CAPITULO 49
VIDA POR VIDA.
El sol se empezaba a filtrar por la ventana, Candy seguía durmiendo profundamente y Albert no se había despegado de su lado toda la noche, la cuido y de ratos se acerco a ver a sus hijos, los pobres después de un baño habían terminado rendidos y por el mismo viaje.
Eran las 6 de la mañana cuando el sol empezó a entrar. La observaba pidiendo a Dios ayuda para salvarlos. De pronto el sudor frio empezó a parecer de nuevo en la frente de ella. El corrió para volver a humedecer el lienzo que tenía en su cabeza.
Se retiro al cuarto de baño, abrió las llaves para que corriera agua y regreso. Los movimientos bruscos de Candy le llamaron la atención. La sujeto por los hombros y suavemente dijo – AMOR, MAOR DESPIERTA POR FAVOR ES UNA PESADILLA- ella no respondía y seguía agitada. Albert se limito abrazarla, sentándola en la cama y recostándola en su pecho.
Una mucama le traía un poco de café, cuando vio la escena se acerco inmediatamente dejan el servicio en una mesa cercana- milord ¿Qué le pasa a la regente?- temblorosa se acerco viendo aquella escena desgarradora.
Albert tenia a Candy en sus manos y se giro a ver a la mucama- por favor vaya por el médico, no sé qué está pasando- ella asintió y corrió saliendo de aquel cuarto.
De pronto la agitación paso y la recostó en la cama de nuevo, el sudor frio seguía y toco su cara esta con fiebre, volvió a retirar el lienzo y fue al baño a mojarlo de nuevo. De pronto escucho un grito que lo hizo estremecer- MI BEBE NO PORFAVOR NO-
Albert corrió fuera del baño, para encontrarse a Candy con los ojos abiertos, sentada en la cama y llorando. Se acerco inmediatamente – amor ¿Qué paso? ¿Estas bien?, ¿te duele algo?-
Ella lo vio con cara de asustada e inmediatamente se descobijo para observar la escena más horrible de toda su vida. Albert tenía la cara palidecida, su alma abandono en ese momento su cuerpo. La cara de horror de Candy y el grito desgarrador llamaron la atención de los guardias afuera del cuarto, que no dudaron en entrar. Su bata de dormir y la sabana de cajón tenían un gran charco de sangre roja que empezaba a extenderse cada vez más.
Candy se giro y vio a Albert- MI BEBEB, MI BEBE POR FAVOR ALBERT HAZ ALGO, POR FAVOR QUE NO SE MUERA- estiro sus manos para sostener la mano derecha de el – ALBERT EL BEBE- lloraba amargamente, mientras sus manos temblaban y apretaban su camisa y la mano de su esposo- NUESTRO HIJO POR FAVOR AYUDEMEN, ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO, NOOOO- por más que gritaba Albert se mantenía estático, lleno de impotencia y con las lagrimas saliendo por sus ojos. Recordaba lo que le dijo el médico, apretó fuertemente sus puños.
Se giro a ver a Candy y la abrazo – TODO ESTARA BIEN AMOR, CONFIA EN MI – ese giro a ver a los guardias y les grito- TRAIGAN AL MEDICO DE INMEDIATO-
Todos se cuadraron, salieron rápidamente a buscar al galeno; en el cuarto estaban abrazados los dos, llorando. Albert la abrazo y ella se recargo en su pecho. Sin moverse, cerró los ojos y lloro más; era enfermera y sabía perfectamente lo que estaba pasando por más que gritara, no podía hacer nada. Cuando un dolor profundo le taladro el vientre- AAAAAAHHHHH- grito separándose, el dolor la doblaba, se llevo las manos a su vientre y supo que todo había terminado.
Albert se levanto inmediatamente, ¿Por qué tardaban tanto? – IRE YO MISMO POR EL MEDICO- estaba por abrir la puerta cuando la voz de Candy se dejo escuchar, paralizando en frio.
Estaba completamente empapada de sudor, su cara era pálida y con un gesto de dolor más allá de lo que jamás había mostrado, sus ojos llenos de lágrimas grito- NO TE VAYAS, NO ME DEJES- el dolor volvió- MI BEBE SE HA HIDO, NO LO HAGAS TU TAMBIEN-
Albert se giro con la cara llena de dolor y corrió para sostenerla, pues después de hablar se desvanecía en la cama. Alcanzo a detenerla entre sus brazos, no esperaría al medico la llevaría el mismo al Hospital donde estaba Steart, tenía que hacer algo, no dejaría que murieran ninguno de los dos.
Se acomodo para levantarla entre sus brazos, con la firme intensión de llevarla cargada hasta el hospital. Al levantarla camino unos pasos a la puerta, esta se abrió y vio como la mucama entraba con el médico. La cara de horror de los visitantes fue mucha el espectáculo no era para menos. Albert tenia a Candy entre sus brazos desmayada; su camisón blanco estaba teñido de rojo sangre la parte que cubría sus piernas y un hilo de la misma escurría de ella. Albert estaba lleno de sangre de su pantalón del lado derecho.
La sangre no paraba. El médico reacciono y le dijo a la mucama- TRAE PRONTO AGUA CALIENTE Y ROPA NUEVA- se acerco a Albert y le dijo – LLEVELA A SU CAMA, SI LA MOVEMOS DE AQUÍ TAMBIEN LA PERDEREMOS, NECESITO DETENER EL SANGRADO- Albert no daba crédito a las palabras del médico, en el shock no las entendía el solo sabía que tenía que llevarla al hospital.
Dio unos pasos más, ante la mirada atónita de todos- YO MISMO LA LLEVARE, EL BEBE DEBE ESTAR BIEN, SOLO NECESITA-
En ese momento Mitchell se interpuso en su camino, el parecía un zombie caminando. Alzo su cara para ver los ojos de Mitchell y este movió su cabeza en forma de negocio. Tomo a Candy de los brazos de Albert- MILORD, YA NO HAY NADA QUE HACER, DEJE QUE EL DOCTOR LOGRE SALVAR O TAMBIEN LAPERDERA- el quedo estático, petrificado y no quería creer lo que escuchaba. Su hijo, su hijo había muerto y estaba a punto de perder a Candy.
Se giro y vio como otra mucama quitaba la sobre colcha y ponía otra sabana doblada donde el charco de sangre se encontraba. Mitchell coloco a Candy suavemente en la cama y se retiro inmediatamente el médico se acerco y empezó a colocar un suero, una enfermera que venía con el dijo – POR FAVOR SALGA Y LLEVENSE A SU ESPOSO- movió la cabeza- no es prudente que vea esto-
Mitchell asintió e inmediatamente se acerco a él y lo tomo del brazo, sin decir una palabra lo saco de la habitación y la puerta se cerró detrás de ellos, lo último que vio fue como la enfermera levantaba el camisón dejando ver como los muslos de su esposa estaban llenos de sangre y esta tapaba la visión, sin duda empezarían a limpiar todo aquello.
Salieron y se sentaron en una sillas, ninguno pronunciaba palabra alguna. El estaba más que destrozado, más que terminado por que en su corazón sintió un dolor profundo. Ese dolor que hace mucho tiempo sintió cuando muria Ross y aun así este era más fuerte. Doblo su cuerpo en la silla y sostuvo su cabeza entre sus manos. Mitchell estaba sentado junto a él, con la mirada perdida en la nada y de repente empezó a llorar. Recordó como la dulce Regente estaba tan feliz en el viaje, como durante este tocaba su vientre con tanto amor y al estar sola, le habla a su pequeño y le decía que verían a su padre.
Con cuanto amor y esperanza, lo estaba esperando aun cuando el trabajo era mucho, buscaba siempre la forma de descansar. El era testigo de las millones de veces que la observa comiendo algún antojo durante alguna junta; o trataba de terminar todo pronto para descansar. Apretó los puños, la habitación del nuevo príncipe estaba a mitad, ella esperaba que al regresar dar la sorpresa a Albert de que a tenia lista y ahora ¿que pasaría?, ¿ella podría soportar esta perdida, tan lamentable?
De pronto el sonido de unos pasos acercándose lo hicieron girar. Un soldado se acercaba de prisa- Capitán, capitán- decía el joven poniéndose frente de ellos, su mirada se horrorizó al ver aquello.
El Corregente estaba lleno de sangre, al igual que sus manos, su pantalón y su cara parecía de un muerto en vida. Su pelo desarreglado, su mirada perdida y ojeras tan grandes, parecía haber envejecido en un segundo. Después desvió la mirada a su capitán que lucía con las manos ensangrentada y su abdomen estaba lleno de sangre. Se cuadro inmediatamente para llamar su atención- Capitán, disculpe pero han llegado estos telegramas de Edimburgo dirigidos a usted-
Mitchell salió del estupor y los tomo aun con las manos llenas de sangre y se dispuso abrirlos. El primero era de LORD ANDRE, venia en camino y no llegaba solo, traía a Lady Eloy y a la capitana Minrret. El "Escocés volador" haría fama a su nombre, según el telegrama llegarían en la mitad de tiempo que ellos hicieron, pedía que se preparan los coches en Londres y de ahí viajarían lo más rápido posible. Cerro el telegrama y abrió el otro era de Minrret decía que hiba en camino, que no hiciera ningún, juntos averiguarían si en verdad era la persona que el identifico y que llevaba otra compañía. Al viaje había terminado y se convertía en asunto de estado.
El movió su cabeza en negación y se levanto, frunció el ceño y respiro profundo- Cabo- dijo fuertemente y este se cuadro- necesito que se comunique a Londres y los coches imperiales estén en la estación de Londres preparados para llegar aquí- el cabo inclino su cabeza- necesitaremos que el hotel disponga otro piso, LORD ANDRE viene en camino-
Albert seguí metido en su mundo, teniendo miles de recriminaciones en su mente y repasando todos los acontecimientos que llevaron a este lamentable momento. Cuando se giro al sentir una mano en su hombro – milord, su tía viene en camino, al igual que Lord André debo retirarme para preparar todo- el asintió sin decir una sola palabra.
Mitchell se cuadro y una mucama se acerco a él- milord, los príncipes despertaron y quieren ver a su madre; están muy inquietos y no paran de llorar, no podemos calmarlos- él se levanto y por inercia camino al cuarto de sus hijos.
En ese momento la figura de Rafflles apareció de la nada sosteniéndolo del brazo- amigo, así no –
Albert reacciono y bajo su cabeza, observo cómo estaba cubierto por la sangre de Candy- yo, yo- temblaba- no puedo dejar a Candy sola, me lo pidió. No puedo. Pero mis hijos deben estar preocupados y llorando, ¿Qué debo hacer?-sus ojos empezaron a llorar
Rafflles se acerco mas- ve a cambiarte, mi cuarto es ese- indico con el dedo un cuarto a dos puestas del suyo- te llevare ropa, toma un baño y ve donde tus hijos, tranquiliza los y deja a tu mujer en manos de dios; cuando los hayas calmados vuelve y si hay algo te avisare de una forma muy discreta, apúrate- el asintió y se retiro al cuarto. Rafflles se giro a ver a la mucama- traten de calmarlos, mientras que el se arregla para ir- esta asintió.
Mitchell se acerco a él y le extendió la mano- es un placer, me imagino que es la seguridad del Corregente ¿verdad?- el asintió
Rafflles lo vio de arriba abajo y lo saludo- Capitán- él lo miro- usted igual debe limpiase si va a preparar todo para la llegada de la gente que viene de Escocia- este se giro a verse
Suspiro- tiene razón, usted ¿podría?-
Rafflles le sonrió de lado- descuide, yo me quedare al pendiente de la señora, vaya- Mitchell asintió y él se dispuso a quedarse sentado fuera de la habitación – querido George, te falle amigo no pude cuidarlo, perdóname- apretando sus puños.
En la habitación, el doctor terminaba de practicar la limpieza del aborto. Efectivamente no hubo nada más que hacer, el pequeño feto se lo dio a la enfermera pues minutos después de que empezaron salió solo – Coloque en un lugar cómodo, me imaginó que la familia de los señores querrán darle una despedida adecuada al bebe- la enfermera lo había envuelto en una manta era pequeño muy pequeño pero debía de ser tratado con mucho cuidado.
El doctor seguía poniendo compresas y la sangre seguía saliendo, la enfermera volvía a cercarse- doctor, la sangre no para-
El se giro a verla y le dijo – tenemos que detenerla sino morirá-
La enfermera trago saliva- ¿va a cauterizar la vena?- estaba preocupada pues sabía que era muy poco probable que aquella pobre mujer sobreviviera si seguía con ese sangrado pero lo peor si el doctor trataba de quemar la herida no volvería a concebir nunca mas.
El doctor suspiro- ruegue a Dios que pare o si no – empeño su mano- tendremos que proceder, vaya preparando todo y administre otra dosis del medicamento- la enfermera procedió hacerlo, saco del maletín del doctor lo necesario para calentar el instrumento, un mechero grueso y un tubo de metal, tendría que estar al rojo vivo para poder quemarla. Solo esperaba que no se utilizara o la pobre mujer no solo tendría la pérdida de su hijo sino la imposibilidad de volver a encargar otro.
En el baño Albert lloraba mientras el agua limpiaba su cuerpo ensangrentado, sin fuerzas se hinco en el piso frio de la regadera y como niño lloro; maldijo y volvió a llorar. De repente se escucho la puerta abrir se del cuarto y una voz de una mucama lo hizo reaccionar- milord su ropa-
Se levanto, al escuchar como la puerta volvía a cerrarse. Se apresuro a salir y se vistió. Salió del cuarto y paso junto a su amigo - ¿Han dicho algo?-
Rafflles solo movió su cabeza- ¿iras con tus hijo?-
Como un muerto respondió- si, los tranquilizare y volveré, si sabes algo- Rafflles asintió.
La pesadilla no terminaba para Albert, entro al cuarto de sus hijos y los dos gemelos lloraban, mientras las niñeras los paseaban por la habitación. El primero en darse cuenta que su padre entraba fue William que inmediatamente estiro sus manos.
Albert se acerco y lo retiro de la mucama, el bebe hizo algo increíble. Paso su manita por la mejilla de su papa al ver que una lagrima salía de sus ojos; con todo amor la limpio y beso la mejilla de su papa. Después lo abrazo con todas sus fuerza y balbuceo- pa, pa, pa-
Albert lo abrazo rápidamente y beso su cabeza- ya hijo estoy aquí- pronto el llanto de Iain también seso tratando de buscar a su padre. Albert se acerco a la mucama y también pidió a su pequeño, este se aferro al cuello de su padre compartiéndolo con su hermano, igual que el otro pequeño lo beso en la mejilla.
Albert solo lloraba- ya hijos, ya estoy aquí, prometo no dejarlos otra vez, ya estoy aquí- ellos se aferraban con mas fuerzas a él. De pronto el sonido de un grito desgarrador espanto a los bebes y soltaron a su padre para llorar, Albert se los entrego a las mucamas – ahora vuelvo por favor cálmense. Los amo todo estará bien-
Rafflles estaba parado enfrente de la puerta, cuando vio a Albert salir rápidamente y otro grito se escucho- NO MI BEBE NO POR FAVOR DIJAME QUE NO ES CIERTO- el entendió que estaba pasando e inmediatamente abrió la puerta.
Lo que vio lo sorprendió el doctor tenía su delantal lleno de sangre, cubetas con trapos en sangrentados y una Candy gritando desesperada mente, desde la cama. Sus dos manos tenían sueros, su cara estaba tan transparente, sus ojos perdidos cuando lo vio estiro su mano y él se acerco a ella.
Tenía pocas fuerzas pero aun así gritaba con toda su alma. Cuando Albert tomo su mano ella dijo desesperada- POR FAVOR, ALBERT DIME QUE ESTA MIENTIENDO, DIME LO POR FAVOR MI BEBE NO PUEDE ESTAR MUERTO, NOOOO POR FAVOR NOOO- lloraba amares
Albert volteo a ver al médico y este dijo – señor, su esposa ha pedido mucha sangre, está muy débil y –
Albert inmediatamente dijo – mi hijo, ¿Cómo esta mi hijo?-
El doctor trago saliva y movió su cabeza en negación- lo siento mucho, no sobrevivió-
Otro grito desgarrador se escucho de Candy- NOOOOO, MI HIJO NOOOO-junto todas sus fuerzas para levantarse, apretando la mano de su esposo- MIENTE MI HIJO ESTA BIEN, TENEMOS QUE IR AL DOCTOR, YO IRE AL HOSPITAL MIENTE, MI HIJO NO PUDO HABER MUERTO, MIENTE- se giro a ver a Albert- POR FAVOR AYUDAME TENEMOS QUE IR AL HOSPITAL, EL BEBE-
La cara de Albert se lleno de lágrimas y la bajo impotente. Entonces Candy trato de levantarse y el doctor se giro a ver a la enfermera- tenemos que sedarla, apenas pudimos contener el sagrado si se levanta volverá a sangrar- Albert asintió viendo la cara de desesperación de Candy y tratando de mantenerla en la cama.
La enfermera se apresuro a colocar el sedante, el cual le hizo efecto inmediatamente mientras cerraba sus ojos- Albert no lo dejes morir, por favor ayúdame- cerro sus ojos cayendo en un profundo sueño.
El doctor se acerco a él tocándole el hombro- milord, debe salir aun no he terminado con ella, necesitamos estar seguros que el sangrado paro, por favor salga en un momento lo dejamos entrar ella dormirá un par de horas, deberá estar bien usted para que enfrenten este junto-
Albert se giro a ver al doctor y dijo –NO, NO ME VOY DE SU LADO NO LA DEJARE SOLA-
En ese momento Rafflles se acerco pues había observado todo ya que entro detrás. Se coloco enfrente y le dijo – VAMOS WILLIAM, el doctor tiene que terminar y- viendo la cara de dolor de su amigo dijo – HAY QUE PREPARAR EL FUNERAL DE TU HIJO- él se levanto soltando la mano de Candy.
La enfermera se acerco con el bebe envuelto en una sabana, era tan pequeño que lo llevaba en las palmas de sus manos- milord, aquí esta- Albert tembló al verla.
Tomo al bebe entre sus palmas y cayo hincado al suelo, lo llevo a su pecho y dijo en un tono desgarrador- mi amor, mi bebe, perdóname por favor, perdóname por haber cuidado de ti, perdóname- sosteniéndolo con firmeza.
La enfermera se acerco para pedirle al bebe- démelo por favor, mientras que arregla todo. Yo lo cuidare por usted- Albert movió la cabeza aferrándose más al bebe- por favor -
Rafflles se puso a su lado- vamos William, tenemos que preparar todo. Ella lo cuidara dáselo- el solo lo vio con los ojos llenos de dolor- dáselo. Recuerda quien eres, no puedes dejarte perder por el dolor, por tu esposa y tus hijos te necesitaran, entero y firme - dijo fuertemente.
La enfermera se acerco y pudo quitárselo de sus manos, Rafflles levanto a Albert. Estaban caminando en silencio para llegar a la puerta cuando la enfermera se giro y dijo – era un varón, milord. Para que pueda preparar todo, yo cuidare de su esposa descuide es fuerte estará bien, tardara en despertar como 3 horas, procure estar aquí para entonces milord- ellos se giraron y asintieron.
El corazón de Albert estaba destrozado, su alma estaba más que herida y la tristeza de la pérdida lo estaba consumiendo. Pero tenía razón, tenía que preparar todo para trasladar al bebe a casa, a Candy y darle soporte y fuerza, la conocía muy bien y sabia que esto la destrozaría igual como lo estaba destrozando a él. También tenía que ser fuerte pues sus hijos eran pequeños y lo necesitaban.
Caminaron a la puerta, sentía que el mundo a su alrededor se desvanecía y sus fuerzas se iban. Bajaron las escaleras y se dirigieron a la salida. Era un muerto que caminaba. Mitchell los intercepto y vio a Rafflles, este movió su cabeza en negación. El se acerco a Albert y le dijo – Su tía milord, viene en camino-
El asintió – Avísele a mi familia que mi hijo murió- Mitchell asintió al ver lo perdido, su cara sin emociones solo caminaba por caminar.
El se cuadro – lo siento mucho- Albert asintió- avisare inmediatamente, a Londres para que sean informados-
Rafflles tomo la palabra- gracias iremos a preparar todo lo necesario para el traslado del príncipe, por favor ocúpese de lo demás-
En ese momento Patty entraba, después de avisarle a Albert recibió un mensaje del hospital, Steart había tenido un ataque, ella quería mucho a Candy pero la solicitaron de urgencia en el hospital. Tuvo una recaída y tardaron mucho en estabilizarlo, un dolor muy fuerte taladro la cabeza de Steart.
Los doctores pudieron controlar la crisis, le pidieron a Patty que fuera a descansar que el peligro había pasado, ella no pensó dos veces y se retiro al Hotel. Su corazón le decía que algo no estaba bien.
Lo primero que vio fue a Albert con cara desencajada, pálido y cansado. Se acerco inmediatamente a él – Albert ¿Qué paso? ¿Cómo está Candy?-
Albert la vio y comenzó a llorar abrazándola- Patty, Patty Candy perdió al bebe- en ese momento Patty comenzó a llorar abrazando a su amigo y sintiendo el dolor de la perdida.
Deshizo el abrazo - ¿Candy como esta Albert?, ¿ya sabe?- Albert movió la cabeza en signo de negación- Albert –
Trato de recomponerse y le dijo – lo sabe, está muy delicada ahora perdió mucha sangre y el doctor esta con ella, la sedaron y me pidieron que- apretó los puños- los niños están con las niñeras ¿por favor?-
Patty se apresuro a contestarle- descuida me hare cargo de ellos y ¿tu como estas?-
Las lagrimas volvieron a salir- voy – dijo con voz temblorosa y con los sentimientos a flor de piel- voy a arreglar todo para llevarme a mi hijo a descansar a Escocia, no lo dejare aquí. No lo dejare solo aquí, lo llevare con mi familia al lugar que debió ser su hogar- rompió en llanto y Patty lo abrazo.
Los ojos de ella estaban bañados de lagrimas – ve yo los cuidare, prepara todo- se deshizo el abrazo limpiándose las mejillas- ¿ha visaste a sus familias?-
Mitchell se adelanto- acabo de mandar un telegrama a Londres, Lord André y Lady Eloy venían en camino, se enteraran al llegar a la estación- Patty asintió.
Se giro a ver a Albert- vayan y no tarden, cuidare a los bebes y de Candy mientras arreglan todo- se despidieron y todos tomaron rumbos diferentes.
El dolor de la pérdida de un hijo a la edad que sea cambia a las personas, la muerte de hijo es el dolor más profundo y la pena más onda. Si alguna vez el amor de esta pareja se puso a prueba, no será nada comparado con pasar este amargo trajo. La pregunta es ¿PODRAN CON ESTO?
El escocés volador había hecho fama a su nombre, llego en tiempo record a la estación de Londres. Hay tomarían los coches para desplazarse. El medio día se sentía con el calor. La primera en bajar fue Eloy Andrew, con su cara firme y sin expresión. Al subir al tren sintió una fuerte punza en su corazón, algo estaba mal y ella no podía saber qué. Lo único que tenía en la mente era llegar lo más pronto posible con su muchacho. André le siguió y su cara de enojo era más que evidente. Después del regaño de Lord Armando por la falta de cordura de ese par, les había dicho que los asuntos de pareja se arreglan en pareja.
Lo que ambos contestaron al unisonó – NO LOS DEJAREMOS SOLOS, SON TODO LO QUE TENEMOS Y POR MAS GRANDES QUE ESTEN NOS DEBEN UNA EXPLICACION- lord Armando había movido su cabeza y se resigno sin duda tanto Albert como Candy eran los amores de ese par, en fin había accedido a hacerse cargo. Estuvo más tranquilo cuando la capitana Minrret llego, informando que ella los escoltaría personalmente.
Minrret bajo rápidamente, fue en busca de los coches para poder irse con una pequeña escolta acompañándolos, el resto vendría en carruaje y los alcanzaría. Fue interceptada por un oficial de la estación- DISCULPE SEÑORITA-gritaba el joven con uniforme.
Minrret detuvo su paso y se volteo a verlo – si dígame-
El joven recuperaba fuerzas- DISCUPE ES LA CAPITANA MINRRET, DE ESCOCIA-ella asintió y el joven sonrió- ha llegado este telegrama con carácter de urgencia y confidencial para usted- entregándole el papel.
Minrret se apresuro a tomarlo – gracia joven- este sonrió y se dispuso a marcharse. Minrret empezó a leer y su cara palideció por la información que este. Se giro y vio a los tres choferes de negro, comprendió que lo que había leído era cierto. Corrigió el rumbo y fue a encontrar a Lord André.
Este estaba en una discusión con la tía abuela- mire si su hijo ha faltado a mi hija de algún modo- apretó los puños- le juro por mis antepasados que lo hare pagar-
Eloy lo miraba fijamente y fruncía el ceño- le puedo asegurar que esto no es más que una confusión, mi muchacho esta criado en altos principios y no cometería ninguna imprudencia, además ama a su hija- cruzo las manos, acto seguido extendió su mano derecha y le apunto con su dedo índice- y si hozas tocar un pelo de mi William, yo misma TE MATO ANDRE, te lo juro por mis antepasados TE MATO-
La pelea verbal y gesticular era más obvia, los dos defendían a muerte a sus seres queridos, de pronto Minrret llego y les llamo la atención lo pálida que estaba. Se cuadro y dijo – milord, han llegado noticias de la Regente-
Inmediatamente André tomo el papel que llevaba y lo leyó, por primera vez las palabras no salían de su boca, se quedo paralizado y volteo a ver a Minrret- DIGAME CAPITANA QUE ES MENTIRA LO QUE DICE ESTE PAPEL-
Minrret contesto- los choferes imperiales escoceses vienen de negro señor, me temo que no hay equivocación alguna-
Mientras ella hablaba la tía abuela le arrebato el papel de las manos a André, su corazón estaba agitado y esa punzada se hizo presente. Inmediatamente leyó el papel- NOOOO, MI NIÑO NOOOO- sus ojos se llenaron de lagrimas y se acercó a la capitana- DIME QUE ES MENTIRA, DIMELO- grito
André la sostuvo entre sus brazos, cuando vieron a lo lejos la guardia imperial inglesa que se acercaba. Un capitán vestido de negro se acerco y dijo solemnemente – Lord André- este se giro a verlo- el rey de Inglaterra, pone a su disposición los recursos que necesite para su traslado- aquel capitán suspiro – INGLATERRA LE DA EL PESAME POR LA PERDIDA DE SU PRINCIPE Y QUEDAMOS A SU DISPOSICION-
Eloy comenzó a llorar refugiándose en el pecho de André, los dos estaban devastados. Habían salido para arreglar un asunto de un mal entendido de sus hijos, no para llevarse a su nieto nonato al sepulcro familiar.
André separo a Eloy de su pecho y le dijo – vamos Emmy, debemos ser fuertes, los muchachos nos van a necesitar al igual que mis nietos, vamos mujer saca fuerzas- Emmy asintió y recompuso su postura, André se giro y hablo – GRACIAS CAPITAN ESCOCIA ACCEPTA SU PESAME Y AGRADECE LA AYUDA QUE PUEDAN BRINDAR- el capitán se cuadro.
Minrret dijo firmemente- los coches están dispuestos, debemos partir ahora mismo- los dos asintieron y se dispusieron abordar. Las instrucciones giradas fueron a toda prisa, necesitaban llegar lo más pronto posible.
El cielo de aquella pequeña ciudad inglesa se oscureció y empezó a llover. Al parecer hasta el cielo se cubría de luto por la pérdida del pequeño ángel.
En un jardín cerca del hotel una pareja se encontraba, el hombre sonreía - ¿Qué ha pasado Lady Gordon?-
La mujer cubierta por el velo negro de su sombrero y vestida en un traje café oscuro, sonreía por debajo de este- el plan va bien, milord- el hombre sonreía- HA MUERTO EL HIJO NONATO DE LA REGENTE-
EL hombre sonrió mas- PERFECTO, seguiremos con el plan- la mujer asintió y se despidió de aquel caballero.
Una vez en el carruaje dijo para sí misma- es solo una parte del dolor que tendrás Candy Estuardo- apretó su mano una vez sentada- mi venganza apenas comienza y como yo lloraras lagrimas de sangre al perderlo todo, me oyes todo-
En la habitación, Candy del sueño, había tenido una pesadilla espantosa donde su hijo nonato había muerto. Abrió los ojos y los primero que vio fue la figura de Albert viendo la ventana al vacio y con las pocas fuerzas que sentía y haciendo un lado el dolor de cabeza dijo – Albert-
El inmediatamente se acerco a ella y sostuvo su mano- hola cariño, ¿Cómo te sientes?-
Trato de levantarse pero sentía un dolor muy profundo en su vientre, se giro a verlo con angustia – Albert ¿mi bebe? , ¿Por qué me siento tan mal?, ¿Cómo esta mi bebe?- los ojos de Albert estaban llenos de lagrimas y ella empezó a desesperarse, cerró los ojos y movió su cabeza cerrando los ojos. No había sido un sueño ¿acaso?- ALBERT MI HIJO- junto sus fuerzas y se levanto quedando sentada en la cama, Albert se apuro para estar a su lado intentando que se levantara- WILLILAM, ¿Qué PASO? DIME POR DIOS QUE PASO-Albert sabia que debía decirle pero ¿Cómo?, ¿Cómo decirle que el bebe que esperaban con tanto amor ya no está?
El suspiro y con lagrimas en los ojos le dijo – Candy, amor mío. Nuestro bebe- movió la cabeza y sus ojos lloraron – nuestro bebe MURIO-
Buenas noches, disculpen por retrasarme con las actualización pero de verdad he andado con mucho trabajo, en primera quiero agradecerles por los comentarios y todas aquella que expresaron sus sentimiento en ellos quiero darles las gracias y aclarar que en ningún momento me ofendieron o me sentí atacada.
Al contrario me da un placer muy grande y una gratificación como escritora poder despertar en mis lectoras esa clase de sentimiento, esta historia es muy querida para mí y me siento alagada con sus comentarios y ayudas.
Este capítulo en especial fue muy difícil para mí escribirlo porque la idea la tenia pero no me sentía con la confianza hasta que leí sus comentarios y bueno espero que les guste. Recuerden que estas historias son dinámicas, por lo cual es necesaria su participación también. De antemano les pido una disculpa si el capitulo es muy cruel pero les prometo que es una pieza clave para la conclusión de esta historia.
Les mando mucho besos y abrazos, por favor perdónenme por este capítulo tan cruel; prometo recompensarlos y espero con gusto todos sus comentarios.
