Devil: Muy buenas a todos, mi querido público. Aquí su amigo Devil trayéndoles un nuevo cap de este fic.
Son como las 11 de la noche y he trabajado todo el día, así que estoy muy cansado por lo cual no contestare reviews.
Así que vamos al fic.
El cerebro de Naofumi estaba tocado, aunque trastornado era la mejor palabra para su estado actual. Su personalidad había sufrido un cambio tremendo, así mismo como sus objetivos.
Antes estaba más que dispuesto a defender al reino de Merlomarc a este mundo, luego de su traición por este mismo reino llego a considerar la completa destrucción de este mundo, pero ahora...
Sigue considerando la completa destrucción de este mundo...
Pero no lo haría ya que este mundo tiene algo muy especial que no tenía su antiguo mundo...
Una sociedad completamente ignorante y escasa de avances tecnológicos las cuales el podría explotar para su completo beneficio.
Eso y chicas monstruo.
La verdad ahora que lo pone en perspectiva quizás sea más por la segunda cosa que por la primera.
{Pero dejando de lado esta "divertidísima" introducción... ¿Podemos comenzar con la historia?}
[Déjalo terminar]
Como sea...
Naofumi sabía que la mayoría del reino lo daría por muerto, en especial la iglesia de los 3 héroes, antes de su "muerte" había oído varias cosas sobre esta religión, cosas no muy favorables para su persona.
Por ahora necesitaba mantener un bajo perfil para luego sorprender a todos con la guardia baja y metérsela profundo a todos...
[Una daga en el corazón, una venganza, no es lo que se imaginan, marranos]
{Yo pensé que era...}
[No]
-(Cállense...)
El héroe del escudo negó con la cabeza para callar a esas voces ya que necesitaba un poco de concentración para el trabajo que estaba haciendo, como debía mantener un bajo perfil necesitaba un buen disfraz.
Poco o nada tenía en estos momentos, más que una capa verde, unas cuantas tiras de cuero extra, además de un pequeño kit de costura que había traído en su bolsillo el día en que llego a este mundo.
Había usado las pequeñas tijeras en su kit para cortar su capa verde y hacer una máscara además de algunas modificaciones para su traje.
Ahora tenía puesto una máscara verde con dos parches negros alrededor de sus ojos, los cuales había cubierto con una tela muy fina que no entorpeciera su visión, desde las palmas de sus manos hasta medio bíceps estaban cubiertos por unas tiras de cuero dejando sus dedos libres, su zona media estaba cubierta por una ligera protección de cuero que solo cubría sus puntos vitales, el atuendo se completaba con algunos detalles en verde con las hombreras y sus botas.
Bueno, el no había hecho esto completamente solo con lo que tenía, había sido asaltado por un bandido cuando salía de la cueva.
Fue apuñalado y golpeado.
Pero poco o nada le hizo a Naofumi el cual simplemente golpeo al sujeto con una piedra, antes de robarle todo lo que tenía, dejarlo atado y desnudo en la cueva con el trasero al aire.
Quizás debería haberle colocado algo de miel ahí, pero por ahora no era importante.
No solamente su mente ha sufrido una especie de cambio, si no su mismo escudo igual, de alguna manera tenía una especie de habilidad pasiva la cual regeneraba sus PS.
Estaba en una especie de constante curación, pero no tenía ni idea de los límites de esta, y por ahora no quería saberlos.
Esto podría considerarse "roto" en muchos juegos
Con su traje listo y una bolsa llena de piedras preciosas, además de las cosas que robó, no le llevo más de 4 horas llegar hasta el reino.
Logró escabullirse por la zona roja del reino en donde gracias al equipo que vestía nadie logró descubrirlo, su escudo mantenía una forma redonda y algo más pequeña, por lo cual pasaba desapercibido sería muy difícil que lo descubriesen.
Es en esta misma zona que logró vender sus cristales a un buen precio, o al menos fue un buen precio cuando amenazo a uno de los vendedores con un pedazo de hierro filoso.
En ese momento el tétanos iba a ser su mejor aliado.
Cuando había robado al bandido hiso lo posible por quedarse con la daga que lo había apuñalado, pero había sido completamente inútil. El sistema del escudo y de los héroes le había hecho imposible portar cualquier tipo de armas parecidas a la de los 3 héroes.
Pero ya lo resolvería dentro de poco, había conseguido mucho dinero por las piedras que había vendido, unas 16 monedas de oro.
Esto era más que suficiente para iniciar su diabólico plan y la razón de la cual estaba en este lugar actualmente, la casa del alquimista.
-Es un placer conocerlo, Alquimista-san.- Dijo Naofumi el cual tenía un pedazo de vidrio atrapado en su cabeza.
La razón de esto era simple, se había metido en la casa de dicho alquimista y lo había atado a una silla para hablar tranquilamente. Era obvio que este se había defendido, era un tipo listo, mas no uno de pelea.
-¿Qué es lo que quieres?- Pregunto el alquimista de pelo negro corto con lentes el cual tenía un labio roto.
Ambos estaban en medio de su estudio el cual estaba totalmente patas arriba, con papeles y trozos de vidrio rotos.
-Si lo que quieres es dinero, nadie pagaría un rescate por mí.
Naofumi rio suavemente.
-No es eso lo que quiero, es más tú y yo seremos socios si es que aceptas mi propuesta.
El alquimista parpadeo varias veces.
-¿Entonces por qué hiciste esto?- Pregunto.- ¿No sería mejor simplemente hablar?
-Así sería si es que no hubieras intentado matar al rey.- Le contestó.- Hago esto para que veas lo lejos que estoy dispuesto a llegar.
-¿Cómo lo sabes?- Pregunto con un tono cuidadoso el alquimista.
-Sé que trabajaste para el como el Alquimista Real, pero renunciaste.- Dijo el héroe.- Sé que lo odias... este lugar apesta a algunos venenos que conozco.
-¿Qué es lo que quieres?- Pregunto el alquimista.
- Quiero que construyas cosas para mí, ganaremos dinero y haremos que ese rey de mierda se arrastre como un gusano.
El alquimista sonrío.
-¿Que necesitas que haga?
El héroe extendió un papel antes de dibujar algo en él.
-Un arma.
La vida de los esclavos, si es que se le puede llamar así, era sumamente difícil y dura, muchas veces se pasan días sin comer o dormir y los abusos están a la orden del día.
Algunas veces si el amo era alguien levemente decente, te daba comida en raras ocasiones.
Rapthalia, una niña de pelo castaño con orejas y cola de Tanuki con ropas andrajosas lo sabía bien.
Su amo anterior era alguien que disfrutaba de infligir daño y sufrimiento a los demás, ella como una propiedad simplemente lo tuvo que aceptar.
Su mirada estaba perdida y triste, casi desprovista de vida.
Pero hay veces en que la vida te sorprende con cambios.
Pues en estos momentos, la pequeña niña estaba siendo llevada de la mano por un señor vestido con un extraño traje con una máscara verde hacia una herrería.
En menos de una hora este le había dado ropa nueva, la había alimentado con deliciosa comida y le había cortado el pelo. Sin duda era algo que no había sentido desde hace mucho tiempo... un toque gentil.
-Llegamos.- Dijo el héroe entrando a la armería junto con la niña.
-Bienvenidos.- Dijo el herrero en el fondo antes de levantar una ceja en confusión.
La tienda estaba llena de muchos estantes y otros pasadores de armas y armaduras, cada uno lleno de elementos hechos a mano por el dueño del local.
Un hombre fornido sin pelo en la cabeza además de su barba, vestido con un equipo de trabajo en el cual se notaba fácilmente el uso que le daba.
-¿Chico?- Pregunto el herrero algo inseguro al ver al sujeto entrar a su tienda, luego vio a la niña.- ¿Que estás haciendo?
-Solo estoy formando mi equipo.- Respondió.
Naofumi había comprado a Rapthalia a un vendedor de esclavos, aunque la verdad no era esa su intención en un principio. Había tratado de meterse en el mercado negro de los juegos donde podría comprar buenos elementos a bajo precio.
Tuvo que pagar 3 monedas de plata por mearse en la lona del vendedor de esclavos ya que la confundió con el baño, terminó comprando a Rapthalia por el bien de la trama.
Ahora Naofumi le estaba entregando a la niña el arma con la que peleará y que había sido fabricada por su aliado el alquimista.
Una pistola.
La niña miro el pesado objeto entre sus manos, era como un rectángulo de hierro con un tubo y un mango, ella miro dentro del tubo antes de su amo apartara eso de su cara.
-No te recomiendo que hagas eso.- Le dijo.
La niña solo pudo aceptar antes de que su amo se alejara unos pasos antes de sacar de una de sus bolsas una pelota monstruosa.
-Quiero que lo mates.- Dijo Naofumi sosteniendo al monstruo frente a la niña.
Esta tembló pero a pesar de eso pudo preguntar.
-¿Como?
El héroe le respondió
-Solo apunta con el arma que te di y jala el gatillo.
Rapthalia miro nuevamente al objeto en sus manos antes de hacer lo que le había dicho, ella cerro los ojos antes de hacer lo que le dijo.
BANG BANG BANG
Un estrepitoso sonido salió del arma asustando a la chica y al dueño de la tienda, pero la niña había sufrido el retroceso del arma, solo el primer disparo le había dado al monstruo causando que explote.
La segunda bala había salió y rebotado por varias armas y armaduras hasta terminar en un pilar de madera muy cerca de la cabeza de herrero.
Pero la última bala...
POP
La bala le había dado a Naofumi justo entre los ojos.
El héroe del escudo se quedó quieto unos segundos antes de caer al piso totalmente tieso en un pequeño charco de la sangre que salía del agujero en su cabeza.
La niña soltó el arma de sus manos haciendo que esta caiga al piso, ella abrió los ojos con miedo mientras sus rodillas se volvían de gelatina.
Había asesinado a su mano por accidente, accidente o no, lo había hecho. La marca del esclavo pronto entraría en efecto y la mataría a ella.
-Ugggh.
Tanto la niña como el herrero vieron con miedo como el hombre de verde se levantaba lentamente mientras aún tenía el agujero en su cabeza.
Ahora la niña no sabía si tener miedo por la marca o por el hecho de que su amo era un zombi.
Este se acercó lentamente al mostrador antes de decir una sola palabra.
-...pinzas.
Esto basto para que el herrero le pasase unas pinzas algo finas, lo suficiente como para que cupieran dentro del agujero. Y eso es justamente lo que hiso el héroe del escudo, introducir la punta de las pinzas dentro de su cabeza para buscar la bala.
Pero mientras la pinza buscaba la bala, el metal rozó varias partes de la materia gris haciendo que de vez en cuando el japonés tuviera espasmos.
-I see a little silhouetto of a man.
Scaramouch, Scaramouch will you do the Fandango.- Comenzo a cantar.
[Thunderbolt and lightning very very frightening me]
{Gallileo, Gallileo, Gallileo, Gallileo, Gallileo, figaro, magnificoooo}
Volvió a meter más profundo la pinza antes de dar un giro.
-I'm a Barbie girl, in a Barbie world
Life in plastic, it's fantastic.
[You can brush my hair, undress me everywhere. Imagination, life is your creation]
{Come on Barbie, let's go party!}
Hasta que finalmente llego a la bala y la saco de su cerebro.
-Eso no estuvo bien en muchos niveles.
El miro a la niña la cual la miraba asustada por lo que acababa de hacer y de como posiblemente iba a reaccionar.
Naofumi simplemente le dio unas palmaditas en la cabeza.
-Tranquila, pero hasta que seas mayor tienes prohibido usar armas de fuego.- Dijo simplemente.- (Nota mental, no darle armas de fuego a niños.)
Pero bueno, eso era lo de menos...
-Herrero, cuídala unas horas, tengo que comprar unas cosas.
A la mañana siguiente Naofumi y Rapthalia estaban muy ocupados en su nuevo trabajo, o mejor dicho empresa.
El día de ayer, el héroe había salido a hacer unos contactos y a mover unos cuantos hilos, a forjarse una reputación, y lo había conseguido en un tiempo record.
ShieldPool es como se hacía llamar, no tenía idea de donde salía el nombre pero funcionaba.
Gracias a eso pudo comenzar las bases de su imperio.
-Un combo número 2, amo.- Dijo Rapthalia vestida con un delantal rosa junto con una bandeja.
Naofumi asintió antes de darles la vuelta a las hamburguesas.
-Sale un combo 2.
Es así como ShieldPool junto con Rapthalia y un nuevo aliado, comenzaron su nuevo emporio de comida.
ShieldDonald's
Es el nombre de la microempresa que vendía hamburguesas, papas fritas, aros de cebollas y demás.
-Más aros de cebolla.- Le pidió Naofumi a su nuevo aliado, el que sería los músculos del equipo.
Aquel que no podía llorar no importase cuantas cebollas cortase, la verdad esta fue la razón principal razón por la cual se les había unido.
-Ya voy.
En la parte de atrás del puesto de comida estaba preparando el pedido un hombre de mediana de edad de pelo negro vestido con un delantal el cual tenía el pelo largo y una gran barba.
Su nombre es Tarkus, y había estado buscando trabajo los últimos días, así cuando se le había ofrecido esta oportunidad no el rechazo.
El héroe tenía que admitir que tenía buena mano para la cocina a pesar de que no hablaba mucho.
Devil: Y CORTEN
Bueno, eso fue todo por ahora.
Nos vemos la semana que viene
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