XIII
Padma se sentó de forma brusca en el enorme sillón, la sala común tenía pocos estudiantes y eso era a causa de que seguían en clases y ella tenía hora libre. Se sentía frustrada y cansada, su gemela Parvati no dejaba de insistir que debía hacerse de otros amigos, que eran mala influencia para ella.
Si claro, Parvati hablando de malas compañías, cuando era ella quien seguía a Lavander como un perro y obedecía sus órdenes sin chistar. Con Dan era diferente, ella no les ordenaba, les dirigía… ¿es diferente no? El punto es que ellos no eran los matones, no molestaban a otros alumnos de otras casas y mucho menos excluían a los de su propia casa.
Dejo escapar un bufido, como si su hermana tuviera el derecho de hablarle de esa forma, creyéndose superior por quedar en la gran casa rojo y dorado. Su madre había estado feliz cuando escucho que Parvati había sido seleccionada en Gryffindor, la casa en que todos los ancestros habían quedado, su padre aunque igual estaba feliz, no mostraba favoritismo.
"Todos tienen sus respectivas cualidades" le había dicho antes de partir en el tren. Los de primer año tenían a su propia matona Mandy Brocklehurst, y es que esa niña de cabello rubio y ojos azules era una completa presumida, pero nadie le hacía mucho caso.
En Ravenclaw había una princesa por cada año, igual que los Slytherin, solo que ellos eran más fieros en ese detalle, a ellos les importaba el poder. Los Ravenclaw eran más del intelecto, y Dan había demostrado ser más la princesa, su serenidad, su alto repertorio de conocimientos y hambre de saber la hacía destacar.
Mandy intento sabotearle en más de una ocasión pero todas las niñas de primero sabían quién ganaba la contienda.
Dan parecía ser la única que no sabía que ella domaba a las niñas de primero, y es que a pesar de ser tan lista era tímida en varios aspecto, casi no mostraba emociones, su rostro siempre inexpresivo, hablaba bajo pero era entendible, y solía apartarse de la gente cuando se sentía agobiada.
Aun así Lisa, Hermione y ella le tenían una gran estima, y es que Dan a pesar de todo eso podría volverse fiera protegiendo a sus amigos. Lucius se había vuelto algo así como su escudero, pues nunca se separaban. Podría apostar que en el futuro ambos chicos se terminarían enamorando y se casarían, pero la verdad ambos eran tan nulos en cuestiones de amor que no se darían cuenta, al menos que todos sus amigos se pusieran de acuerdo y planificaran una escena en que ambos confiesen sus sentimientos.
Ahora su humor estaba mejor, ¿porque se fijaba en parejas a esta edad?, solo tenía 11. Ah… claro ya lo recordaba, todo se debía al tonto de Tobías. Ese tonto no dejaba de decir que Hermione y Magnus terminarían siendo pareja, siempre discutían y se molestaban mutuamente. Tobías había hecho una lista de los pros y contras de dicha relación y en otra lista los puntos a favor de cada uno.
-"su cabello castaño aunque parece descontrolado, si usas los productos necesarios serian una muy moldeable cabellera que haría resaltar sus facciones" "¿ya vistes esos ojos? Un brillo singular, te hacen preguntar ¿que oculta? y si eres merecedor de esa mirada tan llena de ternura."
-"imbécil" –pensó la niña, sentía una punzada en el pecho que no les gustaba para nada. Le dolía, y lo peor es que no entendía el porqué. No es como si a ella le importara lo que el tonto de Bonachera pensara, no es que le duela que piense que alguien es más bonita que ella. Claro que no…
-Tonto…-susurro dejando escapar una lagrima y se abrazaba a un cojín con fuerza.
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-¿QUE HACE EL AQUÍ?-Hermione y Harry hicieron un paso hacia atrás, Dan parecía furiosa de tan solo pensar que compartiría la cena con el salvador del mundo mágico.
Harry sabía que no sería bien recibido, pero había pedido disculpas a Hermione por haber empezado mal el año y quería hacer amigos verdaderos que se apoyaban, aun cuando estos no fueran en su totalidad de su casa.
Había visto como el grupo de Ravenclaw aceptaban a Neville Longbottom quien ahora estaba sentado a un lado de lisa, los demás miembros del grupo sabían acerca de eso, ya que la leona les había pedido su apoyo para integrar a Harry. Todos habían aceptado, Magnus a pesar de estar de acuerdo sabía que su hermana podría enojarse y dejar de hablarles al menos un tiempo.
-Dan, Harry me pidió disculpas y yo lo acepte. Todo ese odio es a causa de Weasley, Harry no tiene la culpa de nada.
-El no defender a un integrante de su casa es igual que ser un matón, ¿pero porque he de esperar que él lo entienda? Después de todo lo lleva en la sangre-dijo de forma mordaz. Se levantó de su asiento y se fue sin probar bocado.
-saben… salió mejor de lo que espere-murmuro Magnus, todos los Ravenclaw de primero le miraron con duda
-hablare con ella…-dijo Lucius empezando a levantarse, fue detenido por su mejor amigo el cual le indico que se volviera a sentar.
-necesita estar sola, cosas de mujeres…
-¡OYE!-gritaron las niñas del grupo lanzándole miradas de enfado. El niño solo se rio y siguió comiendo, notando como Padma le evitaba mirar, alzo una ceja pero lo dejo pasar.
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-¿Se puede saber porque entra y sin tocar señorita Baker?-a pesar del tono frio la joven no sintió miedo, su profesor de pociones seguía en el salón terminando de revisar unos ensayos de los alumnos de 5to año. Dan se sentó en el primer banco murmurando insultos hacia cierto ojiverde. Severus siguió corrigiendo viendo debes en cuando a la niña, una vez que ella se tranquilizara hablaría con la Ravenclaw.
-estúpido mocoso que vivió para restregárnoslo en la cara…
-¿ya está lista para hablar o tendré que seguir aguantando sus bufidos?-cuestiono el hombre levantándose de su asiento y caminando en dirección a su habitación. La niña le siguió y se fue directo a la estantería donde un libro de cuero negro le llamaba. Severus estaba acostumbrado a ese comportamiento, llamo a un elfo que solo estaba a su servicio y ordeno la cena para 2.
A los pocos minutos el elfo apareció con la comida lista. La joven dejo el libro de lado y enfoco su vista al plato, su estómago rugía.
-Hermione quiso integrar al pomposo de Potter, y se que todos la apoyan no soy una idiota. Jamás aceptare que el jodido niño que vive y nos salvó de un psicópata sea mi amigo, ni si quiera lo acepto como conocido. Petulante pelinegro de mierda.
-Modales Señorita Baker ¿Qué diría su "madre" si la oyera hablar así?-la morena le miro con burla, y dio un mordisco a su estofado.
-mi madre estaría orgullosa, siempre dice que debemos decir lo que pensamos, nada se queda guardado, ni lo más vulgar.-eso ultimo lo dijo con una sonrisa que hizo que el profesor de pociones le quisiera reclamar a la susodicha madre por enseñar tales formas de pensar.-usted lo ha dicho también, Potter no es más que el reflejo de su bastardo padre, un matón sin escrúpulos que abusaba de los demás sin importarle nada. Yo no olvido lo que hizo, jamás ayudo a Mione, la dejo a su suerte y apoyo a su hipócrita casa de estúpidos leones, y dejo en claro que solo los de primero exceptuando a Neville y Hermione, son estúpidos.
-Baker…
-¿y si no me hubiera hecho amiga de Mione a tiempo? ¿Qué tal si tanto abuso se hubiese prolongado? la soledad es un mal compañero, crea ideales falsos y te llevan a un abismo lleno de oscuridad. La oscuridad fracturo a mi familia, no permitiré que fracture a nadie más.
El pelinegro la observo detenidamente, quine diría que esa mocosa fuera tan… ¿poética? Fuese lo que fuese sabía que el dolor y la soledad podrían ser la cruz para cualquiera, si es que hablaban religiosamente.
-¿usted la conoció, verdad?-oh la tan temida pregunta, la que hace cada noche cuando se reúnen. Si, el conocía a la madre de Baker; si, también sabia como había muerto; no, no podía decirle como murió ni el quien era su padre, pero eso no era necesario, porque la niña ya sabía quién era su padre.
Esos ojos bicolores le interrogaban con la miraba, añorando que el diera las respuestas que tanto necesitaba, pero no lo haría y ambos lo sabían. La cena continuo en un silencio casi acogedor, casi.
Si tan solo las cosas fueran diferentes, pero de ser así… si él no hubiera escuchado acerca de la profecía ¿Lili seguiría con vida? ¿Black hubiera sido detenido antes de la traición? ¿él hubiera conocido a Aurora? ¿Hubiera evitado el nacimiento de...
Tres golpeteos a la puerta fueron suficientes para que el pocicionista levantara sus barreras y mandar a la niña ocultarse. Con un movimiento de varita hizo desaparecer las evidencias de que tuvo alguna compañía en sus habitaciones privadas.
-adelante-pronuncio el hombre vestido en túnicas negras, la puerta se abrió lentamente para dejar paso al director del colegio.
