CAPITULO 24

ALIANZAS, PERDONES Y UNIONES PARTE 2

Un hombre adolorido del cuerpo y cansado de su alma, se encontraba aun dormido. ¿cuánto tiempo llevaba así? no lo sabía, pero la sensación de paz era gratificante, hacia mucho que no descansaba así, en su pensamiento una plegaria a Dios sabía que sus horas estaban contadas, pero no te mía, solo pedía a Dios encontrarse con su amada. Si su dulce mujer, tiempo atrás perdida, ahora solo su mente ocupaba la dicha, que si había llegado su hora la vería. No importaba nada más, solo quería verla.

De pronto de la nada una voz retumbo su pensamiento- despierta amor, despierta mi dulce príncipe escoces- el hombre trataba de escuchar el leve susurro en el viento- amor mío, te amo, pero aun no es el momento para vernos, debes despertar-

Juntando todas sus fuerzas, pronuncio unas palabras- dulce ninfa mía, si esto es un sueño bello de muerte, permita dios perderme en el- sonrió- lo único que deseo es despertar en tus brazos y besarte por toda la eternidad-.

El viento volvió a susurrará- no es sueño muerte amor mío, aun no, despierta mi príncipe, aunque tus fuerzas estén mermadas aun no puedo tenerte a mi lado-

Movió la cabeza- permíteme amada mía, descansar en tus brazos y que el dulce sueño de la muerte de paz a mi corazón, porque desde que te fuiste llora y esta cansado-

De pronto sintió como una cálida brisa besaba sus labios, intento abrir los ojos pero temió que desapareciera esa sensación- príncipe mío, mi corazón como el tuyo anhela estar contigo, pero aun antes de que partas y te reclame mío de nuevo, tienes que ayudar al tesoro mas grande que tenemos-el asintió, ella era su dueña y tenía razón por más que quisiera estar a su lado faltaba dejar a su hija en paz, la brisa acaricio su mejilla- despierta, adorado mío, junta fuerzas para salvar por ultima vez a nuestra hija, juro protegerla milord y se-

El abrazo al viento y le susurro- nunca rompo una promesa- el viento volvió a besar su mejilla.

-despierta, André Estuardo, por el bien de nuestra hija y de tu casa toma fuerzas y despierta-una orden, una petición no le importaba su gran amor le daba una tarea y el la cumpliría; aun si su cuerpo estaba quebrantado, el cumpliría su promesa – tu hija te necesita, amor, no la dejes sola cuando el león rojo, la acecha-

Su respiración se agito, su cuerpo empezó a moverse tratando de despertar, después de haber escuchado esa advertencia, sabia de quien le hablaba y lo peligroso – Melody, Melody, no la dejare solo amor, lo prometo- al terminar la frase sintió como unas manos cálidas, lo sostenían por los hombros.

Como si la calidez de aquel susurro terminara, escucho unas palabras que lo hicieron despertar- hermano, hermano por Dios – la voz notaba la desesperación de Marcus- reacciona André, por tu hija, no te mueras- lo sostenía por los hombros mientras gritaba-UN MEDICO, UN MEDICO POR DIOS-

La respiración y el pulso se aceleraban, André empezó a sentir una pesadez en su pecho, juntando sus fuerzas que le quedaban abrió los ojos, la escena que vio jamás la olvidaría, su hermano tenia lagrimas en los ojos y su cara de desesperación era indescriptible, ambos de carácter recio, criados para gobernar con la fría ideología de ser monarcas, la seguridad y orgullo de la casa Estuardo; como recordaba lo que su abuelo decía: "mis dos leones, preparados para devorarse el mundo" así son los hombres de la casa real de Estuardo, siempre firmes, siempre duros, siempre listos.

Al ver a su hermano así devulnerable, André movió su cabeza y dijo como un susurro – ten compostura Marcus- en ese momento voltio su cara para ver a su hermano- por Dios recuerda que eres el rey de Austria-

Marcus aun con lagrimas en los ojos, sonrió al ver a su hermano y lo abrazo- y tu eres un maldito suertudo hermano- mientras André lo abrazaba, al separarse golpeo el hombro de su hermano mientras lo recostaba- viejo roble sabía que no morirías aun- se limpió las lágrimas de su cara sonriendo.

André movió su cara en signo de negación- aun no tendrás el gusto de enterrarme- sonriendo- no me iré hasta que aprendas a comportarte-

Marcus movió su cabeza y sonrió -fue un buen susto el que nos diste hermano- suspiro- en un momento vendrá el doctor para verte no hagas esfuerzo-

La mano de André se extendió- espera antes de que venga necesito hablar contigo-Marcus se sorprendió y asintió- siéntate hermano, tenemos que planear como sacar un león de nuestra casa-

Marcus sonrió – soy todo oídos hermano-

La sonrisa de Albert se fue transformando a escuchar esas palabras de Candy, sabia perfectamente que esa conversación no debería de darse entre las paredes de aquel nosocomio. Así que reunió todas sus fuerzas y dijo tal vez las palabras más frías que nunca le había dicho.

Se levanto ante la mirada atónita de Candy- ahora no Candy, no es el momento, ni en lugar para hablar de desavenías entre nosotros-

Candy cerro los ojos, suspiro, sabía que esto podría pasar. El tono de él, su mirada, nunca lo había visto así, pero era comprensible lo había decepcionado. Ella hiba hablar, tenia que hacerlo o su corazón mismo explotaría – Albert, en verdad necesito hablar contigo, ahora, aquí-

Albert hiba a contestar, cuando el doctor entraba junto a una enfermera; el traía una carpeta en las manos, se giro a ver a Candy y Albert- buenos días, majestades- Ellos se giraron a verlos, asintiendo, se encamino a la cabecera de la cama el doctor y del otro lado la enfermera; la cual empezó a tomar el pulso de Candy – majestad ¿cómo se siente, hoy? -

Candy sonrió- mejor, quisiera levantarme, para ir a ver a mi padre- la enfermera se giro haber al doctor asintiendo con la cabeza, mientras ella se sentaba en la cama- cree ¿Qué pueda darme de alta ya ?, solo fue un mareo , ya estoy bien- tratando de levantarse pero la enfermera coloco su mano en el hombro de ella y movió su cabeza en signo de negación y ella volvió a recostarse

El doctor vio Albert- majestad, ¿le ha comentado a la regente de su estado? - Candy se giro con incertidumbre a su esposo.

Albert dijo con voz firme- no, doctor mi esposa recién despierta, apenas le hiba a comentar el estado de su situación-

Candy rápidamente contesto- ¿Qué está pasando? - miro a Albert – Bert, ¿Qué pasa? ¿Dime por favor? - se llevó las manos a su pecho.

Albert se giró y la miro con dulzura, acercándose a la cama; después tomo la mano de ella – Candy- suspiro- el doctor te hizo unos exámenes ayer para saber el origen del desmayo – ella asintió- hemos descubierto- sonrió- estas embarazada, amor-

Los ojos de Candy se abrieron, por un momento su corazón se detuvo por un segundo. Instintivamente se llevo las manos a su vientre y vio a su esposo- ¿de verdad? - el asintió, ella suspiro, girando a ver al doctor- ¿el niño está bien?, yo he estado cerca de personas con LA GRIPE- se puso sus manos en el corazón- el trabajo ha sido mucho y las presiones, mis hijos son pequeños aun y- movía su cabeza, sabia lo delicado de la situación, pues había descuidado su salud anteponiendo nuevamente su regencia a su bienestar, un pensamiento rondo su cabeza –"madre, tenías razón no he hecho las cosas bien"-

Albert se acerco mientras la enfermera daba unos pasos atrás, tomo su mano y ella giro su cabeza a verlo, su cara era de preocupación. El la miro a los ojos, dándole una paz a esa mirada tormentosa – descuida, podremos con esto- ella se perdió en su mirada y sintió paz, tenia que confiar en él, tenían que hablar y aclarar todo. No traería una nueva vida, sin aclararle a su esposo las cosas y organizar su vida. Seria otro bebe y ella debía que compartir las responsabilidades, ya no dejaría a sus hijos solos, ni ocultaría nada a su esposo. Hablaría con él, lo más pronto posible.

La voz serena del doctor los saca de sus pensamientos- creo que los dejaremos solos, para que asimilen la situación-

Candy bajo su cabeza por un segundo - ¿Cuánto tiene él bebe? -

Albert hablo – un mes, Candy. Tienes un mes de embarazo-

Ella cerro los ojos y hablo pausadamente- me imaginó que algo esta mal ¿verdad?, de mis otros hijos las nausias fueron inmediatas, y con este bebe- se llevo las manos a su vientre- no se han presentado, solo-

El doctor se adelantó- falta de apetito ¿verdad? - ella asintió- todos los embarazos son diferentes majestades, lo que, si le puedo decir que los estudios se detecto una baja importante de azúcar en sangre, me temo que Deberá guardar reposo-

Ella alzo la voz- es imposible doctor, le recuerdo que tenemos una epidemia y Escocia está en – apretando las sabanas de su cama con las manos.

Albert le toco el hombro – todos sabemos la situación, Candy, pero debes calmarte por el bien del bebe- se giro a ver al doctor – gracias tomaremos las medidas conveniente-

El doctor asintió- creo que ya puedo darle de alta- miro a Candy – las medidas que tomen serán reforzadas con medicamentos para ayudarla a controlar su azúcar y su estrés, pero-

Candy lo vio a los ojos- si no las sigo corre riesgo la vida de mi hijo verdad- el doctor asintió.

La miro firmemente- regente, Escocia la necesita sana y bien para dirigirla, cuídese si quiere que este embarazo llegue a término- Ella asintió, comprendía lo delicado de la situación, pero también sabia que el Doctor tenía razón de ella dependía el bienestar del bebe.

Candy dijo en voz baja- lo sé, gracias-

La enfermera y el doctor hicieron una reverencia- nos retiramos, daré la orden para que se puedan retirar, lo más pronto posible; me imaginó que tienen mucho que hablar y- miro a su alrededor- no es el lugar apropiado, me imaginó que estarán más a gusto en el palacio- los dos asintieron

Candy reacciono rápidamente y antes que el doctor llegara a la puerta dijo – mi padre doctor ¿Cómo está? -

El galeno se giro para verla- en una hora empezaremos la primera transfusión, su familia majestad ha estado cuidado de el – le sonrió – descuide Lord André esta en buenas manos- Candy asintió- con su permiso- Albert hizo una señal para despedirlos.

Albert la miro fijamente- voy a informarle a tu abuelo y a tu tío, que te dieron de alta y a la guardia para que preparen todo- el se retiraba y Candy le toma la mano antes de retirarse.

Algo dudosa- Albert, yo –

Él se aproximó y beso su cabeza, mirándola dulcemente- descuida- toco con su mano derecha su vientre- amor estaremos bien, igual que él, te lo prometo-

Ella sintió y vio como Albert se retiraba - ¿tenemos que hablar? -

El se giro y le regalo una sonrisa- lo sé, pero ahora no, espera que lleguemos a casa por favor- ella asintió cerro los ojos escuchando como se cerraba la puerta.

Unos minutos se quedo pensando en tantas cosas que los abrió cuando escucho aquella puerta abrirse, dejando entrar a dos jóvenes con ropa y algunos accesorios, estas le hicieron una reverencia, ella asintió y comprendió que venían a asistirla; el día continuaba, su vida continuaba por mucho que quisiere quedarse sumergida en sus pensamientos, tenia una responsabilidad con sus hijos, su marido y con su pueblo – majestad, Sir William nos ha pedido que la arreglemos. Estamos aquí para ayudarla- Candy asintió y se dispuso a empezar, solo que esta vez tenía un plan, tomaría las riendas ya no solo de su pueblo sino ahora también de lo más valioso que tenía "SU FAMILIA".

Albert salía del cuarto de Candy y vio a Lord Armando sentado en la salita de espera afuera de las habitaciones, se acerco y Lord Armando lo vio- ¿Cómo está mi nieta, hijo? -

Albert se giro a verlo, con una sonrisa discreta, pero su mirada era melancólica dijo – bien, milord- suspiro y perdió su mirada en la pared de enfrente, ese color ocre era hipnotizante para su alma, permitía un poco de descanso– la dieron de alta –

Armando asintió- me alegro y ¿Qué ha dicho el medico? -

Albert bajo la cabeza – esta embarazada, milord-

Armando toco su hombro – ¿estas preocupado por ella. ¿Hijo? - el asintió, Armando hizo un gesto con su boca- no te preocupes, saldrán adelante, ya veraz-

Tanto guardo, tantas cosas en la mente que Albert necesitaba un hombro para hablar, su tía en cama y George igual, una lagrima se escapo de sus ojos- lo sé, Dios nos ayudara- se giro para ver a Lord Armando a la cara- el problema es que no se si tenga fuerzas yo para seguir, para cuidarlos, para ayudarlos, para guiarlos- llevo su cabeza, sobre las palmas de sus manos he hizo que sus manos se colocarán en sus piernas – son mi vida, son todo lo que tengo y pienso que –

Armando lo observo, sin duda William era un hombre fuerte y sabio; todos hablaban de los justo y sensato del Patriarca del Clan Andrew. Pero hasta un hombre podría tener miedo, ante tantas situaciones. Como no saberlo si el mismo lo sintió hace mucho tiempo- vamos muchacho, debes de tener confianza en ti, en quién eres, en lo que quieres ser. Ella es la regente, pero – tomo un silencio – tu serás el corregente de Escocia y eso significa que será su apoyo, su piedra, debes estar fuerte para todo-

Albert levanto su cara y con lagrimas hablo con el corazón- como tenerme confianza, si la mujer que amo no me la tiene- con sus manos temblando levantadas al aire- mi vida, mi trabajo, mi corazón están dedicados a mi familia, Candy es todo lo que tengo y mis hijos son el regaló mas grande que poseo. Pero ella no confía en mí, ya no confía en mi-

Armando entendió que Albert había descubierto el secreto que guardaba, no sabia si estaba enterado por completo o solo sabia un poco; lo único que sabia era que no lo permitiría cometer un error, no lo dejaría caminar el sendero tan negro solo – lo se hijo, pero – volvió a tocar su hombro- ten en cuenta una cosa, la regencia es el mayor reto para los dos, ella es la que lleva todo el peso de la misma, es joven y tú también- se acercó y toco su corazón- la fuerza que necesitas está aquí y el valor- suspiro- detrás de esa puerta, déjala que te explique el ¿Por qué? Y después muchacho- sonrió- muéstrale el camino correcto-

Albert asintió- gracias, por recordarme lo que tengo que hacer-

Armando se levanto y camino a la puerta de la habiatacion de André, se giró y vio Albert perdido- ¿sabes por que mi hijo esta muriendo ahora?- Albert negó con la cabeza- porque cargo el peso solo por muchos años, ella te tiene a ti y mis nietos, no dejes que se pierda- el sonrió- por cierto, después de que pelen- sonrió- hazle el amor hijo y perdónense, la cama no solo sirve para dormir y hacer bebes – Albert se sonrojo- también sirve para reconciliarse, recuerda que siempre habrá otro día más- y entro a la habitación.

La puerta se habría dejando ver a una Candy decaída, ´pero con la cara firme envuelta en un traje de color rojo falda recta y un saco de tres cuartos, blusa de seda con algunos olanes, el pelo suelto recogido con una cinta de terciopelo rojo, manos enguantadas de satín y con un sombrero del mismo tono, con toques de flores silvestres. Un poco de color en la cara y un ligero rojo en sus labios.

Bajo la cabeza cuando vio a Albert y dijo en susurro- estoy lista-

Albert se acercó y levanto su cara con su mano derecha, le regalo una sonrisa y vio a esos profundos ojos verdes- me da gusto que puedas salir de aquí-

Candy se perdió por un momento - ¿podemos ir a ver a mi padre? -

Albert serio- no pequeña, debemos ir a palacio, hay varias cosas pendientes en la oficina- Candy asintió – tu abuelo y tus tíos lo cuidan descuida- un silencio se hizo presente – además Dimitri de Irlanda espera- Candy abrió sus ojos, se le había olvidado ese detalle- descuida, ya hablé con él te contare en el camino-

Con voz tierna y asintiendo– entiendo, regresaremos después- el asintió- quiero ver a mis hijos y después atenderé los pendientes, en el camino escuchare lo referente a Dimitri -

Albert asintió y le ofreció su mano- vamos a casa-

A la salida del hospital, la guardia imperial estaba esperándola, Mercy también estaba ahí, ayudaron a los dos a subir al carruaje y se dirigieron al castillo. En el camino la platica fue variada, desde que Karen y Annie habían cuidado a los niños, cosa que sorprendió a Candy. La platica poco ortodoxa con Dimitri y los términos que habían llegado para el convenio.

A Candy no le sorprendió que Albert hubiera llegado a esos términos, el problema seguiría siendo el abastecimiento, pero ya se preocuparía por ello después. Ahora solo le interesaba ver a sus hijos y arreglar las cosas con su esposo.

Llegaron al castillo sin ningún inconveniente, en la sala de espera los esperaban las niñeras y los gemelos. Candy corrió abrazar a sus hijos y estos estiraban sus manitas para que su madre los cargara. Ella los sostuvo a los dos en sus brazos y después de tiernos besos y caricias, Albert se acerco para ayudarle con William. Entraron los cuatro al comedor y la sorpresa de Candy fue mayor cuando vio sentada en la mesa, en un traje café recto y una camisa beige a Patty.

Las dos amigas se abrazaron de inmediato, lagrimas se escaparon de sus ojos. El abrazo de deshacía – me alegro de que estés en casa ya Patty- dijo Candy limpiándose las lagrimas

Patty hacia lo suyo- yo igual Candy, yo igual. Fue una larga travesía-

Albert se acercó- bienvenida Patty- ella hizo una pequeña reverencia con la cabeza para saludarlo – pasemos a la mesa para desayunar y después nos contaras el motivo de tu visita- ella asintió.

El desayuno fue de lo mas placentero, Patty había sido informada de todo lo acontecido en la vida de Candy, desde el compromiso con Albert, el encuentro con su padre y el pasado de su madre y que ahora era la regente de Escocia. Todos se ponían al día entre elogios de Patty para sus sobrinos, los hijos de Candy y el hijo de Archie. Se preocupo por la noticia de la enfermedad de la tía abuela y de George.

Al terminar, los niños fueron entregados a sus niñeras y se dispusieron a tomar él te en la sala. Archie se sentó junto a Annie, tomándole de la mano. Albert y Candy se dispusieron enfrente de ellos y Patty se mantenía de pie.

Albert vio a Patty muy extraña en el desayuno, una sombra de angustia se veía reflejada en sus mirada y hablo- bueno Patty, cuéntanos por favor ¿Qué te hizo viajar sola a Escocia y exponerte de esa forma? -

Patty suspiro y junto sus manos, sabía que era difícil pero solo Albert y Candy podrían ayudarla, hablo pausadamente – ENCONTRE A STEART-

Candy vio de prisa a Albert. Él tenía una expresión de sorpresa, mientras Archie y Annie solo lo miraban. De pronto Albert se levanto y se puso enfrente de ella- Patricia, ¿en verdad lo encontraste? - ella asintió, el trago saliva y sus brazos la rodearon – gracias, muchas gracias-

Candy sonrió. Archie se levantó y lo miro desconcertado- ¿pero no te sorprende? -

Candy se levanto junto a Annie, mientras Albert soltaba a una sorprendida Patricia- no Archie, Albert y yo nunca perdimos la esperanza, al no haber cuerpo-

Albert sonrió y abrazo a Candy, vio a su sobrino – teníamos nuestras dudas, mandé investigadores y había algunos indicios para su poner que Steart estaba vivo, solo que, con todos los acontecimientos, no pudimos avanzar con la búsqueda, pero siempre confié que lo encontraríamos-

Annie abrazo a Archie- ¿pero dijiste que no había forma de que hubiera sobrevivido?, mis padres, tu- grito- me ocultaron las pistas-

Albert se acerco y puso su mano en el hombro de su sobrino- por que si te confiamos que había una simple sospecha tu-

Archie trato de calmarse- hubiera hido a buscarlo- asintió

Firme mente hablo – sí, era muy peligroso. Aun para alguien de nuestra posición-

Archie volvió alzar la voz- pero es mi hermano-

Patty se adelanto y tomo una mano de Archie- por eso Archie, por tu seguridad, si era un callejón cerrado podrías haber muerto tu- se giro a ver a Albert- Albert confió que con las conexiones de mi familia y el poder de los Andrew sería más fácil-

Candy se giro a ver Albert desconcertado- ¿tu sabia de la investigación de Patty? -

El asintió- en efecto, pero hace mas de tres meses que no tenia noticias de Patty-

Candy se acercó a el -¿por qué no me dijiste nada, cuando ella llego?-

Albert la vio fijamente- por que has estado bajo mucha presión y no pondría mas sobre tus hombros- la tomo por los brazos- yo soy el responsable de mi Clan y tu tienes suficiente con la regencia- ella cerro los ojos y asintió, cuantas cosas se había perdido por sumergirse en el trabajo.

Albert se giro y Patty hablo – lo encontramos en un pueblo ocupado, después de que los aliados lo recuperaron, una persona con las características de Steart se encuentra en Inglaterra-

Albert la vio – viniste aquí por mi verdad- ella asintió, ante la cara de asombro de todos

Ella hablo firmemente- sí, necesito que me acompañes para que lo reconozcamos y traerlo aquí- el asintió- el problema es que-

Albert la vio-¿Qué pasa con Steart?-

Patty trago saliva- todo este tiempo ha estado en coma y no sabemos que repercusiones puede tener-

Albert ahora se acerco a ella- ¿lo amas aun? - Patty asintió- ¿te importaría si el hubiera tenido alguna consecuencia? -

Patty negó con la cabeza y miro a los ojos de Albert – no me importaría, aun si se quedara toda una vida en una silla de ruedas- su determinación era evidente – YO LO AMO Y ESO NO CAMBIARIA POR NADA, SOLO QUE EL ME HUBIESE DEJADO DE AMAR, AUN ASI ESTARIA A SU LADO COMO SU AMIGA-

Albert sonrió, esa chispa de amor de Patty era genuino, Archie se acercó – gracias Patty y se que mi hermano aun te ama- ella asintió y el hablo ahora con Albert- tenemos que ir por el- el asintió.

Albert miro a Candy y esta le apoyo con una mirada- tengo que hacer un par de cosas aquí aun, pero ustedes pueden adelantarse yo los alcanzare cuando todo esté en orden-

Patty se lanzo a abrazar a Albert- gracias, muchas gracias-

Deshizo su abrazo, Candy y Annie se acercaron para abrazarla, Archie se acerco a Albert- gracias tío abuelo, gracias por no perder la esperanza de encontrarlo- Albert se giro a verlo y le sonrió.

Después de unos segundos, de llamadas a la estación y de ponerse de acuerdo en el punto estratégico para verse en dos días. Archie, Patty y Annie salieron de la habiatacion para alistar las maletas. Por su parte Candy prometió darles un pase especial para que se les permitiera el transito libre y una carta para su tío por si se necesitaba.

Candy se hiba a retirar con el trio, pero la voz de Albert la detuvo – Candy, tenemos que hablar- ella cerro los ojos, trago saliva y se giro para verlo a los ojos, asintio.

Camino a un sillón de la sala y hablo firmemente- entonces empecemos William-