CAPITULO 28

PIEZAS DE AJEDREZ

La voz de André se escuchó – pasa viejo amigo- sonrío al verlo- es cierto tenemos que hablar-

Oscar entro silenciosamente a la habitación, con un traje impecable negro, camisa blanca y bordado del lado derecho del saco del traje el escudo de armas de la casa Estuardo, su pelo perfectamente recogido, guantes blancos que cubrían sus manos, erguido perfectamente se colocó a un costado- sus encomiendas señor, han sido cumplidas en su totalidad milord-

André asintió- entonces has estado vigilando a Eduardo Windsor como te lo pedí-

Oscar asintió- al igual que a su hija- André movió su cara a la ventana- la regente llenas las expectativas que esperaba señor; es fuerte y sea dejado en claro su posición con los nobles-

André sonrío – sin duda es hija de Melody- sus ojos se cerraron por un momento- ella los conquisto a todos ¿te acuerdas? - el asintió.

Oscar se claro la garganta- y al igual que ella, tiene varios enemigos; me temo mucho milord-

André torció su boca y suspiro – lo sé- vio fijamente a Oscar- y espero que sigas siendo su sombra Oscar como un día lo fuiste de Melody- el corazón de Oscar se acelero y bajo su cabeza moviéndola en negación, André sostuvo la mirada- sé que la amabas como yo-

Oscar levanto su mirada para encontrarse con la de André- señor, yo-

André sonrío- descuida, sé que la protegiste y que cuando paso todo la ayudaste a escapar. Pasan los años amigo y aún recuerdo nuestra última conversación aquel día-ambos suspiraron.

A Oscar se le nublaron los ojos al recordar como se enamoro de esa tierna niña que lo veía como un igual, que sus atenciones siempre fueron genuinas, la amistad que le dio fue una fuente de felicidad para él. Cuando se entero que amaba a André, él se hizo a un lado su amor era tan fuerte; el comprendió que su cuna era muy humilde para ofrecerle algo y ayudo en lo que podía para su felicidad. El día del complot él le ayudo a marcharse, la idea era acompañarla adonde fuera; pero cuando ella estaba a punto de irse con el hijo de Lancaster, le hizo jurar que se quedaría para proteger a André. Con el corazón destrozado el cumplió la palabra.

Pasaron los días y no sabia nada de ella; sabia que el dinero que le había dado no hiba hacer suficiente. Perdió la cuenta de cuantas veces fue a suplicarle al Sir Gordon para que le diera noticias de ella, siempre era el mismo resultado, terminaba cansado de golpear la puerta de la villa y recogía su alma para regresar al palacio, devastado y sin noticias.

La locura llego cuando supo que Melody había muerto. Tuvo que esperar asta que el cuerpo de ella llego a Escocia. No le importo nada entro al velorio y cayo frente de la caja, se maldijo una y mil veces por no haberla acompañado. Le juro en el mismo momento que el féretro de Melody tocaba la tierra que siempre velaría por André, honrando la promesa que le hizo. Tiempo después escucho como André borracho destrozaba una habiatacion, el entro y se enteró que Melody estaba embaraza y que la niña estaba desaparecida, ahí le confeso la verdad a André, terminando borrachos los dos, confesándose mutuamente el amor que le profesaban aquella hechicera de ojos verdes.

Ayudo a André siempre para buscarla, cuando supo que la había encontrado su corazón estaba feliz, se sorprendió con el parecido de Candy a su madre y supo que el resto de su vida seria para cuidar lo único dejado por su bella Melody. Ahora la hija de ella seria su prioridad

Oscar recobro la serenidad y vio a André- no yo tampoco- suspiro- le prometi a ella, que no lo dejaría solo-

André asintió – y se que ella te estaría agradecida por que cuides a nuestra hija- Oscar asintió- mantén vigilado a Eduardo Windsor, necesitamos pruebas para poderlo acusar con su padre-Oscar irguió de nuevo y hizo un leve asentamiento de cabeza.

Oscar hablo firmemente- descuide, milord las encontrare- André le agradeció con un gesto- me retiro la Regente venia a verlo, no quisiera que me viera aquí, con su permiso-

Se giraba para retirarse, mientras su mirada era fija en un punto. André hablo – gracias amigo, por cuidar de mi princesa-

Oscar se giró- descuide, mientras yo viva y tenga fuerzas- suspiro- resguardare a la hija de Melody aun acosta de mi propia vida-

André trago saliva - ¿la amabas mucho? -

Oscar sonrió- si, contada mi alma- rio- pero usted gano y respeto eso-

André asintió- gracias amigo, gracias- Oscar sonrió de lado y se retiró, al cerrar la puerta suspiro – Melody, amor; siempre estaré honrado porque me elegiste- una lagrima recorrió la mejilla de André.

Afuera de su habitación Oscar limpiaba las suyas- mi dulce hechicera- apretó su puño- esta vez no fallare, te prometo que, a tu hija, la cuidare con mi vida, amor mío- suspiro y comenzó su caminata, perdiéndose en el oscuro pasillo. Como sombra volvía a abandonar el hospital.

Un carruaje imperial llegaba al Hospital. Dos jóvenes bajaban de él. Minrret se quedo fija en una figura apenar perceptible que subía rápidamente a otro carruaje.

Candy noto como la capitana fijaba la mirada tratando de ver algo - ¿todo bien, capitana? -

Minrret movió la cabeza y se giro a verla, con una sonrisa le dijo – si disculpe pensé ver a alguien, pero-estiro su mano – vamos a ver a su padre, majestad- Candy le sonrió y comenzó a caminar.

Unos minutos más tarde Candy entraba a la habiatacion de su padre. André voltio a verla y ella lloraba antes de arrogarse a su cama para abrazarlo.

André sostenía a su hija entre sus brazos, ella lloraba – papa, papa estas bien gracias a dios estas bien- repetía mientras André la abrazaba y besaba sus rubios cabellos.

Dejo que se calmara un poco y la separo de él, limpiando su cara llena de lágrimas le sonrió- pequeña mía, no llores por este viejo- beso sus mejillas- soy fuerte hija-

Candy recuperaba su aliento y sus ojos verdes estaban enrojecido, movía su cabeza en signo de negación- no, debes volver a mentirme papa, si yo hubiera sabido que estabas mal yo-

André puso su dedo en su boca- tu no hubieras hecho todo lo que debías hacer- la miro a los ojos- y lo has hecho bien- sonrío tocándole la punta de su nariz- seguro hubieras estado pegada a mi todo el día ¿verdad? - ella asintió.

André movió la cabeza y Candy hablo aun con la emoción en su voz – papa, te amo y no estas solo. Estoy aquí soy tu hija, eres mi familia entiéndelo, debemos cuidarnos entre los dos- sus ojos volvía a llorar- disculpa por no haber estado contigo desde un principio, papa-André beso a su hija en las mejillas y la abrazo.

Acaricio su sedoso cabello y sus ojos se llenaron de lágrimas- lo se hija, lo sé – Candy lo abrazo fuertemente- pero también tienes a mucha gente que depende de ti, aparte de este viejo- la retiro de su regazo para ver su cara – mejor dime como están mis nietos, los extraño mucho-

Candy sonrío y comenzaron una charla de cosas triviales. André ansiaba pasar con su hija un momento de paz.

En una estación de tren, una mujer finamente vestida en un traje de color rosa pastel, con mangas largas y falda recta; tez blanca como la nieve y el pelo café castaño contrastaba con sus hermosos ojos azules profundos como el mar, un sombrero amplio que cubría su cara con un tul, unos guantes finos de raso. Su mirada era impaciente observando la llegada de un tren en el andén, una sombrilla fina de raso se apoyaba en el piso sostenida por su mano derecha. Un hombre de traje gris perfectamente vestido se acercaba a ella, sin inmutarla.

Se coloco a lado derecho de ella- majestad, es el último transbordo para llegar Edimburgo-

La mujer hablo sin mover su vista fijada en el tren que entraba- perfecto general, solo espero llegar antes de la fiesta- volteo su cara- ansió ver a mi hija y conocer el linaje de su prometido-

El general se cuadro y sonrío. La mujer siguió firmemente a la orilla del anden mientras el tren llegaba. Suspiro viendo su reloj.

La tarde había pasado muy tranquila, Candy estaba feliz por que a su padre lo habían dado de alta. Solo tenia que firmar unos documentos y hablar con el doctor y listo se llevaría a su papa a casa. Albert salió de la junta con los nobles y se dirigía a la habiatacion de Archie para ver que habían descubierto.

Candy fue con el doctor, había tocado la puerta del consultorio; giro la perilla y entro. El doctor la esperaba y le hizo una seña para que tomara asiento. Ella tomo asiento.

Candy lo miro fijamente- dígame doctor ¿Por qué necesitaba verme, hay un problema con la salud de mi padre? -

El doctor la miro fijamente y sus manos las llevo enfrente a su escritorio – Lord André se encuentra estable majestad solo –

Candy hizo una señal con las cejas y fijo su mirada en el - ¿Qué pasa doctor? La transfusión que recibió mi padre- movió su cabeza- no la rechazo su cuerpo ¿verdad? -

El doctor asintió- ese no es el problema majestad- Candy se acomodo en su silla- esta vez funciono, pero Lord André necesita cuidados y mucha tranquilidad para seguir mejorando, su vida debe ser completamente libre de estrés, debe entender que este tratamiento es experimental y que no sabemos cómo va a reaccionar-

Candy suspiro- entiendo, comprendo que todo esto es nuevo- suspiro- pero también sé que mi padre es fuerte y Dios nos ayudara a salir adelante- se levanto y estiro la mano para despedirse del doctor, lo miro fijamente- seguiremos las indicaciones-

El doctor asintió, Candy se giró y salió del consultorio. Se recargo en la puerta que había cerrado y cerro sus ojos- madre, ayúdanos por favor no quiero perderlo- los abrió y unas lagrimas se derramaron- Dios ayúdanos- los pasos de Armando se escucharon y ella voltio.

El se acerco a ella- ¿está todo bien? - ella asintió.

Candy lo miro – descuida abuelito, debemos irnos ya; el doctor ya lo dio de alta-

Armando se alegró – entonces hija volvamos a casa- ella sonrió y comenzaron a caminar.

Albert tocaba en la habiatacion de Archie. Annie se aproximo para abrirla dejando entrar a Albert. Archie y Patty se encontraban junto a Terry checando documentos en un pequeño escritorio junto a una ventana de la habiatacion. Annie y Karen cuidaban de los bebes. Albert se acerco y alzo a William que lloro al verlo. El sonrío y lo tomo entre sus brazos y se aproximo a Terry y Archie.

Archie volteo a verlo – buenas tardes, tío-

Albert lo observó mientras llevaba a William cargado cerca a el- ¿han encontrado algo? -

Patty sonrío – si- mostraba un papel un papel con la dirección de un hospital.

Archie se mostraba triunfante – según los documentos que Patty traía- se giro a verla y ella se apeno- confirman que está vivo, el investigador al mando rectifica la identidad del soldado que rescataron en el frente occidental- por un minuto guardo silencio.

Albert los miro con cara de preocupación - ¿Qué sucede, hay algo mal con él? -

Archie no podía hablar, Terry coloco su mano en el hombro y hablo con propiedad- aparte de que esta en coma. Los doctores esperan un daño cerebral por tanto tiempo que estuvo en esa situación- movió la cabeza- no sabemos que esperar el daño puede ser muy grave-

Albert los miro fijamente- no importa, debemos traerlo de vuelto. Cualquier problema lo resolveremos junto- Archie asintió- pase lo que pase debemos traerlo- su mirada era fija y su voz fuerte no dejaba espacio a la duda.

Archie lo vio también- es mi hermano y a mi no me importa si tiene algún daño necesitamos que este aquí con su familia- vio a Patty- todos los necesitamos-

Albert miro a Terry - ¿podrás ayudarnos a traerlo? -

Terry sonrío de lado – ¿acaso no soy hijo de un duque, Sir William? -

Le regreso la sonrisa – gracias Terry- movió la cabeza de lado y alzo sus hombros.

Karen se aproximó con Iain al igual Annie con su pequeño en brazos- ahora ¿Cómo nos vamos a organizar? - todos las vieron.

Archie abrazo a Annie y beso a su pequeño, Albert acarició a su hijo. La puerta se abrió y giraron a ver quien entraba. Candy llegaba con una sonrisa grande mientras los pequeños estiraban sus manos para que los cargaran. Ella sonrío, pero el primero en llorar fue Iain Candy se aproximo y se lo quito de las manos a Karen, después fue y coloco un beso en la cabeza a William.

Después le dio un beso a Albert, el se giro y vio a todos – los boletos para partir a Londres están para pasado mañana, saldrán en el primer tren-

En la sala de la villa donde se encontraba Dimitri, este observaba atentamente los dos grandes ventanales que permitían la entrada de la luz a la habitación. Era sencilla a comparación de la suya en su palacio en Irlanda. Llevo la copa que sostenía su mano a su nariz, disfrutando el olor del buque de este. Cerro sus ojos y recordó el día que visito por primera vez Escocia con su padre. El mismo sol de aquel día, era muy pequeño cuando salió del cuarto; corría por el jardín cuando una dama muy hermosa de cabellos como el sol. Lo interceptó, regalándole una gran sonrisa se quedó con ella, toda la tarde jugando. Fue un día hermoso, al regresar de la mano de aquella señorita le presentaron a una hermosa pelirroja de pecas en el rostro. Revina su esposa. Desde ahí llevaron una gran relación todo gracias a ese Ángel, nunca olvidaría lo que le dijo cuando se escondió detrás de la falda de ella – es solo una chica, príncipe- sonrió- está sorprendida como tú, dale una oportunidad quieres- el asintió y comenzó todo.

Después de tanto tiempo aun tenia presente la imagen de aquella joven de pelo rojo que robo su corazón; ansiaba volver a su país a lado de ella. Dios no les había dado la gracia de tener hijos, pero estaban felices y para niños. Tenia a su querido primo Alexander era todo un reto que el había aceptado a la muerte de su tío.

Sonrió y el sonido de la puerta que se abría, lo hizo voltear – se puede saber ¿Dónde estabas? - moviendo su cabeza.

Alexander entro directamente a la mesa donde se encontraban unas botellas de vino y servía una copa, él se giró y sonrío -deshaciéndome de una molestia-

Dimitri se acerco y toco el hombro de el- ahora ¿Qué hiciste Alexander? - su voz era firme.

Alexander sonrío, tomo un poco de vino –nada, solo que recibirá mi querida Darcy, un telegrama urgente de su amado padrino Jorge, donde solicita su presencia de inmediato en Londres-

Dimitri lo vio fijamente, su voz era fuerte- ¿Cuándo se entere de la mentira Alexander? -

Alexander también lo vio- habré ganado unos días, solo pido unos días- el torció su boca haciendo un gesto de desagrado.

Dimitri toco su hombro- solo te martirizas, Minrret esta fuera de tu alcance; entiéndelo unos días, unas semanas o hasta unos meses Alex no podrán solucionar el hecho de que tu esposa es Darcy y no Minrret-

Alexander trago saliva- lo sé- sus ojos se cristalizaron y su voz se quebraba- mi padre, sabia lo que hacia cuando me obligo a casarme con ella. Destrozo toda la posibilidad de tener felicidad en esta vida- movió la cabeza y sus manos temblaron- hubiera dado todo por no haberla desposado- se giró, camino un poco y tomo de su copa – la amaba, la amo Dimitri mi padre lo sabia y un así me obligo, di todo por Irlanda. ¿Qué no puedo tratar de recuperar mi felicidad? -

Dimitri camino hacia el – eran tiempos difíciles Alex, mi tío- bajo la cabeza por un momento- no midió las consecuencias, creyó que con el tiempo surgiría algo entre ustedes y tu -

Alexander se acerco con coraje en sus ojos y su voz – la olvidaría- movió la cabeza- jamás la amo demasiado y Darcy asido el peor error de mi vida- grito y alzo las manos- destroce mi vida al unirme con ella-

Dimitri también alzo la voz- aun así, aceptaste Alex, no huiste, no reclamaste solo dijiste Si- el movió su cabeza y cerró los ojos- ¿Por qué ahora quieres luchar por ella, Alex después de tanto tiempo? -

Levanto la cabeza y trago saliva- después de hablar con mi padre y saber que los ingleses buscaban invadirnos y que con el matrimonio estaríamos protegidos- se exaltó- ¿Qué podía hacer, dime era mi felicidad o la seguridad del Reyno?, me vendí cual mujer barata para protegernos a todos y pago mi condena por ello cada día- suspiro- desde el día que me case con ella, Minrret sigue mas viva en mi corazón que nunca- sonrió de lado- cuando toco a Darcy, cierro los ojos pensando en ella, duermo rogando a Dios por despertar de esta pesadilla- las lagrimas empezaron a derramarse- ahora esta apunto de casarse con ese maldito- se acerco y lo sujeto por la solapa del traje- la perderé para siempre y yo moriré por todo lo que reste de mi vida. Entiéndelo no puedo perderla porque esta vez será para siempre, yo tenía la esperanza que Darcy cansara de mí, por eso el trato tan frio y distante, pero ella se aferra más a algo que esta perdido, mientras mi esperanza de que un día me dejara libre y corriera a buscar se va esfumando con el paso de los años; pero ahora si ella se casa la perderé para siempre, no habrá forma alguna de recuperarla- cayo hincado en la habitación y la copa que sostenía su mano se derramo en la alfombra.

Dimitri lo abrazo- te ayudare, te lo prometo Alex, te lo prometo- dejo que su primo llorara en su pecho, mientras cerraba sus ojos y maldecía por milésima vez a su tío por obligar a Alexander a casarse sin amor.

En otra parte de la villa, Darcy entraba a su alcoba enojadísima botando el sombrero que traía puesto, hacia par de horas que había regresado del encuentro con Eduardo, había tomado un baño de esencias para sacar de su cuerpo el olor que dejo el encuentro matutino. Salió a buscar a su esposo para que la llevara de compras, pero al no encontrarlo se fue sola. Regresaba a la villa ya más calmada y lo primero que recibe del mayordomo era un telegrama urgente de su padrino, donde solicitaba su inmediata presencia en Londres.

Unas simples líneas para una orden, típico de su padrino, disponer de todos sin una pizca de consideración, pero en fin ella no podía reusarse, no podrías decirle no al Rey de Inglaterra o ¿sí? La mucama que entro junto con ella hiba recogiendo cada una de las prendas que la señora en su berrinchen aventaba por toda la habiatacion, estaba a punto de empezar a retirarle el corcel cuando llamaron a la puerta, Darcy sostuvo la parte del busto de su vestido con sus manos – pase- dijo en forma altarera, seguro era Alexander con una disculpa mas le valía sino quería sufrir las consecuencias de dormir en la sala por un año, cuando regresaran a Irlanda.

Darcy abrió los ojos cuando un hombre encapuchado en gris, entraba se acercó a ella y su mucama, al estar cerca estiro la mano que mostro un anillo que ella conocía, se giró y despóticamente le dijo a la mucama se quedado petrificada con la escena – lárgate de aquí, no vuelvas asta que te llame y si alguien pregunta- con una mano sostuvo el brazo de muchacha de forma que la viera a los ojos- dirás que estoy arreglando mi equipaje- sus ojos eran penetrante y acentúa la cara de susto de la joven – si mencionas a alguien esto, te juro que tu familia la pagara con su vida- con fuerza arrogo a la joven que inmediatamente que toco el piso se levanto dejando la ropa de su ama tirada .

El hombre encapuchado al escuchar el sonido de la puerta cerrarse, rio a carcajadas mientras se retiraba el gorro- jajajaja sin duda te educaron en Francia querida-

Darcy se acerco aun con sus manos sosteniendo el flojo vestido que llevaba, el color azul contrastaba con su piel blanca de sus brazos cuando las mangas caían, los finos tirantes de su fondo se observaban, aun su pelo estaba perfectamente recogido en un chongo alto. Con mirada altanera se acerco al intruso- y tu sin duda eres más alemán que ingles querido-

Eduardo la tomo por los codos y la acerco a él, sonriendo sarcásticamente- deberías de tener mas cuidado con lo que dices querida, si tu padrino te oye decir eso te mandara a la horca sin pensarlo- acerco su cara al hombro derecho de Darcy, este estaba descubierto y pudo olor perfectamente su fragancia de jazmines en su piel mientras cerraba los ojos.

Darcy lo empujo con sus manos separándola de ella, se giro para sentarse en la cama, Eduardo la siguió- déjate de tonterías Eduardo, y dime rápido ¿a qué vienes?- mientras él se acercaba peligrosamente a ella, colocando sus manos a lado de sus muslos, como un cazador experto. Darcy solo sonrió de lado- dudo querido, que vengas a despedirme- se quedaron frente a frente, la respiración de Darcy se acelero y Eduardo sonrió también.

Cerro sus ojos y mientras la tenía debajo de su cuerpo atrapada, acerco su cara. Darcy permanecía fija. Eduardo empezó a saborear su cuello con su lengua, mordiendo el cuello de Darcy del lado izquierdo. Después de satisfacer su fetiche, hablo- se que te han traído un telegrama urgente de mi padre- Darcy asintió, mientras veía a los ojos a Eduardo- perfecto, quiero que lleves un mensaje para alguien en Londres, es urgente y requiero que sea entregado personalmente-

Darcy movió su cabeza y en un rápido movimiento arrogo a Eduardo a un lado de su cama mientras ella se levantó de inmediato- estás loco- su cara era de fastidio- olvídalo Eduardo yo no soy una de tus sirvientes que puedas mandar, te recuerdo-

Eduardo se levanto inmediatamente y sostuvo a Darcy fuerte mente de su mano derecha y le hablo firmemente- te recuerdo querida, que si no lo haces. Hablare con tu lindo esposo- hizo una mueca con la boca- y yo mismo testificare para que realice el divorcio por adulterio- con otra mano acaricio la mejilla de ella – y tu quedaras en una posición muy penosa-

Darcy volvió a soltarse del agarre, su cara era de furia y sonrió ella- así, mmm déjame ver- se movió con una mano en su barbilla y otra sujetando fuertemente su vestido- según ¿Quién?- lo miro de lado- tengo a 5 sirvientes que pueden testificar con su vida si es requerido que pase toda la mañana rezando en la catedral de Edimburgo por la salud de Lord André, viejo amigo de mi padre- se acercó – así que no me importa-

Eduardo la siguió mirando- jajaja bueno touche querida, estas protegida- Darcy asintió- pero entonces no podre deshacer de tu "problema"-

Eso si capto la atención de Darcy- ¿no me digas que ya lo solucionaste? -

Eduardo camino a la mesa con algunos vinos y se sirvió una copa, la cual bebió- buen gusto en vinos tiene Alexander-

Darcy se acerco y fue su turno para girarlo y verlo a los ojos- te pregunte ¿si ya habías resuelto el problema de la capitana Eduardo? -

El la miro fijamente- claro, está casi terminado, pero puedo cambiar de opinión-

Darcy entendió tenía que llevar el famoso recado si quería a Minrret fuera de la jugada- esta bien- Eduardo se sonrió- llevare tu estúpido recado a Londres, pero primero deberás decirme ¿Cómo solucionaras mi problema? -

Eduardo la miro – simple- la dio su cabeza un poco y siguió con su copa- tu capitana, tendrá por así decirlo que ir al norte de Escocia, para coordinar la "epidemia" ahí-

Darcy se giro y movió su cabeza- eso no resuelve mi problema-

Eduardo camino un poco- claro querida, nadie asegura que la capitana llegue con bien- Darcy se giro y lo vio con una gran sonrisa- es un camino m uy peligroso y – viendo las uñas de su mano derecha, levanto la cara sonrió- puede sufrir algún accidente inesperado en su camino-saco de su bolsillo un sobre y lo sostuvo con la misma mano - ¿entonces Darcy que decides? -

Ella se aproximo a el y le arrebato el sobre de su mano, lo observo y vio que hiba sellado, aunque desconoció el sello, lo miro feliz- tu sobre será entregado –

Eduardo dejo la copa y se acerco a ella, en un rápido movimiento bajo el vestido, el cual cayo al suelo inmediatamente, dejando a Darcy solo con un delgado y transparente fondo que dejaba ver su cuerpo. Eduardo se deleitó con la vista, se aproximo ante el asombro de Darcy la abrazo con su mano izquierda por la cintura, la beso y su mano derecha acariciaba sin sutiliza la intimidad de ella por encima de la prenda.

Al soltar sus labios, Darcy dejo salir un gemido. Eduardo sonrió, se separo de ella- trato cerrado querida- con su mano toco su barbilla- recuerda que cuando regreses de ver a mi padre, pases primero a mis aposentos para terminar esto- cubriéndose con su capucha y retirándose de la habiatacion, mientras Darcy lo veía fijamente, antes de salir le dijo – lastima que vas de prisa o me encantaría enseñarte para que sirve esa cama, de seguro ni Alexander la ha estrenado, que desperdicio-

Cerro la puerta y Darcy rápidamente tomo un florero y lo arrogo a la puerta, este se estrello cayendo en mil pedazos al suelo- maldito- recogió el sobre que estaba tirado, lo observo y sonrió- veamos querido príncipe, que quieres que entregue- con sumo cuidado se sentó en su escritorio y retiro con un abre cartas el sello que llevaba, empezó a leer el contenido y su expresión cambio a asombro – no puede ser, Eduardo no puede hacerlo, está loco-

No se percatado que alguien había entrado a su cuarto, hasta que oyó una voz que decía- ¿Qué no puede ser? -

Darcy se levanto de inmediato, su cara era de terror cuando vio de quien se trataba y escondió rápidamente el sobre detrás de ella. Su corazón se paralizo, pero el visitante volvió hablar- ¿Qué escondes Darcy? - ella intento hablar pero las palabras no salían de su boca, cerro los ojos he hizo una oración, solo dios podía librarla de esto o ¿no?