CAPITULO 34
EMPIEZA UN NUEVO JUEGO
Dos corazones paralizados, dos miradas fijas como dagas, ninguno decía nada, ninguno daba un paso. Darlo sería aceptar las cosas que no se hablan solo se siente. Los dos eran muy orgullosos para reconocerlo.
Alexander movió su cabeza y sonrió, el comenzó a caminar hacia ella. Ella levanto su cara, mientras tomaba su asiento- si deseas algo Alexander con gusto lo podremos revisar mañana, como veras tengo muchas cosas que hacer por ahora- dijo firmemente.
Alexander siguió caminando y rodeo el escritorio para llegar a un costado de Minrret. Ella se sobre salto al verlo tan cerca – si sabe capitana tengo un asunto muy importante que tratar con usted- se acerco peligrosamente a su rostro, viendo sus ojos- y no quiero esperar para mañana-
Minrret desvió su mirada y trato de aclararse su voz- pues tendrá que ser en otro momento, lo-
Alexander tomo las manos de Minrret y la obligo a levantarse de la silla – no, será en este momento me oyes- se volvieron a encontrar las miradas- quiero que me repitas lo que le dijiste a Lancaster, viendo me a los ojos, para saber que es verdad, amor-
Minrret sabia que era cierto, el era su punto mas débil, pero ya no más, ella tomaría las riendas de esto, no le volvería a dar el poder a Alexander para lastimarla. Suspiro profundo y lo vio a los ojos- que te amo, que siempre has estado en mi corazón. Es verdad Alexander no lo niego- Alexander sonrió y se hiba acercando peligrosamente a ella. Cuando Minrret hizo un movimiento para zafarse de sus brazos – pero también se mi lugar y tu posición Alexander; se que eres casado y por eso no pido más, ahora que lo sabes puedes retirarte de mi oficina- alejándose de un confundido capitán.
El apretó sus puños – a ¿Qué estas jugando Minrret? - alzo la voz- me dices que me amas, sabes que te amo con mi corazón y luego me hechas- haciendo ademanes con las manos.
Minrret lo vio y alzo la voz al mismo tono – a nada Alexander, solo estoy situándome en la realidad, te amo, pero no seré un juguete para ti. Tal vez soy la dueña de tu corazón como lo dices, pero aún le perteneces a alguien más, que ante la ley y los ojos de Dios es tu esposa por tu decisión- su mirada era retadora.
Las palabras que escucho de la boca de ella, le partieron el alma y entristecieron su corazón, ¿Cómo poder defenderse ante esa acusación?, el sabia que era verdad, pero también estaba el hecho que el la amaba mas allá de toda su alma-lo sé, no pasa día que no me arrepienta de lo que hice Minrret- se volvió aproximar a ella- pero hay algo que tú no sabes – guardo silencio por un segundo tratando de poner todo en orden en su cabeza- te amo, siempre lo he sabido. Cada día al lado de ella acido un recordatorio del peor error que he cometido, por que desde el primer momento que te vi, mi alma quedo irremediablemente enamorada de ti-
Minrret se giro y suspiro fue grande- me lastimaste mucho Alexander- cerro sus ojos- aun recuerdo esa mañana que volví, hiba llena de esperanza- su voz se entre cortaba- Había encontrado a Melody, la deje en esa cabaña con la promesa de regresar por ella- apretó sus puños- mi error fue regresar por ti, aun puedo verme como abrí la puerta de la habitación de aquel hotel-Alexander escuchaba atento – ella estaba en el lecho, el mismo lecho que compartimos por días, desnuda y tu ropa-
Alexander no pudo mas y la giro con brusquedad - ¿Qué diablos dices Minrret?, repítelo por favor repítelo-
Minrret lo vi a los ojos y dijo firmemente- Darcy estaba en nuestra habitación desnuda, salía de cama y la ducha del cuarto estaba encendida, por dios Alexander deja de mentir- su mirada era de rabia- mientras yo buscaba a Melody tu te revolcabas con tu futura esposa- su voz está llena de rencor.
Alexander endureció su rostro y ajusto el agarre que tenía, movió la cabeza-no querida, yo Sali a buscarte como loco esa mañana, no regresabas estaba preocupado pensando que la gente de Gordon te hubiera capturado, regrese a la habitación y efectivamente esta Darcy- Minrret trataba de ordenar todo en su mente – lo único que dejaste fue una maldita carta donde me dejabas libre y con la única encomienda de nunca volverte a buscarte, que lo nuestro fue una aventura y que había llegado a su fin-
Minrret giro su cabeza a un costado – la deje cuando ella me dijo que la habías mando por ella, que tu ultima aventura de soltero había terminado y estabas dispuesto a desposarla-
Alexander la soltó y dio un fuerte golpe a la pared- maldita sea, mi padre seguro tuvo que ver en esto- sus ojos cerrados y su cabeza recargada en la pared- yo, caí como un tonto, por despecho destroce esa habiatacion aquel día, maldije a Dios por esa carta y tome la decisión de casarme con ella y cumplir lo que mi padre ordenaba- la volteo a ver- me case con Darcy no por amor ,sino porque mi corazón estaba destrozado, no importaba nada; solo quería morir Te amaba tanto que esa carta me destrozo, Minrret-
Minrret se acerco quiso tocarlo, pero se detuvo, ahora comprendía por que habían pasado las cosas; Darcy la había engañado, ella se fue a buscar a Melody también con el corazón destrozado solo para hallarla moribunda. No quiso volver al hotel, por eso eligió otro y espero que llegaran los refuerzos de Escocia. Las cartas que el mando nunca las leyó, no quería mas mentiras. Ella también tuvo la culpa, se dejo engañar- fue un engaño, caímos como unos tonto- bajo la cabeza mientras Alexander la miraba fijamente- al fin los perdimos, nos dejamos llevar por nuestro orgullo y arruinamos lo que pudo ser-
Alexander se acerco a ella y la tomo con brusquedad- no, mi amor, ahora que sabemos la verdad podemos arreglar todo. Esta ves no te dejare ir tan fácilmente, esta vez luchare por ti-
Minrret movió su cabeza en signo de negación- no, Alexander no hay forma de arreglar esto, tu – suspiro- eres su esposo y eso nadie lo cambiara-
Alexander movió su cabeza en negación con la desesperación de alguien que se aferra a una tabla para salvar su vida- lo arreglare, veras que puedo confía en mi- ella seguía negándolo con la cabeza- la acerco a el- entiende esta vez no te dejare ir-
Minrret lo vio fijamente – no es el hecho que me dejes ir, es el hecho que ahora amor, tu tienes dueña y yo debo mi camino-
Alexander la sujeto brusquedad- así de fácil, no piensas luchar por lo nuestro- movió su cabeza- no Minrret esta vez no dejare que te rindas, esta vez no- la desesperación se notación en su voz- si te dejo ir, yo-pensó por un segundo y dejo que su corazón hablara- yo moría amor mío, entiende lo que me ha mantenido cuerdo estos años, es la esperanza de volverte a ver y saber el por qué me dejaste ese día, ahora que lo se y veo que fue un vil trampa, no Minrret- la acerco mas asta el punto de rosos sus labio- no te dejare ir por que si te vas lo poco queda de mi alma y mi corazón se ira contigo y entonces si prefiero morir, al martirio de saber que me amas como yo a ti y no poderte tener-
Minrret hablo en susurro- pero ¿no podemos hacerle esto a ella? -
Alexander fijo su mirada en los ojos de ella- ella tomo algo que no era suyo por una mentira, que jamás será suyo por yo siempre he sido tuyo- no resistió mas y la baso con la misma fuerza de que el mar embravecido rompe con aquella piedra que le impide su paso.
Minrret se dejo llevar no solo por las palabras de él; sino porque su alma pedía agritos unirse a dé el. Alexander abandono el beso cargado de pasión y como sutil amante se dirigió a su oído y le susurró- por esta noche, por este instante olvida quien soy, a quien debo mi fidelidad y permite que mi corazón en caricias te demuestre que sigues siendo dueña de el- ella asintió y fue turno de sus manos para recorrer la amplia espalda de el
Ella susurro a su oído, con la voz de la mas tierna amante-entonces reclamo por derecho lo que es mío- acercándose a su cuello y llenando de incontables besos.
No importaba nada, no importaba el mundo. Por un instante solo estaban ellos, envueltos por un fuego abrazador que consumía sus almas y exigía que se apagase a besos. las manos de él empezaron a retirar la ropa de ella. Ella quitaba con fiereza de amante la ropa de él. No importo que era su oficina, que alguien pudiera entrar, solo importaba saciar esa sed de años que los invadía.
La llevo a la pared con la blusa desabotonada, mientras sus manos recorrían su dorso con febril necesidad y su boca pedía a gritos saborear aquella piel. Ella desesperada, quitaba la camisa de el y recorría poco a poco cada centímetro de la piel.
Los gemidos sutiles y la respiración agitada de ambos hacían acompañamiento perfecto. Faltaba quitar mas ropa, las manos se volvían hábiles para esa tarea, fueron dejando un camino perfecto de ropa por el piso de la oficina. Él quería que su cuerpo se fundiera con el de ella y no podía parar la necesidad de hacer la suya.
Con suavidad la recostó en el piso de aquel lugar y le susurro con una sonrisa- te amo, no es un lugar digno para hacerte el amor, mi vida, pero sino lo hago ahora moriré por el deseo que tengo de hacerte mía y que grites en éxtasis que me amas-
Ella estaba recostada en el piso, suspiro profundo y viéndolo a los ojos le dijo – el lugar es lo de menos, el instante el que importa y hoy más que nunca necesito sentirte, amarte y borrar a besos cada instante que me robaron de tu lado- sonrió – quiero gritarle al mundo que te amo, ahora tu reclama lo que por derecho es tuyo-
El se acerco a ella, la beso con desesperación embriagadora, el cuerpo de ella pedía que apagara esa llama que la consumían, el disfrutaba el tormento divino de tener entre sus brazos y marcar como suya cada parte de su cuerpo, antes de penetrarla, paro y le dijo – ahora reclamo lo que es mío por derecho, no me queda nada que pueda ofrecerte, porque mi corazón y mi alma siempre han sido tuyos-
Lo que hicieron en la alfombra de aquella habitación, no tiene palabras describirse, por que los sentimientos puros de dos enamorados, aun la sabia persona no tendría palabras describirlo. El danzar de unos cuerpos, bañados de sudor por la entrega, el compas de dos corazones latiendo a la misma vez y dos alma siendo devoradas por el calor de la pasión guarda en ellas por muchos años, solo acerca un poco a lo que ocurrió en aquella habitación.
En ese instante cuando dos enamorados están a punto de probar el cielo, sus miradas se fijaron una a la otra, entre gemidos y sudor solo unas palabras faltaban – te amo, te amo soy tuya, soy tuyo-y con grito de éxtasis ambos alcanzaron la gloria.
Alexander cayo extasiado a lado de su amante, ella lo abrazo y sus cuerpos esperaron el cálido camino de regreso de la gloria, el la abrazaba con todas fuerzas rogándole a Dios que no fuera otro sueño y que al abrir los ojos ella desapareciera, con miedo los abrió solo para ver que ella seguía a su lado, la acerco a el y beso cabellera y dijo – juro mi amor, por lo más sagrado que hay en esta vida, que nunca volveré a separarme de ti. –
Ella lo miro y le dijo - ¿pero Alexander tus obligaciones, tu? -
El negó con la cabeza- no lo pronuncies, no de tus labios quiero oír que estoy condenado- acaricio su mejilla- te prometo amor, que lo resolveré y mis obligaciones- sonrió- solo son contigo amor. Te seguiré hasta al fin de mundo. Si la dicha y la recompensa es despertar lo que me quede de vida a tu lado, no importan nada, solo me importas tu- Minrret sonrió y se acurro en su pecho.
El encanto siguió por unos minutos y de repente fue roto por sonido de unos toquidos de la puerta – un momento – dijo Minrret mientras se levanta y se vestía al igual que Alexander, con una amplia sonrisa en sus caras, como niños descubierto al terminar de hacer una travesura
Atrás de la puerta, se escuchó- si capitana- era la voz de uno de los tenientes. Se dieron prisa en arreglarse.
Minrret terminaba de ajustar la corbata de él y dijo – pase- fuertemente. El teniente se quedo sorprendido de ver a su capitana con aquel hombre.
Se cuadro y dijo- capitana, se nos informo que el fugitivo fue aprendido afueras de Glasgow, Lord Armando, Lord André y el Rey Marcus se dirigen para allá y solicitan su presencia de inmediato-
Ella asintió- que ensillen mi caballo parto inmediatamente, retírese teniente-
El se cuadro y hiba a marcharse y se detuvo – capitana-
Ella lo miro desconcertada- ¿si teniente? -
El suspiro- el capitán Mitchel, se ha adelanto en el contingente de la familia real, me dijo que la espera ahí-
Minrret se tensó y Alexander el tomo de la mano- descuide teniente veré al capitán ahí- el joven se retiró. Ella soltó la mano de Alexander fue a su perchero para tomar su saco.
Alexander se aproximó y tomo el suyo, ella se desconcertó y dijo- ¿A dónde vas? -
Alexander sonrió- a Glasgow contigo amor-
Ella abrió los ojos sonriendo - ¿estás seguro? -
La tomo por la cintura y la beso fugazmente – te dije que nunca te dejaría sola, enfrentaremos esto y lo solucionaremos junto- Sonrió- además quiero ver la cara de ese capitán cuando llegues conmigo y sepa que eres mía-
Ella movió su cabeza y sonrió- eres terrible Alexander- el asintió-vámonos el camino es largo-salieron los dos juntos perdiéndose en los pasillos del castillo, dispuesto a defender su amor y enfrentarse a todos.
La noche fue larga para todos Candy apenas pudo dormir, Albert igual. La tía abuela y Lancaster habían cuidado de los gemelos. Albert de Candy que apenas tocaba la almohada despertaba sobre salta y el terminaba acuñándola en su pecho para pudiera dormir. André y la comitiva viajaban a toda velocidad para llegar al cuartel de Glasgow. Terry había pasado la noche haciendo varias misivas con carácter de urgente que enviaría al despuntar el alba. Karen y Patty se habían retirado temprano a descansa. Margot también durmió un poco después de romper el recado de su esposo avisándole que se dirigía ha resolver un problema familiar. Mercy se quedó dormida después de tanto llorar y al maldecir una y otra vez haber nacido como princesa. Arturo no daba abasto al revisar los enfermos junto con Annie checaba la condición de Archie que había presentado fiebre en la madrugada. Eduardo descansaba plácidamente en su habitación.
La mañana llego a Edimburgo ocultando la agitada noche. En la villa de los Andrew una familia se disponía a tomar su desayuna aun sin saber los acontecimientos de aquella fatídica noche. George se encontraba en el pequeño comedor terminando sus alimentos, después de que se levantó su cuarentena; como siempre en su distintivo traje de color negro impecable. Elizabeth y su madre hacían la misma rutina de todos los días, tratando de que la pequeña tomara sus papillas sin ensuciar el babero.
Para George esa rutina era la cosa mas maravillosa que en toda su vida pudo observar y daba gracias a Dios por poder vivirlas y compartirlas con las dos bellas damas dueñas de su amor. Un mozo se hizo presente acercándose a George con una charola de plata- sr. Jonhson, ha llegado esta misiva para el sr. William-
Doroty se giro extrañada al igual que George- debieron de confundir la dirección- tomo el sobre entre sus manos, revisando cuidadosamente.
Doroty desconcertada con Elizabeth en las manos se acercó a George- querido gustas que mande a alguien para que la lleve al castillo-
George movió cabeza, termino de leer- está dirigido a mi-
Doroty se quedó desconcertada, acercándose con la pequeña en mano- ¿pero de que se trata, amor?-
George acaricio su pequeña y vio a su mujer- es una noticia, para la señorita O'Brien – los miro a los ojos- deje encargado que si había una noticia de su familia o de Londres se me informara o directamente a William-
Doroty abrazo a su hija y dijo- y ¿Cuál es la noticia, que te ha puesto tan inquieto amor? -
George suspiro- hay problemas, según este documentado hay un enfermo en el Hospital East Leeds War, en la ciudad de En Leeds, según el telegrama se encuentra muy delicado y piden que vaya la señorita O'Brien lo más pronto posible, su condición empeoro y temen por su vida-
Doroty se llevó su mano a su boca, entre incrédula y preocupada- ¿puede ser que sea el señorito Steart? -
George se aproximó a tomar su saco- iré a buscar a William para informarle de esta situación- dijo eso cuando tocio, rápidamente tomo su pañuelo. Doroty se acerco y alcanzo a ver que el pañuelo se teñía de carmín ante sus ojos.
Ella giro su cabeza y lo vio con cara de terror- no vas a salir de aquí George, aun no te encuentras bien entiéndelo, Dimitri dijo que solo levantaba la cuarentena, pero tenías que tener reposo y ahora esto-
El rápidamente intento guardar su pañuelo, pero ella le había detenido la mano, el inmediatamente se giro y tomo su saco- tengo que ir a verlo, no puedo dejarlo solo-
Doroty se puso erguida con Elizabeth en sus manos- George Jonhson, sé que William es muy importante para ti- lo reto con la mirada- pero estas débil y enfermo aun, tu hija y yo te necesitamos ¡VIVO ME ENTIENDES VIVO!-George la vio tratando de comprender lo que le decía, ella se mantenía firme – por una vez en la vida, ponte a ti primero que los Andrew, no te dijo que desatiendas tu promesa, pero por Dios NUESTRA HIJA Y YO TE NECESITAMOS-
George sintió una punzada, una angustia muy grande en el pecho. Amaba a su familia, pero había hecho un juramento antes de que Rosemary muriera. Cuidar a William y no lo dejaría solo, aunque el no pudiera hacerlo personalmente, aunque tuviera que recurrir a viejos amigos.
Se giro y ante la mirada estupefacta de su esposa y dijo- te amo a ti y nuestra hija- las abrazo- no iré, pero William necesita saberlo y necesita ayuda- beso su frente y se dirigió a un secreter cerca.
Doroty lo miro angustiada - ¿Qué vas a hacer George? -
El saco la tinta y el papel, escribía rápidamente unas notas, levanto un papel mientras doblaba- este es para William, donde le explico que sucede – sonrió – y este otro para un viejo amigo- Doroty asintió, al fin de cuentas George siempre cuidaría William.
Albert se encontraba en su oficina revisando los documentos de las investigaciones, la mañana había estado mas tranquila Candy y la tía abuela cuidaban a los pequeños en la habitación de ellos, los Estuardos aún no habían vuelto, la seguridad del palacio estaba a cargo de Lancaster pues la capitana aun no había regresado. Eran mas de 1 de la tarde cuando llamaron a la puerta, dio entrada al mozo que llevaba un mensaje.
El mozo entro y se coloco a un lado del amplio escritorio – disculpe majestad, esto llego de la villa de su familia-
El asintió y tomo el papel- gracias, es todo- Albert leyó rápidamente la nota y antes de que saliera el mozo le hablo- un momento- se detuvo y volteo- la regente ¿Dónde se encuentra? -
El mozo se giro para responder- en la habitación de los príncipes milord- Albert agradeció con una señal y el salió.
Suspiro profundamente y se comenzó a levantarse – Dios solo dame sabiduría para salir de esto y pongo en tus manos mi familia- se retiro a buscar a su esposa. Minutos después Albert se encontraba afuera de la habitación, se detuvo y pudo escuchar como su esposa jugaba con sus hijos, cerro los ojos y apretó su mano derecha. Abrió la puerta.
Candy se giro a verlo y sonrió – Hola amor- traía a William en brazos y Iain jugaba en la alfombra; Candy noto preocupación en cara de Albert y le dijo viéndolo ojos- ¿pasa algo?-
Albert se acercó y tomo a William, le daba de besos en su mejilla y él bebe reía, suspiro- llego esto de la villa – le dio la nota de George y ella la leyó inmediatamente.
Candy se sorprendió y ahora ella tenían angustia- ¿Cuándo partes? -
Albert la vio sorprendido - ¿perdón? -
Candy se levantó, se acercó a él y lo miro – dije ¿Cuándo partes para Inglaterra? -
Albert movió su cabeza en signo de negación- esperé hasta que la situación del atentado se aclaré y el responsable este en prisión-
Ella suspiro y le dijo con voz firme – Albert William Andrew- Albert se quedo estático- usted partirá lo mas pronto posible a Inglaterra-
Albert cerro ojos- no Candy, ustedes son mi prioridad y no puedo irme, sabiendo que están en peligro-
Candy tomo a William de los brazos de él, beso a su hijo y lo miro – no Albert, debes ir, si existe una leve posibilidad de aquel hombre sea Steart debes confírmalo – dejo William junto Iain y regreso junto a él, tomando sus manos – mi amor, se que nos amas y es difícil para ti dejarnos en estos momento, pero no estamos aquí esta mi familia y la tía abuela, Lancaster, Archie, Annie y Terry y Karen- Albert la vio fijamente- en cambio Steart esta solo en hospital sin saber quien es- toco su mejilla- recuerda tu algún día estuviste en su lugar-
Albert acaricio su mejilla- lo sé, pero no quiero ir-
Candy sonrió – descuida, estaremos bien, tu debes ir por el y sino es el, ayuda al pobre soldado en memoria de Steart- lo beso y este la abrazo – te prometo que estaremos bien los cuatro esperaremos tu regreso. Tu familia también te necesita-
Albert la beso y abrazo susurrándole al oído- si por mi fuera los llevaría conmigo, no se como podre vivir sin ustedes- Candy le sonrió - debo no solo cumplir como patriarca, sino también es mi sobrino y tienes razón amor, me necesita, aunque mi corazón estará intranquilo dejándolos aquí-
Candy movio la cabeza y le dijo – descuida, si pude volver a America en un barco de carga, si pude salir bien librada de tretas de Elisa y Neil- sonrio de lado – si pude reconer que eras el amor de mivida, encontrar a mi familia y formar una. Confia en mi para cuidarnos. Recuerda Albert ahora no solo Candy White, sino ahora soy LA REGENTE DE ESCOCIA, LA MATRIARCA DE DOS PODEROSOS CLANES Y LA ESPOSA MAS AFORTUNADA DEL MUNDO POR TENERTE A TI Y A MIS HIJOS. CONFIA EN MI- el la abrazo como si de eso dependiera su vida.
Se quedaron un minuto observando como sus hijos jugaban con la tranquilidad de unos pequeños sin pensar en todo el peligro a su alrededor, abrazaba a su esposa como si tuviera un mal presentimiento de esto. Solo Dios sabría que pasara, pero confiaba en él.
En la oficina de su padre, entraban tres caballeros cansados por la noche tan pensada que había tenido. André se acerco a una mesa para servirse un poco de brandy, mientras su padre y su hermano tomaban asiento.
Marcus se giro y lo vio, mientras trataba de descansar su cuello con movimientos leves, sus ropas aun eran las que habían utilizado la noche anterior- de verdad extrañaba la vieja usanza escocesa para solucionar los problemas-mientras reía.
Su padre giro la cabeza y André se aproximo con la copa en la mano- dirás la forma de la familia en resolver los problemas- asintieron todos-hay hermano, de verdad ¿extrañabas esto? -
Marcus asintió- por supuesto la forma de solucionar los problemas de la familia siempre será algo digno de admirarse-
Armando hablo – basta de tonterías niño el asunto es serio- los dos se cuadraron- el atentado fue algo grave y mas proviniendo de la persona que sospechamos-
Todos guardaron silencio y André hablo – lose, padre, pero te juro que si confirmamos la información que amablemente – entono de serio- nos dio el fugitivo gracias a la capitana, te juro que no descansare asta que se haga justica-
Marcus se levantó- por mi parte hermano, recibe toda la ayuda que pueda brindarte, encontraremos la forma de dar con las pruebas que necesitamos-
Armando se mantuvo en silencio por un momento- mete hijos, que necesitaremos mas que pruebas para acorralarlo, esta vez tendremos que jugar bien nuestras piezas-
En ese momento se escucho como cerraba la puerta de la oficina, los tres voltearon y se quedaron sorprendidos al ver como Candy la cerraba y se dirigía a pasos firmes hacia ellos.
Candy se acerco a su padre y lo miro fijamente- ¿descubrieron algo? -
André movió su cabeza – nada aun hija ¿tu como estas? -
Ella sonrió y le dijo – bien, aunque debo descansar ya paso el susto- se voltio y vio a su abuelo - ¿entonces no medirán nada? -
Armando la vio extrañada – no hay nada que decir hija-
Candy puso cara seria y vio su tío - ¿y usted tío tampoco me dirá nada?- Marcus movió la cabeza y ella suspiro y volvió a su padre – entonces hablare yo- por un momento los tres se quedaron sin palabras – empezare con decirles que es muy raro que se hayan filtrado enemigos a la fiesta ya que yo revise la lista de invitados- su padre intento hablar y Candy le dijo – permite padre, por otro lado el momento oportuno de la intervención del príncipe Eduardo, fue como decirlo perfecta- suspiro y el tono aumento – señores, acaso me creen que no podía armar este rompecabezas, no tendré todas las piezas pero estoy segura el rumbo que tomo su investigación-
André se puso serio y dijo – hija yo-
Candy le arrebato la palabra- tu padre quieres protegerme, pero – sonrió- ya no soy una niña, te recuerdo que soy LA REGENTE de este país- su mirada era fría- y si en mi familia no encuentro apoyo ¿entonces donde la tendré?- ellos se retaron con la mirada, ella alzo la voz – basta de tratarme de ocultar las cosas, con su ayuda o sin ayuda acorralaré al que está detrás de esto- se sentó en un amplió sillón- así que ¿no creen que es hora de hablar señores?, dejémonos de ocultar las cosas, si no lo han notado esta vez no solo atentaron contra de mí, sino en contra de mis hijo y eso no lo perdonare-
Los tres asintieron, un sentimiento de orgullo crecía en André sin duda su hija era una digna regente, era toda una Estuardo, una gran madre – te diremos toda hija, pero al saberlo ¿Qué haras?- Andre tomo asinteto viéndola.
Ella sonrio – solo lo que se hace con los problemas- la vieron- arrancas de raíz y no dejar rastro-
Armando sonrió – entonces prepárate por que este enemigo no es fácil de atrapar- los cuatro comenzarían una caceria y no seria una sencilla.
