CAPITULO 54
UN AMARGO AMANECER PARTE 1
Ella se levanto después de un breve descanso a menos eso pensaba, pues el sueño la vencido después de acomodar a sus pequeños dentro de su compartimiento y suspiro profundo habían recorrido un par de kilómetros y la división de Inglaterra a Escocia se deslumbraría en cualquier momento. Los niños dormían en sus camas, se quedo un momento viéndolos y se giro para observar la ventana el paisaje que se desvanecía conforme el tren avanzaba, parecía que sus fuerzas se recobraban al acercarse a su hogar, sus manos frotaron sus ojos aun hinchados por el llanto que derramo al dormir a sus pequeños.
Recordó en un breve instante la pelea con su padre al insistir que fuera a su vagón con los niños a descansar un poco su corazón quería estar al lado de su hijo en su compartimiento especial pero ante la insistencia de su padre y su tío accedió. Albert ya se encontraba en el compartimiento junto al cuerpo de su hijo; esperaba platicar con ella pero al escuchar a pelea entendió que no era un buen momento así que prefirió no entrometerse.
Se limpio su rostro para terminar de despertarse y al caminar una punza volvió y sus manos fueron directamente a su vientre; respiro profundo una vez mas y dirigió sus pasos a la puerta de aquel compartimiento, inmediatamente sus dos niñeras se levantaron de sus sillas y se acercaron a ella.
La niñera en jefe hablo rápidamente- majestad ¿necesita algo?- estaba sorprendida pues el rostro de Candy esta abatido, sin duda por la pena, e cansancio y la enfermedad, parecía tan vulnerable.
Ella asintió y hablo pausadamente- si, por favor quédense con los gemelos están durmiendo. Yo iré a – su voz se quebranto y trago saliva- a ver a mi bebe- los ojos empezaban a llenarse de lagrimas mientras las niñeras asentían.
Una voz profunda se escucho – te acompañare, aun no estás bien- los pasos firmes y secos de su tío retumbaban por aquel vagón y la cara seria contrastaba con el humor alegre de su tío. Ella solo asintió y se apresuro para extenderle su brazo, se giro a ver a las doncellas- que la infusión que pedí sea llevada al comportamiento especial, lo antes posible- la mayor de todas asintió y comenzaron a caminar.-
Candy se giro a verlo- no quiero dormir mas por favor, pronto llegaremos a Escocia y –
Su tío movió la cabeza y la vio fijamente a sus ojos- no es para dormir pequeña, es para que el dolor disminuya y el sangrado se mantenga controlado- sonrió discretamente- para dormir no necesito darte medicina o ¿sí?, ya has descansado lo suficiente y dudo que quieras volver a dormir – ella le regreso la sonrisa y comenzaron a caminar por el tren para llegar al compartimiento, por unos minutos mantuvieron silencio de pronto Arturo hablo si soltarle la mano- sabes que Andrew está ahí- ella suspiro y asintió con la cabeza- ¿estás reparada para verlo? Y lo más importante- detuvo su andar bruscamente- para hablar con él, hija-
Candy giro la cabeza y lo vio fijamente- la verdad tío- guardo por un momento silencio – no- moviendo su cabeza- pero también sé qué sino hablamos ahora- suspiro profundo- llegando a Escocia jamás lo haremos ¿verdad?- frunció un poco su ceño, tratando de que su tío desmintiera lo que pensaba.
Arturo tomo un respiro y dijo firmemente- es verdad hija, llegando a Escocia, todo será un caos- paso saliva- si no me equivoco; tu padre ha mandado un telegrama a Edimburgo anoche, informando la situación, para cuando lleguemos los patriarcas de los clanes estarán esperándonos la comitiva. Los acompañara hasta Edimburgo y después comenzara el ritual para el descansó de tu hijo-dijo seriamente y el corazón de ella, se aflijo
Candy, no había pensado en eso. Sufrió la pérdida de Anthony pero no presenció el funeral y cuando ocurrió lo de Steart, la tía abuela no quiso hacerlo completo y con las formalidades correspondientes con la esperanza de que estuviera vivo. De pronto entendió que no sabía lo que vendría- tío ¿Qué pasara cuando lleguemos? Yo-bajo la cabeza y Arturo comprendió todo.
El comprendió que sería algo nuevo para ella y empezó contarle para que estuviera preparada, si eso era posible – los patriarcas de los diferentes clanes guardaran vela por el pequeño por una noche completa mientras eso sucede tocaran melodías de victoria y despedida con la gaita para indicarle al pequeño el camino hacia el más allá y despedirlo con honores por su lucha termina, aunque neonato lucho una batalla por vivir y cayó como un feroz guerrero partió – los dos guardaron silencio por unos segundos y una lagrima rodo por sus mejillas-, la música llamara a sus ancestros para que lo esperen y le den la bienvenida en el mas allá, al despuntar a mañana saldrá la comitiva a recorrer la milla real hasta el sepulcro real. Después se realizara el oficio para bendecirlo y ustedes se despedirán de su hijo para dejarlo descansar al lado de sus ancestro, en su caso no podrá quedarse en el mausoleo de los Andrew- Candy se sorprendió con la noticia ella pensaba que estaría junto a los Andrew; Arturo se apresuro a responder- el era un príncipe debe estar con la familia real- fue turno de Arturo para guardar silencio por unos minutos- tu madre descansa ahí, hija-
Candy desconcertada hablo– pero yo pensaba que-
Arturo se le cristalizaron los ojos por un instante y apretó su mano- no- movió su cabeza- cuando regresamos con ella y al saber que te había dado a luz, no nos permitieron llevarla a nuestro mausoleo, si no se quedo en el real por haber dado a luz a una princesa escocesa-su voz tembló por primera vez- nosotros no tenemos acceso a ese lugar, así que después de muchos años podre llevarle una flor a mi hermana, solo espero que en la muerte haya encontrado a mi padre y no se sienta sola en el mas allá-
Candy con los sentimientos a flor de piel solo pudo abrazar a su tío con todo el amor que sentía y después de que ambos soltaron un par de lagrimas por su difunta madre se retiro y le dijo dulcemente- no te preocupes tío, juntos le llevaremos nuestros respetos a mi madre y le encargare a mi pequeño para que no esté sola nunca más- los dos asintieron y se dispusieron a seguir su camino en silencio.
Sus pensamientos la llevaron por primera vez a sentir el peso que tenía su familia tendría que pagar por ser parte de la familia real y lo triste que seria para Albert ser cabeza de familia y no hiba a poder descansar al lado de sus ancestros cuando llegara el momento de partir. Tan cruel destino, lejos de su familia aun en la muerte como su madre, una mujer que el único pecado que tuvo fue enamorarse del sucesor de la regencia de un país; su madre estaba descansando junto a desconocidos pagando en soledad por su amor. Con la única esperanza de que un dia su amor descanse a su lado.
Sin darse cuenta llegaron a la puerta para entrar al compartimiento, Candy se tenso inmediatamente y su tío lo noto cuando el agarre se intensifico por parte de ella. El se giro y la vio mientras ella observaba fijamente la puerta- Sabes no es tan malo como lo crees- ella lo vio desconcertado- tu madre eligió un camino difícil pero pudo gozar del amor de tu padre y sé que lo espera con ansias para estar juntos, se que ahora estas molesta con William por lo que paso. No sé ¿si fue consciente de lo que hizo o solo fue un plan bien elaborado para separarlos y el cayo como un estúpido?- suspiro profundamente y alzo los hombros- eso tendrás que descubrirlo por ti misma; en lo único que estoy seguro es de dos cosas se aman tanto como para compartir una vida entera y se han apoyado- Candy no retiraba la mirada de su tío mientras seguía con su monologo- eso es un amor verdadero, a mi parecer por que debes estar consciente, que el sabia todas las responsabilidad y los pagos que debía dar por ser corregente y apoyarte en tu regencia, el no pensó dos veces en abandonarlo todo por estar a tu lado y con sus hijos. Sin contar sabe que al morir no descansaría a lado de su familia sino a tu lado. Debía de sacrificar muchas cosas, cosas que tendrá que sacrificar mas por que aun no ha terminado de pagar los precios de estar a lado de la regente de Escocia- volvió a suspirar- y la otra cosa es que detrás de esta puerta hay un hombre destrozado por la pérdida de su hijo y por la culpa de haberlo ocasionado- su mirada fue más fija en ella- pero recuerda que la culpa no solo la tuvo el, hija; quede claro que no lo defiendo, ni abogo por William, solo te pongo las cosas como lo veo yo. Al final del día la decisión es tuya y solo tuya, piensa bien lo que hablaras y le dirás, porque ambos son culpables de esta desgracia. Eso deberás tener en mente cuando hables con el-
Directas, concisas y frías fueron las palabras que le decía Arturo a Candy pero cargadas de verdad no se pronuncio una palabra más y aquel hombre solo se dio la media vuelta para retirarse en silencio con sus pensamiento y dejando que su sobrina asimilara lo que le dijo.
Candy estiro su mano para dar vuelta a la manija de aquella puerta, su corazón se acelero y su respiración era agitada. La imagen que vio jamás la olvidaría. El compartimiento tenía una aura de tristeza y melancolía en el centro el pequeño ataúd con velas a su alrededor, unas sillas en el costado derecho. La tía abuela vestida de negro y mirando fijamente a la caja; su padre sentado con sus manos sostenía su cabeza viendo al piso y Albert. El pobre estaba junto a la caja, su expresión era perdida, fría y llena de dolor, su mano derecha apoyada en el pequeño ataúd y su mirada perdida en la pared. No se movía, no decía nada, pero lo que mas la sobresalto fue que al acercarse sigilosamente y colocarse al lado contrario de la caja, volteo por instinto y vio aquel hombre con lagrimas en su cara, ojos rojos y la expresión de dolor mezclada con cansancio en su cara.
Su corazón se partió en mil pedazos al sentir lo frio de la caja y su rostro de desfiguro en un instante, se giro a buscar a su padre que a estas alturas la observaba fijamente- debe estar muy cansado Sir William, yo me quedare mientras descanse un poco- lo dijo sin quitar la mano que acariciaba aquella caja.
Albert volteo a verla y le dijo – no llames así, por favor no en estos momentos- la suplica se veía en su mirada- se que debemos hablar y aclarar muchas cosas- suspiro profundo- pero en estos momentos lo que menos necesito es la frialdad de tu corazón Candy- se veían a los ojos directamente- acaso crees que no siento yo también a frialdad de esta caja- su voz se quebranto- nuestro hijo yace en ella, un pequeño que no debió de partir tan pronto- sus ojos cristalizado – y aun así por azares del destino se marcho-
La cara de Candy se uso rígida y hablo con la misma frialdad de antes- ¿asares del destino?, no William- empuño su mano- por tu-
Antes que terminara la tía abuela se había levantado y estaba cerca de ellos, con una voz firme dijo – no es el lugar para que discutan, ni el momento- se giro a ver a Candy – William está cansado y no ha comido nada, sé que no están en buenos términos pero hasta que aclaren estoy lleguen a un acuerdo. El sigue siendo tu esposo y tu su mujer y el deber de ambos es velar por cada uno-
André se había acercado también y le arrebato la palabra a la tía abuela- hija, William- se giro a verlos a los dos- pronto llegaremos a Glasgow, si piensan hablar es el momento. Eloy y yo nos quedaremos con el pequeño- Albert movía la cabeza en forma de negación y la mano de André le toco su hombro izquierdo- ve muchacho, necesitas hablar con tu esposa y comer algo, llegando a la estación será difícil que tengan un poco de paz- Candy comprendió lo que su padre decía y asintió, André la vio- ve hija, habla con tu esposo-
Candy suspiro y vio a Albert a los ojos- tienen razón, vamos hablar y a que comas algo William- Albert no quiso pelear más, se dio la media vuelta y comenzó a caminar seguido de Candy, las palabras no se pronunciaron mientras se retiraban.
Eloy se acerco a André y los vio partir- ¿crees que podrán hablar?, temo que en el estado que están pueda ser una terrible pelea y saldrán mas lastimados-
André suspiro y movió la cabeza- no lo sé Eloy, de lo único que estoy seguro es que si no hablan ahora, tal vez nunca lo podrán hacer con sinceridad- se giro cuando la puerta se cerro y toco el ataúd- ayudarlos pequeño para que hablen por favor-
Caminaron por unos minutos Albert hiba a delante y Candy unos pasos atrás, llegaron al compartimiento de comedor, se sentaron como dos sonámbulos, sin hablar y de inmediato los asistentes se acercaron a ofrecerle un poco de comida caliente. Candy lo observaba fijamente, comían despacio y en silencio. Después de unos minutos terminaban la sopa que fue servida, Albert subió los codos a la mesa y apoyo su barbilla en ella; aclaro su garganta y dijo- ¿quieres comenzar tu o prefieres que lo hago yo?-
Candy que no había probado la sopa; lo miro fijamente- como quieras-en un tono seco respondió.
Albert se acomodo en la silla de aquella mesa y dijo – lo siento. Por primera vez no vi venir el peligro, sé que no tengo justificación pero-
Candy azoto las manos en la mesa- ¿lo sientes?- elevo el tono de su voz- ¿Qué sientes William?, la muerte de nuestro hijo por culpa de tu amante o el hecho que estabas besando una desconocida en tu habitación de hotel- sonrió sarcásticamente- dime William, ¿Por qué yo no logro entender nada?-
Albert volvió a suspirar- Candy debes entender que nunca fue mi intensión lastimarte, ni besarme con ella y menos esta tragedia- sin verla hablo.
Candy movió su cabeza- ¿crees que voy a creerte? Por dios William te vi, vi como la besas mientras entrabas con ella a tu habitación, maldita sea- volvió a golpear la mesa- crees que soy estúpida- se levanto y camino un poco, después se giro- la estúpida de mi llego llena de ilusiones por estar contigo y darte a sorpresa y mira que la mas sorprendida fui yo-
Albert se levanto y se aproximo a ella, que dando frente a frente- y que me vas a decir que plane todo yo- en todo de reproche- por favor Candy esa mujer supo cómo ganarse mi confianza y lo único que hice fue ayudarla porque tontamente- toco su cabello con su mano- creí que estaba lastimada y que no traía las llaves de su cuarto, por estúpido caí y la lleve a mi cuarto pero te juro-
Candy abrió sus ojos verdes llenos de fuego- que – se llevo las manos a su cintura- que no sabías que te hiba a besar, que fue sorpresa el beso y que inmediatamente la soltaste- se volteo, al sentir que su mano exigía darle un golpe- yo te vi William por dios, yo vi como recibías ese beso-
Albert se acerco sabía perfectamente que su peor error no fue reaccionar inmediatamente asta escuchar la voz de ella, un maldito error que pagaría toda su vida y que llevo a la muerte de su hijo neonato- Candy no fue si, debes entender que yo-
Candy se giro bruscamente y lo encaro- entender que William- su voz se elevo mas- que en el siguiente compartimiento guarda una caja el cuerpo de mi hijo por tu culpa- toda ella temblaba- quieres que entienda eso, que por una maldita loca mi hijo esta muerte, muerto . ENTIENDE ESO TÚ-
Albert bajo la cabeza por un segundo, la culpa que sentía por las palaras que su esposa pronunciaba le taladraba el corazón, pero de pronto una ira guarda en la profundidad de su alma salía- LO ENTIENDO, EL TAMBIEN ERA MI HIJO- sus ojos se llenaron de un brillo raro- maldita sea Candy, fue un maldito error que fue cobrado por la vida de mi hijo, mi corazón sufre al igual que el tuyo. Pero solo buscas un culpable para que tu tristeza, enojo y desesperación, solo estas buscando un chivo expiatorio. Y ESE NO SERE YO-
Sus miradas chocaron, se veía que la tormenta apenas comenzaba- ¿Qué dices? No seas estúpido William, por favor- se rio en tono de burla- te recuerdo que no fue yo quien te engaño, ni estaba con un hombre en mi recamara-
La sangre de Albert hervía; ¿Qué parte de lo que había dicho no entendió?, el fue engañado para montar todo esto- ¿Qué parte no escuchaste Candy?- la miro fijamente- maldita sea, me engañaron, entiendes- apretó sus puños- y acepto la parte de mi culpa por haberme dejado engañar como un niño ¿y tú?- Candy lo vio fijamente- esa mujer como quiera que se llame, dijo que todo había sido porque mataste a su marido y a su clan. Acepto mi culpa, pero dime Candy ¿que tuviste que ver con esas muertes?-
Candy respiro profundo y con tanta rabia acumulada- acaso estas diciéndome ¿Qué soy una asesina despiadada William?, quieres ocultar tu desfachatez con eso-
Albert no se inmuto- estoy diciendo que quiero una explicación Candy ¿mataste a Gordo?-sin pensarlo la tomo por los brazos mientras le preguntabas- te manchaste las manos con sangre de gente inocente y lo peor eso fue la causa principal de la muerte de nuestro hijo por la manos de aquella mujer. Dímelo Candy-
Esta lo miro a los ojos y sin basilar dijo – sí, yo mate a Gordon-
Albert no lo podía creer y la soltó retirándose unos pasos - ¿Por qué?, ¿Cómo pudiste?- su cara era de angustia- ¿Cómo pudiste matar a tanta gente?-
Candy se mantuvo firme y hablo – yo no mate a ese clan-
Albert la miro- ¿Qué?-
Candy lo miro fijamente- lo que oíste" MATE GORDON" en su celda-
Sus ojos abiertos en par en par- Candy- dijo en un tono de incertidumbre.
Ella permanecía fría- que lo mate en su celda, el amenazo con matar a mis hijos y a todo lo que amaba, lo habíamos atrapado y condenado y pudo salir- desesperada grito- crees que si lo volvíamos a encerrar no pasaría lo mismo otra vez-
Albert se aproximo a ella y la tomo de nuevo por los brazos- ¿Por qué?- sus ojos trataban de descifrar los pensamientos de su esposa- porque tenias que mancharte tus manos con la sangre de ese canaña- la desesperación se escuchaba en su voz- por qué no confiaste en mi, soy tu esposo y debiste confiar en mí Candy-
Ella solo volvió a sonreír sarcásticamente- ¿en ti?, pero William ¿Qué ibas hacer tu?- su voz volvió a elevarse- acaso ¿ibas a matar a Gordon? O ¿que podrías haber hecho para que no volviera a matar?- Albert guardo silencio- nada verdad, nada. Lo único que podía hacerse era matarlo y alguien debía de tomar la decisión antes que atentara con los niños - sus lagrimas empezaron a salir.
Albert se sentó derrotado en una silla- no tenias que haberlo hecho tu sola- sus manos las llevo a su cara- soy tu esposo mi deber es protegerte, maldita sea – levanto su cara y la vio con una mirada de derrota- ¿a caso me crees tan poca cosa?- movía su cabeza en negación- a pesar de todo no crees que pueda defenderlos y protegerlos. Candy tan poca cosa me crees-
Candy de repente se dio cuenta de las palabras tan hirientes que le había dicho a Albert, no creía eso de él, pero en aquellos momentos no pensó solo actúa- yo no creo eso de ti- dijo en un tono muy suave, al ver la cara de decepción de su esposo- solo que-
Albert se levanto- crees que son tan estúpido o poco hombre para no poder llevar la responsabilidad de una familia Candy- sus ojos estaban llenos de dolor y llanto- si no creías en mi ¿Por qué aceptaste que te desposara?-
Esas palabras taladraron el corazón de ella, lo amaba y por eso el dolor tan grande que sentía a causa de su engaño – William yo no-
Albert solo movió la cabeza- no hay que más que decir. Candy. Fue suficiente para mí. Te he fallado en todos los aspectos y asumo mi responsabilidad- dijo con suma tristeza- solo una última cosa; esa mujer asegura que después de la muerte de su esposo, mataste a todo un clan- el silencio se hizo presente- ¿es cierto?-
Ella movió la cabeza en negación- no, no tuve nada que ver con esas muertes-
Albert obvio la cabeza aceptando su palabra- te creo, siento mucho no ser el hombre que necesitabas y que tuvieras que tomar esa decisión, el no haberte dado la seguridad como esposo para que confiaras en mi. Reconozco mi error, al déjame engañar y ser el causante de la muerte de nuestro hijo- trago saliva- solo me que –
Antes que terminara Candy hablo- William, ¿Qué vamos hacer?- se volvieron a ver fijamente – los niños-
Albert suspiro- son nuestros hijos y ellos no merecen vernos pelear, después del funeral decidiremos qué vamos hacer- el ambiente era tenso- por mi parte y al ver que te defraudé solo me queda esperar tu decisión Candy, pero por el bien de nuestros hijos espero que permitas que este a su lado el mayor tiempo posible-
Candy junto todo el valor que le quedaba y dijo – que sea una tregua los funerales de nuestro hijo, no hay que pelear, ni discutir. Al menos le debemos eso, que parte viendo a sus padres en paz ¿te parece?-
Albert asintió – estoy de acuerdo, ¿algo más?-
Candy no supo que decir se quedo congelada por un momento- está bien después de funeral tomaremos la decisión- el asintió- ¿Qué nombre llevara nuestro hijo?-
Albert limpió sus lagrimas y dijo en un tono melancólico- si le parece regente, me gustaría que llevara el nombre de Wallace, al final de cuentas pago con su vida la paz de su familia- ella asintió, Albert se giro y comenzó a caminar con el corazón y el alma destrozados mientras Candy seguía llorando al verlo partir y un frio penetro su alma.
Candy solo pudo decir- entonces será así Wallace Andrew Estuardo-
Albert abrió la puerta para salir de compartimiento y la cara de Minrret fue lo primero que vio, la capitana se cuadro y hablo- corregente – Albert asintió- llegaremos a la estación de Glasgow en minutos, para que la regente y usted se preparen-
Albert se aclaro la garganta y le dijo firmemente- la regente se encuentra adentro, pase a informarle capitana- Minrret lo vio desconcertada – para que le ordene como será el descenso por mi parte estaré listo en el comportamiento de mi hijo- sin decir mas camino dejando a la capitana.
Minrret entro inmediatamente y vio a Candy paralizada y llorando, se acerco rápidamente y dijo en un tono de preocupación- ¿estás bien Candy?- ella no respondía y volvió a preguntar - ¿Candy, estas bien por favor contéstame?, ¿te hizo algo Andrew?- se giro decidida para enfrentarlo y exigirle a punta de puñetazos respuestas.
Candy al sentir la intensión de Minrret recobro la conciencia y la tomo del brazo- si estoy bien Minrret- ella la vio fijamente tratando de encontrar alguna pista de lo que ocurrió, Candy suspiro y dijo- solo hablamos y pusimos unas cosas en claro- se limpio las lagrimas y recobro la postura- ¿Qué sucede?-
Minrret entendió lo que había pasado inmediatamente- arribaremos en unos minutos, sus ordenes-Candy suspiro, sabía que tenían que seguir y comenzar. Después de dar las ordenes de como seria el descenso, evitando que los gemelos se dieran cuenta de lo que pasaba. Ordeno que en un carruaje fueran la tía abuela, Albert y los gemelos. Ella quería estar con su hijo hasta llegar a Edimburgo.
Unos minutos más tarde se retiro al compartimiento especial. Albert estaba bañado y sentado a un lado del ataúd. Se acerco sigilosamente y le dijo – viajaras con los niños a Edimburgo es m i turno de cuidarlo- el asintió y no dijo nada.
Ella se acerco a su padre y se sentó junto de él, no dejaba de mirar el ataúd- hija- Candy volteo a ver a su padre- ¿Andrew y tu hablaron?- ella asintió- ¿llegaron a un acuerdo?- su padre le hablaba en un murmullo.
Ella suspiro- habrá tregua hasta terminar con los funerales después tomaremos una decisión- su padre asintió y le tomo su mano entre las suyas.
La tía abuela observaba atentamente la reacción de aquellos dos, movió la cabeza sabía que no habían llegado a un acuerdo solo esperaba que Candy leyera la investigación y todo pudiera llegar a un buen final. Pero eso e tiempo lo diría.
El silencio se hizo presente por unos minutos más. De pronto aquel tren se detuvo y para aquellos que aguardaban el corazón se detuvo al mismo tiempo. Albert se aproximo a la caja y la beso- te veré pronto pequeño iré con tus hermanos pero tu madre te levara a casa- se irguió de nuevo y con pasos firme se dirigió a Candy- como lo dispuso regente me iré con los niños, la veré en palacio-
La mirada atónita de todos al escuchar como Albert se dirigía a Candy era de sorpresa, ella solo se limito a asentir, Albert se retiraba y su tía abuela lo siguió en silencio. Candy se levanto y se aproximo a la caja.
Se inclino y la tomo entre sus brazos- hijo casi llegamos a casa- su padre la observada y de pronto la puerta se abrió y una comitiva de soldados vestidos de negros se hacía presente Minrret y Mitchell estaban cambiados para la ocasión. Minrret se aproximo y dijo solemnemente- REGENTE- ella volteo a verla- ESCOCIA ESPARA PARA RECIBIR A SU PRINCIPE Y DARLE LOS HONORES CORRESPONDIENTES-
Candy trago saliva y su padre se aproximo- hija es hora-dejando salir un suspiro. Ella solo asintió y comenzaron a salir. Un corazón destrozado, un cuerpo y una desgracia era el equipaje que la Regente trae de Inglaterra.
El sonido de las gaitas y el resplandeciente sol los recibió cegándola por unos minutos. En su alma sabia que los funerales habían comenzado.
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HOLA CHICAS DESPUES DE UN GRAN RECESO VUELVO CON CAPITULOS, MIL DISCULPAS POR LA TARDANZA PERO POR FUERZAS MAYORES ME VI OBLLIGADA A TOMAR ESTE DESCANSO, ESPERO SEGUIR CONTANDO CON EL APOYO DE USTEDES EN ESTE REGRESO.
COMO SIEMPRE LES DEJO CON MUCHO CARIÑO ESTO QUE ME PIDIERON EN LOS COMENTARIOS LA GRAN PLATICA ESPERO QUE LES GUSTE Y DEJEN SUS COMENTARIOS.
LAS EXTRAÑE MUCHO Y MIL DISCULPAS POR LA ESPERA .
ATTE. ANA TQMS
