Ey, ¿Qué tal? Acabo de retomar la escuela por lo que tal vez tenga menos tiempo libre de ahora en adelante. Trataré de traer capítulos tan pronto como sea posible. ¡Gracias por su comprensión!

Tej41: ¡Era la intención!

Nimbus2000: Pasará un rato hasta que lo sepamos… ¡Él lo dijo! Le llama la atención como es que Ash tiene Pokémon tan fuertes. Lillie tiene buena genética, digo, sólo mira a su madre y hermano… ¡Muchísimas gracias! Fue un cumpleaños muy divertido.


—¿Estás bien, Ash?

La mirada de Lillie mostraba preocupación; después de todo, su amigo estaba con los ojos clavados en un pequeño tazón de arroz.

Al instante, el mencionado levantó la vista.

—No es nada— respondió. Su voz no dejaba ninguna sospecha de que estuviera mintiendo—. Es sólo que el arroz de Alola es muy distinto al de Kanto…

—Es lógico— Lillie se llevó un trozo de piña a la boca y cuando terminó de tragar, volvió a hablar—. Eres oriental, tu cultura es muy distinta a nosotros los occidentales.

Ash rio levemente.

—Cuando viajo siempre olvido ese tipo de cosas… Como todos hablamos el mismo idioma y sentimos lo mismo, no noto las diferencias— contó, tomando un poco de arroz con una cuchara.

Lillie observó atentamente la acción del azabache.

—Imagino que comer con cuchara también es algo raro para ti— supuso.

Los ojos del entrenador se entrecerraron.

—Eso de que los orientales sólo comemos con palillos es mentira, ¿sabes?

La rubia se llevó una mano a la boca, avergonzada.

—¡L-lo lamento mucho!— se apresuró a decir— ¿D-dije algo ofensivo?...

La mirada de Ketchum no cambió hasta pasados quince segundos, donde comenzó a reír, sacándole un suspiro de alivio a su amiga.

—No realmente— contestó, volviendo a comer—. Cuando viajé por Sinnoh fue un poco chocante no ver palillos por casi ningún lado, pero luego me terminé acostumbrando.

—Cielos, pensé que había dicho algo insensible…— las mejillas de Lillie se inflaron y su ceño se frunció levemente, al ver esto, Ash volvió a reír. No pasó mucho hasta que la chica volvió a tener su gesto usual— Sinnoh…— repitió, poniéndose un poco pensativa— Pikachu nos contó que fue la cuarta región por la que viajaste, antes de eso estuviste en Hoenn y considerando que ésta misma es también una región oriental muy pegada a Kanto, quiere decir que la cultura era prácticamente la misma…

—Veo que estás al tanto de mi recorrido— dijo Ash, con la cuchara en la boca y sonriendo.

Lillie no tardó mucho en sonrojarse. Sonaba como una acosadora.

—¡N-no es eso! ¡Es só-sólo que…!

—Eso es bueno…— murmuró Ash, volviendo a centrar su atención en la comida— Mis acompañantes no suelen hacerme preguntas sobre mis viajes… Puede que suene un tanto ecocéntrico pero me gustaría hablar sobre mis aventuras de vez en cuando con alguien… Tonto, ¿no?— una risa nerviosa salió de su boca al tiempo que se rascaba la mejilla, como si de verdad estuviera avergonzado.

Ver a Ash así, tan tranquilo… Era algo que Lillie consideraba cautivador. Ver la otra cara de la moneda, la versión de Ash Ketchum que mostraba una emoción más allá de la alegría o la emoción.

Era fascinante.

Lillie liberó una pequeña risa que llamó la atención del azabache.

—Se dice "egocéntrico", no "ecocéntrico"— corrigió, poniendo los cubiertos sobre su ya vacío plato— Y sobre tus viajes… ya tendremos mucho tiempo para hablar sobre ellos. Aún no me pongo al día con todos tus combates en las Ligas Pokémon— guiñó el ojo derecho con complicidad.

El oriundo de Kanto soltó una carcajada.

—¿Te gustaría ser la presidenta de mi club de fans?— interrogó, dejando de comer.

—¿Puedo tener ese honor?— preguntó, fingiendo sorpresa.

—No veo porque no— respondió—. Había pensado hacer camisetas con mi cara junto a la frase "Gotta catch 'em all", ¿te parece bien?

—Un eslogan en Unovano que además es un juego de palabras con tu nombre… ¡Muy inteligente!— notó la rubia, repasando la frase en su mente una y otra vez, sorprendida también porque Ash lo había pronunciado bien.

—¿Verdad? Unos amigos de Unova notaron el parecido y me lo dijeron— informó, recordando a cierto dúo.

Ambos adolescentes se quedaron viendo unos instantes para luego romper en risas.

—¿C-cómo fue que terminamos hablando de todo esto?— preguntó Lillie, limpiándose las lágrimas residuales provocadas por la risa.

—F-fue por el arroz— respondió Ash, imitando la acción de la rubia.

—Cierto… el arroz… ¿Qué lo hace tan diferente al de aquí?— cuestionó, curiosa. Un ligero escalofrío recorrió su espalda y cuando giró levemente, pudo ver como todos los Pokémon del grupo y Rotom la miraban con una sonrisa… Aunque por algún extraño motivo no vio a Cutiefly ni a Litten… Pronto, las palabras de su amigo la hicieron distraerse de ese hecho.

—El arroz de Kanto es más pegajoso y tiene menos sabor— su mirada bajó en dirección a la comida—. No es lo más rico que puedas comer en la región pero si probarás el que prepara mi mamá…— al terminar la frase pasaron dos cosas. Primero, una mueca de incomodidad se formó en la cara de Lillie y segundo, el ánimo de Ash disminuyó notablemente— el que prepara mi mamá…

Oscuridad.

El azabache se llevó una mano a la frente y comenzó a frotársela.

—¿Ash?...— murmuró Lillie preocupada.

—Extraño a mi mamá…— susurró. Aunque apenas era audible, su voz se escuchaba quebrada; era la misma voz de un niño pequeño que pedía por su madre tras llorar por ella.

La cara de Lillie se tornó triste y sintió como su corazón se estrujaba.

En esos instantes, ella rogó porque esos dos meses que se habían prometido pasaran volando.

Rogó para tener el valor de contar su pasado.


Algo dentro de Cutiefly vibró. Percibió esa emoción que él no experimentaba desde hacía más de dos años. Percibió una notable aura de tristeza.

Te dije que te largaras, maldito bicho.

Las crueles palabras de Litten lo regresaron a la realidad.

¡Eres bastante gracioso, Litten!— rio levemente, haciendo el intento de olvidar lo que acababa de sentir— ¿Estás ensayando para algún tipo de espectáculo? Con gusto podría colaborar para hacer de tu interpretación algo mejor.

El ceño del gato (quien estaba subido sobre una valla de piedra en la parte trasera del Centro Pokémon) se frunció. En sus ojos se podía leer: "Lárgate".

Más sin embargo, eso no pareció tener efecto alguno en Cutiefly.

¡Tus ojos también transmiten muchas emociones! Sin duda alguna eres bueno— reconoció el bicho.

Litten deshizo su gesto y suspiró. Acto seguido, cerró los ojos con intención de dormirse.

Vaya… Un Litten durmiendo por la noche, eso sí que es raro— notó Cutiefly—. Pero bueno, creo que te dejaré descansar. ¡Continuemos nuestra charla mañana, joven Litten!

Si me hablas, te quemo— fue lo último que salió de su boca.

¡Definitivamente seremos buenos amigos!

Sin más que decir, el tipo Hada se dirigió de vuelta al interior del Centro Pokémon con una sola palabra en mente.

Tristeza.

¿Estarían todos ellos bien?...

La cabeza del bichito se agitó fuertemente.

¡No es tiempo de pensar en el pasado! ¡Mi amada entrenadora me espera!— se dijo a sí mismo, entrando al establecimiento a toda velocidad— ¡Espera por mí, Lillie!

Y así, la noche inició y terminó.


Campos de batalla del Centro Pokémon. 7:20 a.m.

—Tú puedes, Shiron ¡Nieve polvo!

La recién nacida abrió el hocico y de éste salió una pequeña ráfaga de aire helado.

—¡Contrarresta con Ascuas!

Peke no se quedó atrás. Imitando la acción de su compañera de especie liberó, en lugar de hielo, fuego.

El movimiento de la forma Kanto destruyó por completo el ataque de Shiron y continúo avanzando. Tan rápido como pudo, la pequeña zorra blanca esquivó.

—¡Paremos por el momento!— indicó Ash, subiendo la mano derecha al aire.

—Estuviste increíble, Shiron— felicitó Lillie, acuclillándose para estar a la altura de su Pokémon.

—Descansen por un momento, chicas. Yo tengo algo que discutir con mis Pokémon— avisó, pasando a retirarse al lugar donde Yungoos peleaba con Dartrix al tiempo que Pikachu, Rockruff y Rotom hacían de espectadores. Sin señales de Litten—. Por cierto, lo hiciste genial, Peke.

La tipo Fuego liberó un sonido de alegría.

—Sí, haremos eso…— murmuró la rubia, tomando a su pequeña en brazos. Un pequeño revoloteo en su oído le avisó que Cutiefly había regresado de quien sabe dónde— ¿Dónde estabas, pequeño? Te perdiste los combates de la mañana.

El tipo Bicho empezó a decir algo con alegría, cosa que evidentemente Lillie no entendió.

—Seguro que fue algo fascinante— dijo por decir, dedicándole una sonrisa a "su" Pokémon.

Gracias a eso, el ánimo de Cutiefly se duplicó.

Y fue por eso mismo que Lillie fue incapaz de notar el ceño ligeramente fruncido de Shiron.


¡VAMOS, AVE! ¡BAJA AQUÍ Y ENFRENTAME! ¿¡O es que en lugar de ser una lechuza eres una gallina?!-Goos.

Dartrix estaba a diez metros del suelo. Tras ver como Yungoos se lanzaba hacia él para morderlo, alzó el vuelo.

¡Así como tú usas tus dientes para morder, yo puedo usar mis alas para volar! ¡No es cobardía, es estrategia!— respondió, agitando sus alas con fuerza y lanzando una oleada de hojas— ¡Esto va de cortesía!

¡ACABARÉ CONTIGO!-GOOS — gruñó el tipo Normal antes de comenzar a zigzaguear con intención de evadir el movimiento.

Más tarde que temprano, Hoja afilada terminó impactando contra él.

Justo cuando Yungoos estaba por usar Doble equipo, Ash llegó.

—¡Reunión, chicos!— gritó, comenzando a chocar las palmas para llamar la atención de sus Pokémon.

—Oh, Ash. ¿Cómo salió el entrenamiento de Shiron?-Rotom— preguntó, siendo el primero en acercarse al entrenador.

—Con la cantidad de ejercicio justa y una buena alimentación, podría crecer muy bien. Veo potencial— contestó, volteando a ver a la Vulpix, quien era acariciada por Lillie.

—Entiendo… Bueno, ¿requieres usar el traductor humano-Pokémon?-Rotom.

—Si no es molestia.

—Para nada-Rotom.

El compartimiento de la espalda de Rotom se abrió, dejando salir los auriculares que Ash no dudó en ponerse.

Te aseguro que la siguiente vez acabaré contigo, ave-Goos.

Deberías agradecer que fui suave contigo. Todavía no olvido lo que le hiciste a mis pobres alas en pueblo Ohana— recordó Dartrix, acercándose a su entrenador.

Yo también mastiqué tus alas, Dartrix. ¿Estás enojado conmigo?— preguntó Rockruff, un tanto nervioso.

No realmente. Recuerda que taladré tu cabeza esa vez.

Oigan, chicos. La reunión ya va a empezar— avisó Pikachu, haciendo callar al instante a los tres Pokémon.

Como se esperaba de Pikachu…— murmuró Peke sorprendida.

—Gracias, amigo— dijo Ash, sentándose en el suelo para estar a la altura de sus Pocket Monsters.

Para ayudar.

El grupo de quedó en silencio un momento. Todos estaban atentos a las palabras que diría Ash.

El azabache tomó aire y lo dijo.

—No tendremos nuevos miembros en el equipo.

Una vez más, silencio. O bueno, uno más bien corto.

¿¡No habrá nuevos amigos?!— preguntó Rockruff, notoriamente afectado.

¿¡Quéeee?! ¿¡Por qué?!— secundó Peke.

Por mi mejor, así no tendré que lidiar con seres tan molestos como el ave-Goos— al tiempo que decía eso, volteó a ver a Dartrix.

¡Ey, amigo, no empieces! ¡Nos llevábamos muy bien cuando yo era un Rowlet!

Es lo mejor, ¿verdad?

Al oír eso, todos se quedaron callados y miraron a Pikachu.

—Concuerdo— ahora era Rotom el que estaba hablando—. Estamos hablando de calidad antes que cantidad, ¿cierto?-Rotom.

Todos los Pokémon con excepción de Pikachu se veían confundidos.

—Correcto— afirmó Ash—. Siento que lo mejor sería concentrarnos sólo en los que somos ahora mismo. Cuantos más seamos, más difícil será entrenarlos a todos y si somos menos, podremos concentrarnos en mejorar las debilidades y fortalezas de cada uno.

¿Debilidades?— repitió Peke. Ella no encontraba "debilidades" en ninguno de ellos.

—Puede que nos las veas porque eres muy joven, Peke, pero todos tenemos debilidades— aseguró el oriundo de Kanto— Yungoos se enoja mucho cuando las cosas no salen como espera.

¡Eso no es verdad!-Goos.

—Rockruff se altera si llegan a hacerle mucho daño o si se siente frustrado.

Sólo un poquito…

—Dartrix a veces tiene tics nerviosos porque quiere arreglarse el plumaje.

¿¡Se nota?!

—Peke, tú tratas de cargar más de lo que puedes soportar.

¡Es porque soy fuerte!

—Y yo a veces actúo impulsivamente cuando peleo con alguien más fuerte y no sé qué hacer— terminó de decir.

Todos los Pokémon de Ash se quedaron en silencio, esperando unas palabras que nunca llegaron.

Y como era de esperarse, el más explosivo expresó el pensamiento colectivo.

¿¡Y cuál es la debilidad de Pikachu?!-Goos.

—Pikachu no tiene debilidades. Su estilo de pelea es perfecto— dijo Ash sin pelos en la lengua.

Vamos, eso no es cierto…— murmuró el roedor, sobándose la cabeza y ligeramente ruborizado.

¡Es imposible que no tenga una debilidad!— exclamó Dartrix, asombrado.

¿Él no se enoja cuando pierde? ¿No le dan ganas de ir al baño cuando está en un momento importante?— preguntó Rockruff, haciendo a todos sudar la gota gorda.

¿Eso te pasa a ti?-Goos…

Sólo me ha pasado unas dos veces, no mucho…

¡Debe haber algo!— insistió Peke, ignorando el comentario del tipo Roca.

—Pikachu y yo llevamos años siendo amigos así que conocemos nuestros puntos buenos y malos mejor que nadie más. Si alguien sabe en qué falla Pikachu, ese soy yo y si hay alguien que es capaz de notar todo lo malo en mí, ese es Pikachu— aseguró Ash.

Sabes que me avergüenza que hables así— recordó el roedor, subiéndose al hombro de su entrenador. Aunque decía eso, su cara mostraba felicidad.

Ambos amigos voltearon a verse y a reír.

(¿Cómo se supone que compitamos contra eso?/-Goos…)— pensaron al mismo tiempo todos los Pokémon del chico, con excepción de uno.

¡Me niego a aceptar que no tenga ningún fallo! ¡Pikachu es alguien increíble, pero no puede ser perfecto!— Peke se veía realmente afectada por el tipo de vínculo que compartían Ash y Pikachu.

Todos los presentes fijaron su mirada en ella y al instante, el tipo Eléctrico bajó del cuerpo de su entrenador para dirigirse hacia ella.

La tipo Fuego retrocedió mientras le fruncía el ceño. Estaba esperando un comentario burlón del tipo "Acepta que soy mejor que tú" el cual nunca llegó.

La pata de Pikachu comenzó a acariciar el flequillo de Vulpix.

Tampoco creo ser perfecto. Cuando encuentres un fallo en mí, házmelo saber; sería de mucha ayuda para mejorarme a mí mismo— le dijo, sonriendo.

Ash rio levemente. Así era su mejor amigo, un Pokémon humilde y amable que se preocupaba por sus amigos.

Recordando que tenía algo más que hacer, se levantó del suelo.

—Bueno, ya les he avisado sobre esto. Pueden seguir entrenando— justo cuando se quitó los audífonos, miró a su Pokémon insignia—. Pikachu, Rotom, vengan conmigo un momento.

—¡Pika pi!— asintió, corriendo hacia su entrenador y subiéndose encima de éste.

—A la orden-Rotom.

Juntos, los tres entraron al Centro Pokémon, dejando al resto del grupo a solas.

Hombre, Pikachu es verdaderamente genial…— murmuró Dartrix.

¡Un verdadero líder de manada!— afirmó Rockruff, entusiasmado.

No me molestaría seguir a alguien así-Goos.

¡Entrenaré el doble de duro!— dijo Peke, aporreando el suelo con su pata— ¡Me niego a quedarme atrás!

¡Digo lo mismo! ¡Aún me queda mucho por mejorar mi Colmillo rayo! ¡Seguro que si aplico mejor los consejos que Pikachu me dio, podré hacerlo más potente!

Creo que bato mal las alas… Tal vez si probara con otra técnica o un ritmo nuevo… No me vendría para nada mal volver a ver a Noctowl o Staraptor…— masculló la lechuza, comenzando a agitar levemente sus extremidades.

Si fuera más veloz o ágil podría alcanzar y evitar los ataques del ave sin problemas-Goos…

Ante la mirada de cierto tipo Hielo, los Pokémon de Ash empezaron a combatir entre sí, tratando de encontrar sus propias fallas y de mejorarlas.


—Muchas gracias, profesor Oak.

—No ha sido nada, muchacho. Si necesitas algo más, sólo házmelo saber— desde el otro lado de la línea, Samuel Oak vestía un pijama.

—Seguro que lo haré— afirmó Ash—. Volveré a llamarlo mañana cuando haya acordado todo con Polo.

—Estoy seguro de que esta es una buena elección. Si ese lugar es como me lo describes, a tus Pokémon les vendría bien estar ahí. Parece ser sano y además, los tendrías más cerca de ti.

—Sí, un cambio de aires no le hace mal a nadie— rio.

—Bien. Bulbasaur estará listo para mañana, sabes cómo es él de responsable— le recordó.

—Un líder por naturaleza, de eso estoy seguro— respaldó Ash.

—De todas formas, muchacho, ¿qué es lo que le dijiste hace unos instantes? Lucía muy apurado por contactar con tus otros Pokémon— el recuerdo de como Bulbasaur, apenas regresando al laboratorio de Paleta salió corriendo a toda velocidad llegó a su cabeza.

—Bueno… Eso…— el adolescente comenzó a rascarse la mejilla, nervioso.

—Pika pikachu…— le susurró a su entrenador ante los confusos ojos de Oak.

—Ya lo sé, amigo…— murmuró, poniendo una mano frente a sí para tapar su boca. Resumen: No tenían idea de que excusa poner.

—Ash le habló principalmente de los beneficios que podría traerles ese lugar para mejorar sus fuerzas; también le comentó lo relajante que podía llegar a ser. Estoy seguro de que Bulbasaur se emocionó por ese hecho y no pudo evitar correr a contarles a todos-Rotom— se apresuró a decir.

—Ohhh… Entiendo… Por otra parte, eres una pieza muy fascinante de maquinaria, ¿no te gustaría…?

—¡Hasta luego, profesor!— interrumpió Ash, colgando la video llamada de golpe— Uff… Que presión…

—¿¡No pudiste haber hecho eso antes?!-Rotom— interrogó.

—¡Tú también pudiste haber dado antes la excusa!— le recriminó.

—¡Oye, tuve que buscar en una web de excusas, eso toma algo de tiempo!-Rotom.

—¿¡Existen las páginas web de excusas?!

—¡Lo hacen!-Rotom.

—Pika…

—¿Todo bien, Ash?...— preguntó Lillie desde atrás de él.

Al igual que la rubia, Shiron y Cutiefly lo estaban viendo extrañados.

—¡Todo bien, todo bien!— aseguró el chico— ¿¡Verdad, Rotom?!

Justo cuando la mano del azabache se levantó para golpear la carcasa de Rotom, éste se alejó.

—¡Fuiste muy lento-Rotom!

—¡Ey! ¡Es un gesto amigable!

—¡Dañas la pintura de mi carcasa-Rotom!

—Pikachu…— dijo, interrumpiendo la discusión.

—¿Qué Lillie nos está viendo raro?/-Rotom— dijeron al unísono, volteando a ver a la mencionada, quien, efectivamente, los miraba como si no estuvieran cuerdos.

—No me pongan atención…— murmuró la chica— Iré a… descansar…— con el índice apuntó las escaleras que llevaban al piso de arriba y comenzó a caminar.

—¡E-espera!/-Rotom.

No era como que realmente le extrañara o desagradara la interacción de ese par, muy al contrario. Estaba encantada de saber que la relación entre ellos no fuera sólo la de dueño-objeto y de que se llevaran tan bien, era sólo que…

Ambos estaban muy raros.

Rotom ya no sonaba tan mecánico. Sonaba como si su lado Pokémon estuviera sobrepasando su lado electrónico, cosa rara si considerabas que gracias a esto era capaz de hablar. Inexplicablemente, estaba empezando a sentirse más vivo de lo que ya era.

Ash por su parte, ya no lucía tan despreocupado como cuando lo conoció. Aunque en sí, su esencia se mantenía idéntica al igual que su determinación y el invisible fuego de sus ojos, algo en él parecía diferente. Parecía más consciente de lo que era antes, como si estuviera atento a cualquier cosa que pasara a su alrededor… como si esperara algo. Por no mencionar la situación de la noche anterior y cuando estallaba en risas junto a Rotom.

Ella seguía sin comprender que era lo chistoso de aquel oscuro túnel.

Un ligero suspiro salió de los labios de Lillie, lo cual alertó a Shiron y Cutiefly, quienes iban caminando detrás de ella.

—Por algún motivo me siento excluida…— murmuró.

Los Pokémon voltearon a verse con preocupación. Lo que Pikachu les había contado sobre el inexplicable miedo de su entrenadora por esa tal Fundación Aether los tenía muy expectantes.


Tras bañarse, cambiarse y desayunar, el grupo de Ash salió del Centro Pokémon con dirección a la Jungla Umbría.

—Si seguimos el itinerario que preparé, estaremos llegando al lugar de la prueba a las 11 y media, es decir, en 3 horas-Rotom.

—Itinerario…— repitió el azabache, comenzando a caminar— Eso suena muy profesional…

—Es normal hacer uno cuando estás planeando un viaje— afirmó Lillie—. Administrar el tiempo es lo más efectivo que se puede hacer.

—¿Y por qué no lo hicimos antes?/-Rotom— dijeron dueño y máquina, otra vez, al unísono.

Una pequeña gota de sudor corrió por la sien de Lillie.

—Porque no se me había ocurrido antes…— respondió, no muy orgullosa de ello.

—¿No se supone que es algo normal?/-Rotom— el gesto en los rostros de ambos era claramente risueño.

—Lo es, pero…

—¿Pero?/-Rotom…

Ver como la rubia era acorralada por ambos le sacó una risa a todos los Pokémon con excepción de Cutiefly y Shiron; el primero llegó en ayuda de su entrenadora tan pronto como pudo.

—¡De todas formas!— interrumpió Lillie deteniéndose un tanto molesta— ¿No se están llevando ustedes dos muy bien últimamente?

Rotom y Ash voltearon a verse.

—Bien se dice que la adversidad une a la gente-Rotom…

—Sí, creo que sí…

Tras decir eso, se dieron la vuelta y continuaron caminando.

—¿Adversidad? ¡Oigan! ¿¡De qué están hablando?!


Jungla Umbría.

—¡Mallow! ¡Mallow!— llamaba una voz a gritos.

De no ser por los pocos rayos de sol que se filtraban a través de las hojas, ese bosque sería un lugar sumamente oscuro. La persona que nombraba a la capitana tuvo que afinar bien la vista para poder ver correctamente por el camino, después de todo, si te concentrabas en ello no era difícil.

—¡Mallow, traje lo que me pediste!— insistió.

Tras ver que nadie respondía a su llamado, la persona soltó un suspiro.

—A veces es difícil ser su mejor amiga y compañera de trabajo…— murmuró.

Cuando estaba a punto de retomar la marcha a través de ese lugar, el sonido de hojas moviéndose la alertó. Con gran velocidad, giró sobre sus talones y sacó una Pokéball de su bolsillo.

—Ven si te atreves— su ceño se frunció y su mirada adquirió un gesto sombrío capaz de intimidar hasta al más valiente.

El ruido poco a poco se fue haciendo más fuerte hasta que…

—¡Lana! ¡Gracias por venir hasta…! ¡Eek!— chilló Mallow, saliendo de detrás de unos arbustos de bayas— ¡Lana, tu cara da mucho miedo!— le informó.

De inmediato, el gesto de la capitana tipo Agua regresó a la normalidad.

—Eso no hubiera pasado si respondieras cuando te llamo— avisó, entrecerrando los ojos.

—¡Vamos, Lana! ¡Quería darte una sorpresa!— aseguró, moviendo la mano de arriba a abajo— ¡No nos vemos desde hace tres semanas!

Lana ya no soportó más.

—¡Mallow!— gritó con alegría, abrazando a su mejor amiga con fuerza— ¡Hace mucho que no te veía!

—¡Ahora lo haces!— rio divertida la morena, correspondiendo el gesto y cargando levemente a la peliazul (quien era considerablemente más pequeña que ella).

El acto de afecto duró un poco más hasta que finalmente, ambas se separaron.

—Supongo que estamos aquí para lo de siempre, ¿no?— preguntó Lana.

—¡Sip! ¡Quiero juntar buenos ingredientes! ¡El aspirante de hoy será muy interesante!— aseguró Mallow con entusiasmo, sacando una baya Meloc del bolsillo de su mono.

—Debe ser alguien interesante. La última vez que te vi así de emocionada fue cuando Kiawe y yo enfrentamos la prueba hace años…— recordó.

—¡Así es! ¡Aunque también hubo otra persona!— informó la morena, comenzando a masticar su fruto.

La mano de Lana se posó sobre su mentón.

—Ahora que lo dices… Tienes razón…— masculló— Era un chico bastante intimidante…

—¿¡Verdad?! ¡Recuerdo que yo tenía 14 años y me moría de miedo cada vez que volteaba a verme!— contó, abriendo mucho los ojos y separando las manos.

El cuerpo de Lana tembló de pies a cabeza.

—Su mirada era como el de un desolado cementerio…

—¡Si incluso te dio miedo a ti!

Ambas muchachas se vieron a la cara y comenzaron a sobarse los brazos al tiempo que liberaban un pequeño "Brrr".

—Hablando de ese chico… Hace como una semana me encontré con una persona que se le parecía mucho— relató, recordando aquellos verdes ojos.

—¿En serio?— preguntó intrigada, dándole otro mordisco a la baya.

—Si… Era una chica rubia que estaba viajando con un aspirante que al parecer tenía ciertos contactos con el profesor Kukui…— su tono de voz bajó hasta ser un susurro— Ahora que lo pienso… ella mencionó algo sobre ti…

Nada más oír esa descripción, Mallow supo de quienes se trataban.

Sin esperar a tragar, Aina trató de hablar pero gracias a esto, empezó a atragantarse, comenzando a toser fuertemente.

—¡Mallow!— exclamó Lana, socorriéndola rápidamente y dándole fuertes palmadas en la espalda.

Tras unos segundos la especialista del tipo Planta se recuperó.

—Te hemos dicho muchas veces que tragues antes de hablar…— le reprendió Lana con preocupación en el rostro— ¿Qué era lo que querías decir?

Mallow se pasó una mano por la boca antes de contestar.

—Son ellos… ¡Ellos son a los que estoy esperando!

El cerebro de la peliazul tardó un rato en procesarlo.

—¿¡En serio?! ¿¡Ash y Lillie?!— dijo sus nombres para comprobar lo que había dicho su mejor amiga.

—¡Si, si! ¡Esos son sus nombres! ¡No tenía idea de que ya habían hecho tu prueba! ¿¡Por qué no me lo contaste?!— interrogó.

—Hablamos apenas hace ayer… No se me pasó por la mente, aunque si no me equivoco, Lillie dijo algo de que ya los habían conocido antes a ti y a Kiawe…

—¡Así es! ¡Ash ya superó la prueba de Kiawe y según él, derrotó al Salazzle dominante con su Pikachu en segundos!— le contó. Mallow no pudo evitar recordar lo emocionado que se veía su amigo al contarle todo lo relacionado con el azabache.

—¿¡Cómo?! ¿¡Tan fácil?!— aunque se mostraba sorprendida, realmente no era algo por lo que estarlo. Ella misma había visto la fuerza de ese tipo Eléctrico; el mismo que había derrotado a 234 de los Wishiwashi más fuertes y dejado gravemente heridos a los otros 28 junto a otros 234 novatos (aún con la intervención de Alomomola) que fueron rematados por el Dartrix. Todo eso, estando al borde del ahogamiento.

—¡Que sorpresa!...— dijo Mallow para acto seguido, dar media vuelta— Bueno, hagamos los preparativos…

—Por lo que puedo ver, no has visto la fuerza de ese Pikachu por ti misma…— observó, deteniendo el avance de la morena— Si es así, ¿Qué te llama tanto la atención de él? No eres el tipo de personas que se dejan influenciar por lo que le cuenten los demás.

Mallow volteó levemente la cabeza. No necesitaba pensar mucho la contestación.

—Me gusta su sinceridad— acompañando a la respuesta, iba una amplia sonrisa.

Lana suspiró.

—A veces eres muy irracional— rio— Vamos a preparar todo…

—Además de que también superó la Batalla de la Frontera a los doce años.

—¿¡QUÉ?!


—Y aquí estamos…— susurró Ash, viendo los pilares simbólicos del Recorrido Insular, los cuales estaban puestos justo en frente de la entrada del bosque. Y estaba oscuro.

—Es la última prueba antes de que puedas desafiar a la Kahuna Olivia…— añadió Lillie— ¿Estás emocionado, Ash?

El mencionado sacudió levemente la cabeza. Si Pikachu y Rotom estaban junto a él para darle luz, todo estaría bien.

—¡Puedes darlo por hecho!— dijo con determinación— ¡Todos lo estamos, ¿verdad, amigos?!

Los Pokémon de Ash junto a Rotom asintieron con energía. Yungoos le dio un pequeño empujón a su hermano menor para que se uniera al ánimo grupal, recibiendo un sonido de molestia a cambio.

—¿¡Por qué seguimos aquí?! ¡Entremos!— indicó Ash.

Siguiendo las órdenes del líder, comenzaron a caminar con dirección a la entrada. Lillie y Rotom notaron algo raro de inmediato.

Aunque el primero en decirlo fue otro.

—No veo al ayudante del Recorrido Insular en ningún lado…— murmuró Ash.

—Tienes razón… No está-Rotom.

Lillie, en lugar de lanzar una situación hipotética o una posible solución al enigma como normalmente haría, se quedó pensativa.

Ash definitivamente se había vuelto más atento con respecto a lo que pasaba a su alrededor.

—¿Este sitio también está abierto para el público, Rotom?— preguntó el chico, sorprendiendo todavía más a la rubia.

—Según mi base de datos, no. Estuve analizando noticias recientes de Alola hace unos días y tampoco vi nada que nos lleve a esa conclusión-Rotom.

—Y el hecho de pensar que lo hicieron público de un día para otro sería incluso más raro— añadió Lillie, uniéndose por fin a la conversación.

Los tres voltearon a verse.

—Bueno, no importa. Podemos preguntárselo a Mallow después— dijo Ash, encogiéndose de hombros.

—Concuerdo-Rotom.

—Si no hay más opción…

—Bien, chicos, regresen por el momento. Los llamaré en cuanto me digan que puedo hacer en la prueba y que no— avisó el entrenador, sacando cuatro Pokéballs y regresando a las creaturas—. Tú tendrás que seguirnos de cerca, ¿okey, Litten?

El gato solamente volteó la cabeza hacia otra dirección.

—Siendo así… También deberás entrar en tu Pokéball, Shiron— al oír eso, la pequeña Vulpix volteó un tanto nerviosa—. No te preocupes, será por poco tiempo— le aseguró, tranquilizándola un poco.

Un rayo rojo absorbió a la forma Alola.

Sin decir alguna palabra más, el grupo cruzó los pilares, entrando de inmediato a la Jungla Umbría.

—Usa un Destello muy mínimo, Pikachu…— murmuró Ash con la voz un tanto temblorosa. Al estar en su hombro, el roedor pudo sentir como su dueño comenzaba a sudar lentamente.

Al parecer la luz filtrada era suficiente para no hacerlo perder el control de su cuerpo.

De inmediato, el cuerpo del tipo Eléctrico empezó a brillar tenuemente. Los músculos de Ash se destensaron al instante y su rostro se mostraba más tranquilo.

—No por nada la llaman Jungla Umbría…— murmuró Lillie, analizando el panorama.

Aquel que no se concentrara aunque fuera un poco para distinguir el terreno lo tendría muy difícil para avanzar sin estamparse contra un árbol, aunque eso no sería un problema si tenían la luz de Pikachu.

—¡Un Mega-Swampert!

Ese grito provocó diversas reacciones.

¡Esa voz!— pensó Lillie sorprendida.

—El hecho de que haya un Mega-Swampert aquí es simplemente impos…— empezó a decir Rotom.

—¿¡DÓNDE?!— preguntó Ash, volteando a todas direcciones.

Tanto la rubia como la maquina miraron al azabache con los ojos entrecerrados. Al parecer no se había vuelto tan atento como Lillie creía…

—Era broma.

El grupo volteo a ver a espaldas suyas, donde estaban tanto Lana como Mallow. La peliazul les estaba sacando la lengua y la morena tenía una sonrisa nerviosa en la cara.

El que se creyera eso…— pensó Aina divertida.

—¡Woah! ¡Mallow y Lana!— exclamó Ash sorprendido.

—¡Pika pi!

—Un placer volver a verlas— dijo Lillie, haciendo una reverencia. Cutiefly la imitó.

—¡Hasta que nos volvemos a ver en persona, chicos!— saludó Mallow.

—No me esperaba encontrarlos de nuevo tan pronto— admitió Lana.

—No me sorprende ver a Mallow aquí considerando que es su prueba, lo que sí es raro es la presencia de Lana-Rotom.

—Mallow me llamó para ayudarle a preparar la prueba de Ash— contestó Lana—. Al parecer quería que fuera especial.

—¡Lana, no lo digas así! ¡Suena muy raro!— regañó Mallow sonrojada.

Lillie se llevó ambas manos a las mejillas, una sonrisa apareció en su cara junto a una rara sensación en el pecho. Eso había sonado muy romántico.

—No puedo detectar la emoción de amor por Mallow hacia Ash-Rotom…

—¡Es porque no la hay!— aseguró la capitana.

La sonrisa de Lillie se amplificó.

Sé que no debería sentirme así, pero… ¡Es agradable no ser emparejada con Ash de vez en cuando!— pensó, sintiendo una extraña paz dentro de sí.

—Mallow…— la voz de Ash llamó la atención de todos— Muchas gracias— dijo, sonriéndole ampliamente.

Todos se quedaron en silencio.

La sensación de paz dentro de Lillie cambió a una que no conocía bien, no podía verse a sí misma, pero estaba segura de que su expresión tampoco era la misma. Tal vez Ash si se había vuelto más atento…

Tras unos segundos, la morena correspondió el gesto.

—¡No ha sido nada! ¡Es como recompensa por elogiar tan bien mi comida!— dijo antes de dar media vuelta.

—¡Hablando de comida! ¿¡Llevas un poco contigo?!— preguntó entusiasmado alcanzando su paso.

Lana, Lillie y Rotom se quedaron atrás.

—Viajar con Ash me ayudará mucho a aumentar mis conocimientos sobre la seducción-Rotom…— murmuró, comenzando a flotar tras de su entrenador.

Así, la peliazul y la rubia se quedaron solas.

—No me había fijado bien, pero…— empezó a hablar Lana— Es guapo.

—¿¡Eh?!— exclamó Lillie sorprendida por la repentina aclaración— ¡S-señorita Lana, ¿a u-usted no le daba vergüenza ver a Ash sin camisa?!

Incluso sin poder ver del todo bien, la rubia se dio cuenta de que la capitana se había sonrojado.

—¡P-por supuesto que sí!— contestó— ¡N-no porque me de vergüenza quiere decir que no pueda reconocer el atractivo de alguien!— Lana se cruzó de brazos y volteó la cabeza hacia otro lado— Ya soy un adulta, ¿sabes?...

Según lo que leí en varios artículos usted es de mi misma edad sino es que menor…

—De todas formas…— Lana volteó a ver a Lillie— ¿A ti te gusta él?

A pesar de que normalmente se habría sonrojado y sobre-reaccionado, ahora era diferente. No sentía un tono de burla en Lana. Sentía que sus palabras eran serias… Raro si consideras que es Lillie de quien hablamos.

Dejó salir un leve suspiro.

—Eso es imposible. Hay varios factores decisivos que afirman mis palabras— respondió, elevando el dedo índice—. El primero de ellos es el tiempo que tengo de conocer a Ash, el cual es de sólo un mes. Un tiempo demasiado corto para poder desarrollar cualquier sentimiento más allá de la apreciación o la amistad.

—¿El segundo?

—No conocemos casi nada del otro. Aunque hemos intentado hablar de ello, simplemente los temas no salen y las charlas nunca llegan a nada. No puedes enamorarte de alguien que simplemente no conoces bien— aunque muy en su interior, Lillie sabía que estaba mintiendo. Ash siempre estaba dispuesto a contarle cosas de su pasado. Ella no.

—Imagino que hay un tercer factor— supuso, sacando una Pokéball de su bolsa.

—Lo hay— afirmó la rubia, quedándose un rato en silencio—. No sé nada del amor romántico— dijo finalmente—. Así que es imposible que sienta algo que no comprendo.

—Ya veo…— murmuró Lana, volviendo a su gesto serio de siempre— Sal, Chinchou.

De la Pokéball salió una pequeña bolita azul con ojos amarillos y unas largas antenas. El tipo Agua/Eléctrico de inmediato empezó a brillar intensamente al haber usado Destello.

—Así que en resumen, eso es todo. No hay ningún tipo de atracción más allá de la amistad— concluyó Lillie, sin hacerle demasiado caso al nuevo Pokémon que había aparecido.

—Sólo hay un problema con todo ello, Lillie— le informó, empezando a caminar detrás de su mejor amiga y el aspirante.

La chica de blanco ladeó levemente la cabeza.

—¿Y cuál sería?

—Que tú misma te estás contradiciendo.

—¿Eh?...

—Si dices que no conoces el amor romántico, entonces, ¿cómo puedes asegurar que no lo sientes?— el cerebro de Lillie hizo "Click"— Esos dos aspectos que mencionaste, pudiste haberlos ignorado hace un tiempo sin siquiera darte cuenta.

—Pero…

—Piensa en ello. Si Ash es así naturalmente, no me extrañaría que tuviera muchas mujeres tras de él. Deberías tomar la oportunidad ahora que la tienes— aconsejó la peliazul.

Lillie quedó con la boca entreabierta. Solamente pudo preguntar algo más.

—¿¡Cómo puede estar tan segura, señorita Lana?!

Saltagua volteó a verla de reojo.

—Porque lo he sentido antes por alguien.

Esa respuesta bastó para dejarla callada.

—¡Ey, chicas! ¿¡Van a venir?!— gritó el motivo de toda la conversación a lo lejos, agitando el brazo.

—¡Ya vamos!— respondió Lana retomando el paso—¡N-no puedo creer que en verdad tuve una charla así! ¡Debí haberme oído genial!— pensó con sumo entusiasmo, colocando las manos frente a su cara con determinación.

Lillie se quedó estática en su lugar. Su mirada estaba centrada en Ash Ketchum.

Era imposible que estuviera enamorada…

—¿¡Por qué tienes esa cara, Lana?!— preguntó Mallow a la distancia.

—Detecto altos niveles de emoción-Rotom.

—¡Parece como si hubieras visto algo genial! ¿¡Qué fue?!

Totalmente imposible… ¿Verdad?

Cutiefly no se había movido de la copa del sombrero de su entrenadora.

Mi amada, Lillie… Tan confundida con respecto a lo que siente… ¡Que hermosa doncella me he encontrado!— y el amor del bicho hacia su futura entrenadora creció.


—Okey… Si me encuentro con el Dominante no puedo usar objetos curativos; ni hacer sustituciones, ni usar objetos de combate… Sólo puedo usar Cristales Z y puedo tener ayuda de Rotom sólo en caso de que aparezca un Pokémon o necesite usar otras funciones básicas... Lo que recoja lo colocaré en este saco… ¿Lo dije todo bien?— preguntó Ash, volteando a ver a Mallow y sosteniendo un pequeño morral muy similar a la mochila de la chica.

El grupo había llegado a un lugar en el cual el bosque de dividía en varios senderos, cinco en específico.

—¡Perfectamente!— contestó. Tras eso, metió la mano en el bolsillo de su mono y sacó un pequeño papel— Estos son los materiales que debes buscar— extendió la mano hacia él. Justo cuando Ash estaba por tomarlo, la capitana retiró la mano— Pero recuerda, nada de trampas ni ayuda de Lillie. Ella se quedará con nosotras— sus ojos verdes se clavaron sobre los verdes claro de la mencionada.

—N-no se preocupe por eso, sé que mi participación en las pruebas debe ser nula— aseguró la chica.

Mallow la estaba mirando con una ceja arqueada. Tras unos segundos cambió su gesto a una sonrisa y le entregó el papel a Ash.

—Bueno, ¿¡Qué estás esperando?!— le interrogó.

El azabache pasó la vista del papelito a la morena, confundido.

¡LA PRUEBA COMIENZA!

—¿¡EHHH?!— gritó Ash. El grito había tomado por sorpresa a todos los presentes, menos Lana— ¡Vamos, chicos!

—¡Pika pi!

—¡A toda velocidad-Rotom!

Tras decir eso, salió corriendo hacia el sendero que estaba frente a él.

—Y ahí va…— murmuró Mallow divertida.

—¿Se las arreglará para encontrar lo que le pediste?— preguntó Lana, un tanto dudosa. Incluso ella tenía dificultad para distinguir los ingredientes especiales de Mallow y eso que la conocía de hace más de 10 años.

—Tranquila, se ve que tiene buen ojo para la comida— aseguró, subiendo y bajando la mano levemente, restándole importancia al asunto.

Las capitanas se quedaron viendo mutuamente. Y luego su objetivo pasó a ser Lillie.

La luz proyectada por Chinchou les permitía ver bien su expresión. Se le veía ligeramente preocupada y angustiada por igual.

—¿Pasa algo, Lillie?— preguntó Mallow expectante.

La pregunta le puso los pies en la tierra a la chica de blanco.

—E-es sólo que…

—Querías despedirte de él, ¿verdad?— preguntó Lana. De nuevo, no había burla en su voz.

Mallow volteó a ver a su amiga con la boca entreabierta y luego volvió a ver a Lillie.

—¿Es cierto eso, Lillie?

La rubia se había puesto roja cual tomate.

—S-si lo ponen de esa manera no suena del todo bi-bien…— masculló— Yo s-sólo quería desearle suerte de alguna manera…

Lana recordó el día de la prueba. No había escuchado ningún "Esfuérzate" o "Da todo de ti" pero si había oído los constantes gritos de preocupación de Lillie al ver como Ash se ponía en peligro.

Tomaría eso como otra forma de desear suerte.

Mallow se llevó las manos a la cara, con un ligero sonrojo.

—Esto me huele a historia de amor…— murmuró emocionada.

—Justo de eso hablábamos hasta hace poco.

—¡Aaahhh!— exclamó avergonzada— ¡N-no hay nada entre él y yo más que amistad!— por el nerviosismo, liberó un pequeño sonido.

—¿¡Eso fue un "creo"?!— preguntó Mallow aún más entusiasmada.

—Creo que escuché un "creo"— se unió Lana, quien también se estaba empezando a emocionar por el tema.

—¡No fue un "creo"!

Cutiefly reposaba tranquilo en la pamela de Lillie.

Sabía que si se trataba de la rubia, todo estaría bien. Su intromisión no era necesaria ni solicitada así que se limitaría a ser un observador.

Las personas maduraban resolviendo y afrontando problemas.

O eso le había dicho su padre varias veces.

Y hablando de problemas…

Litten no estaba.


—¡Rockruff, Yungoos, Dartrix, salgan!— ordenó Ash.

Los dos Pokémon con mejor olfato del chico hicieron acto de presencia inmediata, mientras que la lechuza dio una ligera vuelta en el aire.

La mente del entrenador le recordó los nombres que estaban escritos en el pequeño papel.

-Baya Ango.
-Miel.
-Raíz grande.

—¡Rockruff, busca alrededor de los árboles una raíz grande! ¡Si es necesario, excava!— ordenó de inmediato. El perrito salió corriendo tras recibir las ordenes— ¡Yungoos, busca árboles que den bayas, sé que eres bueno en ello! ¡La baya Ango es dulce y dura!— la mangosta salió corriendo— ¡Dartrix, busca panales de tipo Bicho o Planta y trae miel! ¡De no ser necesario no pelees!

La lechuza ululó antes de salir volando.

—¡Y si están en peligro, griten con fuerza!— fue su última instrucción.

—¿No sería más fácil si les mostrara fotos de lo que deben buscar, Ash?-Rotom— preguntó.

—¡Claro que no, recuerda lo que dijo Mallow!— contestó, empezando a buscar por el lugar. Pikachu bajó de su hombro e hizo lo mismo— ¡Sólo puedo usar tu ayuda para información de Pokémon!

—Tienes razón-Rotom…

—Y hablando de Pokémon… ¡Pikachu, mira por los alrededores y trata de obtener pistas!— indicó.

—¡Pika pi!

El roedor salió disparado por entre los árboles. Inmediatamente, la Pokédex activó su modo linterna.

—Muchísimas gracias, Rotom— el brazo de Ash pasó por sobre su frente, secándose el poco sudor que había comenzado a producir—. Busquemos por aquí también.

—Entendido-Rotom.


Las patas de Rockruff estaban enterrándose una y otra vez en la tierra, creando un pozo más grande por cada pequeño zarpazo que daba. Al final, terminó haciendo un cráter de aproximadamente un metro y medio de profundidad.

Al igual que los otros veinte que ya había hecho.

—(Si sigo así no lograré nada…)— pensó Rockruff, liberando un pequeño suspiro.

Olfatea todo el terreno detenidamente, sólo eso te ayudará.

¿¡De que hablas?! ¡ÉL SÓLO TIENE QUE CAVAR TODO!

La misma discusión que siempre recordaba…

Quería hacerles el menor caso posible…— se lamentó— Pero ya que el consejo de mamá no funcionó para nada… tendré que probar el de papá…

Desconecta tus otros sentidos. El tacto no te sirve; el oído y el gusto tampoco, mucho menos la vista. Concéntrate sólo en oler. ¡Deja de jugar y pon atención!

Rockruff hizo caso a ese consejo y cerró los ojos. En esos momentos, su mente sólo estaba concentrada en una cosa: Encontrar un olor diferente.

Sentía que se había quedado sordo. Que no podía sentir nada. Que no tenía boca. Que aunque abriera los ojos, no podría ver.

Los olores comenzaron a llegaron uno tras otro. Podía oler diversas frutas y a diversas distancias; sentía el olor de unos Bounsweet y Steenee; podía oler miel, pero no le tomó importancia (era el trabajo de Dartrix).

Le era imposible no oler el fresco aroma a pasto recién cortado que desprendía su compañero del tipo Volador, o el olor a polvo de Yungoos… También alcanzó a distinguir el tan característico olor de Ash.

Y hubo uno más. Uno más entre las miles de fragancias que distinguía.

Tierra recién puesta. Tierra que había sido excavada y luego volvieron a colocar.

200 metros… No… ¿203?

Tal vez no era exacto, pero al menos estaría mucho más cerca de su objetivo.

Sin dudarlo mucho, empezó a correr hacia el lugar y con ese olor en mente.

Una vez que llegó, se encontró con unos raros árboles más pequeños de lo normal, a los pies de uno de ellos se podía ver un montón de tierra que lucía sumamente antinatural.

Bingo…— murmuró el can complacido.

Se acercó lo suficiente para poder excavar y justo cuando estaba por clavar su patita en el lugar, un fuerte golpe lo obligó a esquivar.

¡Por los pelos!— exclamó, comenzando a sudar levemente.

¡Si quieres obtener eso tendrás que pasar por sobre nosotros!

¡No creas que será tan fácil!

¡Lo que ellos dijeron!

Frente a Rockruff, tres Sudowoodo se pararon tratando de lucir intimidantes, aunque su aspecto no ayudaba mucho.

—(No podré en un 3 contra 1… ¡Hora de llamar por refuerzos!)— Rockruff abrió el hocico con intención de aullar, pero el primer Sudowoodo se lanzó hacia él.

¡No te dejaré!

El tipo Roca tuvo que retroceder de nuevo.

Al parecer tenían razón.

No sería tan fácil.


Yungoos embistió un árbol con fuerza y unas cuantas bayas empezaron a caer de él.

Otras bayas azules…— susurró estresado. Con su pequeña patita tomó el fruto y lo lanzó con fuerza— ¡NO ME INTERESAS!-GOOS.

Sin perder tiempo, la mangosta caminó hacia el siguiente árbol y repitió el procedimiento al tiempo que dejaba las bayas que ya había recolectado en el suelo.

Una vez más, las frutas cayeron.

¿¡Otra de estas bayas moradas?!— dijo molesto— ¡NO ME HAGAS PERDER EL TIEMPO-GOOS!

Yungoos miró hacia su lado derecho, donde estaban todas la bayas que había reunido.

¿No estará bien con esto?-Goos…

El arte de buscar bayas no es tan sencillo. Ustedes como Yungoos tienen un sentido del gusto impecable, sus bocas son los mejores instrumentos que tienen para encontrar comida.

Yungoos se quedó serio por un momento y luego suspiró.

Ha pasado tanto desde eso… ¡Gracias, madre!-Goos.

El mamífero empezó a escalar el árbol más cercano velozmente con ayuda de sus garras. Para su buena suerte, ese árbol también era frutal.

Abrió el hocico y lo acercó a la baya. Por algún motivo, sabía que era una baya picante, lo cual le provocó cierto asco. Odiaba el picante.

Fue por el siguiente árbol.

Ácida. Seca. Picante. Amarga. ¡Dulce!... pero blanda…

Seca. Amarga. Ácida. ¡Dulce!... y súper dura…

¡Otra dulce!... muy blanda… Picante. Seca. Ácida. Amarga.

Amarga. Ácida. Amarga. Seca.

¡ESTO ES UN ASCO! ¡Sólo me estoy ahorrando el golpear los árboles y cargar las bayas!-Goos

Al parecer su grito había llamado la atención de unos lémures gigantescos que iban pasando por el lugar balanceándose de rama en rama.

¿¡Tienen algún problema?!-Goos.

Uno vena se marcó en la frente de uno de esos primates. Con fuerza, arrojó una baya hacia Yungoos. Gracias a los reflejos adquiridos por intentar esquivar las hojas de Dartrix, la mangosta atrapó el fruto con la mandíbula.

Dulce… ¡y duro!... Aunque por accidente la había partido a la mitad…

¡Oye, ¿dónde conseguiste esta baya?!-Goos.

Lo siento, tengo problemas que resolver— dijo con un tono evidentemente rencoroso y siguió avanzando.

¡EY! ¡Lo siento, ¿está bien?!-Goos.

El lémur no le hizo caso y se perdió entre los árboles.

¿¡Ah sí?! ¡PUES PUDRETE!-GOOS.

Yungoos llegó a la conclusión de que sólo tenía que ir por el lugar de donde esos monos venían.

Y curiosamente acertó.

Ahí estaban, en la copa de los árboles se podían ver los frutos; alargados y rosados terminados en punta amarilla.

Por fin-Goos…— Yungoos se estaba acercando al árbol y justo cuando estaba por escalarlo, un enemigo le cayó de arriba junto a otros cuatro.

El pequeño Pokémon tenía aspecto de planta. Sus ojos eran grandes y rojos con pupilas oscuras. Había varios mechones de pelo verde que rodeaban su cabeza y su cabeza parecía tener forma de bombilla. Las extremidades superiores en lugar de parecer manos lucían más como cuchillas. Los colores de su cuerpo se dividían en verdes y rosas.

Miraban a Yungoos con un gesto amenazante.

Me tomó tiempo llegar hasta aquí así que… ¡MUEVANSE DE MI CAMINO!-GOOS.

Los pequeños Pokémon se lanzaron contra el tipo Normal, quien se puso en posición de combate.


Miel, miel, miel, miel, miel…— murmuraba Dartrix mientras volaba entre los troncos de los árboles.

No sabía cuánto tiempo había pasado desde que se había separado de Ash, la oscuridad no te dejaba ver del todo bien pero a juzgar por la poca luz que entraba, parecía ser de día todavía.

Siguió volando por el lugar hasta que un aroma dulce llamó su atención.

Con sigilo, se paró en una rama que se encontraba a una prudente distancia de su objetivo: Un jugoso panal que chorreaba miel.

Dartrix sabía que los panales eran muy a menudo trampas de depredadores para atrapar a sus presas o por el contrario, trampas de las presas para acabar con sus depredadores de una vez por todas por lo que no tenían que estar hechos por Combee precisamente.

Algo que había aprendido de su padre.

Hoy les enseñaré a todos ustedes como conseguir buena miel.

Primero…

Lo primero que deben hacer es conseguir una hoja grande y resistente en la que puedan transportar la miel.

El ave buscó por los alrededores y encontró lo que buscaba. Una hoja de la mitad de su tamaño; ideal para transportar la deliciosa sustancia.

Con habilidad, hizo unos dobleces en la hoja para que de esa forma la miel no se resbalara y cayera.

Segundo…

Identifiquen enemigos. Observen su entorno y cuando vean la oportunidad, vayan por el panal.

La mirada de Dartrix dio un giro de 360 grados. Era una suerte el haber conservado esa característica de su prevolución.

Gracias a que su vista era impecable pudo ver como unos extraños aros con flores y cara se estaban escondiendo en las copas de los árboles, esperando su llegada.

Al parecer Mallow tenía más influencia de lo que esperaba.

Las alas de Dartrix se extendieron y finalmente, lanzó una serie de hojas hacia cada enemigo, dando todas de lleno. El aturdimiento fue suficiente distracción.

Tercero…

Una vez que hayan conseguido llegar hasta el panal, golpéenlo bien fuerte y tomen la miel con la hoja.

El tipo Planta voló con velocidad hacia el panal y lo golpeó fuertemente con su pata derecha. De la construcción natural, comenzó a caer miel a montones.

Y así lo hizo. Atrapó una gran cantidad de la sustancia viscosa, lo cual hizo que la hoja se sintiera más pesada al instante.

Cuando la tengan, sólo queda hacer una cosa.

¡Y cinco!

Huyan, huyan como locos. No importa si la victoria es clara. La miel es lo más importante y por ello es su prioridad. No pueden darse el lujo de derramar ni una sola gota. ¡Rowlet! ¡Presta atención, flojo!

Dartrix siguió las instrucciones al pie de la letra y tal como esperaba, comenzó a ser perseguido.

No importaba que, no importaba quien. Esa miel llegaría a su entrenador.

¡Vuelve, ladrón!— gritó uno de los aros de flores.

Dartrix rio mentalmente. Su padre no lo sabía, pero él siempre había puesto atención en las explicaciones.

Otra cosa diferente era que las llevara a cabo.

(Debo agradecértelo, padre… Tu desprecio me consiguió una familia en la que siento que de verdad encajo)— pensó, recordando la cara de todos aquellos preciados amigos que había conseguido. Recordando a Ash y posteriormente a la gran oscuridad descrita por éste— (Y es por eso que me haré tan fuerte que ese tal Refulgente será sólo un montículo de arena ¡Y patearé tu trasero!)

El ceño de Dartrix se frunció y su velocidad aumentó.

Se sentía muy determinado.


—¿Y si Pikachu y los demás ya consiguieron todo?-Rotom.

—No podemos estar seguros. Busquemos por nuestra cuenta.

Ash y Rotom se encontraban pasando entre dos troncos bastante pegados el uno del otro.

A pesar de haber hecho un recorrido relativamente largo (de más de treinta minutos aproximadamente), no habían encontrado absolutamente nada.

Al final, dispersarse sí que había sido una buena elección.

—Oye, Rotom…

La Dex atendió de inmediato.

—¿Pasa algo, Ash? ¿Necesitas más luz?-Rotom.

—No es eso, pero si tiene que ver…— respondió— La nicofobia… ¿Hay alguna manera de que se me quite?...

Rotom suspiró para sus adentros intentando calmarse tras oír ese "Nicofobia". Si algo sabía de Ash es que no era buen pronunciando palabras demasiado complicadas… al menos para él.

Decidió centrarse en lo importante.

—No sabría decírtelo muy bien. Ayer consulté en internet y encontré una serie de pasos que podrían funcionar-Rotom.

—¿¡En serio?!— preguntó emocionado, volteando a ver a su Pokédex— ¿¡Cuáles son?!

—Primero vi algo de que debías empezar a enfrentar tu miedo de frente, tú sabes, adentrarte a sitios oscuros y plantearte que es a lo que le temes-Rotom.

—Suena inteligente… Tomar el Tauros por los cuernos…— murmuró Ash, volviendo su vista al frente.

—Luego había algo de buscar un pilar emocional con quien poder contar en todo momento-Rotom.

—Eso ya lo tengo, son ustedes, chicos— dijo el azabache sin dejar de caminar. A lo lejos, vio algo que llamó su atención.

—No, no; no de ese tipo. Creo que se refería a alguien con quien poder desahogarte y contar tus pensamientos más intimos-Rotom.

—¿No pueden ser ustedes?— cuestionó, confundido.

—No estoy diciendo eso… Mmmm… ¿Por qué no Lillie?-Rotom— sugirió, elevando la protuberancia izquierda como si hubiera sido una excelente idea.

Ash se detuvo al instante y volteó todavía más confundido.

—¿Por qué Lillie?

—Leí que las mujeres son muy buenas escuchando y dando consejos. Tal vez Lillie pueda ayudarte con tus problemas, incluso sería una buena oportunidad para contarle lo de tu NICTOFOBIA-Rotom— hizo especial énfasis en la fobia de su dueño.

A la mente de Ash vino la cara de Lillie, quien le dirigía una radiante sonrisa.

¿¡Lo dices en serio?!

E igual de rápido como llegó la imagen de la rubia, se fue. La voz alegre de Hau resonó en sus tímpanos.

Ahora que lo pienso… No he ayudado a Hau en nada con Lillie…— recordó, llevándose una mano al mentón.

—¿Y bien? ¿Qué opinas?— interrogó la Dex— ¿Lillie te parece una buena opción?-Rotom.

—No me gustaría preocuparla con cosas innecesarias por el momento— contestó Ash, sonriendo levemente.

—Entiendo… De cualquier forma debe…

—¡AH!— exclamó de la nada Ketchum con gran alegría— ¡LUZ!

—¡Espera, Ash! ¡Debes afrontar tus miedos!-Rotom.

—¡Tal vez luego!

Sin dudarlo, comenzó a correr hacia una clara luz que los árboles dejaban ver, llegando así a un pequeño descampado rodeado por árboles.

Al no haber nada que bloqueara la luz solar en ese lugar, era como un pequeño paraíso para el oriundo de Kanto.

—¡Es tan relajante sentir el sol otra vez!— exclamó, dejándose caer en el pasto.

—¡Ash, no tenemos tiempo para esto! ¡Estamos en medio de la prueba!-Rotom— regañó.

—¡Lo sé! ¡Sólo será por un segundo!— aseguró.

—¡No tenemos un segundo! ¡Debemos encontrarnos con los otros!-Rotom.

—¡Pero…!

Fue entonces que un ligero sonido lo interrumpió.

—¿Escuchaste eso?/-Rotom— se preguntaron al unísono.

—Sonó como una onda-Rotom…— murmuró la Dex.

—¿De dónde vino ese ruido?...

Shhhhuuu…

—¡De nuevo!/-Rotom.

Entrenador y maquina voltearon a ver a todas direcciones intentando identificar el sonido, pero no fue hasta que voltearon al cielo que lo vieron.

—Arceus…

—Por Thomas Edison-Rotom…

El cielo parecía estar partiéndose en muchos pedazos. Unos brillantes colores salían de esas grietas en el cielo. Rotom reaccionó lo suficientemente rápido como para ponerse a grabar.

Fue entonces cuando inesperadamente, un círculo comenzó a aparecer en medio de las grietas, similar a un agujero de gusano. Del extraño fenómeno empezaron a salir una especie de cables que lo estiraban aún más hasta el punto en el que se pudo ver el interior de éste.

Los colores azules y rosas abundaban pero además de eso, lo más impactante era la creatura similar a un manojo de cables con una especie de objeto en la cabeza similar a un Max. Revivir.

—¿¡Qué es eso?!— gritó impactado Ash.

Y fue ese grito, el que llamó la atención del ser desconocido, quien dirigió lo que parecía ser su mirada hacia Ash y Rotom.

—Esto no puede ser bueno-Rotom…

—¡Vámonos de aquí!

Con velocidad, el cable se lanzó hacia los protagonistas con intención de perseguirlos.

Ash tomó a Rotom en brazos, quien activó su modo linterna para tener luz y comenzó a huir por el lugar haciendo todo tipo de maniobras, desde zigzag hasta amagos.

Pero la creatura era insistente.

La agilidad con la que se movía era de temer ya que no parecía costarle trabajo mover sus extremidades en ángulos sumamente raros, por lo cual esquivar árboles no era un trabajo para él.

—¡No lo perdemos!-Rotom.

—Y creo saber porque…— murmuró Ketchum. Tomó una gran bocanada de aire y lo dijo— ¡Apaga la linterna, Rotom!

—¿¡Eh?! ¡Pero, Ash…!

—¡Tú lo dijiste, ¿no?! ¡Debo empezar a luchar contra la nictofobia!

Más allá del hecho de que había dicho bien el nombre, a Rotom le sorprendió el sacrificio que era capaz de hacer para salvarse no sólo a sí mismo, sino también a él.

—De acuerdo… Apagando el modo linterna-Rotom.

Y la luz se fue.

Ash siguió corriendo unos metros al tiempo que sentía que sus piernas se volvían cada vez más débiles y el sudor empapaba su cuerpo.

Finalmente, viró hacia la derecha, recargándose fuertemente contra un tronco y asomando la cabeza para ver al perseguidor.

Al parecer habían logrado confundirlo ya que estaba mirando hacia todos lados. Tras unos segundos, aparentemente desistió y salió impulsado hacia la copa de los árboles.

Dueño y maquina soltaron un largo suspiro y se dejaron caer sobre el árbol.

Rotom volvió a activar su linterna sólo que a una potencia muy baja.

—¿Qué fue eso?...— preguntó el azabache, sintiendo como gracias a la luz, se sentía mucho mejor.

—No tengo ni idea-Rotom…

Ambos se quedaron así por un rato.

Necesitaban un buen descanso.


Terminé… ¡Bueno! ¡No lo esperaban, ¿eh?!

Tal vez los que leen el manga si se lo imaginaban, pero debió ser una sorpresa para los que no.

En fin… ¡31 capítulos! Es un gran número… ¡Vamos por más!

Nombre: Hau Mahalo.
Edad: 16 años.
Estatura: 1.69 metros.
Lugar de origen: Pueblo Iki, Alola.
Sueño: Barrer el piso con su abuelo.
Pokémon insignia: Brionne.
Disfruta de: Comer Malasadas, tener combates divertidos, hacer buenas amistades, las fiestas y contemplar a Lillie.
Resumen: El nieto del Kahuna Hala. Un chico despreocupado que hace el Recorrido Insular, yendo siempre un paso por detrás de Ash. ¡Es sumamente animado y no le importa perder! Por algún motivo que se desconoce, no inició su Recorrido Insular a los 14 años.