¡Hola a todos! ¿Recuerdan que les dije que si no me extendía demasiado el capítulo se llamaría: "¡Cuidado! El monstruo de Saltagua"? ¡Pues sucedió! ¡Me extendí demasiado! Honestamente, me lo esperaba, es decir, soy yo. Bueno, a pesar de eso, creo que me quedó un capítulo interesante y variado. Espero que lo disfruten.
Cambiando de tema, ¿quién quiere ver mi respuesta a sus reviews?
Carlos29: Pues sí. Mi cerebro no me dejaba pensar un escenario en el que Gladio no perdiera. Pues no te equivocas.
CCSakuraforever: La última cosa aún está por verse…
Ivan D: ¡Tiempo sin verte por aquí! Me alegro de haber cumplido con tus expectativas. Me tardé tanto escribiendo el capítulo que ya casi ni recuerdo lo que hice xD ¡Perdón por hacerte esperar, la actualización está aquí!
LyCox032: Por algún motivo, me gusta tu imagen de perfil. Pues gracias, la verdad no tiene sentido subir algo que no te convence, por lo que siempre es mejor tomarte un tiempo.
Rosalina Estela: Me alegro que consideres así mi historia. A mí también me gusta el Pearlshipping, se podría decir que era mi favorito hasta que llegó el Aurelia. Pues si fue un capítulo entretenido de escribir. Por mucho que Gladio sea un badass, no es invencible. Hasta pronto.
Aquisea: Mmm… Pues contártelo sería un spoiler de la trama, así que tu puedes deducirlo con las cosas que voy soltando en el fic.
Oconner95: Eso es simple. Floatzel entró primero al equipo de Ash por lo que tiene más experiencia y fuerza, además de que fue usado en más combates que el propio Garchomp. Puede que el tipo Dragon/Tierra sea un semi-legendario, pero no por eso es el más poderoso.
Tej41: Es bueno saber que desarrollé bien el combate, gracias.
Soulalbarn18000: Jajaja, gracias por seguir la historia. Mmm… Creo que aún es muy pronto para que Charizard aparezca… ¡Hasta luego!
Bulgysundew: Un gusto verte aquí de nuevo. Tú entiendes perfectamente el porqué de la fuerza de Ash, coincido contigo en todo lo dicho. Supongo que es porque jamás existirá ese Ash xD
Ultimate blazer: Me alegra haber hecho un buen trabajo. Si, 7 años no pasan en balde… ¡Yo también espero tus siguientes capítulos! (Si son seguidores del Aureliashipping, deberían seguir las historias de este hombre, son muy buenas).
El Sawa: Pues bienvenido seas. Digamos que Gladio se tiene… en muy alta estima. Honestamente, los Pokémon de Alola no son rivales para Gladio, así como éste no fue rival para los de Sinnoh.
Bueno… Eso fue todo; pasen a leer el capítulo, los espera con varias sorpresas.
—¡¿Estás bien, Ash?!
Un fuerte sonido acompañado de un grito penetró fuertemente en los tímpanos de Lillie, logrando que dejara de charlar con la enfermera Joy y saliera corriendo hacia el lugar del que provenía el ruido. Al llegar, se encontró con su amigo tirado en el suelo; chamuscado.
Ash: ¿P-p-por qué t-t-tenemos que s-s-ser un vein-veinte por ci-ciento d-e ag-agua?— se quejó, al tiempo que se reincorporaba de a poco.
Lillie: Realmente, somos un 70 por ciento de agua…— corrigió. Una pequeña gota apareció en su sien; la preocupación que tenía se desvaneció casi en su totalidad.
Ash: ¿¡70?! ¡Eso es mucho peor!— dijo alarmado, parándose de golpe. Fue como si conocer ese dato le hubiera quitado todo rastro de parálisis.
—Vaya, vaya… ¿Quién es esa señorita, Ash?— preguntó una voz adulta que sonaba un poco robótica.
—Pregunto lo mismo— secundó otra voz.
Al escuchar dicha pregunta, tanto la rubia como el azabache voltearon a ver el videoteléfono, donde un chico moreno se rascaba el mentón de forma picara y una adolescente de pelo azul tenía entrecerrados los ojos de manera burlona.
Ash: Bueno… No puedo hacer otra cosa que no sea presentársela— antes de que pudiera seguir hablando, sintió un pequeño peso en el hombro, seguramente se trataba de Pikachu—. Brock, Dawn, ella es Lillie, mi amiga; Lillie, ellos son Brock y Dawn; me acompañaron durante mi viaje por Sinnoh y son muy buenos amigos.
Lillie: Ah… esto… U-un placer conocerlos— hizo una pequeña reverencia en respeto a sus "Senpai" de viaje.
Dawn: ¡Un gusto, Lillie!— devolvió la reverencia de forma un poco tosca.
Brock: El placer es todo mío— dijo con una sonrisa—. Ash es un poco torpe, por favor cuida de él.
Lillie: ¿E-eh? P-por supuesto… Es decir… ¡Déjenmelo a mí!— comenzó a hablar con un tono vacilante, pero de inmediato recobró la compostura. Dándose cuenta de lo que había dicho, se dirigió a Ash— ¿Lo dije bien?...— preguntó en un susurro claramente audible que hizo reír a Brock y Dawn.
Ash: Seguro que sí— afirmó entre risas; las reacciones de Lillie siempre eran por demás entretenidas y si se ponía a pensarlo bien… Se había librado de la bronca con Dawn…
—Por cierto, ¿podrías dejarnos un momento a solas con nuestro querido amigo, Lillie? Hay cosas muy importantes que tenemos que discutir con él— solicitó la antes mencionada, brindando una cálida sonrisa al tiempo que cerraba los ojos. Al parecer de Lillie era una muy bonita, mientras que a Ash, Brock y Pikachu les congeló el alma.
Lillie: Claro. Lamento la interrupción— su boca se curveó en una sonrisa y antes de retirarse, hizo una reverencia—. Fue un placer el conocerlos.
Dawn: El placer es todo nuestro— aseguró, manteniendo aquel gesto y despidiéndose con la mano.
Lillie: Estaré en el comedor por si necesitas algo, Ash— informó, retirándose.
El entrenador estaba temblando de pies a cabeza. Justo cuando Lillie se fue, Ash extendió la mano en dirección a ella, como si estuviera pidiéndole que no se fuera. Vacilante, regresó la mirada hacia sus amigos, dándose cuenta de que Brock estaba igual que él.
Dawn: Y bien, Ash…— acercó el rostro levemente al Videomisor, logrando que éste adquiriera un sombreado que volvió aún más tétrica su sonrisa— ¿Te gustaría explicarnos por qué no nos has llamado en estos dos años?
Brock: Oh, santo cielo… Miren la hora, es tiempo de desayunar… Creo que iré a prepararme unos Zucaritas*…— se excusó, empezando a caminar levemente hacia atrás.
*Los Zucaritas son unos cereales creados por Kellogg, son conocidos en España como "Frosties"… La primera nota que hago en el fanfic y es para aclarar el nombre de un cereal… ¿A dónde vamos a parar?...
Dawn: El desayuno puede esperar— el tono con el que lo dijo, prácticamente daba a entender una cosa: "Siéntate".
Brock: ¿Quién necesita desayuno? Es la comida más sobrevalorada del día— dijo al instante, levantando su silla del suelo y sentándose en ella.
Dawn: Bien, Ash… Soy toda oídos…
El azabache no sabía que decir, buscando una escapatoria, miró a su fiel colega, Pikachu… Quien se fue corriendo a comer con Lillie…
Ash: Bueno… Verás…— una idea maestra llegó a su mente— ¿Cómo es posible que seas toda oídos? Es decir, ¿Qué hay con tus brazos o piernas? ¿¡Cómo tendrías combates Pokémon si no tienes tu corazón por ser toda oídos?! Deberías informarte un poco más sobre la ciencia, Da…
Dawn: Ash…— susurró de forma escalofriante.
A esos puntos del partido, la camiseta del joven de Kanto ya debía de ser un trapo mojado…— Esto…— otra idea (que ahora sí, era infalible) llegó a su aterrado cerebro— ¿¡Qué hay de ti?!
La pregunta lanzada por Ash dejó a Dawn un poco fuera de juego, haciendo que cambiara la expresión y pusiera una de sorpresa— ¿De mí?— repitió, señalándose a sí misma.
Ash: ¡Sí! ¿Por qué no me llamaste tú a mí en estos dos años?— interrogó— Cielos, Ketchum… Estas insuperable últimamente.
El gesto de Dawn dejó de mostrar una sorpresa genuina para dar paso al tipo de sorpresa que uno adquiere cuando escucha una estupidez muy, muy estúpida— ¿Ehh?... ¿¡Pero de qué estás hablando?! ¡He intentado ponerme en contacto contigo una vez a la semana!
—¿Eh?— fue lo único que salió de la boca del joven azabache.
Brock: Sabes que te quiero como un hermano, Ash, pero tengo que ponerme del lado de Dawn— dijo, poniéndose serio—. Desde que me llamaste por última vez, traté de comunicarme contigo casi todos los días y nunca lo conseguí.
Ash: ¿D-de qué están hablando?— les cuestionó, impactado.
Dawn soltó un pequeño suspiro— ¿Tienes idea de lo complicado que es localizarte? ¡Siempre estás en constante movimiento! Cuando Brock, May y yo nos enteramos de que estabas en Kalos, supimos que las posibilidades de hablar contigo eran prácticamente nulas.
Ash: ¿Ustedes… supieron de mi viaje por Kalos?...
Brock: Era imposible que no lo hiciéramos. Incluso si tu mamá no nos lo hubiera mencionado, se armó todo un revuelo en Redes sociales con respecto a un Greninja que cambiaba de forma y a su formidable entrenador— le explicó. De un momento a otro, un sonido de tecleo se hizo presente. A los pocos segundos, Brock apuntó la cámara de su Videomisor a un computador en el que se podía leer el titular de una noticia: ¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESE MISTERIOSO POKÉMON? Y, efectivamente, se podía ver una imagen de su Greninja.
Ahora comprendía la emoción de Gary, Tracey y el Profesor Oak cuando lo vieron regresar a Pueblo Paleta… Pero, un momento… ¿Por qué nadie de Alola lo reconocía si se había hecho relativamente famoso?...
Dawn: ¡Y eso no es todo! Cuando la señora Delia nos dijo que te quedarías en tu pueblo por un año o más y que tendrías un número fijo, te llamamos casi todos los días pero siempre era la misma historia: "Ash está entrenando"; "Ash está dormido"; "Ash está entrenando" y "Ash está dormido"… ¡Parecía que eso era lo único que hacías!— se quejó, dejándose caer en su cama.
Ash: Ya veo…— fue en ese momento que se dio cuenta de que ninguna excusa servía, él… había sido un ingrato…— Lo siento mucho, chicos…— se disculpó con la cabeza gacha.
Brock: Bueno… De nada sirve preocuparse por eso ahora— dijo de forma que parecía querer consolar a Ash.
Dawn: Supongo que Brock tiene razón…— cedió, logrando que su carácter se ablandara un poco.
Ash: Chicos…— masculló esperanzado. Tenía tan buenos ami…
Dawn: Pero que quede claro que todavía no estás perdonado— aclaró, señalando al chico con el dedo índice.
Brock: Totalmente de acuerdo— respaldó, asintiendo con la cabeza.
Ash cayó de espaldas. ¿Había hablado muy pronto?...
Brock: De todas maneras y cambiando de tema… Felicidades por quedar segundo en la Liga de Kalos.
Dawn: ¡Cierto! ¡Muchas felicidades, Ash! Llegaste más lejos que en Sinnoh.
Ash: ¿Lo sabían?— preguntó, recuperando la compostura.
Brock: ¿No te dijimos que se hizo todo un escándalo en torno a tu Greninja?— le recordó.
Ash: Ah… Es cierto.
Dawn: Eres tan despistado— acto seguido suspiró de forma burlesca, logrando irritar un poco a su amigo azabache.
Ash: ¡No te burles de mí!— le ordenó, adquiriendo una posición de pelea.
Dawn: Oblígame a no hacerlo, Ma-es-tro Po-ké-mon— dijo, manteniendo la misma expresión.
Lo único que Ash pudo hacer fue liberar un "Grrrr" de frustración, hasta que recordó algo…
—Supongo que es el final…
—Si…
El camino se separaba en dos, al igual que lo hacían dos grandes amigos.
Un Ash de 14 años recién cumplidos estrechaba la mano de un Brock de 19.
—Lo lograrás, Doctor Pokémon Brock— fueron las palabras que salieron de la boca del azabache.
—Ash Maestro Pokémon… Tú también— en su voz se podía sentir la nostalgia que le producía el despedirse de su mejor amigo; del niño que vio crecer a su lado.
—¡Sí!— exclamaron ambos al mismo tiempo, reafirmando el apretón.
—¡Pikachu!
Sus manos se separaron y sus caminos también.
Ash: ¡Brock, yo…!— con rapidez, dirigió la mirada hacia el moreno, quien estaba esbozando una gran sonrisa.
Brock: En seis meses me graduaré como Doctor Pokémon; cuando eso pase, iré a verte en la Liga Pokémon de Alola y así, ambos estaremos un poco más cerca de cumplir nuestros sueños— era como si hubiera leído el pensamiento del entrenador.
Los ojos de Ash se iluminaron al escuchar esas palabras— ¡Por supuesto!— exclamó emocionado.
Dawn comenzó a pasar la mirada entre los dos hombres y se dio cuenta de que estaba siendo excluida— Yo haré un espacio en mi ocupada agenda para ir a verte— informó con una soberbia por demás fingida, que hizo que los tres amigos volvieran a reír juntos como hacía 3 años.
Una vez que las risas cesaron, Brock tomó la palabra— Será mejor que lo dejemos hasta aquí. Lillie debe estar esperándote para… ¿cenar? Si… creo que en Alola es de noche… Por otra parte, Dawn y yo debemos desayunar.
Dawn: ¿No dijiste que el desayuno era una comida sobrevalorada?— interrogó, divertida.
Brock: ¿¡Pero qué dices, mujer?! ¡El desayuno es la comida más importante del día!— dijo algo alterado, haciendo que Ash y Dawn comenzaran a reír. Recuperando su habitual estado de ánimo, se dirigió al entrenador— Cuídate mucho, Ash y cuida también de Lillie; es una chica muy bonita.
Dawn: Debiste usar otro adjetivo, Brock… Ash no conoce la belleza feme…
Ash: ¿Tú también lo crees, Brock?— cuestionó serio; logrando que sus dos amigos se quedaran de piedra— Lillie es bonita, ¿no?... Sabiendo que tú lo dices, me quedo más tranquilo; no tenía forma de confirmarlo— inesperadamente, su estómago comenzó a gruñir—. Bueno, chicos. ¡Los llamaré luego!
Brock/Dawn: ¡Espe…!— sin que pudieran terminar la oración, Ash salió de la llamada, dejándolos solos— Este chico…— resoplaron al unísono.
Brock: ¿Qué lo habrá convencido de llamarnos?— le preguntó a la peliazul.
Dawn: Ni idea… Solo estoy segura de una cosa…
—El niño por fin está creciendo…
—Ah…
Justo cuando estaba entrando en el comedor, Ash se dio cuenta de algo muy importante… ¿En Alola había Liga Pokémon? Es decir… No había medallas, pero, ¿y sí los Cristales Z actuaban como ellas?... Un cuestionamiento interesante sin duda alguna… Bueno, ya habría tiempo para preguntar, la comida era más importante en esos instantes… … … … ¡ESPERA! ¿¡Cómo sabían que él estaba en Alola?!
Lillie: Oh, Ash. ¿Te fue bien con tus amigos?— cuestionó antes de darle un mordisco a lo que todo apuntaba, era un emparedado.
Ash: Para mi suerte, Dawn no estaba muy enojada— respondió, dejando confundida a la rubia. El sonido de la comida Pokémon revolviéndose llegó a sus oídos, con rapidez dirigió la mirada hacia el ser que producía dicho ruido, encontrando a Pikachu.
El pequeño roedor comía de forma apacible hasta que algo comenzó a calarle en la nuca. Un tanto extrañado, giró la cabeza para encontrarse con su entrenador quien lo estaba fulminando con la mirada— P-pika…— masculló antes de correr a refugiarse detrás de Lillie.
Ash: Eres un traidor…— susurró algo molesto antes de ir a servirse la cena.
Lo único que Lillie pudo hacer fue alternar la vista entre su amigo y el Pokémon de éste.
La cena se fue volando. Justo en el momento en el que Lillie terminó de comer, Ash también lo hizo. Esperaron un poco para que los Pokémon del azabache terminaran de alimentarse (Garchomp en específico consumía un montón de comida) y una vez que lo hicieron, fueron regresados a sus capsulas. Los dos adolescentes junto a Pikachu subieron al piso de arriba.
Ash: Este sí que fue un largo día— comentó divertido, colocándose frente a la puerta de su habitación.
Lillie: Y que lo digas… Mañana nos espera uno todavía más ajetreado— añadió frente a su puerta.
Ash: ¡Entonces lo mejor será dormir!— giró sobre sus talones y encaró la habitación antes de llevar la mano al pomo el cual giró al poco tiempo, dándose cuenta de una cosa— Esto… ¿Tú tienes mi llave, verdad?— le cuestionó a su amiga.
Lillie: Oh, no lo mencioné. Aún tengo varias cosas de las que quiero hablar contigo, Ash; es por eso que solo pedí un cuarto— dijo, sacando una pequeña llave de su bolso, dicho objeto tenía un llavero con el número 3— Cielos, Nebulilla lleva dormido todo el día… ¿Y sí se despierta en mitad de la noche?
Ash: ¿Cosas de las que hablar? Bueno… No tengo problema con ello, pero, ¿estás segura? Solo será una habitación— observó.
Lillie: Está bien, está bien— comenzó a agitar la mano con la llave de arriba hacia abajo, restándole importancia. Gracias a su estrategia maestra, no tenía nada de lo que preocuparse.
Ash: Si tú lo dices…
La rubia procedió a abrir la puerta y pasar al interior del cuarto, dicho lugar era idéntico a cualquier otro de cualquier Centro Pokémon, ¿la diferencia? Había dos camas en lugar de una, separadas por un buró largo sobre el cual reposaban dos lámparas de noche y un despertador digital.
Lillie: Analizando las noches desde que nos conocimos, descubrí los escenarios en los que me siento realmente cómoda al dormir. El primero es cuando estamos en habitaciones totalmente separadas y la segunda, aunque es una hipótesis que podré confirmar hoy, es cuando dormimos en la misma habitación, PERO en camas separadas— explicó, colocando a Shiron en el centro del mueble de madera. Sin Peke haciéndole compañía, el pequeño huevo se veía muy solitario.
Ash: Wow… Piensas en todo, Lillie…— exclamó genuinamente sorprendido e, inconscientemente, le incrementó levemente el ego a su amiga.
Lillie: Son cosas muy obvias si lo analizas bien— dijo, tratando de sonar modesta, no lográndolo del todo. Definitivamente, era muy mala ocultando sus emociones.
Ash: Seguro que sí— secundó sonriendo y sentándose en la cama de la derecha antes de abrir su mochila y sacar a Rotom, quien se encontraba en modo de Ahorro de energía— ¿Cómo me dijo que se hacía?...— murmuró, desviando toda su concentración hacia la Pokédex— Bueno… ¿Qué más da?— como si fuera un experto, encajó el pincho que coronaba la carcasa del aparato en el tomacorriente. Una pila verde apareció en la oscura pantalla de Rotom— Sin duda alguna, hoy estoy imparable…— pensó orgulloso para sus adentros.
Lillie: Bueno, si no te molesta me gustaría comenzar ya— se colocó en la cama sobrante, sacando a Nebulilla del bolso y acomodándolo en la superficie con sumo cuidado.
Ash: Adelante.
—Pika pi— secundó, acurrucándose en la almohada que, en principio, le correspondía a Ash.
Lillie: Bueno, primero que nada, quiero resaltar los temas a tratar. El primero de ellos será lo acontecido con mi hermano, el segundo serán…— tomó una pequeña pausa para tragar saliva— los… reclutas del Team Skull… y el tercero, será sobre nuestro siguiente destino.
Ash: Me parece bien— tampoco tenía nada que objetar, es decir, la que iba a tener las riendas de la conversación era Lillie. Aprovechando que la charla aún no iniciaba, se acomodó en su cama.
Lillie: Bueno… Para empezar, puedo notar algo resaltable en el combate que tuviste con Gladio.
Ash: ¿Y eso es?— preguntó, de forma que le indicaba a la chica que continuara hablando.
Lillie: No quiero que te sientas ofendido por las palabras que emplearé pero… ¡Eres monstruosamente fuerte! Yo… ¡Sabía que tenías un nivel muy alto, pero…! ¡Tu Garchomp y tu Floatzel y tu Staraptor y, y, y…! ¿Cómo es posible…?— un cumulo de sensaciones habitaban en la voz de la chica; admiración; respeto; sorpresa y… algo de frustración.
Ash: No obtuve este nivel de la noche a la mañana, todo es gracias al esfuerzo. Inicie siendo muy ingenuo, es decir, yo ni siquiera sabía que los tipo Tierra eran inmunes a los ataques del tipo Eléctrico…— explicó de forma calmada— ¿Recuerdas cuando usábamos Impactrueno contra Onix's, Pikachu?— el ratón dio una leve cabeceada en señal de afirmación, no eran épocas que estuviera orgulloso de recordar.
Lillie: Bueno… tiene sentido que tengas mucha experiencia… 7 años no pasan en balde— suspiró. Ella no esperaba obtener el secreto de la fuerza infinita o algo así, pero… esfuerzo era una palabra muy previsible.
Ash: ¿Sabías que empecé a viajar a los 10?— preguntó un poco sorprendido.
La cara de la rubia se puso roja— ¡Pikachu nos lo contó!— se apresuró a decir, logrando que Ash pusiera un gesto aún más confundido, ¿Lillie también podía entender a Pikachu?— Cuando tú y Hau estaban haciendo el examen de Pokémonturas, Pikachu nos contó que habías capturado 30 Tauros cuando tenías 10 años. Obviamente supimos lo que quería decir gracias a Rotom. Santo Arceus… Me siento como una acosadora.
Ash: Oh… Eso tiene sentido— la confusión de su rostro desapareció— ¿Por qué será que últimamente hay mucha gente hablando sobre mí?... ¿Tendré un grupo de fans?... Sería bonito…— se cuestionó en un murmuro. De un momento a otro, sus pensamientos se llenaron de personas que vestían camisetas que mostraban la oración: "ASH ES EL MEJOR".
Lillie: Esto, ¿Ash?...— llamó un tanto vacilante, regresando a su color de piel habitual.
—¡Oh, sí! ¡Lo siento mucho, Lillie!... Continua— se le habían ocurrido tantas ideas para su club de fans que tendría que escribirlas en un cuaderno, pero eso sería después.
—Bueno…— ¿seguía indagando en el pasado del chico? Definitivamente no, después Ash querría hacer lo mismo y era algo que no se podía permitir, por mucha curiosidad que tuviera sobre las aventuras de su amigo, tenía que mantener el perfil bajo— Ahora que el tema de tu fuerza está zanjado, pasemos al siguiente.
Ash: Soy todo oídos— un momento…— ¡No, espera! Soy todo oídos y corazón, lo necesito para las batallas.
Lillie: Eh… okey…— exclamó. Ash a veces decía cosas muy raras— Algo que me pregunté en el encuentro con mi hermano fue lo siguiente: ¿Qué es un Representante?— su gesto se afirmó.
Instantáneamente, Ash se puso rígido. ¡Había olvidado por completo la mención que había hecho Gladio a su cargo!— Supongo que se refiere a representante de Lillie— se apresuró a decir.
—¿Representante… de Lillie?— repitió, ladeando la cabeza.
—Tú sabes… La persona que viaja contigo— añadió aún más nervioso al darse cuenta de la estupidez que había dicho.
Lillie: Eso… ¿no tiene mucho sentido?— masculló, bajando la mirada pensativa.
Ash: ¡No le des más vueltas! ¡Seguro que era algo sin importancia! JEJEJE— rio de forma fingida.
Lillie: Puede que lo sea…— concluyó. Ese día, Ash añadió algo más a su lista de cosas sobre Lillie; ella no sabía leer el estado emocional de otras personas— Bueno, prosigamos.
El azabache dio un gran suspiro de alivio y su cuerpo se destensó por completo, aunque una pregunta le surgió: ¿Cómo es que Lillie no sabía de la existencia de los Representantes?... Hala había dicho que había algunos que abusaban de su cargo, por lo que era normal suponer que eran figuras públicas, ¿no?...
Lillie: Tenemos que prepararnos mental y físicamente para el siguiente encuentro con mi hermano— eso sacó de sus pensamientos al entrenador; creía saber a lo que se refería—. No sabemos cuál fue el veredicto final de Gladio con respecto a si podría seguir viajando contigo o no, por lo que debemos estar precavidos para futuros escenarios no muy positivos.
Ash: Bueno… no sé tú, pero yo ahora me siento capaz de derrotar a cuatro Machamp's con un Magikarp— dijo en un tono un tanto burlón.
La rubia rápidamente captó la referencia y su cara se ruborizó un poco. Un poco molesta, infló las mejillas y desvió la mirada— No es necesario que me lo restriegues en la cara— dijo en lo que parecía ser un puchero.
Ash: No te lo tomes mal, Lillie— dijo entre risas. ¿Si era sincero? Le gustaba molestar a la rubia (un poco; cuando se molestaba de verdad daba un poco de miedo, tuvo que aprenderlo por las malas) ya que sus reacciones eran muy cómicas—. Sigamos con la conversación, ¿Cuál es el siguiente tema?
A regañadientes, la ojiverde tuvo que regresar a su usual seriedad— Ahora toca hablar sobre el… Team Skull y… la frecuencia con la que nos encontraremos con ellos.
Ash: Cierto… La primera vez que nos los topamos el tipo del Garbodor dijo que se vengarían de… bueno, posiblemente quieran vengarse de mí.
Lillie: Supongo que sí. Quiero decir, ellos ni siquiera sabían que yo estaba contigo hasta que me vieron.
Ash: ¡Argh!— exclamó irritado, acostándose por completo en la cama— Justo me "libré" de un trío y ahora me persigue otro… Creo que tengo una maldición con el número tres…
Lillie: ¿Quieres que nos cambiemos de habitación?— preguntó curiosa, mostrando la llave del cuarto; no había entendido muy bien lo dicho por el azabache.
Ash: Ah, no, lo decía bromeando— respondió, volviéndose a sentar. De hecho, si lo pensaba bien, casi todos sus grupos de viaje habían sido de tres personas… Este era el primero de dos.
Lillie: De acuerdo. También queda la cuestión sobre cómo nos encontraron…— cambió el tema.
Ash: ¿Será que nos están siguiendo?— sugirió como posibilidad.
Lillie: Lo dudo mucho. Si lo hicieran, nos habrían atacado cuando dormíamos al aire libre, como en los Jardines de Melemele y actualmente no estaríamos teniendo esta conversación, además de que me habrían visto contigo, lo cual no es probable debido a su sorpresa al enterarse de mí— respondió, destruyendo por completo la sugerencia de su amigo.
Ash: ¿Y sí hay algún "informante"?— decir esa palabra lo hizo sentirse dentro de una película de espías, logrando sacarle una carcajada interna.
Lillie: Eso podría tener sentido si consideramos que nos encontramos con dos reclutas ajenos al trío principal en la mañana. Tal vez ellos pudieron haber informado sobre su encuentro con nosotros y los tres que ya conocemos fueron a nuestro encuentro. Aunque, sí hay una falla en esta teoría es la ubicación— la mirada confusa de Ash le indicó que prosiguiera—. Pongamos de ejemplo lo siguiente: El "Trío Skull" se encontraba en Melemele cuando de pronto les informan sobre nuestra aparición y de inmediato salen a buscarnos, o bueno, a buscarte. Por mucho que nosotros hayamos tardado en llegar a la Ruta 5, evidentemente debimos ser más rápidos que ellos y no habría forma de que nos interceptaran a tiempo, lo que haría que perdieran nuestro rastro.
Ash: ¿Y si usaron un vehículo?— preguntó fascinado. Las explicaciones de Lillie siempre lo impresionaban.
Lillie: A eso iba. En Alola, los aviones solamente viajan de Región en Región; mientras que las avionetas son de uso controlado y es bastante caro mantener una. Aunque ellos tuvieran una, sería imposible que la usaran para alcanzarnos ya que en la Ruta 5 no hay espacio suficiente como para que una avioneta aterrice. También cabe resaltar el factor espacio; en Alola solo se manejan las avionetas de dos asientos por lo que es imposible que fueran los tres en una sola, en especial si consideramos la masa corporal de uno de ellos— aclaró con rapidez, dejando aún más sorprendido a Ash.
Ash: ¿Y si usaron un bote?...— aunque seguía añadiendo interrogantes a la pregunta, sabía que serían fácilmente desmontadas.
Lillie: ¿Recuerdas el tiempo que nos tomó hacer el viaje en barco cuando llegamos a Akala?— cuestionó.
Ash: ¿Cómo no hacerlo? Fue ay…— oh…
Lillie: Exacto, nos tomó unas cuantas horas. Solo con esa información, la teoría ya debería estar descartada pero si necesitas más pruebas te las daré. Actualmente, la salida al mar más cercana está a una hora y es en la Colina Saltagua, un lugar de acceso restringido al público, por lo que no tendrían forma de anclar— y así, otra posibilidad fue descartada.
Ash: Me impresionas, Lillie…— masculló, sus palabras reflejaban con claridad su estado de ánimo— Espera… He estado escuchando el nombre de ese lugar desde ayer, ¿Qué es la Colina Saltagua?
Lillie: Ese tema lo trataremos al final, de momento, centrémonos en lo actual— pidió (¿u ordenó?).
Ash: Cierto. Ahora mismo esto es más importante— se llevó una mano al mentón; un bombillo se iluminó dentro de su cabeza— ¿¡Y si usaron Pokémon?!
Lillie: Era otra variante que me estaba planteando…— contó pensativa— Pero casi de inmediato lo deseché. En cuanto a Pokémon acuáticos, no hay muchos que sean más rápidos que un barco a excepciones de unos cuantos como lo podría ser Sharpedo pero este Pokémon no es tan resistente como para aguantar el peso de tres personas. Bien podrían tener tres de éstos y así el asunto estaría zanjado, pero, ¿Qué sentido tendría? Eso solo les daría una gran desventaja ante oponentes que usen tipos Eléctrico y no creo que los del Team Skull sean tan tontos como para no darse cuenta de ese detalle, más teniendo en cuenta que saben de tu Pikachu. Ahora bien, los Pokémon acuáticos que pudieran resistir el peso de esos tres no serían realmente rápidos— contraargumentó.
Ash: Me rindo…— su cerebro no resistiría mucha más información… Ya ni siquiera preguntaría por los Pokémon vola…
Lillie: Y si usaran Pokémon capaces de volar sería más de lo mismo. El único Pokémon que creo yo, podría transportarlos con velocidad y eficacia sería Dragonite al poder darle la vue…— un ruido impidió que pudiera seguir hablando.
Ash: Por favor, detente, Lillie…— pidió, casi suplicó. De su cabeza salía una gran cantidad de vapor y sus ojos eran espirales— Vas a hacer que esto sea muy pesado para los lectores…
Lillie: ¿Lectores?...— repitió. ¿Era uno de esos chistes donde el protagonista rompía la cuarta pared para hablar con el "público"?...— Creo que yo también estoy pensando demasiado…— inesperadamente, comenzó a dolerle la cabeza.
Unos minutos pasaron hasta que ambos se recuperaron por completo. Una vez que Ash se sintió totalmente bien, prosiguieron.
Lillie: Creo que por mucho que lo pensemos no podremos dar con una respuesta fija, no somos Xatus— cedió al fin, sacándole un suspiro de alivio al azabache.
Ash: Tienes razón…— con esas palabras, el tema se dio por concluido.
Lillie: Bien… Ahora, sí, hablemos de la Colina Saltagua— dijo, comenzando a buscar algo en su bolso. Tras unos segundos de búsqueda, encontró el libro que había usado para explicarle a Ash la utilidad de la Insignia del Recorrido Insular. "Todo sobre el Recorrido Insular. Aprenda todo antes de la aventura de su vida".
Ash: Ese libro me trae recuerdos— dijo al tiempo que sacaba algo de sus bolsillos; la insignia en cuestión.
Lillie: Tendré que pedirte que me prestes atención, Ash— solicitó, abriendo el libro en una página en concreto y mostrándosela al azabache—. Este lugar de aquí es la Colina Saltagua, el lugar donde se lleva a cabo una de las 8 pruebas que conforman el Recorrido Insular— varias imágenes eran visibles, pero, por lo que se podía ver a simple vista (santa vida, eso quedó muy raro) en el lugar abundaban los pozos de agua, la estructura era muy extraña, mostrando así los milagros que era capaz de hacer la naturaleza.
Ash: ¿¡Ahí se lleva a cabo una prueba?!— preguntó, recuperando el entusiasmo.
Lillie: Si, y para tu buena suerte, está a una hora de aquí— informó, sonriendo.
Ash: ¿¡En serio?!— sus ojos comenzaron a desprender un brillo casi cegador.
Lillie: Sí. ¿Te parece si mañana vamos? Ya va siendo hora de que enfrentes otra prueba— dijo, cerrando el libro y volviéndolo a guardar—. Creo que te explicaré unas cuantas cosas más. La capitana que se encarga de dar la prueba es Lana, la especialista de tipo Agua; por lo que he escuchado es una apasionada de la pesca y dicen que está en Saltagua prácticamente todos los días. Por otra parte, el Pokémon Dominante del lugar es un completo misterio y se rumorea que es alguna especie de "monstruo" invencible, seguramente es del tipo Agua por lo que Pikachu y Rowlet te vendrán como anillo al dedo.
Ash: ¿Monstruo invencible?— repitió atónito— ¡Eso suena a desafío! ¡Muero por hacer la…! Espera, ¿no deberíamos ponernos en contacto con el Profesor Kukui para que contacte con la capitana como hizo con Liam?— preguntó, deteniendo momentáneamente su euforia.
Lillie: Como dije, parece ser que la capitana está todos los días en el lugar de la prueba por lo que no será un problema el agendar una cita— volvió a explicar.
Ash: Ya veo… ¡Entonces mucho mejor! El profesor se sorprenderá mucho cuando vea que superé otra prueba— una sonrisa parecida a la de los niños pequeños cuando se ponían felices adornó su rostro, haciendo que Lillie también sonriera.
Un sonoro bostezo salió de la boca de la rubia— Creo que estoy un poco cansada…— informó, levantándose de la cama y dirigiéndose hacia el baño con su bolso en mano— Usaré primero la ducha, Ash.
Ash: Tomate tu tiempo— dijo, recostándose a un lado de Pikachu— Yo puedo *YAWN* esperar…— sin quererlo, sus ojos comenzaron a cerrarse.
Lillie sonrió una vez más antes de entrar al baño, una vez que saliera no volvería a hablar con Ash hasta la mañana siguiente— Buenas noches… amigo.
Para bien o para mal, había otras personas que no disfrutaban tanto esa noche como nuestros protagonistas.
—Oye, Lillie, despierta— me dice una voz que no distingo con claridad.
Sé que dicho ser no me permitirá seguir durmiendo por lo que no tengo más opción que levantarme. Con lentitud, me froto los ojos para remover posibles lagañas y ya de paso, aclararme la visión.
Dirijo la mirada hacia mi izquierda y lo veo. Al pie de mi cama se encuentra Ash, agitando levemente mi cuerpo para hacerme despertar.
—Mmmm… ¿Sucede algo?— volteó a ver el despertador, son las 6:30 de la mañana… ¿Qué hace Ash despierto?
—Tenemos que entrenar y la mañana es el mejor momento para hacerlo— me contesta de forma simple.
Cierto… Le pedí que me entrenara…
—¿Podrías esperarme afuera un momento?... Tengo que cambiarme y asearme…— le pido. Por lo que puedo ver, el ya hizo todo eso. Su cabello se muestra húmedo, símbolo de que se dio una ducha y su camiseta no está arrugada, eso quiere decir que la metió a lavar… ¿A qué hora se despertó este muchacho?
—Claro— y sin más dilación, procede a salir del cuarto—. Por cierto, encima de mi cama hay ropa deportiva que suelo usar cuando hace frío; póntela. Si usas tu ropa normal no rendirás bien en el entrenamiento— informa antes de… ¡ESPERA! ¿¡Qué?!
Sus palabras me levantan de golpe— ¡E-espera, Ash! ¿¡Me estás pidiendo que me ponga tu ropa?!— preguntó, sintiendo mi cara arder.
—No te preocupes, no está sucia y posiblemente te quedará bien; eres más alta que yo— responde. Algo me dice que no está entendiendo el punto… Cuando quiero volver a hablar, el prosigue—. ¿Podrías despertar a Pikachu y a Rotom cuando bajes? Yo estaré abajo— me solicita antes de abrir la puerta.
—¡Espera, Ash…!— antes de que si quiera pueda terminar de hablar, el sale de la habitación.
Rendida, dejó caer mis hombros. Aunque… él tiene razón.
Mi ropa normal no es apta para un entrenamiento físico (como sé que será el de Ash), por lo que no tengo más remedio que aceptar las prendas de mi amigo. Expectante, giro la cabeza en dirección a su cama; sobre ella hay un pantalón deportivo y una sudadera de color gris, además de Pikachu.
Antes de vestirme, me dirijo al baño, me hago una coleta con una trenza y hago cosas que no contaré por pura privacidad. Una vez que salgo, procedo a ponerme la vestimenta que Ash me dejó y como esperaba, el pantalón me queda grande. Anatómicamente hablando, hombres y mujeres tenemos distintas dimensiones en nuestros cuerpos por lo que es lógico que una prenda inferior que le quede a Ash a la perfección, no lo haga conmigo. Con la sudadera no tengo ningún problema, me queda a la medida… Tengo que buscar una manera de solucionar el problema del pantalón, después de todo, no puedo darme el lujo de que se me caiga en medio entrenamiento.
Busco algo útil entre mi bolso y lo encuentro; unas vendas, o más bien, las vendas que uso para curar a Ash y sus Pokémon cuando se lastiman… A todo esto, ¿cómo seguirá la herida de Ash? Tengo que preguntarle luego. Bueno, regresando al tema. Enrollo una larga tira de vendaje en mi cintura, de forma que actúe como un cinturón, cosa que funciona.
Para suerte mía, compré unas zapatillas deportivas hace mucho que nunca tuve la oportunidad de utilizar; gracias a ellas no me dolerán los pies… Al menos, no tanto. Pude haberlas utilizado durante el viaje, pero haría muy mal juego con mi vestimenta diaria… O eso creo…
Una vez que me siento totalmente preparada, agito suavemente a Pikachu, quien no tarda mucho en levantarse. Puedo ver en su mirada que está sorprendido, seguramente por verme con la ropa de su entrenador, cosa que me avergüenza un poco. Segundos después, la sorpresa de Pikachu cambia a alegría y salta hacia mi hombro. No tengo idea del porqué de esa reacción.
El siguiente es Rotom. Con cuidado, lo desenchufo del tomacorriente y le doy unos suaves golpecitos a su carcasa, haciendo que vuelva en sí casi al instante.
—¿Ya es de día?-Rotom…— murmura al despertar. Por mucho que esté dentro de una Pokédex, es un Rotom a fin de cuentas.
—Vamos; Ash nos espera abajo— les informó. Abro mis manos para que Rotom levite por sí mismo.
—¿Qué son esas ropas, Lillie?-Rotom— pregunta, empezando a flotar alrededor mío.
—¿E-eh?...— no me espero la pregunta, así que digo lo primero que se me ocurre— V-voy a usarlas para entrenar con Ash…
—Ya veo-Rotom— y no vuelve a preguntar más, para alivio mío.
Sin mucho más que hacer que decir un: "Nos vemos en un momento" a mi huevo Pokémon y a mi pequeño amigo grumoso, salimos de la habitación y cerramos la puerta con llave.
Bajo las escaleras y justo cuando estoy por pisar el último peldaño, Pikachu salta de mi hombro para pasar a otro; el de su entrenador legítimo.
—¿Te hice esperar mucho?— le preguntó a Ash un poco temerosa, entregándole la llave de nuestra habitación; aún no me perdono por haberlo dejado esperando dos horas fuera de la Boutique de Hau'oli.
—Para nada. De hecho, me dio tiempo de recoger a mis Pokémon de Alola— contesta, sacando dos Pokéball's de su bolsillo al tiempo que introduce las llaves en éste.
—¿¡Garchomp ya se fue?!-Rotom— interroga, asustado.
—Pues sí— responde Ash, volviendo a guardar las capsulas.
—No tuve tiempo de despedirme…-Rotom—su pantalla muestra una cara llorando.
—Ya tendrás tiempo para hablar con él después, Rotom— consuela Ash, dándole unas palmaditas a la parte trasera de su carcasa mientras sonríe.
—Pika, pi— no puedo entender lo que dice Pikachu, pero seguro que también está tratando de consolarlo.
Con la sonrisa aun en el rostro, mi amigo voltea a verme y se queda en silencio, logrando que me sonroje.
—¿P-pasa algo?— cuestiono, vacilante.
Ash simplemente niega con la cabeza antes de responder— Es solo que esa ropa y ese peinado te quedan bien— al instante, mi cara empieza a arder con fuerza—. Aunque los colores que sueles usar en la ropa son más bonitos.
—A-agradezco tus palabras...— en serio, por más que lo intente, no creo poder decir más que eso. …Nunca nadie me había dicho que algo me quedaba bien… Y ella no cuenta.
—Bueno, ¿comenzamos?— esa pregunta me saca de mis pensamientos. No digo nada, me limito a asentir.
Sigo a mi amigo hacia la parte trasera del Centro Pokémon, hacia el lugar donde están los campos de batalla.
El sol apenas se mostraba en el horizonte, dándole a la mañana un tono oscuro e iluminado al mismo tiempo. La brisa matinal era fresca, mostrando la naturaleza tropical de Alola.
—Uno, dos, uno, dos, uno, dos…
El calentamiento había empezado y los adolescentes estaban estirando una pierna seguida de la otra. Una vez que dieron por finalizada esa tarea, comenzó otra: Correr.
—Para ajustarnos al paso de Peke y Lillie, daremos solamente diez vueltas al campo de batalla. Comenzaremos caminando, tras la primera vuelta iniciaremos a trotar y correremos cuando inicie la quinta— planeó el azabache.
Lo dicho por su entrenador molestó a la pequeña Vulpix, quien comenzó a aporrear el suelo con una pata. Aunque tenía solo unos días de estar viva, odiaba que la subestimaran.
Ash miró a Peke a los ojos, sabía lo que la pequeña debía estar sintiendo. Se colocó de cuclillas para estar a su altura— Mira, Peke, entiendo que quieras seguirnos el paso pero actualmente eso es imposible. La impaciencia no lleva a nada bueno; es mejor iniciar de poco en poco y finalizar con algo enorme— una ligera sonrisa se formó en su rostro—. ¿Lo entiendes?
Lillie tenía su propia sabiduría, pero eso era en conocimientos generales; cuando se trataba de experiencia en la vida, no podía equipararse a Ash.
La zorra se apartó un poco de su entrenador para sorpresa de éste. Una vez que estuvo a una distancia considerable de Ash, comenzó a respirar hondo.
Ash: ¿Peke?— buscando una respuesta, volteó a ver a sus Pokémon. Pikachu y Rockruff negaron con la cabeza; Rowlet observaba con atención a la recién nacida y Yungoos suspiró, dando a entender que sabía lo que sucedía.
—¡Detecto una gran cantidad de poder saliendo de Peke!-Rotom— dijo, sorprendido y contagiándoles el estado de ánimo a Ash y Lillie.
Ash: ¿¡Eso que significa?!— preguntó un poco alarmado.
Lillie: Creo que… Peke está preparando un gran ataque— supuso, poniéndole aún más atención a la tipo Fuego.
El entrenador no pudo hacer más que quedársele viendo a su Pokémon más novato.
Tras unos segundos, por fin pasó. Una bola de fuego se creó en el hocico de Vulpix y poco después, salió disparada en forma continua pero débil.
Ash: ¿¡Lanzallamas?!— exclamó sorprendido.
—¡Eso debería ser imposible! ¡Peke está por debajo del nivel medio en el que los Vulpix aprenden ese ataque!-Rotom— informó atónito.
El chico de Kanto se dirigió a Yungoos, él parecía saber que sucedía— ¿Qué pasó cuando estuvieron en el laboratorio del profesor Oak?
—Yun, yun, goos, yun— explicó.
Ash: ¿¡Es en serio?! ¡Solo estuvieron ahí unas cuantas horas!— tras decir eso, volteó a ver a su Vulpix, quien, para su sorpresa, estaba sudando a chorros y temblando— ¡Peke!— llamó antes de salir corriendo hacia ella.
Lillie: ¿Qué fue lo que dijo Yungoos, Rotom?— le preguntó a la Pokédex, tratando de pasar por alto el hecho de que Ash entendiera lo que el tipo Normal quería decir.
—Yungoos habla muy rápido pero traduciré lo que pude entender y lo ordenaré de forma coherente— dio un pequeño carraspeo, como preparándose para dar un discurso— "Cuando estábamos en ese lugar al que nos mandaste, una gran lagartija naranja se acercó a Peke y se puso a enseñarle a hacer eso-Goos"-Rotom.
Lillie: ¿Lagartija naranja?...— en ese momento recordó las palabras de Ash durante su batalla con Gladio: "Veo que se te pegó la costumbre de Charizard". Así que Ash tenía un Charizard…— Espera, ¿Qué fue eso de "Goos"?
—Parece ser que es la muletilla de Yungoos; tú sabes, lo que dice siempre cuando termina una oración-Rotom— explicó.
Lillie: Si, creo que sé a lo que te refieres— dijo, entrecerrando los ojos y recordando el "-Rotom" que tanto se había acostumbrado a escuchar.
Ash: ¿Estás bien, Peke?— le preguntó a su Pokémon en un susurro, levantándolo en brazos. No tenía caso hacer un escándalo y preocupar a los demás.
La tipo Fuego dio un débil asentimiento para luego seguir jadeando con pesadez.
—Por lo que puedo analizar, el dominio de Peke sobre Lanzallamas está muy poco desarrollado, llegando a costarle una gran cantidad de energía el producir un ataque que además de incompleto, es débil-Rotom— explicó, colocándose a un lado de su dueño y, gracias a una serie de cálculos, mostrando la potencia que había tenido el movimiento en su pantalla.
Lillie: Creo que ahora mismo lo mejor sería dejar descansar a Peke— sugirió, colocando la mano izquierda sobre el hombro de Ash.
Al escuchar eso, la zorra trató de liberarse de los brazos de su entrenador para así demostrar que podía continuar; el azabache se lo impidió— No es necesario que te sobre-esfuerces— dijo, comenzando a acariciarle el flequillo—. Te estás luciendo al demostrar que puedes usar Lanzallamas siendo tan joven, aun si éste no está completo— Vulpix iba a objetar algo, pero no le fue permitido—. Será mejor que te recompongas rápido porque tendremos un entrenamiento tan intensivo para mejorar tu Lanzallamas que rogaras por descanso— aunque sus palabras sonaban duras, la tierna sonrisa en su rostro desvelaba la verdadera intención; ánimo.
La boca de Lillie se curveó levemente. Ash sin duda era una persona increíble.
Peke por fin cedió y con la ayuda de su entrenador, fue recostada en un pequeño banco de madera; Rotom se quedó con ella.
Ash: Bueno, ¿iniciamos?— preguntó, regresando a donde estaban todos sus amigos.
Tanto Lillie como los Pokémon de Ash dieron un pequeño grito de asentimiento.
La primera vuelta fue rápidamente superada y tras eso, comenzó el segundo tramo. Ash y Lillie trotaban a la par, aunque obviamente se notaba que el primero se estaba conteniendo; frente a ellos estaban Pikachu, Yungoos y Rockruff. Por otra parte, Rowlet estaba volando a toda velocidad alrededor del campo de batalla, según Ash, eso serviría para fortalecer sus alas y honestamente, la lechuza se veía extra-motivada.
Ash: Creo que a Rowlet le afectó ver a Noctowl y Staraptor— supuso, mirando entretenido a su tipo Volador.
Lillie: S-supongo que sí…— trató de no hablar mucho, no quería quedarse sin aliento un poco más adelante.
Lo dicho por Ash parecía ser verdad. Desde el encuentro con Noctowl, Rowlet había estado muy entusiasmado a la hora de los entrenamientos y cuando conocieron a Staraptor la cosa aumentó.
Y así, llegaron a la quinta vuelta donde inició el verdadero "desafío".
La velocidad de Ash incrementó de golpe, dejando rápidamente atrás a Lillie. Pikachu por su parte, iba tan rápido que ya había iniciado su octava vuelta; Rockruff corría a la misma velocidad que su entrenador; Yungoos iba un poco por detrás y Rowlet parecía estar comenzando la veinteava recta.
—S-son monstruos…— pensó sorprendida la rubia a mitad de la quinta vuelta.
Pocos minutos pasaron y para ese entonces Lillie ya estaba descansando en la misma banca que Peke, totalmente sudada y luchando por recuperar el aliento. Por su parte, Ash y sus Pokémon parecían haber olvidado que el límite eran 10 vueltas ya que seguían corriendo sin siquiera inmutarse.
Ash: De acuerdo, ahora que ejercitamos nuestros cuerpos, es hora de iniciar los combates de entrenamiento— anunció una vez que se percató de que no había seguido sus propias instrucciones—. El día de hoy yo no participaré por lo que te dejo el resto a ti, Lillie.
Lillie: ¿Y-yo?— preguntó confundida. Era cierto que había decidido entrenar con Ash para mejorar su manejo sobre los Pokémon, pero… ¡Ella no sabía que hacer!
El azabache se dio cuenta casi de inmediato— Verás Lillie, mis Pokémon y yo creemos que la mejor forma de desarrollarnos es mediante la experiencia real, por lo que nunca utilizamos "Muñecos de prueba" para practicar nuestros movimientos; luchamos entre nosotros— la rubia comenzó a entender de poco en poco—. El único que entrena por su cuenta es Pikachu, principalmente por su fuerza. Ahora mismo, tienes a tres Pokémon con casi el mismo poder a tu disposición; elige uno, combate contra los otros dos, elige otro y vuelve a combatir. Eso es todo lo que tienes que hacer. Antes de luchar contra entrenadores, debes aprender a pelear contra Pokémon que van por su propia cuenta. ¿Entendiste?— preguntó para finalizar.
Lillie comenzó a contar sus dedos, repasando cada cosa dicha por Ash, antes de asentir aun estando un poco confundida.
Ash: Perfecto. ¿Quién quiere ser el primero en ayudar a Lillie?— interrogó, viendo a sus tres Pokémon de Alola.
Impaciente, Rowlet se lanzó hacia el frente, colocándose en el hombro de la chica de blanco (ahora gris), recibiendo una serie de quejas de parte de sus compañeros tipo Roca y Normal.
Ash: Bien, comenzará Rowlet. Mucha suerte, Lillie— y sin mucho más que decir, giró sobre sus talones para retirarse a otro lugar acompañado de Pikachu.
Al igual que Ash lo había hecho la noche anterior, Lillie extendió el brazo hacia su amigo, como pidiéndole que no se fuera; obviamente, el chico no se dio cuenta de esto. Sin nada que hacer, volvió la mirada hacia el frente, encarando a los Pokémon del azabache quienes la veían con diversión.
Lillie: B-bueno… ¿Qué tal si nos enfrentamos a ti primero, Yungoos?— preguntó vacilante.
La mangosta asintió con fuerza y adquirió una posición de combate. Rockruff se alejó lo más posible del lugar.
Lillie: ¡C-cuento con…
…tigo, Rowlet!— me dice Lillie. No quiero esperar así que rápidamente despego de su hombro para colocarme frente a mi rival.
—Aún no olvido la paliza de la otra vez— le digo, tratando de sonar desafiante.
—Y pienso repetirla de nuevo-Goos— responde, comenzando a sonreír.
Definitivamente, tengo que vengarme.
—¡Inicia con Hoja afilada, Rowlet!— me ordena Lillie.
Primero que nada, alzo el vuelo para así alejarme de Yungoos; quedarme en su rango de ataque es un gran error, creo que yo más que nadie, conozco la potencia de sus mandíbulas. Seguido de eso, agito fuertemente las alas como el ataque requiere y una vez que junto una cantidad considerable de hojas a mí alrededor, las lanzo hacia él.
De un segundo a otro, montones de otros Yungoos salen del verdadero; ese ataque es muy molesto… Definitivamente quiero aprenderlo.
Mi movimiento acaba con casi todos los clones, dejando solo a 5 de ellos.
—¡Vuelve a usar Hoja Afilada!— creo que ahora mismo, eso es lo más inteligente. Si puedo destruir cerca de treinta Yungoos con un ataque, cinco no serán problema.
Repito el procedimiento anterior y vuelvo a atacar, esta vez, por mucho que Yungoos corre, no logra esquivar mi movimiento.
—¡Tu movimiento es tan molesto como ser despertado de una siesta!-Goos— dice Yungoos enojado, recuperándose del impacto.
—¡Lo mismo digo del tuyo!— nuestras miradas se conectan y ambos podemos ver la determinación del otro.
Sin duda alguna, estos son los días más felices de mi vida.
No solo me caen muy bien mis nuevos amigos Pokémon, Lillie y Rotom también son increíbles, pero, sin duda alguna, el mejor de todos es, y siempre será, Ash.
Pensar en ese humano que me dio la oportunidad de mostrar de lo que estoy hecho, pensar en su rostro… Solo logra motivarme mucho más de lo que ya estoy.
Ya lo verás padre… ¡Seré mucho más poderoso que tú!
De pronto, empiezo a sentir mi cuerpo un poco raro… ¿Será por las Malasadas que Ash me dio de comer anoche? Posiblemente.
Ajeno a todo el combate y frente al Centro Pokémon, estaban Ash y Pikachu, pensando en una forma de tener un entrenamiento efectivo.
Ash: ¿Crees que deberíamos traer a algún Pokémon como Sceptile o Heracross?— le preguntó a su pequeño amigo amarillo.
—Pika, pi.
Ash: Si… Últimamente no has tenido mucha acción, compañero…— recordó. Los desafíos que se le habían plantado hasta ese momento no requerían de la actuación de Pikachu— ¿Tú crees que llegará el día en el que olvidaremos lo que se siente tener un verdadero reto?— volvió a preguntar, algo intimidado por la respuesta.
El ratón eléctrico conocía la preocupación de su entrenador. Ser tan fuerte que nadie se te iguale; ser tan fuerte que nada será difícil para ti; ser tan fuerte que… ya no tengas meta alguna por seguir… Aunque bueno…— Pikachu— contestó.
Ash: Tienes razón— reconoció entre risas—. Siempre podemos desafiar a los dioses— ¿llegaría a ser tan fuerte como para derrotar a Rayquaza o a Palkia?... Eso no lo sabía con certeza—. Aunque falta mucho para que eso pase, de momento, solo podemos seguir esforzándonos— cerró un puño frente a su cara con determinación para posteriormente empezar a reír con su mejor amigo.
—Los niveles de energía están bastante elevados…— dijo una voz desconocida que se mostraba inexpresiva.
—Y vienen deeeeee…. ¡Ese chico tan colorido de ahí!— informó otra voz de forma animada, solo que ésta sonaba femenina, incluso infantil.
Confundido, Ash giró la mirada hacia donde provenían dichas voces, encontrándose a dos individuos por demás pintorescos. Uno de ellos era un hombre alto y por lo que se podía ver, tenía el pelo morado; la otra era una chica bastante bajita de larga cabellera naranja atada en una trenza. Si algo compartían esas personas era un raro traje de tonalidades blancas y grises que solo dejaba al descubierto la zona de la nariz y la boca, además de que poseían una piel de tono azul pálido.
Mujer: Mmm…— al pronunciar dicho sonido se llevó un dedo a la mejilla, como si estuviera pensando.
Hombre: Es Alola— recordó, logrando que la pelirroja sonriera y comenzara a reír.
Mujer: ¡Siempre sabes en lo que estoy pensando, Darius!— dijo alegre, dándole unas palmadas a "Darius" en la pierna.
Darius: Solo ve al punto, Zoe…— le pidió. Su voz, además de inexpresiva, sonaba cansada— El chico nos está viendo raro.
La chica de nombre "Zoe" asintió alegre y se dirigió hacia el azabache quien, efectivamente, los estaba viendo con cara de confusión al igual que Pikachu— ¡Alola, habitante de esta brillante región!— saludó, manteniendo el tono.
Ash: ¿Un hombre y una niña?...— murmuró. Realmente, no tenía ni idea de que pensar, ¿existían los humanos azules? ¿Eran algún tipo de cosplayers?
Zoe: Dices lo de niña por mi pecho plano, ¿verdad?— aunque era un tema "delicado", su estado de ánimo no cambió en absoluto. Sus palabras lograron hacer que Ash se sonrojara levemente.
Darius: No es momento de hablar de tus complejos, Zoe. A lo que venimos— con esas palabras, le puso los pies a la chica en la tierra. O al menos un poco.
Zoe: Tienes razón; no es hora de hablar de mis comp… ¡OYE!— aunque eso debía sonar como un grito de enfado… la chica seguía mostrando un tono alegre… ¿Qué diablos?...— ¡Las mujeres de pecho plano tenemos nuestro encanto único!— informó, moviendo el dedo índice izquierdo de arriba hacia abajo, como si estuviera dando una lección de cualquier cosa.
Darius: Para los pedófilos— y ese fue su único comentario relativamente chistoso en el resto del día.
Ya más confundido de lo que estaba acostumbrado a estar, Ash habló— ¿Quiénes son ustedes?— preguntó, interrumpiendo lo que parecía ser el inicio de un debate sobre las mujeres de pecho pequeño.
Darius no dejó que Zoe hablara, de las cosas serias se encargaba él— Como creo que ya habrás escuchado, mi nombre es Darius y ella es mi compañera Zoe; somos integrantes de la "Unidad Ultra". ¿Nos dejarías examinar ese brazalete que tienes?— directo al grano. La pelirroja podría aprender unas cuantas cosas de él.
¿Unidad Ultra? ¿Eso qué diablos significaba? Además… ¿Analizar su Pulsera Z?... ¿No estaban yendo las cosas muy rápido?...
Zoe: No, no, no, Darius… Las cosas se hacen con tacto, ¿sabes? Taaaaacto…— recalcó, como si estuviera explicándole a un niño pequeño; ante esto, el hombre resopló. La atención de la mujer se volvió de nuevo hacia Ash— Verás. Nosotros somos habitantes de otro universo, ¿lo entiendes?— esperó hasta que el azabache asintiera con la cabeza para posteriormente continuar— Estamos aquí porque investigamos una energía muy rara que necesitamos para poder ayudar a nuestra dimensión, ¿entiendes?— Ash volvió a asentir— Y es por eso que requerimos de tu ayuda, chico de la región de Alola, ¿serías capaz de brindárnosla?— si la chica no tuviera puestas esas "gafas", su mirada de entusiasmo sería revelada.
Ash y Pikachu se voltearon a ver. Sonaba creíble.
Ash: Claro, si es para ayudar— accedió. Ante esas palabras, Zoe comenzó a saltar eufórica.
Zoe: ¡YEY! ¡Muchas gracias! ¡Eres la segunda persona que no nos toma por locos!— exclamó alegre para posteriormente salir corriendo hacia Ash y tomar su muñeca izquierda.
Un pequeño golpe karate fue conectado en el casco que cubría la cabeza de Zoe.
Darius: Ya accedió, ahora trata de no espantarlo— sus palabras se podían interpretar como una orden y una petición al mismo tiempo. Tras decir eso, le quitó la mano de encima a su compañera.
Zoe: Si, señor enojón…— por primera vez, su alegría se fue. Un pequeño puchero adornó su cara, soltando en el proceso el brazo de Ash.
Darius: Ahora bien… Señor…— hizo una pausa que le indicaba al entrenador que dijera su nombre.
—Ash Ketchum— dijo éste.
Darius: Señor Ash Ketchum, por favor extienda el brazo y manténgalo en esa posición por al menos 30 segundos— pidió, comenzando a mover una pequeña rueda que había en la parte izquierda de su casco al igual que Zoe.
El azabache hizo lo solicitado sin rechistar.
Zoe: Ohhh…— exclamó, mostrando sorpresa— Ese brazalete de piedra tiene una cierta cantidad de energía, pero lo verdaderamente impresionante es…
Darius: El mineral blanco en forma de rombo— finalizó la oración.
Zoe: Disculpa Ash Ketchum…
—Con Ash basta.
Zoe: Por supuesto. ¿Podrías decirnos que clase de joya es esta, Ash?— solicitó, volviendo a girar la rueda de su casco y apuntando hacia el Normastal.
Ash: ¿Esto?— preguntó, señalando el rombo; Darius y Zoe asintieron— Se llama Normastal Z, es uno de los distintos tipos de Cristales Z. Sirve para hacer Movimientos Z del tipo Normal— en resumen, era eso.
Zoe ladeó la cabeza un poco mientras que Darius se llevó una mano al mentón— No lo entiendo— dijeron al unísono.
Ash tampoco podía culparlos, él era terrible explicando cosas. ¿De qué otra manera podría contarlo?... Pikachu dio con la solución.
—Pika, pi, Pikachu— le recordó a su entrenador.
Ash: ¡Tienes razón, Pikachu! ¡Eres un genio!— el roedor se dio unos golpecitos en el pecho.
Darius: Veo un fenómeno extraño. Parece que el señor Ash comprende el lenguaje de los seres llamados Pokémon— masculló, quedándose un poco más confundido.
Ash: ¡Si me permiten, iré a buscar algo!— avisó, sacando la llave del dormitorio de su bolsillo. Justo cuando hizo eso, una de sus Pokéball's de acceso rápido se cayó al suelo, llamando la atención de Zoe. Sin mucho más que decir, salió corriendo hacia el interior del Centro Pokémon.
Darius: Que persona tan curiosa…— murmuró mientras veía el lugar por donde se había ido Ash.
Zoe no hizo caso a las palabras de su compañero, en lugar de eso se inclinó para recoger la capsula. Interesante…
Si iba a hacerlo, necesitaba el consentimiento de Lillie.
Atravesando el interior del Centro Pokémon, Ash llegó hacia la parte trasera del mismo. Ahí se encontró con un escenario un tanto curioso; todos sus amigos estaban reunidos en círculo, tapando lo que fuera que estuviera en el centro. Normalmente esto hubiera matado de la curiosidad a Ash, pero en esos instantes tenía algo que también lo mantenía muy intrigado.
Ash: ¡Lillie, ¿me dejas buscar un libro en tu bolso?!— pidió nada más salir.
La rubia giró la cabeza hacia el azabache, un poco sorprendida al principio— C-claro… ¡Ah! ¡Ash tienes que ver est…!
—¡Muchas gracias, Lillie!— interrumpió, seguido de eso, volvió al interior del centro de salud.
Lillie solo pudo mirar con confusión las acciones de su amigo. Seguido de eso, regresó la vista hacia el frente.
Ash abrió la puerta y entró a la habitación 3. En la cama que la ojiverde había usado para dormir estaban tanto el bolso en cuestión como Nebulilla, quien tenía un rostro muy pacifico al dormir.
—No te molestaré mucho, Nebulilla…— susurró el entrenador, comenzando a abrir el cierre del bolso.
Esculcando un poco en el interior de éste, por fin lo encontró. El libro que Hala les había entregado cuando salieron de Iki, aquel que se titulaba "El asombroso mundo de los Movimientos Z". Honestamente, él no lo había utilizado en ningún momento; Rotom tenía mucha más información que éste.
—Buenas noches, Nebulilla…— volvió a susurrar, caminando hacia la salida.
—Pika pi…— también se despidió.
Con delicadeza, cerraron la puerta.
No pasó mucho tiempo para que Ash se volviera a reunir con Darius y Zoe.
Ash: Lamento la tardanza— dijo, extendiendo el libro hacia el hombre—. Creo que esto puede explicar mucho mejor las cosas que yo…
El pelimorado examinó la obra detenidamente— "El asombroso mundo de los movimientos Z"…— leyó para posteriormente dirigirle la mirada a Ash— Es usted muy amable; a pesar de que no nos conoce, que aparecimos de la nada y que le contamos una historia que nadie creería cierta, usted nos brindó su ayuda y cooperación. Se lo agradezco— acto seguido, hizo un gesto con las manos, como si fuera una especie de mimo.
Ash: No tienes que preocuparte por eso; espero que puedan ayudar a su universo— deseó de corazón, brindando una pequeña pero cálida sonrisa.
Justo cuando Darius iba a hablar de nuevo, Zoe lo interrumpió— Disculpa, Ash; ¿qué es esta cosa?— preguntó con seriedad, mostrando la Pokéball que antes se le había caído al azabache.
Ash: ¿No las conoces?— la pelirroja negó con la cabeza— Se les conoce como Pokéball's, son capsulas que te permiten almacenar Pokémon dentro de ellas, pero solo pueden contener uno dentro. De verdad que son de otro universo, ¿eh?— rio un poco, llevándose las manos a las caderas— Puedes quedarte con ella si quieres.
Una gran sonrisa apareció en el rostro de Zoe y el que parecía ser su estado de ánimo habitual regresó— ¡Muchas gracias, de nuevo! ¡De verdad que nos has sido de gran ayu…!— algo la obligó a interrumpirse— ¿Sentiste eso, Darius?— preguntó, asombrada.
El mencionado asintió— La energía está aumentando a pasos agigantados…— con rapidez, dirigió la mirada hacia el Centro Pokémon— Y viene de a…— algo más interrumpió a Darius— ¿Otra fuente de energía?
Zoe: Y esa es aún mayor… ¡Es como la del "Refulgente"!— informó, aún más sorprendida. Su mirada se dirigió hacia la izquierda del establecimiento, por ahí, el sendero continuaba.
Darius: Tenemos que ir— indicó antes de voltear a ver a Ash—. De nuevo, te agradezco tu ayuda. Si la luz lo quiere, nos volveremos a encontrar.
Zoe: ¡Hasta pronto, Ash! ¡Me agradas!— dijo, comenzando a correr acompañada de Darius.
—Tú… ¿también?— murmuró, quedándose solo frente al Centro Pokémon con Pikachu— El día ya empezó muy raro, amigo…
—Pika, pi…
Los dos oriundos de Kanto regresaron al interior del Centro Pokémon y caminaron hacia el comedor; ya era hora del desayuno.
En su recorrido, fueron interceptados por Lillie, Rotom y los Pokémon del azabache, todos ellos tenían una mirada de alegría en el rostro; detrás de la rubia parecía haber algo.
Ash: ¿Mmm? ¿Pasa algo, chicos?— cuestionó, mirando algo intrigado a sus compañeros— Oigan, ¿y Rowlet?
Lillie: Dicen que una imagen vale más que mil palabras— recitó sonriendo y haciéndose a un lado.
—¡Aprécialo tú mismo!-Rotom— exclamó con emoción.
Los ojos de Ash se abrieron de par en par.
Definitivamente Lillie no se había equivocado. Ese día apuntaba a ser uno muy ajetreado.
¡UFFF! ¡Creo que estaba extra motivado! Escribí un capítulo más largo que el anterior en mucho menos tiempo. Hubo ratos en los que escribí y no paré hasta que de verdad no pude más.
Bueno, en este capítulo introduje a la Unidad Ultra y ya inició la convivencia con Ash. Como podrán ver, elegí a los miembros del Pokémon Ultra Sol, eso principalmente a que son los que yo conozco ya que todavía no juego Ultra Luna. Además, por lo que he visto y puedo deducir, este dúo me agrada más que el otro.
Bueno… No tengo mucho más que decir… Así que, si me disculpan, iré a dormir por unas cuantas horas… ¡Nos leemos!
