¡Hola a todos! Bueno… realmente no tengo mucho que decir… ¡Contestemos reviews!
ZeruTX: ¡Fue una suerte terminarlo antes de que terminara 2017! Creo que es una parte de la personalidad de Kiawe que le queda bien; un personaje que luce intimidante a simple vista pero que es todo lo contrario cuando se trata de su hermanita. Es decir… ¡Entiendo a Kiawe! Yo también amo a mi hermana más que a mí. Jeje… Espero no decepcionarte. ¡Pues sí! Lo he leído, de hecho, voy al corriente. Me parece interesante todo lo que están haciendo y Sun me agrada como personaje; creo que tomaré su actitud y la de Moon y las utilizaré en un futuro.
Jbadillodavila: Lillie está creciendo xD
Honestamente, ya era hora de que algunos cuantos Pokémon de Ash evolucionaran.
Soulalbarn18000: ¡Muchas gracias! Gladio la tendrá difícil para derrotar al inmortal. ¡Lamento la espera!
Carlos29: Pues sí, la evolución le da un gran plus de poder a Ash; el azabache tiene muchos Pokémon que tendrían más potencial estando evolucionados. ¡Escribí el primero hace un tiempo! Creo que ya va siendo hora de sacar el tercero.
CCSakuraforever: ¡Pues a leer! Jaja.
Tej41: Si… sentí que ese mini-evento era necesario para recordarnos que el Team Skull está presente en Alola. A decir verdad, eliminé todas sus apariciones en Melemele, con excepción de la que tuvieron en el capítulo 2. ¡Pero ahora estarán mucho más presentes!
Oconner95: Perdón por la demora… El nuevo capítulo está aquí.
Onw: ¡Me alegro que te haya entretenido! Alola es una región que disfruté mucho y creo que no me había encariñado con un personaje como lo hice con Lillie desde Silver, el rival de las ediciones Oro y Plata. ¡Esa escena me puso los pelos de punta! Fue muy nostálgico el volver a verla en USUM. Espero no decepcionar tus expectativas y agradezco que sigas mi historia. Con respecto a Guzma, en este capítulo hay una pequeña pista.
Muchísimas gracias, espero con ansias tus futuras reviews.
Aquisea: ¡Lo siento! Traté de terminar el combate en el capítulo 18, pero simplemente me fue imposible. Veremos más de Lillie entrenadora en el futuro.
Dragon titánico: La verdad, en ese entonces Ash no tenía a Garchomp; seguía siendo un Gible. Lo siento, pero Charizard no aparecerá de momento. En un futuro, Lillie tendrá que entrenar mucho más. Si, Ash tiene experiencia con los Tauros.
Gaelrei14: ¡Perdón por la espera! La actualización está aquí. Espero más reviews tuyas en un futuro.
Bulgysundew: ¡Es una alegría que mi historia te haya gustado de esa manera! Mmm… ¡Spoilers de la trama!
Bueno, esas fueron todas las reviews. Si tienes algo que comentar, observar o añadir, lo agradezco mucho. Ahora sí, no les quito más tiempo; ¡pasen a leer!
—¡Lycanroc, Roca Afilada!— indicó Gladio.
—¡Ocúltate!
Rocas enormes y puntiagudas emergieron del suelo gracias a un fuerte puñetazo dirigido al suelo por parte del licántropo. Con velocidad, el ataque se dirigió hacia Garchomp quien dio un gran salto y desapareció.
—¿Dónde está?...— masculló Gladio, moviendo la mirada hacia todas partes al igual que su Pokémon.
—Garchomp no es el Pokémon Match por nada— dijo el azabache con seguridad— ¡Regrésale esa roca, Garchomp! ¡Garra Dragón!
—¡Lycanroc, Contraataque!— ordenó de forma automática.
Uno de los tantos pilares de piedra se destrozó casi por completo y al instante, montones de piedras salieron volando hacia el tipo Roca, dejando ver a Garchomp, cuyas garras eran de un tamaño colosal y se encontraban cubiertas por una energía azulada.
—¿¡Detrás de la roca?!— exclamó el ojiverde, sorprendido.
Una vez que los nuevos proyectiles chocaron contra Lycanroc (quien era rodeado por un aura rojiza), salieron volando en dirección a Garchomp.
—¡Garra Dragón de nuevo! ¡Pulverízalas!
Unos rápidos cortes (casi invisibles a la mirada) se encargaron de reducir los fragmentos en nada más que polvo.
Lillie no sabía a donde mirar.
Frente a ella, un majestuoso Garchomp encaraba a un temible Lycanroc nocturno.
Frente a ella, su amigo veía con determinación y algo de fiereza a su hermano mayor.
—¡Lillie!— llamó Ash con potencia, logrando obtener la atención de la mencionada— ¡Te demostraré quien es más fuerte!
—¡Garra dragón!
A una velocidad imposible de seguir para el ojo humano, el Pokémon Dragón/Tierra voló (literalmente, voló) hacia su oponente al tiempo que sus dos garras aumentaban de tamaño y eran rodeadas por una energía azul.
Antes de que Gladio pudiera siquiera dar una orden, Lycanroc salió volando hacia atrás, estrellándose contra una roca. Lo único que pudo hacer el rubio fue dirigir la mirada hacia su fiel compañero, sorprendido.
—¡Lycanroc!— llamó el rubio para posteriormente volver a ver a sus oponentes con un poco de enojo.
—¡Bien hecho, Garchomp!— felicitó el azabache, viendo con alegría a su fiel compañero.
El mencionado soltó un rugido, complacido. Inesperadamente, tenía ganas de morderle la cabeza a su entrenador.
—¡Un ataque esplendido! ¡Sigue así, Garchomp!-Rotom— animó, abandonando la imparcialidad que en principio, debían poseer los árbitros.
Un pequeño "Tsk" salió de la boca del chico de negro— ¡Inerte!— dijo a secas, logrando que el tipo roca se desencajara de la piedra en la que estaba atascado y se quedara quieto.
—¿Inerte?...— repitió Ash un poco confundido; casi de inmediato lo comprendió todo— Bueno… ¡Si no van a atacar, lo haremos nosotros! ¡Garchomp, Garra dragón y carga!
Gladio se quedó serio ante dicha orden. Todo era cuestión de esperar a que su estrategia maestra funcionara.
Una vez más, Garchomp desapareció y fue ahí cuando el rubio dio su siguiente orden— ¡Contraataque!
Los ojos del azabache se abrieron un poco, cosa que no se notaba por sus gafas aislantes. Pocos segundos después, no solo regresaron a su tamaño habitual, sino que también apareció una pequeña sonrisa en su rostro.
Por la velocidad a la que el tipo Dragón iba, no tuvo tiempo de detenerse y asestó el golpe de lleno, logrando que su oponente retrocediera varios centímetros; para su sorpresa, Lycanroc estaba rodeado por un aura roja que se dispersó al recibir Garchomp un poderoso puñetazo en el estómago.
—¡Garchomp!
—¡No le des descanso! ¡Triturar!
El hocico de Lycanroc se abrió y sus colmillos fueron rodeados con una energía blanquecina; el ataque fue dirigido a la clavícula de Garchomp, quien aún seguía aturdido por la potencia de su movimiento duplicada.
La boca de Gladio se curvó en una sonrisa de confianza. Todo estaba yendo viento en popa. O al menos, eso creyó él— ¡Ahora, usa Roca afi…!
Una risita se escuchó, alertando al rubio e interrumpiéndolo.
—¡Justo lo que esperábamos!— informó el chico de Kanto, la sonrisa que simbolizaba confianza apareció en la cara de Ash y Garchomp; por su parte, Gladio y su Pokémon comenzaron a sudar—¡Mándalo a volar y libera el poder!— ordenó.
Garchomp separó las mandíbulas de Lycanroc por cuenta propia (y con suma facilidad), usando sus dos garras; el licántropo comenzó a sudar aún más ya que no podía hacer nada para detener la acción del tipo Dragón; tenía una fuerza inmensa. Una vez que Garchomp separó de su cuerpo a su contrincante, lo levantó del suelo y lo lanzó hacia el cielo.
¿¡Cómo había cometido ese error de novato?! Por la emoción que sentía al haber conectado esos dos ataques contra el (tenía que admitirlo) formidable Pokémon rival, Gladio no reparó en el "carga" que había dicho Ash, para cuando se dio cuenta, Lycanroc ya estaba volando por los aires.
—¡Concentra la energía en un solo punto!— del hocico de Garchomp comenzó a salir una bola naranja que crecía a pasos agigantados.
Los ojos del hermano de Lillie se abrieron de par en par.
Y hablando de Lillie…
Por lo que la rubia podía ver (no precisamente mucho) se hacía una idea de quién iba ganando por el momento. Garchomp había dado dos Garras dragón increíblemente poderosos que podrían matar fácilmente a un adulto, mientras que Lycanroc había usado de forma excelente su Contraataque (aunque al parecer, todo era parte de la estrategia de su amigo). De un momento a otro, el tipo Roca estaba inmovilizado en el aire y el tipo Tierra cargaba un poderoso movimiento.
¿Ash era realmente más fuerte que su hermano mayor?... Si hablaban de experiencia, el azabache tenía la doble; pero, ¿ese sería el factor determinante? El primer combate ni siquiera había terminado.
—¡No veo nada! ¡Alguien quíteme la tierra de los ojos!— pidió Hau, tallándose las cuencas oculares con fuerza y desesperación. ¡Él también quería apreciar el combate!
—Toma, Hau; agua— dijo Lillie, sacando de su bolso una pequeña botellita con el líquido en cuestión.
Sin perder tiempo, el moreno tomó el recipiente y vació casi todo el contenido sobre sus ojos. A los pocos segundos ya estaba como si nada.
—¡Muchas gracias, Lillie! ¡Eres como una Diosa!— agradeció con suma felicidad, logrando arrancarle un sonrojo a la chica.
—N-no es para tanto…— masculló apenada para después regresar la mirada al combate. Algo parecía estar por pasar.
El pequeño mechón de pelo que coronaba la cabeza de Gladio se movió un poco; eso siempre solía pasarle cuando sus instintos de hermano mayor se activaban; decidió ignorarlos, había otras cosas que atender.
No tenía nada con que defenderse. Contraataque solo servía para devolver movimientos físicos (el ataque de ahora no tenía pinta de serlo); Roca afilada era inútil si no tenía contacto con la tierra y Triturar era más de lo mismo; no podía usar "esa" técnica ya que Lycanroc estaba prácticamente en las últimas… el cuarto movimiento que tenía en la manga… Al menos no se iría sin dejar un regalo.
—¡Meteoro dragón!— gritó Ash.
La energía naranja salió disparada hacia Lycanroc, quien solo podía caer con impotencia hacia al ataque, cada vez más grande.
—¡Usa Trampa roca!— indicó Gladio. Su tono de voz se mantenía en principio inexpresivo, pero Lillie identificó muy bien el estado de ánimo de su hermano; desesperación e impotencia, cosa que él odiaba.
El ceño del licántropo se frunció. Si su entrenador se lo pedía, lo haría. Con un gran aullido, una serie de rocas se crearon a su alrededor y salieron disparadas hacia el campo de batalla, ignorando por completo el ataque especial.
Pocos segundos después y al tiempo que las piedras creadas por Lycanroc llegaban al suelo; proyectil y Pokémon chocaron entre sí, generando una inmensa explosión que asemejaban fuegos artificiales. Una gran cortina de humo se hizo presente y de ella, algo salió volando hacia arriba.
—¡No te detengas! ¡Ve por él y estréllalo contra el suelo, Garchomp!— ordenó Ash, apuntando al cielo con el dedo índice y fingiendo no reparar en las rocas que estaban incrustadas en el suelo.
Con un potente salto, el tipo Dragón se dirigió hacia su oponente.
Gladio miró con rapidez a su oponente. ¿¡Estaba loco?! Si Lycanroc chocaba contra el suelo desde esa altura y a esa velocidad… ¡Moriría! Se llevó una mano al cinturón, más específicamente, a la Pokéball de su tipo Roca.
Obviamente, el rubio no fue el único en darse cuenta de dicho detalle.
—¡Ash, Lycanroc podría salir muy lastimado si haces eso!— le gritó Lillie para hacerse oír, con clara preocupación y miedo en la voz— ¡Incluso podría morir!
—¡Lillie tiene razón, Ash! ¡Detén a Garchomp, por favor!— pidió Hau. La batalla era emocionante y la fuerza de su camarada de Malasadas era impresionante (e incluso temible)… pero… el azabache estaba devolviéndole la paliza a Lycanroc…
—Confíen en mí— espetó el entrenador de Kanto con seriedad.
La preocupación de Hau y Lillie se desvaneció por completo; sus semblantes se relajaron al instante. El chico que conocían no mataría a un Pokémon.
Gladio no había prestado ni la más mínima atención a la conversación, en lugar de eso, no separaba la mirada de su Pokémon. Si era necesario, él mismo haría de colchón para cubrir su caída.
En el cielo, Garchomp se estaba llevando una grata sorpresa, para posteriormente tomar entre garras a su contrincante y descender con sumo cuidado.
Los segundos pasaron y el tipo Dragón seguía cayendo a un ritmo bastante lento; no daba señales de querer soltar a Lycanroc y éste último no se movía. Las sospechas de todos se confirmaron al aterrizar Garchomp frente a Gladio y colocar en el suelo al debilitado Pokémon al tiempo que la tormenta de arena amainaba.
—¡Lycanroc ya no puede continuar!— anunció con felicidad— Finalizando grabación. Guardando archivo. Nombre: "La mejor pelea"-Rotom— murmuró… ¿Qué? Rotom no iba a perderse la oportunidad de grabar la pelea en vivo de su héroe.
—¡Lo hiciste, amigo!— exclamó Ash con alegría, quitándose las gafas aislantes mientras su Pokémon iba a su encuentro. Una vez que estuvieron a unos centímetros de distancia, las mandíbulas del dragón se cerraron sobre la cabeza de su entrenador— ¡DUELE! ¡Ya no eres un Gible ni un Gabite!— le recordó, tratando de liberarse del acto afectuoso.
—Lo hiciste bien— felicitó Gladio de cuclillas, devolviendo a Lycanroc a una Ultra Ball; acto seguido se puso de pie y se quitó las gafas— ¿Qué demonios fue eso?... Ese chico… Tantos años entrenando para… ¿ser humillado de esta manera?... Yo… yo… ¡MALDICIÓN!— al tiempo que esos pensamientos rondaban por la cabeza del rubio, su brazo izquierdo comenzó a temblar con fuerza.
—Hermano...— pensó Lillie con pesar. Aquel gesto simbolizaba la rabia que le producía a su compañero de vientre el perder— Ash es… monstruosamente poderoso…
—¡Lo hiciste increíble, Ash!— elogió Hau, siendo incapaz de leer el tenso ambiente que rodeaba al entrenador que lo había derrotado antes— ¿¡Garchomp es tu Pokémon más fuerte?!— quiso saber. Las miradas de los hermanos se posaron sobre el chico de las "Z"; expectantes.
—No, ni de cerca— contestó con una sonrisa mientras acariciaba a su gran Pokémon. Los ojos de todos se abrieron como platos, incluso los de Gladio, quien, sin darse cuenta, dejó aquella mascara de inexpresividad.
—¿Tienes Pokémon todavía más fuertes?— preguntó Lillie, nerviosa por la respuesta.
Ash no respondió al principio, solamente sacó tres pequeñas Pokéballs de su bolsillo (entre ellas la de Garchomp) y se las enseñó a su amiga— De los que traje, Garchomp es el más débil.
Eso era… inesperado…
—¡Por Tapu Koko!— exclamó Hau sorprendido.
—Imposible…— masculló Lillie; en principio, Lycanroc era el segundo Pokémon más poderoso de su hermano y lo habían derrotado usando al tercero…
—Me niego a aceptar eso— se escuchó decir. La voz que había recitado esas palabras sonaba temblorosa; al instante, todos voltearon a ver a Gladio, quien temblaba con fuerza— ¡No me creo esa mierda!— el rubio levantó la mirada, revelando una mirada temible cargada de ira, posteriormente, lanzó una Sana Ball al cielo— ¡SAL, UMBREON!
—¡Hermano, tranquiliza…!
—¡Entonces compruébalo tú mismo!— provocó el azabache, lanzando su siguiente Pokéball y regresando a Garchomp a la suya— ¡Yo te elijo, Floatzel!
Las capsulas se abrieron a la vez y de estas salieron dos rayos de luz roja que terminaron materializándose en un zorro negro y una nutria naranja cuyo rasgo más destacable era una especie de flotador.
—¡Doy por reanudado el combate!-Rotom— dos banderas (una roja y la otra verde) aparecieron en su pantalla y bajaron al mismo tiempo.
—¡Hobbes, Hobbes!— llamaba con desesperación un pequeño niño.
Al escuchar el tono de voz del pequeño, aquel hombre de avanzada edad que tenía todo el aspecto de mayordomo salió de la mansión acompañado de una pequeña Lillie.
Nada más encontrar al niño rubio (que todo apuntaba se trataba de Gladio) Hobbes corrió a su auxilio. En los brazos de aquel joven estaba un pequeño y herido Eevee. Por el miedo que le producía ver un Pokémon lastimado, Lillie no siguió avanzando.
—Santo cielo, señorito Gladio ¿Qué fue lo que sucedió?— le cuestionó con genuina preocupación, arrodillándose hasta estar al nivel del pequeño.
—Estaba herido y llorando en uno de los laboratorios…— contestó Gladio con tristeza; pequeñas lágrimas empezaron a formarse en sus ojos— ¡Por favor, ayúdalo!
Antes de contestar, Hobbes tomó al pequeño Eevee en brazos— En seguida lo llevaré a la enfermería de la Fundación, no se preocupe por e…
—¡NO!— gritó el ojiverde, interrumpiendo al mayordomo y comenzando a llorar— ¡No lo lleves con ellos! ¡Tenemos que tener medicina por aquí! ¡Por favor, Hobbes! ¡Lo devolverán a ese lugar!
Un gesto de sorpresa apareció en la cara de Lillie y el mayordomo. Gladio… ¿estaba llorando? Tras unos instantes, Hobbes sonrió— Entonces yo mismo lo atenderé. Usted vaya a jugar con la señorita Lillie y para cuando regrese, Eevee estará totalmente curado.
El niño dejó de llorar al instante para posteriormente abrazar con fuerza al anciano— ¡Te lo agradezco muchísimo, Hobbes!
Aquel recuerdo había azotado con fuerza la mente de Lillie… ¿Hacía cuanto que había ocurrido eso? ¿10 años? ¿9?... De una cosa estaba segura; Umbreon era el causante de eso. Una fuerte explosión la sacó de sus pensamientos; las rocas que estaban enterradas en el suelo explotaron al hacer contacto con el tipo Agua.
Una pequeña capa de polvo se alzó y al disiparse, Floatzel se mantenía firme sin ningún daño aparente; una expresión de diversión estaba pintada en su rostro (cosa que molestó aún más a Gladio). Mucho tiempo había pasado desde que participaba en una verdadera batalla.
—¿Ese es el segundo Pokémon de Ash…?— masculló Hau.
—Si… Jamás había visto de frente a uno de ellos… Solo queda ver qué clase de poder tiene…— respondió Lillie, espabilando.
Umbreon el Pokémon Luz lunar. Tipo: Siniestro. Habilidad: Sincronía. Acecha a sus presas al amparo de la oscuridad. Sus círculos emiten un brillo ominoso cuando se dispone a saltar al ataque.
Floatzel el Pokémon Nutria marina. Tipo: Agua. Habilidad: Nado rápido. Su flotador se desarrolló a raíz de perseguir presas acuáticas. También sirve como balsa; es más hábil en la natación que su preevolución Buizel.
La información brindada por Rotom puso a los dos oponentes en una situación de igual ventaja. No pasó mucho para que las órdenes comenzaran a llover.
—¡Umbreon, Bola sombra!
—¡Usa Acua Jet!
Una circunferencia de energía morada comenzó a formarse en la boca del tipo Siniestro al tiempo que la nutria era rodeada de agua y salía disparado hacia su oponente.
Bola sombra salió al encuentro del oponente, pero éste la esquivó con suma facilidad al virar hacia la derecha, acto seguido, comenzó a impactar repetidamente contra el cuerpo de su rival.
—¡Espéralo, Umbreon!— le dijo Gladio; sabía perfectamente lo que debía hacer.
—¡Tú puedes, Floatzel!
¡Ahora que la arena se ha ido puedo ver todo con claridad! Por lo que puedo observar, Ash le está dando una soberana paliza al hermano mayor de Lillie.
Seré sincero, Gladio no me agrada demasiado, ¿por qué su pelo parece un ramo de plátanos? ¿Qué trata de conseguir manteniéndose callado? ¿Acaso cree que eso lo hace verse más genial? ¡Además de que hizo que mis Pokémon se sintieran muy mal! Aunque eso no significa que no lo considere un buen entrenador.
De todas formas… puedo sentir la preocupación de Lillie; no deja de ser su hermano mayor. En principio me mantengo imparcial y me dedico a soltar una que otra frase de admiración, pero realmente, estoy del lado de Ash al 100%, es decir, alguien necesita apoyarlo a él además de Pikachu. Puede que Ash y Lillie se hayan hecho amigos, pero en el fondo, todos sabemos que ella está en el bando de Gladio, cosa de la que no podemos quejarnos.
—¡Tienes que hacer algo, Umbreon! ¡Tú puedes!— animo. Lillie me mira un poco sorprendida como preguntándome: "¿Lo estás apoyando aún después de lo que le hizo a tus Pokémon?". Le dirijo una sonrisa que hace que ella también sonría y comience a animar a su hermano (aunque si él gana, jamás volveremos a ver a Lillie).
Ahora que los bandos están formados, puedo animar con toda mi alma a Ash, quien le indica a su Floatzel (Pokémon que jamás había visto) que no deje de atacar.
—¡Vamos, Ash! ¡Acaba con él! ¡Venga a mi equipo!— grito con fuerza. Ash voltea a verme un poco y levanta el pulgar. Él es… tan genial…
Eso me lleva a hacerme una pregunta… Si hace 2 años, cuando recibí a mi Popplio (ahora Brionne) hubiera comenzado mi recorrido insular en lugar de quedarme en Iki… ¿Sería tan fuerte como Gladio o Ash?...
De nada sirve pensarlo ahora; ese es tiempo que jamás podré recuperar por más que lo intente…
Diablos… ¿por qué tenías que morir?...
—¡Defiéndete, hermano!— grito con fuerza.
Muy dentro de mí, sé que Gladio ya no tiene oportunidad de derrotar a Ash; conozco la fuerza de mi amigo (al menos parcialmente), pero no creí que la brecha que los separaba sería tan exageradamente grande. Aún con todo esto… ¡no puedo perder la esperanza en él!
Sé que si Gladio gana, dejaré de viajar con Ash y eso es algo que realmente no quiero, pero… ¡es mi hermano! Tengo que apoyarlo de forma incuestionable, por todo lo que me ha dado, por todo lo que ha hecho por mí y por todas las cosas de las que me ha protegido; él y yo debemos…
—¡Lilliesfuerzate!
Escucho como algo en mi hombro comienza a reírse, posiblemente Pikachu; no le tomo mucha importancia y continuó viendo a mi hermano, para mi sorpresa, aquel gesto de enfado desapareció por completo y una sonrisa nostálgica adornó su cara, al menos por algunos segundos.
—¡Umbreon, Pulso umbrío!— ordena, regresando a su gesto inexpresivo.
Antes de que Floatzel siquiera pueda detenerse, Umbreon libera una energía morada oscura que lo rodea por completo y comienza a expandirse, está a unos centímetros de atrapar a Floatzel. De nuevo, mi hermano aprovecha la velocidad de sus oponentes para usarla a su favor. La primera vez, Ash contaba con que Gladio llevara a cabo esa estrategia, pero, ¿la segunda también?
—¡Contraescudo!— espeta Ash, logrando que Hau, Gladio y yo quedemos confundidos… ¿Qué es ese movimiento?...
De un momento a otro, Floatzel abre el hocico y comienza a disparar un fuerte chorro de agua al tiempo que gira sobre sí mismo, logrando producir una esfera de agua que lo rodea por completo y protege de todo el daño que Pulso umbrío pudo haberle provocado.
—¿¡Qué diabl…?!— se pregunta mi hermano; Ash no le permite terminar la pregunta.
—¡Puño hielo!
Floatzel se posiciona frente a un atónito Umbreon, quien solo puede verlo con sorpresa, y entonces el agua que lo rodea desaparece. Al instante, vapor comienza a salir de la pata derecha de Floatzel y una energía celeste la envuelve por completo, con velocidad, el ataque impacta contra la mandíbula inferior de Umbreon quien sale disparado hacia arriba.
—¡Luz lunar, Umbreon!
En medio del vuelo, Umbreon da un pequeño aullido y los aros de su cuerpo comienzan a brillar; los raspones desaparecen por completo.
—Un movimiento de recuperación es un problema…— murmura Ash con lo que parece ser… ¿indiferencia?... ¿Acaso…?
Si un movimiento tan eficaz como Luz lunar, el cual es una gran carta en contra de tu rival, le causa indiferencia a éste, solo puede significar una cosa: Ash cree que puede hacer bajar más PS de los que Umbreon puede recuperar.
—¡Persecución, abandona el cielo!— ordena Gladio. Si Umbreon se queda más tiempo en el aire, tendrá problemas.
Un aura oscura cubre al Pokémon de mi hermano, para posteriormente lanzarse en picado contra Floatzel, quien esquiva el movimiento con un pequeño salto. Umbreon ha aterrizado y está encarando a su oponente.
Será un combate reñido… para Gladio…
—¡Bomba sónica!
Con un rápido movimiento de cola de Floatzel, una onda de sonido salió disparada contra Umbreon obligándolo a saltar y quedar suspendido en el aire de nuevo.
—¡No lo dejes escapar, Acua jet!— indicó Ash con rapidez.
Una sonrisa amplia de determinación se formó en el rostro de la nutria, una sonrisa que significaba una cosa: no habría descanso para Umbreon.
El agua volvió a cubrir al tipo Agua para posteriormente salir volando a toda velocidad hacia su oponente impactándolo una vez y dejándolo aturdido. Justo cuando el zorro negro estaba por caer al suelo, Floatzel lo golpeó en el estómago, elevándolo de nuevo e iniciando así, un gran combo de Acua jet's.
—¡Pulso umbrío!— ordenó Gladio. Si bien sabía que ese movimiento no funcionaría, al menos alejaría al oponente el tiempo suficiente para recomponerse.
—¡Contraescudo!
La escena de antes volvió a repetirse solo que en el cielo.
—¡Luz luna…!— el rubio trató de aprovechar la pequeña brecha que había quedado disponible tras el intercambio de movimientos pero para sus sorpresa, un gran chorro de agua hizo que Umbreon saliera disparado hacia él.
—¡No dejaremos que hagas eso!— informó Ash sonriendo.
—¡Floa!— secundó.
Esos dos, entrenador y Pokémon, eran sorprendentemente parecidos; poseían el mismo gesto de determinación y confianza.
—¡¿Estás bien, Umbreon?!— interrogó Gladio, arrodillándose frente a su Pokémon, quien hacía un gran esfuerzo para volver a ponerse de pie.
—Um… br…— los sonidos salían de la boca del tipo Siniestro con cada vez menos fuerza, hasta que al final— eon…— fue lo último que dijo antes de caer rendido.
—¡Umbreon ya no puede continuar!-Rotom— anunció.
—¡Así se hace, Ash! ¡Floatzel es genial!— felicitó Hau con alegría.
—¡Lo hiciste muy bien, hermano!— consoló Lillie, aunque eso de poco o nada servía.
Un haz de luz salió de la Sana Ball de Gladio, simbolizando así que Umbreon había sido regresado a su capsula. El brazo del rubio estaba temblando con fuerza— ¿De… de nuevo? ¿Mi segundo Pokémon más fuerte fue derrotado como si nada?... ¿Qué… demonios?
Un suspiro de decepción se hizo presente en el lugar, logrando que Gladio dirigiera una mirada de enfado al creador de dicho sonido; a Floatzel.
La nutria tenía los ojos cerrados y poseía un gesto un tanto amargo. Como si la batalla anterior no lo hubiera satisfecho.
—No te pongas así, Floatzel. Umbreon lo hizo muy bien, estuvo a punto de atraparte con el primer Pulso umbrío— lo regañó el azabache, logrando que la sangre de Gladio hirviera aún más.
El tipo Agua comenzó a charlar con su entrenador.
—¡Pero sí fue un combate muy bueno! No sé de qué te estás quejando; Gladio y Umbreon son muy hábiles— reconoció Ash.
—No necesito que defiendas mi debilidad— dijo el mencionado con la voz temblorosa.
Ante lo dicho, todos guardaron silencio. Inesperadamente, el ambiente se había vuelto muy tenso, Lillie y Hau hasta comenzaron a sudar.
—Será mejor que regreses a tu Pokéball, Floatzel— el entrenador de Kanto extendió la esfera hacia su Pokémon— Lo hiciste fabuloso.
El tipo Agua dio otro suspiro y asintió para posteriormente retirarse por medio de un rayo rojo.
—¿Seguimos, Gladio? Aun tienes un Pokémon que me interesaría ver— informó Ash, sacando dos Pokéball's y abriendo una de ellas, una Ultra Ball— Observa bien la siguiente batalla, Rowlet— le indicó a su tipo Planta, el cual se colocó en su hombro.
Gladio sabía a lo que se refería Ash. Su último Pokémon no era muy común después de todo y gente podría haberlo visto, de hecho, la cara del chico de nombre Hau se le hacía bastante familiar.
—Entonces iniciemos…— susurró, sacando una Honor Ball.
—¡La última ronda comienza! ¡Lancen sus Pokémon!-Rotom— ordenó.
—¡Vamos Staraptor/Silvally!
Ambas Pokéball's se abrieron. Una de ellas liberó a una majestuosa e intimidante ave a la cual era posible tenerle respeto y temor al mismo tiempo, mientras que de la otra salió una criatura extraña cuadrúpeda; sus patas delanteras y traseras eran completamente distintas, poseía una cola como de pez y portaba una gran mascara metálica de la cual sobresalía una cresta.
—¿¡Qué Pokémon es ese?!— cuestionó Ash primero que nadie, poniendo una cara de asombro genuino y rompiendo toda la tensión del lugar; su expresión era muy cómica.
—¡No hay información en mi base de datos; No hay información en mi base de datos; Pokémon totalmente desconocido; Procediendo a fotografiar y analizar profundamente!-Rotom— la Pokédex prácticamente se había vuelto loca al ver a la "nueva" especie, pasando a modo cámara y tomando fotos desde todos los ángulos posibles.
—Tapu Koko… Es más sorprendente si lo ves de cerca…— exclamó Hau.
Pocos segundos pasaron, y en ese tiempo todos (con excepción de Rotom) se dieron cuenta de que faltaba una única reacción; la de Lillie. Tanto Gladio como Hau y Ash dirigieron la mirada hacia la mencionada, dándose cuenta al instante de la mirada de confusión que portaba.
—Lillie, ¿pasa algo?— preguntó Ash, avanzando unos pasos hacia su amiga.
La chica no respondía, en su lugar, parecía estar pensando.
Gladio se daba una idea de lo que estaba sucediendo. No era la primera vez de Lillie viendo a Silvally, o bueno… no precisamente a ese.
¡DERROTALO!
La cabeza del rubio comenzó a doler al escuchar esa simple palabra; ese recuerdo del pasado.
—Lillieeeeeeeee…— llamó Hau de forma extensa, pasando la mano abierta por enfrente de los ojos de la chica.
—Mmmm… Ah… ¿Necesitas algo, Hau?— reaccionó la rubia, como si nada de lo anterior hubiera sucedido.
—No… nada…— masculló extrañado el moreno, regresando su mano a su posición habitual.
Ash giró para ver a Gladio, quien ya ni siquiera mostraba interés en la escena, eso lo demostraba al mantener los ojos cerrados.
—¡AH! ¡¿Era ese el Pokémon que decían tú y Hoshi, Hau?!— interrogó Lillie de golpe, llamando de nuevo la atención del azabache.
—Sí, lo es. ¿No lo habías visto?— le preguntó. Hau no quería sonar grosero, pero… ¿Lillie estaba bajo la influencia de un Caramelo raro? Es decir, esas vitaminas eran muy útiles en Pokémon pero a los humanos les causaban fuertes alucinaciones y a veces algunos malestares.
—¡¿Pero qué estás diciendo?! ¡Claro que no lo había visto! ¡Es impresionante! — exclamó agitada— ¿¡Hermano, es tuyo?!
Gladio asintió— ¿Podemos comenzar de una vez?
—… Tienes razón, Gladio… Starapto…— una fuerte explosión interrumpió a Ash, provocada por las Trampa rocas. El humo se disolvió, dejando ver al tipo Volador con algunos rasguños y algo molesto.
—¡Cierto! ¿Por qué las Trampa rocas atacaron a Floatzel nada más salir pero se tardaron con Staraptor?— cuestionó Hau, obteniendo de inmediato la atención de Lillie.
—Eso es simple. Se dice que Trampa rocas es un movimiento que reacciona ante el instinto de pelea de un Pokémon, por lo que si el rival obtiene deseos de pelear, Trampa rocas saldrá para hacer daño. Posiblemente afectaron de inmediato a Floatzel porque él tenía intenciones de pelear desde un inicio— informó Lillie.
—Un Pokémon que quiere pelear desde que está en su Pokéball… Tienes compañeros bastante únicos, Ash— rio Hau.
—Y que lo digas— el azabache volvió a su lugar correspondiente con una sonrisa en la cara, mirando fijamente a Pikachu quien también pensaba lo mismo que él.
Por otro lado, Staraptor había aterrizado y estaba picoteándose levemente las alas. Diablos… Además de que nadie le había puesto atención a su entrada por ver al Pokémon raro, la limpieza de plumas que Unfezant le había hecho se desperdició por completo…
—Perdón por la espera, Gladio— se disculpó el entrenador de Paleta—. Me presentaré formalmente. Mi nombre es Ash Ketchum de pueblo Paleta y algún día seré el más grande Maestro Pokémon de la historia— la sonrisa anterior se amplió levemente.
Gladio podría jurarlo, por un momento; por un milisegundo, vio un destello cegador atravesar por los ojos de su contrincante, un brillo de pura determinación. Sin dejarse acobardar por aquel evento, el rubio avanzó un paso—Supongo que también debo presentarme como es debido… Soy Gladio, aquel que alcanzará la cúspide del poder y acabará con todos sus oponentes— el ceño del chico se frunció, afilando aún más sus ojos.
Las mentes de Lillie y Hau se estaban haciendo varias preguntas, para empezar, ¿qué era un Maestro Pokémon?
Aunque si había alguien por resaltar, ese era el llamado "Silvally". Desde que había salido de la Pokéball no había cambiado ni un poco su postura, manteniéndose impasible incluso ante el flash de la cámara de Rotom; era como si solo la voz de Gladio pudiera hacerlo reaccionar.
—Ante la falta de datos con respecto al Pokémon de nombre "Silvally", tampoco se dará la información del Pokémon Staraptor, con esto dicho… ¡Empiecen!-Rotom— una bandera roja y otra verde bajaron al mismo tiempo.
—¡Empecemos con As aéreo!— inició Ash.
—¡Intercéptalo con Garra brutal!— ordenó Gladio.
Un aura blanquecina rodeo parcialmente al tipo Volador, quien se lanzó sin titubear contra su oponente. Silvally, en cambio, no cambió su posición; manteniéndose de la forma en la que estaba, sus garras crecieron rodeadas de energía roja.
De un momento a otro y sin que nadie se diera cuenta, una confrontación inició. Staraptor luchaba por avanzar y su paso era impedido por las fuertes extremidades de Silvally quien estaba parado sobre sus dos patas traseras, retrocediendo de poco en poco.
—¡Están parejos!— exclamó perplejo Hau. Si lo comparaban con otros combates, la lucha entre Staraptor y Silvally al menos parecía estar equilibrada y no ser una paliza… De momento…
—La brecha que los separaba… ¿Es ahora menos grande?...— murmuró Lillie. No podía darse el lujo de emocionarse, no conociendo a Ash.
—¡Vaya! ¡Ese Pokémon sí que es poderoso!— aduló Ash divertido— ¡Staraptor! ¿¡Quién fue el último que detuvo tu ataque?! ¿¡Swellow?!— preguntó en voz alta para hacerse escuchar.
Un sonido de asentimiento salió del pico del Depredador. Aquella sí que había sido una buena pelea.
—Déjame decirte una cosa, Ash— habló Gladio, de regreso a su seriedad—. Silvally nació para derrotar criaturas milenarias— dijo como si nada.
Ash no dijo nada, en su lugar, se limitó a sonreír. Pero no todos son el azabache.
—¿A qué se refiere con eso, Lillie?— preguntó Hau, viendo a la rubia.
—Honestamente, y no me enorgullece decirlo, no tengo ni idea— respondió simple y llanamente.
—¿Ehhh?
—¡De acuerdo! ¡Usemos algo más potente, Staraptor! ¡Pájaro osado!— indicó.
El aura blanca cambió a un azul intenso (casi semejando una flama) y rodeo completamente a Staraptor, en ese instante, el retroceso hacia Silvally aumentó, comenzando a arrastrarlo como si no fuera nada.
De un momento a otro, Gladio se vio acorralado; si no reaccionaba rápido, cosas muy feas podrían pasar— ¡Eleva las garras, Silvally!
El Pokémon obedeció al instante. Con un veloz movimiento, elevó sus extremidades logrando que Staraptor se elevara hacia el cielo y permitiéndose volver a colocarse en cuatro patas.
—¡No pierdas el ritmo! ¡As aéreo!
—¡Cabeza de hierro!
El aura azul desapareció y Staraptor volvió a cargar contra Silvally cuya cabeza comenzó a brillar con potencia. Una vez que los dos Pokémon estuvieron uno cerca del otro, la "quimera" lanzó un fuerte cabezazo, impactando directamente contra la cabeza de su oponente, estrellándolo en el suelo.
—¡No puede ser!— gritó Hau, sorprendido.
—Mi hermano… ¿Está ganando?— era la primera vez que Gladio se mostraba con verdadera ventaja ante Ash, y eso… ponía feliz a Lillie. ¡Si Gladio perdía, su amigo la molestaría mucho con ese hecho!
—¡Garra brutal!— dijo el rubio, indiferente (aunque por dentro era otra cosa).
—¡Combate cercano!— espetó Ash.
No había manera de que Staraptor se recuperara del impacto tan pronto; no había manera de que interceptara el ataque estando en esa posición desventajosa; no había manera de que…
Una fuerte patada conectó contra lo que en principio, era la quijada de Silvally, obligándolo a retroceder. En ese instante, un combo de aletazos y patadas inició por parte de Staraptor, quien no solo no tenía ni una pluma despeinada, sino que también parecía no estar afectado por el ataque de tipo Acero.
—¿¡Cómo…?!— fue lo que salió de la boca de Gladio.
—Déjame decirte una cosa, Gladio— habló Ash, con entusiasmo—. Ningún Pokémon es más rápido que Staraptor— aunque eso no era del todo cierto. Sceptile, Swellow, Charizard e incluso Infernape eran más veloces, pero si mencionaba eso, lo dicho anteriormente sonaría menos genial.
El chico de negro liberó un pequeño "Tsk" de irritación. ¿Acababan de usar su propia frase contra él?
—Es muy diferente de cuando el Hariyama del abuelo usa el ataque— observó Hau para sí mismo.
—Supongo que ya no está ganando…— el tono tan desanimado y natural con el que Lillie dijo eso produjo una sonora carcajada en Hau.
Tan pronto como la ventaja de Silvally había llegado, desapareció. Con cada nuevo ataque por parte de Staraptor, el Pokémon del casco se veía gravemente dañado, haciendo que Ash notara algo—¿Es un tipo Acero?— preguntó.
Gladio, consciente del lío en el que se había metido, se quedó en silencio. Definitivamente, Ash ya no utilizaría sus movimientos del tipo Volador, centrándose solo en el de tipo Lucha.
—Ya veo…— masculló el azabache, llevándose una mano al mentón— ¡Staraptor, detente!
Esa orden hizo que todos abrieran los ojos con sorpresa. El ave se detuvo de inmediato y con velocidad, se apartó de su oponente, colocándose al lado de su entrenador.
Ash: Lo mejor sería que diéramos por terminado el combate, Gladio— sugirió—. Estuviste increíble, Staraptor. ¿No lo crees, Rowlet?— el brillo en los ojos de la lechuza hablaba por su cuenta.
—¿Q-que?... Ciertamente no habría problema con finalizar el combate, pero eso sería una victoria para Gladio por retirada-Rotom…— informó la Pokédex, sorprendida.
Hau: ¿Estoy escuchando bien?... ¿Ash se está retirando?— su gesto no mostraba sorpresa, en su lugar, estaba sonriendo; ésta era su manera de mostrar estupefacción.
Lillie, quien era la más sorprendida de todos, asintió. ¿Qué diablos estaba pasando?...
Hau: ¿¡ASH ESTÁ ABANDONANDO?!— gritó con fuerza, como si fuera víctima de una reacción tardía— ¡Ash, ¿te duele la cabeza?!
El moreno no conocía demasiado a su compañero de Malasadas, pero, si de algo estaba seguro, era que Ash Ketchum no es el tipo de personas que deja un combate inconcluso.
Ash: No, estoy perfectamente bien. Gracias por preguntar— a su respuesta, le añadió una sonrisa de agradecimiento.
Hau ya no habló, simplemente se quedó en su lugar, pasmado.
Lillie: ¿T-tienes algún motivo para abandonar el combate?— le preguntó, algo vacilante.
Ash: Sí. Si derroto a Silvally, ¿en que se transportará Gladio? Recuerda que Kiawe quiere hablar con él— contestó con simpleza.
Ese era… un motivo totalmente valido. Si Gladio seguía su camino por su cuenta y a pie, sin ningún Pokémon, Kiawe lo haría pasar un mal rato…
Lillie: Supongo que tienes raz…— se vio repentinamente interrumpida.
Gladio: ¡COMO SI FUERA A DEJAR QUE HICIERAS ESO!— finalmente, había estallado— ¡Tras tantos años fortaleciéndome, llegas tú, me das una paliza y quieres irte sin terminar el combate! ¿¡Crees que voy a permitírtelo?! ¡Me da igual si ese capitán me está buscando!— aquel gesto de inexpresividad había desaparecido, uno de puro enojo tomó el relevo.
Ash simplemente se le quedó viendo: Quiero terminar el combate, pero…— al instante giró la cabeza en dirección a su amiga— no puedo permitir que le hagan algo a su hermano…— reflexionó por unos segundos más y recordó algo que se propuso en casa de Kukui: Dejar de vacilar— Rotom, me retiro.
—D-doy por finalizado el combate… La victoria es para Gla…
Gladio: Sigue hablando y te despedazaré— advirtió de forma amenazante, logrando que la Pokédex se pusiera en modo silencio.
Lillie: ¡Hermano! Deja ya tu rabieta; lo que está haciendo Ash es la opción más lógica… ¡Podrían hasta llevarte preso por montar en un Pokémon sin la protección adecuada! ¿¡De que servirían todos tus años de entrenamiento?!— explicó, tratando de convencerlo.
Gladio: La multa sería mínima; estoy dispuesto a pagar por ella— dijo sin titubear.
Lillie: De todas formas… El resultado sería el mismo…— lo que estaba a punto de decir no solo lastimaría el orgullo de su hermano, también dañaría el suyo— ¡No puedes ganarle a Ash, Gladio!
Justo cuando el rubio estaba por abrir la boca, algo, o más específicamente, alguien, lo interrumpió.
¿?: Vaya, ya decía yo que contratar a Gladio sería una pérdida de dinero— dijo en un tono que mostraba decepción.
Esa voz… La sangre de Lillie se heló por completo, mientras que la de Ash comenzó a hervir; reconocían a la persona en cuestión.
¿?: ¡Y que lo digas Hermano!— secundó una voz femenina— Perder contra un mocoso de esa forma…
¿?: ¡Al menos perdió! ¡Tengo días queriendo regresarle la paliza a ese idiota de la gorra!— una voz un poco más robusta habló.
Hermano: Oye, oye, Big-J; recuerda que yo también tengo cuentas pendientes con el enano, aun no olvido el golpe que me dio— le informó, sobándose la mandíbula, a lo que todo apuntaba, era su subordinado
Detrás de Gladio, un sonido de pasos seguido del de las hojas revolviéndose se hizo presente, de unos arbustos salieron tres individuos: Un hombre de pelo azul, una mujer pelirosa y otro tipo castaño bastante robusto.
Los reclutas del Team Skull que habían asaltado a Lillie.
Ash: Ustedes…— masculló, su ceño se frunció y sus dientes empezaron a chirriar.
Tan rápido como pudo, Lillie se separó de Hau y se colocó detrás de la espalda de Ash, sujetándose a su mochila con fuerza.
Hau: ¡¿Reclutas del Team Skull?!... Y justo estoy sin Pokémon…— esto último fue dicho en voz baja, no podía permitirse que supieran de su desventaja.
Las reacciones de Ash y Lillie no pasaron desapercibidas por Gladio, quien giró sobre sus talones para plantarle cara a los reclutas.
Gladio: ¿Qué quieren? Estoy en medio de algo importante. Lárguense— ordenó, en un tono tan frío que podría intimidar hasta a un adulto.
La chica de pelo rosa retrocedió un poco.
Hermano: No le hagas caso a las palabras de este niño emo, Mary— le dijo a su secuaz.
Big-J: Eso, eso. Gladio podrá tener aspecto de tipo duro pero en realidad es todo un sentimental— rio el gordinflón.
Mary: He… Supongo que tienen razón; no es más que un adolescente— aunque sus palabras demostraban un sentimiento de superioridad, el tono usado no las respaldaba.
Un sonido de enojo se escuchó, llamando la atención de todos.
Ash: ¿Vienen por la revancha?...— interrogó mientras miraba a su amiga, la cual estaba temblando— Pienso dárselas con gusto…
Hermano: ¡OH!— el recluta reparó en la presencia de cierta rubia— ¡También está la niña ricachona! ¡Esto nos viene como anillo al dedo, chicos!— comenzó a caminar en dirección a los dos adolescentes— ¡Y el de la gorra tiene un Staraptor y un Rowlet! ¿Tienen idea de lo difíciles que son de encontrar aquí en Alola? Si se los lleváramos al jefe seguro que nos elogiaría.
Big-J: ¡Y la chica tiene un huevo! Imaginen el tipo de Pokémon que podría salir de ahí— añadió, empezando a caminar igual que el peliazul.
"Mary" no dijo nada, simplemente hizo un gesto de soberbia e inició su caminata.
Lillie se aferró aún más fuerte a Ash; Hau por su parte, estaba a punto de hacer una pregunta, la cual fue formulada por alguien más.
Gladio: ¿Se conocen de algo?— interrogó cuando los tres sujetos ya estaban a una distancia considerable de él, regresando a aquella inexpresividad característica.
La mujer no dejó que ninguno de sus dos compañeros se le adelantara— Hace unas semanas le dimos una paliza a la niña rubia y entonces el entrometido de la gorra llegó a jod…— no pudo terminar de hablar.
A una velocidad sorprendente, el puño de Gladio impactó contra la cara de la recluta, haciéndola caer de lleno al suelo; antes de que nadie pudiera reaccionar, el rubio sacó dos rombos amarillos de su riñonera, sacó a Umbreon y Lycanroc y tan rápido como le fue posible, les dio los objetos, logrando que recuperaran fuerza.
¿El hermano de Lillie acababa de golpear a una mujer como si nada?
Gladio: Maldición… Ya estaba de malas— dijo, reincorporandose para posteriormente crujirse los nudillos y avanzar amenazante, seguido de sus tres Pokémon.
Big-J: ¡MARY!— llamó asustado— ¿¡QUÉ DIABLOS CREES QUE HACES, BASTARDO?!— gritoneó, pasando la mirada desde su compañera hasta Gladio y sacando una esfera de su pantalón.
Hermano: ¡Esta vez si la cagaste, Gladio!— de un bolsillo, sacó dos Pokéball's.
El rubio no hizo mucho caso, en su lugar volteó la mirada al grupo protagonista.
Gladio: Váyanse de aquí; no haré cosas muy bonitas con estos tres— no era una sugerencia o una orden, era una advertencia.
Lillie: Hermano…— fue lo único que atinó a decir.
Ash: ¿Crees tener problemas con esos tipos?— le preguntó. Staraptor comenzó a estirar las alas, como si estuviera dispuesto a atacar en cualquier momento; Rowlet lo imitó; Pikachu por su parte, bostezó.
Gladio: Si quieres ayudar, solo dame unas pociones— respondió, extendiendo la mano hacia atrás.
La que entregó los objetos curativos fue Lillie, al estar frente a la mochila pudo abrirla con facilidad y sacó tres "Restaura Todo", entregándoselos posteriormente a su familiar.
Gladio: Perfecto. Ahora váyanse— el sonido de varias capsulas abriéndose fue claramente audible, señal de que los miembros del Team Skull ya habían iniciado su jugada.
Ash: Gracias, Gladio— dijo, tomando de la mano a Lillie y empezando a caminar con dirección a Hau, quien los miraba expectante.
Gladio: No te confundas. Terminaré con estos tipos y una vez que me libre del lío en el que me voy a meter, iré por ti. No olvides que ahora eres una piedra en mi camino de ser el más fuerte— le recordó, dándole la espalda.
Ash: Entonces esperaré por ti.
Sin perder más tiempo, salieron corriendo hacia el Centro Pokémon de la Ruta 5, seguidos por Hau.
Hermano: ¡PREPARATE, GLADIO! ¡Salandit, Lanzallamas!— un anfibio negro abrió el hocico y disparó una fuerte llamarada que fue fácilmente bloqueada por el Umbreon de Gladio.
En medio del paso, Lillie giró para ver a su hermano; no había tenido tiempo de despedirse o de hablar todo lo que quería… Aunque un pequeño rayo de luz le levantó el ánimo.
Los labios de Gladio se movieron, pronunciando unas palabras, un: "Nos volveremos a ver".
La rubia sonrió levemente y luego continuó corriendo; su cerebro no aguantaría mucho más estar en presencia de esos tres.
—¡No entiendo nada!-Rotom
—¿¡LOS ASALTARON?!
Cerca de 50 minutos pasaron desde la despedida con Gladio y en esos momentos nuestros protagonistas estaban en una zona donde comenzaban a visualizarse varios pozos de agua estancada.
Ash: Creo que nunca le hemos contado a Hau como nos conocimos— el azabache hizo memoria. La verdad…
Lillie: Nadie aparte del Profesor Kukui o la enfermera Joy de las Afueras de Hau'oli lo sabe— añadió.
Ambos adolescentes se quedaron viendo un instante y luego regresaron la vista hacia Hau. El moreno tenía los ojos entrecerrados y estaba viendo hacia cierta zona. Siguiendo la mirada de su acompañante, Ash y Lillie se dieron cuenta de algo: Aun estaba tomados de las manos.
—Ah.
La primera en reaccionar, evidentemente, fue la rubia.
Lillie: ¡N-n-no es lo que parece!— con velocidad inhumana, se liberó del agarre de Ash y usó dicha mano para taparse su ahora sonrojada cara.
El chico de Kanto ni se inmutó. Tras reírse un poco de la reacción de Lillie, volvió su atención hacia Hau— ¿Quieres que te contemos?— le preguntó, llevándose las manos a los hombros; Staraptor y Rowlet no eran muy ligeros que digamos.
Hau: ¿Puedo?— dijo expectante; tenía pinta de ser un tema delicado— ¿Te parece bien si me cuentan, Li…?
El entrenador de Iki se interrumpió a sí mismo. Lillie no tenía aspecto de estar prestando mucha atención.
Ash: Verás…
—Esos tipos…— murmuró Hau con la mirada gacha; sabía lo despreciables que podían llegar a ser los del Team Skull… pero a ese punto…
Ash: Es por eso que no me quedé a ayudar a Gladio; no podía dejar que Lillie estuviera en el mismo lugar que ellos— se excusó. Al moreno se le había hecho raro que Ash no se quedara, pero esa explicación lo dejó satisfecho.
Lillie: Y te lo agradezco inmensamente; en serio— hizo una pequeña reverencia.
Ash: ¡No es nada! Tampoco me agradaba ver sus caras— se colocó las manos detrás de la nuca, con cuidado de no tirar a Pikachu, quien estaba subido en su cabeza y empezó a reír, seguido de la rubia.
El ceño de Hau se frunció levemente.
—Ahora entiendo todo…— una cara pensativa apareció en la pantalla de RotomDex— Cambiando de tema, ¿me dejas hablar con Garchomp?-Rotom.
Ash: Ah, claro— ante la mirada de Lillie, sacó la esfera del tipo Dragón y la abrió, liberando al Pokémon. La chica tuvo una idea magnifica.
Nada más salir Garchomp, Rotom se le lanzó como admirador a ídolo y empezó a bombardearlo con preguntas, logrando poner un poco nervioso al monstruo de bolsillo. De un momento a otro, la Pokédex se detuvo— Por cierto… Ash, Lillie… Gracias por hacer posible mi existencia-Rotom— nada más decir esas palabras, siguió "entrevistando" a Garchomp.
El azabache y la rubia se miraron un instante y luego empezaron a sonreír.
Hau: Se podría decir que Rotom es su hijo— comentó entre risas.
Ash: ¡Tienes razón!— un gesto bastante cómico de sorpresa apareció en su rostro. Pikachu se puso a imitar a un bebé.
—¡C-C-C-CALLENSE!
La noche cayó y nuestros protagonistas arribaron en el Centro Pokémon. Lillie se estaba encargando de pedir las habitaciones, mientras tanto, Hau y Ash estaban hablando en la sala de espera.
Ash: ¿Te vas?— repitió impactado.
Hau: Si. Cuando peleé con Gladio me di cuenta de la gran brecha de poder que me separa de él y de ti. No me siento apto para ir a desafiar la siguiente prueba, al menos no de momento. Entrenaré unos días y cuando sea más fuerte te alcanzaré en la siguiente ciudad; en la "Avenida Royale"— contestó al tiempo que se colocaba la mochila y acomodaba sus Pokéball's en los bolsillos.
Ash: Entiendo… Si… Nunca está de más ser más poderoso. Nos veremos ahí, ¿de acuerdo? — extendió la mano en dirección a su amigo.
Hau: Por supuesto. Sabes cómo llegar, ¿cierto?— preguntó mientras sonreía y estrechaba su mano con la del chico de las "Z".
Ash: ¡Por supuesto que no! Pero… ¿Tú crees que Lillie y Rotom me dejarían perderme?— devolvió la sonrisa.
Hau: Sé que no lo harán— rio una última vez y soltó la mano de Ash para comenzar a caminar hacia la salida—. Cuídalos mucho.
—No hace falta ni que me lo digas.
Y así, el pequeño viaje con Hau terminó.
Ash: Creo que deberíamos recoger a Yungoos y Peke… además… tenemos que cumplir con nuestra palabra— le recordó a Pikachu, obteniendo un asentimiento por parte del roedor— ¿Sabes la hora, Rotom?
La mochila del azabache empezó a revolverse con fuerza y el cierre se abrió, liberando a la Pokédex— ¡Eso es lo básico de lo básico!... Actualmente en Alola son las 7:53 p.m y recordando la promesa que le hiciste a Garchomp, supongo que también quieres saber los horarios de Kanto y otra región pendiente de mención.
Ash: Si fueras tan amable me gustaría también la de Sinnoh— en su mente comenzó a pensar las palabras que diría para iniciar la conversación con sus dos amigos; tras dos años, uno se oxida un poco.
—Actualmente son las 7:53 a.m en ambas regiones; la diferencia horaria es nula-Rotom— explicó. En su pantalla aparecieron tres relojes, uno de ellos tenía grabado el nombre "Alola", mientras que los otros dos decían "Kanto" y "Sinnoh", respectivamente.
Ash: Gracias, Rotom.
—Para servir-Rotom— y como salió de la mochila, entró. Parecía gustarle ese lugar…
Ash suspiró con fuerza y pasó algo que dejó helado a Pikachu; el azabache empezó a sudar a chorros, el roedor podía sentirlo a través de los hombros de su entrenador.
—¿¡PIKA PI?!
Ash: Creo que estoy un poco nervioso, amigo…— reveló, empezando a estirarse la camiseta para ventilarse— Tú conoces el temperamento de Dawn… Puede que no sea tan explosiva como Misty o May, pero cuando se enoja es aterradora… ¡Seguro que me gritará por no haberla llamado!— los movimientos del joven entrenador se volvieron robóticos, símbolo de su nerviosismo.
El roedor comenzó a reír levemente y luego le dio unas palmaditas en la cabeza a su mejor amigo. ¿Cuándo había sido la última vez que éste se puso nervioso? Ya ni siquiera lo recordaba— Pika, pikachu.
Ash: Creo que tienes razón… Actuar sobre la marcha es mi especialidad…— sin decir mucho más, se dirigió a los videoteléfonos; ciertamente podría usar a Rotom, pero una llamada hacia esas regiones consumiría mucha energía.
Una vez que llegó a la zona de comunicaciones, sacó un pequeño banquillo y se sentó en él; encendió el aparato en cuestión; inició sesión en su cuenta (para que las personas a las que llamaba supieran que se trataba de él) y seleccionó la opción "Llamada múltiple". Un tanto vacilante, marcó los números que jamás olvidaría… Un momento… ¿y sí primero contactaba a Oak para obtener de vuelta a sus Pokémon de Alola?... Sí, eso era lo ideal…Justo cuando comenzó a borrar el teléfono de Brock sintió una pequeña descarga; una vez que analizó la fuente de la cual provenía dicha electricidad, se encontró con Pikachu mirándolo fijamente.
Ash: Primero lo primero, ¿no?— rio nervioso ante el asentimiento de su compinche.
El chico de la gorra dio un suspiro y terminó de colocar el número de su segundo acompañante para posteriormente poner el de la sexta. Con la mano temblorosa tocó el icono de marcar e inmediatamente después lo separó de la pantalla. Solo quedaba esperar…
En la lejana región de Kanto, los rayos de luz comenzaban a filtrarse levemente en una habitación con la persiana corrida. Una gran cantidad de libros de texto y papeles sueltos estaban desperdigados por todo el lugar, concentrándose más específicamente en un escritorio de madera sobre el cual dormía un joven adulto de piel morena, pelo en punta y ojos rasgados que iba vestido con una larga bata blanca. En los sueños de dicha persona estaban él y todo un harén de enfermeras Joy y oficiales Jenny. Los buenos sueños no duran toda la vida.
Un constante *RING* se escuchó en el lugar. Acostumbrado ya a ser despertado de manera brusca, el hombre se levantó de poco en poco, dirigiendo la mano hacia un Videomisor de color azul. Lentamente dirigió la mirada hacia la pantalla del aparato, viendo el nombre de la persona que trataba de contactarse con él.
Por primera vez en años, sus ojos estuvieron completamente abiertos.
Al mismo tiempo, en la lejana región de Sinnoh…
—¡Baja ya a desayunar! ¡Se te hará tarde para la sesión de fotos de Lopunny! — advirtió una melodiosa voz desde la planta baja.
—Cinco minutos más…— pidió una figura cubierta por una sabana en un tono cansado y débil; sorpresivamente, la persona que la llamaba escuchó la petición.
—Plup… Piplup…— secundó otro pequeño bulto en lo que parecía ser una cama.
Casi como si el Videomisor rosa estuviera en contra de la persona dormida, comenzó a sonar incesante.
—Mmmm… ¿Quién llama a esta hora de la mañana?...— se preguntó la figura, destapándose levemente y revelando un largo y enmarañado pelo azul, así como un bello rostro femenino.
Con lentitud, la chica acercó la mano hacia el buró que se encontraba en un lado de su cama, lugar en el que se encontraba el objeto que no la dejaba dormir.
Justo cuando se disponía a negar la llamada, visualizó el nombre del emisor.
Los hermosos orbes azules que adornaban su rostro parecían querer salirse de sus cuencas en ese momento.
—¿¡ASH?!— a pesar de la distancia que separaba a una persona de la otra, tanto el adulto como la joven adolescente gritaron ese nombre al unísono.
—¿¡Ash está llamándome?! ¡Por Arceus! ¿¡Estoy galán?!— se preguntó a sí mismo el chico que ahora podríamos reconocer como Brock— Veamos…— usando un espejo que se encontraba en uno de los cajones de su escritorio, el moreno comprobó su apariencia— Tan sexy como cuando tenía mis 18— un leve brillo salió de uno de sus ojos, al tiempo que se llevaba una mano al mentón de forma seductora.
Brock abrió la persiana de su ventana, dejando pasar la luz del sol y contestando la llamada al instante.
—¡Arceus, Arceus, Arceus! ¡Estoy impresentable!— exclamó asustada la joven Dawn, comprobando su apariencia en un espejo. A ojos de otra persona, la chica tendría un encanto inexplicable brindado por el reciente despertar, pero, a su parecer, estaba horripilante. Con una velocidad sorprendente, se quitó el camisón que usaba para dormir y se colocó sus prendas de uso diario— ¡Despierta, Piplup!— la peliazul destapó a su inicial y se lanzó sobre él, cayéndole encima y haciendo que lanzara un gran chorro de agua hacia el techo, a la par que perdía la respiración y caía inconsciente.
El agua lanzada por el pequeño pingüino le sirvió a la Coordinadora para poder desenmarañarse el pelo, logrando quedar completamente liso y brillante. Sin perder mucho más tiempo (además del que le tomó afinarse la garganta), tomó la llamada.
Dos característicos *CLANK*, señal de que la persona había aceptado el comunicado, retumbaron en el cerebro del nervioso azabache. Al poco tiempo, las caras de sus dos compañeros se visualizaron en la pantalla de videoteléfono.
Ash: ¡H-hola, chi…!— aunque hubiera querido terminar de hablar, no se lo hubieran permitido.
Dawn: ¡ASH KETCHUM DE PUEBLO PALETA!— gritó con fuerza.
Dicho sonido asustó tanto a los dos hombres que cayeron de espaldas; Brock de su silla y Ash del banquillo.
Al estar Pikachu en el hombro de su entrenador, recibió parcialmente el peso de éste al caer; perdiendo el aliento. Como buen miembro de su especie que era, su primer reflejo fue el de lanzar una potente descarga eléctrica.
—¡AHHHHHHH!— fue el sonido que salió de la boca del entrenador.
Así fue como Ash inventó el refrán que decía: "Después de la tormenta viene una aún más fuerte".
Bueno… Pues hola a todos. ¿Me tardé mucho en sacar esta parte? Siento que sí. Me disculpo; hubo partes en las que me trabé demasiado.
Como verán, quedaron varios cabos sueltos. La batalla entre Ash y Gladio quedó inconclusa; no conocemos el motivo de la aparición de los Skull y aún no sabemos qué pasará en la llamada entre Ash y sus compañeros de Sinnoh.
Hace un tiempo contesté una review y le dije a alguien que "había infravalorado a Silvally". La realidad es que yo fui el que infravaloró a Ash y sobrevaloró a Gladio. Como podrán ver, aunque traté de que el combate fuera parejo, mi mente solo podía concebir a Gladio siendo apaliado por Ash. Todo el combate lo hice basándome en una calculadora de daño, y de hecho, si yo hubiera sido totalmente fiel a los datos brindados ahí; los combates hubieran durado mucho menos.
En fin… Muchas cosas interesantes nos esperan en el siguiente capítulo. ¿Notaron que ya están a nada de llegar a la Colina Saltagua?...
Si todo sale bien y no me extiendo demasiado, creo que el siguiente capítulo se llamará: "¡Cuidado! ¡El monstruo de Saltagua!". ¿Les gusta?...
En ese capítulo les dejé algunas pistas de cosas que se vendrán en el futuro. ¡Y la conversación entre Hau y Ash en la Avenida Royale que tanto quiero que llegue está a la vuelta de la esquina! Estoy emocionado…
Por cierto… Si en el siguiente capítulo afrontan la prueba de Lana, una gran sorpresa llegará.
Bueno… Eso fue todo por hoy. Esperen pacientemente la actualización y espero que analicen este capítulo, las pistas son un tanto obvias.
¡Adiós!
