CAPITULO 48

TORMENTA EN EL ALMA PARTE 2

Candy había permanecido sentada cerca de la ventana, sin duda la presión de los últimos día hace mella en ella; el viaje, el embarazo, los bebes y la alegría de ver a su esposo; la había cansado y decidió sentarse junto al a ventana de la habitación de su esposo, una taza de té por compañera y la luna, le brindaban una majestuosa vista de aquel población pintoresca.

Estaba sumida en sus pensamientos y su mano derecha fue directamente a su vientre, su rostro sonrió y murmuro- por fin tranquilos hija, esperaremos a tu papa- la sonrisa fue más grande- veras que le encantara la sorpresa-

El ruido de la puerta abriéndose la hizo levantarse, no prendió la luz esperando que la silueta que dibujaba la entre luz, anunciado la llegada de su esposo. Pero algo raro vio en la silueta cuando trato de enfocar su mirada.

Las palabras de una mujer la hicieron estremecer- gracias Albert, no sé cómo pagar tu gentileza- por un momento pensó que por el cansancio del día, imaginaba cosas. Lo peor fue cuando escucho la voz de el- no te preocupes no es nada-, movió su cabeza. Su cuerpo se tenso claro que era Albert, pero ¿Quién era esa mujer?, ¿Por qué la traía en brazos?

Su mente se disparo a mil por hora, tantas cosas que pensar. Pero una vocecilla en su interior le dijo que se calmara que todo tenía una explicación y que. En ese momento vio la escena más perturbadora de su vida. Todo empezó con una frase -– permíteme pagártelo- y después sus ojos no daban crédito a lo que veía.

Esa silueta de mujer besaba a su esposo. Si a su Albert, al padre de sus hijos ¿Qué demonios estaba pasando? Mientras esto sucedía sin pensarlo sus piernas la llevaron junto al apagador de aquella habitación.

Su corazón se lleno de tristeza y odio. Tomo valor y con mano temblorosa lo encendió, solo para comprobar lo que su mente le había dicho Albert estaba recibiendo un beso de su acompañante. E abrió para pronunciar- William Albert Andrew-.

Tres corazones latían a diferente velocidad en aquella habiatacion y solo uno latía por estar feliz, su plan había dado frutos. Albert se giro y con dolor vio a su esposa, firme y con una expresión que nunca vio en ella. Su cara pálida y seria, sus manos temblaban y su paso era firme. De inmediato se separo de Camile y Candy empezó a caminar hasta ponerse delante de él.

Los dos se vieron a los ojos y ella lo rodeo para llegar enfrente de Camile y dijo en voz fuerte- creo que su forma de agradecer a MI ESPOSO NO ES LA CORRECTA. Así que le pido que se vaya-

Camile sonrió y le dijo en una forma desfachatada- tiene razón- su mirada era burlona- tal vez si usted no estuviera aquí, le hubiera agradecido de una forma mejor, SEÑORA-

Candy temblaba, estaba verdaderamente enojada. Albert no daba crédito a las palabras de Camile- Camile ¿Qué diablos dices?- se apresuro hablar Albert y se coloco a lado de su esposa- Candy yo puedo explicarte todo es –

Ella levanto su mano para que se callara- UN MAL ENTENDIDO- dijo con una voz fría y llena de coraje.

Camile seguía en su forma burlona- yo diría QUE FUE UNA VISITA INESPERADA-

Camile terminaba de hablar cuando el sonido de una fuerte cachetada se hizo presente- YO DIRIA QUE SE CALLE Y DE UNA VEZ SALGA DE LA HABITACION DE MI ESPOSO. O LE PUEDO ASEGURAR QUE ALGUIEN VA A TERMINAR MAL- la cara sin expresión de Candy era de temer pues simplemente se mantenía su mirada fija en ella, ninguna daba motivo para retroceder. El pecho de Candy subía y bajaba de una forma ruda y su mano derecha estaba apretada.

Camile se llevo la mano derecha a su mejilla, pero la sonrisa no se hiba de su rostro- ¿SU ESPOSO?- rio- dudo que una buena esposa deje a su marido solo y sin atender por tanto tiempo. ¿DE VERDAD SIGUE SIENDO SUYO?-

Candy ya no aguanto más y se acerco a ella, su mano derecha la levanto. Sin duda esta mujerzuela no tenía idea quien era ella. Pero se lo demostraría. De pronto sintió como una mano la sostuvo de su mano izquierda. Giro la cara y vio a Albert.

Este terminaba de salir del estupor de lo que había escuchado de Camile. ¿Dónde estaba la dulce y desvaída niña que él conoció?, ¿Cómo pudo transformarse en esa persona? El asombro era grande y más porque su esposa, su Candy nunca la vio de esa manera.

Cuando ella se giro puedo ver su furia en sus mirada, sus hermosos ojos verdes eran opacados por la oscuridad y su pecho se agitaba, amenazando con liberar una tormenta. Su voz fue fuerte y clara- CAMILE, yo nunca he dado pie para que te tomes este atrevimiento, siempre te he dado tu lugar y si me permití ayudarte fue por tu torcedura. TE EXIGO QUE TE RETIRES DE AQUÍ, MI ESPOSA TE LO HA PEDIDO Y CREO QUE YA HAS HECHO SUFICENTE MAL, VETE-

Camile rio y vio a Albert con una sonrisa de triunfo- ¿SEGURO ALBERT?- Candy cerró los ojos de frustración, mientras trataba de zafarse del agarre, se recargo en el arco de la puerta y cruzo su pierna derecha- tal vez a otra la que debes pedir que se marche-

Candy se zafo del agarre y sin dudarlo un minuto tomo por su cabello a Camile con una sola mano y la doblo- TE DIJE QUE TE MARCHARAS, OFRECIDA. TE DI LA OPORTUNIDAD- camile gritaba pidiendo ayuda mientras con sus dos manos sostenía la mano de Candy que permanecía prendida de su cabello de la parte superior de su cabeza.

Camile se retorcía y gritaba- suéltame, maldita sea suéltame, ¿Quién te as creído?-

Candy soltó una carcajada, mientras sacaba a Camile a medio pasillo del hotel- SU ESPOSA Y CON ESO ME BASTA- al ver dónde estaba la soltó y este fue a golpearse a la pared de enfrente.

Albert no tuvo tiempo de tomar a Candy, cuando reacciono ella había sacado a Camile del cuarto. Camile trataba de incorporarse, gritando – maldita ¿Quién diablos te crees?, no estamos en Escocia. Tú aquí no eres nadie-

Candy arremetió con ella dándole otra cachetada sonora, mientras trataba de levantarse del piso- AQUÍ, EN ESCOCIA Y EN DONDE QUIERAS SOY SU ESPOSA- la hiba a tomar otra vez por los brazos cuando sintió como unas manos firmes la sostuvieron de la cintura.

Albert le había dado alcance, no quería que Candy saliera lastimada- BASTA CANDY, PUEDES HACERTE DAÑO Y DAÑAR AL BEBE- ella se volteo enojadísima a verlo, pero lo que escucho de el, la dejo perpleja – Patty llévatela!-

Fue el grito de Albert, mientras aquellas dos se volteaban a ver como Patty estaba ahí. El motivo cuando llego a ver a Steart, recibió una nota donde le informaba que Candy estaba en la ciudad que había traído a sus hijos. Steart lleno de felicidad le suplico a Patty que fuera por su prima y que trajera a sus nuevos sobrinos, ella había accedido y regresando Hotel con la esperanza de ver a su amiga. Lo que vio fue como Candy hiba a golpear a Camile. Apresuro su paso y llego justo en el momento que Albert la sujetaba de la cintura.

Patty se acerco y tomo fuertemente a Camile del brazo- VAMONOS- dijo en un tono severamente fuerte.

Esta se comenzó a mover tratando de zafarse – DEJAME, ESTA MALDITA VERA LO QUE DE VERDAD ES SER UNA MUJER ESCOCESA-

Candy se movía bruscamente dentro de los brazos de Albert- SUELTAME- vio a Camile – YO TE ENSEÑARE LO QUE PASA CUANDO UNA CUALQUIERA TOMA ALGO QUE NO ES SUYO AL PURO ESTILO AMERICA Y TE JURO QUE NO QUEDARA NADA DE TI- se giro para poder voltear a ver a Albert, pero no pudo.

La voz de él resonó- POR UN DEMONIO LLEVATELA PATTY- esta asintió y apretó mas su agarre.

Al sentir el dolor de su muñeca Camile, le grito- SUELTAME ME LASTIMAS-

Patty sonrió de lado y le dijo- NO SERA NADA COMPARADO SI ALBERT SUELTA A CANDY, VAMONOS- seguía renuente a caminar – O PENSANDOLO BIEN DEBERIA DEJARTE PARA QUE CANDY TE DE UNA LECCION-

Candy seguía moviéndose tratando de zafarse, Albert la vio y le volvió a gritar- PATRICIA, PORFAVOR-

Patty movió su cabeza- solo porque Candy está en cinta si no dejaba que terminara lo que empezó- vio a Albert- TE LO ADVERTI WILLIAM TE LO ADVERTI-

A estas alturas, la seguridad de Candy ya estaba ahí. Mitchell fue el primero en llegar y tomo de la mano que estaba libre a Camile- SERA MEJOR QUE LA ACOMPAÑE SEÑORITA- ante la fuerza que empleo Mitchell no tuvo más que obedecer.

Candy se tranquilizo cuando vio a su equipo de seguridad, dejo de patalear y recordó quien era. Con una voz firme dijo – SUELTAME WILLIAM- Albert la soltó y ella se giro para entrar a la habitación él, la siguió – será mejor que hablemos adentro-

Las palabras de ella dolían más que algún golpe, eran frías, huecas y llenas de un sentimiento raro. El la siguió, cerró la puerta y girándose, inmediatamente sintió como su mejilla derecha ardía. Candy había lanzado un golpe directo a su cara, sin embargo el no se inmuto, no protesto ni hizo algún movimiento. Solo se quedo estático y viéndola fijamente.

Su corazón se despedazo a ver cómo era la expresión de Candy, su cara roja y sus manos en puño a lado de su cuerpo. El sabía que había cometido un error, Rafflles, Patty y hasta el mismo sabio que el trato que le daba a Camile podría llegarse a malinterpretarse y aun así siguió. Se merecía ese golpe por tonto.

Candy se acerco y mantuvo su vista fija en sus ojos- UN DIA, ME PROMETISTE AMOR ETERNO FRENTE AL ALTAR, UN DIA TE DIJE QUE DEJARIA TODO POR TI Y ME DIJISTE QUE SIGUIERA, QUE TU ESTARIAS SIEMPRE A MI LADO. HEMOS LLORADO, PELEADO Y PASADOPOR MIL PENALIDADES- Albert seguía inerte escuchando todo, mientras los ojos de Candy empezaron a llorar de rabia- Y ASI ME PAGAS, CUANTAS VECES TE DIJE QUE PODIA DEJAR LA REGENCIA, QUE SI TE SENTIAS SOLO HARIA MI MEJOR ESFUERZO. ¿Qué DIABLOS PASO ALBERT?- movió la cabeza- NO DE AHORA EN ADELANTE WILLIAM, POR QUE ESE NOMBRE QUE ERA TAN NUESTRO, ERA NUESTRO LAZO PERMITISTE QUE UNA CUALQUIERA TE LAMARA ASI. NUNCA ME OYES NUNCAMAS TE VOLVERE A LLAMAR ASI-

Albert comprendía que estaba a punto de perderla por un maldito mal entendido, el no había pedido el beso el también fue engañado así que hablo – Candy yo te explicare todo-

Una carcajada salió de su boca, mientras movía su cabeza- ¿Qué ME VAS A EXPLICAR?- alzo los hombros- ESCUCHE TODO, VI TODO, DIME ¿Qué PUDE PERDERME? ¿COMO VAS EXPLICAR LO QUE VI? COMO UN CARAJO, ¿Cómo?- grito con desesperación y Albert se acerco a ella, pero ella se retiraba con cada paso que el daba.

Desperrado hablo- ENTONCES SI VISTE TODO, SABES QUE NO FUE MI CULPA ELLA ME BESO-

Candy soltó otra carcajada y soltó el aire que tenía en sus pulmones- si lo vi William, pero explícame por que yo no entiendo ¿Por qué DIABLOS TE DICE ALBERT? ¿Por qué DIABLOS SE TOMA ATRIBUCIONES QUE NO MERECE?-

Se detuvo e inmediatamente hablo- Candy yo puedo explicarte- triste le dijo - ¿pero no me digas William otra vez por favor?-

Ella alzo la voz y se sentó al filo de la cama, cruzo las manos – NO VOY A VOLVERTE A LLAMAR DE OTRA MANERA, ASI QUE EXPICAME WILLLIAM, SOY TODA OIDOS, por que debe ser una muy buena explicación-

Albert pensó un momento- yo- movió la cabeza y la bajo – soy un tonto, no debí darle la confianza pero esta desvalida y –

Candy lo interrumpió- ERA TAN PARECIDA A TU HERMANA- Albert abrió los ojos- VETE-

Fue una sola frase pero tuvo suficiente para taladrar su corazón y su alma- CANDY-

Ella se levanto ante la mirada atónita de él. Se acerco a la puerta diciendo- SI NO TE VAS TU ME IRE YO, PERO NO QUIERO SEGUIR ESCUCHANDO TUS ESTUPIDECES-

Albert comprendió que no era el mejor momento para hablar tenían que calmarse los dos, así que sin ganas camino y le gano el pómulo de la puerta- ESTA BIEN ME IRE, NECESITAS CALMARTE UN POCO Y REGRESARE PARA PLATICAR, EL VIAJE FUE MUY LARGO-

Ella no pronuncio ninguna sola palabra, estaba enojadísima y dolida por lo que paso. Necesitaba tiempo para pensar y meditar que haría. Solo cruzo las manos y lo dejo marcharse. Cuando cerró la puerta ella cayo sentada al piso, sus manos las llevo a su cara y el llanto salió por sí solo. Un amargo dolor recorrió su pecho.

Mientras Albert recorría el pasillo, sus pasos eran cansados y sus ojos estaban llenos de lágrimas. ¿Qué había pasado?, en unos minutos su vida había termina y todo. Subió sus manos y las vio, de repente soltó un golpe al marco de las escaleras. Después recargo su frente en el – CANDY, AMOR MIO PERDONAME- al cabo de unos minutos comenzó a descender.

Termino de bajar el último escalón y como si fuera un imán sus pasos lo llevaron al bar del hotel, se sentó en aquella barra y pidió un trago al mesero, este se apresuro y lo llevo, el primero lo tomo de un solo trago, bajo el vaso y el mesero volvió a servir otro, lo mismo pasó con este.

Al mismo tiempo que Albert y Candy discutían, otra era la situación al extremo contrario del pasillo. Camile forcejeó con Mitchell y dijo – SUELTAME, YA BASTA-

Mitchell la soltó cuando Patty se lo indico con la cabeza, ella se aproximo a Camile- NO SE QUE HICIESTE PERO SI LE PASA ALGO A ELLA O SU BEBE, NO TENDRAS LUGAR EN EL MUNDO PARA ESCONDERTE, TE ENCONTRARE Y PAGARAS CON TU VIDA-

Acomodándose el vestido y un poco el peinado, sonriendo dijo- DESCUIDA QUERIDA, TE ASEGURO QUE TU PRINCESITA ESTA BIEN, SOLO LLEGO EN UN MAL MOMENTO, AL MENOS ME HUBIERA DEJADO DISFRUTAR DE SU ESPOSO UN POCO-

Patty camino dos pasos para estar frente de ella, si Candy no había terminado con Camile por culpa de Albert, ella le haría el favor a su amiga de poner en su lugar a esa tipa. Camile mantenía su sonrisa de triunfo. Estaba frente de ella, Patty levantaba a mano y Mitchell, la sostenía. Ella se giro para verlo y el capitán dijo – NO SE MANCHE LAS MANOS SEÑORITA O´BRIEN, CON ESTA CLASE DE PERSONAS NO-

Patty bajo la mano, que aun era sostenida por Mitchell y se giro a verla – MEJOR VETE, HOY HAS TENIDO MUCHA SUERTE, SI EL CAPITAN NO ESTUVIERA TE ENSEÑARIA COMO UNA IRLANDESA TRATA A LAS DE TU CLASE. LARGATE-

Camile sonrió- descuida querida, el pleito y la deuda no es contigo. Candy le falta mucho por pagar- Mitchell tuvo que sostener a Patty con las dos manos, mientras Camile se retiraba sonriendo. Patty se giro enojadísima - ¿Por qué NO ME DEJASTE PONERLA EN SU LLUGAR?-

Mitchell sereno le respondió- ¿Por qué no es ella la que necesita una lección señorita?- Patty a vio intrigada y el prosiguió- la regente la necesita más para poder calmar su cabeza, déjeme que yo me encargue de ella-

Patty contesto en seguida y temerosa, ella sabía la fama de la seguridad Escocesa- CAPITAN-

Mitchell sonrió- no tema señorita, solo es la fama de los escoceses. No le hare daño solo ¿Qué?-

Patty lo miro mas relajada - ¿Qué capitán?-

Mitchell se mordió el labio inferior y desvió la mirada por un momento tratando de recordar- sé que he visto esa mirada, esos ojos en otro lado-

Patty le respondió – si Albert dijo que tenía los mismos ojos que la señora Ross Marie-

Mitchell hizo un ruido peculiar con la boca- no eso señorita- Patty lo miro mas extrañada- yo tuve la fortuna de conocer a la señora Ross Marie, en efecto son ojos muy parecidos pero le puedo asegurar que los he visto en otro lado, esa mirada, esa desfachatez, me recuerda a- Mitchell cayo, su rostro palideció rápidamente.

Patty se asusto cuando lo vio de esa forma- ¿Qué pasa capitán? ¿De dónde conoce a camile?-

Mitchell abrió los ojos y pregunto - ¿Cómo dijo que se llama, señorita?-

Patty dijo – Camile Lavalle-

Mitchell no daba creo, pero tenía que tener pruebas sostener sus sospechas- necesito investigar algo- tomo sus manos y la vio a los ojos- por favor cuide de la regente necesito ver algo, me temo que esto es más delicado de la que pensamos- ella asintió – regresare lo más pronto que pueda- soltó las manos y ambos tomaron caminos diferentes.

En un cuarto del hotel, se abría una puerta. La mucama que estaba adentro se apresuro para encontrar a la dama que entraba- señora, ¿está bien?-

La mujer que entraba al cuarto sonrió- si descuida, el plan va como lo esperaba-

Estaba la mucama muy preocupada al ver a su señora- ¿pero?-

Ella se sentó enfrente a su tocador- descuida, el baño está preparado y mi ropa- esta asintió- perfecto ve y entrega la notada a donde ya sabes-

La mucama rectificaba su postura mientras metía sus manos a una bolsa de su delantal- entonces me retiro señora- ella asintió y la mucama salió.

Aquella mujer se levanto y comenzó a desvestirse. De pronto se quedo parada- por fin, sentirás un poco de mi sufrimiento- apretó sus manos- terminare con lo mas quiere TE LO JURO CANDY ESTUARDO-

Candy seguía llorando y empezó a sentir un dolor en su estomago, un dolor punzante. Se giro y vio a Patty que estaba al lado de ella- CANDY- dijo preocupada- ¿ESTAS BIEN?- ella no pudo hablar por el dolor que sentía – por favor alguien AYUDEME-

Inmediatamente la puerta que comunicaba las habitaciones se abrió dejando entrar un par de mucamas, disponiéndose a lado de ellas para ayudar a Candy a levantarse mientras Patty abría la cama para que ella se pudiera descansar. – traigan al médico- dijo firmemente Patty.

Candy tomo su mano – Patty, trae a Albert- mientras soltaba un grito y el dolor era más punzante cada vez- EL BEBE PATTY, MI BEBE- sus ojos estaban llenos de lagrimas, mientras sostenía suplicante la mano de Patty.

En el Bar Albert tomaba su 5 copa de whisky, sostenía la copa en sus manos y se quedaba viéndola fijamente, absorbido por miles de recuerdos de su esposa, de sus hijos y de los momentos que acaba de pasar, maldecía por dentro mientras bajaba la copa, haciendo una sonido para llamar la atención del mesero- OTRA COPA- de pronto giro la cara por qué sintió que alguien se había sentado a su lado.

Rafflles estaba sentado a su lado, lo vio e hizo la seña al mesero que sirviera dos - ¿y esa cara amigo?-

Albert movió la cabeza y tomo la copa que le trajeron- nada que te importe-

Rafflles tomo la suya y la bebió de un golpe- bueno- puso sus codos sobre la barra mientras el mesero servía de nuevo- si no quieres hablar hablare yo, cuando un hombre toma de la manera que estas tomando- Albert giro a verlo con una cara de pocos amigos- o es por una decepción de amor o por que cometió una estupidez- se llevo la mano a su barbilla- también puede ser- tomo su otro trago de la misma forma – POR IMBECIL-

Albert se levanto inmediatamente y se coloco a lado de Rafflles, este se giro- SI TIENES VALOR REPITEME LO QUE DIJISTE EN MI CARA- dijo un enfurecido Albert

Rafflles se levanto para quedar a su altura- IMBECIL-

Albert lo tomo por la solapa de su saco- TE VOY APARTIR LA CARA HABER SI LO SIGUES DICIENDO-

Rafflles se rio y sostuvo sus manos con las suyas- BASTA NIÑO MIMADO- con un jalón las retiro mientras Albert permanecía estático- se que buscas como desquitar tu enojo, pero yo no seré el tonto que te ayude con eso, DEJA DE JURAR Y ACEPTA LAS COSAS YO TE ADVERTI DE ESA MUCHACHA-

Albert lo miro extrañado ¿Cómo sabía lo que ocurrió?, era cierto se sentía tan mal que buscaba con quien pelear y recibir una golpiza por la estupidez que hizo, así que más tranquilo hablo - ¿Cómo?-

Rafflles se giro y pidió otra copa para cada uno- te dije que sería tu sombra, mas no tu alcahuete. No eres niño para que te dijera que hacer si cometiste el erro fue tu culpa y solo eso- rio mientras veía a Albert- caíste como un niño bobo-

Albert rendido se dirigió a su lugar y se sentó, tomando su copa- lo sé, lo peor es que-

Rafflles suspiro- tu amada y bella esposa estaba esperándote para darte una sorpresa y lo arruinaste- Albert se giro y lo fijamente- y mira que es buena sometió a esa muchacha rápidamente ufff, no quisiera estar en tus zapatos cuando de verdad se enoje contigo amigo- palmeo su hombro- es una hermosa fiera-

Albert movió la cabeza- ni me digas, todo por tomar una mala decisión y confiar en la persona equivocada- recargo los codos en la barra y sostuvo su cabeza entre sus manos- vino desde lejos con mis hijos y en vez de pasar una buena noche en compañía de mi familia, por esa- apretó los puños.

Rafflles se volvió a levantar y toco su hombro- no es toda la culpa de ella, Albert. Perdí la cuenta de cuantas veces la señorita Patty te advirtió y yo que tuvieras cuidado-

El solo movía la cabeza, de pronto los dos se giraron para ver a una aterrada Patty – Albert, Candy-

Albert se levanto de inmediato girándose para ver a Patty y la tomó de los brazos- ¿Qué pasa Patty? ¿Qué tiene Candy?-

Patty lloraba amares – EL BEBE, ALBERT EL BEBE-

No dijo mas, fue todo lo que necesitaba para salir corriendo de ahí. Con todas sus fuerzas corrió. Se maldijo mil veces y otras más a Camile- SEÑOR POR FAVOR CUIDALOS, POR FAVOR QUE POR MI ESTUPIDES NO PIERNA A NINGUNO-

Los dos que se habían quedado viéndolo marchar, suspiraron – Albert, solo espero que esto no te cueste la vida de ninguno de los dos o nunca te lo perdonaras- dijo Rafflles vi como su amigo se hiba y Patty se giro a verlo.

En la habiatacion de hotel Candy dormía gracias a un medicamento que le administro. El doctor llego inmediatamente después de haber sido llamado por el administrador del hotel. Estaba secándose las manos cuando la puerta se abrió y dejo ver a un hombre con la cara mas pálida que nunca había visto.

Albert no se fijo de quien estaba en la habitación, entro como alma que lleva el diablo y se dirigió a su cama, la figura de Candy dormida en ella. Le partió el alma en mil pedazos, sus ojos empezaron a llorar y se hinco junto al lecho- Candy, amor mío que he hecho- seguía con la cabeza hundida en la cama.

Aquel doctor se acerco de inmediato y toco su hombro- disculpe, señor ¿es el esposo?- Albert se giro y asintió-necesitamos hablar, descuide la sedamos y aplique unos medicamentos estará tranquila por un rato-

Albert se levanto y se alejo de la cama para hablar con el galeno- lo escucho doctor ¿Cómo esta mi esposa?-

El hombre suspiro – no le voy a mentir señor, su esposa y su hijo están muy delicados, la impresión que se llevo fue muy fuerte-

Albert apretó las manos- mi esposa tiene un embarazo de alto riesgo- movió la cabeza.

El galeno frunció el ceño- me lo temía, su esposa tuvo un sangrado- Albert quedo petrificado- le aplique un medicamento pero – guardo silencio por un minuto- si logra pasar la noche sin sangrar podremos decir que el bebe se quedara más tiempo, sino será un aborto. Solo queda esperar-

Albert sintió como su mundo se caí, hace unas horas estaba tranquilo y feliz con la única esperanza de poder hablar con su esposa y saber de sus hijos y ahora por una estupidez estaba a punto de perder a su hijo no nato.

El doctor toco su hombro- solo queda esperar tenga fe- el asintió- me retiro si hay algo por favor avíseme inmediatamente-

El cuarto se quedo solo, una de las niñeras se acerco y temerosa le dijo – milord, los príncipes están dormidos, descuide nos haremos cargo de ellos para que pueda estar con la señora-

Albert apenas pudo pronunciar palabra- gracias- la mucama hizo una reverencia y salió de la habiatacion, Albert tomo una silla y la coloco junto a la cama, tomo la mano de su esposa – amor perdóname, no me alcanzara la vida para pedirte perdón- sus ojos lloraban – DIOS POR FAVOR NO TE LLEVES A MI HIJO- su corazón sangraba y su alma estaba totalmente rota.

La mañana despuntaba en Edimburgo, Armando recién estaba levantándose hoy llegarían las provisiones y tenía que recibirlas junto a su hijo, salió de la habiatacion y cruzo el corredor. Se acerco al comedor pero noto mucho movimiento, intercepto a una de las mucamas – muchacha- la joven le hizo una reverencia- ¿Qué diablos pasa aquí?-

La joven apenada dijo – lo siento milord, lord André pidió que se preparara las cosas para Salí-

Armando vio a la joven con duda- ¿mi hijo saldrá?- giro la cabeza para ver la ventana. Aun era de noche y el sol apenas salía- ¿estás segura?- la joven asintió- ¿Dónde está?-

De la nada del pasillo André salía con un maletín en la mano, a su lado estaba Arturo encontró maletín- aquí padre-

Armando se acerco y dijo - ¿Qué diablos pasa aquí? ¿A dónde vas muchacho?-

Arturo hizo una reverencia y se retiro. Armando esperaba una respuesta- a Inglaterra padre-

Movió la cabeza tratando de escuchar mejor- ¿a Inglaterra?-

André apretó la mano- si, a matar a William Albert Andrew- su cara de sorpresa fue mayor.

Suspiro y dijo – haber ¿Por qué vas a matar al muchacho?-

André estiro la mano – por esto- era un telegrama,

Armando se giro y lo vio- André-

El rostro de su hijo era de demonio, estaba enfurecido- si padre lo matare y si algo le pasa a mi hija lo vuelvo a matar-

De pronto la voz de Eloy se hizo presente- usted no matara a nadie, esto debe tener una explicación y si piensas que dejare solos a los muchachos se equivoca- su cara era seria- yo también iré- Armando solo movió la cabeza, esto no pintaba nada bien y el tenia que intervenir o habría una desgracia.

En el patio oeste del palacio, la diligencia con los víveres llegaba. Minrret recién bajaba de su caballo a toda prisa, para acercarse a un arbusto para vomitar, sin duda estaba enferma por que los malestares seguían en aumento. Sostenía su pelo, mientras un Alexander preocupado se acercaba a verla. De pronto un guardia se acerco rápidamente- capitana, capitana-

Alexander volteo enojadísimo- QUE DEMONIOS QUIERES NO VES QUE ESTA ENFERMA-

Minrret movió la cabeza y estiro su mano derecha – espera- dijo entre cortado, se reincorporo limpiándose la boca con un pañuelo que le dio Alexander- ¿Qué pasa cabo?- dijo sostenida por Alexander.

El cabo se cuadro- el capitán Mitchell mando este telegrama urgente para usted, con especificaciones que lo viera inmediatamente-

La cara de Alexander se puso seria cuando Minrret tomo el papel y leyó- ahora ¿Qué diablos quiere tu noviecito?-

Minrret por arte de magia se recompuso y miro fijamente al cabo – que preparen todo salgo para Inglaterra ahora mismo-

La cara de Alexander era de verdadero enojo – QUE DIABLOS DICES SIN QUE TE VEA UN MEDICO NO IRAS, ME OISTE MINRRET NO IRAS QUE ESE CAPITANCETE LO SOLUCIONE EL MISMO-

Minrret lo vio con cara seria- no- se volteo a ver al cabo – NO ENTIEDIO CABO, QUE PREPAREN TODO SALGO PARA INGLATERRA YA- este se cuadro y se giro a ver a Alexander- y tu no me vas a decir que hacer me oyes-

Alexander alzo la voz- ¿Qué PUEDE SER TAN IMPORTANTE PARA QUE VAYS CORRIENDO A VERLO?-

Minrret se puso de frente a él y le dijo seriamente- LA REGENTE ESTA EN PELIGRO Y NO SOLO ELLA SINO TODA LA FAMILIA REAL-

La cara de Alexander se transformo- ¿Qué dices?-

Minrret le ofreció el papel- esto leo tu-

Tomo el papel y lo leyó- esto dice- su cara palideció igual

Ella asintió- LADY GORDON HA APARECIDO-