CAPITULO 50.
CONFRONTACION.
Las manos de Candy apretaban las sabanas mientras escuchaba las palabras de su esposo, el sueño que tuvo se repetía en su mente. Ella estaba sentada en un jardín de flores, todas de color blanco y su vestido de color blanco de tirantes y un gran sombrero contrastaba con el color verde del forraje y hacían juego con las flores a su alrededor.
De pronto sintió como su regazo se sentía mojado y se levanto, el vestido que era blanco se volvía cada vez de color rojo sangre, desesperada corrió por la pradera y vio como sus manos se llenaban de sangre. Cayo al pisar mal una piedra del camino, el sombrero de paja cayó. Quiso levantarse pero un fuerte dolor en su vientre la hizo doblarse. El viento susurro en su oído y dijo – no todo los ángeles pueden estar en la tierra, su corto transito por la vida tiene un propósito; no dudes en la voluntad de dios. Tu hijo está con él-
Se incorporo lo más pronto que pudo y salió corriendo de ahí, el viento le trajo los recuerdos de lo que sucedido esa noche con Gordon y escuchaba- fue tu culpa, tu lo mataste, tienes que pagar con el m ismo dolor –esas palabras atormentaba su ser. De pronto otro dolor la hizo parar de su caminata, sus ojos bañados de lágrimas y grito con todas sus fuerzas- nooo, mi hijo nooo- se llevo las manos a la cara.
De pronto sintió como unas manos dulces y fuertes la incitaban a levantarse- hija, se fuerte – ella levanto su cara y se incorporo al escuchar la voz de su madre – Dios no castiga, solo debes pagar por tus pecados. Las lágrimas vuelven a ti, pero confía en Dios que este dolor también va a pasar y la paz llegara por negro que este el camino-
Al levantarse no la vio, ella se había hido cerrado sus ojos y el dolor volvió- mama, mama-
Y el viento susurro- se fuerte amor, se fuerte a pesar de los golpes, confía en dios todo pasara- ella cerro sus ojos por otra punzada mientras las lagrimas llenaban sus mejillas –yo cuidare de tu hijo hasta que lo vuelvas a ver-.
Albert permanecía fijo observando su cara, trato de acercarse y ella lo detuvo aventando su mano con la de ella. Levanto su rostro y lo vio con una mirada llena de dolor- vine a buscarte, vine a estar contigo y he perdido a mi hijo William- temblaba al pronunciar estas palabras- lárgate, lárgate de aquí- grito con todas sus fuerzas- MI HIJO ESTA MUERTO POR TU CULPA-
Albert intento hablar- Candy por favor, escúchame-desesperado por la reacción de su esposa, solo apretaba sus puños mientras su rostro se bañaba con lagrimas.
Ella apretó más sus manos, y tenso su rostro- Mitchell, Mitchell, Capitán, Capitán-
De un momento a otro la puerta se abrió dejando entrar a capitán, mientras los dos giraban a verlos. El frunció el seño. Lo que mas temía había pasado, se acerco a la cama de Candy- si majestad-dijo respetuosamente.
Albert permanecía parado al lado de la cama- Candy por favor-desesperado por la escena que veía, su amada esposa lo alejaba de ella, su corazón destrozado no entendía o no quería entender pues en el fondo la sabia que tuvo la culpa.
Ella se giro y lo vio con ojos de furia- te dije que te largues, vete no me entiendes, vete no quiero verte-
Dio dos pasos para acercarse a ella- Candy, se que estas herida pero entiende mi amor, no solo a ti te duele la perdida de nuestro hijo, mi corazón está roto; por favor no me alejes de ti, no amor por favor- su voz se quebraba y estaba desesperado por la actitud de ella hacia él.
Ella se enfureció mas y grito- Capitán, sáquelo de ahí o juro que me levantare y lo hare yo misma-
Mitchell trato de abogar por Albert, lo vio sufrir por ella, no reaccionaba y el estuvo todo el tiempo pendiente de su salud y no se había despejado de su lado. También lo vio llorar y maldecir por la pérdida de su hijo, así que hablo- majestad, entienda por favor. El corregente solo quiere ayudarla a soportar el dolor, también a sufrido por la pérdida-
Ella rio y empezó a llorar- pues que lo consuele su amante, sácalo no quiero verlo- volteo a verlo con furia – ¿le sirve a él o mi?, estoy dando una orden capitán y lo menos que espero es que obedezca-
Albert movió la cabeza-Candy- llorando – por favor- temblaban sus manos de impotencia por el comportamiento de su esposa.
Ella se giro y con todo el coraje que tenia, se levanto de la cama; sus piernas temblaban y apenas podían sus pies sostener el peso de su cuerpo- si no va a obedecerme, lo hare yo misma- al ver que Mitchell, estaba desconcertado ante semejante orden; se acerco a Albert y lo tomo por la manga de su camisa- lárgate, lárgate. Déjame sola con mi dolor, esto jamás te lo perdonare William jamás me oyes-
Durante el corto forcejeo Candy cayo hincada al piso, Mitchell corrió y Albert intento sujetarla pero ella se resistió- Majestad, por favor- ayudándola Mitchell a ponerse de pie sosteniéndola- no es el momento de culpar a nadie, por favor vuelva a la cama y descansé sus hijos la necesitan-
Ella movió la cabeza y vio a Albert- vete William, vete- mientras volvía a llorar y se llevaba una mano a su abdomen- no quiero verte, no quiero oírte-
De pronto la puerta se abrió de golpe, dejando ver tres figuras que entraba rápidamente a la habitación, sola una se adentro a la habitación y las otras dos se mantuvieron en la entrada, esperando. Las caras giraron para ver aquellos que entraban. El primero en acercarse a Candy fue su padre. La cara de lord André era de cansancio y de dolor, apresuro el paso cuando escucho los gritos de su hija por el pasillo de aquel hotel, a su llegada y se apresuro por eso entro primero. Lo que nunca pensó fue verla así, demacrada, en una bata de color blanco, en manos del capitán de la guardia, devastada gritando que su esposo se fuera.
Candy se giro a verlo y dijo con una voz desgarradora- papa, papa has que se vaya no quiero verlo- estiro sus manos y su padre corrió a su encuentro, haciendo un lado al capitán y abrazando a su hija que comenzó a llorar en su pecho. Se giro y con voz de furia dijo – vete William, oíste a mi hija no quiere verte- apretó su puño que abrazaba a su pequeña.
Albert grito con a furia – es mi esposa y debo estar con ella-
La cara de André estaba más que enojada, se levanto de un solo golpe y quiso dar un paso para romperle la cara a ese mequetrefe; cuando sintió como la mano de su hija sostenía la suya- papa, no te vayas te necesito mucho, por favor no te vayas, mi hijo murió papa, por favor te necesito a mi lado- estaba llorando desgarradoramente. André movió su cabeza y volvió a su lugar.
Abrazo mas fuerte a su pequeña- llora amor mío, llora que aquí está tu padre para poderte consolar, hija mía llora hasta sacar ese dolor de tu pecho- acaricio su pelo y se giro la cabeza a la entrada- pasa por el Eloy, cumplí mi promesa, llévatelo o te juro que lo matare con mis manos por lo que hizo a mi hija y a mi nieto sin preguntar nada-
Albert hiba abrir su boca, ante la desesperación de ver a Candy llorar. Cuando sintió como una mano tomaba la suya y le decía- vamos hijo, deja que este más calmada y hablaras con ella-
Albert vio a su tía, su cara era de tristeza y preocupación- tía, no puedo dejar a mi esposa así, no cuando hemos- su voz cayo y las lágrimas salieron de su cara, Eloy extendió sus manos y Albert fue a llorar en su regazo como cuando era un niño, ella acaricio su cabeza.
André rio y con una mirada retadora le dijo – ahora si es tu esposa, pero que tal antes te revolcabas con esa perdida y por no cuidar a mi hija- apretó los puños- mi nieto, mi pobre nieto – con sus ojos lleno de lagrimas – ESTA MUERTO y mi hija esta delicada y desolada, William me prometiste que nunca la harías sufrir-
Albert se despejo y lo vio – yo- movió su cabeza- nunca le falte a su hija, fue una trampa, una maldita trampa- se reincorporo y apretando sus manos- caí en ella y mi hijo está muerto por mi estupidez- Eloy le tomo la mano y la apretó infundiéndole consuelo.
Suspiro Eloy y vio con mirada firme a André – prometió no juzgar asta saber la verdad no lo olvide, que William, no está solo. No permitiré que hagas leña del árbol caído me oíste André, no lo voy a permitir-
André sostenía a Candy y esta le dijo en un murmulló – papa, por favor. No quiero seguir escuchándolo-
La cara se giro a ver a Eloy- sácalo o te juro que olvidare que es el padre de mis nietos y lo matare aquí mismo- esta asintió.
Con la dulzura de una madre- vamos hijo, llévame a ver a tus hijos que seguro están asustados- el asintió- en estos momentos no puedes probar nada, déjala que se calme y te prometo que hablas con ella, vámonos-
El movió la cabeza y suspiro, vio a Candy en los brazos de su padre y dijo – te amo, perdóname- ella escondió más la cara en el regazo de su padre y este lanzo una mirada de odio. Los dos se retiraron de la habitación entre los sollozos de Candy.
André hablo con el capitán- capitán, después arreglare cuentas con usted- él se cuadro y volvió a gritar- Capitana, quiero seguridad extra en el piso del hotel y busquen a esa maldita mujer-
De las sombras una pálida Minrret se acerco y cabizbaja dijo – si majestad, se hará como lo pide- se acerco y toco la cabeza de Candy con ternura- lo siento, siento mucho no haber estado ahí contigo perdóname- pero ella no respondía.
André suspiro y dijo- salgan de aquí, mi hija y yo hablaremos, que William no entre asta que mi hija lo disponga- los dos se cuadraron y salieron en silencio de la habitación.
Una vez cerrada la puerta, Candy empezó a controlarse, se despejo de su padre y este limpio de sus mejillas el resto de lagrimas- hija, ¿estás bien?- ella movió la cabeza- ¿Cómo te sientes?- seguía sin responder.
Su padre la vio con ternura y dolor; de pronto ella bajo la cabeza y dijo- no debí de haber venido nunca papa, tal vez mi hijo estaría vivo. Yo lo mate por venirlo a buscarlo y para encontrarlo en brazos de otra, papa YO MATE A MI HIJO- el llanto volvía y André solo la abrazaba más.
La dejo llorar y sacar todo su dolor. De pronto este comenzó a ceder y la separo de su pecho. Ambos suspiraron- más tranquila- ella asintió. Trato de recostarla en la cama, cuando un dolor la hizo doblarse ante la cara de impotencia de su padre grito- Arturo, Arturo-
Candy se llevo las manos a su pecho y vio con desesperación a su padre, mientras apretaba su camisón. Agitada trato de hablar- papa, me duele mucho, papa- fue lo único que dijo al desvanecerse en los brazos de él.
Después de unos segundos de escuchar el grito Arturo entraba a la habitación, de tras de él, Albert que apenas se calmaba afuera de la habitación de sus hijos, para entrar. En cuestión de segundos, Arturo estaba al lado de Candy tomándole el pulso, la empezó a revisarla y André le había cedido su lugar y Albert estaba a pie de la cama.
Nadie decía algo y me atrevo a pensar que no respiraban tampoco. Arturo terminaba la auscultación y movía su cabeza en forma de negación. Dejo el brazo de Candy en la cama, pues volvía a tomar el pulso y giro su rostro a ver a Albert. Camino mientras lo observaban, sin hacer otro gesto que su cara pálida, soltó un fuerte puñetazo en la cara de Albert.
Albert recibió de lleno el puño de Arturo en su cara, este golpe volteo su cara al girarla. De la comisura de su boca un hilo de sangre salía. Arturo estaba paralizado y con los puños aun temblando – SI NO FUERAS EL AMOR DE SU VIDA- apretó sus mandíbulas- Y SUPIERA QUE ELLA, TE PERDONARA EN ALGUN MOMENTO, TE JURO ANDREW QUE TE MATARIA EN ESTE MOMENTO-
Albert solo bajo la cara y limpio su rostro- ¿Cómo esta?- lo dijo con un dolor en su voz.
Arturo dijo – solo cansada, el dolor en el pecho fue por la pérdida de sangre, tendré que sedarla para que disminuya el dolor- girándose a ver a André que se mantenía firme.
André hablo- quiero llevármela a casa, ¿Cuándo la podremos regresar a Escocia?- sus puños estaban cerrados- mi nieto también necesita ser llevado a su hogar y darle la ceremonia que merece, el ahora es un ángel y no debemos dejarlo más aquí, debe volver con Dios-
Arturo suspiro- estará mejor por la mañana, tardara en recuperar la sangre que perdió en unos días- giro y lanzo una mirada de odio a Albert- pero el dolor emocional, solo dios sabe cuando sanara, podemos regresarla mañana por la tarde a casa. No hay motivo para que este mas aquí-
Albert cerró los ojos, sabía perfectamente- he preparado todo ya, mi hijo- apretó sus manos- está ya siendo preparado para el regreso. Solo necesitaba saber el estado de mi esposa-
André movió la cabeza- pues ya sabes cómo esta mi hija, tu tía debe estar con mis otros nietos ¿verdad?- el asintió- entonces me llevare a mi hija y mis nietos a Escocia mañana, tu regresa cuando quieras, o quédate aquí con esa mujer a mi me da igual lo que hagas con tu vida. Mi hija y mis nietos no te necesitaran-
En ese momento Eloy entraba, dejo a su hijo en el pasillo para que repusiera su estado de ánimo y no espantara a los niños. Entro y los reviso, beso y acerico; de pronto escucho un grito pero ella no le prestó atención para no alarmar a los niños. Ellos caían de sueño pues Patty estuvo al pendiente de ellos, jugando y viendo que comieran. Las dos se vieron y Patty asintió, dándole pauta a la tía para que se fuera a ver que sucedía mientras ella bañaba a los gemelos junto a las nanas.
Escucho las palabras de André y le partió el corazón, sabía que Albert cometió un error pero no permitiría que fuera juzgado, sin poder defenderse- si él hace eso André, cargaras con la culpa de decirle a tu hija, que juzgaste a su esposo, lo condenaste sin siquiera poder defenderse- se retaron con la mirada- además como le explicaras a tus nietos que regresan a su casa sin su padre, esa decisión solo depende de Candy y hasta que ella no esté bien, Albert estará al lado de su familia me oíste-
Se acerco a Albert colocándose junto a él. André frunció el ceño- pero no viajara con nosotros- se giro.
Albert tenía la cabeza baja, suspiro y hablo – se que todo apunta que soy culpable de esto, en parte se que lo soy. Pero también se que es mi familia y no estoy dispuesto a dejarlos por un mal entendido, así que aunque usted lo impida, yo estaré con ellos hasta que pueda hablar con mi esposa y solucionar esto- levanto la cara- A DONDE LOS LLEVE IRE, ASIS EA EL FIN DEL MUNDO NO PODRA ALEJARME DE ELLOS, PELEARE PARA DEMOSTRAR MI INOCENCIA Y EL PERDON DE MI ESPOSA-
Arturo movió la cabeza y se acerco a André- basta de peleas lo primero es llevarlos a casa y darle sepultura a mi sobrino después de eso, mátalo si quieres o llévate a mi sobrina al lugar más lejano, pero André- este se giro a verlo – no es nuestra decisión, solo puede decidirlo ellos y nada mas ellos-
Suspiro y dijo – iras con nosotros por mis nietos y por mi hija. Ya recibirás tu castigo cuando ella esté bien. Partimos por la tarde, si no estás listo no me va importar- lo vio a la cara- por ahora ve con mis nietos que yo me ocupare de mi hija-
Albert asintió y se retiro de la habitación. André vio a Arturo- ¿Qué tiene?-
Arturo frunció el ceño- mal del alma, dolor y una fuerte tristeza- André movió la cabeza- descuida, estará bien es fuerte y se sobre pondrá a esto también- André asintió- se que necesitas ver varias cosa, yo me quedare con ella ve a preparar todo-
André beso la frente de su hija – tranquila mi niña, esto también pasara te lo prometo y no estarás sola, yo estoy contigo- se dispuso a salir de la habitación. El sabía que Albert tenía culpa, pero aun le intrigaba mucho ¿Quién era esa maldita mujer?, lo descubriría y sabía perfectamente a donde ir así que se dispuso a encontrar respuestas.
Minrret se encontraba en su habitación de hotel, dentro de ella estaba Mitchell sentado en el escritorio y ella daba órdenes a diestra y siniestra a los oficiales que llevaba consigo. Cuando el ultimo salió, ella se giro a verlo y le dijo firmemente- ¿Qué paso?-
Mitchell repetía una y otra vez todo la que paso desde que llegaron hasta que paso el accidente. Vio a Minrret y le dijo – no lo sé, llegamos y todo estuvo bien, hasta que la deje esperando a Lord William y empezó toda esta pesadilla-
Minrret movió la cabeza- y la mujer ¿donde está?-
Mitchell se irguió y vio a los ojos a Minrret- desapareció- ella lo miro dudosa- lo que oíste parece que se la trago la tierra, pero te juro Minrret esa cara y esos ojos; eran de ella-
En ese momento André entraba a la habitación y escucho lo que el capitán dijo - ¿Quién era capitán?-
Los dos se cuadraron y el capitán hablo – Lady Gordon, estoy seguro-
Un escalofrió recorrió la espalda de André- ¿pero como logro salir viva de esa noche?-
Minrret hablo- tal vez milord, los partidarios de Gordon lograron sacarla antes que pudiéramos terminar con ella-
André estaba enojado- maldición- su grito fue potente- indique que nadie de ese clan, saliera vivo esa noche ¿Cómo pudieron hacer esa estupidez?-
Mitchell hablo – milord, encontraron los guardias negros a una mujer con un hijo, las ropas concedían con Lady Gordon, el problema es que estaban quemados y-
André movió la cabeza- justificaciones estúpidas no capitán, ¿Cómo se llama esa mujer?-
Mitchell trato de recordar – creo que Camile Lavalle- dijo con seguridad
André se llevo su mano derecha a su barbilla y empezó a caminar, ¿Dónde había escuchado ese nombre, donde? Después de unos minutos se freno, giro la cabeza y vio a los dos capitanes- es el nombre de su madre, maldición yo tuve la culpa por no revisar los reportes maldita sea-
Los dos se pusieron en alerta – majestad ¿está seguro?-
André se acerco – no digas tontería Mitchell claro que estoy seguro-
Minrret se acerco – entonces tenemos un problema más grave, esto fue planeado como dijo Lord William-
André asintió - ¿tiene los nombres de los huéspedes del hotel?- apretó la mano- estoy seguro que esto todavía no termina.
Mitchell se apuro a revisar los documento del escritorio y se los próximo- aquí están-
André los reviso y su cara palideció cuando vio un nombre- sigue aquí- los dos se giraron- aquí esta su verdadero nombre- ellos se acercaron y Minrret lo vio a los ojos.
Esta suspiro y dijo – hay que encontrarla, lo más pronto posible esto aun no termina, si lo está haciendo por venganza. Ella no se detendrá, hasta lograrlo- todos asintieron.
La noche había transcurrido, el hotel era un desorden completo. Todos los oficiales estaban registrando habitación por habitación, todo el mundo estaba agitado.
Arturo estaba sentado junto a la cama de Candy, cuando la puerta del cuarto se abrió y se dejo ver la figura del médico que atendía a Candy, este le hizo una seña para hablar con él. Arturo salió – disculpe, fui el doctor que atendió a la señora me dijeron que estaba buscándome-
Arturo afuera de la habiatacion dijo – si por favor dígame ¿Qué paso?- el doctor hiba hablar cuando una mucama se acerco.
Con la cabeza abajo la mucama dijo – disculpe, entrare a ordenar la habitación y dejare esta palangana de agua con unas compresas por si la necesitan- aquella mujer llevaba el uniforme del hotel, en las manos llevaba la palangana y unas toallas- si gusta yo cuidare a la señora mientras hablan, al fondo del pasillo dejamos un servicio de té y café por si gustan-
El doctor le dijo – vamos ahí le explicare, veo que necesita un poco de café la noche será larga- Arturo asintió.
La mucama entro al cuarto dejo todo en una mesa las cosas que traía y se acerco a la cama de Candy, le susurro- maldita, apenas es solo una probada del dolor que sufrirás por haberlo matado- el odio de su corazón la llevo a tomar un cojín con sus dos manos, lo apretaba de sus lados y poco a poco se fue acercando al rostro de Candy, esta permanecía dormida por el sedante- te matera con mis propias manos, como lo hiciste con mi esposo maldita- bajaba poco a poco acercándose a ella. Apenas había colocado la almohada en su rostro cuando la puerta se abrió y ella giro la cabeza para ver al intruso. Solo se escucho - ¿Qué hace aquí?-
Mientras André y los capitanes descubrían las pistas de Lady Gordon. La tía abuela y Albert hablaban seriamente, después de dejar dormidos a los gemelos que no querían despejarse de su padre.
Fueron a la habitación de la tía, dejaron a los pequeños dormidos y con las niñeras. La habitación tenía una pequeña sala donde Albert estaba sentado con sus manos en la cabeza y ella estaba sirviendo un poco de te- hijo, debes de ser sincero ¿Qué paso?, de verdad ¿engañaste a Candy con esa mujer?-
Albert alzo la mirada y la vio a los ojos- nunca tía, pero creo que me equivoque en confiar demasiado en esa persona-
La tía movía su cabeza Albert le conto todo sobre esa mujer. Acerco el servicio de té y se lo dio a Albert- y esa mujer ¿Dónde está?, debemos encontrarla para que aclare lo que paso- dijo mientras se devolvía a la mesa para servirse ese te- solo ella podrá aclarar la situación, Patty me dijo que fue a buscarla a la habitación que compartían pero no tenía nada, se marcho. No creo que se la haya tragado la tierra así de fácil-
Albert tomaba un poco de te- lo se tía, pero nadie la ha visto- suspiro- fui un tonto por creer en ella, la ayude y m ira lo que paso; solo por un minuto de estupidez perdí a mi hijo y estoy a punto de perder a mi esposa-
La tía caminaba a la sala para sentarse a tranquilizar a su sobrino- descuida la encontraremos, la persona que George mando la está buscando-sentándose en la sala.
Albert dejaba el servicio en la mesa de centro – si lo sé pero. Eso no cambia mi estupidez tía, no sé cómo voy a explicárselo a Candy-
La tía frunció el ceño – he ahí el problema, Candy tomo la peor parte del asunto sin mencionarte que la muerte del bebe le pesará mucho, por eso te recomiendo que encuentres a esa mujer y aclare la situación-
Albert asintió- igual pienso lo mismo, Camile Lavalle tiene que aclarar las cosas-
La tía abuela se quedo estática y dijo dudosamente- ¿Cómo la llamaste?-
Albert la vio desconcertado – su nombre es Camile Lavalle, era muy parecida a Ross por eso quise ayudarla-
La tía seguía pasmada- ¿ella tenía los mismos ojos que Ross acaso también era de la misma edad que tendría ella? Y su piel William recuerda bien ¿era blanca y su pelo era color rojo?-
El dudoso dijo – si tía le dijo que tenía los mismos ojos de Ross y casi tenía su edad, su piel era blanca pero su pelo era rubio ¿Por qué?-
La tía abuela soltó el servicio que termino cayendo en el piso de la habitación y cerró los ojos. Albert se acerco rápidamente y ella solo pudo decir- era ella hijo, era ella-
Albert se apuro al ver el estado de su tía- ¿Quién tía? Dígame si conoce a Camile-
Ella asintió- sí, pero su nombre es Berth- la vio desconcertó y ella siguió hablando – Camile Lavalle está sepultada en tierras altas desde antes de tu nacimiento- Albert abrió los ojos- y te lo puedo asegurar porque yo estuve en su entierro-
Albert la miro angustiado – entonces ¿a quien conocí? Y ¿Quién es Berth?-
La tía abuela lo miro a los ojos- Berth Gordon- Albert se quedo paralizado – es la esposa de Gordon, por dios caíste en una trampa-
Abrió sus ojos completos y empezó a hilar todo – tía entonces-
Ella asintió- su objetivo nunca fuiste tu hijo, fue Candy- El comenzó a caminar a la puerta con cara pálida- Candy sigue en peligro-
Albert no se detuvo y camino fuertemente a la habitación de su esposa, abrió la puerta rápidamente. Durante su corto recorrido solo tenía un mal presentimiento, si todo esto fue hecho por una estúpida venganza. Berth o Camile o como se llame no estaría en paz hasta vengar a su esposo. ¿Pero por que la hazaña con su esposa? gordon habia muerto en ese calabozo ¿que tenia encontra de Candy?
Se quedo paralizado cuando al entrar vio aquella mucama con un cojín en la cara de Candy. Los ojos de esa mujer eran de un demonio, lleno de ira y dolor. Se aproximo a ella, le quito el cojín de la cara de Candy aventándolo por la habitación y se giro mientras lo veía estática aquella mujer.
La tomo, apretándola de sus brazos y le decía- ¿Qué estabas haciendo? Dime ¿Qué diablos hacia?-
De pronto la tía abuela entraba y encendía la luz, Albert vio la misma mirada de Camile en aquella mujer, se paralizo y dijo – Camile- dudoso- ¿Qué estabas haciendo?-
La mujer sonrió y dijo – lo que debí hacer hace mucho William-
Albert movió la cabeza y con desesperación le grito - ¿Por qué? Dime ¿Por qué quieres matar a mi esposa?, por tu culpa he perdido a mi hijo cerró los ojos por un momento - ¿Por qué quieres hacernos tanto mal?-
Ella solo rio a carcajadas- ¿mal? Abre los ojos Albert yo no soy el demonio sino ella, esta maldita- movió su cabeza y el gorro del uniforme cayo y dejo ver su cabellera roja.
La tía abuela se aproximo temblando – ¿Berth, eres tú?- ella se giro asintiendo.
Albert no comprendía que pasaba, esos ojos eran los de Camile pero su pelo no, su mirada de odio tampoco y se repetía ¿Qué está pasando? Ante la conmoción André también había llegado para ver la escena, no comprendía pero cerró sus ojos al ver que sus temores eran ciertos.
Albert seguía sujetándolo - ¿Quién diablos eres? Contéstame- con enojo y en tono de mando. Candy seguía dormida por el tranquilizante que le había aplicado su tío.
Berth se giro a verlo a los ojos- soy la esposa de un asesinado y madre de una huérfana- Albert no podía entender lo que decía- ¿quieres saber quién es tu esposa? Y ¿Por qué hago esto?, yo te lo diré ella es –
André salió del aturdimiento y grito – cállate o te arrepentirás toda tu vida-
Ella rio y sin quitar la mirada de Albert dijo – arrepentirme, - asintió- no me haga reír André, no defienda a esta cobarde- el odio de su alma ya no podía contenerse así que hablo -ELLA ES UNA ASESINA, MATO A MI ESPOSO A SANGRE FRIA Y TERMINO CON TODO NUESTRO CLAN EN UNA SOLA NOCHE-
