Ya saben lo de la disgrafia, disculpas por los teclados; también les pido que dejen su review aunque sea una mentada de madre.
Y para terminar ya saben, Naruto es obra y creación de Kishimoto Sensei.
Ahora si, a darle al capítulo.
2.
-Jajaja; en serio ¿En qué pensabas? Preguntaba muerta de risa Hinata, sus estruendosas carcajadas ruborizaban a su pupila, después de todo tenía razón, debió de pensarlo mejor a la hora de decidir cuidar una niña que debía cenar de manera saludable.
Y es que ,si había una parte de las casas y departamentos donde vivía un vampiro que fuera completamente inútil, era la cocina. Sakura rentaba un departamento amueblado, de ser por ella jamás habría comprado ni la estufa, ni los demás electrodomésticos que se usaban en la cocina.
Su refrigerador estaba lleno eso era verdad, lleno de bolsas de sangre de todos los tipos existentes, cortesía de Mirai Yuhi, la hija de la anterior discípula de su maestra.
-Fue un impulso, eso no lo niego- dijo apenada la pelirrosa- cuando caí en cuenta de ese error, decidí que le mentiría a la niña con algo creíble y le diría que ya que sería la única vez, que guardará el secreto de que esa noche cenaría pizza y gaseosa.
-Una vez, que se volvieron cuatro- señaló la ojiperla divertida- al menos dime que si tuviste la precaución de comprar de comer a la niña.
-¿Por quién me toma maestra?- Fingió indignación Sakura- Claro que hay comida en el refrigerador, Sarada está acostumbrada a acatar reglas, sólo me bastó decirle que no debía abrir el refrigerador y que me pidiera lo que necesitará de él para ocultar mis "suplementos" alimenticios.
-¿Y como es que terminaste cuidándola más veces?
-A pesar del difícil comienzo, Sarada y yo terminamos llevándonos muy bien, así que tiempo después ,cuando surgió una emergencia en el departamento de policía, Sasuke me pidió el favor nuevamente, confieso que acepte porque me encariñe con la niña.
-Pues ahora es mi turno de sorprenderte- dijo Hinata, después le contó lo que había pasado ese dia.
Tras estar en el teléfono, la pelipurpura comenzó a revisar los papeles, la ventaja de la actuaria(1)
sobre otras profesiones era que tenía una alta demanda laboral pero poca oferta, realmente le dio risa ver que no le fue tan necesario usar sus habilidades de persuasión para encontrar trabajo, su "condición" médica le ayudaba a justificar el trabajar en casa, así que con una buena organización y gran voluntad de ayudarla de parte de sus compañeros de trabajo la vampiresa tenía una vida llevadera.
Hinata trabajo hasta el amanecer, tomó su móvil y programo una alarma para despertar a las cuatro de la tarde y se fue a descansar.
Una de las Ventajas de la globalización para los vampiros que Hinata apreciaba era el hecho de volver innecesario el dormir en sarcófagos, criptas y ataúdes estratégicamente escondidos, si bien los primeros ciento sesenta años dormía en un sarcófago, hacía cuarenta que dormía apaciblemente en una cama.
Algo que agradecía mucho también era el hecho de que la líder de su Clan fuera flexible ante las ideas nuevas y que aceptara los cambios, Konnan había nacido hace más de seiscientos años, pero era de una mentalidad muy abierta, lo que facilitó el hecho de que con el correr de los años se fueran adaptando al mundo moderno de una manera tan perfecta que podían llevar una vida casi normal.
La ojiperla se quedó dormida profundamente, por primera vez en décadas durmió plácidamente sonriendo mientras soñaba.
Hinata estaba soñando, se veía en una cocina picando zanahorias para la comida que estaba guisando, dos niños, Boruto y Himawari jugaban en la sala mientras ella preparaba la comida.
-¿Falta mucho para la comida?- preguntó Boruto viendo hacia la cocina- mamá, tengo mucha hambre.
-Estará en cuarenta minutos cariño- Hinata vio que sus hijos hacían un puchero- bueno, una botana saludable no les caerá mal.
El niño fue al frutero y tomó una manzana, la niña quería zanahorias, así que mientras su madre picaba algunas acercó su manita tratando de agarrar un palito picado.
Hinata no supo como paso, pero la pequeña se cortó con el cuchillo la punta del dedo, lanzó un gritito y comenzó a llorar.
-Ya cariño, estarás bien- la consolaba la ojiperla- solo fue una pequeña cortada, déjame ver.
La niña tímidamente le mostró el dedo a su madre, en el dedo un hilito de sangre caía lentamente comenzando a ensuciar .
La ojiperla se llevó el dedo dentro de su boca y saboreó la dulce sangre de la niña, con una avidez y lascivia inusitada lamió el dedo hasta dejarlo limpio.
La ojiperla no aguantó más, sus ojos color nácar se volvieron rojo sangre y sus dientes se volvieron filosos, sobre todo sus colmillos, antes de que Hinata supiera que sucedió, se vio a sí misma sujetando a Boruto de su camisa y al revisarlo tenía marcas de mordidas en el cuello.
Asustada volteo a la cocina,
En ella el cuerpo de la niña yacía en el piso de forma antinatural.
Despertó alterada y muy triste tratando de calmarse sin lograrlo se incorporó en su cama
-Sólo fue una pesadilla- susurró la vampiresa con los ojos anegados por las lágrimas-jamás le haré eso a los niños, iré a la cena mañana y desapareceré de sus vidas.
Como si fuera una macabra broma del destino o algo más, Sakura y la mayoría de las chicas de su Clan ese día habían tenido una pesadilla relacionada a tener una vida normal, como le ocurrió a Hinata, todas volvieron a dormir, esta vez soñando con la única persona que no despertó con esa pesadilla.
######
Un auto deportivo amarillo surcaba a una velocidad decente la carretera, en el vehículo iba una familia de tres integrantes.
El hombre era moreno de cabello negro y ojos del mismo color, masticaba goma para dejar de fumar, mientras conducía, la mujer que debía rondar los 35 años tenía un sedoso cabello negro azabache y unos raros pero encantadores ojos de color rojo.
En el asiento trasero un portabebés tenía como ocupante a una preciosa niña de un año de edad.
-Tranquilizate Kurenai- decía el hombre con el tono más seguro que era capaz de usar- mi padre es un gánster del viejo manual, no nos hará daño , yo nunca me quise involucrar en el "negocio familiar" así que el declinar esa oferta lo ofendió pero sabe que no soy una amenaza para él, nos dejara en paz.
-Cariño espero que tengas razón- mencionó la mujer tratando de convencerse con las palabras de su marido.
Una pequeña explosión sacudió el auto de repente, el hombre trató de controlar el vehículo, pero no pudo y terminó estrellándose contra el muro de contención, este no soportó el auto que terminó desbarrancando.
Hinata vio la explosión, acababa de cazar a un violador y estaba en ese paraje deshaciéndose del cuerpo, por lo que aprecio el accidente en primera fila, dándose cuenta que alguien quería librarse de los ocupantes, movida por la curiosidad bajó por la barranca transformada en niebla(2) y vio la desoladora escena.
El auto estaba con sus ocupantes desecho, el conductor estaba desnucado, falleció instantáneamente, pero la mujer era un asunto diferente, Hinata percibió que la mujer sufrió las mismas lesiones que el hombre, sólo que tuvo la desgracia de sobrevivir de momento, ya que podía oír cómo su corazón latía un poco más débil a cada instante.
Kurenai oyó los pasos de alguien que se acercaba, trató de moverse, pero notó que estaba paralizada, la persona que llegó debió de estudiar el panorama porque no la sintió moverse en un rato.
-Mi esposo ¿esta bien? -se atrevió a preguntar en un hilo de voz- fue cuando noto que algo le había perforado el pulmón- ¿Como ésta Asuma?
-Tu marido está muerto, lo siento- respondió sin empatía alguna Hinata- no te angusties, no sufrió al morir.
De golpe se deshizo el silencio, la bebé comenzó a llorar, Kurenai intento una vez más moverse, pero su esfuerzo fue en vano.
-Ya mi niña, todo va a salir bien, mami te va dar de comer- la ojiperla vio como las lágrimas salían con fuerza y notó como la voz se le quebraba a Kurenai- hijita mía te voy a cuidar de ahora en adelante.
Algo dentro de la vampiresa algo se se quebró, ella en sus 176 años de vida había matado a tanta gente que se creía invulnerable al dolor de ver morir a alguien, quizá porque aunque sabía que los hombres de Hanzo masacraron a su familia mientras descansaba en una cripta no los vio morir, no conoció el dolor que eso significaba.
"No eres un monstruo " recordó las palabras de su maestra luego de que la ojiperla se repudió a sí misma tras haber matado a uno de los tipos que se supone buscaban su cuerpo sin vida "la prueba de que no eres un monstruo es que sientes pena y repulsión al haber arrebatado una vida"
Hasta ahora esa había sido la única vez que sintió algo parecido a la tristeza y al dolor por ver fallecer a un ser humano.
-¿Mi hija Mirai esta bien? Preguntó Kurenai sacando a Hinata de sus pensamientos.
La vampiresa se acercó a la bebé, al verla la niña dejó de llorar y para sorpresa de la ojiperla le sonrió, ella la revisó; si bien la niña no salió indemne del accidente, sólo tenía algunos raspones.
-Sólo tiene raspones, estará bien- la morena suspiró aliviada, Hinata tuvo una idea, pero si iba a llevarla a cabo debía pedirle permiso a la mujer, ordenó sus ideas y se colocó frente a ella.
-¿Sabes que estás muriendo verdad? Preguntó la vampiresa, la mujer asintió lo mejor que pudo, así que continuó con su discurso- conozco una forma de evitarlo, si aceptas no sólo serás capaz de ver crecer a tu hija, para mañana en la noche la podrás sostenerla entre tus brazos, pero hay un inconveniente y ese es que, ya sea en diez minutos o en varios años ,sin importar que pase, verás morir a tu hija y le sobrevivirás mucho tiempo.
¿Aceptas mi ayuda, a pesar de lo que te digo?
Kurenai estaba perdiendo la conciencia, sólo oyó que esa mujer podía tratarla y que vería crecer a su niña, así que si quizá iba a usar una droga experimental con ella poco importaba, si el resultado era seguir con vida, así que aceptó la oferta asintiendo enfáticamente.
Hinata se acercó a Kurenai y descubrió su cuello y clavó sus colmillos en la nívea piel de la mujer con suma delicadeza.
Kurenai se despertó en una cama y en una habitación completamente oscura, sintió algo raro en su cuerpo no sabía que era pero algo andaba mal con ella, y ahora que recordaba ¿Dónde estaban Mirai y Asuma?.
Estaba aturdida y desorientada, tardó un poco en recordar lo que había sucedido, hasta que de repente recordó todo.
Kurenai se dio cuenta de que podía ver a pesar de la oscuridad; vio que estaba en una habitación completamente sellada, no se veía ventana alguna o al menos eso creyó, al ver más de cerca, notó que había un par de camas más y también vio un armario con un espejo.
Su mente término de despejarse por completo porque finalmente notó dos detalles más en ella, el primero era que estaba completamente desnuda, el segundo es que su cuerpo había cambiado.
La mujer buscó en vano un apagador para encender la luz, así que salió por la puerta rezando porque la mujer que la trajo estuviera cerca para poder obtener algunas respuestas.
Al salir de la habitación vio en una sala sentada viendo la tele a esa mujer con su hija acunada entre sus brazos, avanzó hacia ellas sin hacer el menor ruido pero aún así fue descubierta.
-Que bien que despertaste cariño, ¿pero por qué saliste desnuda a la sala?- preguntó muy amablemente Hinata a Kurenai sin embargo ella misma se respondió la pregunta y declaró- pero que tonta soy, con la luz apagada y esas cortinas especiales el dormitorio se queda absolutamente oscuro y obviamente no sabes donde esta el apagador. Ven, sigueme.
Las dos vampiras regresaron al dormitorio y Hinata encendió la luz. Con la luz encendida y ayudada del espejo Kurenai admiró su figura, su vientre plano y sin las marcas del embarazo, sus caderas más anchas, su cintura más delgada y al menos un par de tallas más en el sostén, además notó que sus ojos se volvieron amarillo ámbar y que su cabello ligeramente rizado se había alisado.
-¿Que rayos me paso? Preguntó atónita la mujer, viéndose en el espejo no vio moreton alguno o cicatriz del accidente- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?
Hinata medito un poco su respuesta antes de contestar.
-Mmm unas diecisiete horas más o menos- al ver la cara de incredulidad de su huésped la ojiperla sonrió, se dirigió a la cama y le hizo un ademán para que la imitara- muy bien cariño tenemos mucho de que hablar, antes que nada me llamó Hinata y es un gusto conocerte.
####
Hinata y Kurenai llegaron a un lujoso hotel y se registraron para la reunión de exmiembros de una fraternidad universitaria, coartada que se le había ocurrido a Samui para la reunión que el clan de vampiresas lideradas por la Baronesa Konnan Shiba(3) tenía lugar cada lustro ; siendo la reunión siete meses después de la transformación de Kurenai.
Kurenai acomodo a la niña en una cuna proporcionada por el hotel y comenzó a preparar la fórmula para la niña mientras Hinata salía a ver si alguien más ya había llegado.
-Vaya, vaya, amiga te ves diferente- aduló a la ojiperla una mujer que lucía un poco más joven, de cabello largo rubio en un peinado que cubría su ojo derecho, mostrando un ojo azul zafiro de brillo intenso, y como el lector adivino, esta versión de Ino Yamanaka lucía más hermosa que su contraparte adulta en The last.
-Que va, todas nos vemos igual- cortó la broma algo apenada Hinata- te ves de maravilla para tener cien años.
-No me refería a eso- mencionó Ino tras fulminar con la mirada a su amiga- te vez… no se como decirlo…feliz.
-Yo también pensé lo mismo- se unió a la conversación Temari- Te notó radiante, sin sarcasmo alguno ,te ves viva.
-Bueno… sucede que… -y así fue como de manera nerviosa les contó lo ocurrido con su primer pupila a sus amigas.
####
Konnan estaba que hechaba chispas de coraje tras enterarse de lo que la exalumna de Samui había hecho, en el pequeño auditorio en el que el grupo estaba reunido, sólo se podían oír los pasos de la furiosa lidereza que iban de un lado al otro del lugar mientras una aterrada Hinata y una asustada Kurenai que tenía a su hija entre sus brazos ;se estremecían cada vez que la baronesa pasaba cerca de ellas.
-¿PERO QUÉ DIABLOS ESTABAS PENSANDO?-preguntó la lideresa a Hinata- SABES QUE ESTÁ PROHIBIDO CONVERTIR EN VAMPIRO A ALGUIEN QUE TENGA VÍNCULOS FAMILIARES.
-Sentí pena por la pequeña y su madre maestra-se defendió débilmente la ojiperla- no quería dejarla abandonada.
-HAY UN PEQUEÑO LUGAR LLAMADO ORFANATO, SI TANTO TE PREOCUPABA LA NIÑA, PUDISTE DEJARLA EN ÉL; NO ERA NECESARIO EL SALVAR A LA MADRE.- Konan se calmó, sus gritos despertaron a la niña y Kurenai trataba de calmarla- lo lamento, no debí de gritar en presencia de tu hija.
Todas las presentes, incluida la misma baronesa se sorprendieron por las últimas palabras de su líder, al ver a Kurenai arrullando a su hija algo en ellas surgió, una cuerda sensible fue tocada por esa tierna escena y las letales vampiresas reunidas fueron presa de un ataque de ternura que en sus vidas jamás creyeron volver a sentir.
-Si intentará quitarte a tu hija ¿que harias? -preguntó Konan seriamente a Kurenai.
-La mataría a usted y a cualquiera que intentara separarme de ella- contestó con la mirada llena de desafío y amenaza la madre de Mirai- De una forma u otra no podrán separarme de ella.
Konan siguió avanzando hasta volver a estar de espaldas a la ojiambar, se volteo y vio a la bebé que le sonrió, Konan sonrió también, suspiro derrotada y volvió a encaminarse en dirección a Kurenai.
-Bueno, eso ya no importa, que ocurra lo que tenga que pasar- la baronesa le sonrió a la más reciente miembro del grupo antes de continuar- puedes quedarte con ella, no te obligare a darla en adopción o algo parecido.
Sin embargo, si algo le ocurre a la bebé, si una de las dos cede a su instinto o si alguien le hace daño a la niña, DATE POR MUERTA Hinata.
La ojiperla suspiro aliviada, no recibirá castigo alguno y aun si lo hubiera recibido, no se arrepentía de salvar a Kurenai.
Los años pasaron y Mirai creció con mucho amor de parte de su madre y su acompañante, cada cumpleaños la pequeñita recibía regalos de las integrantes del grupo que la conocieron de bebé, pues en los cuatro días que esa reunión duró ,una vez superado el asunto de Kurenai; todas terminaron encariñadas con la niña.
Así pues en la segunda reunión a la que la ojiambar asistió, Mirai recibió una buena cantidad de regalos y la niña cautivó a todas con su simpatía y carisma.
Así en cada reunión cuando no estaban en sesión trataban de pasar un rato con la niña, siendo Konan, Ino y Temari las chicas que más simpatía le despertaron a la niña
-¿Nunca has tenido el impulso de ya sabes…? Trató de preguntar Ino a Hinata.
-No, Mirai se ha cortado en la cocina un par de veces estando Kurenai y yo cerca y bueno, que ella pueda resistir su impulso es comprensible, pero ahora que lo pienso….. Me siento humana mientras permanezco cerca de Mirai, así que no; jamás me ha pasado por la cabeza el alimentarme con ella o el convertirla en una de nosotras.
Ino asintió, lo mismo le ocurría a ella.
####
Una Mirai de quince años leía las tarjetas de felicitación que acompañaban los regalos que había recibido por paquetería a lo largo de los años y las tarjetas que había recibido hasta esa tarde, los ojos anegados por las lágrimas apenas y le dejaban leer las hermosas palabras que cada tarjeta tenía.
Amor, orgullo y cariño eran los sentimientos presentes en cada tarjeta, eso la confundía más; no podía comprender como alguien que le quería tanto fuera capaz de matar a un ser humano por necesidad.
No entendía porque era la hija de un verdadero monstruo.
Su cumpleaños número quince definitivamente nunca lo olvidaría, fue el dia en que descubrió dos cosas, bueno en realidad tres aunque dos de ellas eran más impactantes, definitivamente la última se llevaba el premio a la más increíble.
La joven acababa de leer la última tarjeta que acompañaba un regalo de parte de Tenten, un camafeo de oro de al menos cien años, cada año la muchacha recibía lindos presentes, pero este año debido a que iniciaría la universidad en la prestigiada Academia Raíz de Konoha, todos sus regalos eran más suntuosos que en años anteriores.
Una vez que termino de leer la tarjeta su madre le entregó un brazalete de plata envuelto en un lienzo blanco.
-Es un regalo de tu abuelo paterno, me lo entregó cuando tenías cinco años y me pidió que te lo entregara cuando cumplieras quince.
-¿Por que no conocí a la familia de papá?- interrogó la adolescente examinando el brazalete.
-Es algo complicado, la familia de tu padre era algo especial- mencionó melancólicamente Kurenai- no era buena idea que se supiera que eras nieta de Hiruzen Sarutobi, el gran señor del crimen en Konoha.
-¿Mi papá era un criminal? Preguntó triste la muchacha.
-No cariño, tú papá era un hombre bueno que se mantuvo al margen de los negocios de tu abuelo y en cierta forma, tú abuelo también era una buena persona, él tenía tres hijos, su hijo el mayor y tu padre murieron a causa de sus negocios, pero tienes una tía y un primo, que como tú, nunca se relacionaron con ese mundo- Kurenai hizo una pequeña pausa y le entregó un papel con un teléfono y una dirección a su hija- estos son sus datos, por si decides buscarlos.
Hija hay algo más de lo que quiero que hablemos, ya eres lo suficientemente mayor para entender, quiero que me prestes toda tu atención.
Kurenai se dirigió a la cocina y tomó un cuchillo de chef y ante la horrorizada mirada de su hija se cortó el cuello con él.
Mirai estaba en shock, su madre se suicidó frente a ella, fue lo que pensó al principio, para después ver que a pesar de hacerse una herida fatal, estaba de pie y con el rostro sin emoción alguna, pasados dos minutos, su madre le contó la verdad sobre ella, sobre la tía Hinata y sus amigas de las reuniones, sus cacerías y de porque aunque tenía cincuenta años seguía lozana y radiante como si tuviera unos treinta y tantos muy bien llevados.
La adolescente sentía que iba a perder la razón, no era posible todo eso y sin embargo las pruebas que le dio su madre mostrándole sus habilidades y aquélla apariencia que tomaba antes de atacar y matar, ojos rojo sangre y filosos dientes, Mirai era la primer mortal en cien años en ver esa apariencia y sobrevivir para contarlo y más aún era la primera en siglos en ver aquel espectáculo ilesa.
Fue y se encerró en su habitación y tuvo la idea de contactar a su familia y huir de su madre, no pudo, paso horas leyendo las tarjetas y viendo las fotos y recuerdos de su hasta hace instantes feliz vida.
"Solo matamos a quien merece morir" resonaban en su cabeza las palabras de Kurenai, "Nunca he acabado con un inocente". Lloró desconsolada al tratar en vano de odiar al demonio que llamó con tanto cariño madre todos esos años. No creía que fingiera, la mirada llena de amor y dicha de su madre al estar cerca de ella no era algo que pudiera fingirse, trató de convencerse de que todas la veían como una mascota, algo prescindible con lo que se encapricharon y que al menor aviso eliminarían inmediatamente; no logró convencerse.
Y es que recordaba, las veces que sangró y fue curada por su madre, por Fuu y Yugito y por Hinata, sin malicia o maldad alguna, un monstruo bebedor de sangre a quien no le significaba esfuerzo alguno devorarla la curaba con amor y delicadeza.
Mirai despertó a eso de las siete de la mañana después de su cumpleaños; se dirigió a hurtadillas a la habitación de su madre, la vio dormida en su cama, se dirigió a las cortinas que impedían el paso del sol y las descorrió con la intención de matar a el monstruo que vivía con ella.
La luz del sol comenzaba a salir y la habitación se comenzaba a iluminar, Mirai esbozo una siniestra sonrisa al tiempo que se preparaba para ver el espectáculo de combustión espontánea, pero el espectáculo que en su lugar vio, la detuvo a tiempo de cometer el error más grande de su vida.
Kurenai dormía con lágrimas resbalando por sus mejillas, traía el poco maquillaje que usaba arruinado por haber llorado horas, además Mirai oyó como entre sueños su madre le suplicaba que no la odiara por lo que era.
La adolescente cerro la cortina conmovida y arrepentida por lo que estuvo a punto de hacer; se dirigió hacia su madre y le dio un tierno beso en la frente, tras pedirle perdón por haberla angustiado, y salió de la casa.
Kurenai se despertó a las siete de la noche y lo primero que hizo fue llamar a su hija, no obtuvo respuesta, toco a su habitación notando que estaba cerrada por dentro y percibiendo a su hija en ella rsspirando de manera cansada, se convirtió en niebla y entró en la habitación temiendo lo peor.
Al entrar vio a Mirai durmiendo apaciblemente, pero respirando con relativa agitación. La vampiresa salió de la habitación y buscó en su habitación el juego de maletas.
Mirai desperto media hora después y vio a su madre empacando ropa en la sala, al sentirla Kurenai se paralizó sin saber que hacer.
-Madre, quiero pedirte perdón, estuve pensando las cosas y te pido perdon por las cosas horribles que te dije- se disculpó mientras colocaba sus manos en los hombros de su madre.
-Cariño, la que lo siente soy yo, debí contarte todo hace tiempo, entenderé si decides desaparecer de mi vida, con alguien como yo; no tendrás una vida normal.
-¿Por eso haces mi equipaje? Preguntó Mirai triste.
-Pasado mañana vas a la universidad a instalarte, al menos quice hacer tu maleta ya que con lo de ayer…..
Mirai abrazó a su madre por la espalda y colocó su cabeza en su hombro.
-Prometeme algo mamá, promete que a donde quiera que vayas, siempre estará esperándome una habitación, que en tu hogar siempre seré bienvenida, así vivas en una catacumba.
-T.…te lo…prometo hija.
####
Una bella doctora de veinticinco años enfundada en una bata de laboratorio blanca traía un viejo camafeo de oro y un brazalete de plata como sello distintivo, Mirai paseaba por el banco de sangre del hospital general de Konoha, ideandoa la manera de obtener sangre para que su familia no tuviera que matar tantas veces, su familia, compuesta por su madre y sus "Tías"a quienes tanto quería , se expondrían al peligro mucho menos si obtenían su alimento de esa forma.
###
El clan despertó luego de soñar con la pequeña y amorosa familia que una de ellas había formado, sin temor a lastimar a los niños Hinata y Sakura decidieron que vivirían esa fantasía sin miedo ,durará lo que tuviera que durar.
1) No es invento mío, la actuaría es una profesión muy bien remunerada, sin embargo pese a su alta demanda, muy poca gente se gradúa de ella.
2) Ya que es un universo alterno, los vampiros de esta historia son una amalgama de mitos referentes a los chupasangre de todo el mundo, pues la mayoría de las culturas tienen su versión de un vampiro.
3) Ya que en Naruto muchos personajes no tienen apellido, les dare el apellido yo mismo.
Los veo en el siguiente capítulo.
