- la cara de Armando era de preocupación.
Albert se atrevió a preguntar- ¿Qué paso con mi suegro? -
Armando movió su cabeza y lo invito a sentarse, mientras dos escoltas custodiaban la puerta – nadie puede pasar, la regente necesita unos momentos a solas con su padre- fue la orden que dio mientras la escolta se cuadraba permaneciendo en el lumbar de la puerta.
Armando suspiro ante la mirada atónita de Albert- en realidad no se muy bien que paso, André vino a una revisión de rutina, pues en la mañana había presentado de nuevo dolores en la cabeza y brazo, Marcus me trago para hacerlo entrar en razón y que se checara a fondo- se cayo por un momento- cuando llegamos nos dijeron que había sufrido un infarto y estaba delicado-
Albert dijo serenamente- no entiendo, según mi esposa, Lord André solo tenia un poco de estrés y presión alta, pero se hallaba con medicamento-
Armando asintió- lo mismo sabia yo, pero este hombre terco- choco su puño en su rodilla- seguro tiene bien escondida su enfermedad – alzando la voz- ni crea que me voy a tragar lo del estrés y eso de la presión, es fuerte para que – golpeo su pecho- ese corazón suyo lo tenga así, hemos pasado tantas cosas fuertes y nunca lo vi caer, estoy seguro de que tiene otra cosa y el muy testarudo no quiere decir-
Albert entendía, claro que la presión alta era de cuidado, pero ni aun su tía abuela había cedido tan fácil, la salud de los Escoceses era algo envidiar, puesto que ni el mismo era enfermizo, sin duda era algo más- y ¿Rey Marcus, señor? -
Lo miro Armando- tratando de buscar a ese doctor de quinta, quiero una explicación que me convenza y no esas tonterías de la presión- decía molesto, mientras la puerta de la habiatacion se abría y dejaba ver a Candy limpiado se el rostro, giro buscando a su esposo, mientras la guardia se cuadraba.
-Albert- dijo y los hombres se levantaron, ella se dirigió a su encuentro.
Albert le extendió su mano – ven amor ¿Cómo está tu padre? - Ella se acercó a él.
-abuelito- asintió con la cabeza- sigue dormido y no despierta- se giro a ver a su abuelito- ¿le han dicho algo los médicos?, ¿Qué paso? -
Armando suspiro- dicen que fue un infarto, pero no les creo-
Candy se sorprendió y abrió sus ojos- ni yo, la cara de mi padre esta pálida y sus manos fríos, su hubiera sido un infarto lo hubieran controlado y su coloración fuera otra- miro a Albert- amor necesitamos saber ¿Qué tiene mi padre en verdad? -
El asintió, cuando las pisas de un par de zapatos los hicieron girar. Su tío Marcus aparecía con el medico real. Ambos bajaron sus cabezas por un instante para saludar.
Marcus hablo- sobrina, que bueno que llegaste, buenas noches Sir William- ellos regresaron el ademan.
Candy se apresuro hablar- déjame doctor ¿qué le paso a mi padre? Y quiero la verdad de su condición- el galeno trago saliva, sabía bien que André no querían que se enterar su hija de su padecimiento. Pero después de esta crisis y con el peligro inminente de baja de glóbulos rojos que había presentado, no era recomendable no sincerarse con la familia, pues temía que podría necesitar una transfusión para que saliera del letargo.
Ajusto su bata y la miro- majestad, recuerda que le dije aquel día en el tribunal- ella sintió- la situación de su padre es delicada, me ha pedido que no sean enterados-
Candy suspiro y sus manos estaban empuñadas- no me importa, óigalo bien, si mi padre le dijo que no dijera nada- se adelanto para verlo a los ojos- no quiero mentiras y le exijo que me diga de una vez por todas ¿Qué le pasa a mi padre? - los presentes se quedaron atónitos, pocas veces habían visto esa actitud en la dulce Candy, pero estaba desesperada y preocupada por él. Asta Albert se sorprendió de la forma que lo dijo.
El galeno se llebo las manos a sus lentes y los retiro, saco un pañuelo y los comenzó a limpiar, los ojos de Candy se mantenían fijos en él, suspiro- la verdad majestad, su padre tiene LEUCEMIA- Candy no comprendía lo que le decía el médico.
De pronto sus estudios de enfermería llegaron como un huracán a su mente, recordaba perfectamente las clases de Marie Jane, donde les explicaba que era un tipo de Cáncer de la sangre, era mortal y consumía a los pacientes. Se llevo las manos a la boca tratando de ahogar el grito. De pronto la voz de su abuelito retumbo- ¿Qué demonios dice? - se abalanzó sobre el medico y lo tomo por las solapas de la bata- me esta diciendo, maldito medicucho que mi hijo morirá, que tendré que enterrar su cuerpo, mi hijo que están joven, vuelva a repetir eso y yo mismo lo matare, no pienso enterrar a otro miembro de mi familia, no lo hare-
Albert y Marcus forcejearon con Armando para soltar al pobre medico que tenia cara de espanto, Armando se habia transformado en un ser completamente diferente, sus ojos estaban llenos de furia y sus manos querían matarlo.
Cuando pudieron lograr que soltara al médico, Marcus se aproximó a él y le dijo- basta papa, basta- tratando que su padre lo viera, pero la cara del pobre hombre estaba llena de lágrimas. Candy continuaba en shock- buscaremos la forma de ayudarlo, no ganas nada con querer matar al doctor eso no remediara nada, sobre la situación de André- en ese momento se desplomo Armando en los brazos de su hijo.
-dios no puede- decía gritando- me quito a tu madre, la enterré con mis manos- mostrándose las y llorando- ley de vida es que los hijos entierren a sus padres- cayo de rodillas llevándose las manos a la cara- no que los padre entierraren a sus hijos, Dios se ensaña con tu hermano- viéndolo a los ojos- perdió su amada, paso su vida buscando a su hija, como puede llevárselo ahora que la vida se la devolvió y puede gozarla-
Marcus lo vio fijamente- contrálate, André Armando Estuardo- su padre lo vio – Dios no tiene la culpa nada – lo miro fijamente – los designios de Dios no son motivo para que nosotros lo retemos, tu nieta te ve y ahora mas que nunca necesita de ti, vamos hombre saca la casta de Escoces y llora como los hombres, en silencio y se fuerte- su padre reacciono, esas palabras fueron las mismas que le dijo a sus hijos cuando su madre había muerto- cuando murió mi madre fuiste nuestro apoyo ahora tu hijo no ha muerto esta en esa cama y necesita toda nuestra ayuda- volviendo a serenarse.
Candy reacciono al escuchar los sollozos de su abuelito y se dirigió al doctor- ¿desde cuanto esta así? -
El medico la vio, mientras Albert la abrazaba por la espalda- casi 6 meses, he tratado de darle medicamentos, pero no habido cambios lo que le sucedió fue una crisis y lo más probable-
Candy lo interrumpió- ¿necesitara una transfusión verdad? - el galeno asintió.
-tratare de contener el desajusté, pero – movió su cabeza- para la transfusión necesito su autorización majestad- Candy asintió
-haga todo lo que este a su alcance para ayudar a mi padre, si necesita cualquier cosa pídala- el medico asintió- no escatime en nada-.
-traeré los formatos y necesitaremos 5 donadores de sangre- asintieron todos, se retiraba cuando la voz de Candy lo hizo voltear.
-pongo en sus manos la vida de mi padre doctor- lo miro a los ojos- confió en usted que lo podrá estabilizar, no me defraude-
El medico la vio – descuide majestad hare todo lo posible-
Candy suspiro y volteo a ver Albert- amor- este la abrazo
-descuida pequeña, es fuerte y saldrá adelante- beso su cabeza- confía en dios -.
El sonido de una alarma se escucho por el pasillo, un par de enfermeras llegaron corriendo y entraron ante la mirada atónita de todos la habitación, se escuchó un grito - PARO TRAIGAN AL DOCTOR-
Candy miro espantada como el doctor volvía y entraba mientras Albert la sostenía para que no entrara a la habiatacion- suéltame, necesito verlo, por favor Albert- el doctor llegaba y movía la cabeza para que no entrara.
Ella lloraba mientras se aferraba a su esposo- calma pequeña, estará bien-
Armando se inquietaba- por dios, hijo ve a ver que tiene tu hermano- mira angustiado a Marcus.
-padre- la mirada era de angustia- debemos esperar- Albert logro que Candy se sentara mientras lloraba abrazada a él. Después de unos minutos salía el doctor sudoroso.
-lo controlamos, pero urge la transfusión- Candy se levantó,
-¿Cómo esta mi padre?- decía desesperada acercándose al doctor, mientras llegaba una enfermera con las hojas.
-controlamos el ataque- dijo fríamente.
-mi hijo estará bien- dijo afirmando Armando y el galeno movió la cabeza.
-necesitamos que firme las hojas y los donadores lo mas pronto posible o seguirá sufriendo estos ataque- todos permanecieron estáticos. Albert hablo.
-descuide, ahora mismo mandare un mensaje a palacio para traer a las personas que se requieran- dijo firmemente.
Candy estaba firmando las hojas, cuando de pronto todo giro a su alrededor y sin mas se desmallo, Albert estaba cerca y alcanzo a sostenerla- Candy-
Su tío, el doctor y su abuelo gritaron- Candy, majestad- Albert la levanto entre sus brazos.
El doctor se acerco a revisarla y le indico a Albert, que la llevara a la siguiente habitación. Rápidamente comenzó a revisarla.
Albert estaba preocupado- ¿mi esposa está bien? - mirando como el medico escuchaba su corazón
-quiero pensar que fue la impresión, pero le hare algunos exámenes, le parece milord- Dijo seriamente.
Albert asintió – lo que sea necesario-
Llegaban en ese momento Minrret y Mercy, viendo la angustia de su abuela ella se acerco a preguntarle- abuelito ¿Qué paso?, ¿mi tío como esta? Y ¿Candy? - mientras seguía buscándola por el pasillo, encontró a Minrret le aseguro que su prima ya estaba en el hospital, el retrasó fue por que dejaron a Arturo en la villa de los Andrew, pero solo fueron unos minutos. Su abuelito la vio y la abrazo sin decir nada Mercy, no comprendía.
- tu tío esta en la habiatacion y tu prima, tu prima hija en otra- Mercy se congelo ¿Qué había pasado para que ellos estuvieran internados, pronto Minrret se acercó y la voz de Marcus se hizo presente?
-hija que bueno que has llegado- vio a Minrret- ¿capitana? - ella se cuadro pues aun tenia puesto su vestido de la entrevista con Mitchell, lo cual sorprendió mucho al rey.
-sí, milord, disculpé, pero estaba de permiso cuando me dijeron lo de su majestad y no pude cambiarme- dijo cuadrándose y apenada.
-descuide capitana, la regente solo tuvo un desmayo, la están atendiendo- le indico la habiatacion donde estaba Candy y Albert.
-con su permiso- se volvió a cuadrar mientras el rey le hacia una caravana con su cabeza y la voz de su hija le llamo la atención.
-padre me puedes decir ¿Qué diablos está pasando? - su padre la miro fríamente
-que modales Mercy- la vista estaba fijada en los ojos de su hija
Armando se recompuso- ahora no es momento Marcus- tomo a su nieta de las manos y le dijo – tu tío esta muriendo, tiene leucemia-Mercy sintió sus piernas flaquear, amaba a su padre, pero su tío fue su mentor y su gran amigo de toda su vida, lo quería mucho. Empezó a llorar.
En la habiatacion de Candy, Albert estaba en un sillón junto a la cama de ella, seguía dormida mientras Minrret entraba con sigilo.
Albert tardo en reconocerla y dijo dudosa – buenas noches, milord disculpe ¿Cómo esta la regente? - Albert fijo su mirada para reconocer quien era la mujer que entraba, era bella pero no reconocía, hasta que hablo
El le regalo una sonrisa- ¿capitana Minrret? - esta asintió.
Toco los pies de Candy que estaba recostada en la cama, durmiendo-. ¿está bien? - lo miro con cara de preocupación
Albert tomo la mano de Candy levantándose- según el doctor dijo que era cansancio solamente- acaricio su cara y se giro a ver a la capitana- descuide se pondrá bien en un par de horas, solo necesita descansar-
Minrret suspiro tocándose el pecho- me da gusto- suspiro de nuevo- milord- Albert se giro a verla- tenemos un problema y solo la regente puede solucionarlo y no creo que tengamos mucho tiempo- dudosa- me temo que debemos despertarla-Albert la miro con cara de enojo, no podía ver que ella necesitaba descansar.
-no permitiré que la despierte capitana- dijo firmemente- lo que necesite lo podre solucionar yo-
Minrret movió la cabeza- lo lamento, pero solo ella puede solucionar este conflicto- Albert se empezaba a exasperar. Candy empezaba abrir los ojos
Su voz era adormilada y trato de sentarse, Albert rápidamente la ayudo - ¿Qué sucede Minrret? -
Minrret se cuadro y dijo – majestad- jugo con sus manos.
Mientras Albert y Candy la miraban fijamente, Albert lanzo una mirada de desafió- le he dicho a la capitana que puede esperar cualquier asunto- miro a su esposa- necesitas descansar- Candy movió su mano para indicarle a Minrret que continuara.
-majestad. Dimitri de Irlanda acaba de arribar a Edimburgo- la cara de Candy se puso rígida mientras que Albert la veía desconcertado- exige una audiencia urgente con usted- Candy cerro sus ojos y suspiro.
Albert vio que Candy se tenso y se apresuro a decir- yo atenderé al rey Dimitri-
Siento mucho no haber subido el capitulo antes pero bueno ustedes comprenden, SOLO QUERIA DECIRLES A TODAS QUE FELIZ NAVIDAD. DIOS LLENE SUS VIDAS DE BENDICIONES Y AMOR, PARA USTEDES Y TODAS SUS FAMILIAS.
MIL GRACIAS POR SUS FELICITACIONES Y SUS BUENOS DESEOS Y RECIBAN DE ESTA AMIGA ESTE REGALO DE NAVIDAD LAS QUIERO MUCHO Y GRACIAS POR SU APOYO
UN MILLON DE ABRAZOS Y BESOS DESDE MEXICO, DE GUANAJUATO
ATTE ANA
