CAPITULO 26.
ENEMIGOS EN LAS SOMBRAS.
Candy y Albert se quedaron en silencio por unos minutos mientras salían Dimitri y Alexander de la sala.
Albert se giro a verla con una sonrisa- bien hecho amor, la estrategia diplomática de invitar a Dimitri a la fiesta, será el motivó perfecto para camuflar su llegada-
Candy asintió y lo miro, moviendo un poco su cabeza a la derecha- te diré- suspiro- se que no fue nada ortodoxa su conversación, pero también necesitamos cubrir su llegada por si alguien lo ha visto- los dos asintieron
Albert la abrazo –descuida, conozco poco a Dimitri así que no me doy por aludido de sus comentario- sonrió- aunque en algo tiene razón- la miro con dulzura- tengo a la mujer más hermosa de escocia- se acercó a ella- te parece ¿si vamos ver a los niños? - ella asintió.
Por un momento se quedo de pie mientras Albert había comenzado a caminar el volteo y dijo - ¿Qué pasa Candy? -
Ella suspiro profundo- mi padre- Albert se acercó – no he sabido nada y – miro el reloj- ya debieron comenzar con la primera transfusión.
Albert la abrazo – descuida amor, esperemos que este bien- la miro mientras la sostenía entre sus brazos - ¿si quieres podemos ir al hospital-
Ella movió su cabeza en signo de negación- no, muero por abrazar a mis hijos un momento y ver como están- bajo su cabeza- amo a mi padre, pero se que esta con Mercy, mi abuelo y mi tío- mordió su labio – mis bebes están solos desde ayer. Confió que si pasara algo nos avisaran y si no hay muchas cosas que hacer en la oficina tal vez podremos ir mas tarde-
Albert la beso en la mejilla y soltó su abrazo para tomarla de la mano- descuida amor, confía en Dios y todo saldrá bien- ella asintió y se dispusieron a Sali de la habiatacion para pasar un rato con los niños.
En un pasillo de la ala este, dos sombras cruzaban el pasillo. Al frente un hombre de mediana edad vestido solo con un pantalón negro de estilo sastre italiano, su pisar era fuerte, su camisa de manga larga era de seda fina, su chaleco de una tela impecable se ajustaba a su cuerpo a la perfección y su cara mirando al frente, su pelo recogido y finamente peinado. La sombra de atrás era una mujer joven envuelta por una fina tela confeccionada en un vestido recto de color azul celeste, manos envueltas por finos guantes blancos; una gabardina con una amplia capucha de color gris cubría ala mujer, apenas visible sus labios jugaba con su bolso de mano. Caminaba a cierta distancia del caballero mientras sus tacones sonaban por el eco del pasillo.
Aquel hombre detuvo su paso frente a una puerta de madera blanca, con una sonrisa y un ademan invito a la mujer a entrar. Ella volteo rápidamente antes de entrar al cuarto. El cerraba la puerta con una sonrisa.
En el interior la mujer se retiraba la capucha dejando ver su rostro sutil mente maquillado y su pelo peinado en un chongo alto, el escote en cuadrado deja ver un poco de su busto adornado de encaje, su cuello tenia un dije con una sola letra "D", enfundado un terciopelo negro en su cuello.
Eduardo se acerco a una mesita con varias bebidas que estaba colocada a lado izquierdo de su habiatacion, destapo una botella de brandy y sirvió una copa se giro con una mirada coqueta- como siempre es un placer verte. Darcy- mientras se giraba cruzando una pierna y permanecía de pie frente a la mesita.
Ella sonría mientras se desabotonaba la capa y la dejaba en el perchero, caminaba para tomar asiento en la sala, con una sonrisa y una mirada fija contesto- el placer es mío Eduardo- asintió con la cabeza y el regreso la cortesía- es siempre un gusto ver a un viejo amigo sin tanta formalidad como cuando te visito en Londres, querido- ladio un poco su cabeza.
Eduardo rio discretamente – estoy de acuerdo, pero antes de atender tu solicitud- su mirada era fija en la de ella- ¿gustas algo para relajarte? - se giro un poco dejando ver la variedad que tenía.
Ella sonrió y se levanto del sillón, camino de una forma muy seductora atrapando la mirada del príncipe, llego a la mesa y movía su cabeza descartando las bebidas con un simple gesto, asta que en el fondo encontró una botella de vino francés reposado de 50 años, sonrió satisfactoriamente mientras los sostenía entre sus manos y se lo entregaba a Eduardo – menos mal que hay algo decenté que tomar en este país- tomo la copa de el mientras este descorchaba el vino y servía un poco, movió su cabeza en signo de negación – en vano la fortuna que ha gastado mi padrino en tu educación querido- Eduardo movió su cabeza mientras terminaba de servir- tu gusto en vinos es un desperdicio para un fino paladar noble como el de nosotros-
Eduardo rio mientras le entregaba la copa a Darcy- hay querida, por lo menos yo vivo en un país cosmopolita para cumplir cualquier capricho – frunció el ceño- pensaría que, viviendo en lugar olvidado por dios, tus gustos serian menos exigentes-
Darcy terminaba de tomar un sorbo de su copa, movió la cabeza y hizo un ademan con su mano; camino para volver a tomar asiento- la buena educación francesa querido no se olvida, aunque viva en el lugar mas apartado de la civilización- lo miro altaneramente- recuerda que no estoy en Irlanda por gusto-
Tomo su copa y se dirigió al sillón enfrente de Darcy diciendo- lo sé, mi padre tu padrino quiso tener alguien infiltrada en Irlanda- Darcy asintió, mientras Eduardo tomaba asiento y cruzaba su pierna- lástima que Dimitri no te hubiera querido de esposa-
Darcy se puso seria y frunció la boca- ese tonto- suspiro – en fin, su primo Alexander es un buen partido, nada que pedirle a su primo-
Eduardo rio – nada- movió su cabeza – solo el trono de Irlanda- volvió a reír.
Darcy coloco su copa en la mesa de un solo golpe- no necesito estar casada con Dimitri para tener su trono- sonrió de lado- solo necesito un hijo-
Eduardo se levanto y se sentó junto a Darcy, colocando la mano en una de sus piernas, coquetamente dijo – en eso puedo ayudarte querida- hizo una ademan con la mano para mostrarse, con otra roso su mejilla- solo es que lo pidas-
Darcy lo vio con furia y se retiro al sentir su contacto unos centímetros- estas loco Eduardo- movió su cabeza- mi hijo debe ser de la casa real de Irlanda y no debe haber duda de su concepción-
Eduardo levanto sus hombros y hizo un gestó con la boca – tu te lo pierdes- tomando un sobro de su copa- ¿mejor dime cual era la urgencia de vernos? –
Darcy tomo de nuevo su copa y bebió- tengo un problema- lo miro fijamente- para llevar a cabo mi plan y el plan de mi padrino para someter Irlanda-
Eduardo se acomodó en el sillón - ¿Qué problema? - sonrió, pensando un minuto – no me digas que el poderoso y glorioso- haciendo un ademan con la mano la libre- Alexander, no sabe como llevarte a la cama- rio
Darcy apretó su copa y lo miro fijamente- no- sonrió- de hecho, disfruto mucho tenerlo en mi cama-
Eduardo retomo su postura - ¿entonces, cual es el problema? - intrigado
Darcy frunció los labios- una maldita capitana escocesa llamada Minrret, que se le ha metido por los ojos-
Eduardo rio y se levantó, de manera irónica hizo un ademan- jaja. Eso quiere decir que la Fatal, sexy y poderosa Darcy Borgia no puede mantener a su esposo en su cama jaja y es despojada por nada menos que la capitana de la guardia especial escocesa, una mujer- cerro los ojos he hizo un ademan como si oliera una fragancia exquisita- sumamente hermosa y exquisita, tu marido no tiene malos gustos querida- movió la cabeza ante la mirada asesina de Darcy –jaja no lo puedo creer- mientras se acercaba a llenar de nuevo su copa.
Darcy se levantó y se acercó a él, lo tomo de un brazo girándolo bruscamente a ella- esa maldita embrujo a mi esposo y la quiero muerta- su mirada y el tono de hablar pusieron en alerta a Eduardo, sabia que la buena ahijada de su padre era una mujer muy decidida y despiadada.
Sonrió mientras se zafaba del agarre de Darcy- sabes que para mí no es difícil desaparecer a alguien, verdad- Darcy asintió, Eduardo camino un poco pensando que beneficio podría traer Darcy a su plan para tomar a la bella regente de Escocia. Pensó por unos momentos y recordó que ella debía saber el motivo que hizo que Sir William se viera a solas con Dimitri. Tal vez podría servir de algo, se acerco a ella y fijo su mirada en su vista- sabes que si te hago ese favor tendrá un costo querida-
Ella no bajo la mirada y firmemente dijo – si y descuida estoy dispuesta a pagarlo, con tal de desaparecer a esa maldita capitana-
Eduardo asintió y estiro su mano- perfecto querida, tendré que hacer algunos movimientos para quitártela de tu camino, tardara un poco, pero- sonrió – te aseguro que tendrás a esa capitana muy lejos de tu matrimonio- tomo un sorbo de su copa Darcy asintió y estiro su mano.
Ella sonrió, había encontrado un buen aliado para sus propósitos- es un trato Eduardo-
De pronto Eduardo avanzo y con un solo brazo la toma de la cintura y la acerco a él, segundos después se acerco a su cuello peligrosamente mientras ella sentía un frio recorrer su espalda- no te saldrá nada barato- su aliento rozaba la piel de su cuello, la apegaba mas a su cuerpo- ¿estas dispuesta a pagar el precio?, aun – la respiración de el y de ella comenzaba agitarse- si quieres arrepentirte es el momento perfecto, antes de que vendas tu alma- retirando su cabeza del cuello para acercársela a su cara, A sus labios sin rozarla- al diablo-
Ella trago saliva, sabia desde el momento que mando la nota que el precio que tendría que pagar era alto, no era desconocido para ella, que Eduardo la deseaba desde hace mucho tiempo, gracias a la protección de su padrino había estado lejos de sus manos- si pagare cualquier precio con tal de desaparecerla- trago saliva cuando vio como Eduardo dibujaba una sonrisa y asentía.
Lo que paso después quedaría grabado en la profundidad de la mente de Darcy, como otro hecho que no se olvida y no se habla. Eduardo la tenía apegada a él, se retiró un poco tomo bruscamente la mano derecha de ella y caminaron al filo del escrito. Con su mano derecha Eduardo tiro todo lo que tenía encima de él. Galo a Darcy y la recostó en él, sus piernas sostenían su cuerpo, la cara de ella estaba recargada en el escritorio. El sonrió al ver como su espalda estaba a su merced.
Ella cerro los ojos por un momento y suspiro, mientras el sonido de la tela rasgada de su vestido llenaba la habiatacion, dejando su trasero expuesto, las manos de Eduardo lo recorrió despacio disfrutando la suavidad de su piel con otra mano desabrochaba su pantalón dejando libre su miembro erecto. Se acerco a ella sin penétrala solo rozándola. La tomo por el pelo arqueando su cuerpo, mientras su otra mano terminaba por romper su ropa interior. De un solo movimiento la penetro y él se acercó al oído de ella, mientras su cara mostraba el dolor sentido por la intromisión.
Se aclaro la garganta – esto no lo disfrutaras querida- mientras con su lengua saboreaba la piel de su mejilla y volvía hablar- no será rápido, no seré tu esposo- los movimientos bruscos de sus caderas lastimaban la intimidad de Darcy- y solo será una parte del pago- sonreía.
Después de unos minutos de vaivén, sin amor, sin preparación, sin gemidos de satisfacción, no hay palabras de amor, solo sexo y nada más. Darcy aprovecho un descuido para zafase de él. Se giro y lo vio a la cara, puso su mano en el pecho para evitar un avance de el y le dijo firmemente, mientras se acercaba ahora ella a su rostro, sonrió- puedo imaginarme querido- su mano bajaba peligrosamente a su miembro envolviéndolo y masajeándolo- que el motivo que permanezcas en este lugar debe ser muy bello y fuera de tu alcance- en ese momento apretó con fuerza, Eduardo abrió los ojos que tenia cerrados y la miro viendo como sonreía ella, hablo seductoramente al oído de el – tampoco lo disfrutaras tú, no seré ella- termino la frase con un beso que los llevo a la cama donde lo arrojo.
Lo que paso después no fue un acto de amor, no hubo palabras ni intercambio de promesas, solo fue un acto de lujuria pura, donde nadie entrega el corazón, no hubo caricias al quitar la ropa más bien fue desgarrada y el baile legendario se hizo de la forma más salvaje y sin delicadeza. Solo fue un pago de un favor. Como lo dijeron no duro poco, ninguno lo disfruto solo saciaron sus mas bajos instintos de una forma salvaje y sin amor. Fue solo sexo, solo eso.
Al terminar ella cerro los ojos un momento para volver a estabilizar su respiración, sin esperar un minuto mas Eduardo se levanto de la cama desarreglada, desnudo recorrió la habiatacion y se sirvió una copa, recogió el vestido desgarrado y lo arrogo a la cara de su amante. Ella por acto reflejo se levanto y lo miro con furia, su pelo esta desarreglado y trato de cubrirse con la sabana de la cama.
Eduardo se giro y la vio – tu primer pago esta hecho, ahora lárgate antes de que alguien te encuentre aquí-las miradas fueron desafiantes, Darcy se levantó y comenzó a recoger sus prendas del suelo de la habiatacion, se coloco el maltrecho vestido mientras Eduardo se había puesto su bata de baño y estaba sentado en un sillón. Lo ultimo que faltaba era su capa, antes de subir la capucha se giro y lo vio- ¿Cuándo sabré de ti? Espero que sea pronto y buenas noticias-
Eduardo la miro – descuida querida soy un caballero inglés- hizo una caravana- cumplo mi promesa-
Darcy lo vio fijamente – eso espero, que la cumplas Eduardo-
Ella se giro y toco el pómulo de la puerta cuando la voz de Eduardo la hizo girar- por cierto, necesito que averigües ¿Por qué Dimitri vino a ver a Andrew? -
Darcy se quedo petrificada un momento, ¿Por qué le interesaba a Eduardo esa información? - ¿para qué quieres saberlo? -
El se levanto y se acerco a ella- no te importa, como yo no te he preguntado a fondo tus motivos por que quieres desaparecer a esa capitana- tomo su mano fuertemente- si quieres que haga el trabajo sucio, tu tampoco preguntaras los míos, entendido-
Darcy llevo su mano a la del y apretó para que la soltara- esta bien, cumple tu parte del trato y yo cumpliré la mía- asintió y la dejo irse.
Volvió a tomar su lugar y dijo en voz alta- pronto caerás William, pronto-
Terry se encontraba en la entrada este del palacio, meditaba la información que Karen le había dado la noche anterior, acaba de despachar a un mozo que llevaría una importante misiva a Londres y otra a Glasgow. Cuando vio a lo lejos una figura que se aproximaba rápidamente a él, su instinto le decía que algo estaba pasando. Como buen actor se acerco a la figura y actor de la manera mas natural un tropiezo con ella – disculpe- dijo mientras recogía un bolso de mano que había caído del encuentro.
La figura solo tomo rápidamente la bolsa y siguió su camino sin decir nada. Karen venia al encuentro de Terry para avisarle que Albert y Candy se encontraba en palacio. Abrazo por la espalda a Terry, mientras la mirada de este seguía fija en aquella figura que desaparecía por el portal y subía a un carruaje.
Karen se le hizo sospechoso y pregunto – amor ¿todo bien? -
Terry se giro y le sonrió- descuida solo-
Karen movió su cabeza tratando de descifrar la mirada intrigada de Terry- ¿solo que? -
El movió su cabeza y los hombros- pensé que habia visto a Lady Darcy de Borgia-
Karen movió sus hombros y puso una cara de des concertación- ¿y quién es? -
Terry la abrazo y levanto la mano simulando arrojar algo – nadie importante, solo la sobrina consentida de mi tío Jorge- guardo silencio- pero es imposible que este aquí, ella vive en Irlanda ¿Qué la podría traerla a Escocia y mucho más importante que haría aquí en Edimburgo? Ella le gusta ser el centro de la atención –
Karen le dio un beso tratando de distraer su imaginación- descuida amor debes haberla confundido-
Terry asintió y hizo una mueca con la boca- eso espero, eso espero- le devolvió el beso a Karen – por cierto ¿a qué debo que me busque tan bella dama? -
Karen le sonrió – Candy y Albert están en palacio pensé que te gustaría saber- Terry levanto su cara con su mano y le dio un beso fugaz.
Karen aun tenia los ojos cerrados- gracias- la abrazo y le susurró al oído- aunque me gustaría más que me invitaras esta noche a tu cuarto amor-
La cara de Karen cambio de una de felicidad a una de seriedad y por que no decirlo de temor, cerro los ojos por un momento, suspiro profundo y como mejor actriz sonrió- tienes que hacer méritos amor- dijo pícaramente.
Terry sonrió y la beso- los hare amor, los hare, ¿vamos a ver a ese par te parece? - abrazados comenzaron a caminar. Mientras Karen suspiraba y se repetía mentalmente que tenía que hablar con él lo más pronto posible, aunque pudiera perderlo tenia que confesarle su secreto. Apretó su mano y el le regalo una sonrisa mientras caminaban por los pasillos del castillo.
En el Hospital, todo era un mar de nervios. Mercy se encontraba en la capilla rezando por su tío, Marcus y Dominic se encontraban en la habiatacion observando el proceso de transfusión esperando un milagro. Lord Armando había perdido la cuenta de los cigarrillos que había fumado y le exigía a Lancaster otro, mientras el movía su cabeza y sacaba su cajetilla – Armando por dios, te acabaras mis cigarros-
Lord Armando tomaba uno y lo prendía- va, no vas a regañarme viejo a estas alturas de mi vida- enojado- te comprare una tabacalera para ti solo si con eso callas tu bocota-
Lancaster sonreía mientras movía su cabeza, hiba hablar cuando una enfermera se acercaba a la pareja de caballeros, hizo una reverencia y hablo solemnemente- disculpe milord, la transfusión de Lord André ha terminado- Lord Armando asintió y la enfermera se retiró.
Lancaster se acerco a el y palmeo su espalda- deja ese cigarro y vamos a ver a tu hijo, te parece amigo- Lord Armando arrogo el cigarrillo y asintió. Minutos después entraba a la habiatacion.
Lord Armando se acerco a su hijo y dijo -¿cómo está tu hermano Marcus?-
Marcus se giro y vio a su padre- al parecer- sonrió y dejo caer su mano a la cama, llamando la atención de André que había cerrado los ojos por un instante- este viejo lobo de mar, aun nos dará suficiente lata por un tiempo más-
Armando sonrió de felicidad y André hablo despacio viéndolo a los ojos- si padre, aun me falta enseñarle modales a tu hijito- sonrió, aunque su habla era con dificultad.
Dominic hablo – vez tío, aún sigue vivo este cascarrabias- se giro y le regalo una sonrisa- me alegro André aun le haces falta a tu hija- el asintió.
El silencio se hizo presente y André hablo - ¿Dónde está Candy, papa? -
Armando y Marcus se vieron a la cara- hijo- guardo silencio- ayer Candy sufrió un desmayo y tuvo que ser internada-
André trato de levantarse y Marcus se apresuró a detenerlo – mi hija- vio fijamente a Marcus- necesito ver como esta, déjame- su voz esta alterada y su cara era de preocupación.
Marcus movió la cabeza y pausadamente hablo- descuida hermano, solo fue cansancio, fue dada de alta hace unas horas y su esposo la llevo a palacio-
La cara de André se tranquilizó – es muy joven para tanta carga- frunció los labios – pobre de mi niña- una lagrima salió de sus ojos – no quería esta vida para ella, pero esta maldita enfermedad me tiene atado de manos- su voz era de frustración.
Armando se apresuro a cercarse y le dijo – descuida solo tiene que acostumbrarse, estará bien - mientas con su mano tocaba su pierna – es la carga que tiene que llevar por ser una Estuardo- movió su cabeza- tarde o temprano tendría que tomarla- suspiro.
André asintió – eso espero padre, eso espero- tomo un silencio – aunque me hubiera gustado que hubiera tenido mas tiempo para disfrutar su vida- el silencio se hizo presente por unos minutos.
Marcus acaricio el pelo de su hermano, Andrew lo vio retadoramente- ten confianza en ella hermano, es fuerte y podrá equilibrar todo, además tiene un buen hombre a su lado, solo son jóvenes y necesitan encontrar el camino adecuado entre mandar y ser un matrimonio, estarán bien; pero aun necesitan de ti, así que no decaigas y recupérate- André termino por asentir – ahora solo trata de descansar y estar bien-
En ese momento Mercy entro y como niña pequeña abrazo a su tío sin importarle el protocolo ni que el tuviera conectado a los sueros. Lo abrazo como si no lo hubiera visto en años y André la abrazo también. Mercy lloraba cuando alzo su cara y dijo entre sollozos- gracias a Dios está bien- y volvía a ocultar su cara en el pecho de su tío mientras este acariciaba su cabello- no vuelvas a espantarme así André Armando Estuardo- levantaba su mirada y encontraba una mirada dulce de su tío – o te juro que no te perdonare nunca- las lágrimas salían solas de sus ojos mientras se aferraba a su tío.
Todos se quedaron mudos por la muestra de afecto que se daba, André trago saliva y levanto la cara de Mercy limpiando sus lágrimas- descuida pequeña, te prometo que no volveré hacerlo- le sonrío – y tu no vuelvas a llorar mi niña, tu cara es tan hermosa, regálale una sonrisa a este viejo- Mercy sonrío – eso mi amor, sonríe, aun tienes tío para rato te lo prometo-
Marcus tocio y llamo la atención- princesa esa no es forma de saludar a tu tío enfermo Mercy, por favor compórtate- inmediatamente Mercy se retiró y se levantó.
Mercy enfundada en un vestido de color vino recto, pelo alto y perfectamente arreglada. Limpiaba sus lagrimas como una niña pequeña regañada por su padre. André miraba a su hermano con retadoramente- lo siento, solo que- suspiro limpiando sus ultimas lagrimas- me preocupe mucho por el- lo veía.
Marcus suspiro y dijo firmemente- lo sé, hija, pero ante todo y ante cualquier momento debes recordar quien eres- Armando sujeto la mano de su hijo fuertemente antes de que siguiera el regaño. La casa Estuardo era reconocida no solo por tener poder y determinación, si no por ser apegada al protocoló. Armando movió la cabeza al ver como su hijo lo miro cuando tomo la mano.
Armando hablo fuerte- déjala solo por esta vez Marcus- trago saliva- solo por esta vez- Marcus lo miro y asintió. André era el mayor de la casa, pero Marcus aun recordaba el día que había muerto su madre y la reprimenda que se llevo cuando no soltaba la caja de su madre por su padre.
Marcus voltio a ver a Mercy y le dijo – por esta vez, pero recuerda, a un Estuardo nunca debe de verse débil hija, ni aun cuando algo parte el alma, por que no podrás saber si tus enemigos estén cerca y lo tomen a su favor-
Mercy asintió, conocía perfectamente las reglas y los protocolos de seguridad de la familia- pase lo que pase primero la seguridad de la familia- todos asintieron. La vida para la familia Estuardo nunca era rosa, enemigos a mas no poder asechaban, sabían que el debilitar a la familia real era el único propósito que valía la pena para atacarlos y subir al trono de la regencia. La historia no se equivocaba aun André que sin pensar las consecuencias expuso el amor de su amada Melody, firmo su sentencia de muerte para ella y la desaparición de su hija. Cuantos golpes, cuantas perdidas y dolores solo por demostrar afecto. Restricciones que han permitido a una familia gobernar Escocia por años, era lo único que definía su sobrevivencia. No era falta de afecto era protección para todos.
Dominic lo sabia y se acerco a Mercy, la tomo por los brazos y con una sonrisa le dijo – vamos hija, vamos a buscar al doctor para ver – se giro a ver André- ¿Cuándo sale este viejo? ¿quieres? - ella asintió.
Se acerco a su tío y beso su frente- cuídate, quieres- se sonrieron, hicieron una reverencia y salieron.
En la habiatacion tres caballeros se miraban firmemente. El primero que hablo fue André- eres muy severo con ella hermano-
Marcus lo vio fijamente- es por su bien, recuerda que no solo es una Estuardo sino es una princesa Austriaca, no puede darse el lujo de perder el control-
Todos asintieron, Armando se aclaró la garganta- espero que salgas, pronto hijo hay todavía mucho que hacer-
André trato de sentarse en la cama, los vio fijamente- lo se padre- se llevó la mano a su pecho- ¿las investigaciones sobre nuestras sospechas? -
Marcus se sentó en una silla cercana – avanzadas y lamentablemente estabas en los cierto-
Armando se sento en otra silla – tendremos que hacer un plan – todos asintieron
André hablo, descansaba en la cabecera de la cama de aquel hospital – póngame al tanto- sonrío de lado- ya estuvo bueno de tanto descanso no lo creen-
Marcus asintió- entonces, comencemos-
En el castillo, la oficina de la guardia era todo un caos. Minrret y Arturo habían pasado toda la mañana ordenando a los guardias para que estuvieran resguardando el castillo y el hospital. Al regresar con Candy y Albert por la mañana organizo las reuniones y absorbía los asuntos de importancia para ser tratados por ella, ya que la familia real se encontraba ocupada.
Apenas tomaba un descanso y observaba el recado que una hora antes había llegado a su oficina. Donde la regenta solicitaba el portafolio que habían recuperado de los agresores de la señorita O'Brien.
Había mandado a uno de sus oficiales por el objeto, aun no había regresado. Suspiro y tomo un folder con la información de los últimos pendientes sobre la recepción. Desde joven y bajo la tutela de Sir Lancaster sabia la responsabilidad de su cargo, cuando la familia real no podía dirigir a ella se encargaba de ayudar. RESGUARDA, PROTEGER Y AYUDAR. Ese era el deber, su puesto era de suma confianza. Ella sabía que todo debía seguir funcionando a pesar de que la familia estuviera ocupada, la agenda debía de cubrirse.
Así que empezó a leer cuidadosamente los resultados. De pronto se escuchó como abrían la puerta de la oficina. Ella seguía con los ojos en la información – pase sargento, deje el maletín en el escritorio y retírese por favor-
Los pasos eran inconfundibles de un hombre, la loción era de maderas africanas. Al percibirlo ella movió la cabeza y bajo poco a poco el folder.
Alexander estaba frente a su escritorio y había dejado un par de cajas en él, sonrío de lado y dijo – buenas tardes, lamento no ser ese sargento, ni mucho menos traer el dichoso maletín que esperabas querida, pero al menos espero que mi presencia te sea grata-
Minrret dejo el folder y se levantó rápidamente acercándose con cautela a Alexander- pues en verdad- suspiro- no lo es capitán- Alexander movía la cabeza sin dejar de sonreír- aun que si intrigante he de confesar-
Alexander movió la cabeza- ¿intrigante capitana? - se acercó a ella- me imagino que hubiera preferido que, al entrar cerrar la puerta con seguro, que estuviera sin ropa y – rio suavemente- mis labios haciendo un trabajo mas gratificante que hablar- llevo su mano a la mejilla de Minrret
Ella inmediatamente tapo su avance de su mano con un manotazo- no sea tan altarero Alexander- dijo dando unos pasos atrás- si hubiera querido, distraerme con alguien- sonrío ella- te puedo asegurar que esa puerta hubiera tenido seguro antes que tu llegaras y estaría entretenida con –
Alexander se acerco y el sujeto de la mano- mejor detente Minrret, esta bien de juegos- sus ojos sacaban chispas- una cosa es blofear y otra que siquiera en tu mente y en tus labios menciones a ese capitansete, y menos en mi presencia- la voz de Alexander era fuerte.
Minrret se zafó del agarre y dio media vuelta, tomando asiento en su silla- y ese, como dices es MI PROMETIDO Alexander- lo miro fijamente y decidida mientras el apretaba sus puños – y aparte de ser soltero también es muy buen amante-
Alexander rio a todo pulmón haciendo un ademan con su mano- jajaja- se giro y azoto sus manos en el escritorio- lo dudo mucha querida- sonrío con la mirada fija en ella- la otra noche disfrutaste tener un hombre, no a un niño-
Minrret se levanto y azoto las manos igualmente – déjate de decir sandeces Alexander- alzo la voz- y mejor dime a que has venido antes de que entre tu "mujer" te lleve arrastras a la villa-
Alexander rio poniéndose firme – estas algo confundida querida, permíteme aclararte el panorama- Minrret estaba desconcertada- en efecto busco a MI MUJER, para llevármela a mi villa- sonrío, mientras con sus manos señalaba unos montones de papeles del escritorio- pero veo que esta muy ocupada así que solo dejare los paquetes que le traje y volveré por ella después-
Minrret escuchando el monologo de Alexander había salido de su escritorio y para cuando acaba estaba a su lado- estas loco Alexander, tu mujer esta en la villa y no aquí en mi oficina- tomo lo paquetes – llévaselos a ella y deja de molestar-
Alexander tomo los paquetes de las manos de ella y los volvió a colocar en el escritorio- no, los he comprado para ti, quiero que los uses en la fiesta de honor por la llegada del rey Marcus de Austria, pues he decidido que sea tu mi acompañante y no admito un no por respuesta- la sujeto de la mano- me oyes Minrret, no admito un no por respuesta, o yo mismo iré por ti; sin importarme que este tu capitansete – estaba enojado – así aprovecho para decirle en su cara que deje en paz a MI MUJER o te juro que yo mismo lo matare, por haberse atrevido a poner sus ojos en una mujer ajena -
Minrret estaba enojadísima por la desfachatez de Alexander – no te permito-, hiba a hablar cuando sintió como la jalo a el y le dio un beso, aunque fugaz ella lo disfruto. El sonrío y se retiró unos pasos – estás loco Alexander ¿y tu esposa?, además ni que estuviera loca iría contigo-
EL caminaba a la puerta cuando dijo – lo harás, o no sabes de lo que soy capaz además ese asunto está arreglado querida- se giro y le cerro un ojo- tu solo debes preocuparte es por mantenerme ocupado y distraído, o te juro que tardas mas en arreglarte en que yo te quite ese vestido, de ti depende si duramos en la fiesta- miro descaradamente a Minrret- o pensándolo bien ¿para que asistir?, pasare por ti a las 8 no lo olvides-
EL abría la puerta cuando una figura le quedaba de frente. El corazón de Minrret se detuvo. Alexander tomo una postura recta ante la figura que hiba entrar. De pronto su boca se abrió - a buena hora apareces- surgió un silencio y las miradas decían mas que mil palabras.
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