CAPITULO 29

UN BAILE PARA RECORDAR PARTE 1.

La tarde había caído sin ningún contratiempo, Candy y los demás seguían preparando los últimos detalles para ir a Londres. La comida había sido todo un gran evento, André abrazo y beso a sus nietos, mientras Albert y Candy observaban, Marcus abrazaba a Mercy, Terry estaba observando a Karen por momentos se perdía en sus pensamientos sobre una vida igual de feliz para él, suspiro y Karen se acercó a él, lo había visto muy silencioso desde hace un buen rato, ella estaba jugando con el pequeño Steart y su madre. Hiba con una gran sonrisa hacia él, lo abrazo y el tomo la mano de ella sonriéndole.

Armando observaba todo y una sonrisa muy peculiar que se dejó ver en su rostro. Le recordó los días felices; cuando sus hijos estaban pequeños y su esposa y su hija vivan. Si la hija de Armando que murió al igual de su madre por enfermedad; Constancia tenia apenas 7 años cuando murió. Enterró a las únicas luces de su vida. Desde entonces no hubo mas risas, ni momentos de paz; se volvió rígido con sus hijos y tratado de salir adelante con dos jóvenes que habían quedado huérfanos uno hiba ser un regente y el otro tenía un matrimonio concertado para ser un rey en un país lejano. Hacia tanto tiempo ya de eso, que ahora agradecía a Dios por la risa de sus bisnietos, la felicidad de sus dos hermosas nietas y ver a sus hijos en paz, ¿Qué más podía pedir?

Una lagrima corrió del rostro de Armando, sin que se diera cuenta. André seguía perdido jugando como niño pequeño con sus nietos y Candy; Albert sonreía junto a Archie. Marcus, Mercy y Arturo charlaban de mil cosas, cuando Marcus se giro a ver a su padre recargado en uno de los pilares y observo cuando aquella lagrima sola recorría su mejilla.

Marcus se acercó, su padre seguía fijo en observar a los juegos de los pequeños, coloco la mano en el hombro de su padre y el reacciono de inmediato, limpio la lagrima. Se giro observando a su hijo – ¿está bien padre? -.

Armando se aclaró la garganta, para que las palabras que estaban hechas nudo por las emociones salieran limpias y seguras, él era un hombre hecho a la antigua, no era correcto que alguien supiera de sus debilidades, mucho menos sus hijos. Recompuso la postura y lo miro fijamente- todo bien Marcus, solo observaba- trago saliva y se fijo otra vez en la risa de Candy.

Marcus también fijo su mirada, suspiro- ¿aun las extrañas verdad? -

Armando lo vio fijamente- eso ya paso hijo, el que vive en su pasado está perdido- en ese momento Oscar apareció y le hizo una seña- si me lo permites iré con Oscar a finiquitar los asuntos pendientes, mientras tu hermano y su familia descansa, disfruta también tu tarde y no evoques a los muertos en tus recuerdos, ellas descansan en paz desde hace mucho tiempo no interrumpas su descansó con sentimentalismos Marcus, eres un Rey ya no un niño- recupero su postura firme y con un asentamiento se hiba retira.

Marcus se cuadro inmediatamente y devolvió el gesto a su padre. Este salió de aquella habitación en silencio, André se levantó y fue donde se encontraba su hermano y le dio un golpe en su mano- ¿todo bien Marcus? - lo vio distante y hizo una mueca con la boca.

El se giro y suspiro -papa, se acordó de ellas-

André retomo su postura y su sonrisa se borró- déjalo Marcus, hay cosas que no debemos tocar y menos recordarle a padre, sabes que no le gusta recordarlas, además eso paso hace mucho tiempo ya- su tono de voz era fría y seca.

Marcus movió su cabeza- eres igual que él, ocultan sus sentimientos como si eso los hiciera mas fuertes- se vieron ambos a los ojos- negándose, al hecho del dolor que les causo la perdida de nuestra madre y hermana, André por dios hace muchos años que sucedió y todavía él lo evade-

André sostuvo a Marcus por el brazo y le dijo firmemente- déjalo Marcus, padre ya sufrió demasiado, si no quiere tocar el punto, no molestes-

Marcus se zafó- ¿sufrió?, por Dios André, el solo se encerró en el trabajo y sus reglas absurdas para salir de su "perdida"- su tono era de sarcasmo, lo cual enojo a André

André se cuadro y reto a su hermano con la mirada- todos tomamos nuestras decisiones para superarlo- alzo más la cara.

Marcus alzo un poco la voz- ¿todos? - movió su cabeza en negación- padre se encerró en su trabajo, tu en tu habiatacion por días hasta que llego Melody y yo fui el único que dio la cara a todos por la perdida de nuestra madre y hermana- se rectificó de postura- eso no es aceptar yo diría que se negaron a sentir la perdida Hermano-

André hiba hablar para replicar lo dicho por su hermano, pero Mercy conocía bien esas peleas, sin gritos y solo retos de la mirada, rápidamente se disculpo con Arturo y se dirigió a ellos- ¿no estarán peleando de nuevo, ¿verdad? - su mirada era fría y retadora- no otra vez por favor, no arruinen esto con peleas sin sentido-

Marcus la vio con ojos fríos- no te metas Mercy, esta discusión solo es entre tu tío y yo-

La cara de Mercy se puso sería, André hablo firmemente – descuida pequeña, tu padre y yo solo intercambiamos punto de vistas-

Mercy suspiro, alzo los hombros y cerró los ojos rápidamente – no otra vez, señores los conozco desde siempre y se perfectamente cuando los dos comienzan un pelea- los miro a los dos firmemente- basta los dos, son adultos y no voy a permitir que den un espectáculos delante de todos- volteo a ver a André- tu hija, tus nietos, tío por favor; he visto sus peleas muchas veces y no es algo que quisiera volver a ver, no dejare que mi prima y menos mis sobrinos los vean discutir por ¿Quién de los dos sufrió más o sintió más con la muerte de mi abuela y mi tía?, por dios. Sin contar que tu tío acabas de salir del hospital y necesitas paz -

André volvió a ver a Marcus y le sonrió-está bien, por mi queda asta aquí esta platica, ¿de acuerdo hermano? - estiro la mano en signo de paz

Marcus sonrió y extendió la mano- de acuerdo, lo dejaremos para otro día- Mercy cerró los ojos y movió la cara, pero las manos se estrecharon junto antes que se acercara Candy.

Ella con una sonrisa abrazo a su padre- papa ¿todo bien? - estaba alegre- debemos ir a darte tu medicina y que descanses un poco, Albert se encargara de acostar a los gemelos-

André se giró y con una sonrisa le dijo – si pequeña vamos, todo esta bien- regreso su mirada- con su permiso – ellos asintieron y se retiraron.

Mercy tomo el brazo de su padre y este la vio – basta papa, tanto mi abuelo y mi tío las dejaron ir ¿Por qué tu no?, ya paso te hirieron, debiste ser fuerte por todos, pero ahora todo esta bien. Déjalo ir-

Marcus movió su cabeza y la bajo rápidamente- aun duele pequeña- serio – que ellos no admitan que eso nos destrozó un día y nos separó-

Mercy lo vio fijamente- pero ahora podemos estar juntos sin fantasmas de dolor del pasado, papa, es otra oportunidad no la desperdicies por favor con viejas rencillas-

Marcus movió su cabeza y abrazo a su hija susurrándole-de acuerdo- Mercy lo abrazo más fuerte- ella se fue, pero te heredo su sabiduría y su fuerza hija, te amo-

Se soltaron y terminaron de pasar la tarde con la familia, Candy atendió a su padre, Albert a sus hijos, todos se retiraron a descansar. Solo una persona se encontraba inquieta en su cuarto, cuando la puerta se abrió.

Eduardo sonrió- así que regresaste viejo amigo-

Entro un hombre encapuchado de color negro, alto, su traje era fino. Sus pantalones eran color café, botos altas y guantes de cuero- a sus ordenes majestad, el mensaje que envió fue muy explícito, así que aquí estoy-

Eduardo sonrió ofreciéndole una copa y el la acepto- no tengo que repetirte lo que necesito que hagas verdad-

Aquel hombre movió la cabeza aun sin quitarse la capucha- no, milord todo estaba perfectamente explicado y desde que salí de Londres se empezaron los preparativos para la encomienda-

Eduardo asintió – perfecto, ahora vete a mi villa afuera de Edimburgo para que puedas terminar- el asintió- ahora retírate-

Aquel misterioso hombre salió de aquella habiatacion; Eduardo tomo asiento en el sofá, bebió un sorbo de la copa – pronto querida Candy, pronto – sonrió- estarás entre mis manos y te hare mi mujer, quieras o no-

Un carruaje se perdía en la noche, llevaba a una mujer que todavía podía sentir como su corazón permanecía acelerado por la impresión de la tarde. Darcy había sido encontrada por Alexander cuando revisaba carta del príncipe.

Ella rápidamente escondido la carta tirándola al suelo -nada que te importe Alexander- dijo altamente tratando de que acabara la curiosidad de su esposo.

Alexander se sentó en la cama viéndola- estoy esperando-

Ella volvió a ocupar su lugar en su escritorio- solo te dejaba un recado, pero como ya estás aquí no tiene caso-

Alexander no pidió mas respuestas, sonrió por dentro- ¿y que tenías que decirme? - se giró para ver las maletas abiertas- por lo que veo por fin vuelves a casa –

Darcy suspiro y se levantó lo más de aprisa, se paró frente a él, con una mirada retadora- ni lo sueñes Alexander, no te dejare el camino libre para que sigas con tu amante-

Alexander se levanto y quedaron de frente- cuida tus palabras querida, por que tu permiso no lo necesito-

Darcy levanto la mano para soltarle una cachetada, pero Alexander la intercepto en el aire – eres un estúpido- hizo un gesto de dolor- suéltame-

Alexander asintió y con una sonrisa- entonces ¿no le dirás a tu dulce esposo a dónde vas? - sarcásticamente contesto.

Una vez liberada su mano, se dio media vuelta empezado a sacar algunas prendas de una cajonera cercana, mientras Alexander la observaba- ¿tú me dirás donde estuviste esta mañana? - un silencio se hizo presente, ella movió la cabeza.

Alexander volvió a sentarse- ¿en dónde quieres que este? - con voz cansada- trabajando-

Darcy rio a carcajada abierta, mientras doblaba una prenda y la colocaba en una maleta junto a Alexander- sí, ahora le llamas "trabajo "a revolcarte con tu amante-

Alexander se levantó rápidamente, la giro, la tomo de ambas manos y la vio fríamente- ten cuidado con lo que dices- sonrió- o te juro que lo hare realidad-

Darcy lanzo una mirada penetrante- no dudo que lo hagas querido, pero yo no te dejare libré el camino, soy tu esposa y ella siempre será tu amante Alexander-

La cara de el estaba a punto de explotar de la furia, pero recordó que ella se hiba, su plan había funcionado- no perderé el tiempo discutiendo contigo querida- la soltó y levanto una mano al cielo haciendo un ademan.

Darcy sonrió al ver como lo había enfurecido, pero ya le pagaría esta ofensa- voy a Inglaterra mi padrino me ha mandado hablar, tardare unos días-

Alexander camino hacia la puerta- de ahí espero que regreses a Irlanda-

Darcy apretó los puños- ni lo sueñes Alexander, regresare por ti para regresar a nuestro hogar-

El se giro y su cara era seria- haz lo que quiera querida, yo estoy aquí solo por mi primo, cuando el decida regresaremos, estés o no aquí- decía esto mientras salía de la habiatacion.

Darcy inmediatamente giro la cabeza y aún seguía la carta tirada en el piso de la alcoba. Sonrió de lado- disfruta tu libertad querido, cuando regrese te juro que tu capitana ya no estará aquí-

Había recogido la carta y empacado, salió sin verlo de nuevo y agradecía eso, sin la pelea sabía que Alexander preguntaría más y no podría esconderla. Sus pensamientos se sincronizaban con las ruedas del carruaje, quería terminar pronto con esto y que Eduardo cumpliera su palabra. Alexander era suyo y no permitiría que nadie lo tuviera.

La noche cayo por completo en Edimburgo, las almas de varios amantes caían bajo el embrujo de la noche, muchos descansaban abrazados de su ser amado; esperando la luz de un nuevo día, un día que cambiaria sus vidas en un giro de 360°.

La mañana despertaba, el palacio era un caos total. La servidumbre estaba volviéndose loca arreglando el ala este del palacio. Grandes candelabros de vidrio cortado, arreglos multicolores de flores, mesas con platería de plata finamente acomodado, copas de vidrio cortado. En la cocina empezaron a preparar un sin número de manjares, se retiraron de la cava familiar los mejores vinos para ofrecer, los meseros empezaron a enfriarlas para tener todo listo.

Karen y Annie estaba irreconocibles daban ordenes a diestra y siniestra. Candy estuvo en su oficina, enfundada en un hermoso vestido azul agua, zapatillas de color beige y un hermoso peinado de chongo alto con algunos caireles que salían de él; toda la mañana después del desayuno, la sonrisa que tenía era grandísima. Su padre estaba bien y junto con ella estuvieron trabajando para dejar los pendientes importantes finiquitados para la noche.

Albert, Archie y Terry estuvieron checando los pormenores para la ida a Londres la mayor parte de la mañana. La otra Albert enfundado en su traje semi informal camisa negra ajustada, saco y pantalones de color café, se fue al corporativo y tuvo una junta con Niel y Eduardo; tenia que preparar la transición; les dejaría todo el poder a sus sobrinos para las decisiones y las inversiones, llegado a un acuerdo con ellos. Ellos se encargarían de todo, pero el revisaría y aprobaría cualquier movimiento antes firmar, aceptar o cambiar algo. Con esto Albert tendría más libertad para ayudar a Candy, podría dividir su tiempo.

Antes de encerrarse los dos en sus oficinas, Albert, Candy y los bebes fueron a ver a George y a la tía abuela a la villa de Los Andrew. Su tío Dominic había levantado la cuarentena. La tía abuela con Esperanza en sus brazos, los recibió y lleno de besos a los gemelos, abrazo al cansancio a sus sobrinos y tomaron un té.

Después de un rato Albert y Candy fueron a la habitación donde estaba George. Doroty estaba con el y la pequeña Elizabet en los brazos de su padre, pues desde que llego no quiso soltarse. Albert sonrió y se acercó a George, mientras Candy abrazo a Doroty.

Albert lo miró fijamente – hola amigo, ¿Qué tal tus vacaciones? -

La cara de George aún era muy pálida, aun vestía su pijama de algodón y se encontraba en la enorme cama de roble. aunque había superado la fase critica y de contagio, sus fuerzas aun no regresaban por completo, trato de levantarse- disculpa William se que te he dejado solo, pero-

Albert sonrió y coloco su mano en su hombro- calma George te merecías estas vacaciones, descansa –

George bajo su cabeza apenado, Doroty en un sensillo vestido de color amarillo paja y su clásico peinado se aproximó, cuando vio como él se intentaba incorporarse- sr. William, no sabe lo terco que se ha puesto desde que bajo la fiebre solo habla de que lo deje levantarse para ir a la oficina-

Candy se aproximó a Albert moviendo la cabeza, el la abrazo y miro a George fijamente- George Jonhson amigo- George lo miro fijamente- asta que no este perfectamente te quiero ver en la oficina-

El asintió – pero William- dijo en un tono de tristeza.

Candy le dijo firmemente, acercándose a el – por favor George, deja que te recuperes r, nos espantaste mucho – sonrió y él se apeno- lo único queremos es que está bien y hasta que mis tíos no digan otra cosa, por favor haga caso a Doroty-

Doroty los veía con cara de agradecimiento puesto que los pretextos para mantenerlo en la cama se habían acabado y el estaba desesperado por reanudar sus obligaciones- vez amor por favor has caso a los señores-dijo en un tono de preocupación.

George suspiro profundo y movió la cabeza, en tono suave – esta bien- los miro- pero cuando me sienta mejor, inmediatamente me reincorporare al trabajo está bien- asintieron todos.

Albert rio, George seria terco hasta morir- de acuerdo amigo, solo recupérate- George asintió- porque te necesitamos, pero sano heee-

Todos rieron- me imaginó que todo debe estar hecho un desastre – un absceso de tos le dio y rápidamente Doroty le quito a esperanza de su regazo.

Candy la vio desconcertada – descuide, es todo lo que quedo de la gripe-

Candy se acercó – le diré a mi tío que vuelva a revisarlo-ella asintió.

Después de que tomaron un poco de agua y dejarlo más tranquilo, se despidieron y se retiraron a sus obligaciones, la tía abuela se quedo muy triste pero sabia que tarde o temprano pasaría, todos deberían tomar sus caminos lejos de ella. Ahora no se arrepentía de haber tomado la decisión de aceptar a Henry.

Minrret y Mitchel estaban también ocupados con la seguridad del evento, revisaban una y otra vez los puntos de seguridad, todo estaba cubiertos y la gente colocada desde temprano, los invitados llegarían en el transcurso de la tarde varios diplomáticos, jefes de clanes, empresarios y alta sociedad escocesa. Todo debería estar perfecto.

Minrret estaba checando el mapa del palacio, Mitchell entraba y el sargento se cuadraba despidiéndose. Minrret le sonrío – amor, sé que debemos estar al pendiente del evento- hablo Mitchel con mucha propiedad- me encantaría que me concedieras la primera pieza-

Minrret lo abrazo, dándole un beso fugaz- claro será un placer capitán- Mitchell respondió el abrazo e intensifico el beso, con sus manos rodeando su cintura, el beso se hacía peligro.

De pronto Lancaster entro a la oficina y el par de enamorados se soltó, quedando Minrret ruborizada, sonrío al ver la escena- disculpen interrumpo-

Mitchell tocio y sonrío, bajando la cabeza- no, general solo-

Lancaster rio – intercambiaba opiniones con su capitana ¿o me equivoco? -

Todos rieron, Minrret se aclaró la garganta – hay general, ¿en qué puedo ayudarle? -

Mitchell inmediatamente hablo – disculpen me retiro- se giro a ver a Minrret; al retirarse.

Lancaster hablo- me alegro mi niña, te aseguro que es la mejor decisión-

Minrret sonrío – en ¿Qué le puedo ayudar? -

Lancaster se sentó enfrente – solo quiero revisar contigo el protocolo de seguridad del evento- ella asintió y saco el mapa y lo coloco en la mesa.

Los dos empezaron a revisarlo, Lancaster tenia la mirada fija en él, Minrret le pareció raro y dijo -¿sucede algo, padrino?-

Lancaster la vio- no lo se solo es un presentimiento- ella lo vio con cara de desconfianza – descuida a lo mejor solo son mis nervios, por que hace mucho que Emmy y yo no salimos-

Minrret estaba feliz- seguro es eso padrino y felicidades- golpeo el hombro de Lancaster- es hora de que tenga un poco de diversión-el asintió- descuide checare de nuevo los lugares de los guardias y si lo cree conveniente la reforzaré-

Lancaster movió la cabeza- no hija, como tú lo tenías planeado está bien, solo-

Ella inclino su cabeza- ¿quería asegurarse verdad? -

Lancaster se puso de pie – si hija, pero todo está bien- camino a la puerta – me voy porque iré a invitar a una bella dama para el baile- ella siguió su trabajo.

Candy estaba terminando de revisar el informe de los enfermos del norte, estaba cansada movió en círculo su cabeza y relajo los hombros. Cerrando los ojos pensaba en la maravillosa noche que paso a lado de su esposo, solo abrazados, descansó como nunca. En eso el aroma de una fragancia la hiso abrirlos y sonrío.

Se acomodo en su silla mientras el olor se hacia mas fuerte- hola amor- dijo abriéndolos.

Albert le regalo una sonrisa, le extendió las manos para que se levantara de la silla. El abrazo y deposito un beso en sus labios-solo vine a saludar y decirte que TE AMO-

Candy se separo y lo vio a los ojos- yo también te amo- se dieron un beso más profundo.

Pasaron unos minutos y se separaron. Albert la tomo de la mano, caminaron a su sala – tengo una sorpresa-

La cara de Candy era como una niña feliz, llegaron a la mesa y había un gran paquete con un hermoso listón blanco. Ella lo vio y le regalo una gran sonrisa, lo soltó y abrió el paquete. Mientras Albert estaba feliz viendo la escena – ábrelo amor, es para ti- sus manos se deban prisa. Saco el contenido y se sorprendió.

Sus ojos abrió- ¿es para mí? - el asintió. De la caja salió un gran vestido de color perla y toques dorados, sin mangas entallado a su busto sin cuello y en corte de V, era fina seda y raso, pedrería fina de diminutos cristales, cola amplia y guantes en color perla que hacían juego con el vestido. Ella lo abrazo para darle las gracias. El desaparto el abrazo y su cara se ilumino por la felicidad que radiaba – sabia que has estado muy ocupada así que me tome el atrevimiento de comprarte algo para la fiesta-

Ella le dio un beso despacio, rozo sus labios despacio, mordió con cuidado su labio inferior para invitarlo abrir su boca, para explorarla con su lengua con minuciosidad. Por un minuto el fuego empezó a prenderse. Ella tenia el control por un momento después de una danza sensual entre sus bocas. El la tomo de la cintura con su mano y la acerco más a su cuerpo.

El beso se intensificaba, las manos de Albert ansiaban quitar ese vestido, tomar a su esposa en ese ismo sitio. Pero el sonido del reloj anunciaba que había pasado otra hora mas y se separaron del beso lentamente, sintiendo el frio entre ellos.

Candy bajo su cabeza, en un gesto que enterneció el corazón de Albert, este levanto su mejilla y le dijo- ¿te gusto?-

Ella le regalo una gran sonrisa- si amor gracias-

El ladio su cabeza un poco tratando de descifrar su mirada- ¿Cómo estas, tú y él bebe? - bajando su mano para acariciar su vientre.

Ella suspiro- mejor gracias, ha dado un poco de lata, pero nada que no podamos contener-

La mirada de Albert se puso seria—amor, quiero que tengas cuidado, debes de cuidarte tu y él bebe por favor- con dulzura le hablo.

Candy se enterneció por la expresión de el y el tono de su voz- descuida, estoy teniendo cuidado-

Asintió-entonces vamos a cambiarte o llegaras tarde para la recepción- tomo la mano de ella y juntos se dirigieron a su habiatacion para prepararse para el evento.

Un tren llegaba a Edimburgo con una preciosa carga. Una mujer de edad madura bajaba, enfundada en un vestido azul marino con escote en cuadrado resaltando su pecho, mangas largas y corte recto su pelo suelto. Sujetado por una diadema de diamantes finamente cortados. Guantes de razo y una chalina de seda color blanco. Perfectamente maquillada. En su mano derecha exquisita joyería en oro, un anillo con un hermoso rubí.

Esperaba atenta a su acompañante, este llego y hablo serio- majestad todo esta listo y llegaremos a palacio, justo a la fiesta-

Ella sonrío y camino por el anden asta encontrar el carruaje, subía a el y susurro- es hora hija de ver ¿Qué tan digno es de ti, es tu prometido? - el carruaje empezó a caminar. Perdiéndose en el paraje escoces.

En palacio Mercy se sentía feliz saliendo de tomar un refrescante baño. Sin saber que su destino se decidiría en un par de hora. Y no solo el futuro de ella dependía de ese baile, aun faltaban muchas sorpresas para esa noche.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

MUCHAS GRACIAS A TODAS POR SUS BUENOS DESEOS PARA MI HERMANO, ME ALEGRA DECIRLES QUE LA OPERACIÓN SALIO BIEN Y SE ENCUENTRA DESCANZANDO GRACIAS A DIOS.

BUENO HABIA PROMETIDO QUE POR LA TARDANZA ENLOS CAPITULOS HARIA UN MARATON DE LA REGENTE. ASI QUE CUMPLO LA PALABRA ESTARE SUBIENDO CAPITULOS MUY SEGUIDO ESPERO LES GUSTE.

MIL BESOS Y ABRAZOS PARA TODOS ATTE. ANA