¡HOLA! ¡Tiempo sin leernos, eh?! Lamento mucho la tardanza, en serio. No había día en el que no me dijera "debo actualizar", ¡pero las palabras simplemente no salían! Tenía un bloqueo con todas las de la ley, no tengo palabras para disculparme… Y lamentablemente, este es un capítulo previo a la verdadera acción.
Leamos algunas reviews. ¡SON MUCHAS! ¡QUE INCREÍBLE!
Jbadillodavila (ya extrañaba escribir tu nombre): ¡Fue algo de comedia japonesa que se me ocurrió, veo que fue lo suficientemente bueno para gustarte! Si, la estima que le tiene a Ash le impide no preocuparse. ¡Steene y Dartrix tendrán mucha más interacción!
Ultimate blazer: Lo siento, creo que me tomé mucho tiempo… ¡Tú historia nueva es algo que espero con ansias! O al menos el nuevo capítulo.
Oconner95: ¡No dudo que así sea, es un gran equipo! Hay una pista en este capítulo. Lamentablemente no fue así, lo siento…
Carlos29: Y lo malo de este vuelve a ser la tardanza… ¡Trataré de mantener la calidad del escrito, gracias!
Anonimom: No tengo otra palabra más que "Perdón" por hacerte esperar tanto… La actitud de Ash se mostrará más o menos en ciertas partes, tiene que tratar de ocultarla para no preocupar demasiado a sus seres queridos, aunque llegará un punto donde se le saldrá de las manos. ¡No hay historia de Pokémon sin los Pokémon! Sigue al tanto de la historia, por favor ¡Prometo actualizar más rápido!
Ricardo753: ¡Paraíso Pokémon, capítulo Pokémon! ¡No dudes que eso podría llegar a pasar! Y el que más Pokémon de Ash vayan al PokéResort, es un hecho.
Silio: Gracias por la review tan larga, la aprecio demasiado, lo digo de corazón. Un Pokémon es un ser con conciencia y capaz de sentir, eso es algo que se nos ha dejado muy, muy claro en el anime, manga y juegos, es por ello que trato de rendirles dicho tributo tan bien como puedo. Me alegra mucho que te haya gustado como lo hice.
¡Gracias! Intento que los chistes estén controlados y sean lo suficientemente buenos como para ser aceptables.
Siempre intento meter pequeñas pistas de la trama que luego se hilarán con asuntos mucho más serios, es algo que me gusta hacer, dejar indicios de cosas que pasarán, así que si ves algo interesante no lo dejes pasar porque podrías estar descubriendo el inicio de algo enorme.
Actualmente la historia está en su punto más relajado, en el futuro, las cosas no serán tan calmadas y bonitas para Ash, Lillie y compañía.
Mmmm… ¡La conversación será desvelada al terminar Akala! ¿Cuándo exactamente? ¡Espera a descubrirlo!
Lillie fue un personaje que me llegó mucho por su evolución en el juego, por ello la hice la protagonista de mi historia, gran acierto.
¡Ese es Ash! Un deslumbrante rayo de sol era lo que Lillie necesitaba para iluminar su oscuro y turbio pasado. También pienso eso, una relación debe ir creándose con las experiencias y sucesos que acontecen a lo largo del tiempo, de lo contrario es algo sumamente forzado.
¡Extiéndete siempre, por favor! ¡Adoro las reviews largas!
¡Muchas gracias y espero seguir leyéndote!
CCSakuraforever: ¡El PokéResort será clave en todo este asunto! ¡Espéralo!
TEIET: ¡Perdón por la espera, en serio! ¡Por favor, lee la continuación!
El Sawa: Con Greninja la maleza ya no sería un problema XD
Tenía una ligera intención de hacer que pasara algo más, pero sentí que no encajaría con la temática del capítulo (principalmente por el ánimo de Ash). ¡Ash se esforzará para ocultar sus sentimientos, eso tenlo claro!... El problema es que no será para siempre…
Prietar: ¡Bulbasaur vendrá muy pronto!
Ivan D: ¡También extrañaba verte por aquí! Ash, Gladio y Hau perdieron de forma asombrosa, eso ni lo dudes. ¡Tal vez sean indicios, tal vez no! Ash va a necesitar todo el apoyo posible para el futuro, así que tener la artillería pesada cerca no le viene nada mal. Justo cuando te habías propuesto eso, voy yo y entro en hiatus… ¡Lo siento! ¡Que estés bien!
Srblack28: ¡Justo eso! Tener a sus Pokémon más fuertes será de gran ayuda para Ash en un futuro. ¡Veremos qué pasa!
Leonix644: Aquí la continuación. Meteré megas, pero no precisamente para Ash… ¡Greninja aparecerá, seguro al 100%!
DarkBehemot13: Para ya.
Clandestino: ¡Gracias por la sugerencia!
DarkLucraX: ¡La continuaré, eso es seguro!
Doctor Grumpy: Muchísimas gracias, en serio lo digo. Intento cuidar cada detalle de la historia y comentarios como los tuyos me incitan a hacerlo todavía más. Vuelvo a decir gracias, por tus palabras y el tiempo que le dedicaste a mi historia.
¡PASEMOS CON EL CAPÍTULO!
—¡Nos vemos luego, chicos!— gritó Ash, respaldado por sus actuales Pokémon desde la cubierta del barco— ¡Cuídense entre ustedes y recuerden obedecer a Polo!
La noche anterior pasó rápidamente para casi todos y, temprano en la mañana Polo preparó las cosas para que sus invitados partieran de regreso a Akala, donde Ash podría afrontar su tercera prueba.
En tierra firme, los Pokémon del azabache se despedían todos de una u otra forma. Sceptile se mantenía serio y con los brazos cruzados, Charizard lanzaba una gran llamarada del hocico, Garchomp rugía con alegría, Infernape sacudía la pata de izquierda a derecha, Kingler se movía de un lado a otro mientras agitaba su gran tenaza, Krookodile se ajustaba las gafas de sol y Primeape lanzaba jabs al aire con fuerza.
Todas eran acciones distintas, pero a fin de cuentas el mensaje era el mismo: "Que te vaya bien".
Detrás del entrenador, Lillie observaba con un poco de serenidad y mucha preocupación. Ya no sólo por el estado de su compañero de viaje, sino también por la "nueva" adquisición al equipo.
Podía sentir el leve movimiento dentro de su sombrero. Resignada, suspiró.
La noche anterior. En el Cayo Termal.
—¡Resiste!
El grito de Lillie no fue lo suficientemente potente como para ser escuchado a gran escala, pero si lo suficiente como para ser considerado como tal.
Tan rápido como pudo, tomó entre manos a aquel pequeño Cutiefly que estaba inconsciente por la falta de oxígeno y el miedo. De forma aún más rápida lo llevó a la orilla de las aguas termales.
—¡Vamos, no te rindas!— le pidió asustada. Si estaba en lo correcto, tenía que intentar sacar el agua que la criaturita había tragado por lo que la colocó bocarriba y presionó con un poco de fuerza el abdomen de ésta… Aunque dicha fuerza fue suficiente para no sólo sacarle el agua a presión, también bastó para cortarle el aire— Ah...— fue lo único que alcanzó a exclamar.
Tras eso, varios minutos pasaron. Minutos en los que la chica no dejó de cuidar al pequeño tipo Insecto. Pasada aproximadamente media hora, Cutiefly abrió los ojos una vez más.
—¡Estás despierto!— notó Lillie con alegría, esbozando una radiante sonrisa.
—¡Kaku!— secundó la nébula.
Al ver esos gestos de alivio, Cutiefly se puso de pie rápidamente para después pasarse una de sus pequeñas patas por la frente en un gesto que trataba de decir "Dame un respiro".
—Cut, cutie, fly— dijo el mosquito con soberbia, logrando hacer que los ojos de Nebulilla brillaran con fuerza. ¡Había estado a punto de morir y decía "que no era necesario que lo ayudaran"!
En ese instante, Nebby lo supo.
Ese Pokémon era un macho de verdad.
—Lo lamento mucho, no puedo entenderte— se disculpó la rubia haciendo una leve reverencia—. Así que creo que tendremos que comunicarnos por medio de Nebulilla— dijo, manteniendo su sonrisa.
Al ver ese radiante gesto por segunda vez, el corazón del pequeño dio un ligero vuelco al tiempo que un ligero sonrojo aparecía en su rostro.
—Cutie, fly, cutiefly
—¡Kaku!
—¡Fly! Cutiefly— respondió, llevándose una pata al pecho.
Y así, un intercambio de palabras inició con Lillie al margen de todo.
—Supongo… ¡Que todo está bien!
O bueno…
De no ser porque Lillie no comprendía para nada el lenguaje de los Pokémon, ésta hubiera entendido lo que Cutiefly y Nebulilla discutían.
La inclusión del tipo Hada al grupo.
Sin siquiera darse cuenta, el tipo bicho se le había pegado como un trío de Magnemite para formar a Magneton.
—Fly, Cutiefly— preguntó expectante el bicho. El sonido de su voz fue amortiguado al estar dentro del sombrero de Lillie, de quien por cierto, llamó la atención.
—Él dijo que está pendiente de tu respuesta-Rotom.
La inesperada intervención de la Pokédex sumado al hecho de que Cutiefly era un secreto, "sorprendió" bastante a la rubia.
—¡R-rotom!— exclamó nerviosa— ¿¡Tú no estabas allá?!— interrogó, señalando el hombro izquierdo de Ash quien aún seguía agitando la mano.
—Lo estaba; escuché la voz de un Cutiefly y me llamó la atención lo que estaba diciendo así que vine-Rotom— respondió el aparato—
—Y-ya veo… ¡De todas formas! ¿¡Podrías mantener esto en secreto, por favor?! Aún no sé lo que haré con este pequeñín y estoy indecisa sobre si decírselo a Ash o no… ¡Así que por favor!— pidió la chica, uniendo las manos en señal de súplica.
—Yo soy muy bueno manteniendo secretos— afirmó de la nada Polo, impidiendo que RotomDex contestara algo.
En ese momento, Lillie ni siquiera sintió sorpresa ¿Por qué nunca podía mantener un secreto?
—S-se los pido a los dos…— repitió, con un aura oscura rodeándola por completo.
—No te preocupes mucho por mí, los llevaré hasta Akala y sabrá Arceus cuando nos volveremos a reunir. Tal vez hasta que los necesite— dijo Polo, recargándose en la barandilla del barco.
—No estoy muy seguro sobre ese asunto. Ash es mi propietario y mantener cosas a espaldas suyas es prácticamente imposible para mí, por lo que si pregunta me veré obligado a contárselo-Rotom— contestó, manteniendo un gesto impasible. Lillie le caía muy bien, pero su prioridad en todo momento era Ash.
—I-imposible…— murmuró la rubia. En serio, todo le salía mal…
—Ha decir verdad, no veo porque guardar eso como un secreto y más hacia Ash. No creo que sea el tipo de persona que se preocupe por nuevos compañeros, creo que sería al contrario— opinó Polo.
—Estoy de acuerdo. Hasta donde conozco a Ash, él siempre se ha mostrado entusiasta con respecto a la posibilidad de nuevos amigos-Rotom— secundó la Pokédex.
Lillie vaciló un poco antes de responder.
—Sólo no quiero causarle más problemas…— masculló lo suficientemente alto como para ser escuchada.
—¿Problemas? ¿De qué forma sería un problema?— interrogó el rubio, confundido.
—Verá… Ash está viajando por la región de Alola con ayuda de un patrocinador que le brinda fondos monetarios y yo… yo soy simplemente un parasito…— contestó Lillie, haciendo una pequeña pausa para seguir hablando— Aunque el dinero es para Ash, él siempre me ha comprado lo que necesito sin esperar nada a cambio… Su viaje sería mucho más placentero sin mí a su lado… Y hacer que ahora también compre cosas para Pokémon que no son suyos…
Polo adquirió un gesto de seriedad. No estaba muy acostumbrado a escuchar los problemas ajenos y no sabía muy bien cómo reaccionar ante algo tan delicado.
—Siendo sinceros, tienes toda la razón— dijo de la nada la Pokédex, ganándose mirandas incrédulas por parte de los humanos—. No sólo eres un problema en el término monetario, también has hecho que Ash se lastime por ti y pierda el sueño. Es verdad que sin tu presencia, Ash podría ser más feliz-Rotom.
Antes las directas palabras del aparato, Lillie bajó la mirada y con fuerza, apretó su vestido, siempre cuidando no sobrepasarse con Shiron.
—Lo sé… Lo sé muy bien… pero…— murmuró con impotencia la rubia.
Polo volteó a ver preocupado a la chica. Por un motivo que desconocía, verla triste oprimía con fuerza su corazón y un inexplicable enojo hacia Rotom se apoderó de él. Justo cuando estaba por reclamarle a la Dex, ésta volvió a hablar.
—Y aun así Ash no se aparta de tu lado— concluyó, sorprendiendo a la chica—. A pesar de los problemas que le causas, él quiere seguir viajando contigo, explorando contigo, jugando contigo y vivir nuevas experiencias contigo. ¿Dices que él sería más feliz sin ti a su lado? Podría ser, pero no deja de ser un podría. Mi dueño no quiere arriesgarse a ello y honestamente, no quiero que lo haga ya que yo también me alegro ser tu amigo, Lillie. Dudo mucho que un poco de alimento sea problema-Rotom— tras dejar de hablar, cerró los ojos y se giró de espaldas. Nunca había dicho algo tan vergonzoso en su corta vida.
Un prologando silencio se apoderó de esa zona de la cubierta, teniendo como únicos sonidos los gritos de despedida de Ash y el oleaje.
Un tanto nervioso, la Pokédex se dio la vuelta para verificar que todo estaba bien, topándose en el acto con las miradas sorprendidas de ambos rubios (y juraría haber visto los pequeños ojos de Nebulilla).
—¿Q-que? ¿Tengo pixeles muertos en la pantalla?— preguntó.
Sin tener tiempo de respuesta, fue arrastrado por una delicada mano que terminó por envolverlo en un abrazo.
—Has crecido mucho, Rotom. Te lo agradezco de corazón— le susurró Lillie con un gesto apacible.
Al escuchar eso, el mencionado se quedó en shock por unos instantes y juraría que de no estar dentro de un aparato electrónico, sus mejillas se hubieran puesto coloradas.
—C-cielos, a veces dices cosas muy raras...-Rotom…— pero aunque eso era lo que decía por fuera, por dentro, la Pokédex no dejaba de preguntarse— ¿Qué pasó en la vida de esta chica para tener una autoestima tan baja-Rotom…?
Aquellas extrañas sensaciones desaparecieron del cuerpo de Polo, dando paso a una gran sonrisa. Bien estaba lo que bien acababa, ¿no?
—¡Ah! ¡Debo manejar el barco!— pensó para salir corriendo hacia el centro de mando.
11:23 a.m. Costa de Akala. A veinte minutos de llegar al destino.
—No tengo ningún problema.
Gracias a las palabras de Rotom, Lillie se animó a contarle a Ash de su inesperado "acompañante". Tras una breve charla de no más de cinco minutos, el chico articuló las palabras antes mencionadas.
—¿E-en serio?— cuestionó Lillie algo insegura, sintiendo un pequeño revoloteo en su cabeza.
—Claro, ¿por qué me molestaría que tuvieras Pokémon nuevos? Al contrario— una gran sonrisa se formó en el rostro del azabache—, ¡me alegra que tengas nuevos amigos! Así podrás entrenar con ellos y hacerte más fuerte como entrenadora— repentinamente, los ojos de Ash se abrieron de par en par y un pequeño sonrojo tiñó su rostro.
Tanto Lillie como Rotom voltearon a verse al mismo tiempo, ¿no era muy raro ver a Ash sonrojado? Su preocupación se fue tras escuchar las palabras que salieron de la boca del entrenador.
—No, Lillie… Tienes que ser más espontanea… ¡Bien hecho! ¡Tus… Pokémon se han hecho muy fuertes!... ¿¡Pelear contigo?!... ¡Me encantaría!...— mascullaba con ojos soñadores y un aura de felicidad que ninguno de sus acompañantes se atrevió a deshacer.
—¿Tantas ganas tiene de que me haga entrenadora?— se preguntó la rubia con una risa nerviosa. Ver al chico actuando de esa manera hacía que se sintiera mucho más aliviada con respecto a la actitud que había adquirido el día anterior.
—¡D-de todas formas!— exclamó Ash, regresando a la realidad— ¿Quieres que te de una Pokéball para que lo captures?
Al escuchar eso, Lillie se llevó la mano que no sostenía la capsula hacia el mentón y tras reflexionar un poco, contestó.
—No es necesario, al menos, no de momento. Quiero que Shiron sea mi primer Pokémon— aseguró la rubia, viendo con algo de determinación el huevo.
—¡Entendido!
A lo lejos, los Pokémon del chico veían serenos la interacción de sus humanos.
—¡TIERRA A LA VISTA!— gritó Polo desde el centro de mando.
Emocionado por esas palabras, el chico corrió hasta la punta del yate.
—¿¡Lo ven, chicos?!— preguntó entusiasmado a sus Pokémon— ¡Está ahí! ¡La prueba de Kiawe! ¡Nuestra tercera prueba!
Animados, cada Pokémon liberó su propio sonido.
—Se siente muy lejano…— murmuró Lillie, colocándose a un lado de su amigo.
Esas palabras llamaron la atención del chico, quien volteó a ver a la antes mencionada.
Al ver que había sido escuchada, la rubia se exaltó un poco al tiempo que un pequeño sonrojo aparecía en sus mejillas.
—¡Q-q-quiero decir…! D-desde que nos conocimos hasta ahora… ¡Se siente c-como mucho tiempo!— se apresuró a resaltar.
Una leve risa salió de los labios del azabache.
—Sin duda tienes razón… Se siente como un viaje de años…— secundó nostálgico, mirando de frente, hacia el futuro.
Ese semblante tan apacible en la cara de Ash tranquilizó enormemente a Lillie, por no decir que también le pareció ligeramente tierno.
Si el viaje con ese chico seguía siendo tan entretenido como hasta el momento, sin duda, esos podrían ser los mejores días de su vida.
—Tenemos suerte, Shiron…
A no más de tres metros de distancia, unos ojos amarillos observaban discretamente al grupo hasta que unas palabras llamaron su atención.
—¿Dónde está Yungoos?...
En ese momento, un escalofrío recorrió de pies a cabeza el cuerpo de aquel espectador.
—Sabía que eras tú-Goos…
—¡Esperaré con ansias el día que nos reunamos de nuevo!
El desembarque había sido completado y en menos de diez minutos, Polo ya había alistado todo para volver a partir, demostrando así la cantidad de años que llevaba viajando en barco. Los que estaban en tierra despidiendo al rubio eran Ash, Lillie, Rotom, Pikachu y Yungoos.
Por el horizonte desaparecía aquel yate que los había transportado por varias horas.
—Bueno… ¿¡Que esperamos?! ¡Hay que irnos ya!— indicó el líder, dando media vuelta y retomando el viaje por la Ruta 7.
—Según mi mapa, estaremos llegando al "Wela Volcano Park" en aproximadamente dos horas-Rotom— informó, mostrando en su pantalla un mapa a escala con la ruta que debían seguir para no perderse.
—A todo esto, ¿cómo es ese lugar? Es en la montaña gigante, ¿no?— cuestionó el chico.
—El Wela Volcano Park es un sitio turístico cuya principal atracción radica en el cómo aprovechan la energía del volcán para llevar a cabo sus necesidades básicas, por no mencionar el Spa con el que cuentan-Rotom.
El azabache hizo un sonido de admiración y luego su cabeza se ladeó levemente.
—¿Por qué el nombre está en Unovano?— interrogó.
Cuando Rotom estaba por abrir la boca, fue interrumpido.
—¡Yo le diré!— se adelantó Lillie, produciendo un ligero enfado en la Dex. Al ver que toda la atención de Ash estaba centrada en ella, una gran sonrisa apareció en su rostro— ¡Verás!... Hace mucho tiempo, cuando los Pokémon no estaban en Pokéballs, Alola era un territorio bastante disputado, principalmente porque se creía que sus territorios estaban dentro de la región de Unova, cosa que posteriormente se demostraría, era un error. El punto es que hubo un pequeño lapso de tiempo en el que los Unovanos tomaron el control de la región e hicieron unos cuantos cambios según les dio la gana, entre ellos, el nombre de "Wela Volcano Park", el cual con anterioridad se llamaba "Área Volcánica de Wela"— Ash asintió con energía, demostrando así que estaba comprendiendo toda la información—. Después de eso, cuando la región de Alola fue considerada territorio independiente, los nombres fueron cambiados, pero el modificado se mantuvo porque "sonaba cool".
—¡Woah! ¿¡Entonces antes Alola y Unova eran una sola región?!— preguntó el chico para comprobar si había oído bien.
—Efectivamente— respondió la rubia.
—¡Increíble! ¡Sabes muchas cosas, Lillie!— las palabras del entrenador hicieron que el pecho de la rubia se inflara de orgullo.
—Es algo que puedes encontrar fácilmente en los libros de historia— afirmó con un tono de voz que intentaba ocultar lo halagada que se sentía.
—¡Estoy seguro de que si!— exclamó el chico. Llegados a ese punto, sabía muy bien cómo reaccionar ante la actitud de su acompañante.
—¡No es justo, Lillie!— se quejó la Pokédex— ¡Yo quería contar eso! ¡Me encanta la historia!-Rotom.
—¡A mí también me gusta!— la mencionada se apresuró para defenderse— ¡Además, tú siempre me interrumpes cuando voy a hablar!
—¡Es que eres demasiado lenta!-Rotom.
—¡A-Ahora tú fuiste muy lento!
—¿¡Perdona?! ¡Eso no es lo que dice mi banda ancha!-Rotom.
Justo en ese momento, el sombrero de Lillie se levantó, mostrando a Cutiefly, quien también comenzó a reclamarle al aparato. Ash sólo pudo reír al ver la pelea de cerebritos.
Pikachu, por otra parte, estaba demasiado concentrado en Yungoos.
De buenas a primeras le había parecido raro que no entrara a su Pokéball, siendo que él siempre lo hacía al menos una vez cada cuantas horas para dormir.
Lo segundo es que, con lo ruidoso que era, estaba extrañamente calmado. Caminando al lado de las piernas de su entrenador como si nada.
Con algo de delicadeza, el roedor bajó del hombro de su entrenador para caminar a un lado del tipo Normal.
—Ey, amigo, ¿estás bien?— preguntó.
—¿Por qué no lo estaría?-Goos.
—No lo sé, sólo siento que estás un poco distinto— contestó.
Un pequeño suspiro salió del hocico de la mangosta.
—El mundo es muy pequeño… Y a veces te da sorpresas que no te esperabas de otra manera… Por ese tipo de cosas es que me digo a mi mismo que venir con Ash fue la mejor de las decisiones-Goos.
—Okey, ahora definitivamente pienso que estás muy raro— reafirmó el tipo Eléctrico. No es que no comprendiera las palabras de su compañero de batallas, de hecho, no hace ni una semana que había tenido un caso similar con el reencuentro con Lapras… El punto era que escuchar a Yungoos decir eso no era normal.
—¡Ahhhh! ¡Eres una molestia, maldición!— explotó de golpe el tipo Normal— ¿¡Qué sucede?! ¿¡No puedo estar feliz?! ¡Claro, Yungoos siempre está enojado, es por eso que si no lo está, no es Yungoos! ¡Maldita sea, eres un racista!
El semblante de Pikachu se relajó notoriamente.
—Ahí está, ese eres tú.
—¡CÁLLATE!
El viaje por esa ruta de roca y tierra fue bastante tranquilo. Dado que era relativamente temprano y la ruta era pequeña, no había muchos entrenadores que desafiaran a Ash y los que lo hacían, eran rápidamente derrotados por Yungoos, Rockruff y Dartrix. ¡Incluso Peke había derrotado a uno de ellos!
Las horas indicadas por Rotom pasaron y por indicaciones de éste, doblaron hacia la derecha. El ambiente había cambiado un poco. Ahora en lugar de sólo ser un camino de roca y tierra, también había zonas de hierba alta de tonalidad amarillenta, por no mencionar el calor que había comenzado a hacer y los pozos de los que salía vapor al puro estilo de un geiser.
Tras caminar otros diez minutos más se encontraron de frente con un enorme arco que tenía escrito en letras grandes "WELA VOLCANO PARK".
—Llegamos…— exclamó Lillie cansada y con la respiración entrecortada— Me pregunto si Kiawe estará aquí…— al escuchar sus propias palabras, se calló de golpe. El nombre del capitán ponía bastante sensible al entrenador de Paleta. Con lentitud, la rubia volteó a ver al chico, quien, para su sorpresa estaba lanzando vapor de la nariz.
—¿¡Sienten eso, chicos?!— preguntó sumamente determinado.
—¡Pika pika!— secundó su Pokémon insignia.
—¿Sentir que?-Rotom— cuestionó un tanto confundido.
Una fuerte palmada en la carcasa tiró a la Pokédex de cara al suelo, haciendo que Lillie sudara la gota gorda.
—¡Te hace falta demasiado, Rotom!— aseguró su dueño— ¡Este sitio desprende un aura tan "Woosh"! ¡Es como un gran "Wham"!— con las manos, el chico comenzó a hacer unos ademanes que asemejaban una explosión.
—¡Esta persona sabe de lo que habla!— dijo una voz femenina.
Detrás de los postes que sostenían el arco salieron tres adultos jóvenes. Aunque dos eran mujeres y uno hombre, tenían apariencias muy similares. Todos tenían piel morena, ojos grandes y grises, así como pelo de color negro. Lo único que diferenciaba a ambas mujeres era que una llevaba el pelo largo y otra corto hasta los hombros (por no mencionar que la de pelo corto tenía un cuerpo más voluminoso). Los tres estaban vestidos con la ropa de ayudantes de prueba y llevaban puestos cinturones con Pokéballs en ellas (la mujer de pelo largo y el hombre tenían 6 en total, la de pelo corto sólo dos).
—¡Un placer, mi nombre es Omaha!— se presentó la chica de pelo largo (la misma que habló antes) antes de que nuestros protagonistas pudieran reaccionar— ¡Ellos son mis hermanos menores; el hermano mediano es Kea— con la mano derecha apuntó al hombre— y la más pequeña es Paku!— con la izquierda señaló a la mujer de pelo corto.
—Seremos sus guías en esta ocasión para llegar al lugar donde se toma la prueba del Recorrido Insular— informó Kea, dando un paso al frente y sonriendo, apuntando la insignia del Recorrido Insular que Ash había colgado en su mochila hacía unas cuantas horas—. El capitán Kiawe está operando actualmente así que su reto será bien recibido.
—¡Esperamos que disfruten su estadía aquí!— dijo en un tono más infantil y alegre Paku.
Ash y Lillie voltearon a verse a la vez. Tras unos segundos, miraron al frente e hicieron una reverencia.
—Estamos contando con ustedes/¡Cuento con ello!— dijeron al unísono.
—Mi nombre es Ash Ketchum de pueblo Paleta en la región de Kanto, estos son mis amigos Pikachu, Lillie y Rotom— presentó.
—Estoy a sus servicios…-Rotom— murmuró, despegándose del suelo.
—¿¡Kanto?! ¡Ese lugar está lejísimos! ¿¡El viaje fue largo?! ¿¡Cansado?!— interrogó Paku con entusiasmo.
—Fue más que nada emocionante— respondió el azabache.
—Debo solicitarles que por favor nos sigan— pidió Omaha, comenzando a caminar hacia dentro del Wela Volcano Park.
Sin mucho que objetar, los adolescentes avanzaron detrás del trío de hermanos.
—Imaginamos que habrán venido desde ya sea la Ruta 8 o la Avenida Royale, en cualquier caso, ambos trayectos debieron ser igual de agotadores, más si consideramos los entrenadores que pudieron haberse topado— supuso Kea.
—Así es, venimos desde la Avenida Royale— confirmó Lillie.
—¡Y tuvimos un viaje en barco de por medio!— contó Ash.
—¿Un viaje en barco? Me resulta raro, considerando que no hay ningún puerto por aquí cerca— informó el hermano.
—¡Tal vez fue un viaje a Nunca Jamás!— dijo la menor, sonriendo ampliamente.
—En fin. Como sabemos que posiblemente estén cansados y el trayecto hacia la cima del Wela Volcano Park es muy agotador, los invitamos a que se relajen y repongan fuerzas en nuestro increíble… ¡Spa Wela!— cuando Omaha dio la vuelta en una pequeña esquina, se visualizó inmediatamente un gran edificio de color naranja, muy parecido a un Centro Pokémon. De inmediato los dos hermanos mayores entraron a la estructura.
—Era verdad… Un Spa…— murmuró Lillie. Ni dos segundos pasaron hasta que sus ojos se iluminaron como faros, sorprendiendo a Ash.
—Veo que te emocionan estas cosas, Lillie— río levemente el entrenador.
—¡B-bueno!... Es s-sólo que leí que podría ser una experiencia muy gratificante y…— antes de que siguiera hablando, Ash lo hizo.
—Nunca has entrado a uno, ¿verdad?— preguntó. No lo decía con malicia ni burla, lo contrario.
La actitud de la rubia decayó levemente.
—N-no…
—Me lo imaginaba— dijo para posteriormente reír levemente—. Relajémonos un poco y luego sigamos el camino.
Los ojos de Rotom y Lillie se abrieron un poco. Pikachu por su parte saltó del hombro del chico y salió corriendo al establecimiento junto a Yungoos.
—¿Estás cansado, Ash?-Rotom— cuestionó impactado.
—Para nada— contestó el mencionado sin más.
—¿E-entonces…?— murmuró Lillie un tanto expectante.
—Quieres probar el Spa, ¿no?— interrogó el azabache— No me cuesta nada esperar un poco para hacer la prueba si de esa manera tú podrás acompañarme— sin esperar ninguna otra respuesta, comenzó a caminar—. Vamos, merecen descansar. ¡AH! ¿Nos van a cobrar?
—Ya que son aspirantes del Recorrido Insular, no lo haremos— contestó Omaha.
Por otra parte, la conversación de hacía unas horas llegó a la cabeza de Lillie y Rotom.
—Te lo dije-Rotom…
La rubia sonrío y asintió.
—Tenías razón.
—¿Eh? ¿¡Ustedes son novios?!— exclamó Paku con una mueca traviesa mientras la mano derecha le cubría la boca.
—¿¡N-novios?!— repitió Lillie exaltada. Al instante, un gran sonrojo se apoderó de todo su rostro— ¡N-no, n-nosotros…! Ghuuu…— ¿por qué siempre era emparejada con su amigo de esa manera? ¿¡Un hombre y una mujer no podían viajar solos por una región?!
El lugar era simplemente increíble. Tanto que la cantidad de personas que había era descomunal.
Gracias a su ubicación en la falda de un volcán, el Spa disponía de sitios que aprovechaban el calor, como por ejemplo una sauna y unas increíbles aguas termales (en las que por cierto, Lillie volvió a entrar a pesar de haber ido a unas el día anterior).
Para los Pokémon había preparado una zona especial de masajes según su tipo y especie en donde estimulaban y relajaban las zonas más delicadas de estos (un ejemplo serían los mofletes de Pikachu y el collar de rocas de Rockruff). Tras eso, también tenían la posibilidad de darse un gran banquete con comida preparada principalmente a base de bayas. Rotom no tenía nada que hacer así que siguió a sus compañeros y Nebulilla tuvo que resignarse a quedarse en el bolso.
Shiron fue dejado en una guardería para huevos y Pokémon bebé junto a Peke.
Ash acababa de salir de la sauna y estaba caminando por el lugar tranquilamente, con una toalla rodeándole el cuello. Tanto su gorra como su mochila estaban en unos casilleros en la recepción.
—¿Está disfrutando de nuestro establecimiento?— preguntó Omaha, acercándose por detrás de él.
El chico dio media vuelta para poder encararla.
—Es agradable pero me gusta más estar afuera— contestó, secándose el pelo mojado—, disfruto más de ese ambiente tan "woshh"— con sus manos volvió a hacer un gesto que imitaba una explosión.
Los puños de Omaha se cerraron frente a su cara y empezó a temblar levemente.
—¡En serio es usted una persona genial! ¡Puede comprender perfectamente la esencia del Wela Volcano Park!— exclamó con emoción— ¿¡También siente ese "BHAM" cuando pisa cada centímetro del lugar?!
—¿Bham? ¡Yo diría que es más bien como un KABHAM!— refutó Ketchum.
Ante las miradas incrédulas de varios huéspedes, inició una conversación sin mucho sentido realmente.
—El banquete está listo— informó Kea, acercándose a su hermana y cliente.
Al escuchar eso, las orejas de Ash se movieron levemente.
—¿Banquete?...— repitió en un murmuro.
—Así es, podrá encontrarlo si va por esa puerta— dijo el moreno, señalando una puerta de metal que llevaba a otra habitación.
Antes de siquiera poder decir nada, Ash salió corriendo en dirección a la comida. Si lo pensaba bien, no había comido en todo el día.
—¡Disfrute los alimentos!— pidió Omaha, despidiendo con la mano derecha.
De a poco, el sitio fue vaciándose dado que la gente estaba yendo a comer. Una vez que se encontraron totalmente solos, los semblantes de ambos hermanos se volvieron serios.
—Está hecho— afirmó Kea, cruzándose de brazos.
—Sí. Esto nos asegurará que no salgan de aquí hasta dentro de unas horas y será ahí cuando el plan se llevará a cabo— la mayor de los hermanos comenzó a caminar hacia la salida del lugar, seguida por su hermano.
Una vez llegaron a fuera, se encontraron con Paku.
—Además de generar ingresos para el lugar, este sitio tiene una mayor finalidad— tarareó Paku sonriendo—. La trampa perfecta para aspirantes del Recorrido Insular.
—Por más que entienda como es este sitio…— inició Omaha.
—No llegará a la cima si no tiene lo que se necesita— finalizó Kea.
Las horas pasaron con rapidez.
—¡YA ES TARDÍSIMO!— gritó Ash con las manos en la cabeza al ver que ya estaba anocheciendo.
—¡Lo siento mucho, lo siento mucho, lo siento mucho!— se apresuró a decir Lillie— ¡E-era tan relajante que ni me di cuenta de cuando se hizo tan tarde!
—No… Es mi culpa… A pesar de tener un reloj integrado me relajé mucho consumiendo la energía generada por medios térmicos…— un aura oscura rodeaba a la RotomDex— No pude hacer que mi dueño cumpliera con sus objetivos en el horario deseado… He fallado como Pokédex-Rotom…
Cuando nuestro grupo protagonista salió del spa, se toparon con la sorpresita de que el sol estaba a punto de ponerse.
—Cielos, sí que se hizo tarde— dijo Paku, paseándose a través de los adolescentes—. ¿Quieren ir a la cima de todas formas? El viaje va a durar más o menos una hora y media.
—Eso significa que si no nos detenemos llegaríamos a las nueves con veintisiete minutos-Rotom— calculó.
—Para entonces ya sería de noche…— susurró Ash volteando a ver a Lillie, quien curiosamente, también lo veía— L-lo siento…
Sin que nadie se diera cuenta, una ligera mueca de decepción apareció en el rostro de la hermana menor.
—Iremos— dijo de golpe la rubia.
—¿¡Lillie?! ¿¡Estás segura?!— interrogó el chico de la gorra.
—Completamente. Si no nos hubiéramos quedado ya habrías terminado la prueba. Tú concediste mi deseo, ahora me toca conceder el tuyo— con la mano derecha, ajustó su sombrero—. Quieres ir, ¿no es así?
—Es verdad que quiero, pero…— un pequeño toque lo hizo callar.
—Te sugeriría que aceptarás, Ash-Rotom— dijo la Pokédex con una protuberancia en el hombro de su dueño.
—Pika, pika— secundó el roedor, acostado en la cabeza de su entrenador.
—Entonces está decidido— con determinación, la rubia volteó a ver a Paku, quien sonreía ampliamente—. De nuevo, estamos bajo su cuidado.
—¡Perfecto! ¡Partamos entonces!— dando media vuelta, comenzó a caminar con dirección a la enorme montaña— ¡Omaha y Kea se adelantaron para comprobar que todo estuviera en óptimas condiciones!
Sin nada más que decir, siguieron su camino.
—Lillie— llamó Ash, colocándose a un lado de la mencionada.
—¿Si?
—Eres una gran amiga.
No pasó mucho hasta que el camino se volvió muy empinado y angosto en ciertas partes. Si bien no era un trayecto demasiado fácil, el descanso anterior impidió que ambos chicos se cansaran con rapidez.
La noche no tardó en caer y los minutos habían pasado hasta el punto de que media hora se había ido.
—¡Puedo ver el Spa Wela desde aquí!— exclamó Ash con emoción, colocando sus manos como si fueran binoculares.
—¡Desde esta altura hay pocas cosas que no podrías ver!— la mano de Paku se movió hacia la izquierda— Mira, allá está la Avenida Royale.
—¡Es cierto!
—¡Pika!
A la distancia, aunque no completamente claro, alcanzaban a distinguirse las luces del sitio en el que Ash y Lillie habían estado hacía un día.
—Nunca dejo de sorprenderme de los increíbles paisajes naturales que tiene Alola— dijo la rubia tras abrir un poco más su bolso, sombrero y alzar hacia arriba a Shiron—. Vean este paisaje, chicos— susurró para no ser escuchada por la guía.
—¡Cutiefly!
—¡Kaku!
Por un momento, Lillie habría jurado que una agradable sensación fresca salió de la capsula del huevo que cuidaba.
—Fotografiaré este paisaje tan bello. Estoy seguro de que vendrá de maravilla para los datos del Recorrido Insular que el profesor Kukui recolecta-Rotom— después de decir eso, comenzó a tomar fotos hasta quedarse satisfecho.
Paku río por el entusiasmo de sus invitados.
—¡Bien chicos, sigamos adelante!— guío, como era su función— ¡Llevamos un tercio de recorrido así que no deberíamos tardar en encontrarnos con…!
—¡WAHHHH!
Un fuerte grito interrumpió las palabras de Paku, alertando a todos los presentes.
—¿¡Qué fue eso?!— interrogó el azabache a la nada, corriendo hacia adelante.
—¡E-espera, Ash!— pidió Lillie, saliendo disparada tras de él.
—¡Aguarden-Rotom!
Paku había sido dejada atrás, gracias a esto, ninguno de nuestros protagonistas se dio cuenta de la pequeña sonrisa que había en su rostro.
No pasó mucho tiempo hasta que corrió detrás de los turistas.
Unos cuantos metros, quizá unos doscientos, fueron los que corrieron Ash y compañía para llegar a la fuente del grito, encontrándose rápidamente con Kea, quien estaba tirado en el suelo junto con un Kangaskhan, ambos llenos de cortes y raspones.
Los causantes de todo el alboroto eran un grupo de tres Mandibuzz y tres Vullaby, quienes entre garras llevaban cinco Cubone que luchaban por zafarse del agarre.
—¡Kea!— llamó Paku alarmada al ver el estado en el que estaba su hermano.
—¡No se acerquen!— ordenó el moreno al ver como el grupo estaba por avanzar hacia él.
Antes de poder frenarse, una serie de Ataque óseo por parte de los pájaros evolucionados salió disparado hacia ellos.
—¡Cola de hierro!— se apresuró a ordenar Ash.
Tan rápido como pudo, Pikachu saltó del hombro de su entrenador para luego cubrir su cola con una tonalidad plateada. Con un fuerte movimiento de cola, el roedor destruyó los movimientos tipo Tierra, demostrando ser más fuerte que las aves.
Al notar este hecho, los Mandibuzz le dijeron algo a sus preevoluciones en su respectivo idioma.
—¡Están planeando escapar-Rotom!— tradujo con velocidad.
—¡No los dejaré!— justo cuando el entrenador iba a dar otra orden, los Vullaby lanzaron unos pequeños tornados que fueron suficientes como para distraerlo.
—¡NO!— gritó Kea con desesperación, alzando la mano hacia los Cubone que estaban siendo secuestrados.
Ya no podía hacerse nada, la parvada se había ido.
Con rabia y frustración, el mediano de los hermanos comenzó a aporrear el suelo.
—¡MALDICIÓN! ¡Si hubiera sido más fuerte…!— se lamentó. Su Kangaskhan se reincorporó como pudo para poner una pata sobre la espalda del hombre. La cría imitó a su madre.
—¡Señor Kea, ¿está usted bien?!— preguntó Lillie, corriendo hacia el hombre y abriendo con rapidez su bolso (tras indicarle a Nebulilla que se escondiera bien).
—¿¡De donde salieron esos Mandibuzz?!— interrogó Paku— ¡No se supone que deban estar por aquí! ¡Esta no es su hábitat!
—¡Eso no importa!— interrumpió Kea, retorciéndose levemente— Esos Cubone… ¡Esos Cubone serán devorados! ¡Es la maldita cadena alimenticia!
La mirada de Lillie bajó levemente. Ella sabía lo que el guía quería decir, lo había leído más de una vez en los libros sobre Pokémon; Los Mandibuzz comen Cubone desde que se tenían registros. Ahora que habían desaparecido, nada se podía hacer.
De la nada, un tenso ambiente se creó en el lugar.
—Tu cámara puede ver a grandes distancias, ¿no, Rotom?— cuestionó Ash con seriedad.
—¿E-eh? Digo… Claro que puede, mi capacidad llega hasta los seis kilómetros de distancia-Rotom— respondió.
—Entonces está hecho. Vamos tras ellos— dando media vuelta, Ash se dispuso a comenzar a correr en la misma dirección por la que se habían ido los pájaros.
Kea levantó la mirada del suelo, sorprendido.
—A-Ash…— murmuró.
—¿¡Estás seguro?! ¡Te perderás la prueba!— recordó Paku, sudando.
Lillie se llevó una mano al pecho y suspiró con alivio.
—La prueba puede esperar un día, dos o incluso un año. Esas tres vidas, no— respondió sin más para después comenzar a correr con fuerza con Rotom flotando tras de él y Pikachu en su hombro.
—¡Ash!— llamó Paku inútilmente.
—Tranquila— dijo Lillie, sacando unas vendas, algodón y alcohol de su bolso—. Cuando Ash se encarga del asunto, siempre hay un cien por ciento de probabilidades de que todo salga bien. Eso lo he comprobado por mí misma— con suavidad, comenzó a desinfectar las heridas de Kea, abriendo los ojos un poco más de lo normal—. Ahora bien, ¿podría contarme que pasó?
Kea, quien ya se había sentado en el suelo, no tuvo más remedio que empezar a hablar mientras era curado junto a su Pokémon.
—Además de ayudantes del Recorrido Insular, nosotros también nos especializamos en distintas cosas para hacer más óptimo el desarrollo del Wela Volcano Park— comenzó a decir—. Mi hermana Omaha es la principal directora del Spa Wela, además de que también se encarga de mantener las comunicaciones y negocios relacionados con el lugar. Paku es la principal guía del sitio y es bastante popular por su actitud tan relajada— la menor de los hermanos veía el suelo con impotencia—, y yo soy el que se encarga de defender el ecosistema con ayuda del capitán Kiawe, quien es la persona que brinda el mayor espectáculo del sitio, la danza tradicional.
—Entonces imagino que este tipo de cosas pasan muy seguido…— murmuró Lillie.
—Así es…— el semblante de Kea se suavizó un poco— Junto a mi querida Kanga, me encargo personalmente de los pocos traficantes de Pokémon y depredadores que intentan desbalancear el ecosistema, sólo que esta vez… Ellos fueron demasiado fuertes… Ni Kanga ni yo pudimos hacer nada.
—Aunque Omaha y yo hubiéramos estado aquí, creo que no hubiera cambiado nada— admitió Paku con pesar—. Kea es al menos cinco veces más fuerte que las dos juntas.
—Bien… No retires las vendas en un lapso de tres horas, te volveré a revisar en ese entonces y las cambiaré. Que Kangaskhan no haga ningún tipo de movimiento brusco, aun así, recomiendo encarecidamente que la lleves al centro de salud más cercano— indicó la rubia—. Bueno, puede que me esté apresurando, pero… ¿Les importaría contarme la verdad?
Tanto Kea como Paku voltearon a verse con los ojos como platos.
—¡Baja por aquí, Ash!-Rotom
Siguiendo las indicaciones de su Pokédex, el chico se arrojó por una pequeña pendiente que lo llevó a un camino desde el que se podía ver claramente la trayectoria de los tipo Siniestro.
—¿No sería bueno atacarlos ahora?-Rotom— interrogó la Pokédex sin dejar de usar su modo cámara.
—No, debemos aprovechar el factor sorpresa— respondió el adolescente sin cesar la marcha—. Imagina que derribamos a uno. Los otros al ver que estamos tras de ellos podrías elevar la altitud e irse.
—Ciertamente tienes razón-Rotom.
A la mente de Pikachu llegó el recuerdo de ellos corriendo detrás de Rowlet hacía unas semanas. El problema ahora, era que había vidas en juego.
La persecución duró mucho más. Gracias a las indicaciones de la RotomDex, Ash se metía por agujeros que servían de atajos, se tiraba desde pendientes y escalaba pequeños obstáculos.
—¡Pikachu!— notó el roedor, apuntando hacia la parvada.
—¡Esa debe ser su guarida!-Rotom.
Los Mandibuzz habían reducido la velocidad del vuelo y habían comenzado a entrar en una pequeña cueva. Sin dudarlo, Ash los siguió.
Justo cuando su cara se asomó a la entrada del escondite, un movimiento de Tajo aéreo lo interrumpió, obligándolo a retroceder con rapidez.
Los Mandibuzz se habían dado cuenta de sus perseguidores.
—Está claro que no nos van a dejar entrar…— murmuró Ash, apoyando contra la parte de la pared que no tenía un hueco enorme.
—A primera vista parece una estupidez que nos guiaran hacia un lugar cerrado ya que tenían la desventaja, pero ahora que ellas sólo deben esperar a vernos para atacar y mandarnos a volar hacia un abismo… Es una gran idea-Rotom— afirmó.
Ash se quedó pensativo un momento y luego, sin dudarlo, volvió a asomar la cara. Una ráfaga de movimientos tipo Volador fue lo que lo recibió.
—Pude ver un poco de lo que pasa— dijo—. Los Cubone parece que están bien, pero siguen tratando de escapar. Están rodeados por Vullaby, las que nos atacan son las Mandibuzz.
—Pensaré en algo para poder entrar-Rotom…
—No es necesario— interrumpió su dueño—. Ya se me ocurrió algo y tú eres la pieza fundamental de todo esto, Pikachu.
El roedor al principio se quedó sorprendido, pero luego de un rato sonrío con determinación y comenzó a golpear sus puños uno contra el otro en señal de estar preparado. Por fin podía tener algo de acción.
Un potente Rayo se hizo visible en la entrada de la cueva, alertando a los Mandibuzz, quienes se pusieron en posición de combate. Al instante, el movimiento tipo Eléctrico desapareció.
—¿Funcionará?-Rotom— preguntó.
—Lo hará.
Los pájaros voltearon a verse un tanto confundidos. Antes de que siquiera se dieran cuenta, un golpe derribó a uno de ellos.
Había sido Pikachu con su Cola de hierro. La parvada al ver esto se quedaron anonadados por un instante para luego atacar sin piedad.
Los ojos del pequeño amarillo brillaron con malicia para después ser rodeado con electricidad y lanzarla con fuerza.
Todos los Mandibuzz y Vullaby ahora estaban derribados y totalmente debilitados. Nada más darse cuenta del hecho, los Cubone comenzaron a correr hacia Pikachu con las patas en alto y alegres sonrisas en el rostro.
—¡Excelente Pikachu!— felicitó Ash, corriendo hacia los Pokémon.
—¡Misión cumplida! ¡Ahora sólo debemos regresar por donde vinimos y tomar la prueba!-Rotom.
Ash tomó en brazos a todos los tipos Tierra y justo cuando estaba por irse, un ruido seco detrás de él lo interrumpió.
—Está tardando…— susurró Paku, sentada en una pequeña roca del camino y jugueteando con unas llaves que llevaba en el bolsillo.
—Tranquila— calmó Lillie sin apartar la vista de la ruta por la que se había ido su amigo. Revoloteando a su alrededor estaba Cutiefly, quien se veía un tanto alegre—. Es Ash de quien hablamos.
—Dices que es un entrenador muy capaz y entiendo la confianza que puedas llegar a tener en él, pero ya ha pasado una hora desde que se fue…— dijo Kea, observando su reloj digital— Si no regresa en cinco minutos, iré a buscarlo y daré por zanjado el asunto.
—Tus heridas podrían abrirse, así que no le recomiendo hacerlo— dijo la rubia con serenidad—. Además de que no es necesario, ¿ve?
Justo por donde se había ido, el grupo de Ash regresaba, sólo que ya no estaban solos. A espaldas del azabache iba una agotada Omaha y caminando al lado de sus piernas estaban los cinco Cubone, cargando unas Pokéball.
—¡Llegamos! ¡Perdón por la espera!— anunció el entrenador.
—¡Volvimos, Lillie!-Rotom.
—¡Pika pi!
—Buen trabajo— felicitó Lillie, comenzando a caminar hacia su amigo.
—¡Omaha!— exclamaron ambos hermanos a la vez, corriendo hacia la mayor.
—¡Ah! Lo siento, se nos pasó un poco la mano— se disculpó el oriundo de Kanto.
—¡Hermana, ¿estás bien?!— preguntó Kea, bajando a la mencionada de la espalda del aspirante.
—No hagan… t-tanto ruido…— pidió Omaha con los ojos entrecerrados— M-me d-duele la c-…cabeza…
—Cielos, tal como me lo imaginaba— suspiró el azabache—. Las demás personas no resisten bien tus movimientos, Pikachu.
—Pika, pi…— exclamó, rascándose la nunca con algo de nerviosismo.
—¡No eres normal!— pensaron los tres hermanos al oír esas palabras.
—Me intriga tu falta de reacción ante esta situación, Lillie-Rotom— observó la Pokédex, levitando alrededor de la rubia (y chocando por accidente contra el mosquito).
—¡Oh, hiciste un verso sin esfuerzo!
—Bueno, eso se debe principalmente a que ya estaba al tanto de la situación— informó Lillie, pasando por alto el comentario anterior del azabache—. Evidentemente, no desde el principio.
—¿Les importaría contarme la verdad?
Tanto Paku como Kea estaban anonadados por lo dicho.
—¿D-de que estás hablando?— preguntó Paku, vacilante.
—Es evidente que algo aquí no está bien— notó Lillie.
—Lo siento, pero… n-no sé a qué se refiere con eso— dijo Kea, comenzando a sudar.
—(¡Cielos! Suenan muy convencidos de lo que dicen… P-puede que me esté equivocando…)— pensó la rubia un tanto preocupada, aunque de todas formas ya no había nada que hacer, ya había hecho la acusación, debía seguir adelante con ello— P-primero que nada, sus cortes, señor Kea— con el dedo índice de la mano derecha apuntó a los brazos del moreno, quien se apresuró a tratar de cubrirlos—. A pesar de que esos Mandibuzz lucían muy fuertes, sus cortes son muy superficiales, es como si hubieran tenido cuidado de no lastimarlo al hacerlo, cosa que contradice la naturaleza de dichos Pokémon— Kea abrió los ojos, impactado—. La información que me dio sobre la señorita Omaha, quien es la encargada de las comunicaciones aquí en el Wela Volcano Park, me hace pensar que alguien con su cargo debe necesitar Pokémon voladores fuertes que puedan transportarla hacia lugares que necesite y da la casualidad de que Mandibuzz es un Pokémon bastante resistente por la parte física.
Paku tragó saliva y corrió hacia su hermano mayor.
—Hermano, esta chica es muy audaz…— le susurró.
—T-tranquila… Aún no…— murmuró nervioso.
—Y por último, el detalle más determinante— la chica de blanco hizo una pequeña pausa que dejó expectantes a los hermanos—. La cantidad de Pokémon. Es curioso que hayan sido tres Mandibuzz y tres Vullaby los que llevaron a cabo el ataque y que hayan raptado justo cinco Cubone, misma cantidad de Pokéballs que tiene en su cinturón aparte de la de Kangaskhan, señor Kea. Si tanto le importan los Pokémon, ¿por qué no los defendió con todas sus fuerzas?— interrogó, haciendo tragar saliva al objetivo de las acusaciones— Todo esto me lleva a creer que los tipos Siniestro está bajo la custodia de la señorita Omaha y los Cubone son suyos, ¿o me equivoco?
Al final, Kea y Paku se vieron obligados a decir la verdad.
—¡Era evidente que estaban mintiendo!— dijeron Ash y Rotom al mismo tiempo.
—¡L-lo siento! ¡N-no soy buena leyendo las emociones ajenas!— se excusó Lillie.
Pikachu por su parte se llevó una pata a la cara y comenzó a negar con la cabeza.
—Lo hicieron excelente, como me esperaba de alguien con la destreza de Ash y la inteligencia de Lillie— aseguró una voz conocida para todos los presentes.
Con velocidad, todos voltearon a ver el lugar del cual procedía dicha voz, encontrándose en el proceso con el mismísimo Kiawe, quien estaba subido en una pendiente.
—¡C-capitán Kiawe!/¡Kiawe!/¡Señor Kiawe!/¡Kiawe-Rotom!/¡Pika!
—E-esperen, esos fueron muchos "Kiawe"…— dijo Kiawe, bajándose de la pendiente de un salto.
Al ver que su jefe estaba frente a ellos, los tres hermanos adquirieron una pose firme (Omaha con mucha más dificultad).
—Es un placer volverte a ver tan pronto, Ash— aseguró el capitán, dirigiendo la mano hacia el nombrado.
La mirada de Lillie rápidamente se dirigió hacia su amigo con preocupación. Temía lo que pudiera pasar.
—¡Me siento igual que tú, amigo!— dijo el azabache, apretando la mano del joven adulto con fuerza. Inesperadamente, las miradas de ambos chicos parecían desprender fuego, así como el aura que los rodeaba.
La rubia suspiró aliviada. Al menos todo parecía bien por el momento.
—Supongo que les habrá resultado confuso todo esto— la mano de Kiawe liberó la de Ash—. Déjenme presentarlos formalmente. Estos de aquí son los hermanos Keahi, mis ayudantes a la hora de inspeccionar y dividir a los aspirantes aptos de los que no.
La cabeza del chico de Paleta se ladeó ligeramente.
—Lo siento, pero no entiendo eso— dijo con honestidad.
—A lo que me refiero es a que desde que pisaron por primera vez el Wela Volcano Park, inició la prueba— aclaró el capitán—. Ash Ketchum de pueblo Paleta, has demostrado tener la amabilidad y paciencia suficiente para dejar descansar a tu grupo de viaje aún si eso conllevaba suprimir tu entusiasmo, mostraste que no tienes miedo a un viaje difícil al decidir salir en plena noche y por último, has tenido la voluntad y empatía como para decidir salvar vidas que no estaban relacionadas con tu objetivo. Todo eso te vuelve un candidato perfecto para tomar mi prueba, felicidades.
—¿¡Entonces lo del Spa también era una trampa?!— interrogó Ash.
—Realmente es un Spa, pero no es como si dejáramos que la gente lo usara de forma gratuita, tenemos que sacar ganancias después de todo— respondió Kea.
—¡La cuenta por un día y una noche es de 50,000 Pokédolares!— informó Paku, dándole un mini-infarto a Lillie.
—Pero tranquilos, no tendrán que pagar nada al ser candidatos de la prueba— dijo Omaha, un poco más recuperada de la electricidad.
—Menos mal…— suspiró la rubia, haciendo reír a su amigo.
—Ahora bien…— habló el capitán, obteniendo la atención de todos en el lugar— Yo, Kiawe Wela, capitán de la prueba de tipo Fuego y ciervo de Tapu Lele, acepto tu reto, Ash.
El sitio se quedó en segundo unos segundos y algo en la cabeza de Ash hizo click.
El lugar está al cargo de la familia Wela, familia de uno de los capitanes de la región, "Kiawe".
"Wela" era el apellido de Kiawe, "Wela" de Wela Volcano Park…
—¿¡EHHHHHHH?!
Un misterio mucho mayor se presentó frente a Ash.
TERMINÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.
TRES MESES DESPUÉS, TERMINÉ ESTE CAPÍTULO.
Cielos… ¡En serio lamento mucho la tardanza! Trataré de hacer más frecuentes la publicación de los capítulos para no dejarlos con la expectación por tanto tiempo.
¡Les agradezco tu paciencia y me despido!
¡Nos leemos!
