CAPITULO 45

HURACAN DE SENTIMIENTOS PARTE 1

André estuvo esperando a Candy, todo el tiempo que se encontraba hablando con Eduardo. Se había enterado del loco plan de su hija de enfrentarlo directamente. Estaba desesperada, cansada y con un embarazo de alto riesgo para tener más paciencia con ese maldito príncipe.

Estaba enfurecido cuando su padre, le comento la idea de su hija. Aunque quiso verla para poder detener esa locura. Pero no la pudo encontrar así que prefirió esperarla en su habitación. Intento una y mil maneras de convencerla que no lo hiciera, pero siempre que la buscaba, estaba en juntas y la última vez que la busco estaba en la villa con los gemelos.

En fin, desistió y la espero. Con un cigarro prendido en la oscuridad de la habitación de ella y una copa de Brandy para variar. Tenía los reportes de la capitana Minrret que llegaron al lugar esperarían el amanecer para recibir los víveres. También tenía el reporte de que la epidemia estaba controlada al fin.

La puerta se abrió dejando a una cansada Candy entrar. Estaba sorprendida por ver a su padre en su cuarto. El estaba cerca del interruptor de la luz y la encendió.

Suspiro profundamente- ¿Qué haces aquí, padre es tarde? - dijo entrando pesadamente

Su padre igual suspiro y se levanto hacia donde estaba ella parada- tu ¿Qué crees? -

Candy cerró los ojos- estoy cansada padre- sonrió figuradamente- ¿si gusta lo veré mañana temprano? Fue un día pesado y quisiera descansar- lo rodeo caminando a su cama.

Su padre se quedó fijamente viéndola – no señora, necesito hablar contigo y lo haremos ahora-su voz era fuerte y clara, no admitiría de ella un después, había cosas que tenían que arreglar y no podían esperar, eran urgentes y por muy cansada que estuviera tendrían que hablarlo.

Candy solo quería tomar un baño, descansar y esperar que amaneciera para poder regresas a sus hijos a su casa, siempre y cuando se fuera el príncipe Eduardo, pero sabía que si ella era terca su padre era más, el tono en el que hablo y la forma de verla le decían que él, no se iría sin hablar con ella - está bien- dijo soltando el aire- estiro su mano derecha y lo invito a sentarse en la sala de su cuarto- ¿de qué deseas hablar padre'-

André camino con el rostro serio y paso firme al sillón- de muchas cosas princesa, creo que tu y yo debemos ponernos al día de muchas cosas; no solo del trabajo sino de tu vida -

Candy asintió y se sentó frente a su padre- pues soy toda tuya papa- sonrió fingidamente, ella no quería hablar con su padre de algunas cosas, por eso lo evito todo el día. Cerró los ojos, aunque ella sabía que era lo que su padre quería discutir con ella, al mal paso darle prisa- ¿por dónde quieres empezar? -

André se sentó y cruzo su pierna, acomodándose en el sillón, la plática sería muy larga- bueno hija, me gustaría empezar con ¿por qué tú te entrevistaste con el príncipe Eduardo?-

Candy se reacomodó en el sillón- bueno digamos que – se relajó- estoy harta de esta situación y si esperábamos a tener las pruebas suficientes para castigarlo podría hacerle daño a mis hijos- se vieron a los ojos firmemente- ya estoy harta padre de que ese imbécil tenga todas las cartas del juego-

Su padre asintió con la cabeza- mmm y ¿por eso lo enfrentaste? -su cara se puso rígida, trataba de encontrarle lo lógico a esa acción tan precipitada de su hija.

Candy asintió- sí, necesitaba decirle que no permitiré mas de sus locuras y no me importa que sea hijo del Rey de Inglaterra, ese muchachito necesitaba saber que Escocia no es Inglaterra y que no le permitiré poner en tela de juicio mi autoridad con mi pueblo y mucho menos lo dejare QUE JUEGE CON LAS VIDAS DE MIS HIJO Y MI FAMILIA-

Su padre movió la cabeza en signo de negación- hija, entiendo todo lo que me dices- sus caras eran serias- pero te das cuenta de lo que hiciste – sostuvo la respiración por un segundo- ACABAS DE DESPERTAR A UN GRAN ENEMIGO-

Ella volvió a soltar la respiración- lo sé, pero era algo debía ser padre, esto es una locura mis hijos están en otra casa, tuve que fingir que los secuestraban. Mi esposo se encuentra lejos de nosotros y yo casi no tengo tiempo para estar con ninguno de los tres- el estrés acumulado por todo, la hizo comenzar a llorar- estoy cansada de esto padre, necesito un poco de paz, si en mi casa no puedo estar tranquila ¿Dónde será el lugar, para descansar?, ¿Dónde podre criar a mis hijos mientras yo trabajo junto a mi esposo? -

Su padre se levantó y se acercó a ella, se sentó junto a su hija y la abrazo fuertemente. Dejo que ella llorara por minutos enteros. Sabia la sensación de ser ahogada por tantas cosas, veía la desesperación de saber que es importante su trabajo, pero ella anhelaba una vida tranquila. Esa vida que él le quito al momento de encontrarla y reconocerla. En el maldito momento que él le dio su lugar en el reinado, aun no era coronada, aun no era legalmente REGENTE y a pesar de eso ya le pesaba demasiado el cargo de su puesto. Se maldijo por dentro porque si alguien tenía toda la culpa de ver a su hija así era él.

Acaricio su pelo y la acuño entre sus brazos, pidiendo a Dios que le pudiera dar esa paz que necesitaba. Quería enseñarle a sobre llevar todo eso. Por otra parte, quería llevársela lejos, tal vez a un lugar donde el supiera que nadie los conociera y ella pudiera pasar una vida normal, al lado de su familia; cuidar a sus hijos y convivir con su esposo.

La aparto de él y la miro a los ojos- hija- limpio sus lagrimas de las mejillas de Candy- se que estas cansada y te abruma las responsabilidades, entiendo- guardo por un momento silencio viéndola a los ojos- sé que soy el culpable de que tengas esta carga tan pesada en tus hombros y me gustaría verte feliz y tranquila- suspiro- he pensado mucho y me gustaría darte dos opciones para ti princesa, para que seas feliz- hablo seriamente.

Candy trataba de calmarse y entre sollozos hablo- ¿de qué hablas, papa? -

André le sonrió- creo que estoy mejor, tal vez aun podamos retrasar lo de la toma de posición de la Regencia, tal vez pueda volver a mi puesto amor, para que tengas un poco de paz en tu vida y puedas disfrutar de tus hijos y tu esposo, sin olvidar tu embarazo- Candy lo seguía viendo desconcertada- bueno también puedo darte otra opción- guardo un silencio más largo- ¿te puedo sacar de aquí y olvidamos todo esto hija, tal vez podrías regresar a América y rehacer tu nueva vida. Yo podría –

Candy lo abrazo suspendiendo las frases de su padre, se separó lo vio fijamente – padre, ¿Qué estás diciendo? - movió su cabeza en signo de negación-sabes que si te dejara volver a la Regencia- toco su pecho- podrías morir, tu corazón es muy grande y sé que lo dices por tantas cosas que han pasado, pero yo no podría vivir con eso en mi conciencia. Como podría tener paz sabiendo que con eso te perdería, no papa no podría- ya estaba más tranquila- sé que tu deseas lo mejor para todos y te agradezco la oferta, pero-

Bajo su cabeza y André la levanto – no puedo dejarte con todo esto sola-

Ella acaricio su mejilla- te encontré y después de tanto tiempo perdida, sé que ahora pertenezco a una familia, sé que no es fácil papa, pero no quiero perderte- lo abrazo y volvió a llorar, ahora no solo ella sino también André- no papa, no quiero irme- se separaron y lo vio a los ojos- yo aprenderé te juro que aprenderé, pero no me separes de ti. Sé que tal vez es muy difícil poder enfrentar todo y cada día me levanto tratando de ser mejor- trago saliva- no creas que no escuchado todas esas conversaciones por el palacio, donde dicen que soy mala madre por estar más ocupada en el trabajo, o aquellas donde dicen detrás de las paredes de que mi esposo se cansara de esta situación y terminara dejándome-

André suspiro- hija-

Candy movió su cabeza en negación- lo sé, padre. Sé que soy una mujer muy criticada por mi forma de ser- sonrió - ¿pero sabes algo? - ahora André movió su cabeza en negación- NO ME IMPORTA, sé que cada día hago lo mejor para aprender y sobrellevar esto de la mejor manera que puedo. Tal vez no sea la mejor, pero me esfuerzo. No te niego que quisiera tener una vida normal, estar con mi familia y tener paz padre- su cara se baño de lagrimas- pero también he aprendido que la vida no es fácil, ni todo es color de rosa- sonrió tristemente- he pasado por muchas situaciones que no le desearía a nadie- suspiro- se que no puedo simplemente dejar las cosas así, soy una mujer fuerte, que quiero mostrarles a mis hijos que todo necesita esfuerzo y valentía. Si huyo ahora en vano habrá sido todo lo que he pasado; las miles de veces que he querido estar con mis hijos en vez de una junta o simplemente el hecho de haber despertado una fiera hoy- movió la cabeza y en sus ojos tenia la determinación de seguir- no seguiré a delante y encontrare la manera de llevar la regencia y mi familia, lo mejor que pueda-

André sonrió, aunque hubiera preferido que su hija dijera que se marchaba y perderla. Hoy se sentía el padre más orgulloso del mundo. Su hija, era una mujer admirable, cualquiera hubiera tomado sin dudar la salida fácil que él le ofreció, pero su hija no; ella estaba dispuesta a luchar a pesar de la habladurías, a pesar de los malos momento y de sacrificar a su familia. Ella era toda una ESTUARDO- entonces amor ¿Qué harás?-

Candy se limpió las lágrimas de las mejillas- lo que debo, simplemente seguir en pie de lucha, defender a mi familia y buscar un mejor futuro para ellos. Tal vez hoy descuide un poco a mi familia, pero cuando esto pase y la Regencia este firme, se que podre dejar todo con más calma- sonrió de lado- "DIOS NUNCA ME DEJA SOLA Y SIEMPRE CUIDA DE MI FAMILIA", que clase de persona seria sino dejo mis cargas en sus manos y permito que dirija mis pasos, padre. NO ME RENDIRE Y AUNQUE CAMINE POR VALLES DE SOMBRAS NO TEMERE POR QUE DIOS ES MI PASTOR Y NADA ME FALTARA-

André Abrazo a Candy con todas sus fuerzas, dando una plegaria mental para Dios donde le pedía su protección y guía, estaba orgulloso. Pero aun faltaban más puntos por aclarar, se separo del abrazo de Candy- está bien te ayudare en lo que pueda hija y apoyare tus decisiones como hasta ahora- ella le sonrió en forma de agradecimiento- pero aun faltan dos cosas por aclarar-

Candy la miro dudosa aun reponiéndose de sus emociones- ¿Cuáles padre?-

André recompuso su postura- las ultimas noticias es que se pudo contener la epidemia, no hay mas casos de defunciones en los albergues o hospitales-

Candy sonrió ampliamente- gracias a Dios-

André no festejo- aunque el daño fue muy grande hija, aun hay personas convaleciendo y los cultivos se han quedado solos. La población sufrirá escases mientras todo el pueblo pueda reponerse de este golpe-

La cara de Candy cambio y se puso seria- lo sé, por eso hemos pedido los víveres necesarios para esperar un poco y poder sobrevivir en lo que hacemos estrategias para salir de esto-

André asintió- lo sé, Minrret mando un telegrama informando que han llegado al lugar de la entrega; mañana estarán acomodando los víveres y regresaran con ellos cuanto antes-

Lo miro con una cara seria y pregunto - ¿Qué te preocupa, padre?-

André frunció el ceño- la verdad me intriga el ¿Por qué? Ayudaras a Dimitri-

Una pregunta difícil de contestar aunque su padre sospechaba, nadie sabia que había pasado en realidad ni su esposo. Ese secreto solo lo sabían Candy y Minrret. Trago saliva y hablo – su pueblo sufre y solo quiero pagar un favor que tenía pendiente con el- bajando la mirada para que su padre no pidiera más explicaciones.

André movió en negación su cabeza- está bien, entiendo pero ten cuidado- ella lo miro a los ojos- asegúrate que sea el único pago hija, si la corana descubre que le has ayudado, tendremos problemas, el Rey quiere forzarlo, para que Irlanda sea también una regencia de Inglaterra y si sabe que tu lo ayudas tendrás mas que un príncipe enojado detrás de ti-

Candy asintió y dijo con voz firme- lo sé padre, pero – suspiro- no podría dejar que su pueblo sufriera, ellos son inocentes y tal vez Escocia no pudo ser salvada de esta condena- apretó sus puños- no permitiré que más gente caiga en el poderío Ingles, ya no mas-

André entendía, si las cosas hubieran sido diferentes para ellos, tal vez seguirían siendo un país libre, pero no fue así- te apoyare en eso, también. Solo espero que no seamos descubiertos por la corana-

Ella se mantuvo firme- igual yo padre y ¿el otro punto a tratar?-

André la miro fijamente- hija, he visto los reportes de la guardia especial que custodia a tu esposo-

Candy se tenso de inmediato- haaa, si padre y ¿noto algo raro?- sabia que decían esos reportes pero ella tenía confianza en su esposo, aunque últimamente muchas dudas la sobrecogían respecto a esa muchacha

André suspiro- no me gusta la actitud que está tomando- volvieron a tener las miradas fijas ambos- sobre todo con esa protección a esa muchacha que ha protegido desde que llego a Inglaterra-

Ay estaba, el punto que tanto le costaba a Candy, se debatía entre la confianza que le tenía a Albert y lo que reportaban los guardias. Pero su mayor preocupación era saber ¿Quién era esa mujer?- lo sé, no pinta bien verdad- sonrió un poco- pero tengo toda mi confianza en mi esposo-

André cruzo su pierna- te creo hija, no creo que Albert hiciera algo para poner en duda esa confianza- el silencio reino unos segundos mientras André ponía en orden sus pensamiento- pero – Candy se giro a verlo- no tengo seguridad de las intenciones de esa joven-

Candy suspiro profundo y contuvo la respiración- padre- fue lo único que pudo pronunciar.

André tomo la mano derecha de su hija y la guardo entre las suyas- tengo poco de conocer a tu esposo y me ha dado la impresión de que es una persona confiable- Candy sonrió- pero ASTA EL MAS SANTO PUEDE CAER EN UNA TENTACION-

La respiración de Candy se contuvo en su pecho, cerró los ojos. Las palabras que su padre había dicho hasta ella misma las había pensado aunque se negaba en creer o permitirse esos pensamientos- lo sé pero confíen el-

André negó con la cabeza- hija, no debes ser tan confiada- ella abrió los ojos en par en par- si no me malentiendas, pero tu esposo es un hombre y a veces las personas pueden mal interpretar las buenas intensiones de uno- alzo las cejas- te lo dijo por experiencia, yo aprendí a la mala que si quieres ayudar a alguien, lo mejor es por terceras personas-

Candy puso cara de sorpresa, su padre había hecho algo inadecuado- padre ¿tu?-

André movió la cabeza en negación- nunca falte a tu madre aun cuando me obligaron a casarme, pero- elevo su mirada al cielo- un día ayude alguien, cuando aún vivía mi difunta esposa y esta persona malinterpreto mis intensiones asía ella y fue uno de los motivos; de mi última discusión con ella. Esta persona vino y le dijo que yo estaba con ella. Mi esposa lo creyó – frunció el ceño- ella sabía que mi corazón siempre fue de tu madre y vivía con eso; pero no hiba a permitir que otra mujer entrara en nuestras vidas. Aunque no era cierto-

Candy se apresuro a contestar- ella lo creyó- André asintió.

Vio a su hija a los ojos fijamente- si, por eso se fue de palacio y nunca volvió. Su enfermedad la vivió lejos de aquí, solo hasta su lecho de muerte ella supo la verdad. Pero el daño que esa mujer le hizo fue mucho; te repito ella sabía que mi único amor tu madre y ella solo era mi compañera de vida. Pero la destrozo y solo fue por un mal entendido-

Candy se tenso, hacia días que estaba pensado millones de cosas desde que llego ese reporte a sus manos, cuando hablo con Albert su mente se calmo un poco, pero con el último reporte estaba muy nerviosa. Tal vez era momento de tomar otras medidas.

Su padre descifro esa mirada, la misma que vio en su difunta esposa aquella ocasión y se atrevió a hablar- mira hija, sé que esto debería habértelo dicho tu madre- sus ojos se cristalizaron de ambos- pero tomo este consejo, de un viejo tuvo como tú la dicha de haber amado al amor de su vida- Candy se quedo inmóvil- VE CON EL-

Candy lo vio con una cara de ingenuidad- ¿padre?-

André se mantuvo firme- lo que escuchaste, ve con tu esposo. Lleva a tus hijos y distráete un poco- alzo la mano cuando vio que hiba a replicarle- se que dirás que confías en él y que hay mucho que hacer por aquí- ella asintió- pero, tu esposo te necesita, no por inseguridad, ni por marcar tu territorio; solo porque a veces los hombres necesitamos como ustedes sentirnos queridos y amados, saber que somos importantes para nuestras mujeres- Candy sonrió- si hija, para el orgullo de un hombre a veces es importante saber que nuestras mujeres nos celan un poco-rieron los dos- anda ve, se que te mueres por verlo y apoyarlo también con la cuestión de su sobrino-

Ella hablo un poco sorprendida- ¿pero padre?-

El movió su cabeza- pero nada, los problemas estarán ahí para cuando regreses, han sido muchas cosas y tu también mereces un poco de paz y ni se te vaya ocurrir a decir que hará el pueblo- se puso recto y dijo- aun no soy tan viejo hija y aunque extrañare a mis nieto, aun sé cómo manejar este país, así que – sonrió- anda que preparen tus maletas y llévate el tren, ve con tu esposo y déjale clara a esa jovencita que él no está solo-

Candy lo abrazo, no sabía cómo agradecerle a su padre por ese apoyo. Por una parte quería estar para recibir las provisiones y checar las entregas. Pero sabía que ya no podía estar un minuto más sin ver los ojos de su esposo, extrañaba tanto su aroma y el calor de su cuerpo que le tomaría la palabra a su padre. Llevaría sus hijos a conocer Londres y a su tío Steart, regresarían con él y tal vez.

Sus ojos se abrieron de inmediato, un pensamiento cruzo por su mente. Tomaría un descanso y podrían traer más pronto a Steart – si padre, acepto gracias- su padre sonrió- iré a ver a Albert con los niños y traeré a Steart-

Su padre sonrió y asintió- perfecto hija el tren estará listo en 3 horas para llevarte, he avisado en el hotel para que preparen una habiatacion apropiada para mis nietos- Candy lo miraba sorprendida y seria- también he mandado avisar que vas a un viaje de placer y no de trabajo para que no hagas nada en tu estadía en Inglaterra y –

Candy hablo firme- André Estuardo- su padre la vio con una sonrisa- lo tenias todo planeado verdad-

El alzó sus hombros y con una sonrisa, le dijo – si- Candy movió la cabeza sonriéndole- digamos que soy tu padre y sabia que necesitabas un poco de tiempo para recargar pilas, solo necesitabas un pequeño empujón para que pidieras el permiso de ausentarte, aunque a Minrret no le hará gracias que te vayas sin ella, pero Mitchell podrá con la tarea-

Candy solo pudo abrazar a su padre y decirle- gracias, papa-

El abrazo a su hija y beso su mejilla- descuida princesa, ve a poner bien claro quién es la esposa de William- ella se separo de su padre

Suspiro – papa-

El sonrió al verle su cara- hay hija, descansa y toma fuerzas para seguir- ella asintió – y recuerda que aun está en pie la otra propuesta si quieres tomar vacaciones definitivas-

Ella suspiro- no papa, no te libraras de mí fácilmente-

Beso la mano de su hija y hizo una caravana- buena suerte pequeña mía, disfruta las vacaciones con tu esposo y olvídate de la regencia, Escocia estará aquí cuando vuelvas- ella sonrió y su padre se retiro de la habiatacion de su hija, mientras ella empacaba las maletas estaba tan feliz, necesitaba ese viaje.

En el pasillo André se recargo en la pared a unos cuantos metros de su alcoba. De las sombras un fuerte brazo lo sujeto- milord, ¿se encuentra bien?-

André se giro y le regalo una sonrisa a Oscar. Bendecía a Dios por que hubiera sido él quien lo encontrara- si Oscar, nada que preocuparse-

El asintió y lo soltó, André había caminado unos pasos cuando el mareo volvió. Oscar lo volvió a sostener- milord- su respiración era agitada y su rostro estaba pálido- lo llevare a su habiatacion- el asintió.

Oscar le ayudo a recostase una vez que entraron a la habiatacion de André. Le quito el saco y lo dejo en una camisa desabotonada y recostado. Óscar lo miro fijamente y dijo – iré por la Regente, milord-

Apenas se había girado cuando la mano de André lo detuvo con firmeza, su habla estaba entrecortada- nono-

Oscar lo miro angustiado- pero milord necesita ayuda- el movió la cabeza.

André trato de sentarse en la cama e inmediatamente lo ayudo Oscar a tomar asiento- nono llee ddijjaas a nadie-la respiración era forzada y la cara de Oscar era de angustia- eesssttaarree bbiienn-

Oscar se debatía en ir por Candy, Arturo o llamar al doctor personal de la familia. Pero no podía dejarlo así, André a señas le pidió un vaso con agua y la respiración poco a poco se empezaba a normalizarse. Un sudor frio le recorrió la frente.

Oscar tenía una cara de enojo e impotencia, encontrar de todos sus principio hablo seriamente- milord, temo que iré por la regente, usted está enfermo y no puedo dejarlo así-

André respiro hondo, sabía que tenía que detener a Oscar, su hija estaba tan entusiasmada por ir a encontrar a su esposo y este pequeño contratiempo, no interrumpiría las vacaciones de su hija- no-suspiro- mi hija, ssaallleee para llonndddrrees- su respiración era menos agitada- en unas hora, déjala en paz- Oscar lo miro con una cara de negación- si le dices algo juro por mi Melody que te – volvió a respirar profundo- nunca te volveré a llevar a su tumba-

Melody, era una tumba muy bien resguardada por una puerta de acero y las llaves solo la tenia André. Movió su cabeza en negación- vvaammooosss aammiiggo- dijo aun tratando de hablar- esta vez será otro secreto guardado, déjala que se vaya por favor -soltó su aliento- necesita –su pecho subía y bajaba rápidamente- ir con su esposo-

Oscar fue por mas agua y sirvió mas al vaso que había llevada- por mi niña, no le diré milord, pero-

André le regalo una sonrisa- lo sé, pero aun no me iré a ningún lado- su respiración estaba agitada pero las palabras salían mas fluidamente- aun no, descuida-

Mientras un corazón estaba emocionado por poder ir a ver a su esposo e ilusionada por sacar a sus hijos de tantos problemas, en la habiatacion de su padre su corazón seguía agitado, el sudor frio recorría también su espina dorsal. Pero por más que estuviera enfermo no le diría a su hija, no le quitaría la felicidad de su rostro.

Felicidad que sin saberlo pronto se volvería una tormenta que arrasaría con todo a su paso. Nubes negras era lo único que se visualizaban en el futuro.

En una habitación un demonio parecía un torbellino, Eduardo estaba furioso, tenía a todo su sequito preparando sus maletas, tomaba y tomaba brandy para mitigar su coraje. De pronto la puerta de su cuarto se abrió y la sombra de su jefe de escoltas se hizo presente. La cara de Eduardo estaba fría sin ningún sentimiento. Se dirigió a él y le entrego un sobre que tenía en la mano y le dijo firmemente- toma, necesito que llegue este mensaje de inmediato a Inglaterra a esta dirección- el capitán se cuadro y asintió- no me importa si tienen que cabalgar toda la noche, ni cuántos hombres necesites QUIERO ESTO ENTREGADO YA-

El capitán se cuadro – en seguida majestad-

El salió del cuarto de Eduardo y este sonrió- CANDY ESTUARDO- tomando otro sorbo de su copa- DESAFIASTE AL MISMO DIABLO Y ESTE TE HARA PAGAR CON SANGRE, TU DESAFIO- estrello la copa de brandy en la pared, llamando la atención de todos- TE VERE SUPLICAR POR MI AYUDA- sonrió de forma que daba miedo- Y CUANDO LO HAGAS, SUPLICARAS ASTA ME HARTE-

Una amenaza tirada al viento y se dirigió a la ventana y grito con todas sus fuerzas- ACABARE CONTIGO TAMBIEN WILLIAM ANDREW LO JURO POR DIOS-

Afuera del cuarto una silueta escuchaba todo detrás de la puerta, apretó sus manos y dijo como un susurro, retirándose de ahí- SI TE LO PERMITO, SI TE LO PERMITO- perdiéndose en la oscuridad del pasillo