CAPITULO 36
¿NUEVOS AMIGOS?
La tarde amenazaba con marcharse de un momento a otro. Una joven se encontraba en el amplio jardín este del palacio. Viendo como el sol se ocultaba, meditaba sobre todas las cosas que estaban pasando, un atentado directo a su familia, todos buscando un culpable y ella ¿Qué hacía? Le juro a su tío que lo apoyaría, pero estaba estancada. Su madre no comprendía, que a ella no le importaba, casarse con noble Lord, príncipe o rey. No ella solo quería encontrar un amor verdadero, uno puro que no estuviera ligado a su título, a su puesto, que la amaran por ser ella y no una princesa. Lo había encontrado en Arturo, pero su madre no entendía eso y ella no encontraba la forma que ella entendiera, este gran amor que sentía por él.
Un suspiro salió del pecho de Mercy, mientras el sol se terminaba de ocultar en el horizonte. Mercy movió su cabeza en forma de negación y se giró, empezó a caminar cuando de pronto se tropezó con alguien.
Se vio sujeta entre unos brazos fuerte y un olor muy agradable a sándalo, desconocido para ella, alzo su mirada como niña asustada y se encontró a un par de ojos cafés claros y una sonrisa muy amplia.
Un gallardo hombre de edad madura, en un traje impecable de color oscuro, un porte perfecto y una amplia sonrisa, la sujetaba para no caer al piso; la miraba fijamente- Sali a pasear un rato, pero nunca me imaginé que los ángeles estuvieran merodeando este lugar-
Mercy se sonrojo y dijo- disculpe- tartamudeo un poco- estaba distraída y no me percate- soltando el agarre y tratando de alisar su vestido lila, era sencillo, sus hombros descubiertos y un escote cuadrado, el vuelo del vestido cae por debajo de sus rodillas, su pelo estaba sujeto por una cola de caballo y tenía un poco de maquillaje.
El hombre sonrío también, y volvía a ver a sus hermosos ojos y dijo – no tenga cuidado, permítame presentarme Soy Dimitri de Irlanda-
Mercy abrió los ojos en par en par y se apresuro hacer una caravana- mil disculpas milord, mi nombre es Mercy Estuardo de Austria-
Dimitri también hizo una caravana y al ver que ella se levantaba le dijo- es un placer, miladie- Mercy sonrío – pero ¿Qué hace una bella princesa, sola en el jardín? -
Mercy se puso nerviosa – bueno yo – jugaba como niña con sus manos y bajaba un poco su rostro que estaba sonrojado por las palabras que le dijo.
Dimitri sonrío al verla como una niña traviesa, levanto con su mano cuidadosamente su rostro – descuidé princesa, no debo de interrogarla, pero si me permite- extendió su mano- la escoltare a sus habitaciones, no es adecuado que una bella mujer como usted pase sin la escolta debida-
Mercy se sonrojo más e inmediatamente hablo nerviosamente- majestad, no quisiera importunarlo; yo puedo ir sola descuide-
Dimitri movió la cabeza en signo de negación y aun con una sonrisa en el rostro, por ver a semejante mujer sonrojada, era bien conocido que Mercy era una persona de finos modales y de un temperamento recio y con temple, se atrevió a tomar la mano de Mercy y la entrelazo a la suya y con una sonrisa le dijo – descuide no me importuna, permítame escoltarla; no quiero que piense que un irlandés no sabe de modales y seria poco caballeroso de mi parte dejarla sola, por favor acepte mi invitación, princesa- Mercy asintió- además no podría dormir sabiendo que una mujer como usted, tenga una melancólica mirada como la suya y yo no haya hecho nada para poner una bella sonrisa en su rostro-
Mercy sonrió muy discretamente y después de un suspiro dijo – está bien acepto la invitación, será un honor que me escolte- movió su cabeza comenzó a caminar- muchas gracias majestad-
Dimitri giro su cabeza y la observo – no cree que es mucho formalismo, es una bella noche para amargarla con protocolo- Mercy sonrío- le parece que seamos por esta noche, somos dos personas que nos encontramos-
Mercy asintió y corrigió- entonces muchas gracias Dimitri- el sonrió.
En una voz muy suave le dijo- ahora que terminamos de formalismo, puedes platicarme ¿por qué estabas tan sola? -
Mercy suspiro- pensaba en cosas triviales, cosas que a veces es difícil platicar, el cómo puede afectar a una persona su título y suposición- bajo la cabeza.
Dimitri toco suavemente su mano y le dijo – es un penar que solo unos poco podemos entender- ella asintió-sería un placer ayudarte a desenmarañar esas cosas triviales, Minrret- ella no esperaba esa contestación- no soy tan viejo y tal vez pueda ayudarte en algo, puesto que yo vivo con eso siempre y suele ser muy agobiante-
Mercy sonrió – será un placer, si tiene tiempo para escuchar niñerías-
Dimitri rio- nunca una mujer tan bella como usted, me hará perder tiempo en pláticas, para mi será un placer escucharla- mientras caminaba por los amplios pasillos del castillo.
Candy se encontraba en su oficina, había dejado a los pequeños con la tía abuela después de darles su merienda; intentaba terminar de leer un informe. Estaba cansada y suspiraba profundamente. Dejo caer el folder con la información y perdió su vista en el horizonte por un momento. Quería analizar todo, las sospechas que tenia y aun esperaba a Minrret. La idea de dormir sola en su cuarto, no le agradaba, extrañaría a su Albert.
De pronto unos toquidos en la puerta, la sacaron de sus cavilaciones y dijo firmemente- pase-
La figura de su padre en traje gris y una camisa clara, le ilumino el rostro. Su padre se acercaba con una inmensa sonrisa- ¿aun trabajando? - ella asintió- hija recuerda que debes descansar- se acerco a tomar asiento frente de ella.
Candy movió su cabeza – lo se papa, pero también había cosas pendientes- sonrió levantando sus hombros y André negaba con la cabeza, tomo algunos folders – estas son las peticiones de ayuda para los hospitales y listas de víveres- suspiro- en fin, son muchas cosas pendientes y no esperan porque son urgentes padre-
André tomo un fólder y lo empezó a ojear- ¿qué has pensado hacer hija? -
Candy se recargo en su silla y dijo- Albert y yo estamos esperando unas provisiones, el adelanto muchas cosas antes de irse y solo falta que firmara unas ordenes papa, descuida pronto llegara el barco y podemos dar soluciones a las peticiones-
André dejo el folder y se levantó- ¿pues si terminaste hija vamos a descansar?, te acompañare tus habitaciones, recuerda que le prometí a tu esposo cuidarte y no faltare mi promesa- hablo solemnemente.
Candy sonrió- lo se padre, pero aun me falta una plática con cierta capitana-
André sonrió- esta bien hija, veré los avances en la investigación de nuestro fugitivo mientras tanto y volveré por ti- ella asintió- además te espera una sorpresa en tu habitación que te aseguro quedaras ir pronto a descansar-
Candy dijo intrigada- ¿Qué es padre? -
André hablo dulcemente- un par de caballeros que acompañaran a su madre todas las noches, para que no extrañe a su dulce campesino escoces- rio por el comentario.
Candy se alegró y dijo – entonces prometo terminar lo mas pronto posible papa, gracias-André asintió y salió de la oficina, dejando a su hija con una gran sonrisa y volviendo a revisar los últimos documentos. La puerta volvió a escucharse abrirse, Candy aun con los ojos en los documentos dijo – Pase capitana en un momento la atenderé-
Una risa sonora lleno el recinto e hizo que levantará la mirada – me han dicho muchos calificativos y me han comparado con media Inglaterra y toda la clase baja de Norteamérica, pero nunca una mona pecas me había confundido con una mujer- mientras Terry entraba a la oficina.
Candy movió su cabeza y le dijo - ¿Cuántas veces tengo que decirte que no me digas así, Terry? – en un tono de regaño y resignación.
Terry se acerco a ella y le extendió su mano – vamos Candy, era para alegrarte un poco tiene una cara entierro- ella hizo una mueca- por Dios Albert, solo fue por inventor, no se murió volverá pronto- dijo alzando sus hombros.
Candy se levanto exaltada- Terry, que te pasa ni de broma digas eso- puso sus manos en cintura.
Terry rio – vamos Candy, relajante un poco y claro se que no debo jugar con eso – alzo los hombros- pero no creas que no he soñado con ese día- en su cara una sonrisa pícara se dibujaba, de pronto la a atrajo a él y la abrazo – cuando volveré a tener la oportunidad que perdí y hacerte mi esposa-
Candy se sorprendió con el atrevimiento de Terry y lo empujo para que la soltara y dijo firmemente- Terry Granchester, deja de bromear-
Terry volvió reír y hizo una carava- mil disculpas regente solo quería quitarle esa tristeza de su rosto- ladeo su rostro y le dijo – vamos solo es un juego, pecosa, hace mucho tiempo entendí que Albert te gano a la buena-
Candy sonrió discretamente- esta bien, pero ¿a que debo tu visita a estas horas? -dijo curiosa.
El suspiro- bueno en parte estaba preocupado por ti, llevas mucho rato revisando pendientes y tu tío dijo que deberías descansa, pero te conozco como eres de terca así que vine-alzo los hombros- aparte que le prometí a Albert que cuidaría de su bella esposa-
Ella suspiro y se sentó de nuevo – creo que Albert le pidió a media Escocia que me cuidara ¿creo que aun piensa que soy una niña? -dijo resignada.
Terry levanto la mirada y le dijo – bueno yo diría que, - lo pensó por unos segundos- a media escocia, media Austria y por lo que vi hace un rato a una cuarte de Irlanda- soltó la cargada- creo Candy que Albert si piensa que eres su niña- volvió a reír.
Suspiro y levanto las manos- ustedes dos no tiene remedio- rieron ambos- pero aun me falta atender un pendiente y descuida mi padre vendrá por mi-
En ese momento entro Minrret a la oficina acompañada por Alexander los dos en sus uniformes de trabajo, Terry los vio – por lo que veo ya llegaron me retiro- Asintió Candy y saludo con un gesto a los visitantes. Con el pómulo de la puerta entre sus manos de volvió la mirada a Candy y dijo en un tono coqueto – no tardes amor, te espero en nuestro cuarto ya que no esta tu esposo, tendré que ayudarte a descansar, no tardes - soltó un beso al aire mientras los ojos de Candy querían matarlo.
Minrret puso cara de desconcierto mientras Alexander rio discretamente – buenas noches majestad reportándome- dijo Minrret para tratar de mediar la situación.
Candy asintió y con una señal los invito a tomar asiento- buenas noches capitana por favor tomen asiento, los esperaba- ellos tomaran su lugar- me alegra que haya venido Capitán- Alexander asintió- ¿traen avances de la investigación de ayer? -
La pregunta fue concreta, y directa. Minrret hablo con seguridad- si majestad confirmamos lo dicho por el fugitivo, el hombre misterioso era un Lord inglés, llego a Edimburgo tres días antes del atentado, -
Candy frunció el ceño- pudieron investigar el motivo de su supuesta visita-
Alexander hablo – si majestad, gracias a las investigaciones de mi gente pudimos localizar la escolta que trae el Lord y ellos dijeron que su amo les había dicho que vendría para hacer unas negociones en palacio-
Candy llevo su mano a la barbilla- y claro nunca vino aquí ¿verdad? - asintieron los dos- eso pensé, tenía un objetivo más precisó que hacer transacciones con nosotros, así que – se quedó pensando.
Minrret tomo la palabra- ¿Qué sospecha majestad? -
Ella la vio a los ojos- que nuestra suposición se hace cada vez mas un hecho ¿no lo crees? - ella asintió, Candy se levanto y camino un poco- un alto Lord ingles venir a Escocia y no llegarse a reportar a palacio, solo tendría que venir a ver a alguien-
Minrret retomo su postura- ¿en que está pensado majestad? -
Candy se giro y la vio con una media sonrisa- en que tendré que averiguar de primera mano ¿Cuál fue el motivo verdadero de nuestro visitante para venir aquí?-
Minrret se tensó – majestad no pensara ir a preguntarle al príncipe Eduardo ¿o sí? - preocupada por la cara de Candy
Ella sonrío- ¿Quién más nos podrá decir? - Alexander toco la mano de Minrret antes de que objetara la decisión de Candy.
El hablo- majestad deberá de tener cuidado, el príncipe Eduardo es muy astuto-dijo firmemente – además las intenciones del así su persona no son muy honorables que digamos-
Candy lo miro y sonrió- no más que yo descuide- ambos se miraron- se como tratar con gente de su calaña, por ahora es todo capitanes gracias por venir- los dos se levantaron inmediatamente- mantengan vigilado a nuestro invitado por favor y no duden en informarme cualquier avance- los dos hicieron una caravana y se disponían a retirarse – capitana Minrret necesito hablar con usted asolas, si no hay algún inconveniente-
Ella vio a Alexander y él se despidió- me retiro entonces majestad, las dejo solas- vio a Minrret y le dijo – esperare en tu oficina- ella asintió.
Candy le regalo una sonrisa mientras se encaminaba a la puerta- no tardaré mucho- le dijo firmemente y Alexander se giró y asintió. Candy le indico a Minrret que tomaran asiento para comenzar la plática, mientras se acercaban a la sala de su oficina. Ella obedeció, aunque se le hizo raro de que Candy no se sentara enfrente de ella sino a un lado.
Candy le sonrió viéndola fijamente – Capitana- ella también la miro- sé que mi madre y tu fueron amigas ¿verdad? - Minrret asintió y ella apretó sus labios, suspiro- se que por tantas cosas que han pasado, no he podido platicar contigo-
Minrret le pareció extraño e inclino un poco su cabeza- dígame ¿en qué puedo ayudarla, necesita alguna información? -
Candy movió su cabeza en signo de negación- mmmm no y si- Minrret se desconcertó aun mas- en realidad necesito información sobre ti-
Minrret repuso su postura- ¿de mí? - algo nerviosa dijo – no entiendo, si piensa que tuve algo que ver con el atentado, majestad, le juro que no- apresurándose a responder.
Candy la volvió a ver fijamente- no creo que hayas tenido que ver con el atentado – sonrió- por lo poco que te conozco, sé que nunca harías algo para poner en riesgo a mi familia, se que nos estima mas haya de tus responsabilidades- Minrret suspiro aliviada- ¿pero sé qué?, algo esta pasando contigo, tal ve pueda ayudarte, te considero una amiga y se que he descuidado esa amistad por tantas cosas que han pasado así que-
Ella se apresuró a responder- ¿no entiendo majestad?, yo se que son muchas sus responsabilidades y yo solo soy una simple Capitana que cumple con sus obligaciones –
Candy toco su mano con suavidad- no lo eres solo una simple capitana de la guardia imperial, eres mi amiga y yo no te he prestado atención- Minrret bajo la cabeza- tu me has ayudado tanto y siempre estas al pendiente de nosotros, nos cuidas y procuras-
Minrret levanto el rostro y dijo- lo hago con placer, majestad- Candy sonrió.
Ella suspiro – lo se y te lo agradezco, pero quiero pedirte una disculpa- Minrret puso cara de desconcierto, ¿que acaso no era ella quien debería pedirla?
Minrret se puso seria y le dijo – no majestad, no tiene de que disculparse al contrario yo le falle, al no poder protegerlos en el atentado-
Candy movió su cabeza en signo de negación- no Minrret, no tienes que darla, al contrario- suspiro, tomando su mano- tu eres importante para nosotros y yo te he fallado como amiga, había notado que tenías problemas personales y por una u otra cosa; no me tome el tiempo para preguntarte y te deje sola-
Nerviosa ella se apuro a contestar- majestad, usted no tiene-
Candy hablo firmante- si Minrret, siempre me has apoyado en todas mis locuras- sonrió de lado- en mis momentos difíciles y también en mis tomas decisiones, me gustaría poderte ayudar esta vez- sonrió con timidez- ¿si tú quieres, me gustaría ayudarte? -
Minrret trago saliva-majestad, no podría importunarla con mis cosas-
Ella sonrió- primero cuando estemos solas y en plan de amigas- le guiño el ojo- solo Candy te parece, además no me importunas, las amigas se escuchan y se apoyan- ambas rieron- así que dime ¿qué está pasando con Mitchell? - dijo seria- y lo más alarmante ¿por qué esta un capitán irlandés, muy apuesto y con cara de enamorado junto de ti, cada vez que volteo a verte? - dijo intrigada.
Minrret sintió un frio recorrer su cuerpo, no estaba acostumbrada a tener una amiga, siempre fue sola; cuando llego a la casa de Lancaster era la única mujer y la esposa del capitán era con la única que platica, al morir se sintió muy mal y se refugio en el trabajo. La única que se había acercado fue Melody; ella al igual que Candy se acerco una tarde y le ofreció su amistad. Al morir y perder a Alexander solo, le quedo un vacío y soledad, así que dedicó su vida a perfeccionar sus habilidades jurándose que no volvería a pasar esa tragedia con ninguno de los integrantes de la familia real y que su amor quedaría sepultado para toda su vida. Así permaneció mucho tiempo en su coraza, hasta que Mitchell llego, dándole la posibilidad de rehacer su vida y ser feliz. Su mundo estaba en control, su vida estaba tomando un nuevo auge, pero como siempre que Alexander aparecía todo su mundo sufría cambios, ella misma no sabía cómo volvió a caer en sus palabras y sus acciones aun no descifraba eso, solo sabía que lo amaba. Tal vez si necesitaba una amiga para hablar.
Minrret se acomodo en su lugar y suspiro – la verdad, es que Alexander y yo teníamos una historia pasada- hizo una mueca con su boca- el y yo nos íbamos a casar cuando éramos jóvenes; pero pasaron muchas cosas y que al final nos separaron por mucho tiempo- alzo los hombros- una mala jugada del destino o simplemente no era nuestro momento-
Candy recompuso su postura- entonces, Alexander y tu –
Minrret sonrió- si, desde hace mucho tiempo nos amamos-
Candy puso cara de sorpresa, ahora entendía; los cambios de Minrret, esa luz que nunca había visto en sus ojos, el nerviosismo y claro esa aparición en la fiesta. De pronto se sobresalto llamando la atención de ella – pero ¿y Mitchell?-
Minrret trago saliva- bueno digamos, que no lo tomo de una forma muy buena -
Candy abrió sus ojos- por dios, no me digas que ¿pelearon? -
Minrret movió su cabeza y suspiro haciendo una mueca – yo diría que mas bien, trataron de matarse- sonriendo al recordar la escena.
Candy alzo los hombros y su cara de desconcierto- santo dios, no mato Alexander a Mitchell ¿verdad? -
Minrret movió su cabeza y sonrió continuo –no para nada- rio- esos dos solo se portaron como un par de niños, nada que no pudiera controlar, mejor te contare que paso- Candy asintió escuchando la plática de Minrret.
Mientras tanto en algún lugar entre la frontera de inglesa y escocesa. Otra escena muy peculiar se llevaba a cabo. Patty colocaba sus manos en cintura y una joven rubia de ojos verdes, sonría estirando su mano.
Albert se giro y la vio - ¿se encuentra bien señorita? -
Camile le sonrió a Albert- sí, gracias- el rostro de ella estaba sonrojado- al contrario, yo debería de preguntarle los mismo prácticamente caí sobre usted-
Albert movió su cabeza- descuide- estiro su mano- mi nombre es Albert Andrew- sonrió discretamente.
Patty tocio y llamo la atención de la pareja que se encontraba viéndose fijamente- el mío es Patricia O'Brien- Camile inmediatamente tomo la mano de Patty- pero aun no nos cuenta ¿a que debemos su visita en nuestro compartimiento señorita? -
Camile le sonrió – Lavalle, Camile Lavalle. A sus órdenes- tomando la mano de Patty- disculpen, pero es la primera vez que viajo en tren y creo que estoy perdida, buscaba mi lugar y pensé que este era- se apresuro a buscar su boleto que se había caído y lo tomo entregándoselo a Patty mientras Albert solo observaba- mire este es mi boleto, entre aquí y el tren pues- apenada- freno y termine sobre el señor Andrew-
Albert sonrió- Albert, solo Albert- le regalo una sonrisa y con la mano indico que se sentara- les parece si tomemos asiento para solucionar esto, a no ser que esperemos que este tren frene de nuevo y terminemos en el suelo, por favor tomen asiento- las damas sonrieron y tomaron su lugar.
Patty observaba atentamente el boleto, mientras Camile seguía sonrojada – pues me temo que en verdad estaba perdida señorita Lavalle, su boleto es de tercera clase y esta en el compartimiento de primera- sonrió forzadamente viendo a la intrusa.
Camile se llevo las manos al rostro- o por dios; en verdad estaba muy perdida- sonrió de lado- si fuera mucha molestia, me pueden indicar donde está mi área y con gusto me retirare-
Albert vio una tristeza en esa joven, sin duda no contaba con mucho dinero, puesto que sus ropas eran modestas y pensó ¿Qué sería lo que llevaría a una mujer a comprar un boleto a Londres? El tren era sin escalas y era muy elevado su costo aun para tercera clase. Así que se atrevió a preguntar- si no es mucha indiscreción señorita Lavalle ¿por qué motivo viaja?-
Camile lo vio con una sonrisa – no es indiscreción Albert- se acomodo en el sillón- como vera no tengo mucho dinero, soy huérfana y no cuento con mucho - el la escuchaba atentamente y Patty algo impaciente pues no le había dado buena espina esa mujer- vendí todo lo que tenia en Edimburgo para hacer este viaje, mis padres trabajaban para el fallecido Sir muy poderoso, eran campesinos- Patty seguía atentamente a su interlocutora- en fin, mi hermano trato de buscar una mejor vida para nosotros y partió a la guerra-
Patty se sobresaltó al escuchar, la historia de aquella mujer- ¿fue a La guerra? -
Camile asintió- si señorita, mi hermano se enlisto, hace como tres años nos llego un aviso de que el había muerto en combate- sus ojos se llenaron de lágrimas- mis padres estaban desolados, mi madre enferma de tristeza- sus lágrimas cubrían su rostro y Albert se apresuro en darle un pañuelo, ella lo tomo y continuo su relato, mientras se limpiaba sus lágrimas- después vino la enfermedad y la gripe se llevo a mi padre, dejándome sola en este mundo-
Patty aun intrigada le pregunto – entonces viaja a Londres a buscar una nueva vida, me supongo-
Camile la vio inmediatamente y movió su cabeza en forma de negación- no, señorita- trago saliva- nos llego un papel hace un par de días diciendo que habían recuperado algunos presos de guerra- cerro sus ojos un momento tratando de contener el llanto- creen que mi hermano es uno de ellos y ahora viajo para identificarlo, solo espero en dios que este vivo- se llevo sus manos de nueva cuenta al rostro- es esto todo lo que tengo, solo rezo a Dios por que sea el-
Albert le tomo sus manos – tranquilícese señorita, vera como si es su hermano, tenga fe- Camile le regalo una sonrisa.
Patty vio la escena, pero algo dentro de ella, le decía que tuviera cuidado- si igual yo creo los mismo, tenga fe. Mi novio también tuvo la misma suerte y ahora viajamos para ver si la persona que encontrar es el-
Camile la vio y le dijo dulcemente- ¿entonces hay mas personas que pudieron recuperar? -Albert y Patty asintieron- bendito dios, mas familias que podremos reunirnos- soltando las manos de Albert y reacomodándose en su asiento.
Patty sonrió muy forzadamente y Albert le dijo - ¿En que hospital esta su hermano? -
Camile se apresuro en buscar en su bolsa, segundos después saco un papel – en el hospital East Leeds Dar, en un lugar llamado – volvió a revisar el papel-En Leeds una ciudad en el norte de Inglaterra-
Patty y Albert abrieron los ojos en par en par- mi sobrino se encuentra en eso lugar también- se apresuró a decir Albert.
Camile suspiro- seguro dios me mando con ustedes- sonrió viendo a Patty- yo nunca había salido de Edimburgo, tal vez ustedes ¿podrían decirme como llego a ese lugar? - vio con ojos suplicantes a Albert- no tengo mucho dinero, pero si me llevan, prometo recompensarlos cuando consiga un trabajo-
Albert la miro desconcertado y enternecido con la pobre muchacha - ¿un trabajo? -
Camile asintió- si, señor, cuando vendí las pocas cosas que tenemos solo pude comprar el boleto de ida a Leens y me quedo un poco de dinero para moverme- Sonrió tímidamente y mostro sus manos, algo maltratadas- se trabajar señor y no dudo que conseguiré un trabajo para los gasto que surjan en mi estadía, se cocinar, barrer y muchas otras cosas más, tengo confianza de que alguna señora de una buena casa podrá ocuparme, así tendré un techo donde dormir mientras veo la situación de mi hermano, es lo primero que hare al llegar, buscar un trabajo-
Albert hiba a decir algo cuando la puerta se abrió, dejando entrar a un mozo del tren con un carro de comida- la cena, señor Andrew- Albert asintió y dejo el carro.
El carro tenia una gran variedad de comidas, una tetera de té recién preparado y varias galletas y dulces. Camile la vio y trago saliva, fijándose en las cosas del coche. Albert observó la vista de la joven a la comida, sabia que por su expresión la joven no había comido nada.
Camile se apresuro a levantarse- bueno creo que he molestado mucho- se giro para despedirse con una inclinación- los dejare comer, preguntare donde esta mi asiento, si me disculpan-
En ese momento Albert la tomo del brazo, ante los ojos sorprendidos de Patty- espere por favor- ella estaba sorprendida – si me permite me encantaría invitarla a cenar- ella estaba a punto de hablar – no acepto un no por respuesta, pues me imagino que no habrá podido comer nada ¿verdad? - ella asintió viendo el carrito.
De pronto suspiro profundo- no quisiera importunar, Albert- vio a Patty muy seria- mejor me retiro- Albert vio con ojos suplicantes a Patty para que le ayudara a convencerla.
Patty suspiro y dijo – no inoportuna, señorita descuide- sonrió- vamos acepte la invitación de mi amigo a cenar-
Ella sintió y tomo lugar mientras Albert acerco el carrito, ambas mujeres empezaron a tomar un poco de té y el servía los platos, Camile estaba muy sonrojada, pero devoro todo lo que Albert le ofrecía. Albert le sonreía recordando como su esposa era igual de comelona que aquella pobre mujer.
Después comenzaron una charla de cosas triviales; el tiempo pasaba sin que se dieran cuenta. Cuando Albert vio como Camile bostezaba discretamente. Se levanto y los vio fijamente- pues creo que ahora si me retiro ya es muy tarde, iré a buscar mi lugar, muchas gracias por todo- se encaminaba a la salida- espero volvernos a ver y que hayamos recuperado a nuestros familiares-
Los dos veía como la joven estaba a punto de abrir la puerta del compartimiento. De pronto Albert recordó que su compartimiento tendría tres camas para el viaje pues la idea era que Archie, Annie y Patty viajaran, recordó sus épocas de vagabundo y lo incomodo de tercera clase, esa pobre chica no tenia a nadie y pues quería ayudarla. Hablo firmemente – Camile-
Ella se giró desconcertada- si Albert-
Patty lo miro intrigada- mira- trato de acomodar sus palabras- la verdad es que en este compartimiento viajarían mi sobrino, su esposa y Patty, así que tenemos una cama de sobra- se toco su nuca- tercera clase es algo incomoda para viajar y una nos faltan un par de horas para llegar a Leens- sonrió- ¿si gustas puedes quedarte aquí? - Patty y Camile lo vieron con ojos sorprendidos.
Camile se giro y con angustia le dijo – si muchas gracias- abrazo a Albert y luego a Patty en forma de agradecimiento- les juro que les pagare algún día por su amabilidad y mi hermano Scott sabrá de esto, muchas gracias- Patty sonrió discretamente.
Albert apenado dijo – descuida- se levantó y comenzó a acomodar las camas- hoy por ti, mañana por mi- Camile tenia sus manos entre lazadas y sonrió haciendo una reverencia. Patty también le sonrió, pero muy forzadamente. No sabía porque, pero esa mujer no le daba buena espina. Pero tampoco tenía corazón para dejarla sola, sabia lo inseguro que podía ser un viaje para una mujer sin compañía, total solo serian un par de horas.
Como lo había dispuesto Albert se acomodaron en el amplio compartimiento, las camas eran individuales pero reconfortantes, los tres se dispusieron a tomar una siesta asta llegar a su destino. Un par de horas después arribaban a Leens.
La mañana apenas despuntaban y un trio muy peculiar salía del tren, el anden de la ciudad estaba atiborrado de gente que se dirigía a Londres para trabajar algo común, pues, aunque el pequeño pueblo estaba en auge, había mas oportunidades de trabajo en la capital por la guerra.
La figura de tres personas se dibujaba en aquel andes. Albert traía una gabardina fina negra, guantes de cuero y una bufanda café; Patty traía un saco largo en color blanco, un sombrero de fino de satín, guantes del mismo color y otra bufanda. El clima Ingles siempre era más gélido que el Escoces y Camile por su parte traía un sencillo saco de color hueso, algo viejo, pero se veía abrigado, su bufanda de colores pastel, sus manos las frotaba una con otra para minorizar el frio, junto a ella una pequeña maleta café, con su poco equipaje que había llevado. Albert la observo y se enterneció con ella, recordando aquel viaje que tuvo que hacer su bella esposa cuando joven de vuelta América. Como le hubiera gustado habérsela encontrado y haberla ayudado, pero gracias a Dios su pequeña había llegado bien América.
Se acerco a Camile y se retiro los guantes- toma esto te quitara el frio- le dijo con una sonrisa.
Camile apenado le dijo – no Albert ¿Qué harás tú?, no puedo aceptarlo-
Albert le regreso la sonrisa- descuida tengo otro par- Camile asintió y tomo el par de guantes, colocándoselos.
Patty se acercó a ella- ¿está segura de que no quieres venir con nosotros? -
Camile vio a Patty- no Patty gracias, no puedo ser una carga para ustedes y necesito buscar un trabajo para solventar los gasto-
Habían hablado en el tren de la posibilidad de Albert para ayudarla y cubrir sus gastos, pero Camile se había negado rotundamente, ella había venido por su hermano y trabajaría para lograrlo, mucho habían hecho ellos. Albert suspiro y le dijo – bueno, veo que no te convenceremos así que- Alzo los hombros- si necesitas algo-
Camile lo abrazo para agradecerle- si lose tengo el nombre de su hotel- le regalo una sonrisa- descuiden todo estará bien- abrazo a Patty y tomo su maleta- suerte chicos y espero que sea Steart, ahora tengo que irme – asintieron mientras veía como Camile desaparecía en el andén.
Ellos por su parte se dirigían con un mozo que traían sus maletas y se enfilaban a la salida, donde los esperaba un carruaje para ir a su hotel.
La mañana se había instalado por completo en el pequeño pueblo, en un hotel lujoso. Una dama de larga cabellera de color café, piel blanca como la nieve tomaba una taza de té, frente a un amplio ventanal. La recamara era muy lujosa, una cama blanda y muebles de robles con una decoración muy pintoresca. Veía el panorama donde se dibujaba el pueblo completo, unas amplias montañas encuadraban la imagen, un pueblo muy tranquilo. La mujer dejaba la taza de té, en su mesa y suspiro- POR FIN, WILLIAM ALBERTH ANDREW, llegaste, ahora mi plan comienza y tengo muchas sorpresas para ti- sonrió, de pronto unos toquidos en su puerta la hicieron girar y dijo – pase- se levantaba con una sonrisa al ver quien entraba - ¿tardaste mucho? -
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BUENAS TARDES YA SE QUE ME TARDE MUCHO CON LA ACTUALIZACION, DISCULPEN, PERO FUE UNA SEMANA ALGO PESADA JIJIJI NO TENGO PERDON DE DIOS, PERO ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO. PROMETO PONERME AL DIA.
MIENTRAS TANTO UN ABRAZO Y UNA SINCERA DISCULPA JIJIJIJ OTRA VEZ. ESPERO SUS COMENTARIOS Y GRACIAS POR LA ESPERA. ESPERO QUE LES GUSTE. RECUERDEN QUE SON PARTE IMPORTANTE DE LA HISTORIA PUES GRACIAS A SUS COMENTARIOS VAMOS HACIENDOLA JUNTOS.
ATTE. ANA
