CAPITULO 30

UN BAILE INOLVIDABLE PARTE 2.

Lancaster entraba con una gran sonrisa a la villa de los Andrew, Emmy terminaba de atender a su pequeña Esperanza, cuando lo vio llegar y con una sonrisa, la entrego a la niñera para que cambiaran a la beba, que se había batido con su papilla. Lancaster de traje de etiqueta se recargaba en la entrada del comer. Emmy se levantaba retirando la servilleta de su regazo y acomodándose su vestido de color café, discreto la falda recta pero toda cubierta del pecho. Su cabello recogido en chongo como era su costumbre.

Al ver la sonrisa de Lancaster ella se levantó y dirigió sus pasos para encontrarlo, al quedarse frente el, sus miradas se cruzaron, se regalaron sonrisa y Lancaster tomo delicadamente la mano de Emmy para depositarle un beso. – buenas tardes, bella dama-

Emmy se sonrió y le dijo - ¿a qué debo su visita tan pronto, sir? - Lancaster le sonrió- además tan bien vestido- se llevo las manos para alisar su falda- disculpa mi apariencia, pero estaba dándole de comer a la pequeña esperanza y yo-

Lancaster no la dejo terminar y la abrazo para darle un beso, Emmy estaba sorprendida con el comportamiento, pero no rechazo su beso – no te preocupes, amor, solo – suspiro- me quede perdido en mis pensamientos, como me hubiera gustado verte hacer lo mismo con nuestros hijos como debió haber sido, hubieras sido la mejor madre del mundo –

Emmy movió la cabeza sonriendo y tomo su mejilla- no podemos cambiar el pasado amor- sonrió, dándole un beso fugaz- pero podemos aprovechar el presente- Lancaster la abrazo y la giro, depositándola en el suelo- bájame por favor, Henry la servidumbre- decía apenada mientras los pocos mozos sonrían bajo su mano de ver a la señora como joven enamorada.

Lancaster la bajo, hizo una reverencia y volvió a tomar su mano – señora Emilia Andrew- dijo solemnemente- le pido de la manera mas atenta que me hiciera el honor de acompañarme al baile de bienvenida del Rey Marcus, que se llevara acabo en palacio en un par de horas- Emmy se sorprendió y Lancaster se levantó y la volvió a abrazar- hazme el honor de acompañarme por favor, me harías el hombre más feliz del mundo por ir a lado de una maravillosa mujer, como tu- dulcemente.

Emmy estaba anonadada, no sabía que responder. Hacia cuantos años no salía con Henry a un baile. Hay suspiro - ¿pero y la cuarentena? -

Lancaster rio a todo pulmón y se acercó a su oído y le susurro- después de anoche amor yo te doy de alta, has recuperado fuerzas, creo que la cuarentena termino- Emilia le sonrió y asintió- te he traído un vestido y sus accesorios amor- dejándola ver en el recibidor unos paquetes.

Emilia los veía y asentía- será un honor- Lancaster tenia el pecho hinchado de felicidad mientras la tia abuela le pedía a una mucama su ayuda para arreglarse- ¿me esperaras? -

Lancaster decía-por ti, toda una vida Emmy, toda una vida-mientras ella se dirigía a cambiarse. Él sonreía y se acomodaba en el vestíbulo para esperar a su dulce amada, con una señal pedía a un mozo un poco de té. Habían pasado años desde la ultima vez que Lancaster había esperado en ese recibidor a su querida Emilia. Las cosas habían cambiado mucho ahora no estaba su padre y su hermano queriéndolo matar con las miradas, recordándole a cada momento que ella tenía un matrimonio arreglado y solo podía salir como amigo, ya no eran unos niños. Sonrió, ahora no tenia nadie que le impidiera hacerla suya, amarla con todo el corazón sin limitaciones, sin obligaciones solo ellos y nada más. La espera había valido la pena, en verdad por ella habría esperado una eternidad, solo por estos momentos.

Patty se encontraba en su habitación arreglándose, Annie y Karen la habían convencido, estos días se pasó en su habitación tratado de asimilar todos los cambios que descubrió, fueron muchas noticias nuevas. Y su mente solo podía pensar en ir corriendo a Londres para ver a Steart, aunque su parte racional le decía que debía permitir que todos acomodaran sus situaciones. Si ella lo encontró, pero sin la ayuda de los Andrew no podía recupero. Ella lo intento, pero los recursos con los que contaba, aunque su familia fuera acomodada, no se comparaban con los de la familia Andrew.

Así que Patty cedió a las suplicas de sus amigas para que distraerse un poco. Annie le había prestado un hermoso vestido de raso beige, con mangas a tres cuartos, unos guantes blancos y una joyería de plata fina, solo unos aretes y un collar delgado. Se estaba arreglando el pelo suelto, un poco de color en sus mejillas y sus lentes. La verdad el cuerpo de Patty había cambiado igual que sus amigas. Era alta como Annie y de un cuerpo estilizado con curvas redondeadas. Su pelo lacio caía por sus hombros.

Estaba concentrada en su arreglo, cuando la puerta de su dormitorio la puerta se abrió. Ella volteo y vio la figura de una hermosa mujer de pelo rubio lacio, enfundada en un hermoso vestido purpura de seda con tirantes y un escote enmarcado en su pecho. Su cintura un listón fino de seda, blanca. Unos guantes largos blancos el peinado era alto y lo sujetaba un hermoso prendedor de plata con pequeños rubís en color azul turquesa. Su mano tenia una pulsera de oro blanco en brocado. Su cuello tenía un listón con un dije en forma de gota pegado a su blanquecino cuello y una sonrisa grande en su rostro con labial rojo y un poco de sombras.

Patty la observo y con una sonrisa le dijo – buenas noches Karen ¿en qué puedo ayudarte? - Karen jugaba con sus manos y se acerco sigilosamente; se coloco a lado de Patty.

Ella suspiro y dijo- ¿necesitas ayuda con el peinado? -

Patty asintió y le dio un cepillo que sujetaba – gracias-

Karen empezó a cepillar a Patty, le sonrió. Suspiro fuerte y comenzó- Patty ¿puedo platicar contigo?; se que no somos amigas – sonrió- la verdad no tengo amigas con excepción de la mama de Terry y ella no esta aquí- alzo sus hombros- pues a ti te conozco desde hace poco, pero-

Patty se giro y la vio a los ojos, se sorprendió Karen y ella la tomo de las manos- descuida, ¿puedes platicarme lo que quieras?, descuida soy de confiar- alzo un hombro- tu has sido muy buena conmigo para ayudarme a integrarme de nuevo, así que ¿en qué puedo ayudarte? -

Karen volvió a suspirar, nunca había hablado con nadie de lo que le sucedió, pero estaba cansada de la situación y quería cambiarla- quiero preguntarte, ¿aun siguen las pesadillas por la noche? -

Patty cambio su rostro y se puso seria- ¿Cómo sabes de eso? -

Ella suspiro- porque yo sufrí algo parecido, hace mucho tiempo atrás- cerro los ojos por un segundo- fui secuestra también-

Patty se levanto y la abrazo – lo siento yo no sabía-

Karen recibió el abrazo, al deshacerlo las lágrimas salían de su rostro- fue hace mucho tiempo, pero aún sigue las pesadillas-

Ella asintió- creo que nunca se irán ¿verdad? - ella sonrió- pero ¿qué te preocupa? - tomo su mano- dime-

Karen se paró firme y volvió a suspirar- que no he podido estar con Terry- cerro los ojos- yo deseo estar con el, pero- sus manos las llevo a sus cienes- no puedo Patty- su voz era de desesperación y ansia, cierro los ojos – siento su cuerpo que me acaricia, pero- el silencio se hizo presente- recuerdo como aquellos hombres me atraparon, ellos querían una recompensa y esperaron, mientras a mí me tenían aislada en un cuarto. Todos los días entraba para martirizarme diciendo lo poco que le importaba a mi familia y golpear. Yo quería morir, un buen día una chica de la pandilla al verme tan mal de la última golpiza me ayudo a escapar, logre huir, pero mis padres habían pagado el rescate, cuando llegue a casa les conté todo y decidieron mandarme con mi tío a Florida, tarde mucho en recuperarme o eso pensaba- las lágrimas caían a raudales- cambie por completo, me hice fuerte pero, las pesadillas siguen y aun no tolero que me toquen, cierro los ojos y empiezo a revivir todo, es una pesadilla que no termina-

Patty la sujeto Karen yo lo siento- la abrazo- ¿le has dicho algo de esto a Terry? - ella movió su cabeza en signo de negación- ahora entiendo-

Ella se zafo y alterada hablo- no, no entiendes- Patty se quedó observándola mientras caminaba por la habiatacion- amo a Terry, pero cada vez que se acerca para intimar- se paro de rápido- me petrifico, me asusto y quiero salir. Busco cualquier excusa para terminar y tengo miedo de perderlo-cayo hincada en la alfombra de la habiatacion, levanto su cara- por eso quería preguntarte ¿cómo lo has manejado tú?, te veo tranquila y sonriendo, adaptada y yo- suspiro- no puedo Patty, no puedo, pero tu enséñame por favor-

Patty se acerco a ella- Karen- limpio sus lágrimas con sus manos y sonrió, acomodándole un mechón de su cabello- solo tienes que superarlo tú, no creas aun me despierto por las noches con la zozobra de que sigo en el lugar donde me atacaron, o recorro los pasillos esperando alguien que me ataque- suspiro- pero tengo un propósito mas fuerte que no me deja derrumbarme-

Karen la miro intrigada- ¿Cuál Patty? -

Ella le sonrió- RECUPERRAR A STEART- movió su cabeza de lado. Eso es mas fuerte que mi miedo, yo lo pensé muerto sabes- Karen asintió- fue la peor etapa de mi vida, la pesadilla comenzó cuando se enrolo en el ejercito- ella empuño sus manos- después la noticia de su muerte, hice cosas que me arrepiento, pero ahora que lo se vivó, solo tengo la esperanza de volverlo a verlo, una sola vez más, si él no quiere verme no me importa, estaré feliz sabiendo que esta con su familia y vivo-

Patty la ayudo a levantarse dándole las manos, Karen empezó a tranquilizarse- ¿pero yo que puedo hacer? Dime por favor-

Patty le sonrió- aférrate al amor que sientes por Terry, que permitas que el amor que sientes por el llene los huecos de tu corazón, que el miedo lo sustituya esa felicidad que el te ofrece- Karen asintió- solo no dejes que ellos sigan robándote tu vida Karen, no será fácil, pero debes tener el valor de intentarlo, por ti, por Terry, por su amor y debes hablarlo con el estoy segura que te ayudara con esto-

Karen la abrazo como si le hubiera dado la respuesta a su suplicas, le convenció su argumento, por el amor de Terry tenia que liberarse de sus demonios pasados, esperaba poder lograrlo.

En otra habitación una mujer muy hermosa terminaba de colocarse su pendiente de oro, se levanto y observo en un espejo completo, su vestido era de un rojo vibrante que entallaba su figura, era de corte sirena y una bella estola de seda roja estaba colocada en su cuello, sus guantes largos eran blancos, el maquillaje era perfecto su pelo caía en cascada en su espalda, la joyería era perfecto, se acerco al tocador y tomo un fino perfume francés. Cuando de pronto sintió como unas manos firmes sostuvieran su cintura y ella sonrió.

Al girarse vio a un joven guapo, alto enfundado en un esmoquin perfecto, color negro su cuello era alto, sus zapatos perfectamente boleados y usaba un perfume de maderas perfecta. Una rosa blanca en la solapa del traje y guantes blancas – amor ¿Qué haces aquí? -

Arturo toco sus mejillas y le dio un beso fugaz- amor solo vine a acompañar a una hermosa princesa a un baile- ella le sonrió.

Mercy lo abrazo y le susurro – será un placer, pero solo si prometes que después vendrás a dormir conmigo-

Arturo sonrió y movió la cabeza, se separó y alzo los hombros- solo si tu padre- medito- no pone mil soldados para resguardar a su bello tesoro- dándole un fugaz beso.

Ella lo miro con picardía- entonces dejare la puerta abierta de mi balcón, para que mi príncipe azul suba y me de un beso de buenas noches-

Se volvieron a besar, el abrazo fue prolongado y perfecto. El sonido de la puerta los separo; de inmediato entro Marcus con su traje de gala azul con rojo, era un traje militar pulcro y perfecto, condecoraciones en el lado derecho, guantes blancos y botas altas.

Los jóvenes lo vieron y se separaron de inmediato. Marcus rio al ver la cara de espanto de los dos y dijo – Basta chicos no los voy a matar por un beso- le pareció fuera de serie la cara de los dos, pero se enorgulleció de que estuvieran tomados de la mano. En su mano derecha estaba detrás de su espalda, la paso hacia adelante traía una caja negra, la abrió mientras los jóvenes lo observaban con desconcierto.

Abrió la caja y se aproximo a su hija- estas hermosa mi pequeña, pero – saco de la caja una tiara hecha de oro blanco y diamantes- esta noche no verán a la grandiosa Mercy Estuardo, sino a la princesa de Austria- colocándole la tiara en su cabeza, el sonrió- así hija a lado de tu padre, bajara una princesa en todo su esplendor-

Mercy rio de lado mientras Arturo le caía una lápida en su pecho soltando la mano de Mercy. Ella sintió el frio y no dejo que el se retira, lo tomo más fuerte de la mano y él se giró a verla. Marcus hablo- te espero en el corredor pequeña- ella sintió.

Al salir Marcus de la habiatacion, Mercy vio a Arturo. Sintió la inseguridad de él, lo vio a los ojos y le dijo con seguridad- siempre juntos, siempre- el asintió y sonrieron ambos; juntos salieron al pasillo, convencidos que pasara lo que pasara estarían juntos para salir adelante.

Marcus suspiro aliviado y sonrió; la prueba la paso con honores el muchacho Macgregor. Solo era el principio de muchas que tenia que superar si quería estar junto a su hija. El, la había conocido como la mano derecha de su tío. Pero si en verdad la quería debería de conocerla como lo que era UNA PRINCESA.

Candy terminaba de colocarse su hermoso vestido, frente a su tocador se sentó a terminarse de arreglar y sonrió por el reflejo de este. Dos hermosos angelitos sentados en su amplia cama en trajecitos de pantalones cortos, camisas blancas y un chaleco, todo en color negro y dos corbatitas de color rojo. Zapatos recién boleados y calcetas dobladas perfectamente; con dos sombreritos de boinas con cintas rojas, la observaban curiosos y atentos como su madre se transformaba coloreando su rostro.

Ella se giró, al observar como William tomaba la mano de su hermano y le zurraba algo entendible al oído, el pequeño Iain rio al sentir a su hermano tan cerca, mientras se intentaba quitar el sombrero - ¿se puede saber que les causa gracias, amores? -

Los pequeños atendieron a su madre y se quedaron quietos. Candy se levantó acercándose a ellos – recuerden que tenemos una fiesta, a honor de su Tío Marcus- Iain se había desacomodado el sombrero y Candy lo volvía a colocar- tiene que verse muy guapos caballeros- dándoles un beso en la mejilla a cada uno.

Albert la observaba recargado a la puerta del baño tratándose de ajustar la corbata, sonrió y les dijo – pero no tan guapos como su padre hee- guiñándoles un ojo, Candy movió su cabeza – además hoy tendremos que cuidar a su madre, para quien nadie la invite a bailar, solo nosotros tres, de acuerdo – mientras se acercaba a darles otro beso y tomaba la mano de Candy- hoy escoltaremos a mama- como si los infantes hubieran entendido asintieron la cabeza, tras la indicación de su padre que vestía un esmoquin negro perfectamente acomodado.

Candy lo vio – amor, tú crees que – vio a los niños- con semejantes caballeros tan buenos mozos, ¿desearía bailar con alguien más?, lo dudo- Albert le dio un beso.

Iain estiro las manos tratando que su madre lo cargara, pero Albert fue más rápido al ver la intensión de Candy de cargarlo, lo levanto y lo miro fijamente- no, pequeño- se sentó con el en la cama- nosotros tres nos sentáramos a esperar a mama- colocándolo en su regazo- si no mama nunca terminara- giro a ver William- una cosa que deban aprender es que las mujeres tardan mucho en arreglarse y los caballeros debemos ser pacientes, para que ellas se vean muy hermosas y poderlas lucirlas-

Candy abrió los ojos y coloco sus manos en forma de jarras, inclinando su cabeza un poco – Albert, por dios. que les enseñas a los niños-

Albert sonrió a carcajada abierta- la verdad Candy jajaja, solo la verdad- ella hizo un motín – anda amor termina o llegaras tarde a recibir a los invitados y si la tía abuela estuviera aquí-

La puerta se abrió y la figura de la tía abuela enfundada en un hermoso vestido de gala de color azul celeste, mangas largas y un corte recto. Joyería de oro antiguo y cabello en un chongo alto con una sonrisa, dijo firmemente- le diría que no es bien visto que una Andrew llegue tarde y menos una regente-

Todos se voltearon y sonrieron. Candy grito y se acercó – TIA ABUELA- abrazándola, por un minuto ella la abrazo también.

Recompuso la postura la tía abuela y le dijo firmemente – Candice- Ella soltó el abrazo y la sonrió- anda muchacha, termina de arreglarte o en verdad me veras molesta- ella asintió.

Albert ya se había acercado, después de que Candy la soltó el, la abrazo rápidamente aun con el pequeño Iain en sus brazos – me alegro mucho de que se encuentre mas mejorada y fuera de la cuarentena tía-

Eloy acaricio la mejilla de Iain, después se lo quito a Albert de las manos y le dio un beso en la mejilla- a mi igual hijo- lo vio- los extrañaba a todos- en ese momento William empezó a llorar. Albert sostuvo Iain nuevamente y la tía abuela se acerco a cargarlo- hola hijo yo también te extrañe mucho- lo cargo y lo lleno de besos. Candy solo observaba y la tía abuela volvió a decirlo- Candice-

Ella salto como cuando pequeña, Albert rio al observarla, después se dirigió a arreglarse – voy tía – todos rieron al verla como en los viejos tiempos una atolondrada y despreocupada niña.

Después de unos minutos, Candy terminaba de arreglarse, Albert y la tía abuela jugaban con los niños. El sonido de la puerta les llamo la atención y Albert indico que pasaran. La puerta se abrió dejando entrar a André y Lancaster.

André se aproximo a Candy, ella sonrió al ver a su padre mientras terminaba de colocarse el pendiente de rosas de oro blanco que le faltaba. André saco de su saco del esmoquin una caja larga de terciopelo negro – hija, estas hermosísima esta noche- Candy se sonrojo, André abrió la caja, sacando una tiara de oro blanco – esta será tu primer baile como Regente, así que no podrás asistir sin esto-

Candy abrió los ojos y puso cara de desconcierto – papa ¿Qué eso? - dijo ingenuamente.

André observó la tiara y suspiro – esto era de tu abuela, significa la posición de matriarca del clan Estuardo y – sonrió – la corona de las Reinas Escocesas-

La tía abuela, Albert y Candy se quedaron estupefactos por segundos, Candy hablo con desconcierto – pero papa yo no puedo-

André sonrió de lado y dijo, mientras la colocaba en el peinado que llevaba- puedes, debes. Eres mi única hija, por lo tanto, matriarca del clan Estuardo y por si fuera poco también Regente de Escocia, por lo tanto es tuya de nacimiento y por la posición que tienes-

La tía abuela sonrió y se acercó a ellos, indicándole a Albert que le diera el paquete que anterior mente le había dado, Albert se acerco con otro paquete de terciopelo, La tía abuela lo abrió- esto hija, es un broche en forma de rosa de oro florentino que simboliza el matriarcado de los Andrew y también es tú deber portarlo- mientras se lo colocaba en el lado izquierdo del vestido a la altura de su busto.

Candy volteo a ver a Albert y este le sonrió – gracias- fue todo lo que pudo decir, antes de que Albert le extendiera el brazo.

Con una sonrisa le dijo – Regente, seria un honor poderla acompañar a la recepción- Candy sonrió y asintió.

Albert colocaba la mano de su esposa entre la suya, cuando hiba a caminar. La voz de André lo de tuvo - ¿A dónde vas muchacho? -

Albert volteo desconcertado. Mientras Lancaster se acercaba y le entregaba una caja a André y este sacaba un Cardo de oro blanco antiguo y lo colocaba en la solapa del traje de Albert- esto significa que ahora, tu también eres parte de la familia Estuardo hijo- Albert levanto la cara para verlo- esto significa que ahora tu eres el CORREGENTE, no lo olvides ahora no solo cuidas a mi hija y tus hijos, sino a partir de hoy también a Escocia- Albert solo asintió, recibiendo el nombramiento mientras Candy ajustaba su brazo al de su esposo. Hacia una seña André indicándoles que siguieran – ahora a mostrarle a Escocia a la nueva generación de la regencia- ellos asintieron.

Candy se giro a ver a los pequeños y la tía abuela ya sostenía a William y André a Iain, la tía abuela hablo con propiedad- nosotros los seguiremos, descuiden- Así comenzaron a caminar tomados de la mano.

Albert y Candy se colocaron en el vestíbulo, la tía abuela y André a lado de ellos. Para dar la bienvenida a los invitados a la recepción. Todo era un sueño todos se sentía contentos por que cada uno de los invitados alagaban a la nueva pareja al poder y a los herederos de los dos clanes mas importantes de Escocia. Escuchaban buenos comentarios de los esfuerzos hechos para detener la epidemia de GRIPE ESPAÑOLA.

El desfile era enorme, la casa se vestía de gala, algunos ancianos del tribunal comentaban que el palacio volvía a retomar su viejo encanto que había perdido con la muerte de la antigua matriarca del clan y elogiaban la buena distribución y decorado, la elegancia en la recepción.

El reloj seguía marcando minutos mientras los invitados llegaban y presentaban sus respetos. La puerta se cerraba cuando la figura de una mujer vestida en un hermoso vestido color perla con detalles en dorados, una hermosa estola dorada de seda. Una hermosa tiara de brillantes azules en oro blanco, pelo castaño liso, piel blanca como la leche y labios rojos.

Entraba y se ponía enfrente de ellos, mientras André era distraído con un noble, Albert y Candy se sorprendieron pues la cara de la mujer era muy familiar. Ella sonrió y con suma elegancia dijo – buenas noches- ellos asintieron, movía su cabeza buscando alguien - ¿busco a mi hija y mi esposo? - André volteo inmediatamente. Cuando una voz al inicio de la escalera dijo -¡mamá!-todos giraron, la mujer sonrió al verla.

Afuera del palacio, la seguridad estaba mas atenta que nunca. Minrret se encontraba con un sargento revisando las posiciones de la gente que vigilaba la seguridad. Mitchell se encontraba adentro de la fiesta con las personas que vigilaban encubierto.

Minrret seguía con su uniforme de gala, su pelo recogido en una cola de caballo dando órdenes diestra y siniestra – sargento necesito que también hagan rondines en el jardín y que soldados patrullen el lugar de los carruajes, para tenerlos cubiertos- se giro a ver a un soldado- usted vaya a revisar a los cocheros donde se les indica que esperen-

Una sombra la observa de lejos, al momento que los dos se retiraban el empezó acercarse por la espalda de ella, mientras escribía en una tabla. Estaba distraída con los últimos detalles. La figura se acercó y a unos centímetros de ella dijo - ¿no cree que se le hace tarde capitana para la recepción? - Minrret se giró y su cara era de asombro al ver quien era.

Mientras esto sucedía, un grupo de encapuchados se encontraban en un punto ciego de la seguridad, después de pasar la última ronda de vigilancia.

Un hombre alto susurro a las cuatro personas que lo acampanaban – prepárense, colóquense en su posición- sonrió – esperen la señal, para empezar- todos asintieron y comenzaron a infiltrarse.

Sin duda apenas comenzaban las sorpresas, esta noche seria una noche que todos recordarían, amigos y enemigos se encontraban ocultos, encuentros inesperados y muchas confesiones. Sin duda seria una noche muy larga para todos. ¿qué sorpresas habrá esperando para todos?