¡Ey! Ahora sólo fueron tres semanas de ausencia, ¿se asustaron? ¡Pues no había motivo! Quiero informar que a partir de ahora comenzaré a contestar las reviews vía mensaje privado para hacer más dinámico el asunto, por si ven que en el siguiente capítulo no contesté ninguna (sólo contestaré por aquí las reviews hechas por personas que no tengan cuenta de Fanfiction). Este es el último capítulo donde respondo por aquí, así que recuerden ver sus bandejas de mensajes de vez en cuando.
¡Iniciemos!
Bulgysundew: Lillie no lo negó porque sabía que de nada le servía negarlo, si al final de cuentas no le harían caso… ¿O no? ¡Quién sabe! No te preocupes por lo de los días, es algo que aunque no se ha presentado en la historia aún, deberían preguntárselo de vez en cuando.
TEIET: ¡Cualquier persona normal lo estaría, creo! Si, la prueba de Kiawe no es realmente la gran maravilla en los juegos y honestamente no sentí que fuera lo más importante del capítulo, además de que Ash tampoco lo sintió principalmente por su condición psicológica. Además de que se me estaba haciendo antinatural que Pikachu no cuestionara la actitud de su mejor amigo. ¡Lo siento! Si Shiron fuera a ser Shiny le habría pasado lo mismo que a Peke, pero tengo otra cosa en mente con respecto a eso.
Carlos29: Créeme, será algo que se verá mucho de aquí en adelante. Espero también poder llevarla bien. ¡Espero poder seguir leyéndote por aquí!
Doctor Grumpy: Tranquilo, nadie te ganó el chiste XD. ¡Lo del montañero era muy bizarro como para poder ser omitido! Definitivamente tenía que hacer algo con ello. Sobre dicha referencia, sí, tengo algo planeado. ¿Te has puesto a pensar en que sólo sabemos cosas de Ash desde los diez años para adelante? Su niñez es algo que da mucho juego, por no mencionar su año de entrenamiento. ¡Gracias! Ahora mismo, Ash también volvería a elegir a su Pikachu para pelear contra el Onix de Brock como hizo hace tantos años. Gracias por la espera.
Oconner95: ¡Lo fue, no por nada Pikachu es tipo eléctrico! ¡Exactamente, sí que lo entiendes, amigo! Tenías razón, justo tenía planeado que naciera en esta parte… ¡Eres un adivino! Gracias por tu preferencia, me alegra de corazón saber eso. ¡Sigamos este viaje juntos, Oconner!
El Sawa: Oh, Ash no odia a su padre, sólo no lo tiene presente. Podrías decirle "¡VIEJO, TU PAPÁ ESTÁ ESPERANDOTE EN CASA PARA VERTE DE NUEVO DESDE LA ÚLTIMA VEZ QUE LO HIZO (es decir, tu nacimiento), ES TU OPORTUNIDAD!" y él sólo sonreiría y diría "¿En serio?". Como tú dices, él no es alguien de mal corazón. ¡También tuve que hacerlo! Planeaba simplemente escribir "Miedo a la oscuridad", pero luego recordé que era Rotom quien lo diría y pues… ¡Lillie y todos sus amigos!
Anonimom: Creo que siempre me ha gustado dejar indicios de la trama para luego darles sentido, tal como lo hace Eiichiro Oda con One Piece. ¡Es divertido! Es la voz de un niño como de cinco años. ¡Gracias!
Leonix644: Miedo a la oscuridad, no me lo inventé yo. Eso podrás descubrirlo cuando llegue el momento, camarada. ¡Gracias!
Jbadillodavila: Rockruff evolucionará igual que su paralelo del anime. Digamos que la poca estabilidad mental que tenía tras desplomarse lo hizo ser menos Ash, lo cual hizo que se sorprendiera de la acción de Lillie.
Nimbus2000: ¡Pero ahora sí! XD. Tampoco la tengo, te lo aseguro. Lo siento, pero es algo que tendrás que vivir conmigo, soy muy de dejar cabos sueltos para luego atarlos en el futuro… ¡Todavía ni resuelvo lo de los apellidos! Creo que es algo que le da emoción a la historia y que hace que el público se enganche a ella ¡Gracias por la paciencia!
CCSakuraforever: ¡Descúbrelo ya! ¡Gracias por el review!
Prietar: ¡Veo que lo notaste! Suena interesante, ¿no? ¡Espero que lo sea!
Austin Walker D: ¡He vuelto a ser el de siempre con mi lentitud! ¡Definitivamente lo es! ¡Esa obra fue la que me inspiró a escribir sobre Pokémon! (No te preocupes, entendí el modismo a la perfección). Cielos, muero por que actualice su historia, pero creo que ahora lo entiendo mejor. Sí, incluso yo mismo noto como son mucho más cercanos ahora… ¡Peke tiene mucho futuro, sería un desperdicio que no lo vea por culpa de una estúpida amenaza! ¿Recuerdas el Poké Resort? Ahí está la respuesta. ¿Quién dice que Pidgeot no ha vuelto?
Tej41: ¡Muchísimas gracias por las dos cosas!
Ivan D: ¿Qué clase de amigo sería si no lo encarara? Se supone que para eso están los amigos, para accionar el freno cuando te estés descarrilando. ¡Hermanos de la voluntad ardiente! No se desmayó realmente, sólo se desplomó. ¡Puedes averiguarlo ahora! ¡Gracias por la felicitación! ¡Nos leemos!
Optimus117: ¿Gracias?
—¿Nicofobia?... ¿Q-Qué se supone que es eso?— preguntó Ash, parándose con algo de lentitud.
—La Nictofobia, no "Nicofobia" es, en palabras simples, el miedo a la oscuridad-Rotom— respondió la Dex. Al escuchar la explicación todos los presentes pusieron un gesto de sorpresa, demostrando así que desconocían ese dato.
—¿Pero cómo es posible?...— la incredulidad apareció en el rostro de Ketchum— ¡Yo nunca le he tenido miedo a la oscuridad!
—¡Pika pi!— confirmó Pikachu, acercándose levemente a sus amigos. Tras dar los primeros pasos, esbozó una mueca de esfuerzo y la electricidad de su cuerpo desapareció (era casi como si el cuerpo del roedor la hubiera absorbido), generando un rápido nerviosismo en Ash. Al poco tiempo, su cuerpo comenzó a liberar una especie de destello amarillo.
—¿Eso fue Destello?-Rotom— preguntó algo fascinado.
—Lo es, sólo que como es un movimiento que no ha recordado es mucho más débil que un Destello normal— contestó el azabache, recuperando la compostura.
—Eso tiene lógica...— notó la Pokédex— ¡De todas formas, ese no es el asunto!-Rotom.
—¿¡Sabes por qué me pasó esto, Rotom?!— interrogó el entrenador con un poco de desesperación. El miedo a la oscuridad era algo demasiado desventajoso, ya que si lo hubiera tenido cuando se hospedaron en el Motel Slaking, posiblemente estaría muerto. Recordar lo acontecido con ese fantasma y el motel le sacó un gran escalofrío al joven.
RotomDex se quedó pensativo unos instantes.
—Si me dejarás hacerte un pequeño examen psicológico de no más de 5 minutos, tal vez podríamos descubrir algo-Rotom.
—¿¡Qué estamos esperando?!— con rapidez, Ash se quitó la gorra— ¡Vamos, escanea mi cerebro!
—¡Los exámenes psicológicos no son así!— reprendió Rotom— ¡Sólo te haré unas cuantas preguntas!-Rotom
—Oh…— tras decir eso, volvió a colocarse la gorra— Lo siento…— rio nerviosamente.
El aparato suspiró levemente.
—No soy un psicólogo, por lo que los resultados tal vez no sean del todo exactos… A fin de cuentas, el único que realmente sabe que pasa contigo eres tú, Ash-Rotom.
De esta manera, una serie de preguntas inició. "¿Desde qué edad duermes sólo?" "¿Qué es lo que te da miedo?" "¿Tu mamá te contaba historias antes de dormir?" "¿A qué edad precisamente comenzaste tu viaje?", entre muchas otras.
Tras unos pocos minutos, Rotom obtuvo su propio veredicto.
—Por lo que puedo analizar, Ash…— inició, poniendo un tanto nervioso a su dueño— Fuiste obligado a madurar demasiado rápido, hasta el punto en el que siendo tan sólo un niño combatías peligros de vida o muerte. Si bien no eres del todo inteligente— esa afirmación hizo al azabache sudar la gota gorda—, eres una persona realmente madura incluso para tener 17 años. Creciste tan rápido que no te diste ni siquiera tiempo de temer a algo, por lo que eso, combinado con los nuevos sucesos que…— la Pokédex realizó un acto similar al de tragar saliva— nos contaste, da como resultado la creación de esta fobia bastante común en niños pequeños-Rotom.
Una oscuridad interminable se apoderará de Alola.
Las palabras de Gladio taladraron fuerte en la cabeza de Ash, haciéndolo bajar la mirada.
—No creí que esto fuera a afectarme tanto…— murmuró un tanto apagado.
—Es obvio que lo hace…— respondió la Pokédex— La amenaza a la que nos enfrentamos es de escala global. Sería anormal no presentar secuelas y más si consideramos lo que viste-Rotom.
El cuerpo del chico tembló levemente para temor de todos. Al final, con la mano derecha se ajustó la gorra y subió la mirada, determinado.
—Tengo miedo… Tengo muchísimo miedo… Pero…— una sonrisa que fue creciendo cada vez más apareció en el rostro de los presentes al ver el gesto de Ash— Debo avanzar… Debo avanzar hacia un futuro tan brillante que evapore la oscuridad apenas la toque— su mirada se dirigió hacia sus compañeros Pokémon—. Y si los tengo a ustedes, todo será mucho más fácil.
Sin perder tiempo, los monstruos de bolsillo se lanzaron hacia su entrenador, haciéndolo perder el equilibrio notoriamente.
Rotom solamente sonrío. Ver la determinación de Ash le impidió mencionarle que la oscuridad no se evaporaba… o que cuanta más luz, más oscuridad.
—¿Volvemos ya?— preguntó el chico, rodeado de todos sus Pokémon.
Gracias a Pikachu, el camino de regreso al Spa Wela pasó sin inconvenientes para el entrenador. Incluso estando fuera del establecimiento, se podía sentir un gran ambiente de paz y armonía que fue capaz de relajar a todos.
Apenas atravesaron las puertas del edifico, notaron una anomalía que interrumpió la atmosfera al instante.
—¡Bone, cubone!— exclamó con agitación un pequeño Cubone quien corrió directamente hacia el comedor ante la confundida mirada de todos.
—Ese era uno de los Cubone de Kea, ¿no?— preguntó Ketchum, siguiendo con la vista al tipo Tierra.
—Lo era-Rotom…
Se quedaron en silencio un poco más hasta que volvieron a ponerse en movimiento.
—No hay nadie…— murmuró Ash, viendo esta vez hacia todos lados.
—Dijeron que irían a bañarse o a comer, ¿no?-Rotom— recordó, también inspeccionando los alrededores.
El azabache simplemente subió los hombros con un poco de indiferencia.
—Antes de hacer eso, debemos ir a que Rockruff se recupere— planeó, recordando el Cabeza de hierro que su perrito había recibido.
Sin nada que objetar, todo el grupo siguió a Ash hacia lo más parecido que tenía el Spa a un Centro Pokémon: Una sala de descanso y cuidados médicos.
Dado que era un sitio de acceso rápido al que se podía llegar nada más atravesar un pasillo de la recepción, no les tomó mucho tiempo llegar al sitio.
—Disculpen la intromisión…— dijo el chico de antemano, cruzando una puerta abatible que le mostró el panorama. El lugar estaba equipado con un gran número de estanterías llenas de medicamentos, así como tres máquinas sanadoras similares a las de los Centros Pokémon.
Antes de siquiera reaccionar, Ash alcanzó a ver un destello amarillo que terminó tomando la forma de Lillie.
La chica estaba parada frente a él, a escasos centímetros de su cara y con los ojos brillando como dos enormes faros.
—¿L-Lillie…?— preguntó el chico un tanto intimidado, retrocediendo torpemente.
—¡Mira, Ash! ¡Nació, nació, nació! ¡Shiron por fin nació!— la alegría podía percibirse a través de todos los poros de la rubia, en cuyos brazos había un pequeño Vulpix idéntico al que el azabache había ayudado en Pueblo Ohana. Su expresión al ser cargado por Lillie era totalmente apacible, igual a la de Peke cuando era mimada por su entrenador.
—¿¡EN SERIO?!— gritó Ash con emoción, a pesar de tener la respuesta frente a sus ojos— ¡INCREÍBLE! ¿¡Cuándo pasó?!
—¡Justo después de que te fuiste!— respondió la chica de Alola— ¿¡No es hermoso?! ¡Mi pequeño Shiron!— con fuerza, delicadeza y mucha ternura, la chica abrazó a su nuevo Pokémon.
—¡Vaya que lo es!— afirmó Ash. Las tonalidades blancas en el cuerpo del pequeño zorro eran ciertamente cautivadoras— ¿¡Puedo tocarlo?!
—¡Adelante!
Las manos de Lillie tendieron a su pequeño Pokémon hacía en frente para que su amigo pudiera acariciarlo.
Cuando la mano de Ash se acercó al recién nacido, éste hizo un gesto de desconfianza y abrió el hocico, liberando una gran ráfaga de aire helado que amenazaba con golpear al azabache, de no ser…
Tan pronto como Peke vio las intenciones de Shiron, saltó al hombro de su entrenador y usó Ascuas a una potencia muy reducida, destruyendo el movimiento en un instante.
Los ojos del pequeño zorro blanco se abrieron de par en par al ver el destello que salía del cuerpo del Pokémon de Ash.
—¡Eso fue peligroso!— exclamó el entrenador, alejando la mano— ¡Gracias, Peke!— una cálida sonrisa apareció en el rostro del chico.
—¡Kou!— respondió la mencionada, restregando su cara contra la del chico.
—L-lo siento, Ash…— la muchacha se apresuró a disculparse, haciendo todo el esfuerzo posible por dejar de sonreír.
—No te preocupes— rio el chico de Kanto—. Acaba de nacer, es obvio que tenga desconfianza. Además de que tampoco le caía muy bien cuando era un huevo.
—Un nacimiento Pokémon siempre es agotador…— dijo una voz masculina desde detrás de Lillie.
Cuando Ash se asomó, pudo ver claramente a Kiawe, Kea y Omaha. El primero estaba recargado contra una repisa y los últimos lo abanicaban con unos pequeños portafolios que había en el lugar.
—¡ESTÁ ECLOSIONANDO!
—¡Rápido, a la sala de cuidados médicos!— ordenó Kiawe, comenzando a correr hacia el lugar indicado, seguido de todos los demás presentes.
—¡E-espera, Paku! ¡Tú trae comida para cuando acabe todo, la necesitaremos debido al agotamiento!— pidió Kea, deteniéndose de golpe.
—¿¡Eh?! ¡Pero yo también quiero ver!— se quejó la menor.
—¡Sé que quieres hacerlo, pero esto es necesario! ¡Tus papilas gustativas son las indicadas para el trabajo!— aseguró.
En un instante, el rostro de la chica se enserió.
—Lo entiendo, hermano— y sin decir nada más, salió corriendo hacia el comedor.
Kea suspiró aliviado. Tener a Paku cerca en un momento tan delicado como lo era el nacimiento en general era un problema en muchas maneras diferentes.
—¡Rápido, necesito agua fría, tanto como pueda estarlo! ¡También tráiganme toallas y de ser posible unas pinzas!— ordenó Kiawe apenas llegaron a la sala de cuidados médicos.
—¡A la orden!— dijeron al unísono Omaha y Kea, corriendo cada uno a hacer sus respectivas tareas.
—¡Vamos, Cubone, ayuden!— ordenó el menor de los hermanos, sacando a cinco Pokémon de sus seis totales, quienes se pusieron en marcha al instante.
—Pon el huevo aquí y espera un poco Lillie— indicó el capitán, señalando un pequeño mueble con el espacio ideal para colocar al huevo. La rubia parecía estar a punto de decir algo cuando Kiawe volvió a hablar—. Puedes ayudar pasando cosas que vayamos necesitando sobre la marcha. Muchas gracias.
Bastante sorprendida por la rápida respuesta del joven adulto, Lillie hizo una reverencia y se alejó considerablemente para no estorbar.
—Cuento con usted…— murmuró en voz baja.
Los hermanos Keahi no tardaron en entregarle lo necesitado a su jefe y por indicación de éste, se vieron obligados a retroceder.
Con suma agilidad, Kiawe comenzó a remojar las toallas conforme llegaban (a excepción de una) y a exprimirlas, además de colocar a Shiron dentro de una pequeña vasija con agua fría.
—Es sorprendente, ¿no?— preguntó Omaha, colocándose al lado de Lillie.
—Lo es— asintió perpleja.
—En el tiempo que el capitán Kiawe lleva en el trabajo de Capitán, ha atendido gran cantidad de nacimientos Pokémon ya que al ser este un lugar tan visitado, es muy frecuente que los huevos eclosionen aquí— informó Kea.
—Puedo verlo… Lo bien que se desenvuelve atendiendo a un Pokémon de hielo como Shiron me deja en claro que es alguien con mucha experiencia— aseguró la ojiverde, sin apartar la vista de su huevo. En su cabeza comenzó a sentir un pequeño revoloteo indicándole que Cutiefly quería salir a ver, por lo que se levantó levemente el sombrero para dejarlo observar. Al parecer Nebulilla también quería, pero por obvias razones le fue imposible.
—Dejando de lado a los turistas, también ha atendido a aspirantes del Recorrido Insular. No es raro que lleguen unos cuantos novatos de Ula-Ula con huevos del Monte Lanakila— añadió la mayor.
—Me sorprendió el cómo intuyó lo que quería preguntarle. Antes de siquiera poder hablar me respondió— recordó Lillie, empezando a acariciar levemente al pequeño tipo Bicho, quien se había posado en su mano.
Omaha rio y Kea asintió levemente.
—Cuatro años no pasan en balde— comentaron al unísono.
Por primera vez desde que había empezado la eclosión de Shiron, Lillie mostró otra emoción aparte de la expectación hacia la salud de éste. Sorpresa.
—¿¡Cuatro años?!— murmuró para no distraer al capitán— Tenía entendido que el señor Kiawe tiene 18 años… ¿¡Comenzó desde los catorce?!
—Así es. Su abuelo, el anterior capitán, vio en Kiawe las aptitudes de un gran sucesor, aún más que en su propio hijo por lo que fue entrenado en danza y combate desde los 11 años, demostrando que como se creía, era un prodigio. Una vez que el abuelo del capitán Kiawe falleció, el titulo le fue heredado a él— contó Kea, recordando el aspecto del antiguo capitán, un hombre negro, alto y con barba. Bastante amable y apasionado.
—No sabía de eso…— murmuró Lillie.
—Bueno, no mucha gente lo sabe; es algo bastante íntimo que sólo los de la familia conocemos— informó Omaha.
—Ya veo… algo que sólo los de la familia conocen…— murmuró la rubia con algo de calma hasta que…— ¿¡Familia?! ¿¡Ustedes son familia?!
—¡Se me salió!— se apresuró a decir la mayor, volteando a ver a su hermano menor, quien la veía con cierto deje acusador.
Al final, Kea suspiró resignado.
—Mis hermanas son unas boconas… En fin, puedes contárselo, no sería justo que sólo le contaras una parte de la historia— permitió, cruzándose de brazos.
—¡E-entendido, hermano!— tras decir eso, realizó un saludo militar.
—(Ella no parece ser la mayor…)— pensó la rubia.
—Verás, Lillie…— comenzó Omaha— El antiguo capitán de la prueba de fuego, "Pyros", fue el hijo mayor de dos hermanos. La menor, una joven mujer, terminó casándose con el que sería nuestro abuelo. De ahí que él sea quien lleve el apellido "Wela" mientras que nosotros somos "Keahi".
El puño derecho de la chica ojiverde chocó contra su palma izquierda, arrastrando levemente al pequeño insecto.
—¡Una explicación rápida y sencilla!— exclamó.
—¡Lillie, te necesito un momento!— llamó el tema central de la conversación, haciendo que todos voltearan a verlo.
—¡E-enseguida!— respondió la mencionada, moviéndose con rapidez hacia el capitán y seguida de cerca por Cutiefly.
—Ten lista esta toalla para cuando saque a tu Vulpix del agua, aunque sea un tipo Hielo la temperatura del Wela Volcano Park y la del agua fría podría ser una mala combinación para un recién nacido— explicó, cediéndole el trozo de tela que estaba seco.
—D-descuide, lo haré en cuanto me dé la señal…— afirmó, elevando ligeramente el objeto y reparando en algo que había en la mano de Kiawe— Di-disculpe… ¿P-para que planea usar eso?...
—¿Esto?— repitió él, mirando las pinzas que cargaba— Es por si una parte del cascarón no se llega a deshacer por completo cuando nace el Pokémon, lo cual provoca que se quede incrustada en la piel y se tenga que sacar haciendo una incisión dependiendo del tamaño del trozo— un fuerte escalofrío recorrió el cuerpo de la dueña del huevo para luego ponerse un poco más pálida, cosa que Kiawe notó—. Tranquila, no es un problema frecuente y sólo se necesitan 2 segundos para extraer el cascarón en caso de que suceda.
—Es un verdadero alivio escuchar eso…
Y justo cuando Lillie se estaba calmando…
—¡Ya viene!
Lentamente, la energía fue tomando la forma de un Vulpix…
—Menos mal que no pasó lo del cascarón…— murmuró Ash con alivio.
—¡Oh, sí pasó!— contó Lillie, con una alegría que ni debería de tener— Según el señor Kiawe, si no se la hubiera quitado, Shiron habría perdido el ojo derecho. ¡Eso sólo hace que su nacimiento sea un milagro aún mayor!— y sin decir más, siguió abrazando con ternura a su Pokémon.
—Tú suerte es horrible/-Rotom…— pensaron dueño y maquina a la vez.
Sin siquiera ser consciente de ese pensamiento, Lillie siguió apapachando a un alegre Vulpix (dejando no tan alegres a los otros dos Pokémon bajo su cargo). Al ver dicha escena, el azabache liberó un suspiro divertido; al instante, todos sus monstruos de bolsillo comprendieron el porqué de éste.
Una vida se había formado cuando ellos hablaban de algo tan horrendo.
Era algo simplemente chistoso.
—Imagino que ya lo atrapaste— dijo Ketchum, llevándose las manos a las caderas y sonriendo.
Al oír eso, Lillie detuvo la escena para voltear a ver al chico y negar con la cabeza para sorpresa de éste.
—Quería que tú estuvieras aquí— contó, formando una pequeña sonrisa. Ash abrió los ojos levemente, sorprendido—. Puede que suene algo tonto, pero es como si de cierta forma este fuera el inicio de algo muy grande, ¿sabes? Y… quería que estuvieras aquí para verlo conmigo…— lentamente la sonrisa desapareció de su rostro para dejar paso al clásico sonrojo— ¡S-s-s-si es q-q-que no sue-suena m-muy egoísta!
Al instante, el entrenador de Kanto comenzó a reír.
—Deberías ser algo egoísta de vez en cuando— recomendó, acercándose a ella y logrando que recobrara la compostura— ¿Qué estamos esperando?
Los verdes orbes de Lillie se iluminaron levemente y sin dudarlo ni un solo segundo, corrió hacia la capsula que antes le pertenecía a Shiron, tomando una Gloriaball de una pequeña esfera metálica que se hallaba en la tapa de la capsula.
Con delicadeza, colocó al tipo Hielo en el mueble donde había nacido hacía pocos minutos. Shiron miró a la rubia con alegría.
—B-bien… ¡Aquí voy!— tras girar su brazo con fuerza, arrojó la ball… que terminó cayendo pesadamente sobre la cabeza de Ash— ¡L-Lo siento mucho!
—N-no te preocupes…— dijo el agredido, riendo levemente y dándole la Pokéball de vuelta— Inténtalo de nuevo, sólo que no des tantas vueltas; un pequeño toque sería más que suficiente. Si la vas a lanzar, intenta que sea suavemente e impúlsala con el índice
—¡L-lo entiendo, maestro!— tras tomar la esfera, Lillie bajó ambos brazos con determinación.
—Está muy emocionada…— pensaron el trío de familiares.
—¡Bien, bien! ¡Sé que puedes hacerlo!— aseguró el entrenador subiendo y bajando el brazo.
—Él también está emocionado…
La rubia inhaló y exhaló varias veces hasta que al fin se tranquilizó.
—¡P-Pokéball, ve!— exclamó, arrojando suavemente el objeto, el cual dio de lleno y suavemente contra la frente de Shiron. A los pocos segundos, una energía roja absorbió al recién nacido.
Ante la expectante mirada de todos, el orbe comenzó a girar de derecha a izquierda, una y otra vez.
Segundos que parecían eternos pasaron hasta que finalmente ese celestial *CLICK* retumbó en los oídos de todos.
—Lo logré… Yo… ¡Lo hice!— gritó con emoción, tomando la Gloriaball entre manos— ¡Atrapé mi primer Pokémon! ¡Lo conseguí! ¡Ash, lo conse…!
Cuando la rubia volteó a ver a su amigo, las palabras se le escaparon.
Una enorme sonrisa adornaba el rostro de Ash al igual que un ligero sonrojo causado por la felicidad.
—Felicidades por convertirte en una entrenadora Pokémon, Lillie— dijo. Con sólo oír su voz podías estar seguro de que esas felicitaciones no estaban vacías.
Sin poder contenerse mucho, Lillie se abalanzó hacia el chico y lo abrazó con fuerza. Ash no tardó mucho en corresponder el gesto.
—Soy una entrenadora, Ash… Una entrenadora igual que tú…— murmuró, mientras que en sus cerrados ojos asomaban pequeñas lágrimas de alegría.
—Si… lo eres…
No tardó mucho hasta que sintieron el peso extra de los Pokémon del azabache, los cuales se habían unido al abrazo.
—¡Pika pi!
—¡Prrr!
—¡Gooos!
—¡Woof!
—¡Kou!
—¡Procediendo a probar el abrazo grupal por segunda vez!-Rotom.
—¡Ahhh, chicos pesan mucho!— se quejó en tono cómico Ash, deshaciendo el abrazo.
—¡Déjalos! ¡Ellos también me han visto llegar hasta aquí!— con alegría, Lillie comenzó a acariciar a las criaturas.
—¿Me veo muy vieja como para llegar a tener un romance así, Kea?— preguntó con preocupación Omaha, interrumpiendo el ambiente.
—Se te irá el tren si no te apuras— contestó sin vaciles el mencionado.
—¡Ahhhhh, estoy vieja!
El grupo de Ash volteó a ver el lugar del que provenían las voces, topándose con los hermanos Keahi y Kiawe, quienes estaban tomando comida de un carrito impulsado por un Cubone de Kea y Paku, cuyos ojos mostraban una mirada pícara hacia ambos adolescentes.
—Sabía que eran novios…
Esas pocas palabras desataron diversas reacciones por parte de todos.
—¡E-E-E-ESO NO ES CIERTO!
—¡Jajajajaja!
—¡Paku, no te metas en los asuntos amorosos de los demás!
—¡Estoy viejaaaaaaa!
—Basándome en la información recolectada hasta ahora, es lógico que el sentimiento de amor haya podido surgir entre Ash y Lillie-Rotom…
—¡Se quieren, se besan…!
Pero nadie podía borrar la innegable felicidad que había en el luga…
—Mataré al bastardo que trate de quedarse a mi Hoshi…
—¿Eh?
—¿Dejarás la luz encendida, Ash?— preguntó Lillie mientras se acomodaba en su cama, la cual estaba a unos pocos centímetros de la del chico. En medio de las dos había un pequeño buró sobre la cual había dos pequeñas lámparas.
—B-bueno, tú sabes… podría ser un problema que a Shiron le de miedo la oscuridad…— respondió el chico, moviendo una pequeña rueda que había en el costado de su lámpara, bajando un poco más la intensidad de la luz.
—¡S-según varias fuentes, es malo para los Pokémon recién nacidos exponerse a la oscuridad ya que podrían llegar a desarrollar traumas!-Rotom— apoyó la Pokédex.
—¡Pika pi!
Lillie se quedó unos segundos en silencio, mirando a un durmiente Shiron.
—¡Oh! ¡Entiendo!— dijo finalmente, aliviando a los tres mentirosos— ¡Gracias por preocuparse por Shiron, chicos! ¡Mañana buscaré libros sobre como criar un Pokémon!
—¡Q-que gran idea, Lillie!— rio nerviosamente el azabache— ¡D-de acuerdo, buenas noches!
—¡Buenas noches!-Rotom.
—¡Buenas noches!
El silencio se adueñó del lugar, dando un ambiente de calma…
—Tenemos que agradecer que Lillie sea muy tonta-Rotom…— murmuró a su dueño, antes de ir al tomacorrientes local.
—¡Lillie no es tonta!... Creo que sólo es un poco mala entendiendo las emociones ajenas…
—Pika…
—¿Eh? ¿Dijeron algo, chicos?— preguntó la mencionada, levantando levemente la mirada.
—¡NADA!/-ROTOM.
Y esta vez, sí, con una Lillie un tanto confundida, lograron dormir.
Al menos habían conseguido una excusa convincente en lo que encontraban la forma de decirle a la rubia sobre la Nictofobia de Ash.
La mañana no tardó en llegar y unas ligeras sacudidas despertaron a Lillie.
Con algo de torpeza, se talló los ojos para poder ver claramente a quien ya sabía que vería. Aunque para su sorpresa, no fue así.
Con la cabeza, Shiron empujaba el brazo de su entrenadora, indicándole que despertara. La novata no dudó un instante en levantarse.
—¡Buenos días, Shiron!— dijo con ánimo, cargando en brazos a su pequeño zorro… ¿o zorra?... Se lo pediría a Rotom después. Tras apapachar a su Pokémon, Lillie miró hacia todos lados dándose cuenta de que efectivamente, ya había amanecido… Pero no había ni rastro de Ash— De nuevo no me levantó para entrenar— murmuró, inflando levemente las mejillas con molestia.
Tras soltar al tipo Hielo, se levantó de la cama y se dirigió al baño. Después de regresar rebuscó entre su bolso, sacando la ropa deportiva que usaba para entrenar con el azabache. Una vez que se vistió, se hizo la usual coleta.
—¡Fly!
El pequeño sonido le indicó que Cutiefly acababa de despertar.
—Buen día a ti también, Cutiefly— dijo, dirigiéndole una sonrisa que paralizó momentáneamente al bicho—. Voy a buscar a Ash, ¿vienes?
—¡Cutie!— afirmó, tomando una postura militar.
—Entonces vamos, ahora que los tengo a ustedes dos estoy segura de que podré rendir más en los entrenamientos con Ash— con determinación, salió del cuarto seguida por su Pokémon oficial y el no oficial— Duerme bien, Nebby…
Justo cuando estaba por ir hacia la salida del Spa, fue interrumpida por una persona que no tenía muchas ganas de ver.
—¡Ey, señora Ketchum!— dijo en tono burlón Paku.
Lillie suspiró rendida y evidentemente, ruborizada.
—B-buen día, señorita Paku…
—¿Y esas ropas?— preguntó, mirándola de pies a cabeza.
—Son para entrenar con Ash— respondió, esperando no escuchar ninguna broma sobre su relación con el nombrado.
—Entrenamiento en pareja… ¡Que buen incentivo!— asintió con aprobación— Si lo estás buscando, está en la entrada a la escalada del volcán.
—Gracias por la información— tras hacer una leve reverencia, procedió a ir al lugar indicado. Para su alivio, no la había seguido ni nada parecido.
Debido al calor del lugar (a pesar de ser temprano por la mañana) y las prendas que llevaba puestas, Lillie comenzó a sudar levemente.
—¡CARRERA ARROLLADORA!
Nada más oír ese grito, Lillie aceleró el paso así como los Pokémon que la seguían.
Una vez que llegó al lugar, pudo ver cómo Yungoos corría a una velocidad sorprendente, dejando tras de él una gran polvareda. Si lo pensaba bien, era una de las primeras veces que veía a su amigo entrenar los Movimientos Z… de hecho, no los había usado casi nunca en combate, ni siquiera en las pruebas.
—Ese fue un gran Movimiento Z, Ash— felicitó Kiawe, cruzándose de brazos—. Sería bueno que descansaras un poco, ya lo hiciste tres veces en muy poco tiempo.
Justo donde Yungoos había terminado su movimiento, también estaban Dartrix y Rockruff, respirando pesadamente. Peke y Pikachu trataban de abanicarlos con sus pequeñas patas.
—T-todavía puedo…— habló con algo de dificultad el azabache, al darse cuenta de esto, se dio unos golpecitos en la cara— ¡AAAARGH! ¡VAMOS, YO PUEDO!— exclamó, convirtiendo sus ojos literalmente en dos ardientes llamas.
El cuerpo de Kiawe comenzó a temblar ligeramente.
—¡NO PUEDO DECIRLE QUE NO A ESA DETERMINACIÓN! ¡DALO TODO, ASH!
—Yo sí que puedo— informó Lillie, acercándose a ambos chicos—. No es bueno que te sobre esfuerces así, Ash. Estás sudando a mares y luces pálido. Los Movimientos Z consumen mucha energía del Pokémon y también del entrenador, por eso no es bueno usarlo varias veces en combate, ¿recuerdas?
Kiawe esperaba que un espíritu libre como Ash Ketchum se negara al descanso y siguiera adelante con su determinación, pero…
—Tal vez tienes razón… No sería bueno que me desplomara en medio del entrenamiento… Gracias Lillie— tras darle la razón a la chica (quien también se vio ligeramente sorprendida y aliviada por igual), se volteó hacia Kiawe—. ¿Podrías enseñarme como hacer los pasos del Movimiento Z de fuego?— solicitó.
—D-de acuerdo… No es muy complejo si lo haces bien…— respondió el capitán, poniéndose en posición— Eso de que las mujeres tienen el control sobre los hombres… ¿es verdad?
—¡Muchas gracias!— luego de secarse el sudor levemente, volteó a ver a sus Pokémon— ¡Dartrix, Pikachu, vengan a practicar!
Al instante, los monstruos de bolsillo que podían mover sus patas libremente se acercaron a su entrenador.
—Yo haré el entrenamiento usual, Ash— informó Lillie, comenzando a alejarse un poco—. Creo que sería bueno para introducir a Shiron y a Cutiefly a la rutina.
—Me parece una buena idea y lo siento por no haberte despertado. Tenía planeado hacerlo una vez que terminara con los Movimientos Z— contó, comenzando a estirarse ligeramente.
—Justo cuando estaba por reclamarte eso— bromeó la rubia, también comenzando a calentar—. Por cierto, ¿y Rotom?
—Omaha lo quería para hacer unas cuantas cuentas— esta vez el que respondió fue Kiawe.
—Entiendo… Por cierto, señor Kiawe, ¿usted no debería estar en el Rancho Ohana?— preguntó un tanto intrigada.
—Normalmente lo estaría, sólo que hoy es mi día de descanso. Papá es el que suele encargarse del lugar y los empleados de ahí son de mucha confianza, yo soy más bien prescindible— contestó, esperando que Ash dejara de estirarse—. Por otra parte, me sorprende que tú también entrenes; no creí que fueras ese tipo de chica.
Lillie rio un poco.
—Se lo pedí a Ash hace apenas una semana y ahora que soy oficialmente una entrenadora Pokémon, creo que debo esforzarme más.
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Kiawe.
—Ohhh… Veo que tú también tienes una fuerte determinación— notó, ligeramente sorprendido.
Al oír eso, la rubia se sonrojó levemente.
—E-eso no es del todo…
—Sí que la tiene— interrumpió de golpe Ash, habiendo terminado su calentamiento—. Puede que no lo sepas, pero una vez se enfrentó sola a una horda de Pokémon salvajes.
—¡Wow, ¿en serio?!— preguntó Wela, ampliando su sonrisa.
—N-no creo que al señor Kiawe le interese saber eso…
—¡Tonterías! ¡Verás, la cosa es que…!
Mientras Kiawe le enseñaba a Ash a hacer el Movimiento Z, éste le contaba la anécdota del Cementerio de Hau'oli.
Por otro lado…
—Vamos, pequeña, si no te acercas nunca tendrás amigos— insistió Cutiefly, poniendo la voz tan ronca como pudo (aunque seguía sonando aguda).
—P-pero son desconocidos…— murmuró Shiron un tanto intimidada, viendo como Peke, Yungoos y Rockruff hablaban entre sí.
—Eso no importa. Son los Pokémon del amigo de tu entrenadora, por lo que los verás mucho en el futuro. Obviamente a mí también me verás muy seguido ya que no tengo planeado alejarme de Lillie— respondió, jaloneando con su pequeño cuerpo a Vulpix, haciendo que la escena fuera un tanto cómica.
—P-por cierto… Ni siquiera se quien sea usted…— recordó, evitando el empuje.
—Sólo soy un noble insecto cuyo corazón fue robado por esa hermosa chica de cabello rubio— contó, mirando con cariño a Lillie.
—¡No mientas! ¡Alguien como ella no podría arrancarle el corazón a nadie!— dijo con molestia, frunciendo el ceño. Era imposible que su entrenadora, cuyos brazos transmitían tanto amor, fuera capaz de realizar un acto tan terrible.
—Joven y tonto Vulpix… No me refiero a robar el corazón en ese sentido…— Cutiefly negó con la cabeza.
—¿E-entonces de qué manera lo dices?... ¡D-de todas formas! ¿¡Desde cuando la conoces?!— preguntó un tanto molesta. Ese pequeño insecto era molesto.
—Nuestros caminos tuvieron la suerte de cruzarse desde hace dos largos días.
Vulpix no supo que responder a eso ya que no estaba entendiendo nada de lo que el bicho estaba hablando.
—¡Mi historia de amor no importa! ¡Lo que importa es que tú y yo nos hagamos amigos de esos Pokémon!— espetó, volviendo a empujar a Vulpix.
—¿¡N-nunca has hablado c-con ellos?!— interrogó, quedándose sorprendida.
—Por supuesto que no.
En esos momentos, Shiron sólo tuvo ganas de dar media vuelta y salir corriendo hacia Lillie.
—¡Ey, ustedes dos!— llamó Rockruff, comenzando a acercarse a los Pokémon de Lillie— ¿¡Quieren calentar con nosotros?!— preguntó animado.
—Saludos, joven can. ¿Eres tú el líder de los Pokémon del llamado Ash Ketchum?— preguntó Cutiefly, llevándose una de sus numerosas patas a la frente.
—No lo es— respondió Yungoos, poniéndose al lado de Rockruff—. Nuestro jefe es el Pikachu de allá, es el más fuerte. Luego le sigue el ave y al final este perro tonto de aquí-Goos.
—¡Ey, yo soy más fuerte que Dartrix!— aseguró el tipo Roca.
—Claro que no lo eres. Él tiene ventaja de tipo sobre ti y además está evolucionado-Goos— argumentó la mangosta.
—¡Bueno, al menos soy más fuerte que tú— dijo con satisfacción.
—¿¡AH, SI, PERRO ESTÚPIDO?! ¡PELEA CONMIGO!-Goos— gritó con potencia, poniéndose en posición de combate.
—¡Tú mismo lo admitiste, ¿por qué te pones así?!— interrogó, también listo para pelear.
—¡SÓLO YO PUEDO DECIR QUE SOY MÁS DÉBIL QUE ALGUIEN!-Goos— contestó Yungoos, aún molesto y comenzando a corretear a Rockruff.
—¡Contigo las cosas siempre terminan así!— aulló el pequeño, empezando a huir.
Los Pokémon de Lillie sudaron la gota gorda.
—N-no sé si quiera involucrarme con estos Pokémon…— murmuró Shiron nerviosa.
—N-no te preocupes, pequeña y tonta Vulpix… Verás que seremos grandes amigos en menos de lo que crees— aseguró Cutiefly.
—No se preocupen, ellos siempre son así— informó Peke, poniéndose junto a ellos.
Cuando la Vulpix de Ash se colocó frente a ellos, Shiron abrió levemente la boca.
—Soy Peke, un gusto conocerlos— dijo sonriendo.
—Hola, pequeña Vulpix roja— saludó Cutiefly—. Estamos aquí en busca de memorables amistades que puedan perdurar para siempre. Vamos, Vulpix blanca, preséntate.
Un tanto vacilante, Shiron habló.
—S-soy Shiron, creo… Un gusto…
—Sé quién eres— afirmó Peke sin quitar la sonrisa de su rostro—. Estamos juntas desde que éramos huevos así que se podría decir que somos amigas de la infancia.
La respuesta sorprendió un poco a la recién nacida y tras asimilarlo, se animó a preguntar eso que le daba tanta curiosidad.
—¿P-por qué te sale ese brillo del cuerpo y por qué no luces como yo?...
Justo cuando Peke estaba por responder, alguien más experimentado lo hizo.
—Peke es lo que se conoce como un Pokémon variocolor— dijo una voz a sus espaldas que le pertenecía a Pikachu—. Al contrario de otros Vulpix normales, ella tiene un color diferente por algo de su no-se-que-cosanetica. Además de que ella es una Vulpix de Kanto y tu una de Alola.
El ceño de Shiron se frunció un poco al oír eso.
—¿Ash no los había llamado para entrenar los pasos del Movimiento Z?— preguntó Peke.
—¿Movimiento Z?...— repitió Shiron en un susurro.
—Lo hizo, sólo que poco después recordó que ninguno de nosotros dos aprende movimientos del tipo Fuego…— murmuró Dartrix, recordando todo lo que había hecho para nada.
—¿¡Entonces el Movimiento Z será sólo para mí?!— preguntó emocionada Peke. Algo que sólo ella y Ash compartirían…
—Hasta que atrape a otro tipo Fuego— respondió el ave, acomodándose el flequillo. Al instante, los ojos de la zorra de fuego se aguaron— ¡AHHH! ¡N-no quería decir eso, Peke! ¡Y-yo me refería a…! ¡P-Pikachu, amigo!— con la mirada buscó el apoyo de su líder, quien le estaba dando la espalda, atendiendo a los nuevos integrantes del grupo.
—Bienvenidos, chicos. Puede que seamos un poco extraños y ruidosos a veces, además de que no descarto que en un futuro seamos muchos, pero de todas formas, me gustaría que nos lleváramos bien— la pata de Pikachu se extendió hacia los nuevos. Shiron lo miró con un poco de desconfianza y Cutiefly…
—Un placer líder del grupo, espero que consideres la decisión de tomarme como tu mano derecha— dijo, uniendo su patita con la de Pikachu en un apretón.
El roedor rio nervioso.
—Eso de líder es un título que ellos quisieron ponerme. El verdadero líder aquí es Ash— informó— ¡Y tú cálmate!— ordenó, dándole una descarga a Yungoos quien cayó de cara al suelo.
—Eso se sintió bien-Goos…
La mirada del bicho se dirigió hacia Ash, quien estaba siendo corregido por Kiawe.
—Entonces supongo que…
—¡Chicos, hora de empezar con el entrenamiento!— llamó Lillie.
Al oír esas palabras, todos los Pokémon de Ash caminaron hacia la rubia ante las confundidas miradas de los dos monstruos de bolsillo de la misma, quienes también se acercaron lentamente.
—Ahora bien, para adaptarnos al ritmo de Shiron y Cutiefly…
—¡N-no puedo más…!— exclamó Shiron, tirándose de cara al suelo sin nada de energías.
—¡Hoja afilada, por favor!
Con rapidez, las hojas salieron disparadas hacia Rockruff quien hacía su mejor intento por esquivar.
—¿C-cómo pueden aguantar todo eso?...— preguntó sin poder levantarse.
—E-eso no ha sido nada, joven y tonta Vulpix…— dijo Cutiefly, tratando de sonar lo mejor posible mientras hacía un inútil esfuerzo por volar.
—Lillie se ve muy fresca para haber empezado hace apenas una semana…— murmuró Pikachu, colocándose al lado de los exhaustos Pokémon— Sabía que tenía el toque.
—¿Ustedes… hacen esto… todos los días?— preguntó Shiron.
—Sí, sólo que el entrenamiento que hacemos actualmente es diferente al que Ash nos tenía acostumbrados… Es… más fácil— contestó.
Shiron al oír esto dejó caer la cara contra el suelo.
—Y-ya veo… Ja… Al fin un reto…— y Cutiefly también se dejó caer de cara al suelo.
—El primer entrenamiento de Peke fue saltar la cuerda… Tal vez nos sobrepasamos un poco con Shiron…
—¡HECATOMBE PÍRICA!
—¡OH! ¡Bien hecho, Ash! ¡Lo hiciste a la perfección!— felicitó Kiawe, viendo como el azabache había terminado de ejecutar los pasos correctamente.
—¡Gracias! ¡Estoy muy motivado últimamente!— informó, volviendo a hacer los pasos otra vez— ¡Ey, Peke, vamos a intentar el Movimiento Z!
Sin dudarlo ni un instante, la Vulpix salió corriendo hacia su entrenador con alegría.
Escuchar lo último dicho por Ash hizo que Lillie hiciera una mueca.
—Por últimamente te refieres a esta mañana, ¿no?...
El azabache sacó el Normastal de su pulsera para luego poner el Pirostal y luego inhaló profundamente. Una vez que él y Peke ubicaron una zona donde no había nadie, comenzaron.
Sus manos se cruzaron hacia el frente y luego comenzaron a subir como si se tratara de lava a punto de surgir, finalmente su brazo izquierdo se posó sobre el derecho, el cual se extendió hacia el frente. Su Pulsera Z comenzó a resplandecer por la energía que terminó traspasándose a Peke. El símbolo de la pulsera apareció frente a Vulpix.
En esos instantes, el único buen movimiento (es decir, que Peke podía usar bien) era Ascuas y aunque Ash intentó pronunciar esas palabras, en su lugar salió…
—¡HECATOMBE PÍRICA!
En el hocico de Peke comenzó a formarse un ataque cada vez más grande que terminó de crecer una vez que se convirtió en una gran bola de fuego. Pikachu comenzó a sudar un poco; ese movimiento se veía fuerte…
Una vez que la Vulpix de Ash disparó hacia lo que debía ser la nada, el roedor eléctrico se puso en medio del movimiento, recibiéndolo de lleno y siendo envuelto por una gran explosión de fuego.
—¿¡Qué ra…?!— antes de que el azabache pudiera terminar su frase, fue interrumpido por la onda creada por la explosión.
Todos los presentes tuvieron que cubrirse la cara para evitar ese aire caliente que salía disparado a todas direcciones. Una vez que todo cesó, pudieron volver a ver.
Parado como si no fuera nada y con sólo un pequeño rasguño de no más de 2 centímetros estaba Pikachu.
—Pika pi…
Definitivamente esperaba algo más potente que eso.
—¡Cielos, Pikachu! ¡Avisa antes de hacer algo como eso!— regañó Ash, acercándose a su Pokémon sin siquiera preguntarle por su estado de salud. Eso podía tomarse como irresponsabilidad o por otra parte, como confianza.
—Como se esperaba de Pikachu…— murmuró Lillie algo divertida.
—Un Pokémon sin duda formidable…
—¡Goos, goos!
—¡Prrr!
—¡Woof!
El resto de Pokémon de Ash se acercaron a él y Pikachu.
—¡K-Kou!— exclamó con molestia y algo de cansancio Vulpix al haber sido opacada en su momento por la intervención del roedor.
—¡Cierto, tú también lo hiciste excelente, Peke!
Por otra parte, Shiron y Cutiefly miraban con la boca abierta lo ocurrido.
No sólo la potencia del Movimiento Z… ¡La resistencia de Pikachu era una cosa seria!
—T-tenemos mucho que aprender, joven Vulpix blanca…
—S-si…
—¡Alola!
Las diez de la mañana llegaron y tras un rápido desayuno, el grupo de Ash volvió a ponerse en marcha.
—¡Gracias por la hospitalidad!— dijo Lillie vestida de nuevo con sus ropas habituales y bolso colgando. Entre brazos llevaba a Shiron y recostado en su sombrero estaba Cutiefly.
—¡Nos veremos!— se despidió Ash.
—¡Hasta que volvamos a cruzarnos!-Rotom.
—¡Suerte en tus futuras pruebas, Ash! ¡Le rezaré al volcán de Akala por ti!— deseó Kiawe.
—¡No hagan cosas sucias!— gritó Paku, atrayendo la mirada de unos turistas que iban entrando al lugar.
—¡Y si las hacen utilicen protección!— secundó Omaha.
Un gran golpe en las cabezas de ambas las calló.
—¡No griten esas tonterías en una zona pública!
—Nunca me había alegrado tanto caminar lejos de un lugar…— pensó Lillie levantando el puño frente a su cara y conteniendo unas ligeras lágrimas. Ahora al menos estaría libre de las insinuaciones de Paku.
—En serio no sé qué le pasa a la gente con lo de usar Protección… Entiendo que sea un buen movimiento, pero, ¿acaso está a la moda o algo así?— le preguntó Ash a Pikachu y su Pokédex.
—Tampoco lo entiendo… ¿Quieres que lo busque en internet?-Rotom.
—¡N-NO HAGAN ESO!— ordenó Lillie, roja como un tomate.
—¿Eh? ¿Por qué no?
—Sí, ¿por qué no?-Rotom.
—Pika.
—¡S-SÓLO NO LO HAGAN!
Los cuatro familiares veían con una sonrisa como los chicos se alejaban hacia su siguiente destino.
—Son un trío animado, ¿no?— preguntó Kea con una pequeña sonrisa.
—Lo son— respondió Kiawe.
—Aunque ese Rotom es un dolor de cabeza— se quejó Paku.
—Y Ash Ketchum no parece alguien del todo convencional— añadió Omaha.
Al final, los cuatro voltearon a verse.
—Pobre Lillie…— concluyeron a la vez para luego comenzar a reír.
En medio de las risas, un videomisor comenzó a sonar. Todas las miradas se dirigieron a Kiawe, quien no tuvo más opción que sacarlo de su bolsillo y voltear a ver la pantalla, sorprendiéndose por la persona que lo llamaba. Sin mucho que decir, contestó.
—Alola, re…— antes de poder terminar de hablar, fue interrumpido.
—Kiawe, necesito que vengas a Konikoni de urgencia.
El gesto del capitán se enserió y procedió a separarse de sus primos.
Si la reina lo decía, no podía tratarse de algo precisamente bueno.
12:15 p.m. Ruta 7.
—En serio no puedo creer que Kiawe sea primo de Omaha, Paku y Kea— murmuró Ash con las manos tras la cabeza.
—Y yo no puedo creer que en realidad se te haya olvidado el apellido del señor Kiawe— dijo Lillie, acariciando levemente a Shiron—. Aún recuerdas otros apellidos como el de Hau, ¿no?...
—¡Claro que sí! ¡Él se apellida Mahalo, como la Senda Mahalo!— contestó Ash, haciendo que Nebulilla liberara un pequeño "Kaku" al recordar el lugar— Sólo que cuando recordaba a Kiawe pensaba en otras cosas…— dijo en voz baja mientras hacía un mohín cual niño pequeño.
Lillie no necesitó oír más para saber a lo que se refería Ash.
—S-sobre mi hermano…
Y Ash tampoco.
—¡AHH! ¡No tienes que preocuparte por ello! ¡Ya no me molesta eso!— aseguró Ash, agitando ambas manos de izquierda a derecha (zarandeando levemente a Pikachu en el proceso).
—¿E-estás seguro?...— preguntó un tanto nerviosa.
—Mi elaborado diagnóstico médico me deja saber el estado de ánimo de Ash y en efecto, no hay mentira en sus palabras-Rotom— informó, apoyando a su entrenador.
—Ya veo…— suspiró con alivio.
Shiron se veía un tanto confundida y Cutiefly hacía como que no lo estaba.
—¡De todas formas! ¡Veo la siguiente ruta!— exclamó Ash, señalando hacia el frente donde podía verse una gran entrada sobre la cual había un letrero que decía "TÚNEL DEL VOLCÁN".
Sin perder tiempo, el azabache salió corriendo hacia el lugar.
—¡O-oye, Ash, espera!— pidió Lillie, comenzando a correr tras de él.
—¡Tendrás que obligarme!— bromeó, sin detenerse.
Al menos no al instante.
Justo cuando estaba frente a la entrada, su cuerpo se detuvo por completo, sorprendiendo a Lillie en demasía.
—¿Ash?...— lo llamó, acercándose a él. Una vez que estuvo a su lado, pudo ver como su boca se torcía levemente en algo que trataba de asimilar una sonrisa.
La mirada del entrenador estaba clavada en el frente; en la inmensa oscuridad que proveía del túnel.
—E-está oscuro, ¿eh?...— preguntó el chico, tratando de parecer lo más natural posible.
—Vaya, sí que lo está…— secundó Lillie— Podría ser malo que nos tropezáramos al no ver por la oscuridad.
Una enorme sonrisa apareció en el rostro de Ash.
—¡TIENES RAZÓN!— dijo, comenzando a reír— ¡P-Pikachu, amigo, necesito que recuerdes un movimiento!
El roedor no preguntó, simplemente cedió la parte posterior de su cráneo para que fuera masajeada por el chico de Kanto.
—R-recuerda Destello…
—¡Destello será útil para esta ocasión, una gran elección, Ash!-Rotom— dijo en un tono más robótico de lo usual.
—¡JAJAJA! ¡G-gracias, Rotom!— dueño y maquina comenzaron a reír de forma muy antinatural.
El ceño de Shiron se frunció levemente. ¿Estaban mal de la cabeza?
—N-no entiendo el chiste— informó Lillie, esbozando una sonrisa nerviosa.
—¡MUCHAS GRACIAS, ARCEUS/-ROTOM!
—Pika…— murmuró el Pokémon. Esos dos eran más convincentes ocultando el asunto cuando no trataban de hacerlo.
De golpe y porrazo, Rotom dejó de reír para pasar a mostrar en su pantalla el texto:
LLAMADA ENTRANTE.
DE:
CAPITANA/AMIGA MALLOW.
—¿La capitana Mallow?...— murmuró Lillie.
Ash, aunque no lo demostrara estaba igual de sorprendido. ¿Por qué Mallow lo estaba llamando?... ¿¡Acaso…?!
—¡R-responder llamada!
El azabache esperaba un tono desesperado, acusador e incluso llanto, pero en su lugar…
—¡Alola, Ash!— saludó la capitana con total entusiasmo. De fondo, podían verse varios árboles que muy apenas dejaban entrar luz solar.
Esas primeras palabras dejaron descolocado al chico, quien se quedó viendo como estúpido la pantalla.
Mallow ladeó levemente la cabeza.
—¿Pasa algo? ¿Tengo harina en la cara?— preguntó, tocándose el lugar mencionado en busca del polvo.
—¡A-ah, no, no, no! ¡Q-quiero decir! ¡Alola!— exclamó, recobrando su ánimo usual— ¡Me sorprendió que me llamaras Mallow!
—¿¡Verdad?! ¡Es la primera vez que hablamos por teléfono!— dijo con alegría para luego notar algo— ¿¡Oh?! ¿¡Esa de ahí es Lillie?! ¡Alola, Lillie!
—Alola, señorita Mallow— dijo, haciendo una leve reverencia. Era la primera vez que hablaban formalmente tras presentarse en Kantai.
—¡Bueno, bueno! ¡Dejando de lado los saludos, muchas felicidades por pasar tu tercera prueba, Ash! ¡Sólo te queda la mía y podrás enfrentar a la reina Olivia!— contó, comenzando a cargar una especie de olla. Todo indicaba que tenía un videomisor.
—¡Oh! ¿Kiawe te lo contó?— preguntó algo intrigado.
—¡Sep, me lo dijo a eso de las 10 pero estaba ocupada preparando unas cosas para la prueba que pondré hoy!— respondió, bajando la olla al suelo— No deben estar lejos, ¿no? Tal vez estén… ¡como a un día de viaje a pie!
—¿¡Tan cerca?!— exclamó Ash— ¡Eso es perfecto, tendré que esperar menos para hacer la prueba!
—Es lo bueno que tiene este sitio, sin importar si tomas primero la prueba de Lana o de Kiawe, al final llegarás rápido a la mía— reveló, comenzando a vaciar lo que sonaba como agua sobre la olla.
—Por "este sitio", ¿te refieres al lugar de la prueba?— preguntó interesado.
—¡Así es, la "Jungla Umbría"!— a juzgar por el movimiento de sus manos (y el sonido de chapoteo) se podía ver que estaba echando varias cosas dentro del agua que acababa de vaciar.
—Jungla Umbría…— repitió el chico— ¿¡De casualidad tu apellido es Umbría?!
Con ambos brazos, Mallow formó un "X" que no se pudo ver gracias al movimiento del videomisor.
—¡Baaatsu! ¡Nop, mi apellido es "Aina"!— respondió.
Ese dato hizo que Lillie levantara la mirada con algo de interés. Había oído de eso antes.
—¡Woah! Eso sí es una sorpresa… Por algún motivo la gente que conozco se apellida igual que los lugares que visito, ¿¡no es eso raro?!
—¡Oh, ¿no lo sabes?!— preguntó ligeramente sorprendida para luego sonreír ampliamente— ¡Verás, la cosa con los apellidos…!
Un fuerte ruido como de hojas proveniente del lado de Mallow interrumpió su habla.
—¡Vaya! ¡Lo siento, Ash, te lo contaré todo mañana!
—¡E-espera, realmente quiero saber...!
Justo cuando colgó la llamada, algo saltó detrás de ella. Por unos instantes, el azabache habría jurado ver una gran cuchilla rosada.
Rotom volvió en sí al poco tiempo.
—Rayos, realmente quería saber…— murmuró por lo bajo Ash— Bueno, creo que lo mejor sería atravesar el túnel de una…— al subir la mirada se dio cuenta de que ya no había oscuridad frente a él, confundido se dio la vuelta sólo para verla tras de sí… ¿En qué momento…?
—Mientras hablabas con la capitana Mallow comenzaste a caminar y atravesamos el túnel— informó Lillie, viendo el gesto de incredulidad en la cara del chico.
—Pikachu— secundó el Pokémon, dejando de desprender brillo.
—Ya veo… ¡Eso es bueno, ¿no?!— dijo con alegría. ¡Se había salvado de tener que recorrer todo el lugar teniendo consciencia! ¡Luego se lo agradecería a…!
—¡MIAAAAAAAU!
El gran gruñido confundió a todos por igual, lo cual sólo aumentó al ver como Yungoos salía de su Pokéball sin ser llamado y comenzaba a correr tras el ruido.
—¡Yungoos, espera!— pidió Ash, comenzando a correr con rapidez tras su Pokémon.
—¡Tú también espera, Ash!-Rotom— y salió disparado detrás de él.
Lillie por otra parte se quedó plantada en su lugar. ¿Por qué ese gruñido le era tan familiar? Antes de darse cuenta, ya estaba sola.
—¡E-espérenme!— exclamó para comenzar a correr tras sus compañeros.
Según un cartel que había por el camino, el lugar al que habían llegado era la Ruta 8.
El lugar, a diferencia de la Ruta 7, era bastante bonito y lleno de vegetación. Ash lo habría apreciado mejor si su Yungoos no estuviera encarando con ferocidad a un Growlithe, ocultando tras de él a un molesto Litten.
—¡Vamos, pequeños, no están haciendo mi trabajo más fácil! ¡Sólo quiero ayudarlos!— aseguró un chico, extendiendo su mano hacia los pequeños cuadrúpedos. Justo cuando el gato de fuego estaba por lanzarle una bola de fuego, la extremidad del sujeto se detuvo en seco.
—No creo que a él le guste eso que estás haciendo. Además, mi lindo Yungoos está ahí— dijo Ash, sujetando con fuerza el brazo de aquel hombre vestido de blanco.
—¡Ghaa!— exclamó con dolor para luego dirigir la mirada hacia el azabache— ¡N-no se quien seas tú, pero creo que no sabes que cuento con el permiso de la Fundación Aether para…!
El agarre del chico de Kanto disminuyó y las palabras dejaron de salir de la boca del tipo que trataba de atrapar a Litten cuando se vieron detenidamente.
Para empezar, estaba el hecho de que Ash ya había visto antes el rostro de esa persona, junto con su Pokémon (el cual le estaba gruñendo por la agresión hacia su entrenador, mientras Yungoos le gruñía a éste) y segundo, ese nombre.
Por no decir que el uniformado también había visto antes al azabache.
Los ojos de ambos se abrieron con fuerza y dijeron al unísono…
—¡Chico del Growlithe!/¡Chico del Noctowl brillante!
Fundación Aether; Lillie; Chico que conocía el nombre de Lillie… Lillie...
—Si tú estás aquí eso quiere decir que…— masculló el empleado, volteando la mirada hacia un lado.
Pasmada frente a ambos entrenadores estaba la rubia. Su gesto no mostraba otra cosa que miedo.
Por su mirada puedo ver que no soy la persona que esperaba, señorita.
Aurelia… ¡es un hermoso nombre!
¿Recorrerá usted sola las calles de Hau'oli?
Dejar esperando a una señorita es cosa de salvajes.
Mi nombre es...
—Tori…— susurró Lillie, temblando de pies a cabeza.
Tan bello como él solo, el señor destino también podía ser increíblemente cruel.
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…
Vaya, terminé…
Realmente no estoy muy seguro de si en el siguiente capítulo podremos iniciar con la prueba, pero conociéndome tal vez no lo hagamos. Perdón por la gran cantidad de capítulos "transitorios", pero créanme, todos tienen peso para la historia.
¡EN SERIO QUIERO TERMINAR CON AKALA! ¡TENGO TANTAS SORPRESAS PARA USTEDES!
Rayos… Con respecto a los OC, no tenía planeado darles tanto tiempo en pantalla a los hermanos Keahi, sólo que como plantee el Wela Volcano Park como un lugar turístico, me parecía mucho trabajo para una sola persona como Kiawe (quien también está muy ocupado con el rancho familiar y el puesto de capitán). El punto bueno es que realmente no volverán a salir hasta muy avanzada la historia y no serán del todo influyentes…
Con respecto a Tori… ¡Cielos, ya quería que apareciera! Creo que algunos de ustedes ni lo recordarán ya que fue presentado como un personaje de relleno en un inicio (aunque tenía planeado darle este giro desde hacía meses, prácticamente desde que se me ocurrió meterlo a la historia) que intentaría ligarse a Lillie en el capítulo 13 "Hau'oli, el lugar del comienzo". Créanme que la cosa con Tori apenas comienza, pero tranquilos, tampoco será un personaje recurrente. Se limitará a cumplir su rol en la historia y luego, bye, bye.
Vaya… Termino con los traumas de Ash (o los dejo momentáneamente de lado) y empiezo con los de Lillie… ¡No me doy un descanso ni a mí ni a ellos!
Bueno… A partir de ahora, creo que les dejaré unas pequeñas fichas de personajes para no tener tan vacío este apartado.
¿Comenzamos con el protagonista?
Nombre: Ash Ketchum.
Edad: 17 años.
Estatura: 1.70 metros.
Lugar de origen: Pueblo Paleta, Kanto.
Sueño: Ser un Maestro Pokémon.
Pokémon insignia: Pikachu.
Disfruta de: Comer, participar en batallas Pokémon y viajar.
