CAPITULO 53

DE VUELTA A CASA PARTE 2

Carruajes salían del hotel, la mañana estaba entrada en aquel pequeño pueblo ingles; la repartición en los carruajes no fue complicada lo difícil fue decir a Dios. La primera parte fue al momento de que entraran a ellos. Aun Candy hiba meditando lo que sucedió mientras dejaban a un lado la campiña inglesa, traía a William en sus brazos mientras Iain estaba al pendiente del paisaje, en su carruaje hiban su padre y los niños.

Suspiro profundo al recordar todo. Salió vestida de negro de la mano de su padre cuando los mozos le informaron que era hora de partir. No miro atrás dejando un dolor en aquel hotel, esperaba la comitiva de sus pequeños, cuando se giro y vio como Albert traía al par de bebes tomados de las manitas, estaban sonrieron.

Ella no se inmuto y su cara fría era consternarte, se acerco y estando frente a ella le dijo – los lleve a dar un paseo el viaje será largo y –

Candy tomo de la mano a William y trato de cargarlo cuando un dolor en su vientre la hiso gritar. Albert se acerco y William acaricio su cara, para estas alturas su padre ya traía al pequeño en sus brazos- Candy ¿estás bien?- esta le sonrió a su pequeño.

Ignorando la pregunta de Albert se dirigió a calmar a su hijo que su cara era de angustia por el gesto de dolor que tenía su madre; le sonrió y dijo – mama está enferma, amor- la miro con una cara de preocupación y Candy lo acaricio de la misma forma- descuida, cuando estemos en casa me sentiré mejor- el niño sonrió; volteo a ver a Albert – descuida William, estaré bien solo quiero salir de este lugar, lo más pronto posible- voz fría le hablo.

Albert suspiro y no dijo mas- está bien- cargo Iain y la volvió a ver- el viaje es largo deberíamos partir ahora-

Candy se giro a ver a su padre y este asintió, los primeros carruajes llegaron. Dos carruajes se estacionaron y André hablo - ¿deberían adelantarse con los niños?, el carruaje que viene atrás es para al pequeño y no es algo que los gemelos deberán ver

Candy apretó su puño y cerró los ojos – si papa, yo creo lo mismo-

Albert guardo silencio por un minuto y dijo – yo iré con mi hijo, los pequeños llévalos tu en un carruaje- una lagrima salía de sus ojos- mi tía y yo lo acompañaremos a casa, para que no se sienta solo –

Candy hiba hablar pero su padre la tomo de la mano llamando su atención- hija, deja que William lo acompañe asta Londres, una vez en el tren lo podemos poner un compartimiento especial para que los dos lo acompañen-

Ella movió la cabeza, el dolor que tenía en su alma era muy fuerte, pero tenía que guardar la calma y el control para no espantar a sus pequeño; suspiro y giro en busca de una de las niñeras – Margaret ven por favor-

La mayor de las niñeras se acerco – dígame majestad- haciendo una reerencia.

Candy suspiro- por favor acompañe a los niños al carruaje, yo los alcanzare en unos minutos, distráigalos y no dejen que vean por las ventanas- la joven asintió y tomo a los bebes, antes que se los llevara Albert les dio un beso en la mejilla de cada uno, después Candy – vayan hijos en un momento estos con ustedes-

La niñera traía a William en los brazos y Iain de una manita, este se giro y dijo – pa pa pa pa- dejando a todos sorprendidos, Iain estiraba su manita llamándolo. El corazón de Albert se conmovió al verlo, mientras Candy solo se llevo las manos a la boca y comenzó a llorar.

Albert se acerco y se inclino para estar a su altura, acaricio su cabello y le dijo- descuida amor, te veré pronto solo tengo que acompañar alguien, pero te prometo que llegando a casa jugaremos los tres- pues William lo miraba fijamente, este se levanto y le dio un beso- descuiden mama los llevara y los veré en Londres, de ahí nos iremos juntos a casa- los dos bebes sonrieron al escuchar a su padre.

Candy se apresuro a limpiar sus mejilla y se acerco tratando de sonreír- vamos hijos, verán a su papa pronto, solo necesitamos hacer algo importante, en un momento los acompañare pórtense bien, por favor- Iain tomo la mano de su mama y asintió, regresando con la niñera.

Los niños recién habían subido al carruaje, mientras ambos los observaban la tía abuela se acerco cautelosa a André y dijo – ya está aquí, acaban de traer el ataúd- André cerró los ojos y suspiro profundo- es hora de partir-

André la vio con dolor en su mirada- si Emmy, no sé que pasara- cerro los ojos- pero es ahora de regresar- vio a Minrret a lo lejos y dijo – tráiganlo capitana-

Un soldado vestido completamente de uniforme de color negro, llevaba entre sus brazos el pequeño ataúd del bebe, este era cubierto por una fina tela de color blanco. Candy sintió como el murmulló de su alrededor se detenía y se giro pausadamente. Solo para mirar una escena aterradora. Un guardia traía entre sus brazos una pequeña caja de madera, con su inocente niño. El mismo que no pudo proteger y cuidar.

Sus piernas flaquearon, sus fuerzas la abandonaron y un dolor profundo taladro su pecho, este dolor la llevo a caminar sin mirada a ningún otro lugar, hasta llegar aquel soldado y sin pensarlo dos veces tomo el pequeño ataúd entre sus manos y lo acurruco, cayendo hincada en la loseta fría de la entrada de ese hotel y sus lagrimas empezaron a fluir- mi hijo, mi bebe, mi dulce niño- soltando lamentos, que taladraban el alma de toda persona que los escuchaba- no debió pasar así, hijo no así-

Albert por su parte se quedo estático, paralizado y sin poder decir nada. Vio como Candy caminaba hacia el soldado y tomaba el ataúd del niño. Por primera vez en toda su vida, no sabía qué hacer, como actuar, tan siquiera como poder acercarse a su esposo. Su dolor también era grande y profundo, su alma sintió frio y su corazón dolor. De pronto la tía abuela se acerco y toco su hombro sacándolo de aquella hipnosis llena de dolor- hijo, ve con ella. Te necesita, no tengas miedo de acercarte, es tu familia y aunque hayas tomado malas decisiones sigues siendo su esposo, su padre y debes acompañarla, pero sobre todo deben juntos salir de este dolor-

Albert suspiro y asintió, era cierto lo que su tía decía. Podía haberse equivocado por confiar en alguien demasiado, tal vez nunca vio venir el movimiento de Lady Gordon y nunca debió subirla a su habitación. Pero en esos momentos no podía dar marcha atrás, reparar su daño sería casi imposible; pero si antes de consumirse entre el dolor, la pena y el arrepentimiento. Por el bien de su familia tenía que ser fuerte, su esposa lo necesitaba quisiera o no reconocerlo y sus hijos esperaban por un padre entero. Movió su cabeza y apretó los puños y empezó a caminar.

Se hinco y abrazo el ataúd, quitándoselo despacio a Candy de los brazos. Lo sostuvo y sus ojos empezaron a llorar, derramando toda su frustración y dolor en cada lágrima, de pronto se contuvo y giro para ver la cara de Candy, esta no tenía brillo, el dolor de su alma se refleja en sus hermosos ojos verdes y su cara bañada de lágrimas con mirada de desesperación, estremeció el corazón de Albert. Ese corazón que apenas se mantenía unido, estaba a punto de despedazarse por la cara de ella. Su error, su maldito error los llevo a esto. Solo por confiar en alguien, destrozo su vida sin miramientos.

Se levanto y extendió su mano a Candy y le dijo entremezclado de dolor y arrepentimiento – vamos amor, los niños podrán verte mal y los alteraras- se giro y vio el ataúd- confía ultima vez en vez en mí, yo cuidare de nuestro pequeño bien, déjame cuidarlo mientras cuida de los gemelos; al igual que tu quiero estar con él, antes de – no pudo pronunciar palabra cuando sintió la mano de Candy.

Candy vio el dolor en la cara de Albert, sintió como le quitaba el ataúd, pero permanecía estática, inamovible, por un momento quiso con todas las fuerzas que esto fuera un mal sueño y que despertara en cualquier momento. Cerró los ojos pero un rayo de luz que golpeo su mejilla le hizo ver que era real todo.

Candy quiso con toda su alma tomar esa mano que le ofrecía, necesitaba ese calor para calmar el frio de su alma y sentir es consuelo en los brazos de Albert. Estuvo a punto de tomar la mano pero rápidamente la imagen de aquella escena volvió a su mente. Se levantó dejando la mano estirada y muy despacio se puso de pie. Lo miro fríamente y le dijo- el no debió morir así, se que el es también tu hijo- se acerco a la caja ante la mirada atónita de Albert y acaricio la caja- es tu derecho estar con él- levanto los ojos cuídalo hasta que lleguemos a Escocia y lo dejemos al cuidado de los ancestros y su cuerpo descansé en su hogar, porque su alma esta ya con Dios- trago saliva- pero que nunca se te olvide que fuimos los dos- lo vio a los ojos- si los dos fuimos culpables de esto- se inclinó y beso la caja.

Su padre se aproximo al ver esa escena, la tía abuela estaba detrás y entonces tomo a su hija por un brazo. Esta se giro y vio a su padre- mi amor, vámonos el camino es largo y debemos darnos prisa para llegar; los gemelos te esperan y no quiero que se inquieten, ya tendrán tiempo para hablar después y de cuidarlo- esta asintió y se giro para caminar a lado de su padre que la ayudaba.

De pronto su paso fue interrumpido por la tía abuela, Candy la miro a los ojos- hija, descuida yo acompañare al bebe junto con Albert, atiende a los niños y- Candy asintió, en ese momento la tía abuela la tomo del brazo y la abrazo, al terminar suspiraron las dos mientras las lagrimas brotaban de sus ojos y esta le dio una hojas. Candy se quedo desconcertada y dijo – se que la falta de William fue grave, pero por favor lee esto tal vez pueda ayudar en algo, para mitigar tu dolor y aclarar las cosas. Tomate el tiempo que necesites pero prométeme que lo revisaras- esta asintió y se dispuso a subir al carruaje.

Estaba a punto de cerrar la puerta cuando su padre le dijo algo- debes ser fuerte, no para ti, no para el reino si no para tu familia, recuerda hija. Siempre es la familia antes que todo, aunque a veces pareciera que todo lo hacemos por el bien del pueblo, siempre está la familia antes- Candy lo vio sorprendida- se fuerte por tus hijos y guarda tu dolor delante de ellos-

Candy asintió y dijo seriamente- si, padre por ellos y nada mas por ellos- dicho esto subió al carruaje y la puerta se cerró. Guardo su dolor para darles una buena cara a sus pequeños, algún día les contaría todo pero ahora no empañaría su niñez, no a sus amados hijos aunque le costara vivir su duelo en silencio.

Albert vio como su esposa subía carruaje acompañada por su padre. Su tía se acerco a él – vamos hijo- acaricio el ataúd y lo vio, sus ojos estaban llenos de lagrimas- el niño necesita descansar en su tierra, con los suyos; debemos de irnos ya-el asintió, camino junto con su tía para subir en el carruaje destinado para transportar al príncipe. El no dijo nada solo obedeció y abrazo aquella caja.

Comenzaron a caminar los carruajes, Albert no quiso despejarse del ataúd, lo llevaba en el regazo y lo acariciaba de modo dulce y suspiraba, la mirada nunca la despejo y su tía solo lo veía mientras oraba porque esta pesadilla terminara pronto. El silencio sepulcral acompañaba ese carruaje y Albert se dejo llevar por sus pensamientos mientras su mirada estaba fija en aquella caja que guardaba el cuerpo de su bello ángel, que velaría por ellos desde lo más alto en el cielo.

Así fue como el viaje de regreso a Escocia comenzaba, entre dolor, remordimientos y silencio la familia regresaba a su casa.

En el hospital Patty entraba a la habitación de Steart, este estaba con la mirada perdida en el horizonte. Patty se acerco despacio y tomo asiento, suspiro y Steart se dio cuenta de su presencia y se giro regalándole una sonrisa- hola, Patty ¿ya se fueron?- ella asintió-espero lleguen con bien a casa-

Steart suspiro, y estiro su mano- ¿hablaste con tu tía?- dijo Patty mientras tomaba su mano, este asintió.

Se quedo viéndola fijamente- Patty- esta asintió- gracias por todo-

Patty se quedo estática- ¿Steart?, no tienes-

No la dejo terminar y hablo – amor, mi tía me dijo que mientras todos perdieron las esperanzas tu seguiste, que nunca dejaste de creer que estaba vivo- dudosamente dijo – también se que- guardo un poco de silencio- me dijo que paso en Escocia- Patty se tenso inmediatamente al descubrir que Steart se sabía, acaricio la mejilla de ella suavemente- Patty, mi Patty cuanto as sufrido- lloro- gracias por todo-

Ella movió la cabeza- no me des las gracias, al contrario agradezco a Dios por haberte encontrado con vida. Eso es mas pago que nada en el mundo- sin querer se acercaron y se besaron.

Steart suspiro después del beso y la abrazo, subiendo a Patty en la cama recostándola- no puedo creer que estas a mi lado- ella se acurruco a su lado y el acaricio torpemente su pelo- me da tanta pena que Candy no pudo venir y que Albert se tuvo que marchar así de repente, la tía abuela me conto la desgracia que paso y la verdad de la relación de ellos, al igual me dijo que Archie y Annie están casados y el papel de Albert en la familia, fueron muchas verdades que aun intento descifrar en mi mente. No puedo creer que aquel amigo era mi tío abuelo y es la cabeza de la familia-

Patty suspiro- lo sé amor, pero lo que paso fue muy difícil- guardo silencio por unos minutos- se que tu tía tuvo que decirte todo eso por la situación, deja que el tiempo te ayude acomodar todo el rompecabezas que tienes y asimiles la noticia, no quiero que tengas una recaída por tanta información. Ella hablo con tu tío y los dos decidieron que era el momento de que supieras toda la verdad, para que no te angustiaras por dejarte solo- guardaron silencio.

El asintió y dijo – espero poder alcanzarlos pronto y que puedan solucionar todo- beso la frente de Patty

Ella solo dijo como un suspiro- igual yo amor, igual yo-

En la estación de Londres en la área especial de abordaje, varios oficiales escoltaban a una mujer que hiba esposada, cuatro oficiales la resguardaba y un capitán abría paso. Llegaron al Escocés volador, al vagón del final. Subieron a la mujer. El vagón tenía una silla, un baño interior y varias bancas. Acomodaron a la mujer en la silla que estaba en el centro y los demás tomaron su lugar.

La mujer tenía su mirada perdida, sus pensamientos le consumían. No decía nada, solo miraba a un punto fijo. Mitchell se acerco con una bandeja de comida y un vaso de agua. Se acerco a ella y le hablo a un oficial a señas, este se acerco esperando ordenes. Mitchell dijo – come algo, desde ayer no tomas o comes algo, ten-

Ella reacciono y lo vio- no tengo hambre- dijo secamente

Mitchell movió la cabeza y se inclino, los dos se miraron fijamente- debes comer- sus ojos vacios, le dio una gran tristeza – por que cuando veas a tu hija en Escocia no quieres que te vea mal ¿o sí?-

Sus ojos se abrieron de en par en par- ¿Qué dices?, mi hija- se inquieto moviendo todo el cuerpo tratando de liberarse de sus ataduras- ¿Por qué mi hija ira a Escocia? Dime acaso esa bruja la matara enfrente de mí- desesperada dijo eso.

Mitchell movió su cabeza- no, la Regente no la matara- esta quedo paralizada cuando escucho esas palabras- la traemos a Escocia para salvarle la vida-

Esta se agito mas, no acababa de hilar lo que estaba pasando y desesperada dijo - ¿qué dices? ¿Por qué mi hija estaría en peligro?-

Mitchell suspiro- tu cómplice intento matarla, al saber que fallaste y te abandono a tu suerte, gracias a tu mucama lo pudimos detener a tiempo- en ese momento el corazón de Lady Gordon estuvo a punto de detenerse, su respiración se agito y su cara de angustia se hizo presente, Mitchell la vio y le dijo – por tu pecado dudo que salgas con vida- frunció el ceño- por el bien de tu hija, deberías de hablar y decir ¿Quién es tu cómplice?, para que podremos defenderla y que ella siga con vida, piensa bien ahora vale más su vida que la tuya. Tú no tienes escapatoria de tu destino y lo sabes bien, pero ella es aun inocente y merece vivir -

Lady Gordo tomo la mano de Mitchell con sus manos todavía esposadas- ¿está mi hija a salvo? Por amor de Dios dime si pudieron salvarla- la angustia se escuchaba en su tono de voz – necesito saber que está viva-

Mitchell guardo silencio y se llevo la mano al saco de su uniforme, sacón un telegrama – toma, confirmaron que pudo salir con bien de Francia, es llevada a Escocia por otra ruta. Tardara tres días más en llegar, viene acompañada de gente de confianza, pero tuvieron que fingir su muerte para salvarla- ella comenzó a leer y sus ojos eran de asombro, lo que decía aquel oficial era cierto. Ese estúpido intento matar a su hija y traiciono su pacto – en tu lugar, volvería a priorizar mi lealtad y comenzaría hablar-.

Levanto la mirada y fijamente lo vio - hasta que mi hija no esté en mis brazos; hablare con esa mujer, no antes ni después-

Mitchell asintió y con una seña le pidió al guardia que la liberara- come ahora-

Lady Gordon tomo la charola y comenzó a comer, por dentro maldecía una y otra vez a Eduardo, ella moría no había duda pero se lo llevaría también, su hija era su prioridad ella tenía que vivir.

La tarde empezaba a caer cuando llego la comitiva para abordar el tren, los pequeños salieron junto a las niñeras y fueron los primeros en abordar por órdenes de Candy. Su vagón era el tercero, especial y equipado para ellos.

Candy con su padre esperaban en el anden tomados de la mano. La puerta del segundo carruaje se abrió, bajo primero la tia abuela y en seguida Albert con el ataúd en sus brazos. Todo fue silencio, Candy se safo de la mano de su padre y se aproximo a Albert y tomo al pequeño - yo lo llevare- el asintió, comenzaron a caminar cuando una voz los hizo voltear.

La comitiva real inglesa los esperaba, el Rey se acerco despacio y hablo – Candy, pequeña- se giro y vio como su tio abuelo estaba ahí- yo siento mucho lo que paso hija- Albert seguía de cerca a Candy – Muchacho, es lamentable la pérdida de un hijo, es difícil enterrar a un padre para un hijo pero enterrar a un hijo es más doloroso-

Las lagrimas que estaban detenidas comenzaron a fluir sin parar, André se acerco y dijo- gracias por venir majestad, yo-

El tomo el hombro de André y dijo – se que tienes la culpable de este hecho atroz- asintió- el niño era de la familia real escocesa e inglesa, si por mi fuera la ejecutaria aquí mismo- guardo silencio y empuño su puño – pero sé que no dejaras pasar esto por alto y las leyes escocesas deberán de cumplirse, aunque su muerte no repare el daño-

Candy intento hablar, aunque su voz se quebraba- no actuó sola- dijo sorprendiendo a los presentes y llamando la atención de su tío- se que alguien debió de ayudarla y no descansaré hasta tener a sus cómplices, dice la verdad tío ni la muerte de lady Gordon podrá devolverme a mi hijo; pero al menos evitaremos otra tragedia-

Albert tomo el hombro de Candy- estoy seguro que hay más gente implicada de lo que sabemos- suspiro- solo espero encontrarlos –

El rey se mantuvo firme y dijo- llévenlo a casa y cuenten con toda m i ayuda para dar con el paradero de sus cómplices, los despido y el mis condolencias por la perdida, váyanse ya- ellos asintieron y se dirigieron al vago para abordarlo.

El Rey y André se vieron después de verlos abordar – esa mujer les conto de aquel día ¿verdad?- André asintió y el suspiro- no deben saber que la orden fue dada por mi y tú la ejecutaste; no podíamos dejarlos con vida, después de haber atentado así contra la familia real - pensó por un momento- si nuestras sospechas son ciertas, como lo afirmaste en el telegrama. Alguien de la guardia imperial nos traiciono, dejándola escapar-

André solo movió la cabeza- lo sé y eso me preocupa más; mi hija nunca supo lo que paso esa noche; ella nunca lo hubiera aprobado pero era necesario, el fallo fue interno y hay que descubrir al traidor- frunció el ceño- esa noche tus guardias y mis guardias estaban muy atentos, murió mucha gente y nos reportaron que ella igual; debieron sacarla por Inglaterra y los guardias fronterizos debieron de ayudarla, majestad necesita investigar con su gente y yo investigare quien las saco-

La voz del Rey era fría- entonces dime André ¿Cómo pudo escapar?, nos manchamos las manos de sangre para evitar un derramamiento mayor y ¿qué paso?- su cara era de enojo- hoy está muerto uno de miembro de la familia real, un pobre e inocente niño pago una culpa que no debía pagar-

André se mantuvo firme- lo sé, debemos encontrar al culpable-

El rey lo vio con una mirada enérgica- la quiero muerta y a cada uno de los implicados- se retaron con la mirada- si no puedes encontrar a los culpables lo hare yo, mandare al escuadrón negro para hacerlo y requeriré de la guardia especial de Escocia, la guardia negra completa si se necesita-

André no bajo la mirada- la capitana Minrret estará a su disposición, majestad y sus hombres para la tarea. Pero le aseguro que podre dar con esos infelices pronto-

El rey asintió- está bien primo, ve con tu hija y con tu familia, sepulta a tu nieto y comienza la cacería lo más pronto posible, mantenme informado y si necesitas algo no dudes en pedirlo mis fuerzas y mis recursos estarán a tus ordenes. La guerra está por terminar hay mucho trabajo por delante. Pero este asunto tiene prioridad me oyes, si no soy capaz de cuidar a mi familia ¿Cómo podre cuidar de un reino?- asintió.

Se hicieron las formalidades de rigor y André subió al tren, este partió ante la mirada del Rey. Un soldado con uniforme negro y rojo se acerco. El rey hablo con el – descubrieron que diablos ¿hacia mi hijo en aquel pueblo?-

El soldado trago saliva – si majestad y no le va a gustar nada lo que nos enteramos-

Al rey soltó el aire y se giro a verlo – no aquí, vamos a palacio y me lo contaras por el bien de Eduardo, espero que no haya tenido que ver en esta tragedia- empuño las manos- es mi hijo pero ya no soportare que el heredero a mi trono, llegue con las manos manchadas de sangre de un pequeño- se dio la vuelta y comenzó a caminar.

La habitación de Darcy estaba en silencio, las cortinas estaban cerradas a pesar de que la mañana estaba entrada. La reina abría la puerta en silencio, con pasos suaves y se aproximo a la cama, se sentó junto a ella. Suspiro y dijo – vamos, se que estas despierta, nunca duermes hasta tarde- Darcy se movió subiendo sus sabanas, la reina sonrió- vamos pequeña, la mañana es muy hermosa-

La reina se levanto y recorrió las cortinas, Darcy se remolino en su lugar y dijo – no quiero despertar, necesito dormir otro poco más-

La reina se acerco de nuevo a la cama y con su mano retiro las sabana- vamos hija, el dia esta hermoso y hay muchas cosas que hacer-

De mala gana se sentó en su cama- no ya no hay nada que hacer, Alexander esta mas que desidido a continuar e irse con esa mujerzuela- suspiro- no pude retenerlo, a pesar de mis esfuerzos y todo lo que he hecho, se ira y nadie puede hacer nada por evitarlo-

La reina movió la cabeza y suspiro- hija, se que para ti es muy frustrante esto pero a veces es lo mejor- Darcy la vio a los ojos- si ya se, pero cuando llegaste a mi casa fue algo maravilloso, estabas llena de alegría y de ilusiones por hacer funcionar un matrimonio arreglado- acaricio el pelo de Darcy-

Ella se zafo de la caricia- fue hace tanto tiempo, era muy joven y ahora-

La reina le sonrió- lo sé, pero todo este tiempo me ha dolido mucho ver cómo te consumías por esa meta- guardo silencio tratando de evocarse los recuerdos de una dulce chica llegando a palacio, en qué momento todo cambio; aun no sabía como todo cambio. Si recordaba perfectamente desde el primer encuentro de Alexander y de Darcy todo cambio. Si podía recordar bien, el padre de Alexander los presentaba de una forma ruda y áspera. Las palabras del padre de Alexander aun resonaban en su mente-ella era tu esposa, entiendes y solo debes saber eso-

La cara de ambos fue de sorpresa, ella noto que ese matrimonio no tendría un buen fin; pero la decisión estaba tomada. Trato de hablar con su esposo pero fue en vano. Alexander siempre estuvo frio con Darcy; el di que escapo Darcy de Irlanda fue un caos, su padre le reclamo a Darcy por no poder controlarlo y la trato muy mal desde ese momento.

Lo encontraron y su padre ordeno ir por él; después el murió dejando como única voluntad el matrimonio de su hijo. El día de la boda parecía más que un velorio Alexander tuvo que casarse y mientras Darcy tenía una sonrisa, el tenia la cara más fría del mundo. Después la pesadilla comenzó esa misma noche cuando Alexander pidió que se arreglara una habitación a parte. La mañana siguiente los gritos empezaron y continuaron hasta hoy; pensó que si tal vez ellos vivieran solos las cosas mejorarían, pero fueron peor Alexander pidió el cargo de capitán en la guardia especial y pero sus viajes interminables no hacían más que enfriar el corazón de su esposa, pues permanecía mas tiempo sola y en aquella enorme casa.

Entonces decidió tomarla como dama de honor principal, pero solo le daba un poco de calma y lo peor fue que después de una borrachera de Alexander, ella entro a su habitación y paso la noche con el. Ella pensaba que había quedado embarazada eso la lleno de alegría y de un brillo especial; pero cuando ella descubrió que no era cierto; entonces el cambio fue completo, ella se perdió en su soledad y dolor.

La reina volvió de sus recuerdos – vamos hija, a lo mejor el cambio puede ayudar. Si para acabar con estas peleas y soledad, solo deja que se vaya- Darcy la miraba confundida- mira puedo ayudarte mi familia en Francia puede recibirte con gusto mi prima te ayudaría y tal vez podrías rehacer tu vida con un buen hombre-

Darcy se levanto de inmediato de su cama, no podía creer que la reina le dijera que su única opción era salir como una vil prófuga, derrotada y exiliada a otro país. En cambio Alexander estaría disfrutando de su vida con aquella mujer, jamás permitiría que eso ocurriera. Su matrimonio no funciono, su vida fue un desastre ¿Por qué tenía que huir y dejar a Alexander ser feliz?, jamás lo permitiría.

La reina la veía con una sonrisa, Darcy se acerco a ella y le dijo en un tono dulce- lo pensare, solo necesito tiempo para asimilar esto y tal vez una plática con Alexander, para saber los términos en que quedaremos-

La reina sonrió pensó que la razón por fin había entrado en el corazón de ella, se levanto y la abrazo- si mi niña, el tiempo que necesites para pensarlo y yo hare posible que tu hables con Alexander, para que hablen. Por ahora te dejo para que te arregles y desayunemos juntas; Alex y Dimitri salieron muy de temprano al palacio escocesa sí que estaremos solas- ella asintió y la reina camino para la puerta, se giro y le dijo- ya verás que todo cambio es para un mayor bien- Darcy le regalo una sonrisa y la reina salió.

Al cerrar la puerta, Darcy cambio la sonrisa por una cara fría y sin expresión, se giro a ver la ventana de su habitación, observo el jardín por un rato y dijo- tu mi querida reina sigue soñando con un final feliz- apretó sus manos- si Alexander no es para mí, no será de nadie más y matare a esa intrusa-

Alguien llegaba a Londres a toda prisa, entraba a una amplia habitación, las cortinas estaban cerradas. Aquel hombre se tiro en su amplia cama y cerro sus ojos. Suspiro profundo y una voz ronca hablo – AL FIN TE APARECES- aquel hombre abrió los ojos y se quedo mirando a un sofá cercano – TU Y YO TENEMOS QUE HABLAR ME DEBES MUCHAS EXPLICACIONES MUCHACHO-

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HOLA A TODAS ESPERO LES GUSTE ESTA ACTUALIZACION COMO VEN VAMOS ACERCANDONOS AL FINAL, LOS MISTERIOS SE VAN REVELANDO Y HAY MUCHOS FINALES PARA TODOS LOS PERSONAJES QUE NOS ACOMPAÑARON EN ESTA TRAVESIA.

ASI QUE PORFAVOR DEJEN SUS COMENTARIOS CON SUS POSIBLES FINALES, ME ENCANTARIA LEERLOS Y ASI JUNTAS PODEMOS DARLES UN FINAL, YO TENGO EL MIO JIJIJI ESPERO LEER LOS SUYOS Y DEJAR UN FINAL DIGNO PARA ESTA HISTORIA.

ESPERO SU AYUDA Y BESOS A TODAS. ATTE ANA HASTA LA PROXIMA.