El secreto de Rita
—Ah, Rita no ha escrito absolutamente nada desde la tercera prueba —aseguró Hermione con voz extrañamente ahogada—. De hecho, Rita Skeeter no escribirá nada durante algún tiempo. No a menos que quiera que revele lo que hace —Hermione sacó de la mochila un pequeño frasco de cristal cerrado. Dentro había ramitas, hojas y un escarabajo grande y gordo.
—¡Ah, no, Hermione, no! —espetó Ron, arrebatándole el frasco de la mano rápidamente— Primero los elfos domésticos, ¿y ahora los escarabajos? ¿Pretendes formar la peste, la Plataforma por la Emancipación de los Sucios y Tontos Escarabajos? —Hermione abrió la boca, dispuesta a discutir; pero Ron se le adelantó— ¡Eso sí que no lo voy a permitir! —y agitó su varita hacia el insecto, que estalló dentro del frasco con un chasquido.
—¡No! ¡¿Qué has hecho?! —gritó Hermione, mirando horrorizada los restos del escarabajo.
—Bueno, Hermione, tal vez volarlo haya sido algo... brusco. Pero estas obsesiones tienen que terminar —terció Harry, y Ron asintió con la cabeza.
—Me lo agradecerás más adelante —aseguró el pelirrojo.
Hermione se quedó con la boca abierta, incrédula.
—Bien, ¿qué ibas a decirnos sobre Rita Skeeter? —preguntó Harry, intentando cambiar el tema.
Hermione miró una vez más el frasco.
—Ehh... No, nada, no importa.
N/A: ¡Hey! Acá les traigo otra escena... ¡Espero que les guste!
