Bueno, hola a todos. No nos enrollemos mucho y leamos algunas reviews, que es lo que más quiero hacer.
Sr. MEGA KAKUAMAN: Me alegra que te guste mi fic, y entiendo que no puedas imaginarte a un Ash así. Lo único que hice fue tomar al Ash de XYZ y llevar su madurez al siguiente nivel. Muchas gracias.
Jbadillodavila: No tengo un capitulo exacto para que eso pase, pero de que lo hará, lo hará. La primera prueba está presente.
Oconner95: ¡Gracias! Espero que la forma en la que escribí la prueba sea de tu agrado.
CCSakuraforever: Si quieres enterarte de eso, lee este nuevo capítulo, espero no decepcionarte.
Soulalbarn18000: No importa si tienes mucho o poco que decir, lo que importa de verdad es que te tomas el tiempo de leer mi historia, y eso lo agradezco un montón.
Ahora sí, comencemos con el capítulo. ¡La primera prueba comienza!
—¡¿Lillie no puede pasar?!
Se encontraban en la entrada de la cueva Sotobosque, lugar que estaba cercado por una valla de madera, pintada de los cuatro colores característicos de Alola. En frente de dicha cerca se encontraba una mujer morena de largo pelo castaño que vestía un pantalón de mezclilla holgado y una camisa de color menta que llevaba escrito en la espalda: "AYUDANTE OFICIAL" junto a una imagen de la insignia del Recorrido insular.
Ayudante: Lo siento, pero no. Solo aquellos que estén participando en el Recorrido tienen la aprobación para entrar a los lugares de las pruebas—informó con un tono suave, se veía que era el tipo de chica a la que no le gustaba dar una respuesta negativa.
Lillie liberó un pequeño suspiro, ya se lo esperaba.
Ash: ¡Pero no debe haber problema si viene conmigo!— discutió. El rostro del chico era de "desesperación" por así llamarlo, se negaba a hacer la prueba sin que Lillie lo viera.
Pikachu: ¡Pika Pika!— el pokémon también quería que la chica de blanco los acompañara.
Ayudante: Lo siento, chico— la cara de la mujer se puso roja, cosa que no se podía ver demasiado por su color de piel—. Pero las reglas son las reglas.
El entrenador iba a reclamar de nuevo, pero una mano sobre su hombro derecho lo detuvo. Al girar la mirada, pudo ver que la extremidad pertenecía a la rubia.
Lillie: Está bien, Ash— dijo—. El Centro Pokémon está cerca, puedo ir caminando o esperarte aquí afuera. No te preocupes por mí, disfruta de tu prueba.
El gesto de emoción que tenía el azabache cuando iban rumbo al lugar del primer desafío fue remplazado por uno de total resignación.
¿?: Es cierto que las reglas son las reglas— la nueva voz atrajo la atención de todos los presentes—. Pero con los contactos suficientes puedes modificarlas un poco.
Ayudante: ¡Capitán Liam!— exclamó la chica con sorpresa mientras hacía una pequeña reverencia—. Creí que no vendría…
Frente a ellos había un chico de pelo rosa (sujetado por una especie de amuleto), tez morena y ojos azules; vestía una camisa blanca con chaleco marrón, de prenda inferior llevaba unos pantalones blancos.
Liam: El profesor Kukui me ha contado maravillas sobre este chico— contestó mientras se acercaba a los protagonistas—. No podía perderme la oportunidad de verlo actuar en primera fila.
Ash: ¿Tú eres el capitán Liam?— preguntó sin prestar atención al halago, para después aumentar el tono de su voz— ¡Entonces puedes hacer que Lillie entre conmigo!
Liam: Me temo que me es imposible— respondió con sencillez.
En ese momento la mochila del azabache se abrió, dejando ver a una maquina roja.
Rotom: ¡Eso que acaba de decir es una inconsistencia!— sentenció mientras lo señalaba con su protuberancia izquierda— Hace un momento dijo que las reglas podían cambiar y ahora dice que no pueden hacerlo-Rotom.
Lillie: (¿Qué estaba haciendo en la mochila de Ash?)— se preguntó mentalmente, manteniéndose al margen de la disputa. Ciertamente le encantaría ver la prueba ya que eso nutriría su cultura, pero no podía hacer nada para ir en contra de las tradiciones de Alola.
Ash: ¡Rotom tiene razón!— secundó.
El capitán dejo de prestar atención por un momento y dirigió su mirada hacía la Pokedex.
Liam: ¿Rotomdex, verdad?— el chico recibió un "Afirmativo-Rotom" por respuesta— Tienes un muy buen punto. Los capitanes no podemos alterar las normas básicas de las pruebas, pero eso no significa que la autoridad superior no pueda hacerlo.
En ese momento, la rubia cayó en cuenta de algo.
Lillie: ¿Se refiere al señor Hala?— preguntó.
Dicha pregunta hizo que la ayudante, Ash y Rotom también iluminaran su bombilla interior.
Liam: ¡Precisamente, Lillie!— dijo con alegría— No esperaría menos de la ayudante del profesor Kukui— dicho esto, metió la mano en su bolsillo trasero y sacó un sobre de papel que extendió hacía la morena— Aquí está el permiso especial del rey Hala.
Ash: ¿Entonces Lillie podrá venir conmigo?— cuestionó expectante.
Liam: Precisamente.
La cara de resignación desapareció y la felicidad llegó de golpe.
Ash: ¡¿Escuchaste eso, Lillie?!— el entrenador miraba con brillo en los ojos a su compañera, quien se encontraba seriamente sorprendida. Después de todo, nunca se había dado un caso similar.
Lillie: No es que tenga algo en contra pero… ¿Por qué el señor Hala hizo una excepción conmigo?— esa duda era importante de responder.
Liam: El rey Hala es un hombre que siempre está abierto a nuevas posibilidades, y según me contó, el profesor Kukui le pidió que te diera está oportunidad— respondió mientras se llevaba las manos a la cadera—. Ahora que todas las dudas están resueltas, ¿empezamos ya?— preguntó con una sonrisa.
Ash: ¡No sé qué estamos esperando!
La ayudante no tuvo más remedio que quitarse de enfrente y dejar pasar al grupo encabezado por el capitán.
Una vez dentro de la cueva Sotobosque, Liam comenzó a avanzar hacia el centro de la entrada.
Liam: Les diré las instrucciones que deben seguir. Primero al retador— inició— Tu prueba consistirá en atrapar y derrotar cinco Yungoos que se escabullirán por las madrigueras de la Cueva Sotobosque, no importa cuál sea, solo tiene que ser un Yungoos. Si logras completar esto, podrás luchar contra el pokémon dominante y si lo derrotas, obtendrás el Normastal Z ¿Simple, no? Ahora bien, ¿qué no puedes hacer? Tienes prohibido atrapar pokémon salvajes durante la prueba; no puedes huir del combate contra los rivales a enfrentar; si abandonas la prueba por un motivo u otro a mitad de camino, tendrás que iniciar todo de nuevo. No hay límite de tiempo y puedes usar solo cuatro pokémon en formato de combate doble. Rotomdex está vetado de la prueba ¿Quedó claro?
Ash: ¡Tan claro como la barriga de un Poliwag!— tras esta referencia, el chico llevó su mano a la frente, en forma de saludo militar.
Rotom: ¡¿Eh?! ¡Eso no es justo-Rotom!— reclamó al tiempo que una cara molesta aparecía en su pantalla.
Liam: Ahora bien, la señorita— continuó—. Por instrucciones del rey Hala, tu papel será solo el de una observadora, tienes prohibido interferir de cualquier manera, ya sea suministrando un objeto o información. No puedes ayudar al retador a capturar los Yungoos, ni de ninguna otra forma posible. Caminarás al lado mío durante el tiempo que dure la prueba.
Lillie: No tengo problema con ello— dijo con seriedad. Tenía poco de conocer a Ash, pero confiaba en sus capacidades.
Liam: El retador tiene 5 minutos para prepararse antes de que dé inicio la prueba— informó mientras sacaba un reloj de bolsillo—. A partir de ahora.
El entrenador dio media vuelta y se puso frente a Lillie, cediéndole la capsula de Peke.
Ash: Cuento contigo para cuidarlo, Lillie— dijo con una sonrisa.
Lillie: Cuenta conmigo— afirmó con lo que parecía ser determinación, tenía un trabajo y no iba a arruinarlo, aún más si éste consistía en cuidar un huevo.
Ash descolgó las poké ball´s de sus compañeros y las abrió una a una. Al salir de sus esferas, los pokémon del chico lo miraron seriamente, como si supieran lo que se avecinaba (y realmente lo hacían). El azabache le dio la espalda a Lillie para ver de frente al capitán.
Liam: El tiempo ha terminado— informó.
Lillie: ¡Ash!— ese llamado obtuvo la atención del chico, quien volteó la cabeza hacía atrás para ver a la persona que lo nombraba. La mirada de Lillie se endureció— Gana.
El oriundo de Kanto solamente sonrió, mientras levantaba su dedo pulgar. Dicha seña transmitió un claro mensaje: "Lo haré".
Ash: ¿Listos, chicos?— preguntó a sus pokémon.
Todos los mencionados dieron un pequeño grito de batalla mientras veían a la misma persona que su entrenador, es decir, al moreno.
Liam: ¡Bienvenido seas, Ash Ketchum de pueblo Paleta!— gritó mientras extendía los brazos y tomaba aire—¡QUE EMPIECE LA PRUEBA DE MELEMELE!
La cueva comenzó a agitarse y posteriormente, montones de Yungoos se hicieron presentes.
La prueba había comenzado.
Con velocidad, Ash y sus pokémon arrancaron en dirección a los Yungoos con intención de atrapar a alguno de ellos, pero sus planes se vieron frustrados. Todos las mangosta habían huido hacía unos pequeños agujeros ubicados en las paredes rocosas de la Cueva Sotobosque, la cual comenzó a dividirse en dos caminos.
Instintivamente, el azabache dobló a la izquierda, encontrándose con una pequeña pendiente que llevaba a un lugar más elevado de la cueva. Una vez llegó a una parte iluminada por el sol de la mañana, comenzó a inspeccionar las paredes, en busca de madrigueras.
Ash: Rowlet, vuela con Rockruff y nada más vean un Yungoos atáquenlo y den un grito— ordenó.
Dicho y hecho, la lechuza tomó en garras al can como habían hecho hacía unos días para luego alzarse al vuelo.
Segundos después de que los pokémon R se fueran, el entrenador encontró uno de los escondites, el cual se ubicaba entre dos rocas musgosas.
Ash: Yungoos, Pikachu, entren a la madriguera, hagan que salgan de ahí— indicó mientras dejaba a sus compañeros en la entrada del agujero.
Sin vacilar, los dos mamíferos entraron al lugar.
El azabache comenzó a correr de nuevo, esta vez hacia la derecha donde encontró una pendiente que llevaba a una enorme roca musgosa, iluminada levemente por la luz del día.
Ash: Vamos, debe haber uno por aquí...— dijo para sí mismo mientras analizaba la roca.
Lillie y Liam habían comenzado a caminar con tranquilidad con objetivo de ver el desempeño del chico de Kanto durante la prueba, mientras que Rotom los seguía de lejos al distraerse y fotografiar cualquier cosa que le parecía interesante.
Lillie: ¿Puedo preguntar qué tan difícil es atrapar un Yungoos?— soltó de golpe, interrumpiendo el silencio que había entre los dos.
Liam: La dificultad es considerable, Yungoos es una especie muy escurridiza, si Ash tiene suerte encontrará uno en una hora y media aproximadamente— respondió.
Lillie: Tenía entendido que solo eran dos Yungoos a capturar— contó. Su bolso se movió un poco, dejando ver la dulce cara de Nebulilla, quien estaba ansioso por ver la prueba de Ash.
Liam: Es cierto, anteriormente eran menos, pero debido a que cierta personita puso datos del Recorrido Insular en su invento, tuve que cambiar ciertas cosas— dijo con una sonrisa.
¿Entonces la culpa era del profesor Kukui? Lo dicho, ese hombre podía llegar a ser muy tonto.
Liam: Aunque si te soy sincero…— susurró— No creo que las estimaciones para una persona normal apliquen con este retador.
La rubia no respondió. Ese Ash sí que era alguien único. No solo había sido elogiado por el profesor Kukui, una eminencia de la investigación pokémon, también lo habían hecho el Kahuna de la isla; el capitán cuyo nombre era leyenda entre los estudiantes de la escuela de entrenadores y, por último, fue marcado por el mismísimo Tapu Koko. Después de pensar un poco más, finalmente dijo:
—Supongo que tiene razón.
A lo lejos se pudo escuchar un chillido que Ash reconoció como el de un Yungoos, debido a que dicho sonido se le había hecho conocido gracias al entrenamiento con el suyo. Sin perder tiempo, subió velozmente la pendiente, llegando al lugar donde se había separado de sus pokémon, corrió hacia el frente con paso firme mientras observaba los alrededores. Sin darse cuenta, llego a lo que parecía ser el final del camino, una pared de al menos tres metros de alto bloqueaba el paso, pero, para su buena suerte, había un tablón de madera que conectaba su ubicación con otra parte de la cueva que no había visto antes. Como pudo, atravesó el puente provisional y continuó corriendo.
Rowlet: ¡Prrr prrr!
Rowlet y Rockruff habían acorralado a un Yungoos en una esquina, que chillaba mientras les mostraba los colmillos, en señal de que se alejaran.
—¡Rowlet, hoja afilada!— se escuchó decir a unos metros de distancia.
Reconociendo la voz, el ave empezó a batir las alas, acto seguido, hojas recubiertas por un brillo blanquecino se juntaron a su alrededor, para posteriormente salir disparadas contra el tipo normal. El ataque impactó directamente, dejando al pokémon con cortes por todo el cuerpo, más no debilitado.
En ese momento llegó Ash, quien se quedó a unos centímetros de sus compañeros.
Ash: ¡Rockruff, usa mordisco!— ordenó mientras apuntaba su presa con el dedo índice.
Un aura de color blanca apareció frente a la mandíbula de Rockruff, dicha energía desapareció en el momento en el que el hocico del can se cerraba en torno al costado de la mangosta, logrando debilitarla.
Ash: ¡HEMOS DERROTADO A UNO!— gritó con fuerza para hacerse oír.
Los jóvenes se encontraban en el lugar donde se encontraba la roca musgosa, pero eso no evitó que la voz del chico llegara.
Liam: Eso fue rápido— afirmó con una pequeña sonrisa, sin dejar de caminar.
Lillie: No han pasado ni quince minutos desde que empezó la prueba…
Ash: Vamos, chicos. No tenemos tiempo que perder— tras estas palabras, Rowlet salió volando con Rockruff. La expresión de concentración que el azabache tenía despareció, dejando ver una gran mueca de felicidad— ¡Lo hicieron genial!
Los dos pokémon siguieron con la vista al frente, una linda sonrisa apareció en sus rostros.
Un brillo amarillo apareció en un agujero cercano, mientras que chillidos empezaban a escucharse, llamando así la atención del entrenador. Pikachu y Yungoos habían tenido éxito.
Gruñidos fueron haciéndose más y más fuertes, hasta que por fin, su mangosta y otra salvaje salieron de la madriguera de donde se había visto el destello. El Yungoos de Ash atacaba ferozmente a su oponente, sin perder tiempo embestía puntos vitales como la cabeza y el cuello, era como si quisiera terminar la batalla tan rápido como fuera posible.
Mientras eso sucedía, otro tipo normal salió disparado del escondite, inconsciente, mientras era seguido por un resplandor blanco que se detuvo junto al oriundo de Kanto.
Ash: Buen trabajo, Pikachu— felicitó mientras veía a su inicial con felicidad, éste le devolvió la sonrisa— ¡YA VAN DOS!
El chico no recibió respuesta alguna, por lo que se limitó a voltear la mirada hacia su mangosta para tomar las riendas del combate.
Ash: Sigue buscando, amigo ¡Yungoos, usa persecución!— ordenó con una voz autoritaria.
El roedor se despegó de su amigo y salió corriendo en dirección al norte, por otra parte, Yungoos dejó de usar placaje, para comenzar a ser rodeado por un aura oscura. Posterior a eso, golpeó a gran velocidad a su compañero de especie quien intentaba huir, logrando debilitarlo por fin.
Ash: ¡Bien hecho!— su tipo normal se lanzó con velocidad hacia él, para empezar a morderle la cabeza con un gesto afectuoso en el rostro— ¡Ey, espera! ¡Eso duele!— dijo mientras reía, olvidándose de notificar la tercera derrota— Sigamos avanzando.
Liam: A este paso terminará la prueba en menos de una hora…— comentó, su sonrisa ahora era un gesto de incredulidad.
Lillie: ¿Esto no está siendo demasiado fácil?— preguntó. La decepción se podía sentir en su voz, no esperaba algo demasiado complejo debido a que debía ser una prueba sencilla, después de todo, era la primera que prácticamente todos los aspirantes al Recorrido insular tomaba. Pero mentiría si decía que no se imaginaba algo más complicado.
Liam: Señorita, hace mal al subestimar a la Cueva Sotobosque— dijo. De porrazo, la cara del moreno cambió a una que dejaba ver él porque era un capitán.
La rubia tragó saliva, no solo por eso, sino que también habían llegado a un callejón sin salida, y la única forma de seguir avanzando era un tablón que servía de puente.
Lillie: ¿Tenemos… que pasar por aquí?— cuestionó mientras empezaba a sudar, el recuerdo de lo ocurrido en la Senda Mahalo le llegó de golpe.
Liam: Para nada— respondió mientras abría una poké ball que tenía guardada en su bolsillo. De la capsula salió un gran Snorlax—. Mi amigo puede ayudarnos a subir— informó mientras señalaba una gran pared que cortaba el paso.
Como si fueran nada, el gran tipo normal levantó a los chicos y los puso en la parte de arriba del obstáculo. Con un "Muchas gracias" por parte de Liam, el Snoralx regresó a su poké ball.
Liam: ¿Continuamos?
Lillie dio una cabeceada en señal de afirmación. El paso fue reanudado.
Cerca de diez minutos pasaron, y la suerte que parecía tener el chico se esfumó de golpe, no había señal de ningún Yungoos.
Ash: No pudieron haber desaparecido de golpe…— susurró mientras seguía buscando.
Dicha búsqueda no daba resultado. 2, 4, 6, otros diez minutos pasaron y no encontró nada. En ese tiempo se había reunido con Rowlet y Rockruff, quienes tampoco tuvieron suerte alguna, cinco minutos después se les unieron Pikachu y Yungoos.
Ash: ¿No encontraron nada en las madrigueras?— interrogó a sus pokémon mientras se sentaba.
Los monstruos de bolsillo encargados de hacer esa labor negaron con la cabeza. El chico se quedó pensando unos minutos más, hasta que se le ocurrió una gran idea.
Ash: ¡No podemos rendirnos!— exclamó mientras se ponía de pie. Abrió su mochila y sacó una bolsa de papel que rápidamente desprendió un aroma delicioso— ¡Caigan rendidos ante las Malasadas!
Como si fuera magia, dos Yungoos llegaron rápidamente al lugar, sin tiempo de respuesta, fueron derrotados rápidamente por un rayo de Pikachu. Eso había sido muy rápido, casi como un deuxs ex machina.
Ash: ¡CUATRO Y CINCO DERROTADOS!— en ese momento, se dio cuenta del error que había cometido hacía más de media hora— ¡ME OLVIDE DE MENCIONAR AL TERCERO, LO SIENTO!
La respuesta, como de costumbre, no llegó, por lo que decidió seguir avanzando. Ahora que estaba más relajado, podía apreciar la Cueva Sotobosque con más atención. El terreno era disparejo y la vegetación crecía en todos lados, cosa que le pareció raro al chico puesto que la oscuridad reinaba el lugar en su mayoría. Hablando de eso, una pequeña luz se podía ver a varios metros de distancia. Recordando lo que Rotom le había contado de la "Sala del Pokémon dominante", el azabache corrió hacía el lugar seguido de sus fieles compañeros.
La sala del pokémon dominante tenía mucha más luz que el resto de la cueva. Estaba completamente rodeada por muros de roca y había una especie de camino que llevaba a una zona más elevada del lugar. Lo más llamativo fue un pedestal de madera en el centro, en su interior había una especie de joya blanca que tenía un grabado negro en el medio.
Ash: Se supone que este es el lugar…— comenzó a mirar hacia todos lados al igual que sus pokémon, logrando visualizar a dos personas en especial.
En el punto más alto de la sala, lugar al que llevaba el camino, se encontraban Liam, Lillie y Rotom.
Ash: ¡¿Cómo llegaron tan rápido?!— interrogó sorprendido.
Liam: Nosotros solamente teníamos que pasar la cueva— respondió—. Aunque si te soy sincero, estoy sorprendido de que hayas derrotado a todos los Yungoos en menos de cincuenta minutos.
Ash: ¿Cómo sabes que los derroté?
Liam: Escuchamos tus gritos, además de que están aquí mismo— cerca de las piernas del capitán había tres de los cinco Yungoos derrotados, claro, no tendría sentido que los últimos dos estuvieran ahí—. Y no creo que seas el tipo de persona que miente.
Al escuchar esas palabras, el chico estiró los brazos.
Ash: ¡Muero por enfrentar a Yumshoos!— informó— ¡Lillie, Rotom, ¿Liam les ha dicho algo sobre él?!
Los nombrados se quedaron en completo silencio, más sus ojos transmitían pánico.
Ash: ¿Eh? ¿Les pasa algo?— preguntó preocupado.
De nuevo, no contestaron, aunque parecía que querían advertirle de algo.
Liam: Les impuse de regla no hablar contigo mientras no termine la prueba— contestó en lugar de los compañeros del azabache— Y sobre "Yumshoos", deberías ver detrás de ti.
El chico ni siquiera pensó en voltear, directamente se lanzó hacía enfrente, mientras que sus pokémon terrestres lo hicieron a distintas direcciones, Rowlet por su parte emprendió el vuelo. Ni siquiera un segundo después, el suelo donde estaba parado Ash se partió en pedazos.
¿?: ¡SHOOOOOOOOS!
Ya en el piso, el chico pudo visualizar a su atacante. Un enorme pokémon similar a Yungoos (solo que bípedo y mucho más imponente), rugía con potencia mientras comenzaba a ser rodeado por una aura amarilla que lo cubrió de rojo momentáneamente, símbolo de que sus características habían aumentado. Una gran sonrisa se formó en la cara del oriundo de Kanto.
Ash: ¡Estaba esperándote!— con velocidad, se levantó del suelo— ¡Yungoos, Rowlet, a combatir!
Los mencionados se recuperaron del impacto inicial y dieron un salto hacia adelante, liberando un pequeño rugido en el proceso.
El pokémon dominante se lanzó sin vacilar contra lo que todo apuntaba, era su preevolución. Una pequeña roca apareció en la mano del Pokémon y con ella, golpeo a Yungoos directo en la cara.
Ash: ¡Maldición, Yungoos!— exclamó— ¡Ya verás lo que es bueno! ¡Rowlet, usa hoja afilada! ¡Yungoos, ataque arena!
Las órdenes fueron ejecutadas con éxito. La lechuza lanzó con velocidad y precisión alrededor de 40 hojas afiladas, dando casi todas en el blanco, por otra parte, Yungoos tardó más en realizar su movimiento al estar aturdido por el golpe recibido, finalmente, levantó una capa de arena que redujo la visión del dominante.
Ash: ¡Rowlet, Yungoos, picotazo y persecución!
Acatando las ordenes de su entrenador, los dos pokémon se lanzaron contra el enorme contrincante, acertando los dos su movimiento, pero, cuando se iban a alejar, la cola de la pequeña mangosta fue sujetada por Yumshoos, quien comenzó a zarandearlo con fuerza, para posteriormente lanzarlo contra una de las paredes de roca.
Ash: ¡Yungoos!
El grupo de Liam solo observaba la batalla, hasta que la rubia se decidió a hablar.
Lillie: Parece que a Gumshoos solo le interesa derrotar a Yungoos…— observó mientras veía como Ash se acercaba rápidamente a su tipo normal.
Liam: Así es él. Siempre que un entrenador viene a desafiarlo con un Yungoos en su equipo, ten por seguro que será el primero en ser debilitado— contó con seriedad—. Creo que simplemente no puede evitar querer hacer más fuertes a los de su línea evolutiva mediante la humillación.
Rotom: Como el Toucannon que conocimos-Rotom…— susurró.
Liam: Bien, concentrémonos en el espectáculo que tenemos frente a nosotros, estoy seguro de que este combate solo durará 15 minutos más— dicho esto, la expresión de seriedad del capitán se fue, dejando lugar a una sonrisa de oreja a oreja.
Rotom: ¿Eso significa que Ash va a perder-Rotom?
Liam: Jajaja, al contrario.
La predicción del moreno llamó la atención de la ayudante, pero ciertamente no quería seguir viendo el "espectáculo", tendría más razones para no hacerlo al ver lo que ocurrió después.
Ash se interpuso entre Gumshoos y su forma previa, tomando en brazos a éste, el domiante había preparando un mordisco que terminó siendo interceptado por el vendaje del brazo izquierdo perteneciente al chico de Kanto, el movimiento desgarró las vendas por completo y cortó superficialmente la extremidad, dejando ver la herida en cicatrización que Rowlet y Rockruff le habían hecho, dejando a éstos dos en un estado de shock, y tenían motivo para estarlo. La zona afectada estaba prácticamente en carne viva, y la piel no se encontraba por ningún lado. Los ojos de todos se abrieron de sorpresa.
Lillie: ¡AS…!— ella misma retuvo su grito, no con las manos, éstas estaban ocupadas sosteniendo a Shiron y Peke, si no con su voluntad. No podía hablar con el chico hasta que la prueba terminara, ni una sola palabra o de lo contrario… Por el momento solo podía ver, y eso fue algo que dejo de hacer. Su mirada se desvió hacia el suelo, y no la subió en un buen rato. Como pudo, giró su bolso de forma que Nebulilla no viera nada, obteniendo un pequeño quejido por parte de éste.
Liam: ¿Qué fue lo que le pasó en el brazo?— interrogó mientras una pequeña gota de sudor le resbalaba por la cara, había visto antes el vendaje, pero creyó que era algo meramente estético al estar sumamente limpio.
Rotom: Fue hace apenas unos días. Ash detuvo una pelea entre Rockruff y Rowlet usando su brazo-Rotom— contó.
Liam se quedó aún más sorprendido, Kukui por sí mismo le había contado cosas fantásticas del chico, cosas que había averiguado investigando, y la nueva información solo hacía que el capitán se interesara más por el azabache.
Los pokémon de Ash se acercaron con rapidez a él, mientras que Yungoos lo veía asombrado.
Ash: ¿Estás bien, amigo?— preguntó con una sonrisa en la cara. El brazo le ardía, y mucho, además de que sentía como un líquido cálido bajaba por la extremidad, sangre seguramente.
La mangosta no pudo hacer otra cosa que asentir.
Ash: Me alegro de saberlo, ¿puedes continuar?— Pikachu, Rowlet y Rockruff ya estaban junto a su entrenador, viendo que sería lo siguiente que pasaría, ante dicha situación, Yungoos asintió con fuerza mientras que su mirada se endurecía— ¡Ese es el espíritu! ¡Volvamos a la batalla!
Al ver la determinación de su entrenador, los Pokémon giraron para estar cara a cara contra Gumshoos, quien preparaba un tumba rocas, la pequeña mangosta se bajó de los brazos de su entrenador.
Ash: ¡Yungoos, ataque arena!
Volviendo a repetir el último movimiento que había usado, tierra fue lanzada en dirección al dominante, haciendo que fallara su movimiento.
—¡Rowlet, follaje y hoja afilada!
Las alas de la lechuza brillaron y adquirieron una tonalidad verde, mientras que una combinación de hojas rodeadas de aura verde y blanca se elevaba en el aire igual que el día anterior, cuando Rowlet había aprendido el movimiento. El ataque combinado fue arrojado contra Gumshoos, dándole de lleno en el estómago, haciendo que liberara un gran gruñido.
Ash: ¡Increíble, Rowlet! ¡Sabía que podrías repetir el movimiento!— nunca habían hecho eso antes, se podría decir que era un movimiento improvisado, tomando como base los primeros ataques de hoja afilada del tipo planta— ¡No perdamos tiempo, Yungoos, placaje en el estómago!
Corriendo a toda velocidad, la pequeña mangosta se lanzó al lugar donde habían impactado las hojas, haciendo que su evolución diera una arcada y se encorvara hacia adelante. Repentinamente, Yungoos salió volando hacia un lado, había sido golpeado por otro de su especie que salió de la nada. Los ojos de la mangosta cambiaron a espirales, demostrando así su incapacidad para seguir peleando, mientras que, su cuerpo lleno de raspones y cortes se relajaba.
Liam: Era algo natural, fue golpeado varias veces por el pokémon dominante directamente, me sorprende que haya aguantado tanto— dijo.
Rotom: Según mi información, Yungoos solo contaba con tres PS-Rotom.
Por su parte, la rubia seguía sin poder levantar la mirada. Sentía que la cara le ardía y tenía una gran necesidad de llorar, ¿por qué? Posiblemente por la brutalidad con la que derrotaron al pequeño mamífero.
El entrenador sacó la poké ball del tipo normal y apuntó a éste con ella, un rayo rojo absorbió al debilitado pokémon.
Ash: Lo hiciste increíble, Yungoos— dicho esto, volvió a guardar la esfera para posteriormente mirar a sus nuevos oponentes— ¡Rockruff, adelante!
Rockruff: ¡Woff!
Ash: ¡Acabemos con Yumshoos de una buena vez!— ordenó— ¡Rockruff, lanzarrocas, Rowlet, hoja afilada!
Las caderas y cabeza del can empezaron a moverse de arriba abajo con gran velocidad, seguido de eso, las rocas de su collar empezaron a brillar al igual que su cola, logrando materializar rocas que fueron lanzadas a gran velocidad contra Gumshoos, por su parte, Rowlet repitió los pasos para crear las hojas afiladas, que, junto con el lanzarrocas de Rockruff, fueron interceptadas por el Yungoos rival quien se había recibido el movimiento en lugar del dominante, éste salió volando hacia atrás, arrastrando a su evolución en el proceso. Sangre salió de la boca del pequeño tipo normal y espirales se formaron en sus ojos en señal de derrota.
Rotom: ¡Rockruff puede usar lanzarrocas-Rotom!— dijo sorprendido, llamando la atención de Lillie. Quería ver el movimiento del perro, pero no el combate.
Gumshoos perdió el equilibrio y cayó de rodillas; cuando pensaban que ya lo tenían, volvió a levantarse y se arrojó a toda velocidad contra sus oponentes sin dar tiempo de respuesta. Tomó a Rockruff de la cola y a Rowlet de la cara, y comenzó a dar vueltas a gran velocidad.
Ash: ¡Esto es malo! ¡Rockruff, muérdelo!
Como pudo, el perrito alcanzó la mano del dominante, propinándole un potente mordisco. Este acto solo empeoró las cosas. Enojado, Gumshoos lanzó a Rowlet al cielo, quien no pudo volar debido al mareo, cuando éste estaba cayendo, fue golpeado con el tipo roca a modo de guante, de forma que ambos impactaron en el piso, liberando en el proceso un chillido de dolor.
Liam: Queda un minuto de combate— informó. Ninguno de los que se encontraban junto a él le prestó atención, Lillie seguía sin dirigir la mirada al combate y Rotom estaba grabando todo.
Regresando a la batalla, el azabache trató de acercarse a sus pokémon, pero el paso le fue bloqueado por el Gumshoos. Pikachu, que ahora se encontraba sobre el hombro de su entrenador comenzó a liberar chispas de sus mofletes a modo de advertencia.
50, 49, 48, 47…
Ash: ¡Aparta del camino!— gritó.
34, 33, 32, 31…
Como si dicha orden fuera mágica, Gumshoos salió volando, para sorpresa de todos, hacia un costado, más específicamente hacia el pedestal de madera.
15, 14, 12, 11…
Jadeando y con raspones por todo el cuerpo, se revelaron Rockruff y Rowlet, quienes había mezclado lanzarrocas y hoja afilada. Los restos de dichos movimientos comenzaban a desvanecerse en el aire en forma de polvo.
Liam: 0…— la cuenta atrás había finalizado, y su predicción había sido correcta. Justo 15 minutos— ¡GUMSHOOS NO PUEDE CONTINUAR, ASH KETCHUM ES EL GANADOR!— anunció a todo pulmón.
Lillie levantó la mirada por fin, viendo las consecuencias del combate. Al pie de la estructura de madera, estaba el dominante, completamente debilitado.
Los ojos de Ash comenzaron a brillar, al igual que los de sus compañeros. Lo habían logrado.
Ash: ¡Chicos!— ante el llamado, los pokémon R se lanzaron a los brazos de su entrenador, mientras hacían sonidos de alegría.
Liam: Enhorabuena, Ash— felicitó—. Tienes el derecho de quedarte con el Normastal Z.
Todos estaban reunidos en la parte baja de la sala del dominante. Los pokémon debilitados habían restaurado sus energías gracias a unos revivir suministrados por el capitán, y en esos momentos, la mano de Ash estaba por tomar el Cristal Z de un agujero que había en el pedestal. Sus dedos se cerraron alrededor de éste y salieron del pequeño boquete.
—¡TENGO EL NORMASTAL Z!— el azabache elevó su brazo al cielo en señal de victoria, mientras sus pokémon daban un grito de felicidad.
Rotom: ¡Felicidades, Ash-Rotom!— la pokedex se acercó a su dueño y empezó a levitar alrededor de él.
Ash: ¡Muchas gracias!— comenzó a rascar su nuca con un gesto avergonzado pero feliz.
Lillie estuvo a punto de felicitar a Ash, pero algo en la capsula de Peke hizo que cambiara de parecer.
Lillie: ¡Ash! ¡Mira esto!— llamó la chica, sacando al azabache de su momento de gloria.
Los colores rojizos de Peke habían desaparecido, dejando al huevo de un color blanco palido, pero, momentos después un nuevo color apareció en la mayor parte del cascaron. Dicho color era el dorado.
Algo le había pasado a Peke.
Bueno, chicos, eso ha sido todo por hoy. Espero que les haya gustado el capítulo (me duele el trasero de estar tanto tiempo sentado frente a la computadora). Agradecería mucho que dejaran una review ya que son lo que me impulsa a escribir. ¡Nos leemos luego!
