XVII

El hombre de apariencia desalineada término de vestirse con su mejor ropa, a pesar de verse mejor en vestimenta su rostro seguía algo demacrada. Paso una mano por su cabello haciendo que se viera algo rebelde y sonrió al escuchar la aparición de los niños en la casa.

La voz de Dan y Magnus gritando "ESTAMOS EN CASA" fue un cálido abrazo a su alma. Salió de la habitación escuchando un leve murmullo.

-no tengas miedo Potter-dijo Dan mientras empezaba a andar por la habitación, rápidamente bajo los escalones y fue recibido en un fuerte abrazo por parte de Magnus.

-¡Te extrañe mucho padrino!-La cabeza de Magnus choco con el pecho del adulto haciendo que este se desequilibrara por unos instante y provocando que cayeran en el último escalón, seguido de unas carcajadas.

-Yo igual los extrañe cachorros...-Dan se acercó y le dio un leve abrazo y luego giro su vista al pelinegro, haciendo que el hombre dejara de respirar por unos segundo.

-Harry, quiero presentarte a alguien que te conoce desde que eres un bebé, padrino de Magnus y un padre para mi…-el ojiverde miro con detenimiento al castaño, ¿sería ese el tutor misterioso…?- Remus John Lupin

-Hola Harry... yo fui amigo de tus padres…- Magnus se apartó, y junto a su hermana dejaron la habitación para que tanto el adulto como el niño se conocieran.

No fueron conscientes de que unas manos los jalarían hasta la cocina casi estrangulándolos. Cuando el aire en sus pulmones empezaba a faltarles, los brazos que los sujetaban del cuello se aflojo. Ambos niños rieron como pudieron y se voltearon para encarar a su atacante.

-¡MAMÁ!-gritaron los dos con enormes sonrisas, la mujer antes de poderles regañar fue sorprendida con un abrazo por parte de los infantes.

-¡Ya les dije que nada de boberías como esas pequeños engendros del mal!-grito la mujer tratando de quitárselos de encima. Los hermanos solo se aferraban más fuerte y reían a carcajada limpia.

Era bueno estar en casa.

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Draco Lucius Malfoy miro al hombre sentado en el estudio de su padre, su padre parecía hervir de rabia, con los puños completamente blancos, sujetando su bastón casi al punto de romperlo.

-¡Draco! Mi querido bisnieto, ven aquí y dale un fuerte abrazo a tu abuelo…-el niño miro a su padre esperando que le confirmara o negara la petición del extraño hombre que decía ser su abuelo…

Lucius le dio una mirada a su primogénito y asintió levemente con la cabeza, el pequeño rubio se acercó titubeante hasta quedar a un lado de Tiberius Malfoy. El hombre de avanzada edad tomo al niño de los hombros y lo rodeo con sus brazos.

-Valla que has crecido dragón, no puedo esperar para que me cuentes como te va en el colegio. Muchas travesuras puedo imaginarme.-Draco apenas se ruborizo, si era cierto que hacia travesuras, pero siempre se aseguraba de que nadie lo descubriera.

-Draco ve a tu habitación y no salgas hasta la hora de la cena

-si padre, con permiso… abuelo…

-después hablamos dragón, descansa.-dijo con una sonrisa cálida, Draco asintió y salió de la oficina.

En cuento el niño cerró la puerta, la habitación fue encantada para que nadie escuchara la conversación.

-¿Qué se supone que haces aquí?-pregunto mordazmente Lucius, el Lord miro a su nieto con el semblante serio.

-Esto es lo que sucederá, y sin objeciones Lucius. Draco pasara a mi tutelaje, yo me encargare de educar a mi nieto. Y si intentas interferir en mis enseñanzas, si tan solo descubro que lo alientas a malos comportamientos o a malas compañías…-el aire de la habitación se volvió pesado, Lucius sin darse cuenta retrocedió un paso, los ojos del lord estaban más fríos que nunca y con un extraño brillo que admitía para sí mismo… aterraba-te juro mi querido nieto, te arrepentirás de ser un Malfoy.

Los pulmones de Lucius volvieron a llenarse de aire, el ambiente en la habitación regreso a la normalidad, y la usual sonrisa del lord regreso a su rostro.

-Bueno, ahora terminare de preparar todo, mi bisnieto y yo saldremos de viaje hoy por la noche, mi elfo personal y de confianza ya se encargó de su equipaje, deberías avisarle a Narcissa.-dijo mientras regresaba su vista a los papeles que tenía encima de su escritorio.

Lucius salió de la oficina, maldiciendo internamente una y otra vez al lord de la familia.

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Harry miraba al hombre con esperanza, ese sujeto… Remus… conoció a sus padres, fue amigo de ellos, eso quería decir que de cierta forma Dan y Magnus eran sus primos… tenía más familia.

-Te pareces mucho a tu padre, James. Pero tienes los ojos de tu madre, Lily….-Remus se arrodillo para estar a la altura del niño.

-¿es en serio? ¿Cómo eran ellos?

-James era un busca problemas, siempre hacia bromas a los demás, muy popular y un excelente jugador de Quiddich, creo que heredaste la melena descontrolada de el

El pequeño se rio al recordar todas las veces que su cabello le causaba problemas.

-y Lily… por merlín, Lily eres un espíritu salvaje y libre, muy inteligente e intuitiva. Podía llegar a ser muy testaruda cuando quería pero de un gran corazón. Siempre miraba el lado bueno de la gente, a pesar de las apariencias.

Pronto niño y adulto conversaban animadamente, historias de aventuras y anécdotas donde Harry se maravillaba de conocer un poco más a sus padres. Para cuando se dieron cuenta ya había pasados unas buenas tres horas. La sonrisa del niño y esos ojos brillosos hacían de ese uno de sus mejores días desde la muerte de James y Lily, y del arresto de…

-Si ya dejaron de charlar, ¿creen que ya podemos cenar?-pregunto un Magnus molesto y hambriento. Harry asintió, Remus se levantó del sillón donde se había sentado para mejor comodidad.

-Harry, antes de que cenemos tienes que conocer a alguien más. La madre de Magnus y Dan…-la sonrisa desapareció, el ambiente se tensó y las pisadas provenientes de la cocina se acechaban mas.

-así que por fin estamos presentes-dijo a mujer por fin dando a luz su rostro.

Su cabello rizado está amarrado de forma curiosa, parecía una coleta mal hecha y de lado. Su rostro era duro, y parecía tener los ojos llenos de locura. Estaba completamente vestida de negro y destacaba por las botas negras y desgastadas, y aun así se mantenía en un porte elegante.

-mocoso, yo soy la única y más poderosa, Bellatrix Lestrage