CAPITULO 38
NUEVOS ENREDOS.
La mañana seguía sin muchos contratiempos para Candy, había estado en juntas y clasificando prioridades, la verdad estaba cansada, aunque una sonrisa muy grande al haber escuchado a Albert y las noticias que le dio, de verdad eran buenas nuevas.
Giro a ver el reloj, marcaba la una de la tarde, recargo en el respaldo de su silla y masajeando sus cienes y suspirando; cuando de repente escucho unos murmullos detrás de la puerta de su oficina. Primero se quedo ajustando su audición para tratar de entender que decían. De pronto se levantó rápidamente de su asiento al ver como su pobre secretaria trataba de detener a alguien que intentaba entrar.
La pobre mujer estaba preocupadísima y diciendo- lo entiendo majestad, pero la regente esta ocupada, debe de esperar- mientras la figura de Dimitri se hacía presente.
El Rey estaba enfurecido y exigía hablar con Candy- y le repito que no esperare, necesito verla ahora- dijo con una voz enérgica.
Candy hizo una mueca con la boca, se suspiró fuerte y con paso decidido se acerco a Dimitri, tomo bruscamente la puerta y la abrió, Candy estaba serena pero su cara era seria. La cara de la secretaria era de espanto. – está bien, señorita atenderé al Rey Dimitri, en este momento- haciendo un ademan para que entrara. Candy movió la cabeza mientras Dimitri se acercaba a su escrito, se giro y vio a sus secretaria- descuide, vaya por un te que yo me encargaré de esto- ella sintió – y suspenda mis citas de la tarde- se giro a verlo- creo que esto llevara tiempo- cerrando la puerta y remangando su blusa fina de seda.
Si algo no sabia Dimitri de Irlanda es que Candy no era una dulce niña, a la cual un par de gritos la espantaban. Candy rio, moviendo su cabeza y acercándose a su escritorio. Recordó por un momento los berrinches que hacia Elisa en sus buenos tiempo y aun así nunca se quedó calla; menos ante el espectáculo que hoy había dado este rey, en su oficina. Si de alguien había aprendido a controlar capricho sin duda era de la hermana Grey; era tiempo de poner en practica lo que había aprendido.
Llego y se sentó en su silla, su cara era seria y vio a los ojos a Dimitri que estaba con una expresión poco amistosa- y bien, déjame ¿Cuál era la urgencia de verme?, por que me imaginó que debe ser una cosa muy grave para ver armado un espectáculo así en mi oficina-
Dimitri la vio con una cara de pocos amigos y hablo fuerte, esa pobre mujer aun le faltaba mucho que aprender- en primera se me hace una descortesía que alguien como yo tenga que esperar para entrevistarte con usted- su semblante era retador.
Candy no bajaba su mirada, se recostó en su respaldo- y a mí, me parece algo no propio de una persona como usted, venir a armar un espectáculo así- Dimitri tenso su quijada- sin obviar de ¿Por qué tendría que atenderlo antes que las personas que tiene tiempo esperando?, acaso el ser Rey le da un privilegio más allá, del que tienen ellos-
Dimitri repuso su postura- el asunto que debo tratar con usted no puede esperar- por impulso se levanto y azoto las manos en el escritorio de Candy sin inmutarla- exijo que sea una prioridad, para usted-
Se retaron con las miradas y Candy se levantó- y yo exijo, modales de su parte- azotando también las manos en su escritorio, si pensaba que alzando la voz la intimidaría estaba muy equivocado, ni el mismo Terry en sus ataques de histeria la hizo temer, mucho menos un Rey malcriado – así que le recuerdo que esta de invitado en mi país-
Dimitri trago saliva, pero aun así no bajo el tono de su voz, sus ojos estaban enardecido – y le recuerdo el porque estoy aquí, o acaso se le olvida regente-
Candy alzo su mirada y la clavo en la mirada de el – no, se perfectamente el motivo, las condiciones y el arreglo que hizo con mi esposo- Dimitri sonrió- pero eso no le da derecho a entrar así a mi oficina, me oyó- ahora fue el turno de ella para levantar la voz- así que le sugiero que si desea que le ayude, se calme y tome asiento , trataremos de hablar como lo que somos personas civilizadas, majestad- Candy hablo segura y sin quitarle la mirada.
Dimitri tomo asiento de un solo golpe y cruzo las manos, como niño regañado trato de calmarse- esta bien, pero necesito hablar con usted es muy urgente-
Candy volvió a tomar su posición y asintió la cabeza- ya ve, que diferente- sonrió un poco- solo necesitaba pedirlo por favor-
Dimitri movió la cabeza y suspiro – esta bien, creo que mi actitud no fue la mejor, discúlpeme- Candy asintió- pero me llego un telegrama esta mañana, que he confirmado- de inmediato le dio el telegrama a Candy y esta lo empezó a leer, la cara de ella cambio de inmediato, Dimitri suspiro- como vera, las cosas están empeorando en Irlanda, los saqueos se han multiplicado y lo peor-
Candy lo vio fijamente y no dejo que terminara- hay mas muertos, la epidemia los está atacando con todo-
Dimitri asintió y desesperado hablo- así es majestad, entienda ahora mi punto. Mientras estoy aquí esperando el barco con provisiones, mi pueblo muere de hambre y por la plaga-
Candy trago en seco- lo entiendo, debemos hacer algo, no podemos dejar que esto siga- se recargo en su escritorio por unos segundos llevándose las manos a su cara tratando de pensar.
Dimitri se aventuro hablar- ¿si pide ayuda a Inglaterra?, yo lo hecho pero las condiciones que piden son inconcebibles para mi pueblo- la vio con furia- ellos pretenden que les entregue Irlanda como ustedes los hicieron con Escocia y eso regente nunca lo hare, así mueran todos mis compatriotas, le aseguro que ningún irlandés aceptara eso-
Candy asintió, sabia lo difícil que era ser una regencia de Inglaterra y por la historia de Escocia, sabia lo mucho que ellos trataron por no caer, pero los ingleses los acorralaron asta el punto de claudicar y ceder. Candy vio la decisión de Dimitri por mas que lo presionaran no caería, dejaría morir hasta el último irlandés y estaba segura de que encendería toda su nación antes de dejarla al poderío Ingles, debía encontrar una solución pronto, si el Rey supiera que Escocia estaba apunto de caer en la misma situación de Irlanda.
Los malditos ingleses habían prometido ayuda, pero no llegaba, la epidemia estaba contenida pero no tenían alimento suficiente y el barco no llegaba, la guerra lo estaba deteniendo. Tenia que hacer algo, el problema era ¿Qué?
De pronto unos toquidos en la puerta llamaron su atención, debía ser algo urgente pues había pedido explícitamente que no fuera molestada- pase – dijo.
Su tio Marcus entraba a su oficina de la mano de su tía Margot, con una sonrisa. Inmediatamente Candy y Dimitri se levantaron y se acercaron a los recién llegados. Marcus tenia una amplia sonrisa y extendió la mano para saludar a Dimitri – vaya amigo, veo que tus pulmones aún siguen con muy buena salud, su discusión se escuchaba asta el vestíbulo- Dimitri se sonrojo ante el comentario, el se giro a ver a Candy- y tu hija, sin duda eres nieta de mi padre- rio a carcajada- tus gritos también se escuchaban- Candy movió la cabeza.
Margot solo sonreía, Candy se apresuro a decir- buenas tardes tío, como vera estamos en medio de una junta importante con Dimitri, ¿en qué puedo ayudarle? -
Marcus sonrió de lado- si hija, me di cuenta en el vestíbulo- con una señal los invito a tomar asiento en la sala- siempre que un irlandés y un Escoces se sientan a dialogar, jajaja se reconoce por los grito- hizo un ademan con la mano, al ver el rostro de los dos sonrojados- descuide, tomemos asiento, creo que oficialmente esta conversación será una cumbre de naciones-
Margot sonrió y habla pausadamente- creo que tienes toda la razón querido- tomando asiento.
Dimitri y Candy estaba desconcertados, pero accedieron curiosos al ver el semblante de los mandatarios. Marcus se aclaro la garganta- en vista que Irlanda y Escocia pasan por un mal momento, siendo atacados por la gripe española- se giro a ver a su esposa- y sabiendo de la "buena voluntad "de los ingleses para ayudarlo- ellos seguían atentos – hemos decido-
Margot tomo la palabra- ayudarlos, ha ambos- Candy y Dimitri se vieron sorprendidos- si no se sorprendan, antes de partir de Austria, mi esposo- tomo su mano y le sonrió – me comento lo que pasaba aquí, así que antes de partir dispuse que se prepara un tren con provisiones que llegaron hoy- Candy suspiro aliviada, de verdad Dios era muy grande, Margot le regalo una sonrisa.
Marcus tomo la palabra- no sabia que Dimitri estaba en una situación peor a la nuestra- sonrió- pero no veo ningún inconveniente para que dividan las provisiones, se que no es mucho, pero-
Candy se levanto y abrazo a sus tíos, con tanta alegría después del abrazo les dijo – es mucho, tíos, Albert y yo mandamos traer provisiones de América, pero se han retrasado en la entrega por la guerra, tendremos que esperar 15 días mas para que lleguen- sonrió- y con esto podemos sobrevivir un tiempo, gracias dios los bendiga, han salvado muchas vidas-
Dimitri se levanto y al mismo tiempo Candy y sus tíos; estiro la mano a Marcus- gracias, Marcus, muchas gracias, mi pueblo te debe una muy grande-
Marcus sonrió y lol miro fijamente sosteniendo sus mano- descuida Dimitri, hoy por ti mañana por nosotros- el asintió- y quedaría pagado si no volvieras a gritarle a mi sobrina- el asintió.
Candy se dirigió a su escritorio, tomo papel y pluma- entonces arreglado todo solo tendremos que mandar a descargar las provisiones- todos asintieron- por mi parte mandare a la capitana Minrret para que traiga las provisiones que nos corresponden-
Dimitri se apresuro también y tomo otro papel- si les parece yo mandare al capitán Alexander, esperaremos las provisiones y me retirare lo mas pronto posible a Irlanda- vio a Candy – regresare cuando el barco arribe a mis costas yo mismo traeré sus provisiones. ¿le parece Regente? -
Candy sonrió y estiro su mano- es un trato- Dimitri sonrió y tomo sus manos- entonces en 15 días, lo veré de nuevo y vera a su familia-
Dimitri estaba desconcertado y pregunto a Candy - ¿mi familia?-
Candy sonrió- si Dimitri, su familia llega mañana de Irlanda, como lo prometí estarán con nosotros asta que usted pueda controlar la epidemia y un grupo de médicos salió esta mañana para su país, capacitara a sus médicos y volverán con usted-
Dimitri se quedo pálido y no sabia que decir- yo, no sé qué decir-
Candy sonrió- tal vez un lo siento- el asintió- me parece bien, yo siempre cumplo mi palabra y la de mi esposo, recuérdelo- su tío Marcus abrazo a Margot, que orgullosos se sentía por su sobrina, sin duda tenía madera para esto.
Mientras tanto mas temprano un joven se encontraba a fuera de una habiatacion de un hospital, sus manos estaban puestas en su cabellera. Pensaba que era imposible que Steart estuviera vivo, pero el lo había visto con sus propios ojos, no sabia que hacer gritar, saltar y lo único que pudo hacer fue soltar un par de lagrimas agradeciendo a Dios por este milagro, sonrió viendo a la nada – tía, podre llevarle a su muchacho-
De pronto el doctor Wilson salió de la habiatacion y se dirigía a Albert- Sr. Andrew-
Albert se giro a verlo e inmediatamente se levantó – sí, doctor- suspiro- ¿Cómo se encuentra Patty? - después de confirmar la identidad de Steart, se llevaron a Patty a una habitación para que se repusiera de la impresión.
El galeno le sonrió- la señorita Patty se encuentra bien-Albert suspiro aliviado - ¿y mi sobrino doctor? -
La cara del galeno se descompuso, trago saliva- su sobrino es otra historia- Albert lo miro fijamente- el Sr. Steart a permanecido en como mucho tiempo, hace apenas unos pocos días cesaron las convulsiones-
Albert alarmado hablo - ¿convulsiones? -
El medico asintió- sí, señor Andrew. Su sobrino ha sufrido de convulsiones, el ha tenido ya dos infartos- Albert cerro los ojos por un momento, - no sabemos que las ocasiona; por eso mandamos el telegrama si vuelve a tener otro infarto- dudo por un minuto- la medicina dicta que no lo revivamos, puede tenerte problemas muy graves en su cerebro o-
Albert hablo angustiado- ¿o que doctor?, dígame por favor-
El galeno suspiro y le hablo- puede permanecer así por un largo tiempo debatiéndose entre la vida y la muerte, señor Andrew- lo miro fijamente- usted y la señorita patricia deben tomar una decisión, por ahora está estable, pero si vuelve a padecer otro ataque me temo-
Albert trago saliva y medito por unos segundos las palabras que diría-entiendo doctor- se giró y vio otra vez de un ventanal del pasillo de la clínica, vio el hermoso jardín, los rayos de sol que iluminaban el paraje, suspiro y se giro a ver al doctor- lo discutiré con la señorita Patty- el galeno le asintió- pero estoy seguro que la respuesta de ella, será la misma que la mía- el medico lo miro desconcertado- el saldrá de esto, mi sobrino es fuerte y solo necesita saber que alguien lo espera-
El medico pardeo y dijo – ¿está seguro sr. Andrew?, su sobrino puede tener secuelas muy considerables, lleva mucho tiempo en ese estado y yo-
Albert lo vio a los ojos, con la mirada mas firme y la decisión reflejada en ellos- lo entiendo doctor, pero mi sobrino es un sobreviviente, es fuerte- sonrió y por unos instantes recordó a su tía- es un Andrew. Saldrá adelante confié en él, como yo lo hago-
El medico entendió y acento con su cabeza, sabia lo mucho que había luchado ese muchacho para estar vivo y había visto milagros de los pacientes al saber que sus familiares estaban ahí. Esperaba que este fuera un caso así y dijo convencido- esta bien Sr. Andrew; entonces ese milagro- Albert asintió y le regalo una sonrisa- la señorita Patty tardara un poco en despertar le aplicamos un calmante suave, le recomiendo que vaya a comer algo mientras despierta y regresan para hablar con su sobrino-
Albert asintió- gracias, por poco olvidaba que por salir de prisa no había comido- ambos sonrieron- ¿si me indica donde esta la cafetería, por favor? -
El médico le indico rápidamente donde se encontraba, Albert se dirigió a la cafetería del hospital, si había novedad le aseguro el doctor que mandaría por él. La cafetería era pequeña unas cuantas mesas, una barra para ordenar y una sola camarera. Esta se encontraba cruzando un pequeño jardín, el hospital, aunque era mediano, era sustentado por las donaciones. Lo que hacía un poco difícil puesto que era época guerra y todos están afectados por la mismo. Pero la buena voluntad de algunos pocos mantenía el Hospital a flote.
Albert entro y se quedo admirado de la ardua labor que llevaba, todos los que laboraban ahí eran mujeres que hacían labor social, para alimentar a los visitantes y a los enfermos. Las mesas sencillas de madera y un florero, era los únicos adornos del lugar.
El se dispuso a tomar asiento, esperando hacer atendido, la verdad solo dio un vistazo rápido al lugar, su apetito era poco extrañaba sus hijos y a su esposa, pero sabía que era necesario el estar ahí y ahora más sabiendo la condición de su sobrino.
De pronto el silencio del lugar y sus meditaciones fueron sustituidas por una peculiar platica que llamo su atención, en la mesa de atrás una joven platicaba con la camarera y esa platica lo hizo voltear.
La joven traía una blusa blanca de mangas largas, su pelo rubio recogido en una coleta y la camarera una muchacha joven pelo oscuro ondulado recogido con una pañoleta, camisa de color beige y falda recta en color café, con un mandil blanco. Le decía a la joven sentada- señorita, ¿está segura de que no desea ordenar algo? - la joven le regalaba una sonrisa- ha esta por mas de 20 minutos y solo ha pedido agua, si gusta le puedo traer algo de comer-
Camile le sonría y dijo algo apenada- no descuide- trataba de pensar mientras abría la palma de su mano y checa algo- por ahora solo me alcanza para esto, sabe acabo de llegar de Escocia esta mañana y no he encontrado trabajo, mi hermano se encuentra internado aquí y-
La camarera movió su cabeza en signo de negación y sonrió de lado- descuide, yo la entiendo- la miro con dulzura- es difícil teniendo un familiar y poder cubrir los gastos, si me da unos minutos veré si hay algo que le pueda traer, sabe todas las que laboramos aquí estamos de voluntarias y a veces sobra un poco de comida, le traeré algo-
Camile apenada y con el rostro sonrojado miro a la mesera- muchas gracias, de verdad no sé cómo pagarle dios la bendiga en verdad tengo mucha hambre- la camarera movió su cabeza y le sonrió.
Albert escuchó aquella platica y se quedó enternecido con ella. Antes que la camera se retirara él se acercó- no va a haber necesitad señorita- las dos lo observaron- yo le invitare de comer a la señorita, descuide tráiganos una rica comida y una gran jarra de agua- vio a Camile- claro ¿si la señorita acepta? -
Camile se sorprendió y le regalo una sonrisa- si gracias- se sonrojo- en verdad creo que eres un tipo de ángel-
Albert rio y se sentó en la mesa de Camile- no, soy un ángel, solo que no me gusta comer solo-
Camile preocupada le pregunto- ¿y Patty?, ¿Dónde está? - se llevo las manos a su boca y dijo - ¿encontraron también su sobrino? -
Albert suspiro – si Camile, el enfermo era mi sobrino- Camile le regalo una sonrisa-y Patty pues recibió una fuerte impresión y le dieron un calmante-
Camile por inercia le tomo una mano a Albert- ooh Albert cuanto me alegro- Albert quedo sorprendido por la acción y rápidamente quito la mano- disculpa, pero me dio mucho gusto que por fin lo hayan encontrado y siento mucho lo Patty, debió haber sido una fuerte impresión, espero que este mejor-
Albert le sonrió- si gracias, por lo que veo tu también encontraste a tu hermano ¿y como este? -
Camile cambio su rostro por uno de tristeza- bueno, mi hermano- suspiro- él también está aquí, pero recibió un balazo en su pierna derecha y fue amputada- callo por unos momentos- ahora tiene fiebre y los doctores están tratando de contener la infección, solo queda esperar-
Albert tomo la mano de Camile- ten fe, Camile veras que todo saldrá bien- retiro rápidamente su mano y la vio consternado- pero dime ¿ya encontraste trabajo y donde quedarte? -
Camile se limpio unas lagrimas que amenazaban con salir- no Albert – hizo una mueca con la boca- solo pude encontrar un lugar para dormir, el director del hospital me dijo que hay un albergue para personas de mi condición, que no podemos pagar un hotel. Creo que mas tarde iré para ver si hay un lugar para mí-
Albert movió su cabeza- te dije que podría ayudarte-
Camile con su cabeza negó inmediatamente- no Albert, yo no puedo permitir que aparte de todo lo que me has ayudado me ayudes más-
Albert la miro fijamente- pero Camile-
Camile le dijo firmante- no, aparte – lo dudo- te puedo preguntar algo- Albert asintió- no creas que soy malagradecida, pero ¿Por qué me ayudas? -
Albert cerro los ojos por un momento y se llevo la mano a un bolsillo de su saco, sacando de ahí su cartera, la abrió ante los ojos de sorpresa de Camile y saco algo de ahí- mira- le mostro una fotografía- esta es mi hermana Rose Marie, ella murió cuando yo era niño y era i única hermana, la casi como a una madre-
Camile miro fijamente la foto y volteo a ver a Albert- pero Albert, ella es muy parecida a mi-
El le sonrió- si Camile, cuando te vi en el tren me la recordaste mucho, por eso –
Camile se adelantó – por eso me ayudas ¿verdad?, te recuerdo a tu hermana- le sonrió, Albert asintió. Camile le hiba a dar la foto cuando de repente sintió que traía otro papel la foto, por instinto la separo y vio una foto de una mujer muy hermosa de cabello rubio y ojos verdes, que sostenía a dos hermosos bebes en sus brazos. Desconcertada le pregunto - ¿y ellos quienes son, Albert? -
Albert tomo las fotos y vio la que le entrega Camile, este sonrió y suspiro – son mi familia- acerco la foto para que la viera Camile y le explico- ella es mi esposa se llama Candy y ellos son mis fotos hermosos hijos William y Iain, no pudieron venir-
Camile miro fijamente la foto- ella es hermosa- el asintió- y tus hijos guapísimos como su papa- Albert se sonrojo- me imaginó extrañas mucho, ¿pero por qué no vinieron contigo? -
Albert hiba a contestarle, cuando una enfermera llego y se acercó a ellos- Sr. William, la señorita O'Brien ha despertado, lo está pregunto por usted-
Albert vio a la enfermera y le dijo – en un minuto voy gracias- mientras la mesera traía unos platos con sopa. Él se giró y vio a Camile- por favor come algo, iré a ver Patty y después regresaremos por ti y te llevaremos al albergue ¿de acuerdo? -
Camile le regalo una sonrisa- si está bien, los esperare-
Albert le dijo a la camarera- que coma la señorita, ahora regreso y liquido la cuenta por favor dele todo lo que pida- la camarera asintió y Albert salió de ahí. Dejando a Camile comiendo el plato.
Albert salía del restaurante y la camarera le dijo a Camile- en verdad que tienes suertes, el señor es un buen tipo-
Camile suspiro- si es todo un ángel, lástima que está casado- suspiro.
La tarde se había hecho presente en Edimburgo, un hombre se encontraba trabajando en su amplio escritorio de cedro, tenia horas checando varios documentos. Como siempre Lord André se ponía a trabajar olvidándose del mundo y solo se concentraba en sacar los pendientes. Tan concentrado estaba que solo un carraspeo lo hizo levantar el rostro del informe que leía.
La sorpresa fue grande cuando vio a su hermano sentado frente al escritorio y este con una sonrisa le dijo – vaya viejito, sigues con la mala costumbre de trabajar de más- movió su cabeza- y luego terminas con descansos forzosos en el Hospital, vaya que nunca cambias André-
André soltó los papeles en el escritorio y vio fijamente a su hermano- y tu sigues con la mala costumbre de no avisar cuan llegas a una oficina- sus ojos eran penetrante- ni por que eres Rey, se te quita lo entrometido Marcus-
Marcus soltó la carcajada – calma viejito, solo me preocupo por ti, cuando me valla sigues con tu plan de morirte trabajando- André frunció el ceño – además vine por ti y mi sobrina que veo que sigue tu mal ejemplo, es hora de comer-
André movió la cabeza- hay hermano, de verdad nunca cambias-
Marcus sonrió- y ni cambiare, ya me extrañaras-
André soltó una carcajada – si Marcus mucho, sobre todo el hecho de que interrumpas en mi trabajo-
Intrigado por cuál era la razón que mantenía a André en su oficina y no en el cuarto con sus nietos, como era ya costumbre, le pregunto – y se puede saber ¿Qué te tiene tan entretenido?, te fui a buscar a la habitación de tus nietos y no estabas, pensé que era nueva costumbre tuya pasar más tiempo con ellos-
André sonrió de lado, tomo los papeles y se los mostros. Marcus los leyó detenidamente- como veras el primero es una petición de cambio de regimiento del Capitán Mitchell –
Marcus lo vio- es el joven que nos acompaño aquel día Glasgow ¿no? - André asintió- ¿pero por qué quiere cambio? -
André sonrió- pues por la única cuestión que puede pedir un hombre con su cargo y sus condecoraciones-
Marcus sonrió- una mujer sin duda- afirmo André- entonces lo que paso esa noche-
André lo miro- si hermano, me temo que no solo fue un malentendido entre él y el capitán Alexander-
Marcus lo miro y sonrió discretamente- ooo ahora entiendo- hizo una cara de burla- por fin la protegida de Lancaster se ha convencido de ser una hermosa mujer y claro como tal tiene a dos buenos pretendientes detrás ella- pero algo dudoso dijo- ¿Qué acaso el capitán irlandés no es casado? -
André asintió- si hermano- bajo los ojos un momento- me temo que este asunto se complique mas y se haga un problema entre Escocia e Irlanda, su esposa del capitán es una de las doncellas más allegada a la reina irlandesa-
Marcus suspiro- sin obviar que es la ahijada de Jorge- frunció el ceño-espero que no hermano o en verdad tendremos muchos problemas- y intrigado pregunto – ¿y este otro papel?-
Andre suspiro profundo y su cara se puso seria- ese otro papel, pues leo-
Marcus lo vio sorprendido- de ¿William? - André asintió- es un reporte de la guardia especial de su llegada- volvió a leer el documento- es para Candy ¿Por qué lo tienes tú? -
André suspiro- por el contenido- Marcus lo vio con más cuidado.
Marcus se pudo serio- esto no le va a gustar a Candy- asintió André.
No se habían percatado de que Candy estaba abriendo la puerta cuando escucho su nombre- ¿Qué no me va a gustar tío? - se vieron los dos caballeros inmediatamente mientras Candy se acercaba a ellos, con una mirada curiosa.
es bueno, dime ¿que paso?- ANdre se acomodo y empezo hablar.
