Capítulo 4: ¡No puede ser verdad!...
0*-0*-0-*-0*-0*-0*-
—Querida...¿Que haces allí parada?, vamos a la mesa—Le Dijo mikoto al verla de pie sin moverse de su posición.
¿Cuanto tiempo llevaba allí petrificada?, preguntándose si había hecho bien en pedir tenerlos alli a todos reunidos, era arriesgado enfrentar a una familia tan empoderada como los Uchihas, si alguno de ellos, quién sea, descubriera la sucia mentira que escondía Samara quizás no saldría para nada bien librada.
—Si por supuesto—Respondió elevando el rostro. Caminó con seguridad detrás de la pelinegra quien dejaba una bandeja de frutas en el centro de la mesa. Y aunque había sido su idea y de cierta forma le pareció maravillosa para disfrutar con los niños, segundos después recordó que su papel no era así de sencillo, no era una madre calidad, una buena esposa, una persona amable..Samara era mil veces lo opuesto a ella.
—Que bueno verte Samara—Dijo Fugaku en la cabeza principal de la mesa. Era la primera vez que lo veía desde que llegó, se veía un hombre maduro y de rostro severo.
Sakura tragó grueso y sin tomar asiento se recargó del respaldo de la silla y lo observó con una forzada sonrisa.
—El gusto es mío...De verdad que lo es—Dijo tratando de sonar natural. Recordaba perfectamente las instrucciones de Samara y sorprendentemente Fugaku era muy amable y sobre protector con ella, algo extraño tratándose de un hombre rudo en los negocios.
—Me alegro, por favor toma asiento...Me ha dicho mikoto que está fue tu idea, nunca antes habíamos desayunado todos en el jardín y a decir verdad es muy refrescante este ambiente—Dijo el hombre pelinegro señalando con la mano el asiento a su lado.
—Lo dice el hombre que no para de trabajar incluso en los domingos, he tenido que mencionarle que fue tu idea para evitar que corriera como loco a la oficina y nos hiciera un desaire—Comentó Mikoto ubicada en el otro asiento a mano derecha de Fugaku.
Sakura dio un rápido vistazo a todo lo que había organizado la pelinegra en tan solo unos momentos. Ciertamente el mes de Mayo era la mejor época para visitar Japón, con un clima suave y los árboles en flor(siendo el más famoso el cerezo). Días cálidos, aunque conviene llevar un jersey para las frías tardes. Esa mañana de domingo era perfecta para estar en familia, aunque eso ella nunca lo sabría siendo completamente huérfana de padre y madre, nunca conocería como sería tener una verdadera familia.
Era impactante los lujos en esa mansión, pues no solo por dentro era una verdadera fascinación, con porcelanas de decoración y cerámicas caras. El jardín era la principal belleza que atrapaba las miradas de los demás vecinos en las cuadras, su grama verde podada, árboles florecidos, incluido el del cerezo, rosas de varios colores y una espléndida fuente, incluso había peces nadando en las aguas de esta...
Podía respirar paz, armonía y tranquilidad...nada parecido al ajetreo de la ciudad de New York, estaba tan inmersa en su mundo interior que apesar de ser consciente de que sus Suegros conversaban ella solo estaba fascinada con la paz que irradiaba ese día..por los momentos.
—Mamá, mamá...Hemos urgado en toda la casa y no hemos encontrado tu sorpresa—Dijo Senosuke corriendo desde la casa hasta el jardín, detrás de él corría una pequeña niña, alborotando su peinado.
—¡No lo encontramos!—Dijo sarada triste.
—Niños, no corran tan temprano, les dije que vinieran a sentarse—Dijo la pelinegra en modo de regaño.
—Lo sentimos—Dijeron agachando la cabeza.
—No se desesperen...Yo prometí darles la sorpresa y después de desayunar nos divertiremos muchísimo—Dijo Sakura colocando las dos manos en sus pequeñas cabecitas.
—Es una promesa—Dijo Sarada sonriendo.
—Asi es..—Respondió Sakura con mucha ternura, los hijos de Samara eran tan hermosos..
—¿De que sorpresa hablas?—Dijo curioso Fugaku.
—Es solo un detalle para los niños—Habló poniéndose rígida.
—¿Es de New York?—
—Ehm..no, no.. aunque de New York quería hablar, esa es una de las razones por las que quería estar con todos ustedes está mañana—Dijo tratando de mostrar frialdad.
—Y Sasuke..Lo vi bajar hace unos minutos—Dijo mikoto de repente.
—Esta en el despacho, terminando de concretar un asunto pendiente—Dijo Fugaku con seriedad.
Los niños se sentaron al lado de mikoto, frente a Sakura. Ella le sonrió rápidamente, estaba tranquila, aunque pronto recordó que Karin no estaba allí, ni mucho menos itachi, el último había quedado literalmente tendido en el suelo después de ese rodillazo, comenzaba a sentirse nerviosa, no sabia hasta que punto podía controlarlo...
—Vaya..Hasta que llegan, tomen asiento—Dijo la pelinegra. De pronto llegaron dos figuras, una masculina y seguidamente una femenina.
Sakura miró entrar al pelinegro con el ceño fruncido, caminó de espacio y se ubicó a su lado, Karin por otro lado estaba risueña casi alegre, mostraba una sonrisa emocionada y coqueta..
" " ¿Y está que?..¿Que Demonios se trae?" " se preguntó Sakura confundida.
—Hump..—Su esposo gruñó luego de sentarse, Karin tomó asiento al lado del pelinegro, lo que parecía disgustarle mucho a Sasuke que no dejó en ningún instante su ceño fruncido.
—¿Y donde esta Itachi?—Volvió a preguntar mikoto.
—No lo sé...¿Donde está Samara?—habló Karin con voz agria.
Sakura sintió como el ambiente se transformaba, ya no era paz, tranquilidad y armonía, sentía incomodidad y mucha tensión, no solo por la mención del hermano del pelinegro obsesionado con ella o con Samara, sino porque perfectamente recordaba como el hombre sentado a su lado la beso, toqueteó y...
—¡Creo que contestaba una llamada!—Dijo Sakura con voz neutral.
—Asi..—Dijo la pelirroja curiosa.
—Ya estoy—Dijo Itachi apareciendo de la nada. Caminaba con pasos cortos y nada prolongados, desde muy lejos se le notaba su molestia.
—¿Y que te paso a ti?—Dijo Karin de inmediato.
—Un tropiezo..Pero ya estoy aquí—Habló sentándose al lado de su esposa.
—Hola a todos—Habló un rubio risueño. Entrando de la mano de su esposa hinata, sentándose ambos al lado de los niños.
—Ya que estamos todos...Sue sirve por favor—Ordenó mikoto sonriente.
No estaba acostumbrada a la comida japonesa, aunque siendo Samara norteamericana tal vez le ocurría lo mismo, aunque debía ser mucho más sencillo para ella por el tiempo que llevaba viviendo dentro de esa casa...
Era muy curioso que tanto ella como la distinguida esposa de Sasuke fueran estadounidense, se moría de ganas por esculcar entre los detalles más íntimos de su vida, como por ejemplo como accedió a casarse con un japonés, con diferente idioma, diferente cultura, diferentes edades, aunque lo último no era tan grave...
Resultaba de gran ayuda el hecho de que le hablaran en inglés, ¿Acaso sarama nunca se tomó el tiempo de aprender japones?, incluso los niños a su temprana edad dominaban el idioma inglés, haciéndole las cosas realmente faciles a la hora de comunicarse. Respiró profundo antes de comenzar a hablar, pretendía que todos escucharan lo que diría..
—Se que es una sorpresa que estemos reunidos en este día...—Comenzó un poco nerviosa.
—De hecho si es una sorpresa—Dijo itachi en voz ácida. Mucho rencor se escondía detrás de sus palabras.
—Siento por haberme ido..Sólo necesitaba tiempo para pensar y la verdad que fue apresurado mi viaje a New York. Más que nogocios quería conciliarme conmigo misma—Dijo sakura mostrándose segura.
—Vaya..De verdad que si te estás disculpando, ¿Porque lo estás haciendo?—Dijo está vez Karin burlonamente.
Hinata y Naruto observan discretamente la escena. Naruto conocía las trampas de Samara, su forma de hacerse la víctima, la manera en la que enredaba las cosas a su favor. Ella era una experta de la manipulación, había escuchado miles de historias por boca de su propio amigo mientras bebían en los bares de la ciudad...Y si esa era su forma de evadir el pronto divorcio debía esforzarse mucho más para lograrlo. Hinata por otro lado miraba con curiosidad su repentina actitud, tal vez se había golpeado la cabeza y esa el origen de su inestabilidad, su poco creíble papel de mujer adnegada..¿Seria manipulación o verdaderamente pasaba algo extraño..?
—Por mi parte está todo bien..Tu trabajo es maravilloso y mereces unas vacaciones—Dijo Fugaku tranquilamente mientras comía.
Un gruñido a su lado le avisó que Sasuke no conpartia la misma opinión de su padre. De nuevo mostró seguridad y terminó de hablar.
—Ahora que estoy aquí les diré que estoy realmente comprometida... Con el trabajo y la familia. No quisiera decepcionarlos—
—Bien, bien...Ya que hablamos de eso. Necesito que muestres la campaña lo más rápido posible en la Junta de accionistas—Dijo Sasuke con severidad.
—Ah—Pronunció desconcertada.
—Es una gran idea...Samara me a comentado sobre el trabajo que ya tiene terminado y prometió dejarlos asombrados...—Dijo Itachi con una sonrisa de lado disfrutando de su ensalada de frutas. Sakura frunció el ceño al escucharlo..nunca en la historia habían tenido esa conversación.
—¿Estás bien querida?—Comentó la matriarca de la casa.
—Perfectamente...Lo haré, es decir se los mostraré cuando ustedes lo requieran—Dijo acumulando ansiedad y nerviosismo.
—Muy bien..Entonces para mañana estará bien, por favor no olviden asistir Itachi y hinata, también son parte de la directiva—Expresó Fugaku terminando de comer.
—Hump..De acuerdo—Dijo Sasuke levantándose al mismo tiempo que Fugaku.
—S-si—
0-0--0-0-0-0-0-0
Era obvio que Sasuke no compraba sus excusas, más bien las excusas de Samara. La muy descarada le había mentido, pintó un paisaje en medio de la nada, ¿Que tan difícil puede ser?, sólo vete hermosa, elegante y distinguida...¿Quien podría sospechar?.
—Todos lo harán...Me descuartizaran lentamente en esa junta—Dijo en susurró aún sentada. ¿Como es que habían transcurrido minutos y ella estaba perdida en su mundo?
—Mamiii, ¿Cuando nos dirás la sorpresa?—Dijo Sarada de pie a su lado. De pronto regresó a la realidad, habían recogido todo, ya no estaban ni Karin ni gracias a Dios Itachi. Podía escuchar la distinguida y melodiosa voz de su suegra ordenar a las servientas.
—Ahora mismo voy por ella así que quedense aqui..—Le Dijo con una sonrisa mientras se levantaba.
Entró a la casa y buscó debajo en las escaleras la cometa, era extraño que los niños siendo tan curiosos no pudieron hallarla. La observobservó divertida, desde niña su tía le enseñó a volarla ahora podía recordarlo de nuevo.
—Oh.. Estas allí—Dijo Karin sorprendiéndola.
—¿Donde más podría estar sino en mi casa?—Le Dijo sakura altiva.
—Sabes curiosamente hoy escuché a Sasuke hablar con Naruto en el despacho..—Dijo la pelirroja cruzándose de brazos.
—Y eso que...—
—Bueno creo que Sasukin se ha cansado de ti..—Dijo divertida.
—Ashh!, no voy a perder el tiempo contigo—Dijo Sakura tratando de evitarla pero la mujer la tomó del brazo.
—Llamame cuando te llegue la sentencia de divorcio...podría hacerte un descuento si me pides que sea tu abogada—Dijo burlonamente.
—Eso..Tu no sabes nada..Sasuke y yo..—habló bastante confundida.
—Aunque creo que tu zorra, no obtendrás nada de su fortuna...Buena suerte haciendote de prostituta con cualquiera—Le Dijo soltandola y subiendo las escaleras.
Sakura había quedado impresionado. se suponía tenían un trato, ella se comportaría, cuidaría de los niños, trabajaría en ello...¿Seria por la noche anterior?, algo pasó que Sasuke tomó esa decisión...porque pese a los desplantes que había hecho Samara él no había le comentado nada de una separación, no en los dos días que apenas llevaba en esa casa...
" " Espero que sea solo un invento de esa mujer..Yo no puedo permitirlo, no ocupando su identidad.. " Pensó extrañamente asustada...
0-0-0-0-0-0-0-0-
—¿Entonces es definitivo?—Dijo Itachi con una copa de sake en su mano.
—¿No es muy temprano para que tomes?—Dijo Sasuke sentado en el escritorio revisando unos documentos. Fugaku había salido del despacho hace un instante, solo quería discutir unos asuntos antes de ir a la empresa.
—No para mi.. Ya el viejo se fue... Puedes decirme—Dijo el otro pelinegro sentendose al frente de la mesa de madera.
—¿Para que?... Ya tu informante lo hizo por mi—Dijo Sasuke con gesto irritado.
—Karin solo me dijo que hablabas con Naruto, nada nuevo, pero yo te conozco...Se lo que te pasa—Dijo Itachi.
—Ahora eres adivino...,—Habló Sasuke frunciendo el ceño.
—De acuerdo... si me dijo lo que escuchó, pero fue solo casualidad...—
—¿Casualidad?... Tienes que amarrar a tu mujercita, Ya me la consigo hasta en la sopa y no exagero...—
—Karin es muy quisquillosa, ya la conoces...¿es cierto, te divorciaras?—Le Dijo serio.
—Lo haré...—Dijo el pelinegro menor.
—Puedo ayudarte con los tramites—Dijo Itachi con una emoción repentina.
—No hace falta...mi abogado se encargara—Dijo Sasuke con seriedad.
—Bien es tu desición...¿Pero que te llevó a tomar esa elección?—Dijo curioso Itachi.
—No es un secreto que ya no nos soportamos...Es muy mi problema, y ahora si puedes déjame solo..quiero terminar esto cuanto antes...—Dijo Sasuke irritado.
—De acuerdo..Sólo me queda desearte suerte en el proceso y ya sabes, si quieres de mí ayuda estoy disponible, no porque tenga mi propio bufete no quiere decir que no tenga tiempo para los asuntos legales de mi propia familia—Habló sonriendo de lado.
—Lo tomaré en consideración—Dijo sasuke resoplando.
—Bien, te veré luego, Karin y yo tenemos unos casos que resolver—Dijo Itachi abandonando el lugar.
Sasuke por otro lado tomó el bolígrafo con bastante fuerza entre sus manos, esperaba mantener todo en calma por algún tiempo, solo era asunto de él y de Samara, había cometido el error de conversarlo esa misma mañana con su amigo Naruto no siendo consciente de que su sombra(Karin) siempre lo vigilaba, más bien acosaba, ya no la soportaba... Frunció el ceño y recordó lo que sucedió antes del desayuno...
Flash Back
—¿Cuantas veces lo has dicho y cuantas veces te has arrepentido?—Dijo Naruto.
—Ella es letal..Juro que terminaré en un manicomio si me quedo a su lado—Dijo el pelinegro ansioso.
—Eso siempre lo has sabido...¿Que ocurrió?, hace tanto que no te venía así, hasta tuve la idea de traerte en una grúa por tu estado—Dijo el rubio preocupado.
Sasuke caminó por todo el despacho con las manos en su cabeza, alborotando más su cabello.
—Estaba enojado, sabía que se divertía a mi costa y a la de los niños..que mientras viajaba nosotros sufríamos por su ausencia, necesitaba desahogarme, desintoxicarme totalmente de ella, era la única opción—Habló furioso.
—¿Y que obtuviste con ello?.. Sólo escapaste de la realidad una noche—
—Ese es el problema...La tuve, le rogue, ella no quería pero yo le rogue...Eso es lo que hierve mis venas...¡Yo soy el que sufre!, el que ruega...y ella—Dijo empuñando su mano hasta ver sus nudillos blancos.
—¿Y que pasó después en la mañana?—Dijo Naruto intrigado.
—Me sentía tan idiota por suplicarle, no sabía que pensar, como enfrentarla, ella Lucía tan altiva, tan radiante, después me dijo cosas que me impresionaron pero al mismo tiempo me demostraron el grado de su crueldad...No puedo seguir con ella, porque...—Dijo desesperado, se sentó en el sillón desocupado y bajó la cabeza.
—¿Porque que..?—Dijo el rubio ahora más impactado.
—Porque si me quedo a su lado la seguiré perdonando una y otra y otra vez...No..no he dejado..no he dejado de amarla en ningún instante, pero ella eso no debe sarbelo...Si es preciso la trataré con crueldad, con desprecio...Hasta que nuestros caminos terminen separándose—Dijo Sasuke.
—Sigo pensando que no es amor lo que sientes por ella...Se casaron muy jóvenes..Tu aún no sabías que era amar—
—Cuando la vi por primera vez y me enteré que sus padres la comprometerían con el hijo menor de los Sabaku No persuadi a mi padre para que interviniera...La quería para mi..Tenía que ser mía..Aún si no fuera de nuestra cultura—Dijo el pelinegro aflijido.
—Y tu padre, sabes que la adora, es como su hija...¿crees que no se opondrá a tu desicion?—Dijo Naruto preocupado.
—Para ese entonces ya estaremos separados...Sólo es cuestión de unos meses—Cuando terminó la última frase escuchó una repugnante risa detrás de la puerta, que para su sorpresa estaba entreabierta.
—¿Que ha sido eso?—Dijo Naruto levantándose de su silla.
—¡Demonios!..—Caminó hasta la puerta y solo vio el rojo cabello de Karin entrar por el pasillo hasta la cocina.
—Mejor dejamos esto para cuando no esté cerca la odiosa de Karin—Dijo el rubio resoplando.
—Hump..Eso es imposible, no deja de acosarme..—
—Ponle un alto..no es muy bien visto... Voy a ir por hinata en la habitación...—
Fin the flash Back
—Muy pronto serás libre y harás lo que te plazca fuera de esta casa...—Dijo Sasuke con el corazón herido.
0-0-0-0-0-0-0-0-0
Había visto a Karin y a Itachi salir en su deportivo rojo. Los dos lucian muy animados, entusiasmados por algo, también había visto a su suegro patir con su chófer a las oficinas Uchihas, y bueno solo estaba ella con Mikoto, hinata y los niños tomando un jugo de Naranja. Naruto se despidió hace un tiempo porque tenía una sección fotográfica para una boda, podía imaginarsela, con su vestido blanco, su ramo, su velo...
—Cuando lo haremos, quiero hacerlo primero—Dijo Senosuke animado.
—Ahora, vamos—Dijo Sakura levantándose a ambos niños.
—Que nueva idea Samara, se ve tan divertido—Dijo mikoto con una sonrisa.
—Esa es la idea—Dijo divertida.
—Espera Samara...—Dijo Hinata apresurada.
—¿ahm?—
—Ya vuelvo...Iré por mi camara—Dijo la pelinegra sonriendo.
—De acuerdo, ve, apredurate, el clima está perfecto—
Hinata la observó deduciendo sus palabras, no había sarcasmo, burla ni cinismo...Tan raro...
0-0-0-0-0-0-0
—Ha sido tan divertido...—Dijo Sarada. Recostada de un árbol de cereso.
—Yo lo hice mejor, voló muy alto conmigo—Dijo Senosuke a su lado.
—Bien, todos lo hicieron genial..¿De acuerdo?—Dijo Sakura recostada igualmente del árbol. Las hojas caían de cada lado, incluso había muchas en su cabeza. De pronto escuchó un click y observó a hinata a un lado tomarle una última foto desprevenida.
—Oye Samara...¿Has considerado pintarte el cabello de rosa?..Luce muy bien en ti el color de las flores en tu cabello—Mencionó hinata mirando la foto.
—Eh-m no, no es glamuroso un color tan escandaloso. Sería un crimen si quiera pensarlo—Fue lo único que se le ocurrió decir.
—Pues luciras muy bien, Las voy a imprimir y te daré un juego...¿si estás de acuerdo?—Dijo la ojigris curiosa.
—Si claro...De recuerdo—Dijo abrazando a los niños con cariño.
Hinata sonrió leve...Verdad o no, le agradaba la nueva Samara...
0-0-0-0-0-0--0-0
El día transcurrió normal, hinata salió a encontrarse con Naruto y almorzar, Fugaku en la oficina, Karin e Itachi en sus asuntos y Sasuke no había salido del despacho ni a comer. Parecía que después del desayuno la evitaba, y aunque hasta cierto punto la tranquilizaba no dejaba de sentirse usada, él no sabía que había estado con otra persona distinta a su esposa, que le había entregado su virginidad por creer una vez en su vida que era amada...
" No puede ser, estoy pensando mucho en ese asunto..Sólo es sexo casual, solo eso" Se Dijo frustrasa.
Todo el día había esperado que Samara se comunicará, le escribiera o le hablara. Lo último que supo de ella es que se iría en un crucero por las islas griegas o quizás estaría en la Habana..No podía saberlo si no se reportaba, se moría de nervios porque no había podido conseguir el numero de la clínica donde estaba internada su tía, necesitaba conocer cuál era el estado de su enfermedad, si estaba bien, si no le faltaba nada.
Después de la cena llegó Fugaku, hinata y Naruto. Sasuke todavía estaba encerrado, miró de reojo como el rubio ingresaba en el pasillo hasta el despacho, probablemente discutirían de algo.
Fue hasta la habitación después de acostar a los niños, eran las 9 y ya estaba muy cansada, tomó una ducha y se colocó su pillama, una camisa de tirantes de seda y un pantalón que apesar de no ser un camisón era muy sensual para su gusto.
—Dios...¿que haré mañana?, cómo lograré hablarles de algo que no tengo ni la menor idea..—se Dijo preocupada. Y en medio de sus pensamientos la puerta se abrió, como podía olvidar que él también dormia allí..
—H-hola—Dijo indecisa.
—Mañana mudaré mis cosas, desde ahora dormiré en el cuarto de huéspedes—Dijo caminando al armario para sacar su ropa.
—Pero..¿Porque?—Dijo sintiéndose tonta.
—Porque me da la gana y punto—Dijo mirándola con odio.
—Oye tranquilízate...Sólo era...—Dijo Sakura igualmente mirándolo con odio.
—¿Una pregunta?...pues no hagas preguntas tontas—Le Dijo severo antes de azotar la puerta.
—¿Tontas?...No era algo tonto, mas bien el tonto es otro...—Dijo enojada.
—Si es lo que quieres...—Dijo caminando a la puerta y cerrándola con seguro, de igual forma necesitaba protegerse de Itachi.
Sólo pegó un ojo como a las tres de la madrugada, seguramente tendría ojeras por la mañana, como a las seis de la mañana se levantó de la cama, se ducho y fue al armario. Buscó entre las cosas de Samara algo que se mirara profesional, sacó una falda de lápiz ajustada negra, una camisa color coral, unos zapatos de aguja los que no soportaba, su cartera..
Cuando ya estaba vestida miró su reflejo en el espejo, prefirió un maquillaje menos recargado y natural. Labios mate Rosa, un poco de polvo y arregló sus cejas en cuanto a su cabello lo dejó liso, bajó ya lista y fue hasta la cocina donde estaba listo el desayuno cortesía de mikoto.
Los niños estaban vestidos con sus uniformes, le sonrió y abrazó a cada uno por igual.
—Mami luces distinta—Dijo Senosuke.
—¿Me veo fea?—
—No estás más linda—Dijo Sarada.
—Pero que pequeños..—Dijo riendo Sakura. Mikoto le sonrió y ella lo notó.
—¿Y Sasuke?—
—Ya se fue, iba muy apresurado..—
—Ya veo, entonces yo llevaré a los niños—Dijo Sakura encantada.
—Oh no, el chofer lo hará, tu puedes tomar el auto, ya está lavado..—Dijo la pelinegra.
—¿El auto?—Habló nerviosa...¡Pero si ella no sabía conducir!... Ni siquiera tenía auto..
—Si, tu auto...—Dijo mikoto extrañada.
—No hace falta, yo voy con los niños en la camioneta—Dijo apresuradamente.
—Si quieres...—Dijo la mujer sonriendo.
—Siiii, mamá nos llevara—Dijeron alegres..
0-0-0-0-0-0
—Y se cuidan—Dijo Sakura despidiéndonos con una sonrisa. Después de dejar a los mellizos le dijo al chófer que la llevara a la oficina. Y se sorprendió al ver la empresa, no era cualquier edificio, era un verdadero Imperio. Al ingresar de inmediato le dieron su gafete de jefa de publicidad, mientras viajaba en el ascensor el estómago se le oprimía...Esa tarde sería carne para lobos..
—Buenos días Srta Samara—Dijo una joven con un auricular en un enorme escritorio de madera.
—Hola m-matsuria—Dijo Sakura mirando el gafete.
—Matsuri—Dijo la joven.
—Si lo sient...Cómo sea—Se corrigió de inmediato.
—Ya programe su reunión de hoy con los señores uchiha—Y fue como una cubeta helada para su piel.
—Bien—Caminó por el pasillo y observó pequeñas oficinas, tal vez serían las oficinas de su equipo de trabajo, llegó al final del pasillo y encontró su propia oficina, amplia, limpia, fresca con un gran ventanal, escritorio, cuadros, muebles, pantalla plana, mini bart...
—¿Porque tan temprano por aquí amiga?..¿Te divertiste con Sasori?, quiero detalles sucios—Dijo de repente una rubia, tenía su propio escritorio allí, junto a ella.
Era alta, no tan bronceada, traje de falda y pantimedias, camisa mangas largas y gafas de diseño.
—¿Ino?—Dijo sorprendida.
—Si, ¿O también conociste una con ese nombre en New York?—Le Dijo curiosa mientras la escaneaba.
—Nececito...Necesito tu ayuda—Dijo casi en ruego.
Comentaros pliss, lo siento pero no tenía mucha inspiración :(
