CAPITULO 61
CRUDA REALIDAD PARTE 1
El jardín del hospital estaba cubierto de la noche y una figura de una mujer enfundada de una capa de color oscuro cruzaba por los corredores de aquel lugar, tenuemente iluminados por faroles, el sonido de un par de tacones y esa figura que se aproximaba hizo voltear el rostro de Dimitri, se había quedado pensando por un momento viendo a la nada sobre todas las cosas que debía hacer y dando una pequeña plegaria en solitario por suprimo.
A unos escasos metros de distancia, esa figura que hiba caminando tuvo un ligero tropezón y el se acerco para auxiliarla antes de que cayera. La sorpresa fue notoria cuando sus ojos vieron de quien se trataba. Una sorprendida y apenada Mercy lo observaba duraron tan solo un par de segundos cuando deshicieron de inmediato el abrazo y ella trato de componerse el vestido tratando de esquivar la mirada.
Dimitri sonrió discretamente- disculpe miladie, mi atrevimiento pero-
Mercy trago saliva al ponerse de pie y le dijo serenamente- creo que el destino nos hace que nos encontremos verdad-
El respondió con una sonrisa y colocándose a su lado- me temo que si, permítame ayudarla a llegar a donde se dirige- extendió su mano para que la tomara- aun no se encuentra bien como para andar sola deambulando por este hospital debería esta recostada-
Mercy tomo el brazo de Dimitri y comenzó la caminata, soltando una risa- milord, creo que no me conoce bien- el giro su cabeza para observarla deteniendo la marcha- un pequeño rosón no es nada, he sufrido cosas peores y sigo viva- lo miro fijamente- subestima a las mujeres escocesas, a demás mi diligencia era de suma importancia y –
La plática fue interrumpida por un –lo siento- en un tono suave y lleno de dolor por parte de Dimitri.
Mercy desconcertada dijo rápidamente-¿Qué dijo milord?-
Dimitri respondió rápido tomando sus manos entre las suyas- que siento mucho no haber estado ahí cuando le sucedieron esas cosas para poder evitarlas-Mercy se quedo sin palabras por la reacción de Dimitri-si yo la hubiera conocido en aquel momento, no permitiría que un bello ángel fuera lastimado, por lo tanto siento mucho no haberla conocido-ella permanecía en silencio escuchándolo y perdiéndose en aquella mirada de dolor extraño por su parte- de hecho las cosas hubieran sido diferentes y ahora no tendría que hacer esto-girando su cabeza para que los dos voltearan a ver como Arturo corría por aquel pasillo para encontrarla, suspiro y dijo-entregarla a un buen hombre, en vez de llevarla conmigo-
Arturo casi sin aire se acerco a ellos y vio a Mercy que aun tenía sus manos entre las de Dimitri- amor ¿estas bien?- recuperando el aire mientras ella soltaba las manos de Dimitri- disculpa me pero hasta ahora pude venir a verte hubo muchos heridos y yo- el no se había percatado de Dimitri pues su mirada estuvo fija en ella desde que la vio atravesar por aquella ventana, tardo mucho mientras salía del ala del hospital para llegar al jardín y encontrarla. Vio que aquel hombre permanecía estático viéndola, reconoció que era Rey de Irlanda e hizo una venia- milord mil gracias por ayudar a mi prometida, vi cuando tropezó y pensé que había caída, le agradezco en alma-tomo la mano derecha de Dimitri.
Dimitri sonrió y con la diplomacia de un Rey dijo- descuide doctor lo menos que podía era ayudar a su amada, después de que salvo a mi primo-inclino su cabeza despidiéndose de Mercy con una reverencia- ya que está en buenas manos princesa la dejo- ella asintió- es un placer saber que goza de buena salud, mil disculpas- Dimitri se giro y había dado unos pasos cuando la voz de Mercy lo hizo girar.
Mercy no daba crédito a todo lo que había pasado, pero una cosa era cierta ella era la prometida de un gran hombre aunque la persona que estaba frente de ella, la había enamorado, ambos no podían prometerse, la verdad era que habían llegado muy tarde a la vida de ambos- gracias, milord le agradezco su ayuda- el solo inclino la cabeza y se alejo sin mirar atrás.
Arturo la abrazo fuerte y ella comenzó a llorar desconsolada, Arturo la dejo que lo hiciera mientras besaba con ternura su cabeza y la sostenía delicadamente- amor, lo siento prometo nunca dejarte ir, no llores si quieres no atenderé nunca nadie mas pero-
Mercy movió su cabeza y deshizo el abrazo para regalarle una sonría y toco su mejilla con su mano-no amor, no lloro por eso-la cara de intrigado y la forma delicada de limpiar sus lagrimas, la hizo que lo besara mientras ella abrazaba-te amo amormío, te amo, solo necesitaba verte a mi lado, estoy feliz por que estés aquí-
Arturo sonreía feliz prometiéndose que pasaría más tiempo con ella, la emergencia estaba arreglada y los pacientes podían ser atendidos por los demás médicos, sin pensarlo toma a su bella novia y la cargo entre sus brazos, ella recargos su cabeza en su pecho y suspiro- vamos amor te llevaré cargada a donde hiba, prometo que no me despegare de ti nunca hasta pagar mi deuda por haberte dejado sola-
Mercy lloraba como una niña y le dijo-pero tus pacientes-
El movió la cabeza-no hay nadie mas importante que tu por ahora, hasta que duermas y haya revisado tu herida iré a ver a William y Alexander, de ahí en mas no atenderé a nadie hasta que estés bien tu, te prometo amor que esta vez no te dejare sola por tanto tiempo-
Mercy lo abrazo y le dijo- voy con mi abuelo, amor-
Arturo asintió y besos en la frente- está bien amor, pero deja de llorar por favor o no podre tener cara para volverte a ver, discúlpame, mil veces discúlpame amor mío – mientras se perdían los dos en aquel pasillo para dirigirse a la habitación de Lord Armando.
Un carruaje esperaba en la entrada del hospital y Dimitri subió a él, un hombre vestido de negro lo esperaba, tomo asiento y el hombre hablo- milord, ya tenemos indicios de quien orquesto esto- los ojos fijos de Dimitri lo hicieron estremecer al hombre que llevaba un folder con papeles selo dio- majestad esto no le va gustar-
Dimitri arrebato el sobre y lo empezó a leer- maldita sea, no pensé que ese bastardo tendría valor para meterse conmigo- el carruaje pasaba por unas rejas que daban al jardín donde había dejado a ese par, giro para ver la escena de como llevaba Arturo a Mercy, soltó un suspiro y dijo suavemente- es lo mejor amor mío, llegue demasiado tarde a ti, espero que mi próxima vida te encuentre antes que él- se feliz amor mío, se feliz-
El guardia que lo acompañaba le dijo-perdón milord ¿decía algo?-
Dimitri se giro y le dijo – vamos a la villa esto hay que planearlo bien, ningún estúpido dañara a mi familia sin recibir un castigo- el guardia asintió – a la villa y de prisa- grito Dimitri, el carruaje volaba por las calles solitaria de Edimburgo.
En la torre del castillo de la milla un interrogatorio seguía, una mujer esperaba afuera de la sala desde hace mas de dos horas; entre sus manos un rosario, con el cual rezaba para tratar de no escuchar los murmullos de aquella habitación. De pronto se abrió la puerta sobre saltando a la pobre mujer, de ella salió un hombre acomodándose el saco y se sorprendió se acerco a ver aquella mujer ahí y se acerco mientras ella permanecía quieta.
Con paso firme se acerco y la observo- señora mía, no es lugar para que una dama como usted este- su cara se torno seria- ¿Qué pudo llevarla a estar aquí?-
La mujer trago saliva y dijo con angustia-mi niña, milord mi niña está detenida aquí y –
El duque de Granchester tomo su mano y comenzó a tirar de ella para que caminara- venga por aquí por favor- fue lo único que dijo.
Después de caminar por unos minutos abrió una puerta y entrando a una oficina sencilla, con un par de sillas de madera y una mesa con algunos documentos, la habitación no tenia ventanas y al fondo un gran librero. De una forma cortes saco la silla de madera y la invito a sentarse con un ademan, prosiguió arrastrarla otra silla para sentarse enfrente de ella, la mujer se retiro la capa dejando ver su rostro blanquecino y con rastros de lagrimas.
El duque suspiro-mi querida reina, si su esposo sabe que se encuentra en este lugar tendrá problemas miladie.-
La mujer afligida tomo por sorpresa las manos del duque y le dijo en un tono devastador-milord estoy consciente de eso pero- lo miro a los ojos llenos de lagrimas-usted tiene hijos- el asintió- entonces comprenderá el porque estoy aquí diga me por favor la situación de Darcy-
El duque zafo el agarre y la miro fijamente- señora, la situación de Darcy es muy delicada, el mismo Rey está enterado y el vendrá mañana para hablar con ella- la mujer sonrió y el duque movió la cabeza- ella es la responsable directa del atentado, la hemos encontrado con la arma y después del interrogatorio ha confirmado que planeo todo para matar a su primo señora-
Aquella mujer sitio un frio sepulcral, bajo su cabeza y cerró los ojos pidiendo un poco de espacio para entender todo lo que escucho, puesto que ella misma la había criado y no entendía lo que paso con ella ¿que habría pasado por la mente hacer esta horrible acción? Se preguntaba en silencio tratando de darle un sentido coherente.
Ante la congoja de aquella mujer dijo el duque- señora, me temo que no hay nada que hacer por ella, solo queda denuncie a la persona que la ayudo, pero- guardo un minuto y los ojos de la reina lo vieron fijamente- no quiere hablar, eso-
La reina interrumpió- la condenara a ella sola ¿verdad?- el asintió, la reina se levanto de golpe y también con ella el duque- si consigo pruebas de que alguien más estuvo detrás del atentando ¿podría ayudarla?- esperaba que pudiera.
El duque levanto su mirada y camino un poco tratando de pensar cómo ayudarla- tal vez puede haber una salida para ella pero-
La reina lo vio a los ojos acercándose a el- le aseguro milord que las pruebas las tendrá aquí temprano cuando llegue el Rey de Inglaterra, solo prometa me que la ayudara por favor-
El duque asintió- tal vez la solución que pienso no le agradara señora-
La reina se aproximo a la puerta para abrirla- todo será mejor al castigo que viene si ella es culpada sola- abrió la puerta y se giro antes de salir- todo es mejor que la muerte milord, usted sabe bien que es el único fin que tendrá mi niña si es condenada sola- salió de la habitación.
El duque de Granchester dijo- le ayudare mi señora-movió la cabeza- solo espero que su majestad acceda porque la confesión de Darcy, sin duda hará que caiga una cabeza- suspiro- solo espero que no sea la de ella para ocultar una más grande-
En la habitación del hospital una mujer estaba hincada a lado de la cama de su esposo orando a Dios por un milagro, solo pedía día eso un milagro después de perder a su hijo no quería perderlo. La noche se volvía mas fría y oscura, Candy tenía sus manos juntas orando cuando el leve sonido de unos quejidos la hizo alarmarse. De inmediato se levanto para tocar con su mano temblorosa la frente de su esposo. Movió la cabeza y se retiro para mojar un paño de lino blanco para poder secar el sudor de su frente, se sentó de lado, dejando el paño un momento para bajar. Al cabo de un rato viendo como estaba inquieto su marido se hiba a levantar para poner un nuevo lienzo y la mano de el tomo la suya con fuerza.
Ella sujeto su mano entre las suyas- Berth, amor por favor sopórtalo, te prometo que pasa y estarás pronto de pie, por favor tienes que vivir por nosotros tu familia amor- sus ojos se llenaron de lagrimas mientras esas manos que lo sostenían temblaban junto a su voz y su cuerpo se estremecía sintiendo su corazón partirse en mil pedazos, al verlo en cama, sudoroso y ardiendo en fiebre, sintió una impotencia tan grande por no poder ayudarlo y solo orar por un milagro.
En la cama Albert estaba inquieto, la temperatura y el sudor eran muchos. Su respiración ruda y rápida la preocupaba; como enfermera sabía que si podía pasar esas crisis estaría bien como esposa rogaba altísimo que no se lo llevara, pero solo quedaba esperar al alba y confiar en él. Pero el sudor y su agitación aumentaban; sus labios resecos por la fiebre llamaron su atención y lo quiso tocar pecho con su mano temblando, para calmarlo que supiera que estaba a su lado para pasar esta prueba. Cuando un murmullo salía de su boca y ella acerco su oído para escuchar.
Sus labios se abrieron para decir- Candy, por favor no te vayas de mi, perdóname amor mío-mientras con sus ojos cerrados movía su cabeza rudamente como si estuviera soñando una pesadilla interminable.
Ella se aproximo mas abrazándolo –Berth, estoy aquí despierta amor, por amor de Dios vuelve con nosotros abre tus ojos para que sepa que estarás bien y con nosotros- dijo con angustia mientras sus ojos derramaban lagrimas al verlo así y su cabeza recorrían miles de miedos y temores de perderlo; ¿Cuántos pacientes había atendido con delirios? Muchos salvaban la vida pero otros no pudieron nunca salir de ellos.
Sus ojos se entre abrieron un instante y se fijaron en ella-perdóname por favor-su aliento se entre cortaba mientras sus mejillas estaba rojas, su pecho bajaba y subía-juro ante Dios que nos mira y que pronto estaré ante él; que estoy arrepentido de haber caído en su juego; eres el amor de mi vida Candy mi único amor- respiro profundo tratando de meter aire en sus pulmones mientras sus ojos lloraban al verla- perdóname pequeña me llevare conmigo el dolor de la perdida de nuestro hijo a causa de mi falta. Pero permíteme por lo menos tener la paz de saberme perdonado por ti- su mano acaricio su mejilla derecha y trato de sonreír ante su mirada- se que no tengo derecho a pedir nada- ella movía la cabeza en negación implorando con sus ojos que no siguiera y guardara fuerzas para pelear pero su voz no pudo emitir ningún sonido, el cerro los ojos por un momento y dijo con las pocas fuerzas que tenia- cuida a los niños y cuida de ti amor, rogare desde el cielo por tu perdón-estas palabras se escaparon de el como un aliento premonitorio de muerte mientras la luz de sus ojos se resguardaba entre sus parpados cansados.
Candy sintió una opresión en su pecho que taladro su alma y ante la desesperación grito-Albert no te vayas por favor; te perdono amor pero no me dejes, no te vayas de mi lado, no tu- alzo su cara al cielo oscuro de la noche, desgarrando el velo de la noche con su grito estremecedor- Dios por piedad, no me lo quites el también no por favor- mientras sus lagrimas rodaban y su alma lloraba sangre al ver como su amado caí victima de la fiebre elevada
De pronto las puertas de aquella habitación se abrieron sin inmutarla; dejando entrar a su padre seguido de una enfermera y un doctor. Se acerco a su hija con pasos lentos y su mirada fija en ella y le hablo dulcemente- hija mía- Candy se giro con su rostro bañado de lagrimas y vio a su padre estirando su mano- déjalo descansar, ven pequeña el doctor lo revisara- sin ánimos y ante las palabras de su padre se retiro del lugar junto a su esposo y fue recibida por los brazos consoladores de su padre
Ella miro fijamente como aquel galeno con su enfermera revisaban a su esposo con calma y a conciencia- por favor no lo deje morir-fueron las únicas palabras que salieron de su boca y su corazón desesperado.
El médico lo reviso por largos minutos que parecieron horas para ella; el se giro para verla- miladie, sigue la fiebre alta pero su esposo se encuentra estable solo hay que esperar- se cuadro mientras su voz trataba de consolarla.
Su padre la sostenía en brazos mientras escuchaba atentamente de pronto un suspiro profundo llamo su atención y se giro a verlo—hija se que no es el momento pero tenemos que hablar-
Cerro sus ojos- padre, por ahora no tengo cabeza- tratando de evitar cualquier situación que no fuera relacionada con su familia directamente, no quería saber de política o de intrigas
Lord André trago saliva y la miro fijamente- lo se Candy pero tenemos que encontrar al culpable de todo esto-su mirada estaba llena de rabia y apretaba sus puños- se que William es tu prioridad, pero también debemos de velar por la seguridad de los niños, el clan y nuestra gente recuerda que al final del día aun eres la regente de esta nación. Sé que es duro pero- el silencio reino por unos minutos.
Candy medito por un momento-lo sé padre, solo quería ser yo y solamente yo, no una regente- sonrió burlonamente-pense que podría ser como cualquier mujer que vela por su esposo enfermo y una madre que hiba enterrar a su hijo, pasar su duelo y velar por sus hijos- trago saliva y empuño sus manos-pero solo fue un bello sueño ¿verdad papa?- el solo suspiro, moviendo su aveza en negación.
Se miraron a los ojos y el solo pudo decir-lo siento tanto mi niña yo hubiera dado lo que fuera porque no llevaras esta carga pero – apretó sus manos – el peso de un pueblo recae en nuestro clan y es la maldición que llevamos ahora también te ha alcanzado mi niña- frunció el ceño de impotencia
Ella bajo la mirada, tomo de las manos a su padre y dijo- lo se padre y la acepto no como una maldición sino como un deber- suspiro-solo que quería sentir un poco de libertad, pero dime que sucede, se que hay una prisionera en los calabozos ¿verdad?- el asintió soltó un suspiro- por favor tráeme todo los revisare, si ya ha confesado-Lord André hiba hablar y ella se adelanto- solo quiero verlo despertar y la mañana casi aparece, dame ese tiempo solo hasta el alba- el asintió-¿mi abuelo como esta?-
André aclaro su garganta y dijo- bien hija se está recuperando pero la prisionera no ha querido hablar, solo hablara contigo- ella movió la cabeza- y descuida vendré por ti antes de que llegue tu tío para que puedas cuidar a tu esposo-
Los ojos de Candy se abrieron de par en par- ¿el rey de Inglaterra?- su cara fue de desconcierto tota- mi tío ¿vendrá?-
André asintió – si, está preocupado por esta situación ha decidido el mismo venir ¿Qué está pasando?-
Candy movió la cabeza- esto debe ser más complicado de lo que parece, para que mi tío haya venido estando en negociaciones para la paz a punto de finalizar-su mirada se quedo sumida en un lugar al vacio tratando de pensar en la decisión que llevo atraer al rey de Inglaterra a Escocia en un momento crucial como este- seguro el culpable no solo atenta contra Escocia, padre si no también en contra de mi tío-
André movió la cabeza afirmando- me temo que hay hilos más profundos como lo mencionas hijas pero ese misterio es muy grande, las únicas que tiene las respuestas a todo esto son las prisioneras-
Candy respondió rápidamente- ¿dos prisioneras?- se desconcertó-entonces fue una mujer la que hizo el atentando, padre- el asintió, ella no daba crédito de como una mujer podía tener tanto odio para lastimar a tantas personas.
André hablo con firmeza- la mujer que orquesto esto fue-guardo un poco de silencio-Lady Gordon, es la persona que esta en los calabozos ahora- sus miradas se fijaron el uno en otro ha dicho que solo hablara contigo – frunció el ceño-pero ha pedido hablar contigo en privado y solo contigo-
Candy abrió los ojos de sorpresa- ¿solo a mi me dira todo?- su tono era de desconfianza mientras su padre asentía.
André trago saliva- si hija- aun dudoso- aunque no seque quiere decirte si ha confesado todo- ella meditaba las palabras de su padre todo era muy confuso y le intrigaba que estaba pasado en realidad.
Candy no daba crédito a lo que escuchaba, si mas no recordaba era la esposa de Alexander ¿pero que ganaría con hacerle daño a su familia? Movió la cabeza y bajo la mirada tratando de encontrar una lógica- ha confesado- su padre asintió, pero ¿Cómo una mujer como ella pudo orquestar un acto así? agito su cabeza en negación y por las heridas de Albert no fueron hechas por fuego cruzado. Ella no sabía mucho de eso pero el atentado pareció ser hacia ellos y no hacia la capitana- ¿ella hizo todo sola?-intrigada
André la miro a los ojos y hablo seriamente- ella confeso pero- ahora fue su turno de dudar.
Candy se exalto- ¿pero qué padre?-
El frunció el ceño- todo fue muy elaborado para hacerlo sola, tuvo que tener ayuda-
El silencio reino por un momento en la habitación – también pienso asi padre- camino a la cama de Albert se sentó, limpio su frente del sudor y se dirigió a la palangana de agua fría para volver a sumergirla y colocarla en su frente, tomo su mano y se sentó junto a el mientras su padre la miraba fijamente.
Después de un rato observándola se quedo en silencio hablo con firmeza-hija ¿Qué piensas?-
Levanto su mirada para verlo – en muchas cosas padre, por ahora cuidare a mi esposo y al amanecer lo demás- se giro a ver a su Albert- por favor descansa y ve con mis hijos están en la villa de los Andrew padre, esperare por usted y veremos quien estuvo detrás de esto-
André asintió y se acerco, hablo dulcemente- espero que William este mejor en la mañana, es joven y fuerte, un escocés de sangre pura te aseguro que hace falta más que unas heridas de balas para matar a un hombre escoses – toco el hombro de su hija y este la miro- el muere por tristeza en su corazón y no por las heridas; solo Dios y tu pueden darle paz a la alma de este pobre infeliz que cayó en desgracia. Pero esa paz solo la puede recibir si tu consideras de corazón y alma que lo merece hija sino será en vano que se la des- beso su frente-¿cualquier cosa manda a un guardia por mi está bien?- ella asintió, giro su mirada y medito de las palabras dichas por su padre ¿podría perdonarlo de corazón?.
Las pasos de André resonaron en la habitación mientras se acercaba a la puerta, hablo en voz alta para que ella escuchara- la respuesta hace mucho la sabes, solo se consiente de ella dice la con el alma en mano para que el despierte de su sueño hija mía y tu de tu pesadilla- cerró la puerta dejándola con sus pensamientos, la imagen de su hija al lado de su esposo atendiéndolo con tanta ternura que acongojaba al mas frio corazón. Sus pasos eran cortosy pesados, una lagrima broto de su mejilla al recordar como su amada esposa no solo le habia dejado una hija sino en ella reencarno su noble corazón, se detuvo en una amplia ventana miro las estrellas y dijo como una plegaria-¿Cuánto más falta amor?- diciendo una plegaria dolorosa -¿Cuánto más tengo que soportar tu ausencia? Solo Dios sabe cuando mi castigo sea levantado y cierre mis ojos para siempre y despierten tus brazos amada esposa; solo Dios sabe cuánto más- suspiro y siguió caminando perdiéndose en la noche espesa.
El alba despuntaba en Edimburgo, un tren se aproximaba a toda máquina y sus pasajeros estaban en silencio, volteaban por las ventas viendo que la ciudad les daba la bienvenida. Un rey cerraba sus ojos rogando a Dios que sus peores temores no fueran realidad y abriéndolos para ver como su heredero estaba sumido en sus pensamientos y con una tranquilidad que estremecía su alma.
Unos pequeños que despertaban para ver la cara de amor de sus tíos esperándolos en la enorme mesa de la casa de su abuela, sin pensar mas allá de ¿Dónde estaban sus padres? Hermosa inocencia que no trae preocupaciones a las almas puras, solo paz. Corriendo a sujetarse a los pies cansados de su abuelo que los recibía con una sonrisa y miraba fijamente a Archie preguntándose con la mirada si todo seguía tranquilo como cuando llego aquella noche.
En una habitación del hospital un viejo y cansado hombre estaba despierto mirando como los rayos de sol entraban por la ventana, girándose para ver la cara de su nieta que entraba del brazo de su prometido mientras se despedía dejándola a su lado para ir a revisar a sus pacientes, y con sus miradas le decía que su plan estaba en pie.
En otra una mujer recomponía su postura después de haber pasado una noche completa velando la cama de un moribundo y mezclando sus lágrimas con rezos a un Dios omnipotente al cual debía más que su vida, pero no era digna siquiera de postrarse a su sombra, sus manos manchadas de sangre y una ofensa a sus mandamiento. Pero recordó la gracia del perdón y junto el valor para hacerlo. Pidiendo clemencia y piedad, no para ella si no para el amor de su vida que estaba en aquella cama postrado.
Alexander seguía dormido en aquella cama de pronto como si la luz que entraba por la ventana lo incitaba abrir sus ojos, lo hizo. La cabeza le dolía mucho y se esforzó para poder abrir los ojos, permaneció quieto por un instante tratado de saber ¿Dónde se encontraba?
Como fotos pasadas rápidamente revivió los sucesos del tiroteo, giro la cabeza angustiado y se encontró con la mirada baña en lágrimas de su amada-Minrret- dijo entre cortado. Ella se levanto rápidamente se dirigió hasta el- ¿Dónde estoy? ¿Qué paso amor?- aun confundido tratando de recordar todo.
Ella junto todas las fuerzas que pudo y dijo- en el hospital Alexander te hirieron ayer y – el llanto comenzó a fluir por sus ojos, el solo acaricio su mejilla- gracias a Dios estas vivo, estás vivo amor- se lanzo abrazarlo como nunca lo había hecho.
Alexander sonrió y acaricio su pelo mientras se recostaba en su pecho- calma, amor-ella levanto su rostro para revisar que estaba bien- tonta aun si la muerte viniera por mí no podría acompañarla sino estas a mi lado-ella lo beso.
En ese momento la puerta de la habitación se abrieron dejando entrar a un Dimitri cansado, Minrret inmediatamente se retiro con la cara sonrojada y una sonrisa muy grande. Alexander lo vio y le dijo- se suponía que el herido era yo primo ¿Qué te paso?- algo raro sintió al quererse acomodar en la cama, pero no le dio importancia al ver que su primo se acerco a el rápidamente.
Dimitri inclino su cabeza para saludar a Minrret y se sentó en la cama de Alexander- todo, mi primo y mi mejor oficial fue herido ¿eso es más preocupante que todo lo que paso?-
Alexander sonrió- calma hombre unas balas no podrían matarme y menos cuando alguien me ordeno no morir en tierra ajena- Dimitri le regreso la sonrisa un poco forzada- espero a mi hijo y no permitiría que una hermosa mujer fuera viuda tan pronto no sería de caballeros ¿no lo crees?- lo dijo en tono de broma pero vio que su primo se mantenía serio-dime ¿Qué pasa? Supieron ¿Quién orquesto esto?-
Dimitri tomo aire- si y no te va a gustar saberlo Alexander-
Las miradas fijas de ambos fueron como una flecha para Minrret, ella sabía perfectamente ¿Quién fue? En la noche había recibido los informes, ella guardo silencio-dime Dimitri ¿Quién fue?-
El tenso su cuerpo y dijo las palabras más secamente y directas que pudo- Darcy, Alexander fue Darcy-
En ese momento la rabia y la frustración se apodero de el. Quería verla que le dijera en su cara ¿Por qué había lastimado a tanta gente?, el sabia que tenia odio y dolor pero ¿acaso el no le hizo daño? Solo el ¿Por qué arremetió contra gente inocente? Tenía que verla. Fue entonces que intento levantarse de esa cama y su rostro se volvió lleno de preocupación y de miedo grito Dimitri no puedo mover mis piernas- se aferro al saco de su primo mientras este volteo el rostro y el gritaba horrorizado viendo a Minrret lloraba desconsolada- Minrret, no puedo mover las pierna no puedo- los grito serán desconsoladores y desgarradores.
Nadie dijo algo solo se limitaron a ver la cara de horror de aquel joven postrado en la cama una cara de angustia e impotencia-maldita sea mis piernas no se mueven, ¿Qué me paso, por Dios?
Los gritos se escucharon por el pasillo estremeciendo a todos los que escucharon. En la habitación de Candy era otro espectáculo el alba llego pero Albert no había despertado su coma seguía y Arturo lo revisaba con desesperación ante la mirada atónita de ella-¿Cómo esta tío? por amor a Dios dígame ¿como esta?-
Arturo no emitía palabra alguna solo movió la cabeza mientras Candy se abalanzaba sobre Albert- por favor despierta, despierta por favor, te juro que te perdono por todo Albert. El dolor fue mucho y también nublo mi mente pero nunca deje de amarte eres mi vida y mi fortaleza- lloraba amargamente.
De pronto el cuerpo de Albert comenzó a convulsionarse de una forma brusca soltándose de sus abrazos de ella cayó en pánico junto a su tío- enfermeras –grito con todas sus fuerzas- el paciente está cayendo en paro dense prisa-
Candy quito a su tío y sostuvo a Albert por los hombros- no te vaya William Albert Andrew no te vayas, tu no – lo vio pálido y sintió como el frio de su cuerpo se extendía- te amo, te amo amormío y te perdono, pero no te vayas de mi lado-
Las enfermeras corrían por la habitación ante una seña de Arturo trataron de quitar a Candy para atender a Albert de pronto paso algo inesperado. Algo que nadie imaginó nunca.
ESTE CAPITULO LO QUIERO DEDICAR A UNA GRAN AMIGA MIA QUE TUVE LA OPORTUNIDAD Y GUSTO DE CONOCER ESTAS VACACIONES, UNA GRAN PERSONA. DEDICO ESTE CAPITULO ESPERANDO QUE LE GUSTE A MI QUERIDA AMIGA SILVIA TQM.
CHICAS ESPERO QUE LES GUSTEN UNA ABRAZO FUERTE PARA TODAS ESPÉRO LO DISFRUTEN
