VIII

Albus entro a su oficina, maldijo a Quirrel por casi arruinar sus planes, Baker pudo haber muerto antes de tiempo. Suspiro esa mocosa era primordial, necesitaba de Harry la viera como su enemiga. Que hiciera ver a todo el colegio que esa niña un prospecto a mortifago, pero gracias a los actos de esta noche nadie creía eso… o quizás… bueno aun había tiempo.

Por otro lado Harry no había demostrado tanta valentía, solo en el caso de enfrentar a Malfoy en la clase de Vuelo, pero eso no es en sí un acto heroico. Necesitaba hacer que Ronald Weasley lo convenciera de investigar el robo de la piedra, dejaría pistas para Quirrel y el enfrentamiento será más que inminente. Por otra parte Mercuri era quien le preocupaba, en el pasillo pudo palpar el obvio uso de magia elemental.

El chico podría ser una amenaza si no lo controlaba a tiempo, y ese viento…los cuadros de los directores empezaron a murmurar, era obvio que ninguno aprobaba sus métodos, pero es que ellos no entendían que solo él podía controlar al mundo mágico, solo él era el único en calmar a las masas, él era después de todo el mago más poderoso después de Merlín.

El que un niñato de 1 año derrotara a voldemort y lo hiciera ver a él como un incompetente era algo que no perdonaba. No se preocupaba ahora, el niño moriría junto con Tom en la gran Batalla y él se encargaría de eliminar a Baker antes de que despertara todo su poder. Solo era cuestión de tiempo y todo correría a su favor

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Severus se sentó en su cómodo sillón enfrente de su chimenea con un vaso de wiski de fuego en la mano, le había enviado una carta a Aurora y otra a la madre de Baker. Miro las llamas contando los segundos, minutos, apenas llego al minuto dos cuando estas cambiaron de color y una figura femenina se dio paso a la habitación. El cabello rojo como el fuego y esos ojos azules le dio un escalofrió, tentativamente susurro un Lily, pero sabía que esta mujer no era esa niña de la que se enamoró en su infancia. No lo negaría, estaba fascinado por las pelirrojas, pero esta mujer tuvo en él un efecto diferente al de la difunta señora Potter.

Aurora tenía una cascada ondulada de cabello rojizo, sus ojos brillando buscando a su presa, su maquillaje siempre haciéndola ver aún más hermosa, esas curvas que enloquecen a cualquier hombre. La mujer le miro con enfado, en la típica pose de una madre buscando respuestas.

Le dio un último trago a su wiski y se levantó. No dio ni un paso cuando sintió la fuerte bofetada de la mujer impactando contra su mejilla.

-¿Dónde….esta…mi hijo?-

-También es un placer verte querida-contesto con una sonrisa burlona sintiendo el hormigueo de la bofetada.

-¡NO JUEGES SNAPE! ¡DIME DONDE ESTA MI HIJO! ¡SI LE PASO ALGO JURO QUE…!

-él está bien, solo unos rasguños. Está durmiendo en la enfermería de la escuela, junto con un montón de mocosos más de primer año, bajo la vigilancia de la enfermera-eso ultimo lo dijo rápido puesto que vio a la mujer apunto de protestarle.

-¿Cómo demonios se les infiltro un Troll en el colegio?-cuestiono con la mirada seria, sus ojos listos para lanzar dagas si es que eso fuese posible.

-¿dije uno? Mis disculpas, en realidad fueron 2 Trolls

-¡SEVERUS!

-¡el chico está bien!, eso es lo que importa. Y no me vengas con esos reclamos, ¡les dije a ti a mi abuelo que quería que el niño no estudiara en este colegio! Pudiste llevártelo a cualquier otra parte pero no… preferiste escuchar los consejos del anciano ese…

-Tobías es el heredero al apellido Prince, y tú eres su padre. ¡Tu deber es protegerlo y velar por su seguridad no mandarlo al otro lado del mundo y desacerté de él!

-el estar aquí para el ya hizo ver que es peligroso. Deberías tomar sus cosas y llevártelo. México no esta tan mal. Sus escuelas no son tan malas.-contesto con desdén el hombre mientras se servía un trago más.

-él te necesita…-susurro la mujer mientras se dejaba caer en el sillón que antes fue ocupado por el pocicionista.-sé que tu relación con tu padre no te dio una buena experiencia, pero puedes ser mejor hombre, romper esa cadena de malos tratos…

-el chico me odia, y no lo culpo. En cuanto sepa quién soy en realidad me aborrecerá. Además de que tiene ya malas compañías

-Lucius es un buen chico, Annette lo ha criado para ser un hombre de bien, es como un hermano para Tobías, y un segundo hijo para mí.

-Considerando al padre que tiene…-abrió los ojos dándose cuenta de su error, Aurora se encrespo y le miro con detenimiento

-¿TU sabes quién es el padre del chico? ¿El también enseña aquí en el colegio? Porque si es así…

-No, el señor Mercuri está a salvo por ahora, su padre dudo que sepa de su existencia, tiene cosas más importantes de que encargarse…

-¡¿más que de su propio hijo?!-Severus suspiro, y cerro su mente, esa mujer era un mejor que el en Legerimancia.

-no puedo darte detalles, pero sí. Y no solo hablo del señor Mercuri, Wayne también es un amala influencia, no quiero que el niño se junte con un futuro bastardo como su padre.

-ni que decir de la señorita Baker, pero ese es harina de otro costal

-Solo trata de convivir con él, y deja de insultar a sus amigos pareces un niño celoso-Severus le miro con ceja alzada dando un último trago y dejando el bajo encima de la chimenea

-llévatelo, es lo mejor para el-susurro el hombre, la mujer se llanto y se acercó al hombre que alguna vez amo

-no lo alejare de sus amigos, ahora ¿Dónde está la enfermería?

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Muy lejos de ahí, en una isla escondía a base de protecciones, una mujer entraba a lo que consideraba era su hogar. Dejo la oscuridad del hogar impedía ver quien era, pero así lo prefería ella. Entro a la cocina y vio una lechuza familiar. Con una mueca se acercó al animal y tomo la carta.

Al abrirla y leer si contenido no pudo evitar una carcajada haciendo eco en las paredes. Luego paso a la furia y enojo. La lechuza seguía en la ventana esperando alguna contestación. Seguramente el dueño le prohibió irse hasta que la mujer le diera una contestación. Dejo la carta en la mesa y empezó a prepararse un aperitivo.

-TITUS!-un elfo joven apareció, con sus largas orejas rosando el piso, su vestimenta era una funda de colores chillantes que sus hijos habían decidido darle al elfo para que tuviera mejor apariencia dentro de la casa.

-¿qué puede Titus hacer por ama?-la mujer le miro con algo de desdén, dio un bocado al emparedado para luego empezar a dar instrucciones.

-Dan y Magnus están en peligro en el colegio. Quiero que los vigiles, si ves al alguien queriendo lastimarlos les salvaras y me darás un aviso de ello, al final del año veré que hacer con esa información. Por nada del mundo dejes que ningún mocoso, incluyendo a mis hijos verte, ¿quedo entendido?

-¡Titus comprende ama! ¡Titus no dejar que lastimes a jóvenes amos!-con eso dio el elfo desapareció con decisión a proteger a los hijos de su ama. La mujer dio un último vistazo a la carta.

Alguien trataba de lastimar a sus hijos…y ella no lo permitiría.

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A la mañana siguiente las aventuras con los Troll era la sensación, todos estaban ansiosos por ver a los joven que habían enfrentado a dos monstros. Y algunos decían que Harry Potter había sido el salvador de la noche.

Cuando Harry y Ron salieron de la enfermería fueron rodeados por sus compañeros, Ron no dejaba de mentir, contaba la historia de dos valientes Gryffindor salvando a una miedosos Ravenclaw. Magnus le miro con obvia desesperación y enfado, la descripción que daba de su hermana, una niña frágil, llorando y suplicando que fuera auxiliada por un valiente Weasley no se la trabaja con nada. De no ser porque los gemelos le aventaron cocho arañas todo el mundo seguiría viéndolo como un héroe. El grito agudo solo hizo ver que Ron Weasley era un mentiroso empedernido. Harry era el más alabado, después de todo si pudo destruir al señor oscuro, como no podría con dos Trolls.

El usual grupo de Ravenclaw y una Gryffindor esperaron a que salieran sus amigos. Lucius y Padma fueron los primeros, seguidos de Tobías y una mujer muy hermosa –a palabras del pequeño Magnus- Hermione tuvo que cerrar la boca del niño pues le estaba por entrar una mosca.

-¿y Dan?-pregunto Magnus cuando se percató de la ausencia de su hermana

-la señorita Baker se quedara una noche más en la enfermería, estará bajo vigilancia a causa del incidente.-Contesto Severus mientras dejaba pasar al niño, Magnus corrió directo a su hermana. Dan seguía dormida, Madam Poppy le siniestraba pociones.

-¿está muy grave?-cuestiono el joven con obvia preocupación en la voz

-sus pulmones fueron comprimidos hasta casi explotar señor Wayne, estas pociones nutritivas y fortalecimientos ayudaran a que se reponga rápidamente. Lo que si me preocupa es que no despi…

-yo tengo la poción para eso-Poppy miro con curiosidad al niño cuando este saco de su túnica una barra de chocolate y la acercaba a la nariz de la niña.

*Crush*

Dan se sentó, quitándole de la mano el chocolate a su hermano, Poppy no pudo evitar reír.

-nunca espere esto, pero entiende que esa no es una comida nutritiva verdad-dan solo asintió sin dejar de comer el chocolate.

Sus amigos vieron la escena y ocultaron su risa, Aurora sonrió al ver como su hijo se integraba con gran facilidad con sus amigos. Volteo su rostro, Severus ya estaba al otro lado del pasillo, dejo escapar un suspiro… todo llegaría a su tiempo.