CAPITULO 62

CRUDA REALIDAD PARTE 2

Albert estaba despertando o al menos eso pensaba, no podía abrí sus ojos y trataba de entender que estaba pasando. Hace unos minutos todo era un caos, el sonido balas, gritos y dolor era envolvente. Ahora solo había calma y silencio, la suavidad de la calma donde estaba lo intrigaba pues el juraba que sintió la frialdad del piso al caer. ¿A caso todo eso había sido un sueño?

El cansancio que tenía lo forzaba a dormir pero una imagen vino a su mente. Una imagen de una rubia pecosa que lloraba amargamente lo hizo mantenerse despierto y no caer dormido de nuevo. En su mente grito con todas sus fuerzas su nombre para que lo viera pero todo fue en vano ella lloraba y se alejaba. Esta tristeza y desesperación lo hizo abrir los pesados ojos que tenía. Solo para dar se cuenta que estaba en un prado en medio de nada, aun era de noche y la neblina escocesa lo rodeaba, no tenia frio, ni sintió miedo, estaba desconcertando por saber ¿Dónde estaba?. Decidió levantarse, tenía que salir de ahí y buscar a Candy- Candy-suspiro y dijo aquel nombre que le producía dolor- debo encontrarte y saber ¿Qué paso?, ¿Qué está bien? Mis hijos por dios ¿estará bien?-

Empezó a caminar por aquel claro, la neblina se hacía más espesa conforme caminaba, de pronto la silueta de una joven sentada en una banca llamo su atención. Conforme se acercaba a ella la neblina se disipaba y podía ver claramente la figura borrosa de una joven de cabello largo y vestido blanco se observaba perfectamente sentada en un banca de fierro. Viendo profundamente al horizonte con cautela se acerco a ella para tocar su hombro. Tal vez ella podría orientarlo para salir de ese extraño lugar. Aunque le pareció extraño encontrar a una joven a esas horas de la mañana, pues el podía asegurar por su experiencia que el alba estaba cerca, se armo de valor para acercarse.

Estaba a punto de tocar su hombro cuando la joven se giro para verlo. Sus ojos se abrieron en par en par al descubrir que aquella joven era alguien familiar. Su pelo dorado y liso, sus ojos verdes llenos de paz y de amor lo observaban detenidamente, trago saliva al no poder dar crédito de lo que veía, la joven sonrió y el hablo-Rose ¿eres tu Rose?- ella asintió mientras el extendía su mano para ayudarle a ponerse de pie y abrazarla, como un niño lloro en su hombro cuando la abrazo- hermanita, mi querida hermanita cuanto te extraño me has hecho tanta falta, Rose, tanta falta- su voz se quebraba al pronunciar estas palabras y su corazón se estremecía por la calidez del cuerpo de ella.

Era como encontrar un oasis en medio del desierto, solo quería estar ahí con ella y no dejarla nunca. La joven deshizo el abrazo y limpio con delicadeza las lagrimas de su hermano de sus mejillas y lo vio a los ojos fijamente-lo sé Berth- soltó un suspiro del alma – no llores por favor nunca he podido resistir verte llorar pequeño- el asintió y volvió abrazar a su hermana.

De pronto como una cubetada de agua fría se dio cuenta de la situación y deshizo el abrazo para verla a los ojos con miedo-Rose ¿estoy acaso muerto?- dijo temeroso.

Ella lo vio y hablo –aun no Berth, aun no es tu hora- tomo su mano y se coloco a lado suyo- estas en un limbo; las heridas que tienes son graves y tu cuerpo está luchando por mantenerte vivo- viendo al horizonte.

Albert cerró los ojos y bajo la mirada-Rose, sabes cometí un error muy gran con Candy –

Rose no dejo que terminara y lo invito asentarse en aquella blanca, recargo su cabeza sobre su hombro y tranquilamente hablo-lo sé Berth, aunque he muerto no he dejado de estar a tu lado en cada paso quedas, hice una promesa de cuidarte y la estoy cumpliendo, se que fallaste y también que no has hecho nada para componer eso-

Albert trago saliva y bajo su mirada – pensé que eras tú y me deje guiar por mis sentimientos de protección pero – movió en negación la cabeza- caí como un tonto en la trampa y ahora perdí mucho, mi esposa, mis hijos y tal vez mi alma en ello-

Rose afirmo con la cabeza y Albert la miro fijamente- la culpa te mata ¿verdad?- el asintió- pedí el favor de verte aquí por unos instante porque no quiero verte sufrir, ni que pierdas todo lo que has hecho en tu vida hermanito-

Albert lloro- no sé como componer lo, Rose, no se quehacer, estoy cansado muy cansado-

Rose se levanto y tomo las manos de Albert entre las suyas, el se levanto y se quedaron viendo fijamente – William Albert Andrew un escocés no huye de sus problemas, los enfrenta y si es necesario para resolverlos se traga su orgullo y se arma de valor y pide perdón ,¿Por qué quieres huir William?¿acaso no aprendiste nada?- dijo en un tono triste- no crie aun cobarde, sino hombre que reconoce sus errores y encuentra la solución para ellos, sale con la cara en alto siempre-esta frase toco fibras muy profundas en él – levanta la cara y ganarte el amor de tu esposa de nuevo y su confianza-

Albert trago saliva-no sé, si ella me perdone Rose la falta fue muy grave- cabizbajo.

Rose lo golpeo suavemente en el pecho y lo reto con la mirada- aun no has muerto tonto ahora tienes una familia debes luchar por ellos. Recuerda el perdón te dará una oportunidad pero si la tomas o no, dependerá de ti. Un segundo para perder todo y una vida para tratar de recuperarlo abre tu corazón para que ella veo lo que esta ahí-la mirada de Albert cambio a una de esperanza, fue el turno de Rose para bajarla cara por un instante- el bebe no estará solo aquí, te prometo que lo cuidare pero no debes permanecer más tiempo aquí- suspiro y se giro a ver al horizonte-cuando ese sol salgo por la colina deberás regresar-

Albert movio la cabeza y desesperado dijo- no un poco mas por favor, tengo tantas cosas que decirte – la tomo por los brazos y sus ojos bañados de lagrimas grito- discúlpame hermana por no haber cuidado de Anthony, perdóname-

Rose movió la cabeza y sus lagrimas bañaron sus hermosos ojos verdes- tonto, el destino de mi hijo estaba escrito desde que nació, ahora está conmigo y estamos bien-tomo dulcemente su barbilla y le dijo- gracias por cuidarlo mientras no estuve a su lado pero ahora es tiempo que cuides de tus hijos y yo pagarte el favor con tu bebe que esta aquí, ve tranquilo hermano y se valiente, algún dio volveremos a vernos y no habrá despedidas-

En el horizonte los primeros rayos de sol se dejaban ver, Albert la abrazo fuertemente- te prometo que luchare y cuando sea mi turno vendré, te lo prometo Rose estarás orgullosa de mi-

Ella lo abrazo fuertemente y como una madre cariñosa le dijo- siempre he estado orgullosa de ti pequeño Berth, siempre-conforme los rayos de luz se hacían mas evidentes la figura de su hermana desaparecía entre sus manos y un dolor profundo se establecía en su pecho y en su cabeza, de pronto aquella luz del alba lo cegó por completo.

Un dolor de cabeza fuertísimo le dio, intento abrir sus ojos pero estos eran muy pesados al igual que su cuerpo, un dolor profundo lo invadió y no lo dejaba moverse, pero antes de caer vencido por el dolor y el malestar. Entre abrió sus ojos pero su mirar era muy borroso.

El olor de un perfume a Rosas le dio fuerzas para soportar el dolor físico, junto toda las fuerzas que le quedaba; estiro su mano para atrapar esa conocida figura borrosa que estaba a su lado; logro atrapar la sedosa mano de su esposa, aferrándose a ella de una forma desesperada. No necesitaba abrir los ojos por completo para saber que Candy estaba ahí- Candy- susurro.

Ella quedo atónita cuando escucho suavemente su nombre, de inmediato tomo con sus dos manos la mano de Albert que la sostenía fuertemente y trataba de jalarla para que se acercara a su lado-Albert, Albert – lloraba mientras se acercaba temerosa a él – despertaste, dime por favor que estas bien-los presentes estaban perplejos. Temblando se acerco al ver como aquel moribundo lucha por ponerse sentar en aquella cama sin lograrlo y abría lentamente sus ojos, solo para verla como se acercaba a él llorando y temblando; sin poderlo creer y agradeciendo por dentro a Dios por ese milagro.

Albert ajusto su mirada y vio a Candy llorando, su mano temblorosa se acerco a su mejilla y la limpio, con voz casi apagada le dijo-no llores por favor ya no mas, estoy ya aquí-ella sonrió y asintió sin quitarle la mirada.

Arturo salió del estupor de verlo reaccionar después de esa convulsión que parecía ser el fin de su sobrino político; se acerco rápidamente para revisarlo, Albert giro su cabeza y trato de sonreírle ante la cara atónita del doctor, Candy también se giro a ver a su tío para que le confirmara que todo estaría bien y ya no estaba en peligro su esposo. Después de unos minutos Arturo vio a su sobrina y le dijo- aun tiene fiebre pero ha bajado consideradamente, si sigue así podrá pasarla crisis sin ningún problema, aunque sigue muy débil- Candy solo empezó a llorar.

Albert movió su cabeza y volvió hablar-por favor pequeña no llores; te prometo que estaré bien- no terminaba de hablar cuando sintió el calor de su esposa en su pecho y sonrió.

Candy no daba crédito del milagro que veía ella pensaba que después de esa convulsión tan fuerte seria mas difícil que se recuperara, solo quería abrazarlo y no soltarlo, sin decir nada lo abrazo con todas sus fuerzas, Albert acaricio delicadamente su pelo y susurro – estaré bien, te lo prometo pero ya no llores por favor-

Arturo soltó una lagrima al verlo así, se acerco y toco el hombro de su sobrina para llamar su atención- hija, debes dejarlo descansar, si lo abrazas puedes lastimarlo aun tiene que recuperarse y sus pulmones no están bien-

Ella rápidamente se levanto, limpio las lagrimas de sus mejillas antela mirada fija de su esposo-es cierto, te pondré cómodo. Debes permanecer tranquilo y en una posición especial para recuperarte mas rápido- se apresuro a reacomodar su almohada con ayuda de su tío que sostuvo a Albert que aun no tenía muchas fuerzas- debes descansar y no hacer movimientos bruscos, promételo por favor – lo miro tiernamente-por favor Albert- el asintió ya sin fuerzas para hablar, solo pudo tomar su mano de nuevo- duerme cariño, duerme yo estaré aquí cuando despiertes— tiernamente le hablo.

Como despertó cayó de nuevo en un sueño, trato de mantenerse despierto pero el cansancio físico era demasiado para él, su cuerpo le pedía descansar estaba destrozado y necesitaba dormir. Ella se quedo viéndolo fijamente por un rato hasta que su tío le indico que lo acompañara. Lo medito por un minuto y sin ganas lo siguió fuera de la habitación mientras la enfermera le administraba otro medicamento.

Al cerrar la puerta Candy se recargo en la puerta cerrando sus ojos y tratando de asimilar todo lo que había pasado, la montaña rusa se detenía poco a poco calmándose y su tío toco su hombro para traerla a la realidad y hablo- hija- sonrió- calma ya paso, gracias a dios despertó eso quiere decir que ha pasado lo peor- ella asintió – por ahora necesita descansar y su recuperación será larga, el pulmón se perforo necesita que se haga un nódulo para que se levante de la cama-

Candy recompuso la postura - lo se tío, su recuperación necesitara mucho tiempo y cuidados especiales, será muy largo el proceso ¿verdad?-el asintió, ella medito por un momento-por ahora necesita descansar para recuperarse y luego tal vez-

Arturo no la dejo terminar- sé lo que estas pensando y te apoyo en tu decisión querida pero ahora debes tener confianza de dejarlo en mis manos – sonrió- tú tienes cosas de que ocuparte por ahora-

Candy inclino de lado un poco su cabeza moviendo negación – lo sé – trago un poco de saliva- tengo que ir a ver a ese par de locas a prisión y saber quién es tuvo detrás de toda esta locura-apretando sus manos.

Arturo rio y movió la cabeza ante la mirada incrédula de su sobrina-Hay Candy- sonrió- sin duda eres una Estuardo, hija-alzando sus miradas ambos y el señalo su falda- yo decía por-señalo el vestido que aun estaba manchada de sangre.

Candy se sonrojo al ver a lo que se refería su tío – es cierto- ella sonrió.

Arturo rio- ve a mi consultorio pequeña, ayer mando tu tía abuela ropa para ti y puedes cambiarte ahí – ella asintió- y sobre lo otro-lo miro fijamente- ve a solucionar eso yo estaré con William, recuerdo que su tía dijo que vendría temprano así que estaremos los dos cuidándolo - dijo firmemente- no tengas cuidado por el – apretó sus manos-encuentra al verdadero culpable de todo estoy hazlo pagar hija, que vea que no permitirás que lastime a los tuyos-

Candy asintió- lo dejare en tus manos tío- suspiro necesito adelantar me a mi padre y arreglar esto a mi forma- tenso su cuerpo-atrapare al culpable y te aseguro que se arrepentirá el resto de su vida por lo que hizo- puso una mirada fija y su tío supo que no estaba jugando.

Arturo la vio desaparecer por el corredor- Melody cuídala hermana, porque estoy seguro que no será tan fácil como ella lo dice- sin pensar más entro de nuevo a la habitación.

En el andén de la estación de Edimburgo una pareja muy peculiar bajaba de un vagon, una joven de cabello negro con figura perfectamente delineada en un traje café, porte de una gran dama y sobre el guante negro de su mano derecha llevaba un anillo de plata que resaltaba con la luz del sol, un par de caballeros bajaban del vagón aun joven en silla de ruedas, tenía un traje de color oscuro y una gorra muy peculiar, dejándolo en las manos de aquella joven.

El hombre suspiro profundo para poder meter el aire escocés en sus pulmones-mi tierra, al fin en casa- dijo con sentimiento y lleno de felicidad, la dama se acerco a él.

Ella se inclino y beso su mejilla derecha diciéndole a su oído –bienvenido amor-

El sonrió y tomo la mano de la joven la beso-gracias amor por traerme de regreso a mi hogar-ella sonrió-vamos a casa-asintiendo comenzaron a caminar por el andén con un paso despacio tratando de gravar en su mente aquel momento.

Pero en aquella estación no todo era alegría, en la parte opuesta de esta escena un grupo de guardias perfectamente uniformados y estratégicamente ubicado esperaban junto a un tren conocido por la mayoría de ellos; la llegada de la figura de importancia que viajaba en el.

Tras unos minutos de espera del principal vagón hizo su arribo una figura envuelta en una capucha negra bajaba mientras los guardias daban su respeto cuadrándose inmediatamente que esta figura ponía un pie en el piso del andén apartado, detrás de el un joven de pelo corto enfundado en un traje azul marino y porte ingles se colocaba a su lado en una forma altiva.

Un capitán se acerco a las figuras para darles la bienvenida con una sola frase - milord, su carruaje lo espera todo está listo para arribar a la milla-

El hombre encapuchado asintió y se en filo detrás del capitán para llegar a los carruajes que los esperaban junto a la comitiva que venía con él.

Subió al carruaje de color azul marino y con el escudo de la familia imperial inglesa, minutos después emprendió la marcha y aquel personaje le dijo al joven a su lado-quiero ir primero a la torre donde tiene a los prisioneros-

Eduardo asintió - lo acompañare padre- firmemente.

Este se retiro la capucha y lo vio fijamente- no- dijo secamente- tu iras a la milla a investigar cómo está la salud de la familia real mientras yo hago las diligencia pertinentes- Eduardo no debatió y asintió- no avises que estoy aquí de eso me encargare yo, cuando tengas la información manda por mía a la torre, entendiste-

Eduardo intento abrir la boca para debatirle a su padre pero la última palabra que dijo no le permitió objetar-como ordene majestad-

Entonces el Rey alzo la voz-detengan el carruaje el príncipe, abordara otro, nosotros iremos a la torre- cual pronto termino de decir las palabras el carruaje se detuvo y la puerta se abrió, bajando a Eduardo. Espero un momento y le dijo al hombre que estaba frente de él- ve con él y cuida que no se meta en problemas, yo tengo que investigar de primera mano que diablos paso y no quiero que interfiera – el hombre se levanto y el rey tomo su mano- si lo pierdes, pagaras con tu vida este asunto está muy complicado para que mi estúpido hijo lo empeore mas- el hombre asintió y bajo rápidamente, continuando con su camino.

Lancaster salía al patio de la prisión estirando su cuerpo, la noche fue muy activa entre los interrogatorios y cuidar a las prisioneras no había podido dormir nada. Los rayos del sol lo segaron por un minuto. De pronto vio una figura de una persona envuelta en una capucha negra que llamo su atención y se aproximo acercarse a ella.

Cuando estaba cerca de ella- detenga el paso ¿A dónde pretende ir?- dijo con una voz de autoridad deteniendo el paso de aquella figura.

La persona se sorprendió al escuchar la voz del capitán y se cuadro ante la mirada atenta del caballero, se retiro delicadamente la capucha que ocultaba su cara- a solucionar un asunto importante capitán Lancaster-

El quedo perplejo al ver los hermosos rizos dorados y aquellos ojos verdes esmeralda de Candy, inmediatamente se cuadro – disculpe majestad pero no la reconocí-

Ella asintió aunque su rostro estaba cansado suspiro y dijo-por favor, lléveme con ellas mientras mas rápido pueda resolver esto podre ir a dejar a mi hijo con sus ancestros y cuidar de mi esposo-el asintió y extendió su mano para indicarle la entrada de la prisión.

Antes de abrir la puerta para las mazmorras le dijo - ¿Cuál ira a ver primero majestad?-

Ella se detuvo por un momento, cerró los ojos y dijo- iremos a ver a la señora Darcy-apretó su mano derecha enguantada - tiene que verme a los ojos y decirme ¿Por qué lo hizo?-asintió- a la otra mujer la veré después, aun no quiero enfrentarla-Lancaster asintió.

La puerta fue abierta y las dos figuras se perdieron dentro del largo corredor para entrar a las mazmorras de aquella cárcel. Candy estaba decidida de no salir de ahí sin saber la verdad. Necesitaba paz a cualquier precio y la tendría. Con cada paso su corazón latía fuertemente.

De pronto los pasos de Lancaster se detuvieron frente a una reja de una mazmorra fría se giro y vio a Candy-¿quiere que entre como usted majestad?-

Ella respiro profundo y sin quitar la mirada de la reja dijo-no, esto lo hare yo sola capitán- el asintió y abrió la puerta de aquel lugar.

Ella entro y la luz tenue de la ventana dejaba un pequeño halo de luz, giro su cabeza buscando a la persona, en un rincón vio algo que la estremeció. Un figura de una mujer desalineada e hincada en un rincón. Camino lentamente hasta ella, su cuerpo temblaba al verla así de indefensa y temblando de frio.

Candy se inclino un poco y siguió caminando estiro su mano derecha para tocarla y dar le un poco de calidez. A unos centímetros de tocarla. Aquella mujer se volteo y la miro fijamente, esa mirada era pesada y llena de odio. Se levanto bruscamente haciendo que Candy retrocediera de inmediato unos pasos y se quedara esperando lo peor.

La mujer estaba frente de ella y movía su cabeza de un lado a otro con la mirada perdida en ella tratando de reconocerla. Camino hacia adelante mientras Candy caminaba automáticamente hacia atrás, sin saberlo su espalda toco la frialdad de la pared y la mujer sonrió de una forma macabra cuando se detuvo a centímetros de su cara, sus manos trataron de tocarla pero Candy giro bruscamente su cara hacia el lado derecho para desviar la intensión de aquella mujer.

Estaba desarreglada y su pintura corrida pero lo que más le sorprendía a ella fue su mirada. De pronto ella rectifico su postura y le dijo en un tono extraño-no eres esa desgraciada ¿verdad?-mientras le daba la espalda a Candy-estoy segura que no tardara en venir, es tan descarada que vendrá agartarse que estoy aquí- antes de que Candy caminara a encontrarla ella se giro, la vio fijamente y comenzó a hablar moviendo sus manos - sabes, falle en matarla-rio-la muy maldita debe estar viva en algún lugar-levanto su mano bruscamente y sostuvo la mano derecha de Candy-yo la matare cuando salga de aquí, sabes - movía bruscamente su cabeza –el vendrá y me sacara, lo sé – sonrió y abrió sus ojos- siempre viene por mi – contorsionaba su cuerpo y tocaba su pecho muy sugestivamente como si su mano fuera una boca la paso por su pecho y jugo- pedirá que le entregué mi cuerpo como pago y lo hare para salir a matar a esa maldita- retirando su mano y girándose para caminar a la pared de enfrente.

Candy comprendió inmediatamente que estaba pasando, la pobre mujer estaba en otra realidad una muy lejana, actuó con cautela y le hablo suavemente para no alterarla más-¿quién es él?- Darcy volteo y le sonrió, Candy camino unos pasos-¿Cómo podrá sacarte de aquí?-

Darcy se acerco a ella y volvió a tomar su mano derecha y llevo su mano libre a sus labios para indicarle que guardara silencio e hizo que Candy se inclinara junto con ella no si antes revisar a su alrededor para asegurarse que estuvieran solas.

Suspiro profundo y en voz baja le dijo – su nombre no debe ser nombrado-y movía la cabeza en negación – es muy poderoso por más que llores y ruegues no se detendrá para nada, no tiene corazón y el solo quiere nuestro cuerpo, pero si se lo das-sonrió - hará todo lo que le pidas-

Candy sintió que su corazón se partía al ver como esa mujer estaba, la conoció en todo su esplendor y ahora-¿Por qué estas aquí?- tratando de traerla a la realidad le pregunto directamente no quería presionarla para no alterarla más, no sabía que podía hacerle es ese estado.

Darcy le volvió hablar en susurro- quise matar a la amante de mi esposo , sabes-sus ojos se quedaron fijos- pero no lo logre; pero anoche cuando se fue el duque, lloraba por salir de aquí, pero mi amigo se escabullo y medio una pastilla para salir- las ultimas letras las arrastro movió su cabeza en semicírculos – no hables, no digas su nombre, no digas que lo conoces o morirás-tocando la cara de Candy, ella se levanto rápidamente angustiada mientras veía como Darcy seguía perdida.

Candy se aproximo a la reja de entrada y grito con todas sus fuerzas- capitán, capitán-

Lancaster entro inmediatamente espantando pensando que había salido mal el interrogatorio, tan solo cruzo las rejas y se quedo atónito-majestad- revisándola de pies a cabeza

Candy estaba al lado suyo-pronto hay que llevarla al hospital, la han drogado. Rápido alguien violo la seguridad de la torre-ordeno enérgicamente.

Lancaster no perdió tiempo y grito - guardias, guardias – inmediatamente un par de ellos llegaron- hay que sacar a la señora de aquí y llevarla al hospital mientras llévenla con el doctor y para que la revise-los soldados asintieron y se adentraron a la celda para sostener a Darcy y sacarla de ahí.

Cuando fue tomada por los guardias levantándola cuidadosamente y como sonámbula comenzó a caminar, al pasar junto a Candy la sostuvo de su brazo – ten cuidado, el no descansara hasta destruirte-

Todos los presentes estaban aterrados, cuando los guardias se apresuraron para sacarla, ella reacciono - esperen- se acerco y le acomodaba el pelo con ternura – no debes salir así te arreglare un poco veras que estarás bien- dijo Candy

Ella le sonrió tal vez con el ultimo rayo de conciencia que un le quedaba, le hablo cuando casi terminaba de acomodar su pelo y le dijo-el está detrás del rey y quiere a la reina al igual que los alfiles; quitara a quien se interponga, ten cuidado por favor, no confíes en nadie – asintió Candy- dile que lo siento por favor-guardo silencio y camino junto a los guardias.

Candy no daba crédito a lo que estaba pasando, esperaba ver una mujer llena de ira y rencor; lo que encontró fue a una mujer drogada en una celda, perdida en sus pensamientos, salió de la celda y se sentó en una banca tratando de pensar que estaba ocurriendo. ¿Quién podría ser tan maldito para dañar sin tocarse el corazón? y que había querido decir, era acaso unas frases sin sentido o una adventicia. Minutos después de que se la llevaron Lancaster regresaba y con cuidado se acerco a ella – majestad ¿se encuentra bien?-Candy tenía la cara hacia abajo y los ojos cerrados tratando de pensar todo y nada, por Dios cuanta falta le hacía Albert y su padre en estos momentos, al escuchar la voz de Lancaster se giro.

Tratando de volver a la realidad le dijo -si, capitán solo estaba tratando de hallar el hilo ¿pero?- suspiro

Lancaster entendía perfectamente el enemigo tenia mas manos que ellos, a pesar de haber estado cuidando toda la noche las celdas pudieron infiltrase sin duda caerían cabezas de sus guardias. De pronto le preocupo ¿la otra prisionera estará igual?- me imagino majestad, pero aun falta saber el estado de la otra prisionera-

Candy suspiro tenía que encontrar ¿Quién estaba detrás de esto antes que dañara a más gente?. Se levanto ante la mirada fija y penetrante del capitán – lo sé y creo que es hora de ver a Ladie Gordon capitán-trago saliva- si alguien nos dirá ¿Quién está detrás de esto? será ella-sabia que la única que podía solucionar esto era ella. Era hora de enfrentar la pieza que comenzó con esta pesadilla la pregunta era ¿tendría fuerza para enfrentarla? Lancaster asintió y estiro sus manos para señalarle el camino rumbo a la celda.

Toda la noche Camile había estado rezando hincada en un rincón de la celda, oraciones a Dios que no sabía si serian escuchadas pero solo pedía una cosa, que su pequeña estuviera bien y tuviera la oportunidad de poder despedirse de ella. Sus ojos estaban cerrados y estaba ensimismada en sus oraciones. Cuando abrió sus ojos sintió el perfume de rosas que entraba a la celda. Sin moverse ni un centímetro dijo- tardo demasiado regente, la he esperado toda la noche-mientras se levantaba girándose para verla a los ojos.

Candy suspiro profundo y apretó sus manos y abrió su boca para responderle, acercándose peligrosamente a ella. Las dos mujeres estaban frente a frente – ahora estoy aquí-firmemente dijo-vas hablar-

Camile solo asintió- primero negociemos señora, de asesina a asesina-el silencio retumbo en la celda mientras sus miradas chocaban y sus posturas eran desafiantes. Un duelo comenzaba, si lo gana sabría todo, si lo perdía mas gentes serian lastimadas.