Hola a todos. Realmente me sorprende haber terminado este capítulo tan pronto pero, ¿Qué les puedo decir? Me dio mucha inspiración leer sus reviews. Hablando de ellas, leamos unas cuantas.
Luis humberto: ¡Muchas gracias! Ash ve en Lillie a una chica muy inocente y tímida, su naturaleza juguetona lo hace gastarle bromas, y lo hará durante todo su viaje. Vulpix nacerá con una sorpresa entre garras. Espero que sigas disfrutando de mi historia, gracias por estar desde el inicio y deseo que continúes hasta que termine.
Jbadillodavila: Eso sería un spoiler… Espera, si digo que es un spoiler, ¿estoy revelando inconscientemente que si las tendrá? ¡Olvida lo que dije por favor!
Oconner95: Gracias a ti por leer. El capítulo ya está aquí.
Soulalbarn18000: Hago lo que puedo, estoy feliz de que te guste mi historia. Sigue al pendiente de las futuras actualizaciones.
CCSakuraforever: Ash atrapa un nuevo Pokémon en este capítulo, ¿puedes adivinar cuál es antes de que aparezca?
Dragon titánico: Lillie es, y siempre será una joven dulce con un gran placer culposo.
Cloud Uzumaki: Me alegra que te guste mi narrativa, siempre trato de que sea explicita pero ligera de leer y fácil de comprender. Respecto a los diálogos, creo que no cambiara mucho la esencia del Fanfic ya que solo pondré el nombre del personaje al inicio de su dialogo para evitar usar los sinónimos dentro de las oraciones. Honestamente, al escribir este capítulo me sentí mucho más cómodo. Gracias.
Ahora sí, el nuevo capítulo los espera.
—Entonces, ¿que necesito para poder hacer el Recorrido Insular?
Hala, Lillie y Ash se encontraban reunidos en el comedor, el último analizaba con fascinación el brazalete que se encontraba en su brazo izquierdo mientras decía las palabras anteriores.
Hala: Estoy seguro de que tienes más de 14 años— dijo.
Ash: Así es, tengo 17— informó mientras seguía viendo su "accesorio".
Hala: Entonces estás más que capacitado para iniciar el Recorrido Insular— informó, para luego levantarse de su asiento y caminar hacía la puerta de salida—. Pero necesitas otra cosa de vital importancia.
Ash: ¿Y qué es?— preguntó, dirigiendo su mirada al Kahuna.
Hala: Ya lo veras— respondió sin más, saliendo así de la habitación.
Pasaron alrededor de cinco minutos y al ver que el hombre no regresaba, Ash volteo a ver a su rubia acompañante, la cual estaba viendo fijamente a Shiron a través del cristal de la incubadora.
Ash: ¿Qué es lo que fue a buscar Hala?— estas palabras hicieron que la mirada de Lillie cambiara de objetivo.
Lillie: Tengo una ligera idea de lo que podría ser, si los libros que he leído sobre el Recorrido Insular son correctos, mi sospecha también— tras responder a la duda del azabache, Lillie abrió su mochila y sacó un pequeño libro color rojo de pasta dura, en la portada se podía leer: "Todo sobre el Recorrido Insular. Aprenda todo antes de la aventura de su vida".
La chica comenzó a ojear el libro, hasta que llegó a una página marcada con un pequeño papel color blanco pastel. Una vez que Lillie encontró lo que buscaba, giró el libro en dirección a Ash. En la hoja mostrada, se podía ver un texto un tanto largo, pero lo que le llamó la atención al entrenador, fue una imagen que contenía una especie de llavero, la cuerda tenía cuatro piedras de colores y el objeto que cargaba dicho hilo era de color amarillo, en su interior había cuatro triángulos, uno rojo, otro rosa, otro morado y el último amarillo, los mismo colores que tenían las pequeñas piedras. En la insignia estaban colgados dos pequeños trozos de tela, uno en cada extremo.
Ash: ¿Qué es eso?— preguntó mientras acercaba su vista al libro presentado por su compañera.
Lillie: Es la "Insignia del Recorrido Insular", cada color representa una de las cuatro islas de Alola, el amarillo es por Melemele, el rosa por Akala, el rojo por Ula Ula y el morado por Poni— informó mientras miraba fijamente a Ash—. Esta insignia te acredita como un participante del Recorrido Insular y hace que los Capitanes te tengan en cuenta para tomar sus pruebas, además de que tiene uno que otro beneficio.
Ash: ¿La insignia es necesaria?— preguntó mientras empezaba a leer sobre dicho objeto, le interesó la parte que decía: "Las bibliotecas tienen la obligación de prestar a los aspirantes los libros que se les solicite para facilitar el viaje".
Lillie: Es algo relativamente reciente, data de hace unos 54 años, algunos extranjeros aprovechaban el apego de la gente de Alola hacia sus tradiciones para sacar ventajas y obtener beneficios sin tener que hacer nada— contó mientras le cedía el libro a Ash—. Es por ello que se inventó algo para diferenciar a las personas que hacían el Recorrido Insular de las que no, ese mismo año al menos 27 forasteros fueron multados por engaño.
Ash: Que despreciable— masculló con lo que ciertamente era irritación, sin siquiera apartar la mirada de lo que estaba leyendo. Su ceño se frunció.
Lillie: Tienes razón, esa gente era una embustera— secundó. Por dentro, estaba ciertamente admirada del sentido de justicia del azabache, al molestarse por los engaños cometidos años atrás.
Varios minutos más pasaron, en los cuales, los adolescentes hablaban sobre algunas cosas beneficiosas de la insignia que simbolizaba su participación como miembro del Recorrido Insular. Entre los beneficios, además de los préstamos por parte de las bibliotecas, también se encontraban el acceso a ciertas zonas restringidas, y la eliminación del precio de los boletos para viajar de isla en isla.
Finalmente, la puerta de la cocina se volvió a abrir dejando ver a Hala y a los tres Pokémon del chico de Kanto, los que iniciaban con la R ya se encontraban despojados de sus vendajes.
Ash: ¿Ya se encuentran mejor, chicos?— preguntó mientras su boca se transformaba en una sonrisa. Los tres Pokémon respondieron con sus sonidos característicos—Eso está perfecto.
El Kahuna volvió a tomar asiento y sacó de su bolsillo el tema de conversación de Ash y Lillie.
Hala: Supongo que, por el libro que tienes en manos, Lillie ya te habló sobre esto— dijo mientras extendía la insignia hacia Ash, el cual la tomó en manos.
Ash: Si, ya me lo contó todo— respondió mientras la pasaba la vista al objeto, se dio cuenta de que la parte de atrás llevaba inscrito: "En nombre del Kahuna, Hala. Que Tapu Koko te proteja"—Hala, ¿para qué es esto?— dijo mientras señalaba las letras.
Hala: Es para que las personas sepan que tu Insignia es auténtica y no una falsificación— contestó—. Además de que deja claro que iniciaste el recorrido en Melemele.
Ash: Sí que es algo complejo— exclamó asombrado.
Lillie: Tiene que serlo, ninguna tradición es sencilla— dijo mientras guardaba el libro—. Por cierto, señor Hala, ¿Dónde están el profesor Kukui y Hau?
Tenía razón, Ash estaba tan emocionado que no había reparado en ello, por lo que dirigió la mirada hacía el hombre moreno.
Hala: Kukui llevó a entrenar a mi nieto por petición de él— respondió el Rey—. Deberían estar aquí pasado mañana.
Ash: ¡¿Pasado mañana?! ¡No puedo esperar dos días, Hala!— su emoción no se podía comparar, por fin tenía un nuevo reto desde Kalos y no quería seguir esperando.
Lillie: ¿Por qué dos días?— cuestionó.
Hala: Hau se sintió emocionado al ver entrenar a Ash, y ciertamente eso era lo que necesitaba para poder empezar su Recorrido Insular, motivación— comenzó a contar—. Mi chico está fuera de forma, por eso le pidió a Kukui que lo llevará a entrenar unos días.
Ash: ¿Yo tuve ese efecto en Hau?— no era la primera vez que su persona impulsaba a alguien a crecer, por ejemplo Dawn o Sawyer, pero nunca dejaba de sentirse alagado por ello, ese pensamiento duró unos 15 segundos, hasta que su prioridad le volvió a la mente— ¡Pero no puedo iniciar mi Recorrido sin la autorización del profesor Kukui!
Hala: Es algo que el ya previó, y por eso dejó una carta— contó, para después meter una mano dentro de su camisa amarilla, al sacarla sujetaba un trozo de papel que le entregó a la rubia.
Ash se levantó de su asiento y se posicionó detrás de Lillie, para así poder la carta. Sus Pokémon subieron a la mesa del comedor para intentar leer.
Queridos Ash y Lillie.
Salí a entrenar con Hau, como el señor Hala les habrá dicho. Estimo que volveré en unos dos o tres días, pero supongo que Ash no quiere esperar tanto para iniciar el viaje. No tienen que preocuparse por mí, ustedes inicien el Recorrido Insular. Ash, eres un chico fuerte y Lillie, tú eres muy inteligente y madura, hacen una dupla perfecta en mi opinión. Rotomdex está en la habitación del señor Hala, le he hecho unos ajustes que él les mencionara cuando despierte (si todo sale bien, en unas 24 horas). ¡Diviértanse mucho! Y Ash, conviértete en un gran hombre. Hasta que nos volvamos a encontrar.
Kukui.
Pd: Por favor, cuídense mutuamente y no discutan por pequeñeces.
Pd2: Ash, cuida bien a Rockruff.
Junto a la carta había un pequeño sobre, que después sabrían que se trataba de dinero.
Tras terminar de leer, Lillie se sintió un poco rara, viajaría a solas, ¿con Ash? No es que le molestará, pero ciertamente era algo sumamente nuevo para ella. Por parte del entrenador Pokémon todo era alegría, al fin podía comenzar su nuevo desafío.
Ash: ¿¡Leyeron eso chicos!?— gritó con emoción— ¡Estamos a punto de tener una gran aventura!
Pikachu compartía la emoción de su entrenador, Rockruff ladraba alegremente y Rowlet giró la cabeza en un ángulo chistoso, la celebración individual terminó cuando Ash los tomó a los tres entre brazos, con una gran sonrisa en el rostro.
Ash: ¡Que emoción!— exclamó mientras mecía a sus compañeros de un lado a otro— Rowlet y Rockruff, ¡bienvenidos a la familia!— posterior a eso, comenzó a reír.
La mirada de los dos nuevos integrantes se iluminó mientras veían a su ahora entrenador, acto seguido empezaron a hacer sonidos de genuina alegría.
Si pudieran ver los ojos de Hala, se apreciaría que estos estaban empañados con lágrimas de nostalgia. Ash le recordaba a sí mismo cuando era joven. Por otra parte, Lillie dejaba de lado su incomodidad y sonreía ampliamente al ver el vigor de su compañero de viaje.
La noche llegó y se fue. Los dos adolescentes estaban en la salida de pueblo Iki, con dirección a la Ruta 1.
Hala: Supongo que este es un "hasta luego"—dijo.
Ash: Volveremos a vernos cuando complete las pruebas de Melemele, Hala— prometió mientras se ajustaba la mochila con su brazo libre (el izquierdo en concreto).
Hala: Estoy seguro de que así será, chico— el hombre extendió la mano, y el azabache hizo lo mismo, estrechándolas en un fuerte apretón.
Cuando las manos se desenlazaron, Ash dio media vuelta al igual que su compañera, hasta que:
Hala: ¡Lillie! ¡Espera!— corriendo al encuentro de la chica, le tendió un libro un tanto grueso que llevaba como título: "El asombroso mundo de los Movimientos Z"—Estoy seguro de que en cuatro o cinco días, esto les será muy útil.
Lillie: Muchas gracias, señor Hala— acto seguido abrió su bolso para meter el libro ahí—. Nebulilla, muévete un poco, por favor— el bolso de la chica comenzó a moverse un poco y finalmente se quedó quieto.
Hala: Supongo que ahora sí, es todo— concluyó.
Tras un "hasta luego" por parte de los adolescentes, Hala volvió a el corazón de Iki, mientras que los chicos entraron a la ruta 1.
Veinte minutos pasaron hasta que llegaron a un cartel que ponía en letras grandes: "RUTA 3".
Lillie: Si vamos a una velocidad constante, llegaremos al puente que conecta las dos parte de la ruta en aproximadamente una hora y media— informó la chica mientras veía un pequeño mapa.
Ash: ¿Casi dos horas para llegar a la mitad de la ruta? No está mal— tras esto, los dos muchachos empezaron a caminar a paso lento (por Lillie más bien), claro está que, el paso constante se fue a la basura en el momento en el que Ash vio un Pokémon que "nunca antes había visto"— ¡Lillie! ¿¡Cuál es ese Pokémon?!
A lo lejos se podía ver una especie de mangosta, con grande y filosos colmillos. Su piel era de color marrón, y en la parte superior e inferior de su cuerpo, dicho color cambiaba a amarillo, sus orejas eran redondas y pequeñas, rosadas al igual que su nariz.
Lillie: Yungoos, es el Pokémon "Patrulla", es del tipo Normal. Tiene tres habilidades que son "Vigilante", "Mandíbula fuerte" y "Adaptable". Sus colmillos son tan poderosos que pueden atravesar prácticamente todo, no son oriundos de Alola, si no que fueron traídos desde otra región para controlar las plagas de Rattatas— tras terminar de recitar la información un pensamiento le vino a la mente "Cuando este chico está concentrado en las batallas no piensa en nada más", y era cierto.
Ash: Con que Yungoos, ¿no?— dijo para sí mismo—Voy a atraparlo.
Si Lillie supiera el tipo de persona que era Ash, eso le hubiera sorprendido enormemente, pero al conocerlo de hace poco ella creía que era algo normal que capturara a cualquier Pokémon nuevo que se le apareciera por enfrente. Cosa que no era así para nada. Por otra parte, el que si se confundió un poco fue Pikachu, su entrenador, a lo largo de los 7 años juntos, nunca había atrapado un Pokémon si es que no tenía un trasfondo con él, o que, de otra manera, le interesara muchísimo tenerlo, como en caso de Totodile o Cyndaquil.
Ash: Te encargo un momento a Peke, será rápido— dijo el chico mientras dejaba la incubadora en el brazo libre de Lillie—. ¡Rowlet, a combatir!
Tras ésta orden, el chico lanzó su Pokeball hacía arriba, saliendo de ella la pequeña lechuza, quien se presentó con un ulular.
Ash: ¡Rowlet, Follaje contra Yungoos!— ordenó mientras señalaba a su oponente.
La mirada del tipo normal se dirigió rápidamente hacia Rowlet, quien ya batía sus alas con fuerza, lanzando las hojas que había atraído contra su oponente. Sin tener tiempo de respuesta, los proyectiles dieron en el blanco, sacándole un gran aullido a la mangosta y haciéndolo retrocedes varios metros. Tras recuperarse del impacto inicial, Yungoos se lanzó rápidamente contra su rival, con la intención de taclearlo con todo el peso de su cuerpo.
Ash: ¡Usa placaje tú también, Rowlet!— ordenó.
Con velocidad, la lechuza interceptó a su atacante y su garra chocó contra el rostro de Yungoos, mandándolo a volar de nuevo. Cuando la mangosta se recompuso del daño causado, lanzó un gran aullido al aire, apenas pasaron unos segundos, otro Yungoos llegó al rescate de su compañero de especie.
Ash: ¡Ey! ¡Dos contra uno no es justo!— exclamó con una sonrisa, realmente no le importaba la cantidad de enemigos— ¡Rockruff, sal tú también!
La Pokeball del can se abrió, dejando salir un rayo de luz que se terminó de materializar en Rockruff. El perro dio un pequeño ladrido, demostrando así que estaba listo para la batalla.
Ash: ¡Muy bien! ¡Rowlet, agarra a Rockruff!
La lechuza tomó a su compañero canino con las garras y se elevó en el aire, esperando las indicaciones de su entrenador.
Ash: ¡Rowlet, usa Follaje!— ordenó mientras apuntaba a los objetivos.
Rowlet aprovechó el movimiento de sus alas para lanzar su ataque, el cual no solo hizo daño a los oponentes, sino que también redujo su campo de visión.
Ash: ¡Terminemos con esto! ¡Rowlet, lánzate en picado y usa picotazo, Rockruff, mordisco!
Dicho y hecho. Rowlet descendió con velocidad al suelo y liberó a su compañero Pokémon del agarre. Aprovechando la "ceguera" momentánea de sus oponentes, el ave rodeo su pico con un aura blanca, dando la ilusión de que se hacía mucho más grande y golpeó la cabeza de uno de los dos Yungoos con fuerza, dándole un K.O inmediato. Por parte de Rockruff, una mandíbula gigante creada por aura blanca apareció frente a la verdadera, y cuando los colmillos del perro se cerraron alrededor del lomo de su enemigo, el aura desapareció. Tras un pequeño duelo, el perro pisó tierra firme y comenzó a sacudir su cabeza frenéticamente, como si la mangosta fuera un juguete de hule, para posteriormente lanzarla al aire, ya debilitada. Un aura azul cubrió a Rockruff.
Ash: Vaya, tal vez nos excedimos un poco— dijo mientras corría a socorrer a los Pokémon debilitados—. Vamos, coman esto.
El chico sacó dos pequeños rombos amarillos que introdujo en la boca de los Pokémon, primero en el que Rowlet debilitó, y luego el de Rockruff debido a la lejanía entre ambos. De a poco, fueron recuperando sus fuerzas hasta poder ponerse de pie.
Lillie: ¿No hubiera sido mejor atraparlos cuando estaban debilitados?— interrogó.
Ash: Si, sería mucho más efectivo— respondió—, pero solo atraparé a uno y quiero que ellos decidan cual irá conmigo o si quieren seguir libres.
Lillie guardó silencio. Esa era una buena respuesta, considerar los sentimientos de los Pokémon era admirable. Se dedicó a mirar.
Ash: Les diré algo, chicos— comenzó—, soy un viajero, recorro el mundo buscando desafíos emocionantes, si alguno de ustedes decide venir conmigo tendrá horas de duro entrenamiento, batallas increíbles y visitara lugares que nunca han visto, ¿Quién de ustedes se apunta?— finalizó al tiempo que cerraba su puño con energía y lo colocaba frente a su cara.
Los dos Yungoos se quedaron viendo, y el que antes había sido derrotado por Rockruff dio media vuelta y entró a la hierba alta, perdiéndose en la espesura.
La mangosta debilitada por Rowlet miraba fijamente a Ash, como si esperara algo.
Ash: ¡Pues bienvenidos seas al equipo!— dijo mientras desenganchaba una Pokeball vacía de su cinturón y la acercaba a la cabeza del mamífero.
Al entrar en contacto la esfera con el cráneo de Yungoos, éste se envolvió en un aura roja intensa que salía de la Pokeball, el mamifero había desaparecido y la esfera roja y blanca se movía sin cesar. Después de unos segundos, pequeñas estrellas rodearon el aparato de captura, indicando así que el proceso había sido un éxito.
El azabache se colocó la Pokeball de Yungoos en el cinturón con intención de dejarlo descansar y volvió caminando al lado de Lillie.
Ash: ¿Qué tal lo hicimos?— preguntó sonriente mientras tomaba la capsula de manos de la rubia.
Comenzaron a caminar y segundos después llegó la respuesta de la chica.
Lillie: Te seré honesta, Ash— dijo con la mirada baja—. Me desagradan los combates Pokémon. No soporto ver que creaturas tan hermosas como ellos se lastimen por orden de los humanos.
Ash: No me sorprende, honestamente— el chico se puso los brazos tras la nuca mientras que sus Pokémon caminaban cerca de sus piernas, menos Rowlet que estaba volando— ¿Entonces yo también te desagrado?
Lillie: ¡¿Qué?!— gritó sorprendida, la mirada que el chico le dirigía era de seriedad absoluta, estaba pendiente de su respuesta— ¡Para nada! Es cierto que no me gustan los combates Pokémon, pero no por el hecho de que tú seas entrenador me desagradas, es al contrario… ¡Me caes muy bien!— tras esas palabras, giró la cabeza de forma que Ash no la viera y se llevó las palmas de las manos a la cara sonrojada ¿cómo había tenido tanto atrevimiento?
Una potente risa le quitó la vergüenza de golpe. Al voltear a ver al azabache, éste tenía una sonrisa en la cara, como la que le había dedicado aquella vez en el centro Pokémon, esa sonrisa que le había dado detenido el corazón por un momento.
Ash: ¡Cuánto me alegro de saber eso!— dijo mientras seguía riendo.
Lillie no pudo evitar reír también. Ese era el efecto que tenía Ash Ketchum sobre ella.
Finalmente llegaron a un puente colgante que marcaba el final de la primera parte de la ruta y el inicio de la segunda. Dicho puente se encontraba a un lado de una cascada que terminaba en el mar de Alola, dando así una vista hermosa.
El azabache no pudo evitar correr hacia el puente para presenciar el paisaje, dándole la espalda a la cascada y dirigiendo su mirada al mar de Alola.
Ash: ¡Miren esto, chicos!— gritó con emoción.
Siguiendo la invitación de su entrenador, los tres Pokémon que se encontraban en forma llegaron a donde estaba éste. Quedando sinceramente maravillados.
Ash: ¡Vamos, Lillie!— extendió su brazo izquierdo de forma que la brisa marina podía chocar directamente contra su cara, revolviendo sus rebeldes cabellos azabaches— Se está tan a gusto aquí…
La rubia se sentía un poco nerviosa, y en su mente no podía evitar pensar: "¿Ya olvidaste nuestro último encuentro con un puente colgante?". Tratando de callar a la voz de la razón que a todo momento tenía el mando sobre su cuerpo, se acercó a donde estaban sus compañeros de viaje, a paso lento claro está.
Nada más llegar donde estaba Ash, una fuerte brisa azotó el lugar. El chico de Kanto agarró bien fuerte su gorra para evitar que volara, más la chica de Alola no tuvo la misma suerte. Al tener un brazo ocupado con Shiron, solo podía usar el otro para una de dos cosas, o sostenía su sombrero, o evitaba que se viera su ropa interior. En ese momento eligió la opción que mantenía su dignidad bien intacta. La pamela salió volando en dirección a la cascada que se encontraba tras de ellos, y lo único que la chica podía hacer era ver como su sombrero caía. Una ráfaga de viento llegó de nuevo, pero no era una convencional, se trataba más bien del rastro que dejaba un objeto al moverse a una velocidad sorprendente. Poco después, sintió una presión en la cabeza, y alcanzó a ver el color blanco pastel que tanto la caracterizaba. Su pamela había regresado.
Ash: ¡Eres sorprendente, Rowlet!— exclamó emocionado mientras veía a la lechuza, el cual se encontraba posado sobre su brazo izquierdo y tenía cara de disfrutar el halago.
¿Lo que había visto antes había sido obra de Rowlet? La rubia estaba seriamente asombrada, según los libros que había leído con anterioridad, los Rowlet´s no tenían una velocidad destacable, así como el resto de su línea evolutiva, aunque bueno, eran los más rápidos entre los tres iniciales de la región. Llegó a la conclusión de que se trataba del ambiente en el que había crecido el pequeño pajarito, entre los Pikipek´s.
Lillie: Muchas gracias, Rowlet— agradeció mientras comenzaba a acariciar la cabeza emplumada del Pokémon, quien se sonrojo y emitió un agradable sonido—. Me salvaste de una buena.
Se quedaron en el puente observando tanto la cascada como el mar de Alola por sabe cuánto tiempo, hasta que finalmente reanudaron la caminata.
La segunda parte de la ruta 3 se dividía en dos caminos, pero por indicaciones de Lillie, siguieron caminando recto ya que si doblaban a la derecha solo llegarían a un pequeño acantilado donde lo más interesante de ver era una pequeña playa que se encontraba al pie de éste.
Caminaron por alrededor de 20 minutos, las manecillas del reloj de Lillie indicaban que eran cerca de las 2:45 p.m. El pequeño grupo compuesto por humanos y Pokémon se detenía constantemente en el camino principalmente por el chico humano, en general por cosas que le llamaban la atención como una pequeña creatura en forma de mosquito de color amarillo.
Ash: ¡Lillie!— llamó el chico cuando llegó corriendo a la entrada de lo que parecía ser una cueva, la aspirante a investigadora se acercó a él— ¿Sabes a donde lleva esto?
La chica asomó la cabeza al interior de la cueva, y luego volteo a ver al chico de Kanto con intención de responderle.
Lillie: Lleva a los "Jardines de Melemele"— informó.
Ash: ¿Y qué es eso?— su mirada se podía definir como una mezcla entre curiosidad y emoción.
Lillie: En Alola hay cuatro islas, y tres de esas cuatro tienen un lugar lleno de flores a los que llamamos "Jardines", son lugares muy aclamados por el público por su belleza, pero muy poca gente puede acceder a ellos, principalmente por los Pokémon— contó.
Ash: ¿Los Pokémon? ¿Qué es lo que hacen?
Lillie: En los Jardines se encuentra una especie de Pokémon llamada "Oricorio" la cual puede tomar cuatro formas distintas gracias a un néctar producido por las flores del lugar, los Oricorios defienden a capa y espada su hábitat e impiden que los humanos impuros entren— la chica sacó un pequeño librito de su bolso después de decir »Apártate un poco, Nebulilla«, en la portada se podía leer "Todos los Pokémon de Alola. Entérate de todas las especies de ésta hermosa región".
La rubia abrió el libro, en lo que Ash pudo ver, la página 82. La imagen de la hoja mostraba a cuatro pájaros tan similares como distintos. Eran de los colores que el azabache reconoció como los colores de las islas de Alola, uno de los pájaros era amarillo y en la punta de las alas y las patas se podía ver una especie de pompones; el pájaro que era de color rosado tenía una especie de falda hawaiiana y una diana del mismo tipo; el rojo parecía una bailarina española, su apariencia era increíblemente elegante y tenía toques negros y por último, el pájaro de color morado tenía un aspecto que a Ash le recordó a ciudad Iris, más concretamente a las chicas Kimono.
Ash: ¿Esos son los Oricorios?— interrogó.
Lillie: Si, según su forma los tipos varían y cada uno es exclusivo de una isla en concreto— informó—. El Oricorio amarillo o "Animado" es de tipo Eléctrico/Volador y es exclusivo de Melemele; el rosa o "Plácido" es Psíquico/Volador y solo los puedes encontrar en Akala; el rojo o "Apasionado" es del tipo Fuego/Volador y es único de Ula Ula, y por último; el morado o "Refinado" es de Poni y sus tipos son Fantasma/Volador.
Ash: Son fascinantes…— susurró mientras se llevaba la mano libre al mentón, acariciándolo.
Lillie: Ciertamente lo son, siempre he querido ver uno de cerca y ver lo…— su oración se cortó de pronto al sentir como era jaloneada al interior de la cueva— ¡¿Qué haces, Ash?!
El chico solo sonreía mientras corría por el pasadizo de roca, el cual tendría alrededor de 200 metros de largo.
Ash: Quieres verlos, ¿no?— aunque era una pregunta, más bien parecía que lo afirmaba.
Justo cuando terminó el dialogo anterior, la luz al final del túnel se hizo claramente visible, y abandonaron la oscuridad del pasadizo para llegar a un hermoso lugar.
Pequeños mosquitos que según Lillie se llamaban "Cutiefly" revoloteaban por todo el lugar, junto a montones de Butterfree´s y Cottonee´s. Las hermosas flores amarillas se movían de un lado a otro gracias al caminar de pequeños Petilil´s, Caterpie´s y uno que otro Metapod. Todo el lugar estaba rodeado de una infranqueable muralla de roca de tal forma que parecía que la naturaleza protegía a tan bello paraje.
Ash: Es hermoso…— masculló, mientras que, sus Pokémon hacían sonidos de sorpresa.
Las pupilas de Lillie se dilataron, ciertamente Ash tenía razón. El sol solamente potenciaba la belleza natural del enorme lugar, y el aroma de las flores era ciertamente embriagador. Una figura cubrió el sol y produjo una gran sombra, no, no era una, eran decenas.
Ráfagas de viento salieron volando hacía nuestros protagonistas, producidas por el batir de las alas de lo que finalmente se reveló como Oricorios Animados. El ataque "Aire afilado" fue detenido en secó gracias a los movimientos Rayo y Follaje de Pikachu y Rowlet, los únicos que podían usar ataques especiales.
Ash: ¡Probemos que somos de corazón puro con un combate!— si algo sabía el entrenador era que, a través de un combate podías transmitir más de una emoción.
Lillie se retiró a la entrada/salida del pasadizo de roca para observar desde ahí y no exponerse al peligro.
Las órdenes de Ash se podían oír por todo el lugar, junto a los sonidos producidos por los Oricorios y los Pokémon del chico de Kanto. Las ráfagas de viento volaban por todo el lugar, destruyendo la cosa con la que chocaban si es que llegaban a hacerlo, ya que, normalmente eran destruidas antes de impactar, o de otra forma, eran esquivadas. Los rayos eran visiblemente atractivos y daban al lugar una mejor estética, así como las hojas producidas por Rowlet, por otra parte, lo único que podía hacer Rockruff era morder o taclear a los tipo volador cercanos al suelo, o de otra forma, lanzarles tierra con la intención de reducir su precisión. Los otros Pokémon del lugar se mantenían al margen mientras chillaban emocionados.
Sabiendo que el combate iría para largo, el azabache se quitó la camiseta y descolgó su mochila, la primera fue arrojada en dirección a Lillie, sacándole un gemido a la chica de la impresión, mientras que la segunda era suavemente colocada al lado del azabache. Ciertamente el instinto del chico no se equivocó, montones de Oricorios llegaban cuando otros caían.
El cielo empezó a tornarse naranja cuando el combate terminó.
Ash: Incre…íble…— exclamó mientras reposaba tirado en el piso con la capsula de Peke subiendo y bajando.
Pikachu se encontraba sobre el pecho de su entrenador, acostado boca abajo mientras batallaba por respirar; Rowlet estaba tirado boca arriba roncando con fuerza, y Rockruff estaba simplemente inconsciente por el cansancio. Los rivales del equipo protagonista estaban en su mayoría inconscientes, mientras que el resto jadeaba con fuerza. Lillie solo miraba intrigada como un Oricorio más grande de lo común se acercaba al azabache, extendiéndole su ala en señal de paz. Los Pokémon del Jardín gritaban felices.
Oricorio: Prr, prrr, prrrr— en el rostro del pájaro se podía ver una honesta admiración por sus contrincantes.
Ash: Opino… lo… mismo, ha sido… un grandioso… combate— con el brazo que tenía libre tomó el ala del Oricorio líder.
¿?: Creo que ya entiendo el sentimiento de las personas con "resaca"-Rotom— se escuchó amortiguadamente.
Ese sonido, ese majestuoso sonido robótico hizo que los ojos de Ash se abrieran como platos.
Ash: ¡ROTOM!— gritó mientras hacía el esfuerzo por pararse, dejando en el suelo la incubadora y tirando a Pikachu de su abdomen sin darse cuenta.
Rotom: ¿Ash-Rotom?— el Pokémon/maquina había salido de la mochila del entrenador Pokémon, levitando con lentitud.
Ash: ¡Me alegro tanto de que estés bien!— exclamó mientras corría a abrazar a la Dex.
Rotom: No sé qué me pasó-Rotom— dijo con incredulidad entre los brazos del chico—. Recuerdo que te ayudé a hacer el torniquete y a partir de eso todo está negro-Rotom— relató para luego, con impresión, darse cuenta de su entorno— ¡¿Dónde estamos-Rotom?! ¡Esto no es el bosque de pueblo Iki!
Ash no cabía en sí de la felicidad por lo que no prestaba nada de atención a las palabras de su Pokedex. Fue Lillie la que le contó sobre su paradero.
Rotom: ¿Esto es el Jardín de Melemele-Rotom?— preguntó intrigado— Solo lo había visto en fotos introducidas en mi disco duro-Rotom.
Lillie: Es un lugar hermoso, ¿no lo crees?— dijo mientras se agachaba para entregarle su camisa al chico de Kanto, abriendo posteriormente su bolso para dejar salir a Nebulilla.
Rotom: Ciertamente lo es-Rotom— afirmó—. Activando modo cámara-Rotom.
Los siguientes 6 minutos fueron de la Pokedex capturando para la posteridad a los Pokémon y flores del lugar en todos los ángulos posibles.
Ash: Por cierto, Rotom— llamó—. El profesor Kukui nos dijo que te había hecho varios ajustes.
Rotom: Yo… Sorpresivamente lo recuerdo— dijo mientras una pequeña cara de incredulidad acompañada de un signo de interrogación aparecía en su pantalla—. Parece ser que ahora aviso automáticamente cuando mi sistema ha sufrido daños menores y tengo una función que me permite usar movimientos Pokémon en caso de emergencia.
Ash: ¿¡En serio?! ¡Eso solo te hace más increíble, Rotom! ¡Ahora tendremos apoyo extra en caso de necesitarlo!— dijo con alegría.
Rotom: Increíble es igual a maravilloso, eso quiere decir que Rotomdex es maravilloso-Rotom— una cara de orgullo apareció en su pantalla, remplazando a la de incredulidad. El entrenador y la rubia se dieron cuenta de que era la misma situación de cuando se habían conocido, hacía unos días. No pudieron evitar reír a carcajadas, la Pokedex había logrado su objetivo, uniéndose también a las risas.
Ash: Ya está oscureciendo, tenemos que empezar a armar las tiendas de campaña ahora que tenemos el visto bueno de Oricorio— dijo mientras abría su mochila.
Tras el pequeño reencuentro con Rotomdex, los chicos junto a los Pokémon de Ash (dos de ellos casi muertos) se quedaron a admirar el Jardín de Melemele por lo que para ellos fueron minutos, pero horas para el resto del mundo. Yungoos estaba lo suficientemente sano para poder correr por ahí, curiosamente se había empezado a llevar bien con Rowlet, considerando que antes había recibido una paliza por parte de éste. Aunque bueno, la lechuza y el can se habían herido hasta el punto de sacarse sangre tan solo dos días atrás.
Después del señalamiento del chico de Kanto, Lillie reparó en la horrible realidad: No tenía una casa de campaña.
Ash ya había terminado de armar la suya con la velocidad de alguien que llevaba años viajando y acampando, en ese momento se encontraba sentado, fue en ese instante que la rubia se acercó a él con nerviosismo en la cara.
Lillie: Esto… Ash…— masculló para llamar la atención del chico.
El azabache volteo la cabeza en dirección a su compañera de viaje mientras se levantaba del piso.
Ash: ¿Qué pasa?— interrogó para luego meter a la incubadora de Peke dentro de su refugio— ¿Quieres que te ayude a armar tu tienda de acampar?
La rubia tragó saliva.
Lillie: Eh ahí el problema…
La cena de ese día estaba formada por una ensalada de bayas tostadas preparada tanto por Pikachu como por Lillie, dicho platillo recibió un "¡DELICIOSO!" por parte del entrenador y sus Pokémon, incluido Nebulilla.
Tras terminar de comer, Lillie se encontraba con su ropa de dormir dentro de la carpa que se suponía, debía ser habitada por el chico de Kanto, éste último dormía a la intemperie con un saco de dormir por cama, vestido con un bóxer y su camiseta de uso cotidiano, al estar arruinada la que utilizaba normalmente para dormir. Rotom, Rockruff, Rowlet, Pikachu y Yungoos dormían placidamente.
La luz de la luna le daba un toque hermoso al lugar, al igual que el sol. Todo estaba en silencio. Pero dicha condición terminaría gracias al chico.
Ash: ¿Estás despierta, Lillie?— preguntó mientras se acomodaba en su saco.
Lillie: Si, lo estoy— respondió con la voz adormilada.
Un pequeño momento de quietud dominó el ambiente, hasta que Ash volvió a hablar.
Ash: Cuéntame algo sobre ti, Lillie— pidió mientras cerraba los ojos.
Eso tomó desprevenida a la chica, pero realmente, no le sorprendía. Ella dijo que se convertirían en amigos, y contar cosas sobre ellos era algo necesario.
Lillie: Supongo que ya sabes que no me agradan las batallas— dijo mientras se ponía boca abajo, con sus brazos sosteniendo su cráneo.
Ash: Si, eso lo sé— respondió— Mmmmm…— ciertamente no sabía que decir, por lo que preguntó lo primero que se le vino a la mente— ¿Qué te desagrada de una persona?— había recordado la conversación que tuvieron en la mañana.
Esa pregunta dejo reflexionando un poco a la chica, quien finalmente obtuvo una respuesta.
Lillie: Me desagradan los malos modales a la hora de la comida y los exhibicionistas, no suelo llevarme bien con gente que tiene excesiva energía y…— se calló en seco al darse cuenta de algo.
Ash: Estoooo…— el azabache también se había dado cuenta de que la descripción de Lillie encajaba perfectamente con su persona—… ¿Te gustan las gorras?
Lillie: ¡Lo siento mucho!
Y así, Ash y Lillie tuvieron su primera conversación intima.
Bueno, eso ha sido todo por el capítulo de hoy. Espero de corazón que lo hayan disfrutado, y creo poder traer la siguiente parte en unos dos días. Estén atentos a la continuación. Nos leemos en la próxima.
