CAPITULO 58

"A DIOS HIJO" PARTE 2.

Ella suspiro profundo con arrojo se aproximo aquella figura, estaba decidida afrontar todo lo que vendría, sabía perfectamente las consecuencias de sus actos y un así lo hizo, recordó los ojos de aquel capitán que le aseguraban que su hija estaba bien, vio sinceridad en aquella mirada. ¿Qué si pensó por un minuto en dejar todo e irse con su hija? lo hizo mil veces pero no podía dar pasos atrás. Su hija y ella eran proscriptas del reino que fue su hogar; una vez tuvo una casa y fue una Ladie. No fue feliz desde su matrimonio estuvo con un tirano; que le daba respeto, amor y su lugar, pero ella sabía perfectamente como era y lo que en verdad anhelaba EL PODER. Pero aun así era el padre de su hija y su esposo, tenía una familia que le fue arrebatada por ella, POR CANDY ESTUARDO ANDREW.

Su lucha no fue por venganza o por poder. Simplemente por limpiar su nombre que era lo único que podía tener para darle a su hija y tal vez con el tiempo hacer algo para dejarle a ella, tal vez recuperar un poco de la fortuna que les fue arrebatada aquella noche pero lo primordial y lo que le importaba era salvar la vida de su pequeña y la de ella de la masacre de su clan, un clan que la adapto desde que se caso y ahora simplemente estaba despareciendo en una noche por el error de su marido. El mundo que la rodeo no fue fácil pero en la desesperación de aquella noche fría cuando fueron sacadas de sus habitaciones a mitad de lo noche fría y en plena oscuridad, solo una frase – SU ESPOSO A MUERTO POR TRAICION, NO PUDO MATAR A LA REGENTE Y LO CAPTURARON, TODO HA TERMINADO. LAS FUERZAS ESPECIALES ESTAN EXTERMINANDO A TODO EL CLAN- su corazón se había paralizado mientras una de las niñeras tomaba a su pequeña- DEBE DESAPARECER ANTES QUE USTED TAMBIEN SEA MUERTA- lacara de aquella mujer era de terror, las manos de ella temblaban, sabía que las fuerzas especiales eran implacables, su corazón salía de su pecho, comenzó a poner algunas cosas en una maleta, necesitaba salir.

¿Qué podía hacer? Necesitaba ayuda y vendió su alma a los pocos que lograron salir con ellas, hombres fieles de su esposo, al final solo la dejaron abandonada a su suerte. Lo único que tenía claro que su esposo, buscaban era el poder y nunca pensó en su familia y el daño que causaría su obsesión, su corazón quedo hecho piedra para la supervivencia de su única hija

El rencor hacia Candy vino después, al estar perseguida la única "mano amiga "que encontró fue la de Eduardo de Gales; ofreció techo y cobijo para las dos junto con la promesa de salir sanas a Francia; ella aun era inocente cuanto lo encontró; sin duda Eduardo vio la ventaja en ella como arma para usarla en cualquier momento, después de contarle su situación en aquel puerto de Inglaterra. El escucho atento y al cabo de unos minutos y después de escuchar el nombre de aquella mujer sonrió y le dijo que esperara un minuto, se acerco aquel hombre de traje negro y al cabo de media hora, ella tuvo documentos para salir.

Lograron pasar los controles y llego a Francia, Paris la recibió con una casa, comida y protección para ellas. Pero todo aquello tenía un alto precio y ella sabía que un día pagaría el precio, no tardo mucho en empezar a cobrarle factura. Primero fueron una tarde calurosa. Eduardo había llegado a la mansión sin avisar, esa tarde llego mientras estaba jugando con la pequeña; al verlo se dio cuenta inmediatamente de su estado mientras se acercaba a ella tambaleando y el olor a alcohol se hacía más fuerte, se volteo a ver a la niñera haciéndole una seña con la mirada para que se retirara con la niña y esta se aproximo a la niña y se la llevo. Sin miramientos se acerco a ella y la ataco, ella cerró los ojos y empezó a sentir como él, la tocaba y la besaba, diciendo que era hora de pagarle el favor y ella accedió.

Esa fue la primera de muchas otras ocasiones, que aquel favor se pagaba con actos sexuales. No había nadie más que le ayudara a salir de aquella pesadilla; hasta que un día llego como loco destruyendo todo en la sala. Después de aquel acto se sentó y exigió una copa de licor, comenzó hablar que ella le pagaría muy caro lo que le hizo, estaba desconcertada mientras que tomaba y balbuceaba, reconoció un nombre, el de esa persona que le había arruinado su vida.

Su corazón destrozado sintió paz por un momento era la oportunidad que había esperado, esa noche negocio con el SU LIBERTAD y la forma de VENGARSE, una luz en su camino, aunque el camino fuera muy duro y oscuro; podría ganar mucho aunque la apuesta fuera alta, lo intentaría.

Suspiro y al estar cerca de aquella figura entre las sombras, un aro de luz que permitió verle la cara con eso le permitió que descansara. Era aquel capitán – ¿mi hija, está aquí?- aquel hombre asintió solamente, fue bastante para ella para agradecer a dios por eso, aunque el frio de aquella prisión le taladrara los huesos, su corazón estaba en paz - ¿podre verla, capitán?- dijo con el corazón en la mano.

Mitchell estaba a punto de hablar cuando un hombre entro con otros oficiales y antorchas- por ahora no- dijo fríamente.

Ladie Gordon se cuadro y se puso alerta- entonces el motivo de su visita ¿milord?-no bajo la mira y lo vio retadoramente.

Aquel hombre también la miro fijamente – estamos aquí mi Ladie- sonrió sarcásticamente- estoy aquí para notificarle que es prisionera de la corona inglesa por el motivo de asesinato en contra de un miembro de la familia real y está formalmente-

Ladie Gordon rio a carcajadas haciendo un ademan con las manos- que estoy detenida, bla-bla-bla- movió la cabeza en negación – creo que esta celda es más que suficiente para darme por notificada milord- lo reto con la mira-y si me entregue milord fue para que mi caso sea expuesto ante las leyes escocesas y no las inglesas-

Aquel hombre movió la cabeza- le he dicho que será juzgada por Inglaterra- su voz se hizo más fuerte- acepte o quédese en esta celda hasta su muerte, esperando que la familia real escocesa la atienda.-

Ella se acerco y sin bajar la mirada le dijo – milord, si aceptó eso mi muerte será antes de llegar a la frontera- movió la cabeza en negación- y no solo mi vida sino la de mi hija, prefiero morir aquí encerada y sabiendo que mi hija estará viva, a ir con ustedes y – cerro sus ojos brevemente- que mi hija muera por mi causa, esta estúpida cruzada se ha cobrado muchos inocentes y no permitiré que mi hija sea una mas, así que dígale a su mayor que estaré aquí hasta que la regente me juzgue- se dio la media vuelta al terminar de hablar.

Aquel hombre se puso nervioso cuando esta hablo, trago saliva y dijo – morirá miladie, mato al hijo no nato de la regente, si viene ahora conmigo a Inglaterra, le prometo que tendrá un juicio justo

Ante la mirada atónita de los presentes Ladie Gordon se acerco aquel hombre- Sir John- rio- cree que voy a creerle -se giro y vio fijamente a Mitchell capitán me entre a ustedes, no a los ingleses dígale a la Regente que si quiere saber la verdad detrás de todo esto, venga a verme- Mitchell permanecía firme mientras los ojos de ella lo miraban con un brillo de suplica a mezclado con orgullo, era la mirada de un animal que sabía que hiba a morir pero no sin antes dar pelea- confié en usted, y sigo confiando- giro levemente su cabeza para ver al hombre- el no me ha dicho su nombre y lo he descubierto, si usted me entrega a ellos, nunca sabrá del verdadero peligro que corre La Regente de este país-

Mitchell medito lo que había sucedido, antes de dejar a Lancaster para el funeral. Le dijo que no confiara en esos emisarios y que si ella se rehusaba la apoyara, su viejo instinto le decía que era muy pronto para tener a los ingleses inmiscuidos en estos problemas, tanto él como Minrret sospechaban que había algo mas también; el que estaba atrás de este complot seguramente haría todo lo posible por no ser relacionado mediante ella. Las órdenes que recibieron en Inglaterra fueron específicas. Lord André especifico que este asunto lo trataría Escocia y que Inglaterra no entraría, fue extraño para ellos que aquel Lord llegara con una carta pidiendo la prisionera.

Al parecer esto era más turbio de un simple asesinato. Mitchell aclaro su garganta y dijo con aplomo -han escuchado, la prisionera ha pedido el derecho de ser juzgada aquí- aquellos hombres solo fijaron su mirada en el- por lo tanto y según las leyes Inglesas de Regencias bajo la corona, la prisionera será juzgada aquí-

Aquel hombre apretó los puños fuertemente y los guardias que traía pusieron sus manos en la empuñadura de sus armas. La orden fue explicita si no regresaban con ella tendrían que matarla ahí mismo o sus cabezas serian cortadas, Mitchell observo aquella reacción e inmediatamente se puso en guardia; se llevo a Ladie Gordon a su espalda, el aire estaba tenso y el dijo firmemente- ¿acaso tienen alguna objeción señores?- su mirada estaba fija a cualquier reacción de aquellos caballeros, el estaría prevenido.

Aquellos hombres estaban dispuestos a enfrentarse al capitán por la prisionera; cuando una potente voz a sus espaldas dijo – Espero que no capitán- todos se giraron para ver de dónde provenía aquella voz. La figura de un hombre pintado en canas, un semblante frio y una mirada de hielo; postura perfecta enfundado en un traje negro con camisa blanca los observaba mientras caminaba entre aquellos oficiales para ponerse enfrente del capitán y la prisionera en la estrecha celda.

Aquel hombre palideció cuando lo reconoció- Lord Granchester?- dijo lleno de duda y terror al ver la cara de aquel hombre en ese lugar, su faz se torno pálida y sus manos sudaron.

Lord Granchester entraba dueño de la situación y acercándose a Mitchell- señores, buenas noches- dijo con aplomo y firmeza- me extraña encontrar una comitiva tan grande aquí- observaba detenidamente a cada integrante, ladeo su cabeza un poco y llevo su mano derecha a su barbilla- según yo- camino un poco- el Rey solo me pidió a mi que viniera a para participar en el juicio de la señora o acaso ¿estoy en un error?-sonrió sarcásticamente- si tienen una orden por escrito y con el sello real, pediré la custodia de la dama sin demora- los vio fijamente.

El hombre que dirigía la comitiva trago saliva- mi querido Lord- nervioso ante el cuestionamiento – hemos partido con anterioridad al saber que la prisionera venia y …-

La voz fuerte de Lord Granchester retumbo por el lugar- SE ATREVEN A VENIR POR UNA PRISIONERA SIN EL SALVOCONDUCTO APROPIADO PARA ELLO- movió su cabeza- será mejor que se retiren ahora o los próximos en ser arrestados serán ustedes señores, por desobedecer una orden del REY aunque- volvió a sonreír- fuera por iniciativa propia capitán-

El hombre hablo con voz temblorosa- pero milord-

La cara de Richard se descompuso a una muy amenazadora- no escucho o prefiere que lo arreste, y en vez de la señora, sea usted el primero en ser juzgado por desobedecer una orden imperial-

El caballero movió su boca y su cabeza en signo de negación- está bien- frunció el ceño ante la imposibilidad de cumplir su misión- Lord Granchester nos retiramos- el solo asintió, sin más que hacer se retiraron de la celda, al estar a una distancia pertinente el hombre le hablo a un soldado- ve inmediatamente y avisa que no pudimos recuperarla por culpa de Lord Granchester- choco su puño en la pared- el príncipe estará muy molesto, pero no puedo hacer nada en contra de un Duque- el joven salía corriendo como alma que lleva el diablo.

Mientras tanto en la celda era otra la situación Richard se acerco a la mujer y esta lo vio fijamente- ¿sabes quién soy?- ella asintió sin decir nada, el volteo a ver a Mitchell- oye me bien muchacho – este se cuadro- nadie podrá llevársela, es orden del Rey que ella sea juzgada aquí y por sus leyes- Mitchell asintió, regreso su mirada a la mujer- la información que tienes es muy importante, niña y estas en lo correcto tu vida está en juego así que mejor será que hables-

Ladie Gordon lo vio fijamente- sino es con la Regente no hablare, seque es un buen hombre Duque, pero esta información también puede en peligro a su familia-, por nuestro bien solo la Regente debe saberla espero que me comprenda no quiero más muertes sobre mi- fueron las únicas palabras que salieron de su boca mientras la noche moría para dar paso a un nuevo día.

La mañana llego cargada de un frio que helaba los huesos, nadie se había marchado, el sonido de las gaitas resonaban todavía. Candy estaba recargada en el hombro de Albert y ambos miraban fijamente el féretro blanco. Una mano toco su hombro y ella volteo; era su padre que la mira fijamente- es hora de ir a la catedral hija- ella cerró los ojos y un par de lagrimas rodaron por sus mejillas.

Albert se levantó y estiro su mano y dijo en voz bajo- es hora Candy- todos los presente se levantaron, pues sabían que había llegado el momento para llevar a descansar al príncipe. La procesión comenzó, guardias se colaron al costado de aquel ataúd y lo cargaron para salir, de tras de ellos los padres y la familia-, los representantes de cada clan los acompañaron y después los mandatarios que habían llegado.

La catedral esperaba al joven príncipe con miles de flores blancas, el pueblo triste acompañaba también el cortejo. El servicio fue conmovedor Candy y Albert no hablaban, ya no había lagrimas solo silencio y observaban sin prestar atención a lo que sucedía. La tía abuela y Annie no paraban de llorar. Los ojos de Archie estaban enrojecido igual que Lancaster-, Alexander sostenía la mano firmemente de Minrret, mientras ella soltaba unas lágrimas conforme el servicio avanzaba. Dimitri estaba junto a su esposa y una mirada llena de dolor lo observaba de reojo.

Mercy y Arturo se mantuvieron en silencio hasta que ella se rompió en llanto y Arturo la tuvo que sacar ante la mirada impotente de Dimitri, al ver como aquella joven se quebró, su esposa apretó su mano para volverlo del trance quiso voltear para ver que había distraído a su esposo pero no pudo ver nada

Las calles estaban preparadas para cuando pasaran con el cortejo a la tumba real, la gente esperaba con tristeza el cortejo que no tardaría en salir de la catedral; mujeres y hombres estaba presentes aguardando. Muchos traían sus gaitas para a su manera despedir al príncipe. En una casa todo era silencio y una pareja observaba atentamente y en espera- solo espero que no falles por tu bien- el hombre vestido de negro solo asintió observando por la ventana de un segundo piso.

Terminaba el servicio, y el cortejo dejaba la catedral de la misma forma que habían entrado, con forma salieron el sonido de las gaitas se empezó a escuchar ya no era solo el sonido de los representantes de cada clan, sino de las personas que se encontraban en las calles que también despedían a su manera al joven príncipe, el caminar era lento y calmado, Albert hiba a lado de Candy sosteniéndola de la mano, Minrret se desaparto de Dimitri muy a su pesar para ir enfrente para coordinar a los guardias que hiban de protección. La familia real estaba expuesta y los mandatarios que los acompañaban.

Mitchell no había aparecido aun y Minrret empezó a tomar el control de los guardias, el ataúd estaba en una carreta finamente adornada y tirada de dos hermosos corceles blancos a sus lados guardias imperiales impecables de color negro; las gaitas sonaban y el cortejo seguía su trayecto. La gente quería acompañar a su Regente en estos momentos, una multitud llenaba las calles por lo menos quería que ella sintiera que no estaba sola, las madres lloraban al sentir como suya la perdida y el dolor que pasa La Regente por su perdida y los hombres tocaban las gaitas con cantos antiguos para dar sus respetos al pequeño.

André y Armando estaban junto a la pareja, hiban callados y al paso. De repente André vio como su hija se detenía un minuto y palidecía, quiso ir pero su padre le dijo con un movimiento de cabeza que no, Albert tenía que ayudarla terminar ese difícil trayecto. Frunció el ceño André pero comprendía que las cosas entre ellos estaban delicadas y tal vez estos momentos los harían reflexionar para tomar la decisiones que vendrían, era su hija pero necesitaba la mano firme de su esposo, el podría consolarla como padre en otro momento.

Candy flaqueo sus rodillas se doblaron por un momento y Albert la sostuvo en sus manos antes de que cayera al suelo, todos estaba con la mirada fija en ellos. Minrret se aproximo para ayudarla mientras el cortejo se detenía al escuchar como la multitud gritaba por lo que observaban.

Alexander vio como Minrret se acercaba a la Regente, moviola cabeza pensando que sin duda ella haría algo para ayudarla olvidando su estado; inmediatamente se acerco a ella colocándose de tras para evitar que hiciera algo que la lastimara.

Albert la observaba fijamente con la preocupación en su mirada, sabía que perdió mucha sangre en Inglaterra no había descansado y su salud era delicada y con voz quebrada le dijo- Candy, ¿estás bien pequeña?- Candy cerró sus ojos por un momento hace mucho que no escuchaba a Albert tan preocupado, ni tampoco llamarla por su antigua apodo, tenía que sacar fuerzas para seguir aunque su cuerpo no respondía.

El mundo le daba vueltas y la cabeza parecía que estaba a punto de estallarle, sabía que debía de seguir y dejar descansar a su hijo suspiro y le dijo – si solo que-

Antes de que terminara de hablar Minrret le arrebataba la palabra- pediré un carruaje milord para la regente- mientras se hincaba a tomarle el pulso a Candy, esta le tomo la mano y le dijo con la cabeza no. Minrret se puso seria y le dijo en un tono frio-Candy- la miro a los ojos- no te exijas más de lo que puedes, está bien si continuas en el carruaje, por tu salud -buscaba con la mirada a Albert pero este seguía observándola detenidamente Candy mientras se trataba de reincorporar. En su desesperación dijo- sino accede yo misma la llevare cargada al carruaje, pondrá en peligro su vida si sigue así-

En ese momento la voz de Dimitri retumbo- ni lo pienses Minrret- haciendo que se girara a verlo mientras su mirada retadora la observaba.

Candy movió la cabeza en negación por la escena de ver como la fiera capitana cambiaba su expresión a manso cordero y dijo tratando de reincorporarse apoyándose en Albert - no capitana descuide, seguiré- Albert suspiro y levantándose junto con ella.

Su boca hiba abrirse cuando de la nada el zumbido de unos disparos se escucho rompiendo aquella atmosfera. André grito al escuchar la detonación – Candy, hija- sintió un tirón y vio como su padre caía al suelo. Se quedo estático un momento sin saber que sucedía de inmediato los guardia hicieron un circulo protegiéndolo. Todos se giraron a ver el lugar donde provenía aquel sonido infernal y el infierno se desato, una serie de disparos se escucharon.

Todo era un caos la gente empezó a gritar y tratar de salir de ahí rápidamente, los funcionarios corrían para protegerse. Albert cubrió a Candy con su cuerpo y la brazo mientras esta gritaba, Dimitri hizo lo mismo mientras Minrret grito- guardias, protejan a la Regente- un contingente de guardias ya estaba a su alrededor.

Los guardias que escoltaban el carruaje se pusieron alertas tratando de encontrar de donde provenían los disparos.

Lancaster se giro al escuchar los disparos y tiro a la tía abuela y Annie, Archie las trato de cubrir con su cuerpo mientras Lancaster estaba frenético gritando- común demonios, guardias encuentren a ese maldito- mientras giraba su cabeza en la búsqueda de aquel tirador.

Arturo trato de correr pues venia algo retirado del cortejo principal cuando escucho el grito desgarrador de Mercy caída en la calle y observaba con horror como su vestido negro se oscurecía mas, se aproximo inmediatamente a ella y con desesperación se acerco a ella, dijo -Mercy amor ¿dónde te duele?, dime por favor- Mercy gritaba sosteniéndose la entrepierna derecha y el desgarraba el vestido para ver como un halo rojo se hacía más evidente, improviso un torniquete del vestido y Mercy lo miraba espantada- descuida amor esto detendrá el sangrado te pondrás bien lo prometo nada te pasara- alzo su cabeza tratando de encontrar a Candy y levanto a Minrret entre sus brazos ella se colgó de su cuello y recargo su cabeza en su pecho.

Con la cara llena de dolor y un poco más calmada- Candy, Arturo mi familia- .empezó a llorar.

Arturo seguía buscándolas mientras cargaba a Mercy- los encontrare amor, lo prometo-sosteniéndola con fuerza mientras trataba de abrirse paso entre el caos. Después de caminar unos metros entre la gente unos soldados los encontraron.

El guardia le dijo – sir han herido a Lord Armando, temíamos que ustedes –movió la cabeza-

Todo era un caos de gritos y descontrol total, la gente se ocultaba tratando de evitar las balas que recién habían terminado de escucharse. Dimitri y su esposa estaban lejos del cortejo principal cuando comenzó el tiroteo; su guardia se acerco a ellos y los protegió, estaba atento y alerta entre el caos empezó a gritar, cuando se dio cuenta que su primo se había acercado al cortejo principal de donde al parecer fueron los disparos-Alexander, Alexander- mientras en sus brazos su esposa lloraba- maldita sea ¿Dónde está Alexander? Exigía la respuesta a uno de sus capitanes y ambos con la mirada lo buscaban.

El capitán desesperado por la situación le dijo – Rey- este lo miro a los ojos- debemos sacarlos de aquí es muy peligroso no sabemos cuántos tiradores hay mas-

Dimitri reacciono y abrió sus brazos dejando ver a su esposa preocupada- amor ¿estás bien?, ¿te alcanzo alguna bala?- con desesperación reviso a su esposa detalladamente mientras ella movía la cabeza en signo de negación.

De pronto la Reyna salía de shock – Dimitri ¿donde está Alexander?- Empezó a buscarlo con la mirada –Alexander, Dimitri ¿Dónde está?- la angustia la invadió al no verlo, la gente corría algunos con sangre en su rostro, se llevo las manos al pecho y de pronto recordó- Darcy por dios Darcy tampoco esta-

Dimitri vio a su capitán y dijo con voz fría- sáquela de aquí pronto y cuatro de sus hombres que me sigan buscare a mi primo y su esposa- viendo de reojo a su esposa y esta asintiendo.

El capitán se cuadro y dijo-tenga cuidado mi rey, hombres- de pronto los soldados estaban a su lado- con su vida protejan a su majestad- sabia que la terquedad del monarca impediría que lo retiraran del lugar y ellos buscar al capitán, solo rezo por que los tiroteos no siguieran y encontraran a capitán pronto

Su esposa tomo su mano y le dijo bañada en lágrimas-por favor encuéntralos y cuídate- el asintió mientras las acaban de ahí y el partía con su escolta en búsqueda de Alexander.

En aquel departamento una lucha se daba, una mujer cubierta de una capucha negra pelea por quitarle algo a un hombre en el lumbral de la ventana- señora, debemos irnos, estarán aquí pronto-

Aquella mujer seguía forcejeado- maldita sea necesito asegurarme que ha muerto esa maldita- su cara era de ira.

Aquel hombre trato por última vez arrebatarle el rifle – los demás tiradores sean hido estoy seguro que le dispare- desesperado dijo- debemos irnos o la guardia imperial nos encontrara, le puedo asegurar que le di- al ver la terquedad de aquella mujer y el peligro de ser capturado soltó la arma- está sola madame sola- dejo aquella mujer con el arma en sus manos y el corrió para poder escapar del lugar.

Ella estaba endemoniada y con la ira a flor de piel, cargo de nuevo la escopeta y se dirigió a la ventana trato de apuntar de nuevo, disparo ajustando la mira.

En la calle uno de los soldados grito- arriba en aquella casa-apuntando el lugar preciso donde venían los disparos- el tirador está ahí- cuando el silencio se hizo presente una escuadra de oficiales salía hacia el lugar.

La mujer volvió a cargar el arma y disparo de nuevo – maldita sea morirás. Te juro que morirás- volviendo a disparar. De pronto el sonido de pasos de botas la alerto, alcanzo a girar cuando la puerta de la habiatacion fue derribada y dejo ver a los guardias que entraban con sus armas. Ella giro su cabeza para observarlos.

El oficial que llego primero grito – suelte el arma o dispararemos-

Ella solo sonrió – no importe lo que pase la matare- volviendo a recargar el arma-

El oficial volvió a gritar- dispararemos, le juro que lo haremos, entregase y tendrá un juicio justo-

Ella se giro y rio a carcajadas- el único juicio que quiero es cuando ella llegue al infierno- intento apuntar de nuevo y el sonido de un disparo y su grito se hizo presente. Cayo al suelo y un charco de sangre se formo, los guardias inmediatamente se acercaron a ella para arrestarlas.

La pesadilla había terminado, aunque fuera solo por unos momentos. André reaccionaba al volver a escuchar los disparos, se acerco a su padre y vio como de su hombro salía sangre; el sonido de los guardias pidiéndolo que se retiraran era lo que escuchaba y otros levantaban a su padre.

Estaba shock cuando el sonido de un grito que helo su alma, era su hija que gritaba desesperadamente, se abrió paso entre los soldados y cuando llego cerca de ella. Sintió como su alma salía de su cuerpo, al ver a su hija en el piso junto Albert y un charco de sangre los rodeaba, los dos estaba inertes y la sangre formaba un charco.

Sin fuerzas cayó al piso gritando – Candy, Candy, no Dios mío no por favor- mientras los guardias y Lancaster se acercaban para ver aquella escena.

Buenas noches quiero pedir una disculpa de antemano por la tardanza en subir capítulos pero la lesión que tuve en mi mano no habia sanado por completo y el doctor no me daba de alta ahora estoy mejor y poco a poco comenzare a actualizar, gracias por la espera y espero que les guste esta actualización, no podre subir tan seguido pero intentare hacerlo lo más pronto posible besos y las extrañe mucho.