Las indirectas de Dumbledore
—Así que —dijo Harry—, el diario ya no existe, el anillo tampoco. La copa, el relicario y la serpiente aun están intactos, ¿y usted cree que aun puede haber otro horrocrux que perteneció a Ravenclaw o Gryffindor?
—Estoy seguro de que hay uno de Gryffindor —musitó el director mirándolo fijamente.
—Disculpe, ¿qué?
—Que no estoy seguro respecto al de Gryffindor —dijo Dumbledore apresuradamente—. Por lo que sabemos, las únicas reliquias del fundador están a salvo en mi oficina.
Desde su cuadro, Phineas Nigellus emitió un bufido y abrió la boca para decir algo, pero cambió de opinión cuando el director lo miró fijamente.
—Entonces —prosiguió Harry—, debemos encontrar los horrocruxes, destruirlos y solo en ese momento podré enfrentarme a él, ¿verdad?
—Dudo que puedas hacerlo —murmuró Dumbledore.
—¿Qué?
—Que no tengo dudas de que podrás hacerlo, Harry.
—Yo sí tengo dudas... —dijo Phineas.
—Gracias, Phineas, pero agradecería que guardaras tus opiniones para tí mismo —replicó el director.
—¿Y usted cree que, de esa forma, podré vencerlo? —continuó Harry.
Dumbledore hizo una leve mueca de dolor antes de ocultarla rápidamente con una sonrisa.
—Claro que sí, muchacho. Pero asegúrate de que tus amigos te ayuden, así cuando tú m... eh... lo necesites, cubrirán tu espalda —añadió.
—Apostaría mi fortuna a que eso no era lo que iba a decir —acotó Phineas con una sonrisa socarrona.
—Será la fortuna de Harry, en todo caso. Él heredó todo lo de Sirius, ¿recuerdas? —respondió Dumbledore, y la sonrisa se borró del rostro de Phineas.
—Profesor, ¿no debería enseñarme algún hechizo avanzado para que pueda vencer a Voldemort al final?
—No.
—Pero, ¿podré enfrentarlo sin necesidad de una magia comparable a la suya?
—Es bastante obvio que no...
—Suficiente, Phineas —dijo Dumbledore con voz grave, antes de dirigirse hacia Harry —.No creo que debas preocuparte por eso, Harry —dijo el director, y palmeó su hombro—. En serio. Ni lo pienses.
N/A: ¡Hola! Estoy de vuelta con un nuevo capítulo... Espero que les guste. ¡Nos leemos!
