Capitulo 10: Nueva inquilina (PARTE 2)

Realmente estába preocupada, ver a sus niños divertirse y sonreir con esa extraña...No lo podía resistir. Sayumi estába logrando el cariño de sus mellizos, los mimaba, le sonreía, los abrazaba...Y no quería que le robará a su familia, una familia que no le pertenecía pero que estaba dispuesta a proteger y cuidar durante el tiempo que suplantara a la verdadera samara.

—Niños...¿Se han divertido está tarde?—Le preguntó la rubia a los pequeños risueños.

—¡Si!..¡si!...mucho—Respondieron ambos muy animados.

—Me alegro mucho—Dijo sayumi tocando sus cabelleras con dulzura.

Ya había transcurrido la tarde, la película había sido muy entretenida para los pequeños, comieron en un lujoso restaurante y pasearon por las instalaciones del pequeño centro comercial del resort. Durante todo el trayecto sintió que su presencia había pasado a un segundo plano, intentaba hacer acto de presencia junto a Sasuke y los niños pero la rubia lograba ser el mayor centro de atención...

—Que bueno que se divirtieron...Pero ya es hora de que descansen—dijo sayumi sonriendo, tan perfectamente.

No te preocupes sayumi, yo me encargo de llevarlos a su habitación—Dijo Sakura tomando las manos de sus pequeños.

—Esta bien Samara, no me importa llevarlos hasta su habitación—Dijo la rubia con mucha amabilidad.

—De eso ne encargó yo, soy su madre—Dijo Sakura con altivez.

No esperó respuesta alguna y se marchó con los niños, sabía que había optado por una actitud un tanto infantil pero ya no estába dispuesta a que sayumi tomará desiciones que no le correspondían.

—Bueno chicos, yo me despido... tengo unos asuntos que hacer—Dijo itachi con una sonrisa de lado.

—Como sea—habló por primera vez Karin con cierto enfado. Marchándose en dirección a los bares del centro comercial.

Todos los demás se marcharon, dejando únicamente que a la pareja de Sasuke y sayumi.

—Bueno Sasuke...¿Qué quieres hacer ahora?—Dijo la mujer en tono suave.

El pelinegro la detalló un par de segundos con sus oscuros ojos ónix, la miró silenciosamente antes de soltar un breve suspiro.

—Mmm vayamos a caminar—

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—Eres un pedazo de imbécil Suigetsu—

—Ahmm...Pero mira nada más. Hola Karin, ¿cómo te va?—Respondió el hombre disfrutando de su ron a las rocas.

—Te traigo hasta aqui no para que vengas a vacacionar, ¿por qué diablos no apareciste en los lugares que te indique que estába Samara?—Dijo la pelirroja completamente histérica, dando cierto espectaculo entre la gente del lugar.

—¡Shuuu!.. Tranquilizante, apenas hoy es el primer día. ¿No crees tú que aparecerme asi como así sería estúpido?...Hay que pensa bien mi linda—Habló con una sonrisa de lado. Embriagandose en el alcohol.

—De cualquier forma, quiero que levantes ti trasero de esa butaca y vengas a la habitación, no es hora de disfrutar de un trago—Respondió aún molesta.

—Mi niña, ser pelirroja te ha dejado sin neuronas...Debes tranquilizarte—

—Mira idiota, es mejor que cumplas con lo que me prometistes, de lo contrario me encargaré de que pases unas vacaciones bien merecidas pero en la cárcel. No te olvides que se de tus negocitos—Sonrió altanera karin.

Suigetsu frunció el ceño, dejó el trago en la barra y se levantó con mucha tranquilidad.

—Mmm... Vayamos a cuarto. Se me ha quitado las ganas de festejar—Habló el pelo blanco con fastidio.

—Mucho mejor, mañana quiero que estés dispuesto a lo que sea, lo que sea—Dijo karin decidida, sin importarle nada a su alrededor.

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—¿Y cómo estás Sasuke?...¿Que ha ocurrido en tu vida?—Dijo la mujer mientras se sentaba en una de las chozas cerca de la piscina.

—Hump... supongo que bien—Dijo el pelinegro con un poco de seriedad. También sentándose en la banca.

—No quiero sonar entrometida, pero todo está bien entre Samara y tu...He notado un distanciamiento—dijo sayumi con bastante interés.

—La verdad no quiero hablar de ese asunto—

—Sasuke, Samara ella...¿Es la indicada para ti?—Dijo la mujer tomando su mano sorpresivamente.

—Me voy a divorciar de ella. Bueno, es lo que tenía planeado—Dijo Sasuke sin inmutarse por el contacto de la rubia.

—¿Ibas?—Dijo sayumi frunciendo el ceño. Al parecer no se esperaba esa indesicion.

—Ahora estoy realmente confundido...Por ahora no quiero hablar de ello—Expresó Sasuke con algo de indiferencia.

Sayumi frunció el ceño y de inmediato torció los labios, definitivamente no era algo que le gustaba escuchar.

—Desde pequeños supe que serías un hombre muy centrado, decidido y valiente. Tienes que elegir que es lo mejor para ti y para tu familia Sasuke—Dijo Sayumi con determinación.

—Sayumi...—Dijo Sasuke mirándola fijamente. No queriendo expresar todo sus sentimientos.

—Vamos, por lo que sé...ella no es buena para ti, ni mucho menos para los niños—Continuó relatando la rubia. Parecía que el tema de Samara la apasionaba de sobremanera.

—Sayumi, ¿Que sabes tu de Samara?—Le preguntó Sasuke con el rostro fruncido.

—Lo suficiente para decirte que no te conviene—Habló sin ningún remordimiento. Sus ojos verdes brillaban fieros.

Sasuke cerró sus ojos y de la nada dejó escapar un breve suspiro, cargado de cansancio y agotamiento.

—Me alegra verte de nuevo sayumi, desde hace bastante tiempo que no cruzábamos miradas—Dijo el pelinegro mirándola fijamente. Su expresión aún era de cansancio, pero también demostraba un toque de seriedad y decisión.

—Solo quiero que durante tu visita en la mansión Uchiha disfrutes tu estadía, no quiero conflictos con Samara—Reveló su preocupación interna.

—¿Dices que puedo ser un problema?—Expresó Sayumi sorprendida o más bien indignada.

—No, pero conozco a Samara...Y se que no le agrada mucho la idea de tenerte con nosotros—Dijo Sasuke muy pensativo.

—Vaya Sasuke. Ahora no puedes dar ni un sólo paso sin tener que dejar a Samara de lado.—Dijo sayumi con un tono casi enfurecido.

Sasuke frunció el ceño al instante, sayumi no sabía absolutamente nada de lo que sucedía con su vida, debia aclarar la situación de inmediato.

—Sayumi, eres muy importante para mí. Fuiste mi prometida, te respeto y admiro... Pero no quiero, te repito...no quiero que se originen problemas... Suficientes tengo por ahora—Habló levantándose del asiento dispuesto a marcharse a su habitación.

—¿Eso quiere decir que...?, Creí que...—Dijo la rubia indecisa de continuar o no. Al parecer tenía planes que no había compartido aun con Sasuke.

—Nos vemos pronto sayumi—Dijo Sasuke metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón corto. Y caminó con pasos lentos hasta desaparecer del campo visual de la joven rubia.

Por otra parte Sayumi continuaba desconcertada, la información obtenida de samara era muy contundente, razón suficiente para que Sasuke decidiera abandonar de una buena vez a esa terrible mujer, él estába consciente de esas verdades, lo sabía muy bien, Sasuke sabía que demonio era su esposa, pero aún así...¿aún así quiere permanecer junto ella?

—Tal vez esa mujer lo tiene amanezado con los niños, es la única forma de que decida aún estár con ella—Dijo Sayumi respirando profundo. Tratando de tranquilizarse.

No esperaba tirar la toalla inmediatamente, no después de tanto tiempo investigando los pasos de Sasuke, el hecho de estár allí junto a la familia Uchiha no era precisamente una linda casualidad, había esperado el momento oportuno para reaparecer en la vida del que fue su amor desde niña.

—No me rendiré, Sasuke será mío, sólo mío—Habló revelando su sonrisa blanca y un tanto siniestra.

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—¿Me puedes explicar que rayos fue todo eso?—Dijo ino colocando sus manos en sus caderas en forma de regaño.

—Bueno, debía dejar a los niños en su habitación, estában realmente agotados por el ajetreo del día—Dijo Sakura sentada en la cama junto a Hinata.

—Si pero dejaste a Sasuke sólo con la arpida de Sayumi, quién sabe que estarán haciendo ahora—Dijo ino haciendo círculos con sus pasos por toda la habitación de Sakura.

—No creo que Sasuke haga nada con sayumi. Él no es ése tipo de hombres ino—Dijo la pelinegra con seguridad.

—Hombres son hombres al fin de cuentas—Expresó la rubia como si nada.

—Mi primo no, no todos los hombres son así.—Dijo Hinata frunciendo el ceño.

—Esta bien, pero cabe recalcar que las mujeres si podemos ser un tanto peligrosas...Si nos proponemos algo ten la seguridad de que no descansaremos hasta obtenerlo, como es el caso de ésta tal sayumi...¿No es así Samara?—Le dijo ino mirándola e invitándola a hablar.

—Claro, las mujeres podemos ser unas trepadoras—Dijo Sakura con cierta repugnancia. No olvidaba las cosas asquerosas que se enteró de Samara, y pensar que la gente ahora piensa que esa vil mujer es ella...

"Me da asco si quiera que me llamen por su nombre"

—Jajaja no hablada de ello...Me refiero, ¿No te preocupa que sayumi esté con Sasuke ahora?—Dijo ino de nuevo atacandola con sus preguntas.

Tanto la rubia como la pelinegra la observaban atentamente, esperando su respuesta.

—No puedo dar cada paso pensando en esa tal sayumi. En serio creo que no debo preocuparme—Dijo intentando sonar convincente.

"Solo espero no equivocarme"

—Wao, de verdad que has cambiado, la antigua tú ya desde hace mucho que revolcaria a la rubia oxigenada esa—Dijo ino realmente divertida.

—Por favor ino. Samara tiene razón, sayumi es solo una conocida de Sasuke—Dijo Hinata relajada.

—Una conocida que hasta estuvo comprometida para casarse con él—Dijo ino elevando una ceja.

Sakura tragó grueso, de nuevo le invadió un frío tremendo en el interior de su pecho, Tal vez si debía alarmarse realmente...

—Bueno pero ya que...¿Para donde vamos está noche?...Un club o un restaurante—Dijo ino entusiasmada.

—Ehmm...La verdad hoy no saldré, los niños están cansados—Dijo Sakura cómo excusa.

—Pues claro, sólo será una salida de chicas, debemos aprovechar el lugar—Dijo la rubia animada.

—Ve tu con Hinata, yo tengo un poco de dolor en la espalda—Dijo Sakura fingiendo una mueca de dolor.

—¿Te has lastimado al caer a la piscina?—Dijo Hinata curiosa.

—Si, creo que si, itachi me aventó de sorpresa—Habló frunciendo el ceño.

—Hummm itachi, ya no lo soporto—Dijo ino con una mueca.

—¿De verdad?..¿Y eso?—Dijo Hinata con extrañeza.

—Pues no sabrás tú lo creído y lo superficial que es. La verdad no me cae bien—Dijo ya hastiada la rubia.

—La verdad si es un poquito pesado—Dijo Hinata divertida.

Mientras que Sakura sudaba frío desde su posición, y pensar que tendría que verlo dentro de poco...

—Bueno...Ya que. ¿Vendrás conmigo Hinata? Ya que la abuelita no puede—Dijo ino burlesca.

—Claro, porque no. Naruto estará con sus padres. Asi que si voy—Dijo la pelinegra alegre.

—Espero que te mejores abuela—Dijo ino abriendo la puerta de la habitación, no esperándose encontrar con un Sasuke dispuesto a abrirla también.

—Ehmm hola Sasuke, ya nos íbamos... Vamos hina—Dijo ino saliendo rápidamente del cuarto. Seguidamente Hinata tomó el mismo rumbo dejando sólo al pelinegro y a la castaña.

—Sasuke...—Dijo Sakura extremadamente nerviosa. Recordando lo que había sucedido hacé unas horas atrás.

—Hump...Solo vine por mis cosas. Me mudo a otra habitación—Dijo caminando hasta su armario.

—¿Solo?—Dijo con cierto temor en su pregunta.

"¿Te vas con ella Sasuke?"

Sasuke sacó su maleta y la llenó con sus prendas en un rápido movimiento, esperaba salír de ese cuarto antes que la tentación lo venciera, ver a su mujer y recordar las sensaciones tan increíbles que le hizo sentir lo atontaban, quería hacer cosas locas y apasionadas.

—Si, estaré junto a la de Naruto—Habló mientras arrastraba la maleta a la salida.

De alguna manera Sakura pudo sentir tranquilidad, Sasuke era sincero en lo que decía, al menos confiaba plenamente en su palabra...De verdad era un alivio saber que no se iba con la tal sayumi esa...

—Buenas noches Sasuke—Dijo Sakura con tono suave. El pelinegro se detuvo unos segundos, juraría que había vacilado con sus movimientos, pero a final de cuentas tomó la manilla y se marchó.

Tiempo después Sakura se derrumbó en la cama, definitivamente nada había salido como esperaba.

"Espero que este infierno acabé pronto"

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La noche transcurría con total normalidad, los niños ya descansaban en sus habitantes, su familia igualmente y su esposo... bueno, de él no sabía nada todavía. Eran aproximadamente las nueve con tres de la noche.

Respiró profundamente antes de tocar la puerta de la habitación 523, no se había arreglado, simplemente tomó una ducha caliente, tenía el cabello recogido en una coleta alta, una falda color piel, una blusa de tiras negro y sus sandalias. No iba para nada atractiva, no quería despertar ningún tipo de emoción en el pelinegro.

—Jumm Sabía que vendrías—Dijo itachi abriendo la puerta. Con el dorso descubierto y sólo unos bóxers.

—Itachi, no creo que...—Dijo Sakura con el corazón acelerado. El pelinegro no esperó respuesta alguna, la tomó del brazo y la jaló a dentro de la habitación.

—¿Que diablos sucede contigo?—Dijo con el ceño fruncido. Debía permanecer firmé con su posición para que su visita terminará lo más pronto posible.

—Estuve ansioso toda la tarde. Esperaba esté momento—Dijo lamiéndose los labios.

—Escucha, solo vine para terminar con está farsa, ya no estoy dispuesta a está cochinada. No soy más esa mujer—Dijo Sakura completamente decidida.

"¡Por supuesto que no soy Samara!"

Itachi sonrió con burla y se acercó rápidamente hasta tomarla de la cintura. Era rápido y sigiloso.

—No me hagas reír... Pero si fuiste tu la que en un principio se metió en mi cama..No te hagas la Santa ahora—Le habló muy cerca de los labios.

"La sucia de Samara, ¡no yo!"

—Es cierto, fuí una vil mujerzuela. Pero tu.. tu eres hermano de Sasuke. ¿Cómo permitiste esa asquerosidad?—Dijo con rabia, Sakura definitivamente odiaba todo eso. Odiaba tener ahora que lidiar con los desastres de Samara, con las consecuencias terribles que se le avecinaban.

Itachi frunció el ceño y de la nada aventó a Sakura en la amplia cama, su rostro ahora se apreciaba más perverso. Más siniestro, más peligroso...

—Las zorras como tu no valen nada. No creo que a Sasuke le moleste el favor que le hago al abrirle los ojos—Dijo posicionándose encima de su cuerpo.

Sakura al instante palideció, su corazón se aceleró y preparó sus puños para golpearlo cin todas sus fuerzas, pero el pelinegro era muy astuto, Itachi poseía mucha fuerza, intentaba separarlo de su cuerpo pero éste se rehusaba. Lo golpeaba pero no conseguía absolutamente nada.

—Si no valgo nada déjame en paz, déjame tranquila—Dijo Sakura atemorizada. Ya ño único que le quedaba era suplicar para salír ilesa de la situación.

—No me da la gana. Estarás conmigo hasta que me sacie de ti, hasta que me aburra de hacerte gemir—Dijo arrancando con una mano su falda.

—¡Espera no lo hagas..!...Yo no soy...—Dijo Sakura al borde de la desesperación.

"No soy Samara"

—¿No eres que?—Dijo itachi mirándola fijamente.

Sakura temblaba de miedo, itachi no le creería si le dijera que no es la verdadera Samara, lo único que conseguiría sería empeorar la situación.

—Por favor no lo hagas...no—Dijo en súplica.

—Vaya me sorpendes, no esperaba súplicas de tu parte. No te preocupes, prometo hacerte sentir toda una verdadera mujer, no como el tonto de mi hermano—Dijo lo último con rabia.

—No, no, no...¡Déjame —Dijo Sakura pataleando debajo de su cuerpo.

—Es mejor que cooperes, no querrás verme enfadado—Dijo con tono atemorizante.

Sakura tragó grueso al ver la seriedad de su amenaza, es obvio que hablaba en serio...nunca esperó experimentar algo como eso, ni en sus peores sueñospero no todo era color de Rosa en su vida, pues había aceptado vivir el infierno de Samara.

Poco a poco dejó de forcejear, itachi sonrió de lado y rápidamente arrancó la cola de su cabello, liberando su melena suave y espesa.

—Asi está mucho Mejor—Dijo atacando su cuello blanco, sus labios rosas y sus mejillas. Sakura solo cerró sus ojos con fuerza, dejando que aquél hombre manoseara su frágil cuerpo con desesperación.

Podía sentir su erección crecer cada segundo, había quitado su camisa y su sostén de un rápido movimiento, itachi era un salvaje, un ser malvado tanto como Samara.

Sus senos ahora estában a su merced, los chupaba, succionaba y los amasaba con desesperación. Atacó su plano abdomen, cada roce, cada beso... era su perdición.

Sintió como dos dedos invadían su cavidad aun entre las bragas, apretó los labios para no pronunciar ningún sonido, nigún gemido que le hiciera pensar que le gustaba lo que hacía con ella.

—Cielos, tu piel están suave. No la recordaba asi de exquisita, tu aroma ahora es dulce, dulce y adictivo—Pronunció haciendo círculos dentro de su cavidad húmeda.

El rostro de Sakura estaba fruncido, quería dejar qué su cuerpo se quedará y su mente viajará a otro sitio.

—Veamos tu sabor—Dijo itachi abriendo sus piernas y arrancando sus bragas hasta romperlas.

Sakura hizo a levantarse, pero de inmediato itachi la tomó con fuerza de ambas piernas y enterró su cabeza en esa zona, dando languetazos, lamidas y penetrando con su humedad lengua.

—Ere.. eres un...—Dijo Sakura mordiéndose los labios. Sabía que se odiaba por dejar que todo eso sucediera, y mucho más por permitirse sentir cosas por ese ser desagradable. Tan repugnante, porque aunque itachi era un hombre sumamente atractivo, eso no le quitaba lo vil y arrogante.

—Deliciosa, sumamente deliciosa—Dijo itachi enloquecido. Sakura sudaba, era inevitable no extremerse por esas sensaciones.

"Dios mío, me siento tan sucia"

—No aguanto más, tengo que hacerte mía—Dijo itachi liberando su miembro, no esperó a qué Samara se recuperará, tomó su miembro erecto y lo introdujo hasta su cavidad. Sakura dió un respingo rápido, no quería, no quería que eso sucediera...

—No, n..no—Dijo Sakura empuñando las manos. Comenzando a levantarse de la cama.

—Lo quieres así, entonces así será...—Dijo itachi tomando a Sakura de las nalgas y dirigiéndose hasta la pared más cercana. Se introdujo de nuevo en su interior y comenzó con el vaivén desesperado. Sus movimientos eran bruscos, no iba hacer suave ahora con la fiera salvaje.

—e..eres un d.. desgr..aciado—Dijo Sakura enterrando sus uñas en su piel hasta hacerlo sangrar, debía defenderse de algúna manera, aunque ésta le provocará más deseo a su agresor.

—Uyss...estas muy estrecha. Demasiado, ¡estan delicioso!—Dijo acentuando más las embestidas. Atacó su cuello mientras la penetraba furioso, sus cuerpos chocaban uno contra el otro, la espalda de Sakura tocaba la pared una y otra y otra vez.

Inimaginable lo que sucedía entre esas cuatro paredes, los roncos gemidos del pelinegro eran desesperados, gemía y gemía muy ansioso, hundiéndose dentro de aquella mujer que no era la correcta...

—No..no...te daré el... gusto...de verme...gemir —Dijo Sakura con lágrimas en los ojos. Mordió sus labios así sangraran.

—Lo.. único que me importa es que estoy dentro de ti, y que me saciere de tu cuerpo hasta que yo quiera—Dijo itachi atacando sus rojos labios.

Aquella idea la golpeó fuertemente, no saldría de ese cuarto hasta que ése ser malvado se cansará de tomar su cuerpo, de ultrajarla, someterla a su antojo. Pensar que Sasuke se encontraba a metros de distancia, muy cerca de la suciedad y repugnancia.

"Perdoname Sasuke, porque aunque no soy tu esposa... siento que manche tu confianza, el amor que aflorecido en mi...por ti"

De la nada sintió cómo itachi salía de su interior, la tomó cómo una muñeca de trapo y la arrojó de nuevo en la cama, había aterrizado boca a bajo, dejando su trasero completamente descubierto.

Ahogó un gemido cuando siento el pene de él restregarse entre sus nalgas, una y muchas veces, su erección crecía y crecía... cómo si aún no se saciará de su cuerpo.

Sentía su vitalidad desaparecer, no tenía fuerzas para luchar por lo que cuando sintió que itachi la levantaba y tomaba de las caderas para penetrarla nuevamente, simplemente se dejó hacer... Quizás pronto terminé esa pesadilla, aunque después venga la realidad.

El pelinegro tomó sus cabellos en una cola, jalandolos, mientras simulaba cabalgarla. El chisqueo de su miembro entrar y salir era un eco en los oídos de Sakura, aquél sonido sería su martirio de ahora en adelante.

—Ahmm, ahmmm...Rico, asi me gusta zorra. Me encanta enterrartelo..¡Se que te gusta a ti también!—Bociferó mientras continúaba con aquél vaivén, los segundos parecían convertiste en horas, el tiempo una verdadera tortura para la inpostora de Samara.

Itachi comenzó a repartir besos por toda su espalda, dibujando con su saliva el recorrido de sus lamidas, dejando evidencia de aquél fugaz encuentro, aquellos moretones aparecerían en unas horas en la blanca piel de la triste ex-pelirrosa.

De pronto su interior se contrajo, había llegado a su punto exacto, se odiaba de nuevo por sentir aquel orgasmo, itachi la golpeó unaa cuantas veces y rápidamente salió de su cavidad, liberando en sus nalgas la esencia de su hombría.

—Eres un asco—Dijo Sakura al borde del llanto. No quería llorar en ese momento, y mucho menos enfrente de ése desgraciado violador.

—Wao, eso, eso fue...delicioso—Dijo itachi acostándose en su lado. Comenzó a acariciar su espalda ahora con delicadeza.

—Sueltame infeliz, ya obtuviste lo que querías, déjame en paz—Dijo Sakura intentando levantarse, pero su cuerpo frágil se lo impedía. Aquella tormentasa sesión de sexo la había consumido por completo.

—¿Dónde está el lunar de estrella?—Dijo itachi frunciendo el ceño. Revisando la parte de atrás de su cuello.

—Y a ti que más te da...Yo hago lo que quiera con mi cuerpo, me quito y me pongo lo que me plaza—

—Asi que te lo borraste, me encantaba ese lunar. Luces un poco diferente—habló mirándola detalladamente.

—Piensa lo que te venga en gana, no voy a hablar contigo de nada. Me repugnas—Dijo Sakura con odio. Sus ojos estában agotados, pero aún podía fruncir el ceño y expresar sus sentimientos en esos momentos.

Itachi se mostraba pensativo, había algo en esa mujer que no terminaba de comprender.

—Estas distinta, tu forma de expresarte, tua gestos. No son los mismos que recuerdo.—Habló en tono interrogador.

Sakura cerró sus ojos y se armó de fuerzas para levantarse, ya no estába dispuesta a más humillaciones. Cuando estuvo de pié, abrió sus ojos y tomó vsu ropa regada.

—Tal yo sea una zorra, una desvergonzada, una infeliz que no vale Nada. Pero lo que tu le has hecho a tu hermano, a tu sangre es mil veces peor de que cualquiera haya hecho—Dijo con determinación, se vistió muy torpemente mientras itachi la observaba desconcertado.

—No vales el perdón—Completó Sakura antes de marcharse con las pocas fuerzas que había reunido.

Mientras que el pelinegro frunció el ceño enfadado, no esperaba un discurso de moralidad de aquella mujer, era sencillamente absurdo que ella dijera esas estupideces.

—Pero mira quién lo dice, La Reina de la mentira y el engaño—Dijo mientras sonreía de lado, porque muy a pesar de todo, había disfrutado hacerle el amor a Samara, había despertado de nuevo el deseo por ella, y ahora más intensamente.

—Esto va hacer divertido—Dijo itachi mientras se relamia los labios.

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Cuando salió de la habitación y se disponía a recorrer los pasillos lo que menos esperó ver fue la figura de cierta mujer recargada en uno de los pilares del lugar, por su expresión parecia disfrutar de lo que detrás de las paredes se podía escapar...Los roncos gemidos por supuesto que no eran la excepción.

—Vaya, ¿disfrutaste de la noche?—Dijo sayumi divertida.

Sakura hubiera preferido mil veces encontrarse con la víbora de Karin en lugar de la recién llegada, la rubia parecía conocer muy bien de lo que hablaba. Incluso la retaba con la mirada, definitivamente la suciedad de sus actos y los de Samara no eran fáciles de ocultar.

—Sayumi...—Dijo tragando grueso. La posibilidad de volver a estár con su tía cada segundo se hacía más lejana.

—Ya conocía de tus hazañas, pero vaya que eres una vil descarada. Mira que hacerlo aquí, en el resort con tu familia, eso no tiene perdón...Pero de que hablo, si eres una sinica —dijo la rubia con veneno de por medio.

—No voy hablar contigo—Dijo Sakura intentado escapar.

—Descuida, también me marcho. La salida con Sasuke también me ha agotado, espero que el sujeto que calentó tu cama esté dispuesto a esperar que se tramite tu divorcio—Dijo La rubia encaminadose al final de aquél pasillo, Sakura la observó girar e instruirse en el otro pasillo que conectaba con ese, Sayumi no podía enterarse quién se quedaba en esa habitación.

Se armó de valor y tocó la puerta de itachi, el pelinegro ya con unos pantalones la recibió con una sonrisa.

—Sayumi me vió salir de está habitación, supongo que no te conviene que se enteré todo el mundo. Ni mucho menos Karin—Dijo Sakura con rabia, ahora sayumi creía tenerla entré sis garras.

—Karin es lo de menos, aunque utilizaría todo ésto para quedarse con Sasuke. En cuanto a la habitación, la registre con un nombre falso. Ya se que no debo abrir la puerta hasta mañana, cuando la desocupe—Dijo itachi con semblante tranquilo.

—Eres un cerdo...¿Como que no te importa Karin?, es tu esposa descarado—Dijo Sakura ahora con náuseas.

—Por favor, sabés muy bien que lo mío con karin fue por conveniencia, ella es mayoritaria en las acciones del bufete que heredó de su familia, ella se casó conmigo para estár cerca de Sasuke, sabes muy bien que está obsesionada con él —Dijo con fastidio. Parecía cansado.

—Son un asco, los dos—Dijo Sakura ya al borde de la colapso.

—¿Te quedas a dormir?—Dijo itachi guiñandole un ojo.

—Infeliz—Dijo Sakura saliendo rápidamente del lugar, llegando a la piscina solitaria. La gente disfrutaba de los clubes y bares en esas horas de la noche.

Era un poco tarde, las once con 15, el tiempo había transcurrido sin detenerse, ahora si podía ver las horas pasar por su lado. De pronto y en medio de sus lamentos observó aquél hombre hermoso, sentado en la orilla con los pies dentro del agua.

Las lágrimas se acumularon en sus ojos y fue inevitable no llorar, porque Sasuke no merecía nada de lo que la gente sucia y vil que lo rodea le ha hecho. Con cuidado de no llamar su atención decidió alejarse antes de que notará su miserable presencia.

—Hump...¿Te vas?—Dijo la gruesa voz de su esposo. Al parecer poseía un gran sentido desarrollo sensorial.

—Ahm, si voy a mí cuarto, buenas noches Sasuke—Dijo con un hilo de voz. No merecía ni siquiera que él le dirigiera la palabra.

—Huyes como una cobarde—Dijo roncamente.

Sakura se paralizó al instante, claro que era una cobarde, no solo eso, era una impostora, una vil farsante.

—Es tarde, sólo fuí a caminar—habló con fragilidad.

"Perdóname"

—Ven... acércate—Dijo él, estaba de espaldas mirando a la piscina, mientras que Sakura lo observaba sin moverse.

—Yo... Duerme Sasuke, es lo mejor—Dijo Sakura con la voz quebrada, demasiado ya que Sasuke se levantó de inmediato y la encaró de la nada.

—¿Por qué?...¿Acaso no quieres verme ya?—Dijo obsevandola con su oscura y potente mirada.

—No...es que..Tu te marchaste del cuarto, supongo que es porque no quieres verme tu a mi—Se defendió como pudo. Con esa inquisidora mirada taladrando su piel era díficil concentrarse.

—Hump..Ahora mis acciones son las que afectan está relación—Dijo tomando el mentón de ella con fuerza.

—No, no...no hablada de...—Dijo Sakura intimidada. Su tacto quemada su piel, le erizaba los vellos detrás de su cuello.

—Samara, tu eres mi perdición—Dijo Sasuke acercándose para besar sus labios.

Sakura escuchó el nombre por el cuál fue llamado, no era ella a la que Sasuke buscaba, era a la mujer que ae divertía en Grecia con su amante.

—Sasuke, soy mala para ti—Dijo con remordimiento.

Era ahora consciente de que si sayumi le decía a Sasuke lo que minutos atrás escuchó, no volvería a mirar ésos grandes y brillantes ojos ónix.

—¿Que tanto?—Dijo a escasos centímetros de besar sus labios.

—Mucho—Dijo Sakura vibrando por su cercanía.

—Aun así eres mía, toda tu...me pertenece—Dijo con arrebato, besando demandante sus labios. Sus besos si eran apetitosos, cálidos y reconfortantes.

Besar a Sasuke si era pisar el cielo, aunque después tenga que bajar al infierno.

—Eres mía, y no te irás de mi lado a menos que yo decida echarte—Dijo soltando su mentón y alejándose hasta desaparecer.

Regresó a su cuarto, cuando cerró la puerta y cayó en la cama lloró repetidas veces, no valía cómo mujer, no valía nada.

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A la mañana siguiente era domingo, había dormido hasta poco después de las nueve, cuando sintió la intromisión de dos figuras en su habitación enterró su rostro en la almohada para evitar la Luz entrar en la recámara.

—Vamos levantate, hoy conduciremos motos de agua en la playa que está cercana—Dijo ino ya con su traje de baño Verde.

—Si, estoy emocionada. Tomaré fotos de todos y cada uno de ustedes—Dijo Hinata alistando su cámara, traía su traje de baño azul claro.

—Ummmm—Dijo Sakura levantándose torpemente.

—Oye...¿Y este moretón?—Dijo Hinata. Observando la espalda descubierta de Sakura, aun traía la camisa de tiras de la noche pasada.

—ah—Dijo Sakura alarmada.

"Bastardo"

—¿No me digas que fue itachi?—Dijo ino frunciendo el ceño.

—¿Qué?—Dijo Sakura sorprendida.

—Si, por lo de la caída en la piscina, el agua debió golpearte fuerte—Dijo está vez Hinata.

—Si, bueno, Ayer me dolía la espalda Dijo Sakura para completar la versión que se habían creído.

—Ves, por pesado me cae mal—Dijo ino.

—Bueno, bueno. vamos que la diversión comienza—Dijo Hinata emocionada.

—Si, si...Vamos por tu traje de baño—Dijo ino rebuscando entre la ropa de Samara.

35 minutos después.

Sakura ya estába lista, con un grandioso bañador dorado de dos piezas, su cabello sedoso suelto y un vestido ligero arriba del traje de baño.

Cuando llegaron al puento de encuentro, la recepción Sakura abrazo a sus pequeños, ya arreglados y desayunados. Observó a su alrededor y por supuesto que no faltaba la presencia de sayumi y la de itachi. Karin sonría altanera, Mikoto, Kushina, Naruto, Minato y fugaku también estaban. Mientras que Sasuke estába un poco apartado de los demás, sólo la observó por breves segundos, segundos que le parecieron una eternidad.

—Mi vida, hay unas personas que quieren verte—Dijo Mikoto tapando sus ojos de la nada.

—Mikoto, ¿Cómo los veré si no me dejás abrir los ojos?—Dijo Sakura con cierta gracia.

—Ya vienen... ahora si.. mirá quiénes regresaron de su viaje—dijo la pelinegra liberando sus ojos.

—¿Quién?—Dijo Sakura desorientada. Enfrenté de ella estában dos personas, una mujer castaña de ojos verdes, de madura edad, y un hombre canoso de ojos azules también mayor.

—Mi niña, que alegría volverte a ver—Dijo el hombre abrazándola.

—¿Ahmm?—Dijo Sakura con un gran palpitar en su corazón.

—Decidimos darte la sorpresa. Ya regresamos—Dijo suotha, el padre de Samara.

—¿Papá?—Dijo Sakura tragando grueso. Era imposible...ellos estában lejos

Todos a su alrededor la miraban, sobretodo sayumi, parecía quere decir algunas palabras, sin embargo calló, y se mantuvo serena.

Cuándo southa se hizo aún lado para que la madre de samara, Sakumi abrazara a su hija, Sakura tragó grueso...un sentimiento muy poderoso le invadió su interior.

—Samar...—Dijo la mujer, la miró detenidamente, parecía un tanto desconcertada.

—¿Sakumi que pasa?—Dijo suotha confundido.

—Es que, tus ojos hija...son—Dijo sakumi comenzando a temblar.

—¿M-mamá?—Dijo Sakura sin saber que más agregar.

—¿Sakumi?—Dijo el hombre preocupado, pues la mujer había comenzado a tiritar.

—Sa...sa... Sakura—Dijo la mujer antes de desfallecer. Cayó desmayada en el pulido piso.

—¿Que pasó?—Dijo ino.

—¿Quién es esa Sakura?—Dijo Sayumi frunciendo el ceño.

Mientras que Sakura estába impactada...Por qué esa mujer la había llamado por nombre real?

Además que era ese extraño sentimiento que le invadió al ver a esas extrañas personas.

"¿Que es esto que siento?" Se dijo arrodillándose para estár junto a la madre de Samara.

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oigan, perdón, no había tenido chance de escribir, porque la inspiración se me va y viene, es frustrante... pero prometo volver cómo antes... gracias y por fa, déjenme au Reviews.