Hola de nuevo, lectores. ¿Qué tal están? Tiempo sin actualizar, ¿no? (Es broma). En fin… No tengo mucho que decir, así que contestaré las reviews que me han dejado.

LyCox032: Deberías hacerlo, algunas tienen información relevante. Justo leíste en el único capítulo donde hago auto-spam XD

CCSakuraforever: La respuesta a la última cosa está a medias en este capítulo. Fue algo largo a decir verdad.

Guest: No te preocupes, con que comentes en este basta y sobra. Te lo aseguro.
Si… Tenía que buscar una forma de que eliminaran a Pikachu para darle protagonismo a Dartrix y se me ocurrió que, aunque Wishiwashi no podía derrotarlo en fuerza, si podía ahogarlo y dejarlo inconsciente.
Ciertamente lo está. Mmm… Gladio solo comparte con Paul la seriedad ya que al contrario que el rival de Sinnoh, el rubio si valora a sus Pokémon desde un principio. Seh… Algo así. ¡Saludos!

Ivan D: ¡Hola! ¡Muy bien, gracias por preguntar! No hay que olvidar que es un fanfic de Aureliashipping XD Si, creo que fui un poco cruel con el pobre Hau. No te preocupes, te agradezco mucho que te tomes tu tiempo para comentar. Aquí la actualización.

Nimbus2000: Tu nombre me dio mucha nostalgia, espero que a ti no te haya destruido el Sauce Boxeador. Pues tienes razón, no hay mucho de donde escoger; desafortunadamente no es una pareja muy popular… Si, la relación irá en mejoría capítulo tras capítulo, lamento que se te haga lento pero trato de hacerlo tan realista como sea posible. ¡Saludos!

El Sawa: Mmm… No creo que lleguemos a ver así a Ash. Aunque al chico no le agrada mucho saber que Gladio "mató" (la respuesta a esa incógnita está en el capítulo pasado en cierto párrafo), no puede decirle nada; esos tipos lastimaron a su ser más querido. Además tampoco es como que pueda prohibirle ver a Lillie; no tiene ningún derecho para hacerlo. Si… Las hormonas son un problema.

Oconner95: Si, dejé una pista XD Supongo que algunas pueden ser pasadas por alto, pero, ¿Qué se le va a hacer?

Tej41: Jaja. Con cada review siento un poco más de pena por el pobre Hau.

UnSujeto: Buen nombre. Me alegro saber tu opinión sobre mi historia. Mmm… Creo darme una idea de lo que quieres decir, pero no lo entiendo del todo…

Bulgysundew: Jajajaja. No te culpo por ello.

Bueno, esas fueron todas las reviews… ¡Pasen a leer!


—¡YA ESTÁN ENTRANDO!

Gritos de emoción recorrieron las gradas del estadio de cabo a rabo; era hora de recibir un espectáculo que les tomaría años olvidar.

Cuatro enormes caras que representaban a Charizard, Gyarados, Haxorus y Tyranitar adornaban las puntas del gran campo de batalla. Todas las caras tenían el hocico abierto, de forma que podías andar dentro de ellas sin problemas.

Mucha gente soñaba con cruzar esos pasadizos; con recibir los focos y las ovaciones de las personas al salir, pero ese derecho estaba reservado para los participantes del Battle Royale.

Un total de 35 personas salió de la esquina Haxorus, todas ellas personas desconocidas.

Por la esquina Tyranitar iba saliendo un gran grupo de personas, a la cabeza de todos ellos, iba Hau, caminando con la mirada en alto.

De la esquina Gyarados salió otra multitud, con Gladio concluyendo la marcha. A el rubio no le interesaba lo más mínimo lo que pasaba a su alrededor. Él sólo quería pelear tan rápido como fuese posible.

Por último, de la esquina Charizard, iba un grupo más pequeño que los anteriores. Una expresión determinada adornaba el sonriente rostro de Ash, quien caminaba con paso firme hacia la arena. Su Pikachu y su mochila no lo acompañaban.

Los gritos de emoción crecieron aún más, mostrando la emoción del público.

En las gradas, una muchacha rubia veía como sus amigos y hermano entraban al combate. Sin duda, sería una lucha digna de ver.

—¡Los participantes han llegado!— anunció un comentarista vestido de traje desde la zona más alta del estadio. El lugar tenía un gran ventanal de vidrio que permitía ver toda la zona. A un lado del hombre, estaba un sujeto conocido por las masas como "Royale, el campeón invicto"— ¡Sé que todos ustedes están emocionados por lo que se avecina, pero lamento decirles que primero tendré que explicar las reglas!— varios abucheos y sonidos de resignación se escucharon en el lugar— ¡Lo lamento mucho gente, pero es necesario!

Una gran pantalla que estaba encima de la cabina del comentarista se encendió, mostrando las imágenes de todos los participantes. En la tercera hilera, en un orden consecutivo, se veían los retratos de Gladio, Hau y Ash; todos ellos con sus respectivos nombres por debajo.

Comentarista: ¡El Battle Royale es una modalidad de combate donde se reúnen más de 110 participantes con tres Pokémon cada uno, participando en un todos contra todos!— comenzó a contar— ¡Solamente se encuentran prohibidas tres cosas! ¡Primero, los objetos curativos! ¡Segundo, los objetos que permitan aumentar las estadísticas! ¡Y tercero; los malos perdedores!

Esa última restricción preocupó un poco a Lillie. Su hermano tendría problemas…

Comentarista: ¡Los participantes tienen permitido atacar al oponente que deseen, pueden atacar en grupos o en individual! ¡El punto es derrotar al contrincante! ¡Aquel Pokémon que caiga de la pista será automáticamente descalificado y dado por debilitado!— siguió informando— ¡Y por último! ¡Esta noche tenemos a un invitado especial que se enfrentará a los últimos tres combatientes que queden en pie; él es el gran, el único, el inigualable…! ¡ROYALE!

Las ovaciones aumentaron hasta parecer estruendos. Un poco confundida por el alboroto, Lillie miró hacia arriba, donde estaba aquel hombre moreno.

Los ojos de la rubia se abrieron con fuerza— ¿¡PROFESOR KUKUI?!— ¿¡qué se suponía que estaba haciendo ahí?!

En el campo de batalla…

Ash: No deja de sorprenderme su perilla; es muy genial— informó en un tono de total admiración.

Hau: ¿Cuál crees que sea mejor? ¿La del profesor Kukui o la de Royale?— le preguntó, indeciso. Sin duda esa sería una buena competición.

Ash: Aunque me lo preguntes…— se quedó pensativo— ¡Es imposible saberlo!

—Deberían dejar de fijarse en tonterías y ponerse serios. Tendremos a más de 109 oponentes— les recordó una voz que se iba acercando a ellos.

Hau: Oh, Gladio ¿Ya estás listo?— interrogó, empezando a sonreír.

—Obviamente— respondió, cruzándose de brazos.

Ash: ¡No puedo esperar a ver tus nuevos Pokémon, Gladio!— comentó, viendo con los ojos brillosos al hermano de su amiga.

Hau: Cierto… Te prestaron un Pokémon en la recepción, ¿no?— volvió a preguntar, dirigiéndose al rubio.

Al no poder participar con solo dos Pokémon (Zorua y Zubat), los organizadores del Battle Royale tuvieron que prestarle al chico un monstruo de bolsillo que estuviera en un nivel similar a los dos nuevos que tenía. En concreto, le prestaron un Riolu.

Gladio: Era eso o no participar— dijo, manteniéndose inexpresivo.

Un sonido bastante extraño salió de las bocinas del estadio; como si estuvieran golpeando el micrófono, cosa que llamó la atención de los tres participantes, quienes voltearon hacia la cabina con rapidez.

Ahí, Royale estaba de pie, con el micrófono en la mano.

—Tengan todos ustedes una muy buena noche— saludó, logrando que el público guardara silencio al instante. Nadie quería perderse las palabras del hombre—. Como Retribución por su presencia, yo mismo, Royale, les aseguro que este evento será como recibir un Sorpresa en la cara ya que caerán de la emoción. Mi interior se agita cual Danza espada al imaginarme la calidad de los combates que veremos hoy día— levantó un puño a la altura de su cara con determinación y potencia—. ¡Les Deseo a todos ustedes un magnifico Battle Royale!

Definitivamente es el Profesor Kukui…— pensó Lillie. Un año no había pasado en balde.

De nuevo, las ovaciones regresaron. La mirada de Royale estaba dirigida hacia tres personas en particular, tres personas que también le devolvían la mirada. Una de ellas lo hacía determinado, el otro divertido y el último con el ceño fruncido.

—¡Ahora, sin más tiempo que perder!... ¡EMPECEMOS CON EL BATTLE ROYALE!

Ash sacó una Pokéball de su bolsillo.

Hau también lo hizo.

Gladio metió la mano en su riñonera y mostró una Lujo Ball.

Los tres adolescentes lanzaron las Pokéball's hacia el aire al igual que lo hicieron decenas de otras personas.

—¡Yungoos, yo te elijo!/¡Cuento contigo, Noibat!/¡Muéstrate, Zubat!


Avenida Royale. 7:30 p.m. Al mismo tiempo de la conversación de Ash y Hau.

—¿Hermano?...— llamó Lillie en un susurro una vez que llegó a la parte trasera del estadio.

Tras la información brindada por el chico de Iki, la rubia corrió tan rápido como le fue posible para llegar a su destino. Quería reunirse con su hermano tan pronto como fuese posible.

De un momento a otro, las orejas de la ex -asistente de Kukui se pusieron rojas y empezaron a arderle; alguien debía estar hablando de ella…

Todas las luces del estadio alumbraban la parte delantera, con la intención de hacer la construcción más atractiva para el público. Como consecuencia de eso, la parte trasera estaba sumamente oscura… Casi parecía el lugar de encuentro de dos traficantes de Caramelos Raro.

Un poco desesperada, Lillie alternó la mirada en todas direcciones, sin lograr ver nada. Justo cuando estaba por darse por vencida, sintió un pequeño contacto en la pierna.

Volteando hacia abajo, la rubia pudo apreciar con un poco de dificultad a un pequeño zorro negro; un Zorua que la miraba con alegría. Que extraño… ¿Se conocían de algo?

Una serie de pasos resonó detrás de Lillie, logrando que ésta girara la mirada. El tipo Siniestro se separó de la chica de blanco y comenzó a ladrarle al ser que provocaba ese sonido. No eran ladridos agresivos, todo lo contrario… Parecían ser de pura felicidad.

—Lo hiciste bien, Zorua. Gracias por ayudarme— felicitó una voz que Lillie reconoció al instante.

Los ojos de la rubia se iluminaron cuando divisó la figura de su hermano mayor.

—No esperaba que nos volveríamos a ver tan pronto, Lillie— reconoció Gladio, tomando en brazos a su Pokémon.

Lillie: Hermano… Gladio— masculló. Su voz mostraba una mezcla de emociones; había felicidad, había sorpresa y también había alivio.

Gladio: Lamento que nuestra anterior despedida haya sido tan tosca— dijo con honestidad, regresando al zorro a su Pokéball.

Lillie negó con la cabeza— No tienes que disculparte por eso, hermano. No es tu culpa que "ellos" hayan aparecido— el recuerdo del primogénito encarando a los dos reclutas Skull llegó a su mente—. Por otra parte… ¿Estás bien?... Te veo un poco sucio y pareces cansado… ¿E-ellos te lo…?

—Aunque lo intentaran, esos sujetos no podrían dejarme en este estado— interrumpió, sacando una bolsa de Pokehabas de su riñonera—. Estuve entrenando todo el día de ayer y el de hoy con Mahalo. No es que sea el mejor compañero, pero es mejor que hacerlo con Pokémon salvajes— aclaró, comenzando a comerse una de las golosinas.

—Ya… veo— la atención de Lillie estaba completamente dirigida hacia la bolsa que su hermano tenía entre manos—. Gladio, ¿eso no es…?

—Creo que es lo único que me queda del viejo— respondió, engullendo la Pokéhaba que estaba comiendo—. El gusto por esta comida de Pokémon.

Lillie no recordaba a su padre bien; solo tenía dos cosas bien claras: El gusto de su progenitor por las Pokéhabas y la frase de "Lilliesfuerzate". Nada más.

—Me sorprendió un poco que recordaras lo que él solía decirte cuando tenías cinco años— admitió Gladio—. "Lilliesfuerzate", ¿no?

La rubia asintió con la mirada gacha. Al parecer cada uno había heredado cierta cosa de su padre.

—Ehm… Cambiando de tema, hermano…— levantó la mirada— Hay algo que he querido preguntarte hace tiempo…

—¿Y eso es?

—Sé que dijiste que te habías ido a entrenar, pero… ¿Exactamente qué hiciste?... Es decir, ¿cómo hiciste para… sobrevivir todo este tiempo?...— era una duda que carcomía a Lillie. Desde antes de reencontrarse con su hermano ya tenía esa gran duda (incluso llegó a creer que éste podría haber muerto). ¿De qué forma había prevalecido Gladio? ¿Qué había tenido que hacer para subsistir?

Tengan, Eevee, Rockruff… Una señora me dio este trozo de pan; pueden comerlo.

El ceño de Gladio se frunció levemente— ¿Cómo fue que escapaste de Aether, Lillie?— cambió el tema de la forma más indiscreta posible, dando a entender que definitivamente no quería hablar de ello.

La adolescente se encogió un poco. Ella no tenía forma de saber por lo que había pasado su hermano, no podía saber lo que había sufrido. Había dicho algo sumamente insensible y disculparse no serviría; Gladio no aceptaría sus disculpas, principalmente porque él le perdonaba todo en automático y eso, la hacía sentirse peor.

Ahora bien, respondiendo a la pregunta de su hermano… ¿Qué debía decir?... ¿Contaba la verdad? ¿Se inventaba una película de acción que se centraba en su escape?... Un fuerte gruñido seguido de un bostezo no la dejó pensar.

La mirada de Gladio se fijó en el bolso de Lillie— ¿Qué tienes ahí?— preguntó, comenzando a avanzar.

Lillie retrocedió levemente… Ya no podía ocultarlo.


—¿Eres consciente de que por lejos, esa fue y será la mayor estupidez que has hecho en tu vida?— le preguntó Gladio tras escuchar la historia de su escape.

Lillie asintió. Su hermano casi nunca la regañaba, pero cuando lo hacía… Siempre terminaba sintiéndose de lo peor.

—Y hacerlo de un día para otro, sin tener ningún plan… ¿Tienes idea de los problemas que pudiste haberles causado a Wicke y Hobbes? ¿Qué les hubiera pasado si los hubieran descubierto ayudándote?... No… ¿Quién asegura que no los descubrieron?— siguió recriminándole.

—H-hermano, yo… Soy consciente de mis acciones, pero… es algo que tenía que hacer… No podía dejar que ella hiciera lo que quisiera con un pobre Pokémon inocente; tú mejor que nadie sabe lo que ella puede llegar a hacerles— trató de defenderse. Si podía lograr que su hermano compartiera un poco su punto de vista, se daría por bien servida.

—Por eso mismo fue una locura. ¿Crees que esa mujer no te perseguirá por viento y marea para recuperar lo que le robaste?... En especial si es ese espécimen tan raro que tienes guardado en un… bolso— Gladio miró la mochila de su hermana, dentro de ella, Nebulilla lo veía con preocupación—. En el momento en el que yo partí de Aether me mentalicé en que esa mujer jamás volvería a ser mi madre y cuando tú no solamente escapaste, sino que le robaste, también dejaste de ser su hija y te convertiste en una piedra en su camino. Y tú sabes lo que ella hace con la gente que se interpone en sus deseos.

Una amarga memoria de cuanto tenía diez años azotó con fuerza la mente de Lillie. Jamás debió haber escuchado a escondidas.

—Lo sé, hermano… Incluso yo misma reconozco que lo que hice fue temerario y estúpido, pero… si no podía salvar siquiera a un Pokémon en apuros… ¿Qué clase de ser humano sería?... Mi sueño es ser la más grande investigadora Pokémon de todos los tiempos y por ello, deberé coexistir con ellos todos los días de mi vida. Si no hubiera ayudado a Nebulilla cuando me necesitaba, en un futuro, cuando hubiera logrado mi sueño… Yo… Ni siquiera hubiera podido vivir con ello, ni siquiera hubiera podido volver a ver a un Pokémon a la cara…— bajó la mirada una vez más para poder ver a la pequeña nébula, quien le sonreía ampliamente. Últimamente el pequeño había estado muy tranquilo… ¿Necesitarían el Estimulador de Nebulilla más adelante?

Un suspiro sacó a Lillie de sus pensamientos, haciendo que volteara a ver a su hermano, quien se había colocado las manos en la cintura.

—Ciertamente fue una estupidez, casi un acto suicida, pero… mentiría si dijera que no estoy orgulloso de tu valentía y tenacidad, Lillie— una pequeña sonrisa de satisfacción se formó en la cara del rubio.

Los ojos de la chica se iluminaron y una sonrisa apareció en su rostro, una sonrisa que comenzó a crecer segundo a segundo. Justo cuando estaba a punto de saltar para abrazar a su hermano, éste puso una mano frente a ella.

—Pero que conste que de ahora en adelante tienes que tener mucho cuidado para lo que sea que se te vendrá. Yo no soy quien para hablarte de "seguridad" cuando muchas de mis acciones me han llevado a ganarme varios enemigos; es por eso que trato de fortalecerme en todos los aspectos, para sobrevivir en este mundo— informó, bajando el brazo—. Tú eres débil, muy débil— una pequeña flecha imaginaria se clavó en el corazón de Lillie—, me refiero a débil en todo el sentido de la palabra; no tienes experiencia manejando a los Pokémon— otra flecha apareció—; tu fuerza física es nula— y otra— y hasta la más mínima cosa puede hacerte perder el sueño— la última flecha fue agregada. Lillie dio un torpe paso hacia atrás.

—Eso fue muy cruel, hermano…— masculló, dolida.

—Pero al menos compensas esas debilidades con muy buenas cualidades. Tienes un carácter que hace que la gente te tome cariño rápidamente; eres muy inteligente, me atrevería a decir que más que yo; tu sentido de la coherencia casi siempre está activo y eres buena notando las fallas de una cosa o más— las palabras de Gladio le levantaron el ánimo a la rubia—. Pero no dejes que esas cualidades te impidan fortalecer tus debilidades. Cuando ese huevo Pokémon nazca— apuntó al pequeño Shiron—, haz que Ash Ketchum te entrene tanto como sea posible, incluso te recomendaría que siguieras una rutina de ejercicio diaria.

Lo que el adolescente no sabía era que…

—No tienes que preocuparte por eso, hermano. Ash decidió entrenarme desde ayer, sé que es poco tiempo, pero al menos creo que es un inicio— rio de forma nerviosa.

Gladio se cruzó de brazos y asintió— Si pudiera, te llevaría conmigo pero me resulta totalmente imposible; principalmente por los peligros que correrías a mi lado— esas palabras preocuparon mucho a Lillie, ¿en que estaba metido su hermano?—. Por eso, no me cabe la menor duda de que Ash Ketchum es la única persona a la que puedo confiarte. Me repatea admitirlo, pero ese hombre es mucho más fuerte que yo y tiene carácter— ¿Lillie estaba escuchando bien?... ¿Acaso?...—. Estoy seguro de que con él, tienes muchas probabilidades de estar a salvo.

—Hermano…— susurró sorprendida.

—Pero por mucho que me supere, ten por seguro que lo mataré si llega a hacerte daño. Cuando eso pase, llámame— un fuerte escalofrío recorrió todo el cuerpo de Lillie. Las palabras de Gladio eran totalmente serias (aunque era difícil tomárselo en serio cuando estaba comiendo una bolsa llena de comida para Pokémon).

—Lo… tomaré en cuenta…— masculló nerviosa.

Abriendo su riñonera, Gladio sacó un Videomisor. Revisó la hora.

—8:10…— murmuró. Todavía tenía mucho tiempo— Esta noche abra un Battle Royale— dijo de golpe, logrando sorprender un poco a su hermana— y yo participaré en él. Mahalo se inscribió a sí mismo y a Ketchum, así que supongo que también estarán ahí— rebuscando en su riñonera, Gladio encontró otra cosa—. Supuse que no querrías quedarte en el Centro Pokémon tú sola, así que compré esto. Tuve suerte de alcanzar uno— extendiendo la mano, el rubio hizo entrega de un pequeño boleto hecho de papel, el cual Lillie recibió gustosa.

Sin previo aviso, la chica se lanzó hacia su hermano mayor y lo abrazó con fuerza.

—Gracias, hermano.

—Oye, vas a hacer que tire mi comida— le advirtió antes de dar un pequeño suspiro y regresar el gesto.

Tras unos segundos, se separaron.

—Hermano… ¿Te gustaría renovar nuestro juramento?— preguntó Lillie emocionada.

Los ojos de Gladio se abrieron levemente, posterior a eso, giró la cabeza hacia otra dirección.

—Eso fue algo que hice para que no te sintieras tan mal cuando me fui. Ya no somos niños, Lillie— refunfuñó.

Más las palabras dichas no afectaron en más mínimo el ánimo de la chica, quien procedió a extender la mano izquierda y levantar el dedo meñique.

Gladio vio de reojo a su hermana, quien le sonreía ampliamente… ¿¡Por qué nunca podía negarse a lo que ella le pedía?! Suspiró derrotado y unió su meñique izquierdo con el de su hermana.


—Por favor, no me dejes hermano— los sollozos de una Lillie de trece años se escuchaban por toda la mansión.

—No tengo de otra. Necesito irme, necesito volverme fuerte… Necesito poder protegerte— le respondió el mayor, dándole la espalda.

—Pero… pero… ¡Me quedaré sola! ¡Eres lo único que tengo, hermano!— le recordó, comenzando a llorar y abrazando con fuerza a su espalda.

—Wicke y Hobbes seguirán aquí para ti. Solo aguanta un poco más, Lillie; te aseguró que volveré por ti— el llanto de su hermana le estrujaba el corazón, pero… no tenía otra elección; debía hacerlo.

Los sollozos se calmaron un poco.

—¿Me lo prometes?— preguntó Lillie temerosa.

Gladio no dijo nada. Para horror de Lillie, deshizo el abrazo. Justo cuando la rubia estaba a punto de volver a echarse a llorar, un dedo apareció frente a sus ojos.

—Hagamos un juramento.


—Aquí y ahora, con la luna y las estrellas de Alola como testigos— inició el rubio.

—Yo, Lillie Aether.

—Y yo, Gladio Aether.

—Juro estar para ti siempre que me necesites— los ojos de la rubia se pusieron llorosos.

—Acudir a tu llamada de auxilio nada más recibirla.

—Apoyarte en cualquier decisión que tomes.

—Buscarte hasta el fin del mundo.

—Y por sobretodo— dijeron al unísono.

—Cuidarte como la joya más valiosa/Protegerte como mi más grande tesoro— exclamaron Lillie y Gladio, respectivamente.

—Y si llego a faltar en mi juramento…— continuó Lillie.

—Mil agujas me tragaré— finalizó Gladio.

Al mismo tiempo, subieron y bajaron los meñiques y luego los volvieron a apretar con más fuerza; acto seguido, separaron la unión.

¿Por qué?... Ya había llorado cuando se encontraron aquella vez en la Ruta 5… ¿Por qué tenía que hacerlo de nuevo?...

Los sollozos por parte de la rubia llegaron inminentemente.

—Estoy tan feliz…— dijo, tratando inútilmente de secarse las lágrimas.

Finalmente y tras unos segundos tratando de impedirlo, rompió en llanto.

Los brazos de Gladio no tardaron en rodear a su hermana menor, quien comenzó a llorar con aún más fuerza.

Nadie los estaba viendo, así que… ¿Por qué no?... Llevaba años queriendo hacerlo.

—Te amo, Lillie— susurró el mayor.

Una basurita se metió en el ojo de Gladio.

Habían sido los tres años más largos de sus vidas.

A lo lejos, unos ojos amarillos observaban con atención la escena. Había pasado bastante tiempo desde la última vez que había visto a ese chico. ¿Gladio era su nombre?... Su viejo podría esperarlo un poco más.


Tras lo acontecido, Gladio y Lillie se pusieron al tanto de lo que había sido con sus vidas (principalmente la última, contando con lujo de detalle sus aventuras con Ash).

En un abrir y cerrar de ojos, las 9:30 llegaron. El Battle Royale comenzaba a las 11 y Gladio aun debía regresarles la vitalidad a sus Pokémon, por lo que partieron con dirección al Centro Pokémon.

Una vez ahí, se encontraron con Ash y Hau (quienes habían acordado actuar con naturalidad frente a la rubia), el segundo ya le había explicado toda la situación al primero. Un poco incómodo, el azabache saludó a Gladio; no es como que le molestara el cómo había terminado la batalla de hacía unos días, simplemente no podía sacarse la imagen del rastro de sangre seca que había encontrado el día anterior. Ahora que sabía que Gladio estaba entero, sólo le quedo suponer que ese fluido pertenecía a un miembro del Team Skull. No podía recriminárselo; se habían jactado de herir a su hermana menor.

Indiferente, Gladio devolvió el saludo. Ya tendrían tiempo para hablar después del Battle Royale; cuando le diera una paliza.

Media hora después, cuando los Pokémon de Gladio fueron totalmente curados el grupo se dirigió hacia el Estadio Royale. Ash y Hau iban hablando de cómo era posible que el rubio no comiera Malasadas; por su parte, Lillie veía con suma felicidad a su hermano, quien simplemente se mantenía callado ante su alrededor.

Una vez que llegaron al mostrador, el grupo se dividió. Por indicaciones de una mujer, Ash tendría que entrar por una gran puerta roja; Hau por una azul y Gladio por una verde. Lillie se fue con Pikachu y Rotom hacia las gradas, donde su asiento para visualizar el evento la esperaba.

Y así, nos transportamos a la actualidad.


Estadio Royale. 11:10 p.m.

Con Ash.

—¡Yungoos, Placaje!

La mangosta se lanzó con fuerza contra un pequeño Pancham, mandándolo a volar con fuerza hacia el borde, logrando que quedara descalificado.

—¡Pancham!— gritó el entrenador del Pokémon preocupado. Era un tipo calvo con chaqueta de cuero; parecía un motociclista— ¡Ahora verás! ¡Vamos, Inkay!

De una capsula salió un pequeño calamar que empezó a flotar sobre la cabeza de su entrenador, a la espera de una orden.

—¡Dale con todo! ¡Juego sucio!

Un aura oscura rodeo a Inkay, para posteriormente salir volando hacia Yungoos, quien lo veía serio.

—¡Doble equipo!

Montones de tipo Normal aparecieron por toda la arena, confundiendo a muchos de los combatientes que atacaron a las copias, eliminándolas al instante. Aun con eso, quedó una cantidad considerable de Yungoos en el terreno, los suficientes para lograr evadir el ataque del tipo Psíquico.

—¿¡Qué…?!— exclamó sorprendido.

—¡Mordisco!— ordenó Ash.

Los Yungoos corrieron hacia su oponente y posteriormente saltaron. Cuando las mandíbulas del original se clavaron en Inkay, las copias desaparecieron.

Lillie sonrió al ver el desempeño de su amigo en batalla.

Siempre había admirado la capacidad de Ash para saber que usar en cada momento. Lillie asintió en señal de aprobación.

Por cierto… ¿Dónde estaban Pikachu y Rotom?

Con Hau.

—¡Aire afilado!

El pequeño dragón comenzó a agitar sus alas con fuerza y varias ráfagas de viento impactaron contra un Growlithe, quien se vio obligado a retroceder.

—¡Continua con Ataque ala!

Sin dar tiempo de respuesta, Noibat se lanzó hacia delante. Sus alas se cubrieron de una energía celeste e impactaron directamente contra la cara del perrito, haciendo que por fin cayera debilitado.

—¿Qui-quién diablos eres tú?...— masculló sorprendido el entrenador de Growlithe; un sujeto vestido de payaso.

—Mi nombre es Hau Mahalo, un placer— aclaró, sonriendo.

El payaso abrió los ojos como platos. ¿¡MAHALO?! ¡Eso explicaba como ese chico había derrotado a dos de sus Pokémon sin siquiera parecer ir en serio!

Vacilante, el hombre sacó su última Pokéball.

—¡Ve por él, Magby!

Ahora la mirada de Lillie se centraba en Hau.

No tenía mucha interacción con el moreno (con excepción de cuando se encontraban), pero le parecía una persona sumamente agradable. Durante el lapso en el que estuvieron unos cuantos días en Iki por el entrenamiento de Ash, Lillie se dio cuenta de algo que le agradaba de Hau.

Siempre se mantenía tranquilo y fresco en sus batallas y cuando perdía, ni siquiera parecía importarle. Lillie asintió como aprobación.

No, en serio… ¿Dónde estaban Pikachu y Rotom?

Con Gladio.

—No le des descanso. Sigue con Persecución.

Zubat fue rodeado por un aura oscura y voló a toda velocidad hacia un exhausto Slowpoke.

—¡Confusión, usa Confusión!— ordenó el entrenador, un tipo rubio muy raro que llevaba una capa.

Los ojos del Slowpoke empezaron a brillar en un tono azul y un aura del mismo color rodeo a Zubat para, segundos después, desaparecer.

—¿¡Por qué mis ataques Psíquicos no le hacen nada?!

—Ciertamente pudiste haber sido un problema. La próxima vez, aprende mejor los ataques que puede aprender un Pokémon— recomendó Gladio, impasible.

Finalmente, el tipo Veneno impactó con fuerza contra el tipo Agua, derrotándolo al instante.

—¡El Malabarista Kasta ha sido derrotado por el entrenador Gladio!— anunció el comentarista desde su cabina.

El retrato del primer mencionado adquirió una tonalidad grisácea. El hombre llamado Kasta se vio obligado a bajar de la arena y salir por donde entró.

Zubat regresó al hombro de su entrenador.

—Lo hiciste bien, Zorua— felicitó Gladio en un susurro. No podía desvelar su estrategia.

Antes de que el Pokémon pudiera mostrar su gusto ante la felicitación, un chorro de agua detectado en el último segundo hizo que despegara y se pusiera a la defensiva.

Tras de Gladio, un hombre vestido de marinero con un Poliwhirl a su lado lo miraba desafiante.

—Ya has eliminado a cinco personas desde que esto inició— recordó el hombre— Tú y esos chicos, Ketchum y Mahalo, podrían suponer un problema para mi objetivo… ¡Por lo que me encargaré de ti ahora mismo! ¡Poliwhirl, Pistola de agua!

La rana bajó los brazos con fuerza y de su tripa salió un chorro de agua a presión que tenía como objetivo a Zorua/Zubat, quien lo esquivó con relativa facilidad.

—Entonces ven por mí— el tono inexpresivo usado por Gladio solo sirvió para provocar más al hombre.

—¡No nos subestimes! ¡Hipnosis!

Su hermano realmente era genial, pensó Lillie. Tenía la capacidad de mantenerse impasible y calculador en la batalla (o al menos hasta que se enfadaba mucho), una característica muy importante. A opinión de Lillie, tener la cabeza en frío era importante en cualquier situación.

Su hermano sin duda era genial… Asintió energética en señal de mucha aprobación.

¿¡Y dónde diablos estaban Pikachu y Rotom?!


—Maldito…— susurró el marinero, viendo con frustración a Gladio.

El Snubull del hombre había sido derrotado con una Cola de hierro por parte del Riolu que le habían prestado a Gladio. Con anterioridad, Zorua ya se había encargado del Poliwhirl y fue regresado a su Pokéball, siendo sustituido por el tipo Lucha.

—¡Esto todavía no termina!— informó el marinero, sacando su última Pokéball.

De la esfera salió un Machop que comenzó a posar para presumir sus músculos. Justo cuando su entrenador estaba abriendo la boca para dar una orden, un gran rayo de energía mandó a volar al tipo Lucha, estrellándolo contra una pared fuera del campo de batalla y dejándolo debilitado.

—¡CIELOS, SEÑORES! ¿¡Qué fue ese movimiento que descalificó al Marinero Streusen?!— preguntó al público el comentarista.

—Eso es obvio. Se trata de un formidable Hiperrayo— contestó Royale, con los brazos cruzados—. Y ahí parece estar llegando el creador de semejante ataque.

Alertas por lo que había ocurrido; Ash, Hau y Gladio dirigieron la mirada hacia el Pokémon que había hecho eso.

Un gran Ursaring había aparecido de la nada e iba arrojando Pokémon tras Pokémon de forma indiscriminada usando sus grandes zarpas.

—¡Eso, Ursaring! ¡Demuéstrales tu poder!— ordenó un hombre de largo pelo y barba azul oscuro que iba vestido con un saco gris y detalles azules, así como una camisa de vestir negra. Llevaba unos pantalones cortos oscuros y unas sandalias del mismo color. Era un "Veterano".

Otro gran Hiperrayo arrasó con una gran cantidad de Pokémon; la pantalla que mostraba a los participantes mostró que al menos 17 personas habían sido descalificadas.

Ash: ¡Woah! ¡Tendremos problemas contra eso!— reconoció, mirando al oso quien se quedó momentáneamente inmóvil.

Hau: ¡Y que lo digas! La vamos a tener difícil con ese mastodonte— secundó, poniéndose al lado de su amigo de Malasadas.

Aprovechando que Ursaring estaba quieto, un pequeño tipo Lucha se lanzó hacia adelante y le asestó un poderoso Cola de hierro en la cabeza para posteriormente volver al lado de su entrenador provisional.

—Dejen de temblar y atáquenlo— ordenó Gladio, llegando a donde estaban ambos adolescentes—. No pienso dejar que los eliminen antes de llegar al evento principal— los ojos del rubio se afilaron aún más—. Quiero eliminarlos personalmente.

Ash y Hau tragaron saliva. Gladio era muy tétrico.

—Vuelve por ahora, Yungoos— indicó el chico de Kanto. La mangosta asintió antes de ser tragada por el rayo de luz roja.

Hau: Tú también, Noibat— imitó al azabache.

—¡Vamos, Rockruff!/¡A ellos, Pikachu!

El pequeño can café salió lleno de energía; tenía tiempo que no peleaba en serio.

Por su parte, la Pikachu de Hau comenzó a voltear hacia todos lados; veía al entrenador de nombre Ash, pero… ¿y su Pikachu? Estaba deseosa de poder verlo…

Ash: ¡Rockruff, Lanzarrocas!— ordenó, apuntando al oso.

Con un movimiento de caderas y cuello, el perrito lanzó una ráfaga de rocas que impactaron directamente contra el oponente.

Hau: ¡Apóyalo con Impactrueno!

Siendo rodeada por la electricidad, Pikachu liberó un fuerte grito y lanzó toda la energía reunida hacia el enemigo.

Una pequeña cortina de polvo se levantó, dejando expectantes al público. Una vez que la polvareda se disipó, Ursaring volvió a hacerse visible; aparte de tener solo unos cuantos rasguños, había recuperado su movilidad.

—¡Parece que los ataques del participante Ash y el participante Hau no tienen efecto!— gritó el comentarista sorprendido. Esos dos entrenadores parecían ser muy hábiles y sus ataques combinados no le habían hecho ni cosquillas al rival (o eso parecía)…

—¡No tienen oportunidad contra mí, mocosos!— dijo el Veterano de forma burlona— ¡Hiperrayo, Ursaring!

El hocico del oso se abrió y la energía comenzó a concentrarse en éste.

Gladio liberó un "tsk" de irritación— Retirémonos por ahora— ordenó, comenzando a correr lo más lejos posible, seguido de sus aliados.

Al ver que los chicos habían huido, el Ursaring disparó su ataque contra un grupo de Pokémon cercanos, eliminando a 13 entrenadores en el proceso.

Hau: ¿Tienen un plan, chicos?— interrogó, una vez que estuvieron tan lejos como les fue posible.

—Ese Ursaring no parece seguir ningún patrón definido— notó el rubio.

—Pareciera que solo ataca por atacar— añadió el chico de Kanto.

Hau: ¿Es decir?...

Gladio: Que es un enemigo totalmente impredecible…

—Y eso hace que derrotarlo sea más fácil— terminó de decir Ash.

El moreno miró confundido a sus dos compañeros ¿Lo impredecible no era más difícil de vencer?

Gladio: Simplemente tenemos que buscar una abertura y aprovechar para atacar; al no seguir una estrategia, no tiene planteados posibles escenarios futuros por lo que es más sencillo confundirlo— respondió la duda de Hau, sin que éste siquiera la formulara.

El peliverde asintió— ¿Pero su tamaño no será un problema?— cuestionó.

Ash: Puede que sea grande y fuerte, pero ponte a pensar; ¿qué defecto tiene eso?— dejó la pregunta en el aire.

Ahí fue cuando Hau se dio cuenta— Es lento y sus movimientos son torpes…— murmuró sorprendido. Así que de eso eran capaces los entrenadores con experiencia…

—Exacto— dio la razón el chico de negro—. Ahora vengan, les contaré mi plan.


Cerca de 10 minutos habían pasado y todo el campo de batalla estaba lleno de polvo, en el centro (el único lugar completamente visible), el Veterano respiraba con pesadez al lado de su tipo Normal. Se habían cansado de patear tantos traseros.

—Fiu— exclamó el hombre, secándose el sudor de la frente—. Creo que nos excedimos, Ursaring. ¿No se suponía que debíamos dejar a otros dos tipos?— le preguntó a su Pokémon quien no lo estaba viendo a él— Bueno, que importa, supongo que elegirán a los últimos dos que eliminamos.

Todo el estadio estaba en completo silencio. El público estaba anonadado. Ese hombre había acabado con casi todos los participantes, usando a UN SOLO Pokémon. Nadie sabía que pasaría.

En las gradas, Lillie se mantenía sonriente. Parecía que todos estaban olvidando un pequeño detalle… ¡Espera! ¿¡Dónde estaban Rotom y Pikachu?!

El Veterano sintió una pequeña presión en su hombro; la garra de su Pokémon. Volteando hacia arriba, pudo ver la cosa que Ursaring veía.

La pantalla con los participantes restantes tenía solo cuatro retratos iluminados. Los ojos del hombre se abrieron con fuerza.

Varios sonidos de sorpresa se escucharon en el lugar, obligando al Veterano a voltear en todas direcciones.

Ya vienen— pensó la rubia desde su asiento.

A través del polvo se podían ver tres siluetas (cada una de ellas ubicada en una esquina y acompañadas de otra más silueta más pequeña) que avanzaban hacia el hombre en el centro. Lo tenían rodeado.

—¡Parece que esto no ha terminado!— anunció el comentarista— ¡¿Qué hará el entrenador Viktor ahora que es el enemigo en común de otros tres participantes?!

Finalmente, el polvo terminó de disiparse, mostrando a Ash, Hau y Gladio.

Viktor: Así que son ustedes, mocosos…— murmuró, poniendo una sonrisa de confianza—. Los felicito por haber llegado hasta aquí. Verán, necesito a otros dos de ustedes para que vengan conmigo a la final contra Royale, ¿quién se apunta?— ofreció. En la mente del Veterano, los tres chicos, al ver que no tenían oportunidad contra él comenzarían a pelearse entre sí y, finalmente, uno de ellos sería eliminado.

Los segundos pasaron y los adolescentes simplemente lo veían con seriedad.

—Lo sentimos, señor, pero todos nosotros tenemos la intención de llegar a la final— habló Hau en nombre de todos. Su Pikachu asintió.

—Ya veo… ¿Ustedes piensan igual o solo es este renacuajo?— interrogó el hombre, volteando a ver a Gladio y Ash.

—Yo opino lo mismo que Hau— secundó el azabache. Rockruff ladró amenazante.

—No necesito a Mahalo para que diga lo que yo quiero— una sonrisa se formó en el rostro de Viktor al escuchar las palabras de Gladio, ¿así que sería un dos contra dos? No estaba mal, o eso creyó—. Te aplastaré, bastardo— los ojos del rubio se afilaron. Riolu comenzó a chocar sus puños.

El Veterano comenzó a sudar levemente. Antes no lo había podido identificar pero ahora, si los analizaba bien, esos tres chicos parecían desprender un aura atemorizante.

—¡Parece que los participantes Gladio, Hau y Ash no se rendirán!— observó el comentarista— ¿¡Será este el inicio de un gran combate de pequeños contra grandes?!

Gritos de ánimo y emoción llegaron de todas partes.

—¡Demuéstrale a esos niños lo que son capaces de hacer los adultos, Viktor!

—¡Te ves jodidamente badass, Gladio! ¡No pierdas!

—¡No dejes que hieran a tu Pikachu, niño! ¡Es muy bonita!

—¡Que le den! ¡Las nuevas generaciones están aquí para arrasar!

Ese último grito hizo reír levemente a Ash y Hau. Les recordaba a cierto habitante de Iki.

Lillie veía su entorno algo preocupada. Todos los gritos de apoyo iban hacia el Veterano, Gladio o Hau; nadie parecía apoyar al chico azabache… El ceño de la rubia se frunció. Si no había alguien para apoyar a Ash, ella misma lo haría.

—¡T-tú puedes, Ash! ¡E-eres el mejor!— gritó con mucha fuerza (lo cual hizo que se sonrojara levemente).

Esos gritos llegaron hasta la arena, logrando que todos los participantes lo escucharan. El entrenador de Kanto giró la mirada hacia donde estaba sentada Lillie y levantó el pulgar al tiempo que le dedicaba una gran sonrisa.

Hau comenzó a sudar un poco al ver esta interacción. Era muy preocupante.

Viktor suspiró y luego se puso en una posición defensiva— Como veo que ninguno de ustedes está dispuesto a cooperar… ¡Los destruiré a todos! ¡Vengan por mí, mocosos!— provocó con gritos.

Ash y Hau voltearon a ver a Gladio, quien asintió y adquirió una pose de batalla— ¡Vamos!

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Primero que nada, Ketchumel rubio volteó a ver al acompañante de su hermana.

¿Si?

Tu Rockruff, ¿Qué movimientos tiene?preguntó, mirando a su entorno para no encontrarse con Ursaring por sorpresa.

Bueno… Tiene Colmillo Rayo, Tumba rocas, Aullido…comenzó a enlistar.

—Con eso es suficiente. Has que Rockruff use Aullido hasta que su Ataque esté al máximo— ordenó el ojiverde.

—Ya oíste al jefe, Rockruff— dijo, volteando a ver a su Pokémon.

Al escuchar las palabras de su entrenador, el perrito comenzó a aullar con fuerza, siendo rodeado por un aura roja.

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—¡Ve por él, Rockruff! ¡Tumba rocas!— ordenó Ash— Si puedo bloquear sus movimientos, tendremos mucha más ventaja— pensó mientras las rocas comenzaban a caer sobre Ursaring y sus alrededores. El oso las destrozaba a base de zarpazos.

—¡Sube en él, Pikachu!— gritó Hau.

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—Sigues tú, Mahalo— informó Gladio, volteando a ver al mencionado—. Además de Impactrueno y Bola voltio, tu Pikachu también tiene Ataque rápido y Gruñido, ¿no?— enlistó, recordando las horas de entrenamiento.

El moreno asintió.

—Eso es perfecto. Lo siguiente que haremos será reducir su ataque. En cuanto veas una apertura, haz que Pikachu llegue hasta la cabeza de Ursaring y que utilice Gruñido en su oído; así no sólo reduciremos su Ataque, también haremos que quede momentáneamente sordoplanificó el rubio.

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Mientras el oso se encargaba de destruir todo rastro de rocas, Pikachu aprovechó su pequeño tamaño y poco peso para subir hasta su cráneo sin siquiera ser detectado.

—¡Ahora, Pikachu!— indicó su entrenador.

El grito de Hau alertó a Viktor, quien miró hacia su Pokémon y vio como la Pikachu abría el hocico.

—¡Ursaring, cuidado!— alertó, pero fue demasiado tarde.

Un sonoro grito salió de la pequeña roedora directamente hacia los oídos del tipo Normal quien se vio aturdido por ello. En ese momento, una gran cantidad de pedruscos cayó sobre él y el terreno, haciendo que un aura azul lo cubriera momentáneamente. Pikachu se alejó tanto como pudo.

Aprovechando el aturdimiento de Ursaring, Riolu corrió con velocidad hacia él e impactó una gran Cola de hierro en su pierna izquierda, obligándolo a arrodillarse.

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Una vez que Mahalo lo haya aturdido, yo atacaré y haré que pierda el equilibrio. Cuando eso pase, Ketchum hará que Rockruff use Colmillo rayo, seguido de eso, Riolu utilizará Palmeo y Pikachu, Impactruenoexplicó Gladio.

¿Trataremos de paralizarlo?cuestionó Ash.

—Así es.

—No es que tenga algo en contra de tu plan, Gladio, pero… Hace tiempo leí que las habilidades más comunes en Ursaring son Agallas y Pies rápidos; si lo paralizamos, ¿no estaríamos dándole una ventaja?— le cuestionó Hau.

Gladio asintió— Lo estaríamos haciendo— cuando el moreno estuvo por abrir la boca, Aether lo interrumpió—. Por eso tenemos que esperar que su habilidad sea Agallas.

Hau no lo entendía…

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Sin perder tiempo, Rockruff liberó el agarre de sus mandíbulas sobre la pierna derecha de Ursaring para alejarse tanto como le fuera posible.

Acto seguido, Riolu saltó hacia su espalda y comenzó a golpear con las palmas abiertas al tipo Normal. No solo era un daño supereficaz, también tenía las probabilidades de paralizar. Una vez que su ataque terminó, se alejó corriendo para volver al lado de Gladio.

Para ese entonces, Pikachu ya había liberado una gran cantidad de electricidad que golpeó directamente a Ursaring, provocando que una serie de chispas saliera de su cuerpo. Habían cumplido su objetivo.

Todo esto ocurrió en menos de 30 segundos.

—¡MOCOSOS!— gritó Viktor furioso— ¡Dejen de pegar y correr y enfréntense cara a cara! ¡Demuestren que merecen ser hombres!

—Lo siento, pero no caeremos en tus estúpidas provocaciones— afirmó Gladio, volteando a ver a Ash y Hau quienes de inmediato entendieron el mensaje. Eran impulsivos, más no idiotas.

—¡No puede ser! ¡Una gran combinación de movimientos por parte de una pequeña alianza!— gritó el comentarista entusiasmado.

Royale asintió. Esos tres chicos sin duda eran espectaculares.

Los gritos del público incrementaron más.

Viktor se sentía acorralado… Hasta que vio los ojos de su Ursaring, los cuales brillaban con un intenso color rojo, símbolo de que su habilidad había sido activada.

—¡Cavaron su propia tumba, mocosos!— anunció confiado— ¡Gracias a la habilidad Agallas de Ursaring, sus ataque son el doble de fuertes!

Los tres adolescentes sonrieron. Justo lo que necesitaban.

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—Ponlo de esta manera, Hau. La fuerza de Ursaring incrementará, pero sus movimientos serán muchísimo más lentos, más si yo uso Tumba rocas para alterar el terreno plano. ¿De qué le servirá ser fuerte si no puede tocarnos?— aclaró Ash, tomando a su amigo del hombro.

Un bombillo se encendió en el cerebro de Hau— ¡Ya lo entiendo! ¿¡Y que haremos después de eso?!— preguntó entusiasmado.

Gladio volteó a ver hacia el oponente que tendrían que enfrentar, quien ya había eliminado a otros 5 entrenadores— Atacaremos con todo.

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—¡Destrúyelos, Ursaring! ¡Cuchillada!

El oso se volvió a poner de pie, para posteriormente liberar un gran rugido.

Con sus gruesas patas, apartó las rocas que se congregaban a su alrededor. Su primer objetivo fue Riolu, quien más daño le había hecho. Las garras del tipo Normal se alargaron de forma colosal y fueron rodeadas de una energía blanquecina para después comenzar a tratar de golpear al pequeño tipo Lucha.

—¡Aunque parece que Ursaring recibió un aumento de ataque, sus movimientos son mucho más lentos!— notó el comentarista— ¡¿Usted qué opina, Royale?!

El luchador enmascarado tomó su micrófono y procedió a hablar— ¡Sin duda alguna esa combinación fue una estrategia planificada con anterioridad! ¡Simplemente increíble! ¡Fue como ver un Triataque por parte de tres Pokémon distintos!

En su asiento, Lillie sonreía ampliamente. Las cartas parecían haberse invertido, ya ni siquiera le importaba tanto la ubicación de Pikachu y Rotom (¡MENTIRA! ¿¡Dónde demonios estaban?!)

Devuelta a la arena.

Riolu esquivaba con suma facilidad al enfurecido Ursaring. Además de tener una estadística base de Velocidad mayor, la parálisis y el Tumba rocas de Ash lo favorecían aún más.

Entre cada movimiento, lograba asestar un Cola de hierro o una serie de Palmeos que hacían retroceder levemente al gran mamífero.

Ursaring seguía atacando sin descanso. Tres movimientos lo frenaron.

Un Cola de hierro de Riolu; una pequeña Bola voltio de Pikachu y un Lanzarrocas de Rockruff.

—¡Gladio no es tu único rival!— le recordó Ash, pasándose el dedo índice por debajo de la nariz.

—Creo que subestimarnos podría ser un gran error, señor— le informó Hau, sonriente.

—M-m-m-m… ¡MALDITOS MOCOSOS!— Viktor definitivamente estaba furioso. No sólo porque su Ursaring se viera completamente abatido, sino también por la humillación que le estaban dando.

Gladio suspiró levemente— Creo que ya es hora de terminar con todo esto— anunció.

—Estoy contigo— dijo Hau.

—Yo igual, me está dando algo de hambre— respaldando las palabras de Ash, el sonido de un estómago gruñendo se hizo presente—¡Rockruff, usa Colmillo Rayo!— ordenó.

—¡Riolu, Palmeo!

—¡Ataque rápido, Pikachu!

El primero en atacar, obviamente, fue el tipo Eléctrico, quien salió disparado a toda velocidad contra la cabeza de Ursaring, logrando que se aturdiera un poco más. Seguido de eso, Rockruff enterró sus mandíbulas en el cuello del oso, provocando que liberara un rugido de dolor.

—¡Quiétalo de encima!— gritó Viktor desesperado.

Justo cuando el tipo Normal extendió su brazo hacia el perrito, una gran cantidad de golpes cortesía de Riolu impactaron contra su estómago haciendo que perdiera el aliento y dejara pendiente su tarea.

La mirada de Ursaring comenzó a ponerse borrosa obligándolo a retroceder levemente, pisando una de las rocas que Rockruff había liberado en el proceso y cayendo de espaldas con fuerza.

El estadio se quedó en silencio.

—¡ESTÁ HECHO!— gritó el comentarista— ¡La alianza de pequeños ha derrotado al gran Ursaring, eliminando así al Veterano Viktor!

El lugar estalló en ovaciones al tiempo que el mencionado caía de rodillas, destrozado.

—¿Ya se terminó?...— murmuró Gladio sorprendido.

—¿No debería tener otros dos Pokémon?— se preguntó Ash.

—Debería tenerlos…— supuso Hau.

No lo supieron hasta que vieron una repetición del evento años más tarde, pero al parecer, Ursaring era el único Pokémon verdaderamente fuerte de ese tal Viktor, los otros eran un Elekid y un Sunflora que habían sido derrotados en prácticamente nada de tiempo.

—¡Los participantes Hau Mahalo, Gladio y Ash Ketchum pasan a la final contra el Campeón invicto, Royale!— anunció el comentarista.

—Mi interior arde cual Voto fuego por enfrentarlos— aseguró el enmascarado.

Los tres nombrados se quedaron en su lugar, viendo hacia todas partes. En cualquier dirección que miraran, había personas emocionadas por el combate.

Como si tuvieran una conciencia colectiva, los tres adolescentes voltearon a ver a un lugar en concreto: hacia Lillie.

La rubia los veía con una gran sonrisa y las manos en el pecho. Decir que estaba orgullosa de sus conocidos era poco.

Ash y Hau devolvieron la sonrisa; el primero alzó el dedo y el segundo se llevó las manos detrás de la cabeza.

Gladio por su parte, curveó levemente la boca, formando una sonrisa casi invisible.

—¡Lamentamos la demora!-Rotom.

—¡Pika pi!

Los sonidos llamaron la atención de la ojiverde quien volteó hacia su izquierda, viendo como Pikachu y Rotom llegaban hacia el lugar donde estaba sentada.

—Oigan, ¿y ustedes dos donde estaban?— preguntó Lillie con los ojos entrecerrados.

—Pikachu dijo que tenía muchas ganas de comer un Hot dog con extra de Kétchup así que fuimos a comprar uno. La fila era infernal-Rotom— respondió la Pokédex, mientras le entregaba a la rubia la comida ya mencionada.

Pikachu se veía muy feliz comiendo (aunque más bien parecía estar centrado solo en lamer el condimento), incluso liberó un «Chaaaa» de alegría.

—¿Nos perdimos de algo?-Rotom— interrogó.

—No realmente. Sólo de todo el evento— contestó la chica algo enfadada. ¿Habían dejado de ver la participación de su dueño/entrenador para ir a comprar un perro caliente?...

—¿Eh?— exclamó Rotom, dirigiendo la mirada hacia el campo de batalla— ¡TIENE QUE SER MENTIRA!-ROTOM.

—¡PIKAAAA!— gritó el roedor al ver también lo que había en la arena.

Lillie liberó un pequeño suspiro.

El Battle Royale apenas había empezado.

ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…


¡Ey! Se terminó el capítulo.

Bien, ¿Qué les pareció el Battle Royale? He de decir que me basé mucho en el "Torneo del poder" de Dragon Ball Super para hacer mi propio Battle Royale, creo que me salió algo decente.

Últimamente le he estado dando mucho protagonismo a Gladio y Hau… No se preocupen, eso se terminará en el siguiente capítulo en su batalla contra Royale.

Por cierto, los resultados de la batalla contra Ursaring fueron comprobados con una calculadora de daño; creo que incluso lo hice más resistente de lo que debería. (El Ursaring estaba al nivel 35).

Mmm… ¿Tengo algo más que decir?... Realmente no lo sé…

Bueno, solo les dejaré una pregunta que depende de ustedes el contestar:

¿Qué esperan del fic a futuro? Saber sus opiniones puede resultar interesante, así que… supongo que cualquier respuesta es bien recibida.

En fin, ya sin más que decir, me despido. ¡Nos leemos luego!

Pd: En este capítulo hay una pista para un acontecimiento muy importante a futuro.