CAPITULO 22

CONFRONTAMIENTOS PARTE 2

El capitán seguía haciendo guardia afuera de la puerta del estudio, donde unos gritos se habían escuchado hace poco tiempo, sabía que algo pasaba, pero no podía entrar, no sin que fuera llamado, las negociones entre hombres tan poderosos, a veces las cosas necesitaban un poco de calor para arreglarse. Volvió a ver su reloj, había pasado mas de media hora, desde que la capitana de guardia especial había salido por esa puerta al jardín para hablar con el capitansete ese.

Alexander empuño sus manos, dijo al aire- ese maldito escoces- su cara era de furia, sus pensamientos lo habían llevado fuera de ese lugar, cuando una voz lo hizo volver a su posición.

Minrret entraba segura de ella, la cara en alto y una mirada retadora, se acercó con una cara fría, Alexander no se había dado cuenta de su regreso asta que la tuvo enfrente- yo cuidaría mis palabras Capitán- lo miro fijamente- le recuerdo que esta en tierras escocesas, como invitado- sonrió de lado- esta rodeados de "malditos escoceses", no saldría vivo de aquí si otra persona lo hubiera escuchado- se giro para tomar su lugar al lado contrario de la puerta, su mirada estaba dirigida al frente, suspiro y giro su cara para encontrarse con la de él, mientras ponía su mano en su espalda- pasare la ofensa por alto pero no otra vez-

Alexander rio y la miro fijamente- la próxima vez le aseguro capitana- su cara era de sarcasmo- no saldrá con vida su capitansete-Minrret le dirigió una mirada rígida – debería de asegurar bien a su perro guardián capitana y enseñarle buenos modales, a su regimiento-

Minrret le sonrió y asintió con la cabeza- descuide, mis perros guardianes tienen mejor educación, que la "Eirinn" que está en tu cuarto-

Alexander rio otra vez, caminando sexualmente hasta llegar con Minrret- así que escoria irlandesas- Minrret lo miro a los ojos desconcertada, Alexander sonrió, moviendo la cabeza- querida, se te olvida que tu misma me enseñaste hablar gaélico escoces-

Minrret hiba a hablar cuando la voz de Dimitri se escuchó- capitanes- abriendo la puerta, los dos se cuadraron- el corregente y yo hemos terminado- atrás de el la figura de Albert se observaba, Dimitri se giro y lo vio – entonces Sir William, mañana nos veremos para dejar sentado el acuerdo-

Albert salió del cuarto rodeando a Dimitri- en efecto majestad, mañana le mandare hablar para sellarlo por ahora nos retiramos, buenas noches caballeros, se quedan en su casa- Minrret asintió y Dimitri igual, empezaron a caminar, asta perderse por el oscuro pasillos.

Al quedarse solos en el pasillo, Dimitri golpeo el hombro de Alexander que seguía desconcertado- ¿todo bien capitán? - Alexander sonrió.

Se giro para verlo- creo que he salido bien librado primo- Dimitri lo vio desconcertado y Alexander sonrió y suspiro- veraz Minrret y Darcy, se encontraron- Dimitri abrió sus ojos.

Con sarcasmo hablo - y ¿Quién sobrevivo de ese encuentro?, o más bien dicho – revisando a Alexander de pies de cabeza- me alegro de que estés completo- rio más fuerte.

Alexander lo miro- si descuida, aunque hubiera preferido, despedazar a cierto capitán entrometido, que cree que puede venir a quitarme lo que por derecho es mío- dijo cerrando sus puños.

Dimitri movió su cabeza y sonrió- te recuerdo querido que tú tienes dueña - Alexander lo miro con ojos de furia, Dimitri solo levanto los ojos al cielo y movió la cabeza- volvió a parecer el famoso prometido de Wicca, ¿verdad? - el asintió- primo, primo de verdad necesitas solucionar tus problemas, o esa fiera que te espera en tu cuarto, hará arder media escocia y tú con esos celos por ese capitán, quemaras la otra – rio- me dejaras sin aliado- puso su mano en su barbilla- deberé enseñarles algo de diplomacia irlandesa-

Alexander le sonrió - espero que, a ti, te haya hido mejor primo- Dimitri subió los hombros.

Suspiro- creo que he logrado comprar tiempo- Alexander lo miro tratando de descifrar sus palabras, volvió agolpear su hombro- descuida, las negociones fueron duras, pero nos ayudara, creo que me fue mejor a mi-sonrío

Alexander movió la mano para hacer una señal- le parece majestad y si me cuenta como quedo con el corregente el convenio de ayuda- Dimitri asintió- creo que nos hace falta una buena copa, para el mal sabor de la noche-

Dimitri entraba de nuevo ala biblioteca a lado de su primo y dijo en forma sarcástica- mas de unas, primo, te recuerdo que todavía tienes que ir a ver a tu "dulce esposa"- Alexander movió su cabeza en signo de negación.

Este cerraba la puerta diciendo – creo que esa visita la dejare para mañana, hoy fueron muchas emociones- el sonido de la puerta derrumbo por el pasillo solitario.

La noche ya había avanzado demasiado y mientras un carruaje cruzaba las tierras del castillo, Albert seguía meditando la forma de cumplir ese convenio, tendría que pedir mas alimento y ahora no seria solo un barco, sino tal vez dos. Movió su cabeza mientras su mente seguía buscando como conseguir mas suministros. Por un momento pensó mantenerse en la postura firme de no ayudarlo, pero su corazón noble no permitiría que gente indefensa muriera, el había visto como los campos poco a poco habían sido abandonados, por la enfermedad. La gente salía a buscar comida y gracias a los esfuerzos de Candy y su familia, intentaban llevar lo poco que había para la gente de escasos recursos y no dejarlos morir de hambre.

El palacio se había convertido en un gran hotel para los señores del tribunal que, ante la gran epidemia, habían buscado ayuda y sobre resguardos atrás de las grandes murallas del mismo. Pudo observar como los Sires dejaban a su familia en aquel recinto con ojos llorosos y la esperanza de salvarlos. También había recorrido sus tierras apreciando los estragos de la epidemia, hombres llevaban en brazos ataúdes de algún miembro de su familia. Lo que más recordó fue ese paseo por la pradera, donde una mujer yacía a lado de tres tumbas, su ropa estaba ensangrentada, dos niños d años tocaban la gaita, mientras ella lloraba de la forma más desgarradora que el había escuchado. El se había bajado de su caballo para ver si podía ayudar, levanto a la mujer de aquellas tumbas improvisadas y esta solo le dijo – mi esposo murió hace una semana- señalando la tumba más grande, después se giró a ver las tumbas- mis hijos lo siguieron, solo tenían 3 años y esa pequeña tumba- señalo de nuevo- era de mi hijo más pequeño, tenía apenas 5 meses- sus ojos lloraban como ríos, Albert se quedó de pie sosteniendo a la mujer en sus brazos- la medicina no función, lo que tenía era hambre milord, hambre, mi esposo trabajaba en este campo, para darnos de comer, cuando cayó enfermo mis hijos y yo intentamos seguir pero- cayo por un momento- no podía dejarlo morir solo, ahora solo me quedan mis dos hijos, y no tengo con que alimentarlos, yo comencé con fiebre, morirán de hambre- hizo una seña para que se acercaran los niños, los tomo de la mano y se acercó a Albert- tómelos usted por favor Sir William, su esposa es buena, y mis hijos- los miro y se giró a verlo de nuevo- saben trabajar y son fuertes- Albert no sabia que decir, ella los abrazo y con lágrimas siguió- son lo único que tengo pero a mi lado morirán de hambre y de la enfermedad- la mujer se hinco- por piedad tómelos bajo su protección-

Albert se acercó inclinándose a levantarla y la miro- no señora- la mujer lo miro con terror, al igual que los niños- los tomare a los tres, pero no para trabajar – los niños sonrieron- sino para ayudarlos, todos somos hijos de esta bella tierra, debemos ayudarnos todos- con una sonrisa los llevo a la villa de los Andrew.

El mayordomo atendió a su amo y le pregunto – señor ¿Por qué ayudo a esa familia, si la mujer está enferma? -

Albert lo miro serio y dijo- por los niños, por los niños- Su puño choco en su pierna derecha y dijo – por los niños-

Minrret se volteo a verlo desconcertada- ¿perdón milord?, desea ir al palacio a ver a los príncipes-

Albert movió la cabeza – no Capitana- Minrret asintió, el voltio a la ventana a ver el panorama y dijo – aun tengo cosas que arreglar- se giro a verla- vamos, directo a ver a mi esposa- Minrret asintió y abrió una ventana al frente del carruaje para dar las instrucciones al cochero.

A fuera del hospital otra situación se observaba, dos hombres salían al jardín principal. Un hombre de mayor edad caminaba con pasos largos y definidos, a unos pasos un joven doctor lo seguía. La noche era clara y dejaba ver los amplios y hermosos jardines del nosocomio. El hombre de mayor edad se sentó en una banca y el joven doctor quedo de frente de él.

Marcus encendió un cigarro, cruzo sus piernas y dijo – bien muchacho- mientras Arturo lo miraba de frente- ahora escuchare tus argumentos, como le prometí a ese trio de viejos- Arturo trago saliva, sabía bien, que la ahora había llegado, la hora en que tendría que luchar con todas sus fuerzas para mantener a la mujer que amaba a su lado- habla antes de que se termine mi cigarro, será el tiempo que tienes para convencerme de no matarte ahora, mismo con mis manos, por la ofensa de atreverte a pasar una noche en el lecho de mi única hija-

Marcus respiro profundo y pido fuerzas a sus antepasados y empezó hablar con firmeza- Majestad, no voy hablarle con palabras de enamorado- Marcus levanto su frente- señor, hoy no quiero hablar con usted no de monarca a sir, sino de hombre a hombre- Marcus asintió- se que tal vez he faltado a su casa y he tomado la virtud de su única flor-

Marcus alzo la voz- lo reconoces – movió la cabeza en signo de negación- no puedo creer semejante desfachatez en usted- su cara era de enojo.

Arturo paso su mano por su rostro y continúo hablando- si- guardo silencio- reconozco ante mi Dios, mis antepasados y ante usted mismo, que amo profundamente a su hija- fijo su mirada en el inexpresivo rostro del monarca- reconozco también que mi actitud no fue la más propia- asintió Marcus- pero tampoco he cometido un delito, cualquier hombre en mi situación lo hubiera hecho-

Marcus se levanto para quedar enfrente de el – un delito muchacho- grito- no una falta a la dignidad, virtud y buenas costumbre- su mirada era penetrante- has pisoteado el honor y la dignidad de mi casa, de mi familia, de mi país y de mi hija- apretó los puños- por Dios mi única hija, la única princesa de Austria, de la casa real de Estuardo, con una familia de más de mil años de antigüedad, enredada con un simple Sir escoces- hizo un ademan con la mano- pretendes que aplauda a tus actos viles, has mancillado a una heredera de dos casa reales, muchacho, ¿te das cuenta de tu falta y de tus aspiraciones a tan altas?

Arturo apretó las manos y fijo mas su mirada- falta- movió su cabeza- falta seria señor, que no le diera la cara, falta seria que negara el amor- señalo su corazón- que siento aquí por su hija- vio al cielo- falta imperdonable seria que no agradeciera día a día a dios por haberla traído a mi- volvió a ver a Marcus- acto vil- negó con la cabeza- ninguno, no puede ser acto vil, adorar a la mas bella mujer que hay en la tierra- suspiro- aspiraciones alta si señor, lo reconozco- sonrío de lado, ante el desconcierto de Marcus- se que es profano pedir que un simple mortal como yo , que no ha hecho nada en el mundo para merecer que un bello ángel como ella hubiera hecho el favor de fijar su mirada en mi- guardo silencio- si se que aspiro a lo mas alto pero aun así peleare por lograrlo, por ella seria capaz de cruzar asta el mismo cielo si me lo pidiera, por una joya tan valiosa velaría su sueño por la eternidad y seria capaz de dejarlo todo por ser un simple observador cuando ella sonríe- sus ojos se llenaban de lagrimas y su pecho se hincho- soy un simple Sir es cierto majestad, pero con la fortuna de que mi padre me ha enseñado a trabajar de sol a sol, por los mío. Tengo la lección de mi única hermana de luchar hasta la muerte por un amor- levanto su mano- por que sépalo milord, cuando un Macgregor ama lo hace para toda la eternidad-

Marcus dio un paso atrás y lo observo de pies a cabeza- y ¿Qué piensas ofrecerle a mi hija? - lo volvió a mirar- porque déjame decirte muchacho, tus palabras son conmovedoras y llenas de romanticismo, pero de amor no se vive muchacho-

Arturo asintió- lo se señor y seria un tonto si así lo pensara- alzo sus manos enfrente de Marcus- que ofrezco, mi trabajo, mi vida y mi ser por hacerla feliz, soy un Sir lo reconozco- guardo silencio, cerro los ojos y evoco el nombre de su padre y sintió como su cálida mano le tocaba el hombro y hablo- pero déjeme decirle que todo lo que tengo, aunque poco en comparación suya, lo he conseguido no por herencia milord- lo vio a los ojos- sino por el fruto de mi trabajo, se que tal vez ofrezco poco pero es todo lo que tengo y una promesa-

Marcus lo vio desconcertado- ¿una promesa? - asintió

Arturo lo vio a los ojos- si milord, la promesa que mientras que yo viva y si me concede el honor de la mano de su hija, no le faltara nada, la respetare siempre y sobre todo prometo amarla y respetarla como lo es-

Marcus hablo aun desconcertado - ¿una princesa?-

Arturo movió su cabeza en signo de negación- no señor, yo no conocía una princesa, si no un bello ángel y una mujer decidida y amble, bondadosa y gentil, una mujer que no teme hablar, que sabe ser prudente y sensata, que escucha y orienta, virtuosa y apasionada- Marcus tocio, mientras Arturo volvió a hinchar su pecho- a una mujer en la extensión de la palabra, y si su decisión es negarme la dicha de ser el esposo de su hija- guardo silencio y alzo la voz- sepa que no importa que usted sea el rey de Austria o de Inglaterra meda igual, me llevare a mi mujer tan lejos señor que nunca la volverá a ver-

Marcus estaba enojadísimo y grito- ¿Cómo te atreves muchacho insolente-

Arturo no retrocedió- me atrevo porque no admitiría ninguna otra opción- con altanería lo miro- porque lo que es mío por derecho, no permitiría que nadie lo toque, por que ella es mi esposa, tal vez no por las leyes, pero si por lecho, así que-

Marcus lo interrumpió- sabes cual es el castigo por tu insolencia muchacho-

Asintió Arturo- me lo imagino y no me importa, si muero ahora se que mi esposa nunca le perdonaría y usted no se perdonaría dejar a su nieto sin padre milord-

Marcus abrió los ojos y levanto su mano derecha- ¿Qué dices muchacho? -

Arturo retrocedió un poco- lo más lógico milord, si he ocupado el lecho de su hija- sonrío- solo me queda esperar que dios bendiga esa unión con lo mas precioso que hay un hijo, así que si la muerte viene a mi de su mano bienvenida por que no quiero pasar una vida alejado de ella-

Marcus se acerco aun con la mano arriba, Arturo cerro los ojos esperando el golpe, pero lo que paso ni el mismo lo imagino en sus mas locos sueños. Marcus lo abrazo y con sus manos sostuvo su cara- hijo, gracias-

Arturo lo vio desconcertado, mientras Marcus besaba sus mejillas y sonreía- ¿gracias? -

Asintió soltándolo- si, por amar como a mas a mi hija- lo abrazo- te doy mi bendición y tomo como juramento esa promesa tuya, tanto de cuidar a mi hija como darme un hermoso nieto-

Arturo seguía estático por la confesión del monarca, de pronto golpeo su espalda con fuerza y una voz y el sonido de unos tacones, retumbaron el jardín – padre no, por favor yo lo amo- corriendo a poniéndose frente al cuerpo de Arturo separándolo de su padre – no lo mates o mataras a tu hija, por que lo amo, si estuvo conmigo fue porque yo lo obligue, soy la culpable de todo- volteando a verla los dos con caras de desconcierto, mientras ella fijaba su mirada en los ojos de su padre.

En la habitación de hospital, Archie sostenía a Patty por los brazos, una Annie sorprendida llevaba sus manos a la boca.

Archie incrédulo decía alzando la voz- ¿Qué has dicho Patricia? - la sujetaba con fuerza- ¿mi hermano está vivo? -

De pronto Annie volvía de su letargo por la noticia y corría a sujetar a su esposo, lo veía con desesperación- Archie por Dios suéltala, la vas a lastimar- al ver como Patty lloraba – déjala que hable, por favor-

Archie reaccionaba y soltaba a Patty, Annie la abrazaba y la sentaba en la cama del hospital, trataba de tranquilizarla mientras Archie caía sentado en una silla, llevando sus manos a la cabeza y llorando- Patty ¿Qué paso?- dijo Annie con dulzura – tranquilízate-

Patty respiraba agitadamente y al sentir el calor del abrazo de Annie, se empezó a tranquilizarse, limpio sus lagrimas y dijo- Annie, lo encontré- Annie asintió- yo nunca perdí la esperanza de que el estuviera vivo, lo busqué –

Archie se levanto con lagrimas en los ojos- y nosotros igual Patty y nunca dimos con él, Steart está muerto, entiéndelo por favor-

Patty alzo la voz- no Archie, no- movía su cabeza y hablo con desesperación aun en los brazos de Annie- mande cartas al parlamento, mis padres me ayudaron contratando investigadores y –

Archie interrumpió alzando la voz- patricia, crees que mis padres, Albert y yo no lo hicimos- se levantó – lo buscamos por cielo mar y tierra y nunca dimos con el-

Patty se levanto y lo miro de frente- pero yo si- Archie la vía fijamente- yo misma lo rastre, su cuerpo no apareció por que estaba vivo, unos campesinos lo encontrar en un prado – Archie movía su cabeza en signo de negación- debes de creerme, no lo pudieron localizar por que cayo en una zona ocupada, ha estado en coma desde entonces, por favor créeme-

Archie vio a Annie y dijo- pero- se acercó y la volvió a sostener por los brazos- lo as visto, comprobaste que era mi hermano- Patty solo lo veía.

Respiro profundo y hablo- por eso vine a Escocia buscándolos, al desocupar la zona gracias a las fuerzas británicas, fue trasladado a un hospital en Inglaterra-

Archie la soltó- es otra pista sin sentido- se levantó, giro y movió la cabeza- son mas falsas esperanza Patty, podría ser cualquiera-

Patty se levanto y lo toco temerosamente, el giro- no Archie, estoy segura me mandaron una foto de él y lo reconocí-

Archie se giro y la vio a los ojos- ¿Dónde está?, ¿en que hospital? ¿dime patricia que sabes? -

Patty volvió a llorar- la información venia en el maletín que me quitaron, esa noche- volvió a llorar. Annie se levantó y la abrazo.

Vio a Archie- por dios Archie, no son formas-

Patty la vio- debemos encontrar el maletín Annie, debemos encontrarlo-

Archie camino por la habiatacion, si era cierto lo que decía Patty, el tenia que comprobar esa información, aunque fuera un callejón sin salida, tenía que descartarlo. Entonces detuvo su marcha y dijo- Candy y Albert-

Annie asintió y Patty la vio desconcertada- es cierto Patty debemos pedirle ayuda a Candy y Albert, para encontrar ese maletín-

Patty trato de armar el rompecabezas y dijo incrédula- ¿Candy? ¿Cómo podría ayudarnos? - Annie le regalo una sonrisa

Archie asintió- es una larga historia amiga, pero si alguien puede recuperar ese maletín es Candy-

Archie se acerco a ellas y dijo serio- si mi hermano esta vivo hay que ir por él, sino por lo menos no me quedare con esta duda- Patty asintió.

Incrédula dijo- ¿pero aun no me han dicho como podría ayudarnos Candy'-

Los esposos rieron- es una larga historia Patty, vamos a la casa y en el camino te contamos- dijo solemnemente Archie, Patty asintió y comenzaron a salir de la habiatacion.

En el castillo las cosas eran mas misteriosas, al percatarse de que estaban solos, Eduardo se encontraba hablando con un hombre encapuchado en la biblioteca este, la puerta se encontraba entre abierta y una delicada figura escuchaba atenta la conversación.

Eduardo caminaba por la biblioteca sosteniendo una copa de brandy y un puro. El hombre permanecía de pie junto al escritorio- así que Dimitri de Irlanda, esta aquí-

El hombre encapuchado asintió- en efecto príncipe y como le había mencionado antes, Sir William hablo con el a solas en una de las villas de los terrenos del palacio-

Eduardo se llevaba la mano a la barbilla- así que Sir William hace tratos con mercenarios, a espaldas de su esposa- detuvo su caminar y sonrío- perfecto, dejemos que los niños sigan jugando-

El hombre dio un paso al frente- pero milord-

Eduardo extendió la mano para callarlo- he dicho que los dejemos- el hombre hizo una reverencia- mientras Sir William sigue cometiendo tonterías- rio -yo seré el más afortunado-

Otro hombre hablo dentro de la biblioteca- no te entiendo Eduardo ¿en qué puede servirte que Sir William hable con Dimitri? -

Volvió a reír- te lo explico, cuando la regente salga del hospital, no le hara gracia saber que su esposo, hace tratos a sus espalda-

EL otro hombre se aproximó- en efecto-

Eduardo sonrío- eso es igual a desmeritar la posición de regente- tomo un sorbo de su copa- eso hará ver débil la regencia ante Inglaterra-

El otro hombre sonrío- entiendo, la posición de la regente estará en juego-

Asintió- entonces, deberá tener un apoyo en Inglaterra y después de lo que haremos con Sir William- rio- no tendrá escapatoria, o se retira de Escocia o lo mandare ejecutar por hacer tratos con una escoria como Dimitri- volvió a tomar un sorbo- y yo-

Rio el hombre- tu quedaras como el salvador de Escocia-

En efecto- y sonrío- con el camino libre, no le quedara otra a la regente que pedirme ayuda-

El hombre sin capucha toco su hombro- y entonces la ayuda que le brindaras será-

La figura que escuchaba se puso en alerta cuando sintió como alguien tocaba su hombro, poco a poco se giró para ver quien la había descubierto.

Oscar la veía con una sonrisa y decía casi en un susurro- Lady Karen, no es bueno que escuche conversaciones ajenas-

Karen subía las escaleras con una mano en el pecho- necesito decirle a Terry- suspiro mientras continuaba subiendo- estaba en lo cierto, su primo le esta tendiendo una trampa a Candy- movió la cabeza cerrando los ojos- Terry vuelve pronto amor-

Ella trago saliva y le sonrío- yo solo pasaba por aquí Oscar y – subió su mano al aire tratando de encontrar una buena excusa- me detuve a buscar un arete- llevando su mano a su oreja izquierda.

Oscar movió su cabeza en signo de negación- descuide miladie, yo lo buscare por usted y cuando lo encuentre lo llevare a su habiatacion-

Karen le regalo una sonrisa e inclino su cabeza- muchas gracias Oscar- el asintió – me retiro creo que los bebes despertaron-

Oscar extendió su mano – buenas noches miladi- Karen salió de ahí. Oscar permanecía de pie ante la puerta- sin duda hay mas ojos y oídos en palacio- tocio su boca- lady Karen deberá tener mas cuidado, al escuchar – sin mas se retiro de ahí, cerrando la puerta. Sonrió – y también deberá tener mejores excusas-

Albert entraba a la habiatacion de Candy, la cual estaba en oscuras, la ventana principal tenia la cortina recorrida dejando ver la figura de Terry viendo al jardín con una sonrisa. Al escuchar la puerta abrir giro su cuerpo y sonrío- ¿has vuelto amigo? -.

Albert le sonrío – si- fue directo a ver la cara de Candy- como esta'-

Terry se acercó- igual- alzo los hombros- y tú, resolviste tu diligencia? -

Albert se giró a verlo después de quitar un mechón travieso de la frente de Candy- eso creo-

La puerta se volvió abrir y encendieron las luces- buenas noches- los dos se giraron, era el doctor que traía unos papeles. – he traído los resultados de la regente-

Los dos amigos se dieron vuelta a verse y después vieron fijamente al médico – los resultados dicen que-