Disclaimer: los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.


Capítulo 2:

Todos estaban sentados en la mesa, esperando a que el almuerzo empiece a servirse. Sasuke tomó lugar al lado de Hinata, frente a ella estaban su hermana Hanabi y el hermano mayor de él, que le dijeron se llamaba Itachi. Su padre y la madre de Sasuke estaban ambos en cada cabecera.

– Estoy muy contenta de por fin conocerlas chicas, Hiashi solamente me ha hablado maravillas de ustedes y son mucho mas hermosas de lo que me había dicho – dijo la madre de los Uchiha.

– El placer es nuestro, señora… Mikoto – Hinata dudo en cómo debía referirse a la señora, porque dentro de poco Uchiha dejaría de ser su apellido, para pasar a formar parte de los Hyuga, así que decidió referirse a ella por su nombre, aunque fuese un poco informal.

– Por favor, solo Mikoto, no son necesarias las formalidades, a fin de cuentas, seremos familia dentro de muy poco – dijo la mujer sonriendo a ambas chicas.

Hinata tuvo que reprimir una risa nerviosa ante la palabra familia, ya que anoche, había tenido sexo con su nuevo hermanastro. Algo la sacó de sus pensamientos, Sasuke había puesto una mano en su pierna, que gracias a estar bajo la mesa y por el mantel, nadie podía ver. Dio un apretón cerca de sus rodillas, haciendo que se sobresalte llamando la atención de todos.

– La sopa… está muy caliente, deberían atender. – dijo para que dejen de mirarla. Sasuke no movió la mano de su muslo, sino que fue avanzando hacia arriba y llevando sus dedos hacia la zona interna de ellos. Estaba tan concentrada tratando de que no se noten sus reacciones ante las caricias, que ya no presto atención a la conversación.

– Hinata… ¡Hinata! – su padre la estaba llamando. – Siempre estas en las nubes hija. Mikoto y yo queríamos saber si podrías ir a la casa de verano una semana antes de la boda, para cerciorarte que los preparativos se estén haciendo correctamente. Hanabi no puede por sus clases.

– Mmm, no quisiera sonar grosera, pero ¿ninguno de los Uchiha puede encargarse de ello? – a Hinata no le hacia gracia tener que ser la organizadora de la boda. – Yo… tengo algunas cosas en el trabajo. – acoto a modo de excusa.

– Hija, puedes trabajar desde ahí, soy tu jefe, así que eso no es problema – dijo su padre con una sonrisa, creyendo ser simpático.

– Hiashi, Hinata tiene razón, no podría encargarse de todo ella sola, hay muchas cosas por ver. – dijo con una sonrisa comprensiva a Hinata, y luego paso a mirar a Sasuke. Hinata podría intuir lo que se venía. – Sasuke, tu estas de vacaciones, a diferencia de tu hermano. ¿Por qué no acompañas a Hinata y la ayudas? Además, seria muy bueno que vayan conociéndose.

– Lo hare. – dijo con un tono seco, no se podría decir que estuviera feliz o enojado ante la petición de su madre, más bien parecía que le daba igual. Pero Hinata sabia que no era así, ya que llevo un dedo a su entrepierna, y la acaricio por encima de la ropa. Hinata bajó la cabeza y cerro los ojos, se sentía bastante excitada ante la situación, pero no podía sacar la idea de que estaba jugando a un juego peligroso.

El almuerzo transcurrió de manera tranquila, los nuevos hermanastros se empezaban a conocer. A Hinata le cayó muy bien Itachi, no sería el hermano que le causaría problemas, pero Sasuke… él era otro tema. Frente a todos, parecía una persona fría, no dijo mas que lo necesario mientras hablaban, pero cuando nadie les prestaba atención, la tocaba o hacia algo que le paraba los pelos de punta y la ponía en una situación incómoda.

Hinata volvió a su casa en la noche, y lo primero que hizo fue preparar la tina para darse un largo baño y poder relajarse. Gracias a Sasuke había pasado unos momentos bastantes incomodos. Se preguntaba cómo después de tan solo un día de conocerlo, se había metido en tremendo lio. Pero esos pensamientos, la hicieron recordar la noche anterior y lo ocurrido ese día en la mesa, y no pudo evitar sentirse excitada, llevó sus manos a su entrepierna, y empezó a tocarse, recodando como se sentían los labios del pelinegro, o cuando la penetró y empezó a moverse dentro de ella, como se sentían sus dedos sobre su ropa cuando la tocó frente a todos, la sensación de adrenalina la excitaba…. Llego al orgasmo pensando en él.

Se quedo unos momentos mas en la tina, preguntándose que le pasaba, nunca había actuado así, nunca se había dejado llevar por el deseo y la lujuria. Pero debía admitir, que, en ese sentido, Sasuke le gustaba, le gustó como la hizo sentir al tener sexo. Como un balde de agua fría, se recordó que, en 3 semanas, serian familia, él pasaría a ser su hermano. No podía tener sexo con su hermano, no podía tocarse pensando en su hermano. Pero no era su hermano. Y le gustaba todo lo que no se podía.

Dos semanas después, dos semanas donde trató de no pensar en Sasuke, aunque no había servido de nada. Casi todas las noches soñaba con él, con la noche que pasaron juntos, y se despertaba frustrada por no poder llevar a cabo esas fantasías.

Estaba preparando su bolso para ir a su casa de verano. Estaría con Sasuke una semana allí, solos. Se había prometido que ya no pasaría nada, que se resistiría antes sus ganas y cualquier movimiento que hiciera el azabache. Él pasaría por ella dentro de una hora, así que decidió empezar a prepararse una vez terminada su maleta.

Se vistió con unos jeans flojos, que estaban rotos hacia la parte de la rodilla, y una camisilla blanca de tirantes, se puso unos tenis y una pañoleta roja en la cabeza. Trato de no maquillarse tanto, solamente se puso rímel y un bálsamo labial. Mirándose al espejo, dudó de que sus planeas no sean conquistar al moreno. Aunque no llevaba nada provocativo, la camisilla no cubría todo su abdomen, y estaba bastante ajustada en sus pechos. Trato de engañarse, y convencerse que no tenia nada que ver con él, ella siempre se vestía así.

Le llego un mensaje, avisándole que Sasuke ya estaba abajo. Bajo con sus cosas, y el se acercó para ayudarla y subirlas a la parte de atrás de la camioneta. El estaba vestido con unos jeans negros y una remera azul marino, un pensamiento cruzo por su cabeza "sexy". Se subieron al vehículo y el inicio la marcha.

– ¿Puedes poner la dirección en el GPS? – dijo Sasuke luego de unos minutos. Hizo lo que le pidió y dudó que decir a continuación. No estaban hablando y él no había hecho nada que evidencie que algo había pasado entre ellos. Aunque eso era lo que quería, no pudo evitar sentirse algo decepcionada.

– ¿Puedo… poner algo de música? – dijo ella para que ya no haya tanto silencio entre ambos.

– Hinata, tú puedes hacer lo que quieras. – dijo mirándola serio, pero en sus ojos pudo ver algo más, deseo. Se sonrojo ante el doble sentido que la frase contenía. Luego de un largo rato en silencio, Sasuke volvió a hablar. – ¿Quieres que hagamos como si no hubiera pasado nada?

– Yo… ¿tú que quieres?

– Quiero volver a tener sexo contigo. – Hinata lo miro ante esa respuesta, no sabia que decir, lo único que sabia es que ella también lo quería.

– También yo – dijo ella al fin – pero no es correcto, nuestros padres se van a casar.

– No es como si fuéramos hermanos de verdad, y tampoco crecimos creyendo que lo éramos. No tiene nada que ver. Y es solo sexo, sin complicaciones, no necesitamos que nadie se entere.

"Solo sexo", Hinata no sabía cómo sentirse ante eso, ella también pensaba igual, pero escucharlo de su boca le provoco cierta incomodidad. Alejó esos pensamientos, el estaba en lo cierto, además era lo que ella necesitaba, no quería tener pareja luego del desastre de su última relación y no tenia tiempo para citas, así que Sasuke estaría ahí para aplacar sus ganas cuando lo necesitara. Seria solo eso, solo sexo. No podía ser tan difícil, es más, sería muy placentero.

– Solo no vuelvas a hacer eso frente a todos, no es precisamente guardarlo en secreto. – dijo ella recordando la escena en su casa. Sasuke rió ante el comentario.

– Simplemente estaba sorprendido, y todavía tenia el recuerdo fresco de tenerte desnuda en mi cama, así que no me contuve. – Hinata trató de no sonrojarse ante ese comentario, ya no era una adolescente tímida que se abochornaba ante todo. – Pero necesito que quede algo claro Hinata, algo mas a parte del sexo seria imposible. Por lo obvio de nuestra situación y porque no tengo nada que ofrecerte aparte de eso.

– No te preocupes, no estoy buscando nada de ti. Ni de nadie.

– Bien, entonces tenemos las reglas. – dijo el mirándola de forma seductora.

– Ya que mencionas las reglas, preferiría que esto quede solo por esta semana, hacerlo después de la boda me parecería un poco extraño.

– No tengo problemas si es lo que quieres, pero puedes buscarme cuando lo necesites, nunca te diré que no a ti Hinata. – ella decidió cambiar de tema luego de haber escuchado eso, esa ultima frase la hizo sentir completamente abrumada. Sasuke debería omitir algunas cosas si no quería que ella esperara algo de él.

Llegaron luego de dos horas mas de viaje. Sasuke se encargo de bajar las cosas mientras Hinata habría las puertas de la casa. El lugar estaba en buen estado, se notaba que lo limpiaron hace muy poco, pero todavía no había nada ni nadie referente a la boda. Llegarían temprano por la mañana. Estaba viendo el estado de la casa, cuando Sasuke aparece por detrás, y la agarró, pegando su pecho por la espalda de ella, lentamente baja su cabeza hasta quedar a su altura y le susurra al oído:

– ¿Qué te parece si estrenamos esta casa? – sin esperar respuesta, la volteo y la alzo, de modo a que ella quedo a su altura con las piernas rodeando su cintura, el empezó a besarle y a caminar hasta depositarla sobre la mesa del comedor.

Sin perder tiempo, Sasuke le saco la camisilla a la morena y empezó a besar su cuello, mordiendo y lamiendo en algunas zonas. La recostó sobre la mesa, y la atrajo mas hacia la orilla, para poder tener acceso a sus pechos, comenzó a lamer y chupar sus pezones sobre la tela, hasta dejarla húmeda, para luego desabrocharlo y tirarlo en el piso. Sasuke observo a Hinata recostada en la mesa, arqueada, completamente excitada por el y un deseo de poseerla en ese mismo instante le paso por la cabeza. Sin poder resistirse más, le saco los pantalones con las bragas, y el se saco la remera.

Se puso a nivel de sus pechos, donde se detuvo unos momentos, para luego empezar a descender, hasta llegar a su centro. Hizo que Hinata levantara un poco la pelvis, para tener su entrada a la altura de su boca, donde empezó a lamer y succionar su clítoris, mientras introducía un dedo, luego dos, y tres, moviéndolos buscando que la pelinegra alcance el orgasmo. Y lo hizo, soltando un gemido alto y golpeando la mesa con las manos. Sasuke se paró y se sacó los pantalones y el bóxer, alzo a Hinata y la condujo hasta el sofá. Se sentó y la coloco a horcajadas encima de él, ella tomó su miembro con una mano, y lo condujo hasta su entrada, cuando sintió la punta rozándola, se estremeció ante la sensación que le recorrió el vientre, hasta introducirlo. Él le agarró de la cintura e hizo que empiece a moverse, cada vez más rápido, hasta que empezó a sentir un cosquilleo en el vientre, como comienzo de un orgasmo, dio una ultima estocada a la morena y la levanto para salir de ella, de forma que su semen se derramo en el piso.

La tomo en brazos y subieron así hasta una de las habitaciones del segundo piso, Hinata le indico en cual entrar. La deposito en la cama, y el se acostaba a su lado.

– Dejé los preservativos abajo. – dijo, con la respiración un poco agitada todavía.

– Tomo la pastilla – respondió Hinata y se subió sobre él, lo agarró de las mejillas y empezó a besarlo, jugaron con sus lenguas un largo rato, hasta que se separaron en busca de aire, pero en lugar de volver a su boca, ella empezó a descender por su cuello, sus pectorales, su abdomen hasta llegar a su creciente erección, primero la tomo con las manos, masajeando de arriba abajo, para luego meter la punta en su boca y sacarla, la metió mas adentro y succiono, lamio y masajeo su miembro, mientras Sasuke llevaba la cabeza hacia atrás y buscaba sus pechos con las manos, para apretar sus pezones con los dedos.

Estuvieron unos minutos así hasta que Sasuke no pudo aguantar mas las ganas de volver a poseerla, la agarró de los hombros y la hizo sentarse sobre él, metiendo su miembro en la entrada de ella. Hinata fue la que marco el ritmo esta vez, se movía lentamente, sintiendo toda la longitud de Sasuke dentro de ella, subía, bajaba y se movía en círculos, hasta que él subió las caderas de forma brusca, haciendo que Hinata gritara de placer ante eso, entonces empezaron a moverse de forma mas rápida, hasta que ella se detuvo y arqueo la espalda, gritando su nombre.

Sasuke hizo que ambos giraran en la cama, quedando el arriba, tomó las piernas de la ojiperla y las puso en sus hombros, penetrándola sin aviso, rápidamente, sintiéndose extasiado por como las paredes de Hinata se cerraban ante su miembro, no queriéndolo dejar salir, no pudo pensar en nada cuando llego al orgasmo, simplemente termino dentro de ella, dando algunas estocadas más, antes de salir. Se tiro a su lado, respirando con dificultad. Ambos pensaron que fue el mejor sexo que hayan tenido.

– Podría volverme adicto a esto. – dijo él poniéndose de costado para verla. – Eres condenadamente hermosa Hinata. – ella cerró los ojos al escuchar eso, recordándose que muy pronto serian hermanos, y no pasaría nada mas que eso. Por más que se considerara una mujer madura que diferenciaba ciertas situaciones, el que él le hable así, la hacía sentir insegura de ello.

– Será difícil dejar esto una vez termine la boda.

– Tendré que seducirte una vez que pase eso, porque no pienso renunciar a esto tan fácilmente. – dijo el y la atrajo para volver a besarla.

Sasuke se quedó dormido un momento después, cuando ella entro a bañarse. Al salir, lo miro descansando, preguntándose en qué diablos se había metido, de cualquier manera, estar con él seria imposible, y si seguía así, saldría lastimada. Confundir aquello que estaban viviendo seria muy fácil, y dejarlo, difícil. Pero no podía decir basta todavía, lo haría, una vez que sintiera que las cosas empezaran a complicarse.

Se recostó a su lado, mirando el techo, en eso siente los brazos de Sasuke que la abrazan, haciendo que quede sobre su pecho.

– Duerme – dijo él, sin saber lo que esa acción provoco en ella. – Más tarde nos levantaremos a comer algo. Ahora estoy cansado.

Hinata pensó para sus adentros "Esto no significa nada, fue solo sexo, dentro de una semana será mi hermanastro. No. Te. Ilusiones." Y se durmió.

Continuará


Nota de la autora: tengo otro fic en proceso también, pero esta historia no me permite pensar en nada más, aunque obviamente no dejaré de lado el otro, de paso les invito a que lo lean, lo podrán encontrar en mi perfil. Espero les haya gustado capitulo y me dejen sus comentarios y opiniones. Saludos!