Ciencia e Inefables

Al cabo de un rato, agotado y exhausto, Harry se sentó en el banco de una mesa al lado de Luna.

Yo en tu lugar estaría deseando un poco de tranquilidad —dijo ella.

Me encantaría.

Los distraeré a todos.

En ese momento, un par de personas irrrumpió en el Gran Comedor con estrépito, interrumpiendo a Luna. Escanearon el lugar con la mirada, hasta encontrar a Harry, y avanzaron con paso seguro hacia él.

—¿Señor Potter? Tendrá que acompañarnos al Ministerio —dijo el más alto.

Harry frunció el ceño.

—¿Qué? ¿Por qué? ¿Ustedes son aurores? —preguntó.

—Somos Inefables, del Departamento de Misterios —aclaró el más bajito—. Nos ha llegado la información de que ha sobrevivido a la Maldición asesina por segunda vez, y necesitamos estudiarlo para, con suerte, reproducir esa habilidad.

El más alto hizo una mueca.

—Bueno, reproducir, lo que se dice reproducir... Francamente, no creo que sea posible. Es obvio que el señor Potter posee alguna característica innata imposible de reproducir, Croaker.

—Eso es lo que queremos averiguar —respondió Croaker.

—No tengo ninguna característica innata —dijo Harry.

—¡Vamos, muchacho! Es obvio que sí la tienes. No hay razón para mentir, no tienes nada que temer. No vamos a diseccionarte o algo parecido... a menos que quieras donar tu cuerpo a la causa...

—¡¿Qué?! —dijo Harry asustado.

—Mira, nosotros nos dedicamos a investigar eso que los muggles llaman «ciencia» y sus aplicaciones. Comenzaremos con algunas simples pruebas —dijo Croaker—, como tu relación con los gatos.

—¿Qué tienen que ver los gatos? —inquirió Ron.

—Bueno, los muggles comprobaron que los gatos pueden otorgar nueve vidas.

Harry, que no se esperaba tal declaración hecha con tal seriedad, esbozó una sonrisa divertida.

—¿De dónde sacaron eso? —preguntó.

—«Batman Returns»

—Eso es una película.

—¿Una qué? —preguntó uno de los estudiantes de Gryffindor.

Croaker respondió:

—Una película. Es como los muggles registran sus historias. Se ven con una caja grande que llaman televisor. Cuando algo importante pasa, los muggles lo actúan y lo graban.

—¿Y quién es Batman?

—Es un tipo francamente impresionante... considerando que es muggle. Aún intentamos hallarlo, pero aparentemente, Gotham es inmarcable.

Harry no pudo contener la risa.

—¿De qué te ríes?

—Tranquilízate, Croaker —dijo su compañero—. Seguramente se rie de tu descabellada teoría. Es mucho más probable que Superman haya retrocedido el tiempo volando alrededor de la Tierra.

Harry rió aún más fuerte. A su lado, Hermione también parecía muy divertida.

—¿Quién es ese Superman? —preguntó el chico de Gryffindor.

—Es un tipo aún más impresionante.

—No hay evidencia de que conozca a Harry—dijo Croaker con aspereza.

—Tal vez el muchacho puede regenerarse. Buscaré una TARDIS por el bosque.

—Se vería diferente —respondió Croaker.

—No necesariam...

Harry decidió intervenir.

—Escuchen... no soy alienígena, ni conozco superhéroes, ni nada. Esas son sólo historias, no son reales.

—Entonces, ¿los muggles pueden...? —el chico parecía asustado.

—Claro que no —dijo Hermione.

—Claro que sí —respondió Croaker—. Y también hacen todo tipo de cosas impresionantes, como viajar en el tiempo con un automóvil «DeLorean» —finalizó ante la mirada sorprendida del chico de Gryffindor.

—Están equivocados... —dijo Harry. Croaker lo interrumpió:

—¿Ah, sí? ¿Entonces cómo sobreviviste?

—Voldemort tomó mi sangre hace unos años y mantuvo vivo el sacrificio de mi madre.

—Eso parece sacado de los pelos —dijo el más alto.

—¡Es cierto! —exclamó Harry.

—No sé —los inefables parecían pensativos—. ¿Seguro no eres de esos inmortales que sólo pueden ser decapitados?

—¡Por las barbas de Merlín! —exclamó Hermione— Lo que ven en la televisión son ficciones creadas para entretener, como los cuentos. Lo sé, me crié con muggles.

Los inefables se quedaron pasmados.

—Entonces, ¿no existe Krypton?

—No.

—¡Rayos! Tendremos que dejar de buscar sus restos en la Sala de los Planetas.

—Si todos son así, no me sorprende que no usemos bolígrafos —murmuró Harry a Ron.

—¿Eso es lo que hacen allí? —preguntó Hermione— ¿Buscar Krypton?

—Hacíamos. Ahora parece improcedente.

—Tendré que buscar otro trabajo —dijo Croaker, pensativo—, ¿aún está disponible el puesto de profesor de Estudios Muggle?


N/A: ¡Buenas! Tarde pero seguro, así que acá les dejo otro capítulo. ¡Disfruten! ¡Nos leemos!